Apuestas de voleibol en México: la casa cobra siempre y el permiso hay que buscarlo
La cuenta que decide si vale la pena apostar al voleibol no aparece en ningún lado. La casa la esconde dentro del precio: en un mercado parejo de dos resultados a 1.90 y 1.90 se queda alrededor del 5 % de todo lo que se juega, y ese porcentaje se va antes de que el partido empiece. Todo lo demás en esta página —los torneos, las plataformas, el permiso, los límites— sirve para decidir cuánto de ese costo estás dispuesto a pagar por el rato de entretenimiento.
noviembre 5, 2026 · los permisos de la Secretaría de Gobernación que aquí se citan provienen de los pies de página de cada operador y de sitios comparadores, y se contrastan contra la Dirección General de Juegos y Sorteos de SEGOB, cuyo listado oficial no pudo abrirse.
Apuestas de voleibol: qué protege tu dinero y qué no
Antes de mirar un momio conviene saber quién responde si algo sale mal, porque el voleibol mexicano se juega casi todo el año y la tentación de subir el volumen llega rápido. La protección más concreta no es un seguro: es un botón que ya existe en cada plataforma. Las fichas de las apps de los operadores con permiso de la Secretaría de Gobernación incluyen avisos de juego responsable, límites que se pueden fijar en depósitos o en tiempo de sesión, pausas y la posibilidad de cerrar la cuenta. Eso no es caridad del negocio, es la parte del producto que a la casa le conviene que uses menos.

Lo que no existe es red de seguridad estatal. En México no hay registro nacional de autoexclusión, así que la autoexclusión que ofrecen las plataformas es voluntaria y vive dentro de cada marca: sirve para dejar de jugar ahí, no para dejar de jugar. Un apostador que se excluye de una casa puede registrarse al día siguiente en otra con el mismo nombre y nadie lo detiene. Tampoco hay un límite de depósito o de pérdida fijado por ley que obligue a la casa a cortarte; lo que hay son herramientas internas que cada operador lista en su propia ficha, con las condiciones que él mismo decide.
Las cuentas congeladas son el otro riesgo que la ley deja abierto. Desde noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas dentro de una investigación, y en esa misma operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo sin apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de SEGOB contra ambas marcas. Ninguna de esas piezas se puede escribir como estado actual: la situación cambia mes con mes y el saldo de un apostador dentro de una cuenta intervenida no siempre vuelve.
El dato que suele citarse mal es el de la edad. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Los 18+ que ves en las fichas de las apps y en los pies de página son política de cada marca, no un número estatutario. La diferencia importa cuando alguien de esa edad vive del otro lado del mostrador: la obligación del operador viene de su reglamento interno y de su permiso, no de un artículo que diga “18”.
Dónde acudir cuando el juego deja de ser un rato. Las líneas de ayuda y los programas de juego responsable que las marcas enlazan en sus propios sitios son el camino directo, y también el único: en México no hay un registro público al que un familiar pueda asomarse para saber si alguien está dado de alta en una casa de apuestas. Vale la pena decirlo sin adornos, porque cualquier comparación que prometa “protección total” está vendiendo otra cosa. Lo que sí existe es la autoexclusión voluntaria dentro de la plataforma, los límites que el propio usuario configura y el cierre de cuenta, los tres documentados en las fichas de las apps mexicanas de estos operadores.
Calendario del voleibol: FIVB, ligas y por qué el mercado es más ancho de lo que parece
La primera pregunta útil no es en qué torneo conviene apostar sino por qué al voleibol se le ofrecen tan pocos mercados comparado con el futbol, y la respuesta está en la estructura del deporte. El órgano rector es la Federación Internacional de Voleibol, la FIVB, que organiza y sanciona las competencias y alinea los calendarios de las federaciones nacionales. Un partido se juega al mejor de cinco sets, con sets normales a 25 puntos y ventaja de dos, y el decisivo a 15. Esa mecánica importa para quien apuesta: el marcador por sets abre mercados que otros deportes no tienen —ganador por 3-0, 3-1, 3-2— y a la vez hace que el favorito pueda caer en cinco sets sin haber perdido nunca el control del partido.
El calendario del voleibol se lee en dos capas. La primera es la de selecciones, ordenada alrededor de los Juegos Olímpicos de Verano, donde el voleibol es deporte desde Tokio 1964 y el voleibol de playa se añadió en Atlanta 1996. La segunda es la de clubes y ligas nacionales, que ocupa la mayor parte del año y es la que de verdad sostiene el mercado de apuestas: mientras las competencias de selecciones son picos, las ligas son el flujo. Para quien apuesta desde México eso significa que hay cartelera casi cualquier semana del año, pero repartida en ligas cuyo seguimiento local es desparejo, y ahí es donde el momio deja de ser una opinión y se convierte en una apuesta ciega.
El formato también decide cuánto dura tu exposición. Un partido de voleibol puede terminar en tres sets y algo más de una hora, o estirarse a cinco y pasar de dos horas y media, y las apuestas en vivo que se resuelven por set se mueven dentro de esa ventana. Apostar en vivo al voleibol tiene una particularidad que el futbol no tiene: no hay empate, hay sets, así que el mercado de “más/menos” se construye sobre el número de sets y no sobre goles. Quien viene del futbol suele leer esos momios con la costumbre equivocada.
Torneos que se siguen desde México
Las competencias que un apostador mexicano encuentra en cartelera se agrupan en tres familias, y cada una tiene su propio nivel de liquidez. Las selecciones mayores concentran la atención en los ciclos olímpicos y en sus torneos clasificatorios; el voleibol de playa, olímpico desde 1996, corre en paralelo con su propio circuito de duplas y su propia lógica de momios, más corta y más volátil, porque un partido se decide en dos sets. La tercera familia son las ligas de clubes: temporadas largas, muchos partidos, equipos que nadie sigue fuera de su país y momios que se mueven poco.
La consecuencia práctica de esa estructura es sencilla de enunciar y difícil de aceptar: los partidos con más información disponible son los que menos pagan. Un partido de selecciones con dos meses de anticipación y estadísticas públicas se cierra con momios apretados, con el 5 % o más ya incorporado. Un partido de liga menor con plantilla rotada ofrece precios más generosos porque nadie sabe quién va a jugar, y esa generosidad aparente es en realidad el pago por asumir información que no tienes. El voleibol es un deporte de plantillas cortas: seis jugadores en cancha, rotaciones obligadas y una lesión que cambia el partido. Ninguna de esas variables aparece en el momio hasta que el mercado la descuenta.
No encontré ninguna regla que restrinja lo que se puede apostar en el voleibol mexicano por tratarse de ligas menores o de jugadores menores de edad: el Reglamento regula el acceso de menores a las áreas de apuestas, no una lista de eventos vetados. La consecuencia es que el catálogo lo decide cada casa, y ahí conviene mirar dos cosas antes de creerle a una cartelera. La primera es si la liga que anuncia existe y si el partido aparece en el calendario de la FIVB o de la federación nacional. La segunda es si el momio que te ofrecen se parece al de las demás casas para el mismo partido: una diferencia grande y aislada suele ser un error de la casa, y apostar sobre errores de la casa funciona hasta que la casa anula el boleto.
Las casas de apuestas de voleibol en México: criterios y comparación
La comparación que sigue es una lista de trabajo, no un podio. Un criterio ordena decisiones y otro solo adorna un cuadro, y aquí conviene decirlo desde el principio: el único dato que cambia de verdad cuánto pagas por el mismo partido es el margen de la casa. El resto —velocidad de retiro, atención, cantidad de deportes— decide si la plataforma te resulta cómoda, no cuánto cuesta cada boleto.
El segundo criterio es el permiso. En México la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y eso no es una sutileza de vocabulario: un permiso de la Secretaría de Gobernación es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y los permisos no son transferibles. Buena parte de las marcas que un apostador ve en internet operan al amparo del permiso de un tercero con establecimiento físico. Eso significa que la marca cambia, el permisionario no, y que el permiso no viaja con el nombre comercial.
El tercer criterio es la verificación de identidad. Todas las plataformas con permiso revisan al usuario y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. En la práctica esto define cuánto tarda tu primer retiro y con qué nombre sale: la cuenta de retiro tiene que estar a nombre del jugador.
El cuarto es la información sobre la mesa. Un catálogo que anuncia voleibol sin decir qué ligas cubre no sirve para nada; una ficha que declara transmisión en vivo, creador de apuestas o retiro anticipado te dice más sobre lo que puedes hacer durante un partido de voleibol que cualquier banner.
El quinto, el que menos se revisa y más caro sale: cómo se cobra el retiro y qué retiene la casa. El operador emite CFDI de retenciones por premios gravados, y quien firma ese documento es el permisionario. Un apostador que no guarda sus comprobantes tiene un problema en abril, aunque el boleto haya estado bien.
panora |
| Marca | Permiso de SEGOB según la fuente citada, no confirmado oficialmente | Lo que dice la ficha de la marca sobre deportes |
|---|---|---|
| Codere | Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio comparador; titular indicado: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según un sitio comparador; titular indicado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | — |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular indicado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio comparador; titular indicado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | — |
| Pickwin | Permiso de su permisionario, sin número impreso: las compilaciones se contradicen; titular indicado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según un sitio comparador, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular indicado: Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida y programa de lealtad |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio comparador; titular indicado: Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Betcris | Permiso de su permisionario, sin número impreso: el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular indicado: Producciones Móviles | — |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio comparador; titular indicado: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads | — |
Los guiones no esconden un descuido ajeno: son el hueco donde una marca no publica qué deportes cubre, y ese hueco es información. Una ficha que no enumera deportes suele ser la que menos actualiza su contenido, y una plataforma que no actualiza su ficha tampoco actualiza su cartelera de voleibol. Antes de depositar en cualquiera de estas cinco, vale más abrir la app y buscar un partido de liga con hora y equipos concretos que leer cualquier banner.
Dos marcas que aparecen en los pies de página mexicanos no están en la tabla y conviene decir por qué: bet365.mx y Betano vienen bloqueadas desde noviembre de 2025, con decisiones judiciales que van y vienen, así que no se pueden presentar como plataformas activas con la información de hoy. No son datos de color; son la advertencia más concreta de la página sobre tener saldo dentro de una cuenta.
Cómo se lee el margen: lo que la casa se queda de cada boleto
El margen no aparece impreso en ningún boleto, y sin embargo es el número que decide si una apuesta vale la pena. La cuenta es directa cuando el mercado tiene dos resultados: se toma uno entre cada momio, se suman esos dos resultados y el total se resta de uno. En un mercado parejo ilustrativo a 1.90 y 1.90 —un ejemplo aritmético, no un precio de ninguna casa para ningún partido— la suma de 1 dividido entre 1.90 más 1 dividido entre 1.90 da 1.0526, es decir que la casa devuelve poco más del 95 % de lo apostado en ese mercado y se queda el margen restante, alrededor del 5 %.
Ese 5 % es un piso, no un techo. En un mercado de dos resultados el margen suele quedar en una banda baja, entre el 4 % y el 6 % según la casa y el partido, y en mercados con más resultados —ganador por sets, total de sets, hándicap— el margen sube, porque cada resultado adicional le da a la casa otra oportunidad de cargar el precio. La regla práctica es que cuanto más exótico el mercado, más caro el boleto, y el voleibol tiene mercados por set que en el futbol no existen, así que la tentación de jugarlos es mayor y el costo también.
Ahí es donde el vocabulario publicitario se cae. Un momio “mejorado” no es un regalo: es un precio que la casa sube por encima del que le corresponde según su propio margen, casi siempre a cambio de que apuestes en otro mercado, juegues un mínimo de dinero o aceptes un tope de ganancia. Si la casa devuelve 95 céntimos por cada peso en un mercado parejo y te ofrece 1.95 en un partido de voleibol, la cuenta no la hicieron por tu bien; la hicieron porque el margen de los mercados que vas a jugar después compensa lo que regalaron en ese boleto. La comparación entre casas funciona igual: dos momios para el mismo partido, restados, son el margen que una cobra y la otra no.
Nada de esto significa que apostar al voleibol sea una mala idea en sí. Significa que el 5 % es el precio de entrada y que un apostador con diez apuestas semanales de 200 pesos paga, en promedio, cien pesos por semana de margen antes de que el azar diga su palabra. Una cifra así no se discute con una racha buena.
Cómo se elige entre las nueve marcas
Elegir no es difícil si se acepta que las nueve ofrecen más o menos lo mismo y que la diferencia está en los detalles que cuestan dinero. Hay tres preguntas que ordenan la decisión y ninguna tiene que ver con lo bonito del diseño.
La primera: ¿la plataforma transmite el partido? El voleibol se sigue mejor con los ojos en la cancha que en el marcador, y varias de las casas con permiso incluyen transmisión en vivo o estadísticas al minuto entre sus funciones. Para quien apuesta en vivo, la transmisión no es un adorno: es la diferencia entre reaccionar a lo que pasa y reaccionar a un número que ya se movió.
La segunda: ¿el retiro anticipado existe y aplica a mi mercado? El cash out, retiro anticipado, es la válvula que permite cerrar una apuesta antes de que termine el partido. En el voleibol tiene un valor particular porque el marcador por sets cambia rápido y un favorito abajo 0-2 puede recuperar. Que exista para un mercado no significa que exista para todos, y la propia casa decide el precio al que te compra el boleto.
La tercera: ¿qué se cobra en el camino? Los retiros por SPEI, tarjeta, OXXO o monedero electrónico tienen plazos distintos en cada plataforma, y un depósito por OXXO que parece cómodo puede tardar en reflejarse. La regla no escrita es que quien deposita en efectivo y quiere retirar en efectivo paga la fricción dos veces.
Apuestas en vivo de voleibol: cómo funciona el momio antes, durante y después
El momio que ves por la mañana es una opinión; el que ves en el segundo set es información, y son mercados distintos aunque el boleto se vea igual. Antes del partido la casa vende su estimación con todo el tiempo del mundo para ajustarla, y por eso los momios previos son los más estables y también los más cargados. Durante el juego la casa recibe señales continuas —rotaciones, parciales, saques— y ajusta el precio en vivo, con la particularidad de que en el voleibol el número de sets introduce un mercado que no existe en el futbol y que cambia cada pocos minutos.
Cómo se paga una apuesta sencilla es la otra mitad del ejercicio, y la fórmula no tiene misterio: la devolución es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. Diez mil pesos a un momio de 1.90 devuelven 19,000 pesos, de los cuales 9,000 son ganancia; la misma apuesta a 2.50 devuelve 25,000 y deja 15,000 limpios. La diferencia entre los dos escenarios es la que el apostador cree que está comprando cuando elige el momio alto, y es también la que la casa cobra en forma de menor probabilidad implícita.
El parlay, o combinada, multiplica momios y multiplica margen. Tres resultados a 1.90 cada uno no dan un precio de 1.90 al cubo por arte de magia: dan un precio que arrastra el margen de los tres mercados, uno encima del otro, y la probabilidad real de acertar los tres es menor que el producto de las tres probabilidades que la casa insinuó al principio. Es el producto donde el margen compuesto se nota más y donde la publicidad de los momios “mejorados” suele aparecer. El boleto luce brillante; el margen no lo es.
Por qué el comienzo de la temporada cambia el precio
La información que tiene la casa al inicio de una temporada de voleibol es la peor del año: plantillas nuevas, jugadores que se van, entrenadores que rotan, equipos de ligas menores que nadie mira. La casa no regala nada en esa franja, simplemente cobra más por la incertidumbre, y lo hace ensanchando el margen o moviendo los momios de los mercados que no puede modelar bien. El apostador que llega al primer partido de la temporada pensando que encontró un hueco está pagando el hueco.
Lo contrario ocurre con las selecciones en torneos largos: la información pública abunda, el mercado se ajusta rápido y el precio queda apretado. Ahí la apuesta se parece más a pagar la entrada al circo que a especular, y eso está bien si ese es el objetivo. Lo que no funciona es creer que un momio apretado es una ganga.
El vive el partido también tiene su reloj. Una apuesta en vivo al voleibol se mueve con cada set y con cada rotación; el “más/menos” de sets, el hándicap por set y el ganador por marcador abren y cierran durante el juego, y la casa no siempre mantiene el mismo margen en todos. Quien apuesta en vivo debe asumir que el precio que ve es el precio que hay, no el que había hace tres minutos.
Avisos normativos para apostar voleibol desde México
La primera pieza que necesita un apostador mexicano es un cambio de palabra: aquí no hay licencias de apuestas en línea, hay permisos. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica administrativamente la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y extingue los permisos y la que corre los procedimientos de sanción.

La ley que rige es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el territorio los juegos con apuestas y las rifas, y solo permite aquellos expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a SEGOB para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 para clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, define en su artículo 3 el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y en su artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. Esa última frase es la que explica por qué el catálogo que una casa puede ofrecer no es libre.
Los tipos de permiso relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un bono de garantía. El “cruce de apuestas” en hipódromos, galgódromos y frontones está regulado aparte.
La lista oficial de permisos es el punto flaco de todo el sistema. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o debería publicar— un PDF con los sitios autorizados, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos que circulan se contradicen: un informe habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí ningún número de permiso se presenta como oficial: cada uno viene con la fuente que lo dice y la advertencia de que no está confirmado por la autoridad.
Un apostador que quiera verificar por su cuenta tiene dos caminos y ninguno es perfecto. El primero es empezar por la propia plataforma: la ficha de la app y el pie de página del sitio deben declarar el permiso de SEGOB y el nombre del permisionario. El segundo es pedir el dato directamente a la casa y comprobar que el número del permiso y el titular coincidan con lo que la marca publica en otro lado. Si el titular cambia de una página a otra, la marca no está siendo descuidada: está operando bajo el permiso de alguien más, y eso hay que saberlo antes de depositar.
Reforma, amparos y qué significa la palabra “bloqueado”
La ley vigente tiene 1947 en la portada y eso se nota. SEGOB terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituirla y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogarla y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con una edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es una propuesta y nada más. Ninguna de las dos cambia lo que hoy se puede hacer, y ninguna de las dos resuelve el problema inmediato: la falta de un registro público de permisos.
Los bloqueos sí cambian cosas concretas. SEGOB ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El caso más ilustrativo es el de bet365: bloqueada desde noviembre de 2025, con un amparo concedido en marzo de 2026 que no la devolvió a operación, y con un tribunal federal que habría suspendido la orden de SEGOB el 23 de octubre de 2026 según una sola fuente. Un bloqueo no es un cierre definitivo ni una absolución; es un estado procesal que puede durar meses, y mientras dura, el saldo de los usuarios queda dentro.
Lo que no está establecido es la consecuencia para el jugador. La ley mexicana no fija en los artículos revisados una multa o un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y tampoco lo exime. Quien se siente tentado por un sitio sin permiso está tomando una decisión sobre una zona gris, no sobre una infracción tipificada.
Impuestos, retenciones y por qué tu premio llega recortado
México permite pocas cosas con tanta claridad como cobrar. Sobre los premios, el artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene el 1 % cuando el premio no paga impuesto estatal o ese impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal pasa del 6 %. Cada estado hace lo suyo y la Ciudad de México cobra un 6 % sobre los premios, lo que en la práctica deja cerca del 7 % total. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios anuales por encima de 600,000 pesos deben reportarse en la declaración anual.
Del lado del operador el impuesto también se movió. El IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con un 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026 y subió la tasa desde el 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos graves de incumplimiento conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida en el texto revisado: dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto” porque ninguna de las dos cosas está definida en la fuente.
Ese cambio de tasa explica algo que el apostador ve sin entender: después del alza, varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un bono que se encoge cuando sube un impuesto no es generosidad que se retira, es el costo trasladado. Y sobre los premios de un sitio sin permiso el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de lo que se cobra en una plataforma sin permiso no está establecido, y la única respuesta honesta es consultar a un contador.
Las nueve plataformas con permiso, una por una
Estas son las nueve marcas ordenadas por cómo se ven sus ofertas de deportes en sus propias fichas y pies de página. Los números de permiso son los que cada fuente citada declara; el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ninguno se presenta como confirmado por la autoridad.
Codere: el catálogo más ancho de la lista
La ficha de la app de Codere México declara permiso de SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, tres cosas que suenan a letra chica y que en realidad son la parte del producto que conviene probar antes de depositar. En deportes la app anuncia más de 30 disciplinas, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Treinta deportes suena a mucho hasta que uno busca voleibol y encuentra que la profundidad se concentra en futbol y básquetbol. El creador de apuestas sí aporta en un deporte de sets: permite armar combinaciones que la casa no tiene precargadas, y ahí el margen lo decides tú al construir el mercado, con la advertencia de que cada selección arrastra su propio porcentaje.
El registro aparece según un sitio comparador, con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., y sin confirmación oficial. El permiso es el telón de fondo, no la razón para elegirla.
Lo que decide a favor de Codere es la anchura del catálogo: quien quiera una sola cuenta para futbol, básquetbol y algún partido de voleibol suelto la encuentra aquí sin abrir tres registros. Lo que decide en contra es que esa anchura no se traduce en mercados profundos para voleibol: la casa cubre el deporte, no lo trabaja.
Betway: permiso declarado y poco deporte a la vista
Betway aparece en la comparación con un permiso SEGOB 4184 declarado según casasdeapuestaslegales.mx y a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial. El titular es interesante: un frontón, es decir una casa de apuestas con establecimiento físico dedicada a un deporte de pelota, operando una marca digital. Es el modelo que el Reglamento permite y que buena parte del mercado mexicano usa.
La marca no publica en su ficha de app un desglose de deportes que permita saber cuánto voleibol ofrece, y ese silencio es el dato. Una plataforma que cubre bien un deporte lo dice; una que lo tiene de relleno lo omite.
Para el apostador de voleibol, Betway es una incógnita que se resuelve abriendo la cartelera, no leyendo la ficha. La prueba es concreta: busca un partido de liga con equipos y horario, comprueba si hay mercados por set, y mira el momio del ganador contra otra casa. Si el momio está en línea con los demás, la casa opera; si hay un salto raro, probablemente no cubre el mercado con seriedad. Quien apueste voleibol como deporte principal debería empezar por otra marca.
Caliente: permiso en el pie de página y app mexicana de verdad
Caliente es la marca que pone el permiso donde se puede leer: el número DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página de su propio sitio, y la app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Que el permiso esté en el pie de la marca y no solo en un comparador no lo vuelve oficial —el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos sigue sin poder abrirse—, pero es una diferencia de actitud que un apostador nota cuando busca el dato.
Su ficha anuncia transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y el pie de página repite que las apuestas están prohibidas para menores y enlaza una sección de juego responsable. Es la combinación que mejor le sienta al voleibol: transmisión, armado propio de combinaciones y retiro desde el teléfono.
El detalle que se cuela en cualquier lectura rápida es la restricción de edad. Los 18+ que declara la marca vienen de su propia política, no de un número estatutario; el Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, pero no fija la cifra. La casa es más específica que la ley, y eso no es un defecto.
Caliente es la opción más cómoda para quien quiere apostar voleibol en vivo desde el celular viendo el partido. El precio de esa comodidad es un catálogo de eventos virtuales y promociones que empuja a jugar más de lo que uno venía a jugar.
Novibet: el permiso numerado frente a la ficha muda
Novibet llega a la tabla con un permiso declarado según casasdeapuestaslegales.mx, número DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. El permisionario tiene la palabra “frontera” en el nombre, lo cual encaja con la geografía del negocio físico mexicano: los permisos viven en establecimientos, y los establecimientos están en ciudades concretas.
Lo que la marca no hace, al menos en la información con la que se compara aquí, es publicar un desglose de deportes en su ficha. No hay lista de disciplinas, no hay mención de voleibol, no hay transmisión declarada. Eso deja la marca en una posición incómoda en este deporte: el permiso está documentado, el producto no.
Un permiso ordenado y una ficha sin deportes es una plataforma que pide confianza y no la devuelve con información. Quien quiera comprobar qué tiene Novibet para voleibol tiene que entrar, buscar la cartelera y revisar si el mercado por sets existe. Si no existe, ninguna cantidad de números de permiso arregla el problema.
Pickwin: dos números de permiso que no coinciden
Pickwin es la marca donde la documentación se enreda, y ese enredo es la información más útil de esta entrada. Según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx los números de permiso se contradicen: una compilación da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el titular es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Ninguno de los dos números se presenta aquí como oficial.
Hay un detalle que vale más que la contradicción misma: uno de los números que se le atribuyen a Pickwin es el que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Dos marcas distintas, un mismo permisionario y una compilación que reparte el mismo permiso entre ambas. En México eso no es delito: un permisionario puede operar varias marcas, y el permiso no es transferible, pero sí es una razón para que el apostador lea con lupa el pie de página antes de depositar.
Sobre deportes, la ficha de Pickwin no enumera disciplinas ni menciona voleibol. Quien busque esta marca tendrá que averiguar por su cuenta si el deporte está en la cartelera. La transparencia documental de Pickwin es baja, y la primera consecuencia de eso es tiempo perdido buscando un dato que la marca debería publicar.
1xBet: mucha función y un titular que no cuadra
1xBet presenta la ficha de app más cargada del grupo: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un producto construido para retener, y la retención se paga con volumen.
El problema aparece en el papel. Según Apuestas-legales.com.mx el permiso es DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, pero esa misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular indicado. Dos nombres de empresa y un dominio sin confirmar es bastante para una marca que pide tu identidad y tu cuenta bancaria.
La marca tampoco menciona voleibol en su listado de deportes. Con transmisión y estadísticas concentradas en futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, el voleibol queda fuera de lo que la casa promociona, y en una plataforma donde el programa de lealtad empuja a apostar seguido, un deporte sin mercados profundos solo sirve para inflar el volumen con margen alto.
Playdoit: la app con más funciones para el partido en vivo
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, y suma casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado es la función que más importa en el voleibol: un partido que va 2-1 en sets cambia de dueño con dos rotaciones, y poder cerrar el boleto antes del quinto set es una salida real.
“Playboost” merece la misma lectura que cualquier momio mejorado: un aumento de ganancias que la casa concede viene con condiciones, y las condiciones son las que deciden si el aumento es para el apostador o para el margen. La marca no publica un desglose de voleibol en su ficha; los deportes listados son cinco, y el voleibol no está entre ellos.
El permiso aparece según casasdeapuestaslegales.mx como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Un permiso de 2005 en un producto digital con retiro anticipado y transmisión no es contradictorio: es el modelo mexicano, donde el permiso viejo sostiene la operación nueva.
Playdoit le conviene a quien quiere una sola app para ver y apostar con la posibilidad de salirse del boleto a mitad del partido. Para voleibol específicamente, el apostador tiene que comprobar primero que la cartelera del deporte existe.
Betcris: el único con licencia europea encima del permiso mexicano
Betcris es la marca con la estructura más larga de las nueve. Su pie de página muestra un permiso en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., tiene licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del permiso mexicano no se imprime aquí porque el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren.
Esa doble capa es el punto. Un permiso mexicano da el marco local, la verificación de identidad y el CFDI de retenciones; una licencia de Malta da un supervisor extranjero con sus propias reglas, que no son las mexicanas y que no resuelven nada dentro de México. La licencia europea no es una garantía adicional para el apostador mexicano: es una obligación de la empresa en otra jurisdicción.
Sobre deportes, la ficha de Betcris no enumera disciplinas en la información comparada aquí, y el voleibol no aparece mencionado. Es la marca con la documentación más completa y la ficha de producto más opaca, una combinación que dice algo sobre dónde pone el esfuerzo.
Strendus: tres permisos declarados y una compilación que duda
Strendus es la marca que acumula más números en la tabla: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con titular que las compilaciones reparten entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Ninguno se presenta como confirmado por la autoridad.
Tres permisos pueden ser una señal de un operador consolidado o de una marca que va sumando autorizaciones para cubrir productos distintos, y la información disponible en esta comparación no permite decidir cuál de las dos cosas es. Lo que sí permite decir es que la falta de coincidencia sobre el titular repite el patrón de Pickwin y de Betcris: marcas comerciales distintas sobre permisionarios compartidos.
La ficha de Strendus no enumera deportes ni menciona voleibol. La marca entra en la lista por su documentación de permiso, no por su oferta de deportes, y esa asimetría es exactamente lo que un apostador de voleibol debe tener claro antes de registrarse.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de voleibol
¿Qué se puede apostar en las casas que tienen permiso de la Secretaría de Gobernación?
Lo que el Reglamento permite expresamente, porque su artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos no prevista. En la práctica eso significa apuestas deportivas a través del permiso de un permisionario: partidos, mercados y momios que cada casa decide ofrecer. Los esports, los deportes virtuales y las apuestas en vivo no tienen artículo propio en el Reglamento; son parte del catálogo de cada plataforma.
¿Cómo compruebo que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página y la ficha de la app: deben declarar el permiso de SEGOB y el nombre del permisionario. Después pide el dato a la casa por escrito y compara el número con el titular. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un listado de sitios autorizados, pero ese listado no pudo abrirse y el Congreso pidió en 2026 un registro público abierto.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
La devolución es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Si apuestas 10,000 pesos a un momio de 1.90, la devolución es 19,000 pesos y la ganancia neta son 9,000, porque la ganancia es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando 1 dividido entre cada momio del mismo mercado y restando el resultado de uno. En un mercado parejo a 1.90 y 1.90 la suma da 1.0526, la casa devuelve poco más del 95 % de lo apostado y retiene alrededor del 5 %. En mercados con más resultados —ganador por sets, total de sets— el margen sube y el boleto se encarece.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente. El pagador retiene el 1 % si no hay impuesto estatal o este no pasa del 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal pasa del 6 %; la Ciudad de México cobra 6 % sobre premios, cerca del 7 % en total. El operador emite CFDI de retenciones y los premios anuales arriba de 600,000 pesos se reportan en la declaración anual.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Los límites no los fija la ley: los configura el usuario en su cuenta. El Reglamento no establece un límite estatutario de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal, y no existe un registro nacional de autoexclusión. Las fichas de las apps con permiso mexicanas listan avisos de juego responsable, límites, pausas y cierre de cuenta, y cada casa decide cómo funcionan.
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