La final se jugó en julio: esto es lo que de verdad deja una apuesta del mundial, precio por precio

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los estados de permiso y las referencias normativas se contrastaron con la página de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y con los pies de página y las fichas de tienda de cada casa.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes.

La Copa Mundial de la FIFA 2026 terminó el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford, con España levantando el trofeo tras ganar 1-0 en tiempo extra a Argentina, la campeona vigente. Fue un torneo de 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes repartidas entre Canadá, México y Estados Unidos. Desde el punto de vista del apostador mexicano, lo relevante es que la final ya tiene marcador: cualquier boleto que se haya jugado sobre ese partido está liquidado, y lo que queda por delante es leer con calma lo que ese tipo de apuesta costó.

Ese es el ejercicio de esta guía. No hay pronóstico que vender ni campeón que adivinar porque el campeón ya está escrito, y esa es una ventaja enorme: permite mirar los momios de un mercado de la final como lo que son, un precio con un descuento incorporado, y no como una promesa. El momio mexicano, el que aparece en el boleto, nunca es una probabilidad pura. Es una probabilidad con el margen de la casa ya sumado dentro, y ese margen es el único dato del negocio que el apostador paga siempre, gane o pierda.

México añade una capa propia a esa lectura. No existe licencia de apuestas en línea como figura separada: la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas salvo los que se autorizan de forma expresa, y el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, prohíbe en su artículo 2 todo lo que no prevea expresamente. Las marcas que operan en línea lo hacen colgadas del permiso de un permisionario con establecimiento físico, no de una autorización digital propia. La palabra correcta es permiso, no licencia, y esa diferencia no es un capricho de vocabulario: define qué se puede reclamar y a quién cuando algo sale mal.

El reparto del dinero tiene tres bocas. La casa se queda un porcentaje de cada mercado a través del margen; el fisco se lleva su parte de los premios mediante retención; y el apostador recibe lo que sobrevive a los dos. Se desarman las tres, con las cifras que las fuentes públicas y los propios operadores ponen por escrito, y con las ausencias señaladas donde las hay, porque un hueco en un término y condiciones también informa.

Prevención y protección: qué puede hacer el apostador por su cuenta

La responsabilidad empieza por reconocer que el marco mexicano dejó esa tarea, en buena medida, en manos del propio jugador. No hay un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que no existe una lista central a la que un apostador pueda apuntarse para que todas las casas con permiso le cierren la puerta a la vez. Quien quiera frenarse debe hacerlo casa por casa, y esa gestión manual es la primera incomodidad real del sistema.

Lo que sí existe es lo que cada operador ofrece por decisión propia. La ficha de la aplicación de Codere México declara que el uso está limitado a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, según lo que la propia tienda de aplicaciones publica. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La aplicación Caliente Deportes también declara ser solo para mayores de 18 años, según su propia ficha. Son tres ejemplos del mismo patrón: herramientas internas, voluntarias y no comparables entre sí.

Ahí está el problema de fondo. Un límite de depósito configurado en una casa no viaja con el jugador a la siguiente. Un descanso autoimpuesto en una plataforma no bloquea el registro en otra. Si alguien juega en tres casas con permiso y solo se pone un tope en una, su exposición total sigue abierta en las otras dos. La única salvaguarda transversal tendría que ser un registro público, y ese registro no está operando: en mayo y julio de 2026 se pidió desde el Congreso un padrón abierto de sitios autorizados, y la petición no se tradujo en una herramienta que el público pueda consultar.

Conviene ser exacto en lo normativo. El artículo 5 del Reglamento impide a los menores permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica; los 18 años aparecen en las fichas y pies de página de las marcas, no en un número estatutario establecido. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. La publicidad, según un reporte secundario, muestra la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable, aunque no se halló un artículo federal de publicidad en los textos consultados del Reglamento.

Para quien juega en serio, esto se traduce en una rutina concreta. Antes de depositar, revisar en la cuenta las herramientas de juego responsable y fijar un tope de depósito semanal. Al terminar la sesión, cerrar la sesión y no dejarla abierta en el teléfono. Si el impulso de recuperar lo perdido aparece, la única palanca disponible en México es la autoexclusión voluntaria dentro de esa misma casa, porque fuera de ella nadie va a bloquear nada por el jugador.

Las marcas con permiso también aplican controles de identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, dado que la actividad de apuestas es vulnerable conforme a la normativa antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un texto estatutario que se pueda citar, y cada casa pide los suyos. En la práctica, eso significa que el registro casi nunca termina en el primer intento: llega una solicitud de comprobante de domicilio o de identificación, y hasta que se sube, los retiros quedan retenidos. No es una traba burocrática gratuita, pero es una traba, y el apostador que no la espera se frustra con razón.

Sobre el juego con dinero que no se tiene, la película es la misma que en el resto de la actividad. No hay un registro nacional que sirva de freno de mano, no hay un tope legal de pérdida, y la decisión de parar descansa en el jugador y en las herramientas internas de cada plataforma. Un sistema que traslada toda la carga al usuario es barato para el regulador y caro para quien tiene un problema. Esa es la lectura crítica, y no cambia que las herramientas existan: existen, están en la cuenta y conviene configurarlas antes de que hagan falta.

Calendario y competencia: la edición que ya repartió sus boletos

La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes. Es la edición que corresponde al año de esta guía, y su condición de torneo terminado es la que manda en todo lo que sigue.

El formato fue de 12 grupos de cuatro. De cada grupo avanzaron los dos primeros, más los ocho mejores terceros, hacia unos dieciseisavos de final que antes no existían en el torneo. Ese detalle no es anecdótico para quien apuesta: una fase adicional significa más partidos eliminatorios, más mercados abiertos por jornada y más ocasiones de encadenar selecciones en una combinada. También significa más partidos donde un equipo grande puede administrar esfuerzos, y ese es el tipo de contexto que cambia el comportamiento de los momios de un partido sin cambiar la calidad de los equipos.

El desenlace ya es historia escrita. España ganó la Copa Mundial 2026 al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles, una cifra que en un torneo de 104 partidos y selecciones con calendarios largos deja de parecer inalcanzable.

El palmarés histórico ayuda a calibrar cómo se leen los momios de una final. Los títulos por país son Brasil 5, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. Con esa tabla delante, España llegó a la final de 2026 buscando su segundo título y lo consiguió; Argentina buscaba el cuarto y se quedó en tres. Antes de que rodara el balón, esa asimetría de historia no se traducía automáticamente en un precio corto para ninguna de las dos, y esa es precisamente la trampa del razonamiento con palmarés: la historia no juega el partido, pero sí mueve la opinión y, con ella, el momio.

México fue una de las 16 sedes y uno de los tres anfitriones. Para el aficionado local, eso significó mercados con nombres de selecciones y ciudades que ya conocía, y una competencia entre casas por el mismo público en las semanas previas. La siguiente edición ya está asignada: la Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Quien quiera apuestas para una final del mundial que todavía no se juega tendrá que esperar cuatro años, y en el camino habrá una eliminatoria larga con mercados mucho menos líquidos que los de una final.

Hay una consecuencia práctica de que el torneo esté terminado que conviene decir sin rodeos. Los mercados de la final se liquidaron con el 1-0, y las casas ya pagaron o cobraron cada boleto según su reglamento de liquidación. Eso deja al descubierto algo que durante el torneo se disimula: el mercado de un partido de fútbol se cierra, se liquida y se archiva, y la única parte del proceso que el apostador sigue sintiendo después es el saldo que quedó en la cuenta. Leer los momios de un mundial pasado sirve, sobre todo, para entender el mecanismo con el que se leerán los del próximo.

Una apuesta que se resolvió en tiempo extra merece una advertencia que se repite en cada torneo grande. El resultado a los 90 minutos y el resultado final no son el mismo mercado, y las casas distinguen entre ellos en su reglamento. Un 1-0 tras prórroga puede haber sido un 0-0 al minuto 90, y esos dos escenarios pagan boletos distintos. Es el tipo de detalle que se estudiaba antes del partido y se recuerda para siempre después: quien apostó al empate en el tiempo regular lo cobró, y quien apostó a que España ganaba en cualquier momento del partido también, aunque ninguno de los dos estaba viendo el mismo marcador.

Fundamentos: qué hay dentro de un momio y cuánto se queda la casa

Un momio no es una probabilidad. Es una probabilidad con un recargo. Cuando una casa publica 2,10 para un resultado, 3,40 para el empate y 3,60 para el contrario en un mercado 1X2, esos tres números describen el partido y, al mismo tiempo, describen el negocio. La diferencia entre ambas cosas se mide con una sola operación, y es la operación que casi ningún apostador hace antes de firmar el boleto.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
El formato de la Copa Mundial 2026 fue de 12 grupos de cuatro.

El cálculo es este. Se toma el inverso de cada momio y se suman: 1 entre 2,10, más 1 entre 3,40, más 1 entre 3,60. Esos tres inversos son las probabilidades implícitas que la casa está vendiendo, y su suma siempre rebasa el 100 %, porque a cada resultado se le añadió un pequeño cargo. La suma da 0,4762 más 0,2941 más 0,2778, es decir 1,0481. Eso quiere decir que la casa vende como si el partido tuviera tres resultados cuya probabilidad conjunta fuera del 104,81 %, algo imposible en el campo y perfectamente normal en el mostrador.

Ese excedente se traduce en dos cifras complementarias. La parte que el mercado devuelve al apostador es el inverso de esa suma: 1 entre 1,0481, que da 0,9541, o sea una devolución aproximada del 95,4 %. El margen de la casa es el resto, 1 menos 0,9541, alrededor del 4,6 %. Sobre un mercado 1X2 con esos precios, la casa retiene cerca de 4,6 centavos de cada peso que se apuesta, y reparte 95,4. Las dos cifras se refieren al mismo mercado visto desde lados opuestos, y por eso no tiene sentido sumarlas ni mezclarlas con otras.

Conviene decir de inmediato qué no significan esos números, porque el error de lectura es común y caro. Ni el 95,4 % es lo que va a recibir este apostador ni el 4,6 % es la comisión que le van a cobrar en el estado de cuenta. Son estimaciones estadísticas sobre el conjunto de las apuestas de ese mercado: el promedio que queda al apostador si el mercado se juega muchas veces, no el resultado de un boleto concreto. Con un solo boleto se gana el momio completo o se pierde la apuesta entera. Lo que sí es cierto para cualquier boleto es que entró pagando ya el recargo, y por eso se necesita algo más que una intuición para ganar dinero en el largo plazo.

Ese 4,6 % es también el número que conviene llevar en la cabeza al comparar casas. Los mercados principales de fútbol suelen tener márgenes más ajustados que este ejemplo, y los mercados secundarios —un córner total, un goleador, un resultado exacto— los tienen bastante más abultados. En un mismo partido, el 1X2 puede moverse en una banda estrecha mientras el mercado de goleadores se queda varios puntos por encima. Comparar el margen de una casa en el 1X2 de la final con el margen de otra casa en un resultado exacto es comparar peras con manzanas.

Ahí está la versión práctica del consejo, que no es una consigna publicitaria: el apostador que solo mira el momio más alto de la pantalla puede estar eligiendo el precio peor construido. Un 2,15 publicado por una casa con margen bajo y un 2,15 publicado por otra con margen alto son el mismo número sobre el boleto y dos productos distintos por debajo. El precio de la casa es un dato verificable en cada mercado, y la operación que lo revela se puede hacer en veinte segundos con una calculadora, incluso en la fila del mostrador antes de sellar el cupón.

La diferencia entre una apuesta sencilla y una combinada merece su propio párrafo. En una sencilla, la devolución es el producto de lo apostado por el momio, sin más: 1.000 pesos a 2,10 devuelven 2.100, y la ganancia neta es de 1.100. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican hasta formar un solo precio: dos selecciones a 2,10 y 1,90 dan 3,99, y la devolución sobre 1.000 pesos sería de 3.990. El multiplicador se ve grande y es real, pero también se multiplicó el recargo. Cada selección añadida entra con su propio margen, y el efecto se va acumulando en contra del apostador. Con dos patas, el descuento ya no es el del mercado más flojo, sino la combinación de los dos.

Un ejemplo concreto del mismo mecanismo, para que quede claro sin volver a la calculadora: un mercado de tres resultados con momios 1,90 para los dos favoritos y 4,50 para el tercero suma 1/1,90 + 1/1,90 + 1/4,50, es decir 0,5263 + 0,5263 + 0,2222, un total de 1,2748. La devolución es 1 entre 1,2748, alrededor del 78,4 %, y el margen se lleva el resto, cerca del 21,6 %. Nadie debería apostar en un mercado así si existe otro con mejores precios sobre el mismo suceso, y aun así existen, en todas las casas, para todos los deportes. El apostador que compara solo el favorito y no la suma completa está leyendo media página.

Hay un detalle del negocio que se suele pasar por alto. El margen no es una cifra fija por casa, sino una decisión por mercado y por momento. Un partido con mucha atención tendrá precios más apretados y márgenes más delgados, porque la casa compite por el volumen. Un partido de una liga menor, con poco dinero entrando, tendrá precios construidos con más holgura. Eso no lo decide la suerte: lo decide el operador, y es la razón por la que un apostador atento elige sus mercados igual que elige sus apuestas.

Sobre el trasfondo mexicano, conviene apuntar dos cosas antes de seguir. La primera es que el margen es un término del mercado, no una figura legal: la fórmula de la devolución de un mercado, uno entre la suma de los inversos de los momios, es lo que un operador paga de vuelta sobre el conjunto de las apuestas de ese mercado, y el margen es el 100 % menos esa devolución. No hay una norma que lo fije, ni un tope, ni una obligación de publicarlo. La segunda es que el margen es distinto del impuesto: el IEPS grava al operador, no al boleto, aunque acabe moviendo los precios que ve el jugador. Mezclar ambos en una sola cuenta produce números sin sentido.

Con todo eso, el apostador tiene tres preguntas útiles para cualquier casa y cualquier mercado. ¿Cuánto suma la inversa de los tres momios del 1X2? ¿Ese total se parece al de las otras dos casas que estoy mirando? ¿La apuesta que quiero hacer vive en el mercado principal o en uno secundario con margen más grueso? Las tres se contestan antes de sellar el cupón y ninguna necesita que la casa coopere.

Evaluación de las casas con permiso: cómo se leen nueve plataformas mexicanas

En México no existe una licencia de apuestas en línea como figura autónoma. Las plataformas operan al amparo del permiso de un permisionario con establecimiento físico, y ese permiso es un acto administrativo temporal, según lo define el artículo 3 del Reglamento. La consecuencia práctica es que el permiso pertenece al permisionario, no necesariamente a la marca que aparece en la pantalla, y que una misma persona permisionaria puede operar varias marcas distintas.

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, o se supone que publica, un listado de sitios autorizados; al momento de esta revisión ese listado no pudo abrirse, así que ningún número de permiso se presenta aquí como confirmado oficialmente. Todos los que aparecen vienen del pie de página de la propia marca o de una compilación de sitios comparadores, con la fuente nombrada. Cuando las compilaciones se contradicen entre sí, no se imprime ningún número: el lector se queda con el titular y con la advertencia, que es lo honesto.

Ese vacío tiene un costo concreto. Sin un padrón público consultable, la comprobación de un permiso deja de ser un trámite de dos minutos y se convierte en una investigación. Un apostador que quiera verificar por su cuenta tiene tres caminos: buscar la clave del permiso en el pie de página del sitio, comprobar que el titular nombrado ahí es una empresa mexicana identificable y, en último término, pedir la información directamente a la casa antes de depositar. Lo que no debería hacer es dar por bueno un número que solo aparece en una página de afiliados sin decir quién lo publica.

Las marcas bloqueadas merecen un párrafo aparte porque su caso sigue abierto. bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas en noviembre de 2025 en el marco de un congelamiento de cuentas de la UIF. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. El estado es inestable, los fallos siguen moviéndose y por eso no se afirma aquí que esos sitios estén abiertos ni cerrados hoy: la situación se describe con su fecha y nada más. Para el apostador, la lección es material: un saldo depositado en un operador que queda bloqueado puede quedar congelado, y no existe un procedimiento exprés para recuperarlo.

La tabla que sigue reúne, para las nueve plataformas revisadas, el estado del permiso tal como lo reporta la fuente nombrada y lo que cada una declara sobre sus mercados y funciones según su propia ficha o su propio pie de página. Ninguna de las dos columnas es una verificación oficial: son lo que las fuentes dicen, y eso es todo lo que se puede afirmar con honestidad.

Marca Estado del permiso según la fuente nombrada Qué declara la propia marca sobre sus mercados y funciones
Codere Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, según la ficha de su aplicación
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular Avisos de juego responsable en su propio sitio
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, según su ficha de tienda
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Sitio propio con sección de apuestas deportivas
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, según su ficha de tienda
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas
Betway Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial Sitio propio con sección de apuestas deportivas
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí Blog propio sobre casas reguladas en México
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla del propietario difieren Pie de página propio con datos corporativos y licencia de la Autoridad de Juegos de Malta

La columna del medio invita a una reflexión incómoda. Entre nueve marcas, solo una muestra el número de permiso en el pie de página de su propio sitio, y ese número tampoco está confirmado por la autoridad. Las demás cifras dependen de compilaciones que se contradicen entre sí: hay al menos dos números distintos para el permiso de Pickwin, y en el caso de Betcris el dato del pie de página no coincide con el de la tabla del propietario. Eso no prueba que ninguna de esas marcas carezca de permiso. Prueba que la comprobación no se puede delegar en un tercero, y que quien deposite dinero tiene que hacer el trabajo por su cuenta.

La segunda columna tiene el problema inverso: demasiado poca variedad. Cuatro de las nueve fichas se limitan a confirmar que existe un sitio con apuestas deportivas, sin detallar funciones. Es la información que la marca quiso publicar y nada más. Para el apostador que compara, eso significa que la decisión sobre esas cuatro tendrá que tomarse en la plataforma misma, abriendo el programa de apuestas y mirando qué mercados hay realmente disponibles para el torneo que le interesa.

Sobre el criterio de evaluación, esta guía se apoya en cuatro cosas que sí se pueden comprobar desde fuera: el estado del permiso con su fuente, la familia de mercados y funciones que la marca declara, si el sitio acepta o no un método de pago conocido y si publica avisos de juego responsable con una sección propia. No entra en la lista la rapidez con la que una casa resuelve una reclamación, porque no hay medición pública que lo respalde, ni el tamaño de la cuota de bienvenida, porque el tamaño de una promoción dice poco sobre el precio que la casa pone en sus mercados el resto del año.

En el siguiente bloque se revisa cada marca una por una. El orden es el mismo de la tabla, para que el lector pueda seguir la comparación sin volver atrás, y cada entrada cierra con una valoración propia: para quién encaja y por qué, o cuándo conviene mirar otra parte.

Las nueve marcas revisadas, una por una

Codere: la app que cubre más de 30 deportes

Codere México llega con el catálogo más ancho de la lista en lo que se puede contar. Su ficha de aplicación declara cobertura de más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es la única de las nueve que pone un número concreto al alcance de su oferta deportiva, y ese número —más de 30 deportes— explica por qué en México es la marca que primero aparece en la conversación de quien busca variedad.

El detalle que suele pasarse por alto está en la ficha misma. Codere declara que su aplicación opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es decir, la marca misma pone por escrito dos cosas que importan: la edad mínima y la existencia de un procedimiento para cerrar la cuenta. El cierre de cuenta es una herramienta subestimada: es la salida definitiva de una casa, sin necesidad de que exista un registro nacional.

El permiso aparece en las compilaciones como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, atribuido a Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, según Apuestas-legales.com.mx. La autoridad no confirmó nada de forma oficial porque el listado de la DGJS no pudo abrirse. Conviene subrayar la distinción porque es la misma para toda la lista: la marca opera, el permiso está a nombre del permisionario, y el apostador promedio no tiene ninguna relación contractual con ese permisionario.

El creador de apuestas tiene un costo que casi nunca se menciona. Construir una combinada a mano, con selecciones de partidos distintos, multiplica los márgenes de cada pata y produce un precio global mucho más grueso que el de una apuesta sencilla. El momio de la combinada se ve grande y la retención también crece. Para quien hace una sola apuesta grande al partido del domingo, la herramienta no aporta nada; para quien va a jugar de todas formas cinco selecciones, permite al menos controlar cuáles elegir.

A quién le sirve: al apostador que quiere muchas ligas y deportes disponibles y que valora tener herramientas de control del gasto dentro de la propia aplicación. A quién le encaja menos: a quien compare casas exclusivamente por el precio de un mercado principal concreto, pues un catálogo tan amplio puede venir acompañado de cuotas menos competitivas que en casas más especializadas.

Strendus: el permiso con varios números y compilaciones que no cuadran

Strendus es la marca donde el problema del registro público se ve con más claridad. Las compilaciones le atribuyen tres números de permiso distintos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y no coinciden sobre quién es el titular: unas mencionan Atracciones y Emociones Vallarta y otras New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, que además indica que el listado oficial de la DGJS no pudo abrirse. Tres números para una sola marca no es un dato menor: significa que la identidad del permisionario que respalda a Strendus no se puede establecer con una búsqueda.

Esa ambigüedad no le quita nada al hecho de que la marca opera y publica avisos de juego responsable en su propio sitio. Pero sí cambia la posición del apostador frente al operador. Cuando el titular del permiso es discutido, cualquier reclamación seria —un retiro retenido, un boleto mal liquidado, una cuenta cerrada— se complica, porque el primer dato que hace falta es con quién se está tratando jurídicamente.

Ninguna de las fuentes consultadas describe la oferta deportiva de Strendus en términos de mercados o funciones concretas. Lo que se puede afirmar es que existe un sitio, que opera y que publica avisos de juego responsable. El resto tendría que verse en la plataforma, mercado por mercado, antes de depositar.

Para el juicio de valor, el punto no es que Strendus sea una mala opción. El punto es que quien la elija debe hacer la verificación en el sitio mismo: buscar la clave del permiso en el pie de página, identificar al titular nombrado allí y, si no coincide con lo que dice una página de afiliados, quedarse con lo que la marca publica. Ese chequeo toma unos minutos y evita sorpresas.

A quién le sirve: a quien ya tiene cuenta y no ha tenido problemas de retiro. A quién no se la recomendaría como primera parada: a alguien que esté abriendo su primera cuenta en México y quiera la mayor claridad documental posible desde el minuto uno.

Caliente: el permiso en el pie de página y una app que hace casi todo

Caliente tiene algo que casi ninguna de las otras ocho muestra: un número de permiso impreso en el pie de página de su propio sitio, DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular según las fuentes. Sigue sin ser una confirmación oficial, porque el listado de la DGJS no pudo abrirse, pero es el único caso en que el dato proviene directamente de la marca y no de una compilación ajena. Para el apostador, esa diferencia pesa: verificar un dato en el sitio del operador es más simple que reconstruirlo entre páginas de terceros.

La oferta que declara la aplicación Caliente Deportes cubre transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta de arma tu propia apuesta, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años según su ficha. La combinación de transmisión y apuestas en vivo en la misma pantalla es lo que más usa el apostador mexicano en un partido grande, y Caliente la tiene.

El pie de página de caliente.mx añade el marco de juego responsable: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Ese enlace no es decorativo. Es la puerta de entrada a las herramientas de autoexclusión y de límites que la casa ofrece, y en un país sin registro nacional esas herramientas internas son las únicas que existen.

El apunte crítico tiene que ver con el peso de la marca en el mercado. Caliente es probablemente la casa más reconocida en México, y el reconocimiento es también el motivo por el que un apostador nuevo se registra sin comparar. La recomendación es la contraria: precisamente porque la casa tiene el permiso visible y una oferta completa, vale la pena usarla como referencia de precios y contrastar dos o tres casas más antes de depositar.

A quién le sirve: a quien apuesta en vivo y quiere ver el partido dentro de la misma aplicación donde juega, además de una señal de permiso fácil de localizar. A quién le sirve menos: a quien hace una sola apuesta sencilla a la semana y no aprovecha ni la transmisión ni el creador de apuestas, porque entonces paga por prestaciones que no usa.

Novibet: un permiso con número y una ficha sin detalle

Novibet aparece en las compilaciones con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, con la misma advertencia de siempre: el listado oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que el dato no está confirmado por la autoridad. El número es específico y moderno, del año 2020, lo que sugiere un permiso relativamente reciente dentro del mercado mexicano.

Sobre su oferta deportiva, lo que las fuentes consultadas permiten afirmar es que la marca opera un sitio propio con apuestas deportivas. No hay desglose de deportes, mercados ni funciones de apuesta en vivo. Eso deja al apostador sin material para comparar antes de entrar, y en la práctica significa que la evaluación de Novibet se hace dentro de la plataforma.

Ese es un costo real y suele pasarse por alto en las comparaciones. Una casa que no publica el detalle de su oferta obliga al apostador a invertir tiempo en el registro y en la exploración para averiguar algo tan básico como cuántos mercados tiene un partido de la liga mexicana. El tiempo también es un costo, y en esta lista se cuentan cuatro marcas con ese mismo perfil.

El otro aspecto a considerar es la retención en los mercados que el apostador realmente va a jugar. Como no hay precios publicados de un partido concreto, la única verificación posible es entrar, buscar el mismo encuentro que existe en otras casas y comparar los tres momios del 1X2 con la operación de la suma de inversos. Es una comprobación de veinte segundos y decide más que cualquier texto promocional.

A quién le sirve: a quien ya conoce la marca por otros mercados y se siente cómodo evaluándola sobre la marcha. Es una opción para quien no necesita explorar toda la oferta antes de registrarse.

1xBet: vivo y transmisión, con un titular que no coincide con la app

1xBet es la marca donde el rastro del permiso se enreda más. Las compilaciones le atribuyen el permiso DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, según Apuestas-legales.com.mx, que además indica que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Y hay un detalle que merece atención: la tienda de aplicaciones lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las compilaciones. Dos empresas para un mismo producto es exactamente el tipo de dato que un apostador debería anotar antes de depositar.

Su oferta declarada es de las más completas de la lista. La ficha de la aplicación describe apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Cinco disciplinas con estadísticas y transmisión es una oferta ancha, y el programa de lealtad es una figura que casi ninguna otra marca de esta lista menciona.

El programa de lealtad y los bonos de temporada son, sin embargo, exactamente donde el apostador debe leer antes de aceptar. Un bono ligado a un requisito de apuesta obliga a jugar un volumen que muchas veces excede lo que el jugador pretendía gastar, y el valor de un bono no se mide por su importe nominal sino por lo que cuesta liberarlo. No se puede ponerle un número a ese costo porque las condiciones de cada promoción varían y no están publicadas en las fuentes consultadas, así que la recomendación es directa: leer el requisito completo en la propia plataforma antes de reclamar cualquier promoción.

La transmisión en vivo tiene un mérito propio en un contexto mexicano. Facilita el seguimiento de partidos que se juegan en horarios incómodos y reduce la dependencia de una segunda pantalla. Para quien apuesta en vivo con frecuencia, es una función que se usa de verdad.

A quién le sirve: a quien quiere un catálogo ancho en deportes menos comunes, con transmisión y estadísticas en la misma pantalla. A quién no: a quien da mucho peso a que el nombre del titular del permiso coincida con el nombre de la empresa que publica la aplicación, porque aquí no coinciden.

Playdoit: cinco deportes, casino en vivo y retiro anticipado las 24 horas

Playdoit declara una oferta ordenada y bastante específica: fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la función Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso aparece en las compilaciones como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial porque el listado de la DGJS no pudo abrirse.

De todas las funciones que menciona su ficha, el retiro anticipado es la que más cambia el cálculo de una apuesta. Permite cerrar una posición antes de que termine el evento, cobrando un importe que la casa fija según cómo va el partido. Ese importe nunca es el que pagaría el boleto completo si todo saliera bien: la casa descuenta su parte, y en muchos casos el descuento es mayor que el margen normal del mercado. Sirve para asegurar una ganancia parcial o para cortar una pérdida antes de que crezca, y cuesta dinero. Quien lo use tiene que saber que está pagando por la certeza.

El casino en vivo dentro del mismo producto merece una advertencia de separación. Apuestas deportivas y casino son actividades distintas, con reglas distintas y ritmos distintos; en México además son permisos distintos. Un apostador que entra por el fútbol y termina jugando ruleta en la misma cuenta está administrando dos presupuestos diferentes bajo un mismo saldo, y esa mezcla es una de las formas más comunes de perder el control del gasto.

El Playboost y las ganancias aumentadas forman parte de la misma familia de funciones promocionales que los momios mejorados. Aumentan el pago cuando se cumplen ciertas condiciones, y esas condiciones son las que hay que leer. La atención las 24 horas es útil sobre todo en el momento del retiro, que es cuando aparecen las dudas reales.

A quién le sirve: a quien apuesta en los cinco deportes listados y valora poder cerrar una apuesta a mitad del partido. A quién no: a quien considera el casino una distracción y prefiere una casa donde el deporte no comparta vitrina con la ruleta.

Betway: un número corto de permiso y una ficha escueta

Betway figura en las compilaciones con el permiso SEGOB 4184 y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. Es el número más corto de toda la lista, un formato que contrasta con las claves largas que usan otros permisionarios, y esa diferencia de formato es por sí sola una razón para verificar el dato en el sitio de la marca y no solo en una página de terceros.

Sobre su oferta, las fuentes consultadas solo permiten decir que Betway opera un sitio propio con apuestas deportivas. No hay mención de deportes cubiertos, mercados, transmisión ni funciones de apuesta en vivo. El nombre del titular, en cambio, sí dice algo: un frontón es una instalación física de apuestas, y la estructura del permiso es la que el Reglamento prevé para los centros de apuestas remotas ligados a un establecimiento autorizado.

Ese vínculo entre el permiso y el establecimiento físico no es un tecnicismo. Es la explicación de por qué en México las marcas en línea no pueden desplegarse como operadores independientes y por qué un permiso puede ser objeto de una suspensión o de una restricción como las que afectaron a bet365.mx y a Betano. La marca cambia; el permisionario y su establecimiento son los que responden ante la autoridad.

Con tan poco detalle publicado, el consejo para Betway es el mismo que para las otras marcas escuetas de la lista. Entrar, mirar el mercado de un partido conocido, hacer la suma de los inversos de los tres momios del 1X2 y comparar el resultado con dos casas más. Si la devolución está en línea con las demás, la marca entra en consideración; si no, el nombre no compensa la diferencia.

A quién le sirve: a quien ya tiene una referencia de la marca en otros mercados y quiere mantenerla. Quien busque comparar prestaciones detalladas desde el inicio encontrará esta opción más limitada frente a otras plataformas de la lista.

Pickwin: el permiso que se contradice a sí mismo

Pickwin es el caso más claro de dato irresoluble de la lista. Las compilaciones dan dos números distintos para su permiso —DGJS/DCRCA/1584/2019 y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER— y atribuyen el permiso a Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx, que además coinciden en que los números se contradicen entre sí. Cuando dos claves distintas describen el mismo permiso, lo único que se puede imprimir es el titular y la advertencia.

Hay una coincidencia que complica más el cuadro. El segundo número, con la clave de 2005, es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. Es decir, la misma empresa y la misma clave aparecen vinculadas a dos marcas distintas en dos fuentes distintas. Un permisionario puede operar varias marcas, según la práctica reportada en el mercado mexicano, así que la coincidencia no implica irregularidad. Implica que el apostador no puede distinguir entre las dos marcas por el número de permiso.

Lo que sí se puede afirmar de Pickwin es que opera un sitio propio y que publica contenido informativo sobre casas reguladas en México. Sobre su oferta deportiva, las fuentes consultadas no describen mercados ni funciones, lo que deja la evaluación de producto enteramente dentro de la plataforma.

En un contexto así, la recomendación se vuelve de procedimiento más que de producto. Antes de depositar, conviene pedir a la casa por su canal de atención la clave del permiso y el nombre del permisionario, y guardar esa respuesta. Si la casa no puede responder con claridad a quién pertenece su permiso, esa falta de respuesta es información sobre cómo tratará cualquier reclamación futura.

A quién le sirve: a quien ya juega allí y quiere entender qué está detrás del nombre. A quién no: a quien busca la mayor claridad documental posible y puede obtenerla en otra parte de esta misma lista.

Betcris: permiso mexicano en el pie y una licencia maltesa vigente

Betcris es el caso más interesante de los nueve, porque sobrepone dos marcos regulatorios. El pie de página de su propio sitio muestra un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La misma fuente indica que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

La coexistencia de un permiso mexicano y una licencia extranjera es la clave para leer la marca. El permiso mexicano la habilita en el mercado local bajo la estructura de permisionario; la licencia maltesa rige la actividad de la empresa titular del sitio en otro marco. Y hay un dato que conviene subrayar: la vigencia maltesa termina el 3 de noviembre de 2026, un horizonte concreto para cualquiera que esté evaluando la marca en este momento.

La discrepancia de números que ya apareció en Pickwin reaparece aquí. El pie de página de Betcris y la tabla del propietario no coinciden en la clave del permiso, según las fuentes consultadas, y por eso no se imprime aquí un número como si fuera el correcto. Lo que se puede decir con precisión es qué muestra cada fuente y dónde se contradicen.

Sobre su oferta deportiva, la ficha consultada no desglosa mercados ni funciones. Es la cuarta marca de la lista en esa situación, y para el apostador significa lo de siempre: entrar, mirar y comparar precios antes de depositar una cantidad relevante.

A quién le sirve: a quien valora tener un marco regulatorio adicional, aunque sea extranjero, detrás del operador, y a quien puede esperar una verificación documental antes de abrir la cuenta. A quién no le sirve: a quien deposita hoy mismo cantidades importantes y preferiría que los dos números del permiso que aparecen en la propia documentación de la marca coincidieran entre sí.

Impuestos, retenciones y lo que se queda el fisco

Aquí está la parte que casi ninguna comparación de casas menciona y que sin embargo toca el bolsillo del apostador mexicano en cada premio cobrado. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para efectos del impuesto sobre la renta, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga el premio tiene obligación de retener una parte.

La retención funciona con dos tasas, y el criterio que decide cuál se aplica es estatal. Si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, la retención es del 1 %. Si el impuesto estatal supera ese 6 %, la retención sube al 21 %. No es una tasa que elija el operador: la determina el régimen fiscal del estado donde se paga el premio. La Ciudad de México, por ejemplo, tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que en un reporte secundario se traduce en una carga total cercana al 7 %.

Hay un matiz que decide si la retención es un pago definitivo o un anticipo. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la práctica, el premio que supera los 600.000 pesos en un año debe reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario. Para el jugador ocasional que gana cifras pequeñas, esto rara vez cambia algo; para quien cobra premios relevantes, la diferencia entre presentar y no presentar la declaración es dinero real.

Un detalle operativo que sorprende a mucha gente: el operador emite un CFDI de retenciones por los premios que causan impuesto. Ese comprobante fiscal existe, está a nombre del ganador y conviene conservarlo. Si el premio se cobra en varias casas a lo largo del año, esos comprobantes son la única constancia de lo retenido.

Sobre los premios cobrados en sitios sin permiso, el artículo 137 cubre los premios autorizados legalmente, y el tratamiento de los premios provenientes de un sitio sin permiso no está establecido en la normativa revisada. Es exactamente el tipo de pregunta que no se contesta en un artículo: la posición razonable es consultar a un contador o a un asesor fiscal antes de dar por resuelto el tratamiento de esa cantidad. Nada de lo anterior es asesoría fiscal.

La parte que sí involucra al apostador de forma cotidiana es la que ve en la pantalla de cobro: el premio que aparece acreditado en la cuenta no siempre es el que se retira. La retención se aplica al premio y se documenta, y el apostador que no llevaba la cuenta de qué porcentaje le corresponde puede pensar que la casa le descontó una comisión propia. Vale la pena tenerlo claro desde el principio.

Del lado del operador, la carga es distinta y mucho más grande. El IEPS regulado en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con una tasa del 50 % reformada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital ante incumplimientos graves, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base sobre la que se aplica ese 50 % es un punto abierto. El texto revisado dice únicamente “valor de la actividad”, y la prensa especializada habla de “monto total apostado”, así que esta página no afirma que sea el 50 % sobre los montos apostados ni sobre los ingresos brutos. La diferencia entre ambas lecturas es enorme para el operador y, por rebote, para los momios que ofrece.

Ese rebote es lo que conecta el impuesto con el boleto. Tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir: el apostador que hoy ve un bono de importe distinto al de años anteriores no está mirando un gesto comercial nuevo, sino el resultado de un costo fiscal nuevo. La carga del IEPS recae formalmente en el operador, pero ningún negocio de márgenes delgados absorbe un aumento de esa magnitud sin tocar precios o promociones.

Hay además impuestos estatales, y aquí la geografía manda. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, cada uno con su propia lógica. Para el apostador, esto significa que la carga fiscal de un mismo premio puede variar según el estado; para el operador, que su estructura de costos no es la misma en todo el país.

La conclusión práctica de todo el bloque se puede resumir en tres verificaciones. Antes de apostar, saber en qué estado tributa el premio y qué retención le corresponde. Al cobrar, pedir y guardar el CFDI de retenciones. Y al declarar, recordar que la retención es definitiva solo si se presenta la declaración exigida. Nada de esto hace ganar apuestas. Todo esto evita perder dinero en el camino de regreso.

Normativa: quién vigila las apuestas en México y con qué reglas

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, su artículo 2 la faculta para interpretar y aplicar la ley en el orden administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos se encarga de autorizar, controlar, supervisar, expedir, modificar y terminar permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. Es una arquitectura administrativa centralizada, sin un regulador sectorial independiente como los que existen en otros mercados.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
España ganó la Copa Mundial 2026 al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final en el MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026.

El estatuto de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los que se autorizan expresamente; la SEGOB concede los permisos e inspecciona conforme al artículo 7, puede clausurar establecimientos sin autorización conforme al artículo 8, ninguna casa puede ubicarse cerca de escuelas o centros de trabajo según el artículo 9, y los estados y municipios cooperan conforme al artículo 10. Es una ley de otra época aplicada a un mercado digital, y eso explica en buena medida los huecos que esta página describe.

El Reglamento fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y aporta el vocabulario exacto del sistema. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, bajo jurisdicción federal. El artículo 2 prohíbe las actividades de apuestas y sorteos que no estén expresamente previstas. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y esa palabra —temporal— importa: no es una concesión perpetua.

Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles conforme al artículo 31. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar una fianza, todo conforme al artículo 29. Ese es el paquete de obligaciones que respalda a las marcas con permiso, y es la razón por la que no es lo mismo un operador con permiso que uno sin él.

Sobre la estructura del mercado hay una conclusión que conviene dejar escrita con todas sus letras. Ninguna ley menciona las apuestas en línea como categoría propia. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener licencias digitales independientes y quedan atados al titular de un permiso con establecimiento físico; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Por eso el permiso que aparece en un pie de página casi nunca nombra a la marca que el apostador ve en pantalla.

Sobre la verificación pública, la situación es la que ya se describió: la DGJS publica o debería publicar un listado en PDF de sitios autorizados, en mayo y julio de 2026 se pidió desde el Congreso un padrón público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes —136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que no se imprime aquí ningún total ni se presenta ningún número de permiso como oficial. Una cifra que dos fuentes no comparten no es un dato, es una discrepancia, y publicarla como dato sería engañar al lector con la apariencia de precisión.

Sobre lo que se puede apostar, cada afirmación con su condición. Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos consultados del Reglamento. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el cruce de apuestas, en el que los menores no pueden participar nunca, conforme al artículo 5. Sobre las casas de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se encontraron reglas sobre eventos restringidos ni sobre ligas menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Sobre la reforma, el estado es el siguiente: la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Nada de eso cambia hoy la situación del apostador, y por eso no puede escribirse en presente.

Sobre publicidad y bonos, tampoco hay una regla federal que se pueda citar. No se encontró un artículo federal de publicidad en los apartados consultados del Reglamento. Los reportes sobre límites de horario de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Ninguna regla estatutaria sobre bonos fue encontrada.

Sobre la ejecución de la autoridad, el historial reciente se lee con fechas porque cada decisión ha sido controvertida después. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo al 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una única fuente. Cerca de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026. Con ese historial, afirmar que un sitio está abierto o cerrado hoy sería una temeridad.

Sobre la responsabilidad del apostador, hay una precisión que esta página quiere dejar clara. No está establecida ni una multa ni un delito para la persona que simplemente apuesta en un sitio sin permiso, y por eso aquí no se afirma que exista una sanción ni que exista una exención. Tampoco está establecida una base estatutaria para el bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal que prevé la Ley del IVA.

La comparación honesta entre un operador con permiso y uno sin él se reduce a lo siguiente. Una marca con permiso aporta un domicilio legal en México, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una marca sin permiso local no aporta nada de eso, y sus saldos pueden quedar congelados si el operador es bloqueado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos: el apostador que deposita allí no tiene un permiso mexicano detrás, y la zona offshore se describe aquí como desprotegida, sin nombrar marcas ni detallar métodos de depósito o bonos.

Ese es el mapa completo. La ley que rige el mercado tiene casi ochenta años, el reglamento que la moderniza tiene tres, el anteproyecto que debería reemplazarlos está en un cajón, y mientras tanto el apostador mexicano elige entre una marca con permiso verificable a medias y un operador extranjero sin ninguna protección local. Ninguna de las dos opciones es gratis, y la primera al menos tiene a quién reclamarle.

Preguntas frecuentes

¿Qué deportes y competiciones puede ofrecer una casa con permiso en México?

Lo que la ley permite es apostar en eventos deportivos a través del permiso de un permisionario autorizado por la Secretaría de Gobernación; las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen una regla separada en los artículos consultados del Reglamento. Una casa con permiso puede ofrecer tenis, esports o básquetbol según su propio programa.

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

El camino más directo es buscar en el pie de página del sitio la clave del permiso y el nombre del permisionario, y comprobar que la empresa nombrada existe y es identificable. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, aunque al momento de esta revisión no pudo abrirse.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el importe y el momio?

La devolución es el importe por el momio. Con 1.000 pesos a 2,10 el boleto devuelve 2.100, y la ganancia neta es 1.100. En una combinada se multiplican los momios de cada selección. Es una estimación aritmética, no una probabilidad: el margen de la casa ya viene dentro de ese precio.

¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de los momios?

Se suman las inversas de todos los momios del mismo mercado. Si la suma rebasa 1, el excedente es el recargo. En un 1X2 de 2,10 / 3,40 / 3,60 la suma da 1,0481, lo que deja una devolución próxima al 95,4 % y un margen cercano al 4,6 %. En mercados secundarios el margen suele ser más grueso.

¿Quién retiene los impuestos de los premios de apuestas en México?

El pagador del premio retiene: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un 6 % sobre premios. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración exigida. Esto no es asesoría fiscal.

¿Cómo se ponen un límite de depósito o una autoexclusión en una casa de apuestas?

Se ajustan dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada casa, y son voluntarios. No existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite estatutario de depósito o de pérdida, así que un tope puesto en una casa no bloquea el registro ni el depósito en otra distinta.

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