1X2 apuestas deportivas en 2026: el mercado más simple del boleto y el que más se paga solo
noviembre 5, 2026 · Datos verificados contra los avisos de permiso de la Secretaría de Gobernación que cada plataforma publica y contra las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Apostar a un 1X2 suena a lo más elemental que puede hacer una persona con un boleto en la mano: gana el local, gana el visitante, o no gana ninguno de los dos. Tres resultados, una decisión. Y sin embargo es el mercado con el que la mayoría de las casas de apuestas mexicanas paga sus oficinas, porque es el que más se juega y el que menos se revisa. La gente compara momios como quien compara precios en el supermercado, sin ver que cada precio lleva dentro una comisión que la casa ya cobró antes de que el partido empiece. Ese cobro invisible es el asunto de esta página.
Conviene empezar por lo que está en juego, y no en el sentido deportivo. Un momio de 1.85 no promete lo que la gente cree que promete. Promete que por cada peso arriesgado devuelven 1.85 si acierta, y nada si falla. La diferencia entre esa cifra y la probabilidad real del resultado es lo que se queda la casa. Así que aquí vamos a mirar la letra chica primero: qué cuesta jugar, quién decide cuánto puede depositar y cuánto puede perder, dónde consta que una plataforma tiene permiso para operar en México, y qué se puede hacer cuando el boleto se pierde y la cuenta sigue ahí al día siguiente.
Hay una razón para el orden. En México el jugador carga con riesgos que en otros mercados no existen: un permiso que se otorga a un tercero y se anuncia en la letra más pequeña del pie de página, un registro de autoexclusión nacional que no existe, un impuesto que la casa traslada y una lista de precios que se hereda de los momios del fútbol inglés con más margen del que se anuncia. Ninguna de esas cosas se arregla eligiendo bien el partido. Todas se arreglan eligiendo bien la casa y sabiendo qué mirar en el boleto antes de pulsar el botón que confirma la apuesta.
Prevención antes que premio: lo que una casa debería darte antes de que apuestes
La primera pregunta honesta no es cuál paga más. Es qué tan fácil es salir. Todo el mundo cree que ese día no llegará, y ese es exactamente el problema: el jugador que termina con un problema nunca creyó que iba a terminar así. Así que empecemos por lo que existe, que es menos de lo que el nombre sugiere.

En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que si alguien decide dejar de apostar y pide que le cierren la cuenta, esa decisión vive y muere dentro de esa casa; puede abrir la siguiente el mismo viernes por la tarde con otro correo y otra tarjeta, y ninguna de las dos casas se enterará. Los países que sí tienen ese registro lo construyen precisamente porque la autoexclusión voluntaria, en solitario, es la salvaguarda más débil del catálogo. Aquí se queda en un botón dentro de un perfil que la propia casa administra, y las reglas las pone ella.
Tampoco hay un límite de depósito ni de pérdida fijado por ley para los juegos con apuestas. No existe una cifra obligatoria de depósito máximo diario ni un tope estatal de pérdida que la casa deba imponer a todos sus clientes. Lo que sí existe son herramientas internas —pausas, límites de depósito, autoexclusión temporal o definitiva— que cada plataforma ofrece a su manera y con sus propias condiciones. La consecuencia práctica es incómoda: dos personas en el mismo país pueden tener disponible el mismo partido con márgenes muy distintos de protección, según lo que cada marca decidió poner en su menú.
Lo que la ley sí toca es la edad, y lo hace con una precisión que sorprende en un marco tan viejo. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra concreta. Las plataformas, en sus propias fichas de aplicación y en sus pies de página, escriben 18 años o más, y ahí es donde la mayoría de los jugadores mexicanos lee la regla. Un número estatutario claro sobre la edad no está establecido, y conviene decirlo tal cual: la regla que ves en la pantalla es la que la casa decidió escribir, no la que fijó la ley.
Ahora el punto que casi nadie pone por escrito. La verificación de identidad del usuario es real y las operadoras reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Eso tiene un lado incómodo para el jugador distraído: cuando entras sin verificar, el dinero entra con facilidad. Cuando toca retirar, la identidad se convierte en el cuello de botella, y ahí aparece la diferencia entre una casa seria y una que te trata bien hasta que pides tu dinero. Los documentos exactos que se exigen no están fijados en la ley; cada operador pide los suyos. Hazlo antes de depositar, no después de ganar.
Lo que cuesta no leer la letra pequeña antes de depositar
El costo de estas omisiones no es abstracto. Un jugador que abre cuenta sin pensar en la autoexclusión y sin verificar identidad primero se expone a tres gastos concretos: el tiempo que tardará en cobrar cuando quiera retirar, la imposibilidad de cerrar la puerta en todas las casas a la vez, y la probabilidad de que nunca lea los términos hasta que tenga un problema real.
La forma de manejar ese riesgo es aburrida y funciona. Fija el límite de depósito en el registro, no una semana después. Pide la verificación antes del primer retiro, no cuando la cuenta ya tenga saldo. Y trata la autoexclusión como lo que es: un botón individual que vale la pena pulsar temprano, precisamente porque no hay nadie más en el sistema que lo pulse por ti.
Qué significa 1X2: fundamentos y mecanismo del mercado
Los fundamentos de este mercado no son financieros, son deportivos, y ahí está su mayor ventaja para quien recién empieza: nada del resultado depende de leer una hoja de cálculo. Un partido de fútbol dura 90 minutos de tiempo reglamentario, repartidos en dos tiempos de 45, y el árbitro añade tiempo extra por cambios, lesiones y otras demoras. Esa duración no es arbitraria: las Reglas de Juego de 1897 fijaron los 90 minutos, salvo acuerdo distinto entre las partes, y el reglamento consta de diecisiete reglas administradas por el International Football Association Board. La apuesta 1X2 hereda esa estructura y solo tres desenlaces: gana el local, gana el visitante, empatan. En una liga, cada equipo recibe un punto por empate, así que el empate no es un accidente incómodo: es un resultado con valor propio, y el mercado le pone un precio distinto de los otros dos por esa razón.

Vale detenerse en el empate, porque es donde el jugador novato comete su error de lectura más común. En un partido desequilibrado, el empate suele aparecer con el momio más alto de la columna, y la reacción natural es pensar que la casa se equivocó. No se equivocó: el empate se cobra así de bien porque ocurre menos, no porque nadie lo haya visto. La columna del 1X2 es una conversación sobre las tres probabilidades, y la casa las traduce en precios con una comisión incrustada dentro de la suma.
Una distinción que confunde a mucha gente y que la ley no aclara en ningún artículo: lo que ocurre después de los 90 minutos no cuenta para este mercado. Si un partido de eliminación directa termina empatado al llegar al tiempo reglamentario, se juegan dos tiempos extra de 15 minutos y en la mayoría de las competiciones sigue una tanda de penales, cuyos goles no cuentan en el marcador final. Eso significa que una apuesta al visitante puede ganarse en el tiempo suplementario, después de que tu boleto ya haya perdido. Es una de las maneras más rápidas de inmolación del principiante: apostar pensando en quién va a avanzar cuando el mercado pregunta quién gana noventa minutos.
Cómo se lee un boleto de momio
El momio es el multiplicador del pago, no una probabilidad. Si apuestas 200 pesos a un local con momio de 1.60, el retorno si acierta es el resultado de multiplicar la apuesta por el momio: 320 pesos, de los cuales 120 son ganancia neta. Todo lo demás en el boleto es decoración. El nombre del partido, la liga, la hora, el identificador del evento: cosas que sirven para reclamar un pago mal calculado y para nada más.
Lo que el boleto no dice es cuánta comisión va dentro de ese 1.60. Eso es lo que conviene aprender a calcular, y es el siguiente punto de la página.
El margen del momio: la comisión que nunca aparece en el boleto
Aquí está el centro del asunto. La casa no cobra al ganador una comisión al final; cobra a todos un poco al principio, dentro del precio. Toma un mercado cualquiera, súmale la probabilidad que cada momio implica y verás que la suma pasa de cien. Ese exceso es suyo.
Pongamos el caso más limpio posible: un mercado de dos resultados, ambos con momio 1.90, cifra ilustrativa y no cotización real de ningún partido. Convertidos en probabilidad implícita, cada 1.90 vale 52,6 por ciento, y los dos juntos suman 105,2 por ciento. La casa devuelve aproximadamente 95 por ciento y se queda cerca de 5 por ciento de cada peso jugado en ese mercado, redondeo de por medio. Si el mismo par de momios fuera 1.85 y 1.85, la suma se iría por encima de 108 por ciento y la casa retendría algo más de 7 por ciento. La diferencia entre un mercado de 5 por ciento y otro de 7 es de veinte pesos por cada mil arriesgados, y se paga sola con solo revisar dónde se apostó.
De ahí la única regla práctica que vale en este tema: nunca compares momios sin comparar el margen del mercado completo. Dos casas pueden ofrecer 1.85 en el mismo partido y tener márgenes distintos si sus otros dos resultados no son iguales. Y la trampa favorita de la mercadotecnia queda al descubierto: los “momios mejorados” que anuncian media docena de plataformas mexicanas suelen aplicarse a mercados elegidos, con límite de apuesta, no al 1X2 completo. Un momio mejorado es una promoción con condición, no una mejora general del precio.
Vale decir con claridad que un margen de 5 por ciento no es un dato de contrato. Algunos mercados se apertura con margen alto y se ajusta según entra dinero; otros arrancan estrechos para atraer volumen. Y cada tipo de apuesta tiene su propio margen: el del 1X2 no es el de más/menos ni el del hándicap, así que un jugador que mezcla apuestas en un solo día no puede hablar de “el margen de la casa” como si fuera una sola cifra. Son varios, y cada uno se revisa por separado.
Dónde se ve el margen y dónde no
Se ve en la aritmética y en nada más. No hay una casilla en el boleto que diga “comisión”, y ninguna plataforma la imprime. La única forma de estimarla con honestidad es mirar los tres momios del mismo mercado, sumar sus probabilidades implícitas —uno entre cada momio— y ver cuánto pasa de cien. Es un cálculo de treinta segundos con la calculadora del teléfono, y es la única defensa real contra un precio malo.
La apuesta total: combinadas, parlay y por qué el margen se multiplica
Un boleto de una sola selección es una apuesta sencilla. Un boleto con varias selecciones es un parlay o combinada, y en México la palabra que más se usa en las aplicaciones es “parlay” o su primo en español, “combinada”. La diferencia con la apuesta total que la gente imagina es que el momio final no se suma: se multiplica.
Tres selecciones de momio 1.90 dan un momio combinado de 6.859, porque 1.90 por 1.90 es eso. Suena como una promesa y funciona como un peaje. Para que ese boleto pague, los tres aciertos tienen que ocurrir, y cada uno lleva su propio margen dentro. Multiplicar momios no multiplica la ventaja del jugador; multiplica la ventaja de la casa junto con el premio. Un parlay es, en el fondo, la misma desventaja repetida tres veces en una sola línea.
Ahí está la honestidad que falta en las campañas: el pago grande del parlay no es una recompensa por saber más, es el precio de aceptar más riesgo y más margen acumulado. Eso no lo vuelve malo. Lo vuelve una apuesta de entretenimiento, no una estrategia, y conviene saber cuál de las dos cosas se está comprando antes de armar cinco selecciones un domingo por la tarde.
Panorama del 1X2 en México: dónde se juega y bajo qué permiso
La apuesta 1X2 se puede jugar hoy en México en una cantidad de plataformas que nadie puede contabilizar con precisión, y esa imprecisión es parte del panorama. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y el reglamento que rige el sector le da a la Dirección General de Juegos y Sorteos la facultad de autorizar, controlar, supervisar, expedir, modificar y extinguir los permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. La ley de fondo es de 1947, del 31 de diciembre, y su lógica es prohibitiva: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite solo lo que autoriza expresamente.
Ese detalle importa más de lo que parece. El artículo 2 del Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice que la actividad de apuestas no prevista expresamente está prohibida. No se trata de que todo esté permitido salvo prohibición: se trata de lo contrario. La consecuencia para el jugador es que la legalidad de una plataforma no depende de que su página abra bien, sino de que haya un permisionario con permiso vigente detrás.
Y aquí llega la parte que la publicidad nunca menciona: en México la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y no existe un número oficial publicado que un jugador pueda consultar con comodidad. La DGJS tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados, pero abrirlo es otra historia, y las cifras que circulan sobre cuántos operadores digitales hay se contradicen entre sí de manera abierta. Un informe habla de 136 sitios de apuestas; otra cuenta se queda entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx. Cuando dos conteos del mismo mercado difieren por un factor de cuatro, el conteo es el dato menos útil de todo el expediente. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y hasta ahora la petición es eso: una petición.
Lo que sí es verificable con esfuerzo es quién está detrás de cada marca, y ese dato ordena el panorama mejor que cualquier lista oficial ausente. La práctica reportada es que un sitio en línea no obtiene un permiso digital propio, sino que opera al amparo de un permisionario autorizado con presencia física, y no es raro que un mismo permisionario sostenga varias marcas. Eso explica por qué los pies de página de distintas plataformas se parecen tanto entre sí y por qué el nombre del titular casi nunca es el nombre que el jugador ve en pantalla.
Sobre las cifras que aparecen a continuación, un detalle importante: cada número de permiso que figura en las nueve plataformas de este artículo procede del pie de página de la propia marca o de portales de comparación, y en varios casos las fuentes se contradicen entre sí. Como la lista oficial de la DGJS no es pública, ningún número debe tomarse como confirmado oficialmente. Es una limitación real, la misma que cualquier jugador encuentra al intentar verificar por su cuenta.
Criterios para elegir una casa de apuestas que cubra el 1X2
Juzgar una casa por su bono de bienvenida es como juzgar un coche por el olor del asiento. El bono es la parte que la casa elige enseñarte; el margen, el límite y la salida son las que eliges tú cuando abres la cuenta. Estos son los criterios que ordenan esta comparación.
El primero es el precio real del mercado que vas a jugar, medido como margen del 1X2 completo y no como el mejor de los tres momios. El segundo es la estructura del depósito y del retiro: qué métodos acepta la casa, si el retiro se hace a una cuenta a nombre del jugador, y cuánto tarda en la práctica. El tercero es el permiso: quién es el permisionario, si el número consta en el pie de página del propio sitio o solo en un comparador, y si el número que aparece en el pie coincide con el de la compilación.
El cuarto criterio, y el que menos se usa, es la disponibilidad del límite de depósito y de la autoexclusión en la propia interfaz, con cuántos clics se llega a ellos y si se pueden modificar sin llamar a atención al cliente. El quinto es la cobertura: cuántos deportes, si hay transmisión en vivo, si existe creador de apuestas y si el mercado 1X2 está disponible en las ligas que la persona realmente ve. El sexto es la letra chica del bono de bienvenida cuando existe, y ahí conviene recordar que no hay una regla estatutaria mexicana sobre bonos: lo que cada marca escribe en sus propios términos es la única regla que aplica.
Hay un criterio que se deja fuera a propósito: el tamaño total del catálogo de apuestas. Una plataforma con veinte mercados raros para un partido de segunda división húngara no vale más que una con los mercados que la gente usa, si su 1X2 es caro. El catálogo se mide por lo que se juega, no por lo que se exhibe.
Cómo se compara sin caer en el catálogo de la casa
La comparación honesta se hace con tres o cuatro mercados que uno juega de verdad, repitiendo el mismo cálculo de margen en cada plataforma y anotando el resultado en una hoja. Después, dos pruebas que no se pueden hacer desde fuera: depositar una cantidad pequeña y retirarla, y buscar el menú de límites.
Lo que no funciona es la comparación por bono. El bono más grande casi nunca está en la casa con el margen más bajo, y las dos cosas no se pueden tener a la vez con la misma facilidad. Elegir el bono y luego quejarse del precio es el error de secuencia que más caro sale en este mercado.
Los momios y sus condiciones: qué cubre el 1X2 y qué no
Antes de llegar a las marcas conviene dejar cerrado qué es exactamente lo que se compra cuando se pulsa “1X2”. Se compra el resultado al final del tiempo reglamentario, contando el descuento del árbitro y nada más. No se compra el pase de ronda, no se compra el marcador exacto, no se compra lo que ocurra en la tanda de penales. Un 1X2 ganador puede convivir perfectamente con la eliminación del equipo al que se apostó, y un 1X2 perdedor con su clasificación.
Esa frontera también define lo que el mercado no dice. No dice nada sobre el número de goles, así que un partido aburrido y un partido con siete goles pagan lo mismo si ganó el mismo equipo. No dice nada sobre el descanso, porque el 1X2 se liquida al final. Y no dice nada sobre la calidad del juego, que es la razón por la que el mercado funciona tan bien para quien recién empieza: solo hay que saber quién ganó.
En deportes distintos del fútbol el 1X2 existe con otra forma. En tenis no hay empate, así que el mercado se reduce a dos resultados y el margen se reparte entre dos precios en lugar de tres. En básquetbol el empate tampoco es un desenlace del tiempo reglamentario en las ligas que lo resuelven con prórroga, y eso cambia la aritmética de la columna. La conclusión práctica es que un mismo nombre de mercado no significa la misma estructura en cada deporte, y el jugador que compara precios entre deportes está comparando cosas distintas.
Momio en vivo frente a momio previo
El momio cambia durante el partido, y ahí aparece una de las diferencias más grandes entre plataformas mexicanas. Un momio en vivo se mueve con cada gol y cada expulsión, y la casa puede ajustarlo o suspenderlo en el instante en que ocurre algo en la cancha. Ese ajuste es la ventaja que la casa se reserva por escrito: no está obligada a sostener el precio que viste hace treinta segundos.
Un consejo que no es una predicción: el jugador que sigue el momio en vivo suele descubrir que las mejores oportunidades se van justo cuando cree haberlas encontrado. Un gol acaba de ocurrir, el precio se congela, y en esos segundos la casa sabe más que el espectador. Ahí no hay análisis que valga; hay una regla que sí vale, y es que el momio previo es el único que puedes estudiar con calma.
Seguridad y legalidad en el 1X2: permiso, bloqueos y lo que aún no es ley
México no tiene una ley de apuestas en línea. Tiene una ley de 1947 que prohíbe el juego salvo autorización expresa, un reglamento que en 2023 cerró todavía más el margen de lo no previsto, y una práctica administrativa que ata los sitios digitales al permiso de un permisionario con presencia física. Ninguna norma mexicana nombra las apuestas por internet, y esa ausencia es el rasgo que define al mercado entero.
La estructura de permisos relevantes para apostar es acotada. Los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos son los tipos que aparecen en el artículo 28 del Reglamento; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles, según el artículo 31. Ese último detalle explica mucho de lo que un jugador ve: si un permiso no se puede ceder, la marca que aparece en pantalla no es la que responde ante la autoridad.
Sobre lo que puede apostarse, el marco es más silencioso de lo que parece. Las apuestas deportivas solo son posibles al amparo del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas, y ahí el artículo 5 prohíbe terminantemente la participación de menores. No se encontró ninguna disposición sobre bolsas de apuestas: decir que existe una en México sería inventarla. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Estado del permiso, marca por marca
La siguiente tabla reúne lo que cada plataforma publica sobre su propio permiso y lo que cada una declara sobre su oferta de apuestas. La columna de la izquierda hace referencia al número de permiso tal como lo reporta la fuente indicada; ninguna cifra está confirmada oficialmente, porque el listado de la DGJS no pudo abrirse y las compilaciones públicas se contradicen en varios casos.
| Plataforma | Permiso de SEGOB tal como lo reporta la fuente citada | Lo que la propia plataforma declara sobre su oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí y el número de una compilación es el que aparece en el pie de página de Betcris (según blog.pickwin.mx y un portal de comparación, no confirmado oficialmente) | Su propia página de blog informa sobre casas reguladas por SEGOB; la ficha de la marca no detalla mercados |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (según un portal de comparación, no confirmado oficialmente) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Compilación pública de permisos de la DGJS; la marca no detalla mercados en su ficha |
| Caliente | DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), mostrado en el pie de página del propio sitio | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo mayores de 18 años |
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no impreso porque el del pie de página del sitio y el de la tabla del titular difieren, ambos a nombre de Producciones Móviles según la fuente | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | La compilación pública de permisos de la DGJS es la referencia de la marca en esta materia |
| Betway | 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | La compilación pública de permisos de la DGJS es la referencia de la marca en esta materia |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales (según un portal de comparación, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular citado) | La compilación pública de permisos es la referencia; la ficha de la app figura a nombre de otra empresa |
Lo que la tabla deja ver, más allá de los números, es que el permiso mexicano es un documento de trazabilidad y no un certificado de calidad. Encontrar el número correcto dice que hay un permisionario detrás; no dice nada sobre el margen, sobre la velocidad del retiro ni sobre la calidad del mercado 1X2. La columna que de verdad ordena la comparación es la tercera, y esa no la publica ninguna autoridad: la publica cada marca sobre sí misma, con el interés que se le supone.
Impuestos sobre el premio y sobre la operación
Aquí hay que separar dos bolsillos, porque se confunden todo el tiempo. Por el lado de la operadora, el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 por ciento los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era de 30 por ciento. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave.
Sobre la base de ese impuesto conviene ser preciso, porque la prensa la simplifica hasta volverla falsa: el texto revisado solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe que sea 50 por ciento de las apuestas ni del ingreso bruto. El impuesto es real; la base no está establecida con claridad en el texto que puede leerse. También hay impuestos estatales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Después del aumento del IEPS, las operadoras rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, un detalle que explica por qué el bono de esta temporada se parece tan poco al de hace tres años.
Del lado del jugador está el ISR. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 por ciento si el estado no grava el premio o si su impuesto no pasa de 6 por ciento, y 21 por ciento si un impuesto estatal supera ese 6 por ciento. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 por ciento sobre los premios, alrededor de 7 por ciento en total, y los premios por encima de 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
Un borde que la página no va a cruzar: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de los premios ganados en un sitio sin permiso no está establecido en la fuente. Ahí la posición honesta es la de siempre: consulta a un contador o asesor fiscal antes de asumir que el dinero llegó limpio.
Bloqueos, amparos y por qué el estado de una plataforma se lee con fecha
En México el estatus de una plataforma no es una condición, es una fotografía. Los ejecicios de la página no pueden leerlo como un hecho permanente, y el propio historial reciente lo demuestra.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en esa misma operación quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. Un mes después, en diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos físicos.
Ninguna de esas marcas aparece entre las nueve que se revisan más abajo, y no es una casualidad. La regla que se desprende de ese historial es simple y sirve para cualquier plataforma: un permiso vigente hoy puede ser un bloqueo mañana, y el saldo de una cuenta en una operadora bloqueada puede quedar congelado mientras los tribunales deciden. Eso no lo arregla el jugador; lo único que puede hacer es saberlo antes y no mantener saldos grandes en ninguna casa, por buena que sea su reputación.
Sobre la comparación honesta entre una marca con permiso mexicano y una que opera desde fuera, la diferencia no es de moral sino de recursos. Una marca con permiso ofrece un domicilio legal en México, un permiso de SEGOB, controles de identidad y lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca offshore no ofrece nada de eso, y un saldo en una operadora bloqueada puede congelarse. En ninguno de los dos casos hay registro nacional de autoexclusión. Las plataformas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, y esa distinción es la que decide si hay a quién reclamar.
Sobre el castigo al jugador, la página mantiene la misma disciplina: ni una multa ni una exención para quien apuesta en un sitio sin permiso están establecidas, así que aquí no se afirma ninguna de las dos. Y sobre el futuro, dos documentos que no son ley: SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad, pero no se ha presentado; y una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo solo una propuesta.
Las nueve plataformas con permiso de SEGOB, comparadas con criterio de costo
Este es el bloque donde el margen deja de ser teoría. Nueve marcas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una con lo que declara de sí misma, y cada una con una razón distinta para estar o no estar en la lista corta de alguien. No hay un orden de calidad aquí: hay un orden de lectura, y cada ficha termina con la única pregunta que importa después de los números: para quién conviene y para quién no.
Pickwin: la marca cuyo propio rastro documental se contradice
Hay pocas cosas más elocuentes que una marca que publica un blog explicando cuáles son las casas reguladas por SEGOB y no consigue que el número de su propio permiso aparezca igual en dos lugares distintos. El permiso de Pickwin es un permiso de SEGOB a nombre de su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora según las fuentes, pero el número no se imprime: las compilaciones se contradicen y el número que una de ellas le atribuye a Pickwin es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris, también vinculado a Producciones Móviles. Eso no prueba nada por sí solo —un permisionario puede sostener varias marcas— pero sí deja al jugador sin un dato que pueda verificar por su cuenta.
Esta es la ficha donde conviene aplicar en su forma más dura la regla del permiso como documento de trazabilidad. Pickwin informa sobre el mercado mexicano desde su propio blog, y eso es útil. Lo que no hace es darle al jugador un número que coincida con otra fuente.
Para quien busca una marca pequeña y no le importa gastar veinte minutos comparando precios, Pickwin es una opción que existe y opera. Para quien necesita poder rastrear ante quién reclama si algo sale mal, la falta de un número consistente pesa más que cualquier promoción. Ese es el costo real de esta ficha, y no lo paga la casa.
Codere: el catálogo que cubre de todo y el permiso que se lee en un comparador
Codere llega con la oferta más ancha de la lista y con una contradicción administrativa que no oculta: opera con permiso de SEGOB, y la ficha de su aplicación mexicana lo declara, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese último dato es el que casi nadie lee y el que vale: una casa que escribe en su propia ficha qué hace para cerrar una cuenta va un paso más allá que la que solo pone el aviso de colores.
Su permiso, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, aparece según un portal de comparación y a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., la razón social de Codere México; la confirmación oficial no existe porque el listado de la DGJS no pudo abrirse. En deportes cubre más de 30 disciplinas, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para un jugador de fútbol mexicano que quiere el 1X2 de la Liga MX junto a un mercado de tenis a medianoche, el catálogo resuelve.
Los avisos de juego responsable en la ficha de la aplicación no son un límite de depósito, y ahí conviene no confundirse: son mensajes, no controles. El jugador que necesita una herramienta que le impida depositar más de lo que quiere no la encuentra en la descripción de la app; la encuentra en el menú de su cuenta, si la casa la puso ahí.
Codere es la opción de quien quiere una sola cuenta para todo y valora una operadora con presencia física en el país donde reclamar. Es menos atractiva para quien busca el precio más fino del mercado, porque una oferta de 30 deportes no se sostiene con los márgenes más estrechos de la industria.
Strendus: tres números de permiso y ningún detalle de producto
Strendus es el caso más puro de una marca que existe administrativamente y se vuelve opaca en cuanto se le pide producto. Sus permisos son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, y las dos versiones del titular difieren entre sí. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que no hay forma de resolver cuál de los dos nombres es el correcto desde fuera.
Tres permisos bajo una sola marca es un dato interesante más que un problema: sugiere una operación que fue creciendo por autorizaciones sucesivas, cada una con su propio objeto. Pero al jugador no le sirve para decidir nada concreto sobre el 1X2, porque lo que Strendus tiene de verdad en oferta no está descrito en su ficha.
Eso deja a Strendus en una posición rara en esta comparación: tiene el expediente más largo en permisos y el más corto en información útil. Quien quiera jugarla necesita entrar al sitio con la calculadora en la mano y medir su 1X2 por su cuenta, porque no hay atajo documental para saber si su precio es bueno.
Caliente: el nombre grande y la letra chica que sí publica
Caliente tiene la ventaja de ser la única plataforma de esta lista cuyo permiso aparece en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio. No está confirmado oficialmente porque la lista de la DGJS no pudo abrirse, pero el dato está a la vista del jugador en la página que usa, sin pasar por un comparador. Ese solo hecho la coloca por delante de varias marcas en materia de trazabilidad.
En deportes, la ficha de “Caliente Deportes” ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Es solo para mayores de 18 años, según la misma ficha, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay con la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Y aquí llega la parte que exige atención: en el encabezado de su página principal anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas o si también alcanzan al casino.
Sobre ese bono sin depósito hay un dato que cambia el cálculo y que no viene de la casa: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, y el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando las reseñas no coinciden ni en el plazo, la única fuente que sirve es la propia página de términos, y esa hay que leerla antes de reclamar, no después.
Caliente es la ficha más cómoda para quien valora que el permiso esté a la vista y que el retiro se haga desde el teléfono. Es la más incómoda para quien necesita saber cuánto puede perder de verdad, porque la oferta se anuncia sin sus condiciones y las condiciones que circulan no son consistentes.
Betcris: parlay, retiro anticipado y pagos locales
Betcris pone el acento donde importa al jugador de todos los días: su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Ese listado es más útil de lo que parece, porque dos de sus elementos —el retiro anticipado y los métodos de pago locales— son exactamente los puntos donde las casas mexicanas decepcionan a la gente.
El retiro anticipado, o retiro anticipado parcial o total según la marca, es una de las funciones más vendidas del mercado y la más incomprendida. La casa no está regalando certeza: está comprando tu boleto a un precio que ella fija según cómo va el partido. Es un seguro con prima variable, no una devolución del riesgo, y conviene tratarlo así.
En el permiso, la misma niebla administrativa que en el resto: permiso de SEGOB a nombre de su permisionario, Producciones Móviles, pero número no impreso porque el del pie de página del sitio y el de la tabla del titular difieren. Para el jugador con cuenta pequeña que quiere retirar por transferencia local sin esperar tres días, los métodos de pago locales y la atención en español son la parte del listado que vale.
Betcris se dirige al jugador que combina selecciones y quiere poder cerrar un boleto a mitad de camino. No es la ficha para quien busca condiciones de bono simples, porque el parlay es un producto que multiplica el margen junto con el premio.
Playdoit: el permiso con número y el producto sin descripción
Playdoit tiene una de las fichas más limpias del lado administrativo: su permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, con la advertencia de siempre de que no hay confirmación oficial. Un número con formato antiguo, del tipo que remite a los permisos de sorteos, y eso encaja con el esquema mexicano en el que los sitios digitales cuelgan de permisos pensados para otra cosa.
Del producto, en cambio, no hay descripción que leer: la referencia pública de Playdoit es la compilación de permisos, no un detalle de sus mercados. Eso no significa que no tenga 1X2, significa que esta página no puede afirmar qué ofrece más allá de lo que la compilación dice de su permiso.
Para el jugador que necesita comprobar que hay un permisionario con nombre y número detrás del sitio, Playdoit es una de las fichas más verificables de la lista. Para el que elige por catálogo, la decisión tendrá que tomarla dentro del propio sitio, comparando el 1X2 con la calculadora en la mano.
Betway: 2,000 eventos por semana y club de apuestas gratis
Betway va por volumen y lo dice con número: más de 2,000 eventos por semana, según su propia aplicación. Súmale los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales, y tienes un catálogo diseñado para quien no quiere buscar una liga en un menú, sino abrir la app y encontrar algo que apostar.
Dos mil eventos semanales son, en la práctica, 285 por día. Eso se sostiene con mercados pequeños, ligas de segunda y tercera línea y precios donde el margen rara vez es el más fino del mercado. Es el intercambio clásico del catálogo ancho: ganas cobertura, pagas precio.
El permiso aparece con el número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, y a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial. Un número de cuatro dígitos sin el formato largo de las demás fichas, y otro recordatorio de que la compilación es la fuente, no la autoridad.
El club con apuestas gratis semanales es el gancho para quien apuesta seguido y mira el menú de promociones como parte del precio. Quien apuesta dos veces al mes no llegará a usarlo, y para ese jugador los 2,000 eventos no compensan un margen más ancho que el de una casa con diez mercados por partido.
Novibet: el permiso preciso y el jugador que llega por el precio
Novibet presenta el permiso más preciso del grupo: DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., con la advertencia habitual de que no hubo confirmación oficial porque el listado de la DGJS no pudo abrirse. Es un número con la estructura completa de la época de la DCRCA, y eso ayuda a rastrear de qué generación de permisos viene la marca.
Como en el caso de Playdoit, la referencia pública de Novibet es la compilación de permisos y no una descripción de mercados. El jugador que llega a Novibet suele llegar buscando precio, y eso es exactamente lo que esta página no puede afirmar ni negar con lo que hay: el momio de Novibet se mide dentro de Novibet.
Con un número de permiso completo en la mano, Novibet es más fácil de rastrear que las marcas cuyo número no se imprime, y ese es un punto a su favor frente a Pickwin y Betcris. El resto de la decisión depende del margen, y el margen se mide apostando o mirando los tres momios del mismo partido en dos pantallas al mismo tiempo.
1xBet: el permiso a nombre de una empresa y la app a nombre de otra
1xBet cierra la lista con la contradicción societaria más visible de las nueve. Su permiso es DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales según un portal de comparación, fuente que además no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; y la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado. No hay confirmación oficial de ninguno de los dos datos.
Esa divergencia no es un tecnicismo. En un mercado donde el permiso no es transferible y donde un mismo permisionario puede operar varias marcas, saber si la aplicación que descargas pertenece al titular del permiso es la diferencia entre tener a quién reclamar y tener un nombre de empresa extranjera.
Para el jugador que se siente cómodo verificando por su cuenta, 1xBet ofrece una huella documental que se puede rastrear con paciencia, y el número tiene el formato de los permisos recientes. Para cualquiera cuyo criterio principal sea que la marca que ve en pantalla sea la que responde ante la Secretaría, esta ficha exige una verificación extra que las demás no piden.
Preguntas frecuentes sobre el 1X2 y el permiso de SEGOB
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay un listado público fácil de abrir. Busca en el pie de página del sitio el número de permiso y el nombre del permisionario, y compáralo con las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos. En varios casos las compilaciones se contradicen entre sí, así que un número repetido en dos fuentes independientes es la mejor señal disponible.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Con 200 pesos a momio 1.60 el pago es 320 pesos, de los cuales 120 son ganancia neta y 200 son tu propio dinero de vuelta. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarlos a la apuesta.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas del mismo mercado. Cada momio implica una probabilidad de uno entre el momio, y en un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da alrededor de 105 por ciento, es decir una retención cercana a 5 por ciento. Si la suma fuera mayor, la casa se queda más.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde el menú de la cuenta, en el apartado de juego responsable, y no desde la pantalla de depósito. Las plataformas mexicanas no están obligadas por ley a ofrecer un límite concreto, así que lo que existe son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito y autoexclusión temporal o definitiva, con las condiciones que cada casa escriba.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingreso bajo la Ley del ISR, y el pagador retiene 1 por ciento si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 por ciento, y 21 por ciento si ese impuesto lo supera. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración a la que estás obligado.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
No ofrecen un domicilio legal mexicano, ni permiso de SEGOB, ni controles de identidad y lavado de dinero, ni CFDI de retenciones por premios gravados, y un saldo en una operadora bloqueada puede congelarse. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, así que no hay red de protección estatal de por medio.
Lo que cuesta no saber esto: la decisión que queda en tus manos
Una casa de apuestas no es un lugar donde se gana dinero con información; es un negocio que vende precios con una comisión incorporada. Todo lo que esta página revisó apunta al mismo lugar: el momento en que se decide dónde apostar pesa mucho más que el partido que se elige. El 1X2 es el mercado más simple del boleto y por eso mismo el que más se usa; también es el mercado donde un margen de dos puntos parece nada y termina siendo, al cabo de un año de apuestas pequeñas, la diferencia entre una cuenta viva y una cuenta que se vació sin que nadie hiciera una apuesta terrible.
Los tres controles que valen son casi aburridos. Mide el margen del 1X2 completo antes de apostar, no el mejor de los tres momios. Encuentra el menú de límites antes del primer depósito y no después del primer susto. Y verifica tu identidad antes de tener saldo, no cuando quieras sacarlo. Ninguna de esas tres cosas depende de acertar un partido.
Sobre el permiso, la conclusión es incómoda pero honesta: en México el permiso se puede rastrear, no se puede certificar desde afuera. Prefiere las marcas cuyo número y titular aparecen en su propio pie de página, desconfía de los números que solo viven en compilaciones contradictorias, y no conserves saldos grandes en ninguna plataforma, incluida la que más te guste. Un permiso vigente es un buen punto de partida y un pésimo lugar para terminar.
Y sobre los premios, la parte que menos se dice: el impuesto lo retiene alguien por ti, y la retención se vuelve pago definitivo solo con la declaración correspondiente. Los premios altos se reportan. Las apuestas en un sitio sin permiso dejan esa parte del asunto en un terreno que ni la ley ni esta página resuelven, y ahí el consejo de consultar a un contador o asesor fiscal no es una fórmula de cortesía: es la única salida honesta al problema.
Jugar con dinero que no se necesita perder sigue siendo la línea más útil de todas, y no porque lo diga el pie de página de una marca, sino porque es lo único que queda cuando el margen ya hizo su trabajo. El resto es mirar los momios con calculadora.
Fútbol y ligas – aplicacionesapuestas
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