Cómo se leen hoy los momios de las apuestas en México
Última revisión de datos: noviembre 5, 2026, con los números de permiso y el estado de cada marca contrastados contra las listas de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS), y contra los pies de página publicados por los propios operadores.
La primera vez que alguien apuesta en México descubre un detalle incómodo: dos casas de apuestas pueden publicar “el mismo” partido y devolverle cantidades distintas por el mismo billete. No hay trampa ni letra chica escondida en ese punto. Hay una decisión comercial, el momio, que ya viene con el descuento de la casa incorporado antes de que el apostador abra el cupón. Todo lo demás que se lee sobre bonos, momios mejorados y apuestas gratis se entiende mejor cuando se tiene claro ese descuento. Por eso este texto empieza por el costo, sigue por lo que el apostador puede hacer para reducirlo y termina en quién tiene permiso para cobrarle.
El pago de un boleto ganador es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al momento de hacer la apuesta. Nada más y nada menos. Un billete de 100 pesos a momio 1.90 devuelve 190 pesos si acierta, de los cuales 90 son ganancia y 100 son el propio dinero del apostador que regresa a su bolsillo. Ese momio rige desde que la apuesta se hace y no puede cambiarse después, ni porque el jugador se arrepienta ni porque el partido empiece mal. En las apuestas de momios variables (el totalizador o parimutuel) el mecanismo es otro: los apostadores apuestan entre sí, no contra la casa, y el momio no se sabe hasta después del evento, cuando se reparte el pozo.
Juego responsable: el costo que no se ve en el cupón
Antes que el margen, antes que el momio, está el límite. Un apostador que no sabe cuánto puede perder en una mala racha tiene un problema más caro que cualquier descuento que la casa le aplique, y el mercado mexicano le entrega ese control de la forma más incómoda posible: pieza por pieza, marca por marca, y sin un registro nacional que lo acompañe de una casa a otra.

Autoexclusión: voluntaria, interna y sin un registro que la sostenga
No existe en México un registro nacional de autoexclusión. Quien decida cerrar esa puerta tiene que hacerlo dentro de cada casa de apuestas por separado, y volver a hacerlo en la siguiente si algún día se registra en otra. Es la diferencia entre un interruptor general y apagar las luces cuarto por cuarto. Una propuesta de reforma que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con una edad mínima de 21 años y autoexclusión de por medio, existe como iniciativa; no es ley y no cambia nada hoy.
Las herramientas que sí están en la mano son internas y voluntarias: pausas, límites de depósito, autoexclusión temporal dentro de la cuenta. Los propios operadores las anuncian en su descripción de aplicación. Las compilaciones que circulan describen esa práctica como la vigente en el mercado, así que conviene tratarlas como lo que son: lo que cada marca dice de sí misma en su ficha, no una obligación que un reglamento le imponga.
Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal de protección establecida en el marco mexicano. Lo que un apostador puede hacer es fijar sus propios topes antes de la primera apuesta, cuando todavía decide con la cabeza fría. Una retención que aparece después del evento no se discute con el mismo ánimo con el que se elige un momio antes de él, y esa asimetría es justamente la que un límite puesto a tiempo corrige.
Quién controla la puerta de entrada
La edad es el primer filtro, y aquí hay que separar dos cosas que la mercadotecnia junta. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, sin fijar un número. Las casas de apuestas, en sus propias fichas y pies de página, escriben 18 años como su mínimo. Un número estatutario para el juego en general no está establecido, así que el 18+ es lo que cada marca declara de sí misma.
Las fichas de las aplicaciones mexicanas dejan ver ese discurso de protección con distintos grados de insistencia. Codere México declara en su ficha operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente Deportes también es solo para mayores de 18. En el pie de página de Caliente se lee que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, junto con una invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable. Son frases cortas. Son también el único recordatorio que muchos lectores van a encontrar de que un boleto es dinero en riesgo y no un billete de lotería con final feliz garantizado.
La verificación de identidad completa ese filtro. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y al Servicio de Administración Tributaria (SAT), porque el juego con apuestas figura como actividad vulnerable bajo la ley contra el lavado de dinero. Los documentos exactos que cada casa exige no están fijados en estatuto, y un apostador que ya pasó por ese trámite en una plataforma no debe sorprenderse cuando otra le pida lo mismo desde cero.
Dinero problemático y dinero retenido: dos costos distintos
Vale la pena distinguirlos porque las dos cosas terminan en la misma sección de una nota y no se parecen en nada. El primero es conductual y se atiende con límites y pausas. El segundo es un riesgo de contraparte y no depende del autocontrol de nadie: cuando un operador entra en una disputa regulatoria, su saldo puede quedar congelado. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, en el marco de un congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. De poco sirve tener el mejor momio del mercado si el saldo está dentro de un sistema que no responde.
Las líneas de ayuda y las advertencias legales no son decoración de pie de página. Un apostador que descubre que lleva tres meses persiguiendo una racha no necesita un momio mejor; necesita cerrar la cuenta una temporada. El trámite empieza en la página de juego responsable de una casa., y conviene revisarlo antes de depositar, no después de perder.
Fundamentos del momio: qué se paga, qué se queda la casa
Aquí está el corazón del asunto, y también el punto donde el lenguaje del apostador y el de la casa se separan. Un momio no es una probabilidad. Es un precio. Y como todo precio, se puede leer por el lado de lo que se recibe y por el lado de lo que cuesta.

Momio fijo y momio variable: dos economías que no se parecen
En los momios fijos la casa de apuestas fija el momio y actúa como contraparte del apostador. El momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después, así que el riesgo del jugador queda cerrado en el instante en que confirma el cupón. Ese es el modelo de todas las casas de apuestas que un lector mexicano encuentra en su teléfono.
En los momios variables, el totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. Nadie fija un precio y nadie actúa como contraparte: se reparte el pozo. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos, lo que da una idea de qué tan distinto es el trato según el lugar. Un apostador que llega al hipódromo desde una aplicación de momios fijos y espera el mismo retorno se lleva una sorpresa aritmética, no una estafa.
El porcentaje de pago y el overround: la casa cobra en el precio, no en el cargo
El porcentaje de pago indica qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores en forma de premios. Su complemento es el margen de la casa, y ese margen no aparece nunca como un cobro en el estado de cuenta. Está dentro del momio, disuelto como el color en el agua.
En apuestas deportivas el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1,25 / 5,00 / 10,00 el resultado es cerca de 90,91 %. Esa fórmula tiene un atajo mental útil: la probabilidad implícita de un momio decimal fijo es su inverso. Un momio de 1,01 equivale a 99,01 %, uno de 2,00 a 50,00 % y uno de 4,00 a 25,00 %.
Las casas de apuestas calculan sus momios de manera que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %. El excedente se llama overround y es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Un apostador que sume los inversos de los tres momios de un partido y le salga 1,15 ya sabe dos cosas sin abrir ningún documento: la casa cobra 15 centavos de cada peso que pasa por ese mercado, y ese mercado concreto es más caro que el promedio del sector.
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Tres resultados dejan menos espacio para el jugador que dos, y la razón no tiene nada que ver con la dificultad de acertar. Tiene que ver con cuántos precios hay que inflar al mismo tiempo para que la casa gane con el libro equilibrado.
Cuánto cuesta el margen en un mercado de dos resultados
La cifra exacta depende de la casa y del día, y esta comparación sirve para ver el tamaño del rango, no para cotizar un partido. Con un ejemplo de dos resultados y momio 1,90 de cada lado, la suma de los inversos es 1 ÷ 1,90 + 1 ÷ 1,90 = 1,0526. Eso deja un porcentaje de pago de aproximadamente 95,0 % y un margen de la casa de aproximadamente 5 % asumiendo un mercado de dos resultados con momio 1,90 en ambos lados. El margen real se mueve en una banda que va de ese 5 % hasta cerca de 10 %, según el precio que se publique de cada lado: un momio de 1,95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados da un pago de cerca de 97,5 % y un margen de aproximadamente 2,5 %, mientras que con 1,80 en ambos lados el margen sube a cerca de 10 %. El momio que la casa muestra como más generoso es, casi siempre, el que deja el margen más estrecho; el que ofrece un número redondo y simpático suele cargar el descuento más alto.
Visto como costo, el margen es la parte de cada peso apostado que no vuelve al apostador por término medio. En un mercado con 5 % de margen, de cada 1.000 pesos que pasan por ese libro unos 950 regresan a los jugadores en forma de premios, y 50 se quedan en la casa. Es un promedio sobre muchos boletos, no una predicción de lo que va a pasar con el billete de nadie, y esa distinción importa: un apostador puede ganar en un mercado caro y perder en uno barato, pero no puede ganar la diferencia que el margen le cobró a lo largo de cien apuestas.
La consecuencia práctica es incómoda para quien apuesta partidos sueltos. Cambiar de casa no convierte a nadie en ganador sistemático, y el margen sigue ahí en cada apuesta. Lo que sí cambia es el costo acumulado: sobre un mismo número de boletos, pasarse de un margen de 10 % a uno de 5 % devuelve a la larga una tajada muy distinta del dinero apostado. Es la única ventaja estructural que un apostador mexicano controla sin saber nada de futbol.
Un detalle que ayuda a elegir bien: el margen de un mercado no es el de los demás. El 1X2 de un partido de futbol, el más/menos de goles, un hándicap europeo y una combinada de tres selecciones no comparten porcentaje de pago, y suelen ir en aumento conforme el mercado se vuelve más especializado. Las cuotas de pago que se citan en esta página corresponden a un 1X2 con tres resultados y a un mercado ilustrativo de dos resultados con momio 1,90 en ambos lados; ninguna se traslada a otro mercado ni a otra casa.
Los tipos de apuesta y cómo cambia el momio en cada uno
El mismo precio se comporta distinto según cómo se arme el boleto. La apuesta sencilla, el parlay de varias selecciones, el hándicap, el más/menos y el retiro anticipado son cinco formas de exponer dinero, y cada una trata el margen a su manera.
Apuesta sencilla y parlay: donde el margen se multiplica
Una apuesta sencilla lleva una sola selección. Un parlay, también llamada combinada en el habla mexicana, mete varias en el mismo cupón y los momios se multiplican entre sí. Ahí está la trampa aritmética que ningún anuncio menciona: si cada selección trae su propio descuento, el descuento del boleto final no se suma, se multiplica.
La aritmética es simple y despiadada. Con tres selecciones de momio 1,90 cada una, el parlay paga 6,859 por cada peso. Si las tres vinieran de un mercado con un pago de 95 %, el pago efectivo de la combinación quedaría por debajo de 86 %: la casa cobró tres veces el mismo peaje y el título del boleto solo muestra el premio grande. Nada de esto esconde una irregularidad; es el mismo margen aplicado tres veces, y el apostador que lo entiende deja de tratar la combinada como una promoción y empieza a tratarla como lo que es, un producto más caro.
La etiqueta “cuota mejorada” y las siglas de momios “Superaumentos” o “Super” y “Ultra” conviven con este cálculo y no lo anulan. Un momio mejorado es un ajuste sobre el precio de una selección concreta, no una rebaja del margen del mercado; en cuanto el boleto pasa de una selección, el descuento recupera terreno.
El tamaño del premio virtual que la industria mexicana promociona para el Mundial de futbol que se jugó en 2026 (junio–julio de 2026) empujó a mucha gente hacia combinadas largas de selecciones favoritas. Es un patrón previsible: los favoritos ofrecen momios bajos, la única forma de que un momio bajo se sienta grande es apilar varios, y apilarlos multiplica el peaje de la casa en la misma operación. La selección que gana un torneo y el boleto que paga bien son dos cosas distintas, y mezclarlas con la esperanza no es un método.
Hándicap y más/menos: mercados de precios parecidos, riesgos distintos
El hándicap y el más/menos (over/under) resuelven un problema que el 1X2 no resuelve: cuando un partido tiene un favorito evidente, su momio se vuelve tan bajo que apostarlo deja de tener sentido. El hándicap devuelve equilibrio al partido restándole o sumándole goles al favorito, y el más/menos convierte el resultado en una pregunta binaria sobre una línea de goles.
En términos de costo, los dos mercados se comportan cerca del ejemplo de 1,90 en ambos lados: dos resultados, precios parecidos y un margen que ronda el 5 %. La diferencia no está en el peaje sino en la información que el apostador necesita manejar. Una línea de hándicap se mueve cuando entra dinero, y un apostador que no entiende por qué se movió está jugando contra el movimiento de otros y no contra el suyo. Ahí la casa no cobra más; cobra a quien llega tarde.
Los mercados de jugadores, los props, son otro caso. Aparecen cada vez más en las aplicaciones mexicanas, se anuncian como ventaja, y en general son más caros que el 1X2 del mismo partido. Nadie lo grita, pero el patrón es el esperado: un mercado con menos participantes y modelos más discutidos necesita un margen más ancho, y ese margen lo paga quien apuesta.
Retiro anticipado y apuesta en vivo: lo que se paga por salir
El retiro anticipado, cash out, se presenta como una manera de escapar de una apuesta que va mal. Sí, pero a un precio. La casa cotiza la salida con su propio margen encima y el resultado suele quedar por debajo de lo que el boleto valía en el mercado. Cuando el cash out se ve inmejorable es precisamente cuando el jugador no debería tomarlo con calma.
La apuesta en vivo es la versión más rápida de todo lo anterior. El momio se recalcula a cada rato, el margen rara vez se estrecha y la decisión se toma en segundos. Un apostador que no sabe qué margen paga el mercado prepartido va a saberlo todavía menos en vivo, y ahí es donde la casa recoge la diferencia. La tentación es grande y la velocidad del producto está diseñada para que se sienta como control; el control real está en la apuesta que no se hizo.
Vale subrayar lo que el retiro anticipado no es: no es un botón de deshacer. El boleto sigue siendo un contrato con la casa, y la cotización de salida es una oferta del mismo vendedor que ya cobró el margen al fijar el precio. Un apostador que use esa herramienta cada vez que su apuesta va ganando o perdiendo va a acumular un peaje por cada operación, y la suma al final del año rara vez aparece en el resumen que la aplicación muestra.
Los momios en las casas de apuestas mexicanas: comparación
Nueve marcas que operan en México bajo un permiso de la SEGOB y que aparecen en las fichas publicadas por los propios operadores. El orden es el de la comparación y no un orden de conveniencia; ninguna ficha convierte a una casa en mejor que otra por sí sola.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según la fuente que lo publica | Lo que su propia ficha dice sobre el momio y el mercado |
|---|---|---|
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | El operador publica en su aplicación apuestas deportivas con momios fijos, aunque la ficha no detalla mercados |
| Pickwin | Número no impreso: las compilaciones se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | Cubre apuestas deportivas con momios fijos; la ficha no desglosa mercados |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Apuestas deportivas con momios fijos y retransmisión de eventos según su ficha |
| Caliente | DGG/SP/404/97, en el pie del propio sitio caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo y un creador de apuestas, “crea tu apuesta”, dentro de su aplicación |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | Momios fijos en apuestas deportivas; la aplicación figura a nombre de otra empresa que la del titular |
| Betcris | Número no impreso: el del pie del propio sitio y el de la tabla del propietario no coinciden; titular Producciones Móviles; sin confirmación oficial | Parlay del mismo juego (Same Game Parlay), retiro anticipado y apuestas a jugadores |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, momios mejorados y apuestas gratis según la ficha de su aplicación |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular; sin confirmación oficial | Apuestas deportivas con momios fijos según su propia ficha |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 2.000 eventos por semana y los momios mejorados “Super” y “Ultra” |
Dos cosas saltan a la vista en esa tabla y conviene decirlas antes de que el lector saque conclusiones de más. La primera es que ningún número de permiso de la lista puede presentarse como oficial: la lista de la DGJS no pudo abrirse y en dos casos las compilaciones se contradicen entre sí, así que no se imprime número. La segunda es que lo publicado sobre momios mejorados no es un margen medido, sino publicidad de producto. Un momio mejorado puede perfectamente dejar el mercado en un pago de 93 % en lugar de 95 %, y seguir llamándose mejorado porque lo es respecto al precio anterior de esa misma casa.
Lo que un apostador puede hacer con esta tabla es elegir dónde comparar a mano. La columna que decide no aparece aquí: el porcentaje de pago real de cada mercado, medido el mismo día y en el mismo partido. Esa se obtiene sumando inversos en el cupón, con una calculadora y dos minutos.
Betcris, Codere y Betway: momios de catálogo ancho frente a momios de eventos contados
Las tres marcas que siguen, en el orden de la comparación, coinciden en algo que sí importa para el costo: las tres tienen un producto que fija el momio antes del evento y lo mantiene hasta el final. Lo que cambia es cuánto mercado ofrecen y en qué se les va el presupuesto de promoción.
Betcris: el parlay del mismo juego como producto estrella
Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La combinación dice bastante sobre a quién le habla: pago local y soporte en el idioma del cliente, más un producto de parlay que es justamente donde el margen se multiplica.
Ese es el punto que el apostador debería llevarse. El parlay del mismo juego —varias selecciones del mismo partido en un solo boleto— es cómodo para armar y caro para cobrar. Un boleto con dos selecciones de momio 1,90 paga 3,61 por peso, y la casa ya cobró su descuento dos veces. El atractivo de la herramienta es real; el precio también.
Sobre pagos, la ficha menciona métodos locales sin detallar cuáles. Un retiro rápido sirve de poco si el método elegido no es el que el jugador usa todos los días, y esa revisión previa al depósito es gratis.
Veredicto. Betcris es la casa de quien apuesta partidos completos y quiere cobrar sin dramas: pago local, atención en español y un abanico de mercados con props que crece. El costo llega por la puerta del parlay del mismo juego, que es su producto más promocionado y el que más veces cobra el peaje.
Codere: catálogo de 30 deportes con apuestas gratis de anzuelo
La aplicación de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets). Es el catálogo más ancho de la comparación junto con el de Betway, y su presentación insiste en dos ideas: variedad y bonos.
Las apuestas gratis tienen la propiedad de empujar al apostador hacia momios altos. Una apuesta gratis cuya ganancia no incluye el importe del boleto conviene mucho más con un momio de 4,00 que con uno de 1,50, y esa es una razón para que el apostador revise el momio antes de gastarla, no después de que el boleto se resuelva. Los requisitos de apuesta, el rollover, son el otro dato: un bono que exige moverlo varias veces se convierte en una obligación de apostar si el jugador no lee la letra chica antes de aceptarlo.
Un detalle de la ficha que vale la pena destacar porque casi ninguna otra marca lo escribe con esa claridad: Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que la puerta de salida esté publicada junto a la de entrada es buena señal.
Veredicto. Con 30 deportes y estadísticas en vivo, Codere sirve a quien sigue ligas menores y deportes de nicho donde el 1X2 de un partido grande no le dice nada. El precio se esconde en las apuestas gratis: aceptarlas sin leer el rollover convierte un regalo en una cuota de entrada.
Betway: 2.000 eventos por semana y dos etiquetas de momio mejorado
Betway anuncia en su aplicación más de 2.000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen es el argumento y el argumento es razonable: 2.000 eventos por semana significa que hay más mercados que en la mayoría de la comparación, y más mercados suele significar más oportunidades de encontrar un precio decente.
Dos etiquetas distintas de momio mejorado ya avisan de que hay grados. Un “Ultra” no es el mismo ajuste que un “Super”, y ninguno de los dos promete que el porcentaje de pago del mercado haya subido. Lo que sí promete el club de apuestas gratis semanales es una razón para volver cada siete días, lo que en la práctica es un recordatorio de apostar que no cuesta dinero al principio y sí puede costarlo después.
Veredicto. Betway le queda grande a quien apuesta un partido el domingo y nada más; su valor está en el apostador que busca un mercado raro, un torneo lejano o un creador de apuestas para armar algo que no aparece en el menú. La marca cobra ese volumen con dos escalones de promoción en lugar de un margen estrecho y estable.
Caliente, 1xBet y Betano: el momio junto al riesgo de la disputa
Las tres marcas siguientes comparten una característica que ninguna ficha de aplicación menciona: su situación regulatoria ha sido objeto de disputa pública en el último año, y esa disputa pesa más en la decisión que cualquier décima de margen.
Caliente: transmisión en vivo y creador de apuestas con experiencia de casa grande
La aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años. Caliente es la marca con más presencia física en México y eso se nota en el producto: la aplicación combina el catálogo clásico de apuestas con una capa de entretenimiento que incluye deportes virtuales.
El creador de apuestas es la pieza más interesante para quien sigue los momios. Permite armar un mercado propio, y ese mercado casi siempre resulta más caro que el 1X2 del mismo partido; el precio de la personalización se paga en el porcentaje de pago. La virtud de la herramienta es que obliga al jugador a pensar en su propia probabilidad, y ese ejercicio vale aunque el boleto no llegue a confirmarse.
Sobre permisos, su sitio muestra el número DGG/SP/404/97 y nombra como titular a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. La confirmación oficial no existe porque la lista de la DGJS no pudo abrirse, así que el número se lee como lo que la propia marca declara.
Veredicto. Caliente es la opción para quien quiere una casa grande, transmisión en vivo y un creador de apuestas que le deje armar algo propio; el precio de ese armado es un margen más ancho que el de un 1X2 común, y ahí está el costo real de la personalización.
1xBet: permiso declarado y una aplicación a nombre de otra empresa
1xBet figura con el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado por esa fuente. Hay dos detalles que un lector atento no debe dejar pasar: esa compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx, y la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Que el nombre de la aplicación y el del titular del permiso no coincidan es el tipo de detalle que se resuelve preguntando antes de depositar, no después.
La ficha de operación no aporta más sobre momios: apuestas deportivas con momios fijos y precios fijados antes del evento. En un contexto donde el número del permiso viene de una compilación y no de una lista oficial, esa ausencia de detalle no se compensa con nada.
Veredicto. Para quien prioriza un catálogo amplio y viene de mercados internacionales, 1xBet ofrece la operación habitual de momios fijos; el obstáculo no está en el producto sino en la cadena de nombres entre la aplicación y el titular del permiso, que conviene aclarar antes de mover dinero.
Betano: momios mejorados y un bloqueo con fecha
Betano ofrece apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones. Su aplicación es una de las más completas en apuestas de deportes virtuales, y el programa de lealtad con misiones está diseñado para sostener la actividad.
El bloqueo pesa más que todo lo anterior. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, en el marco de un congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. La situación es inestable y se mueve con resoluciones judiciales, así que solo puede afirmarse con su fecha: un saldo dentro de un operador en disputa es un saldo que puede quedar sin movimiento.
La lección para el apostador no es que Betano sea mejor o peor casa. Es que un catálogo de casino, virtuales y apuestas deportivas bajo un mismo techo concentra el riesgo: si la operación se detiene, todo se detiene con ella.
Veredicto. Betano presenta uno de los catálogos más amplios de la comparación y una aplicación bien construida, pero su estado bajo bloqueo desde noviembre de 2025 hace que la pregunta relevante ya no sea el momio sino cuánto dinero deja un apostador dentro de ella.
Playdoit, Pickwin, Novibet y Strendus: las marcas de catálogo acotado
Estas cuatro no compiten en volumen ni en etiquetas promocionales. Compiten en que la operación sea previsible, y para una parte del público eso es exactamente lo que se busca.
Playdoit: apuestas deportivas sin desglose de mercado
Playdoit opera apuestas deportivas con momios fijos según su aplicación. La ficha no detalla mercados ni profundidad de catálogo, y ahí está el límite de lo que se puede decir.
Su permiso figura como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por esa fuente, y sin confirmación oficial porque la lista de la DGJS no pudo abrirse. Es la misma fórmula que se aplica a casi toda la comparación.
Un apostador que valore Playdoit puede verificar dos cosas por su cuenta: qué mercados ofrece realmente en su cupón y qué retiro permite por el método que usa todos los días. Ambas se responden antes de depositar.
Veredicto. Playdoit es una casa de apuestas deportivas con un producto estándar y sin ínfulas; encaja con quien apuesta un par de partidos por semana y no necesita ni creador de apuestas ni catálogo de casino, y el costo de esa sencillez es no tener a mano un margen declarado en ningún lado.
Pickwin: la contradicción que conviene resolver antes de depositar
Pickwin figura en distintas compilaciones con permisos que se contradicen entre sí, con Producciones Móviles S.A. de C.V. —junto con Unocapali La Paz Operadora— como titular nombrado. Un número que aparece en una lista y no en la otra, y que además coincide con el que un pie de página muestra a nombre de otra empresa, es una discrepancia que no se resuelve desde fuera de la marca.
Sobre el producto, la ficha habla de apuestas deportivas con momios fijos, sin desglose de mercados. Eso deja la comparación en el terreno de lo verificable: la operación declarada y la advertencia de que su número de permiso no está impreso aquí precisamente porque las fuentes no coinciden.
Veredicto. Quien esté evaluando Pickwin debería empezar por la ruta administrativa y no por el momio: preguntar por el número de permiso y el nombre del titular en el soporte de la propia marca antes de cualquier depósito, porque es el punto donde la información pública se contradice.
Novibet: momios fijos, retransmisión y un permiso de compilación
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado, y sin confirmación oficial por la misma razón que el resto: la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Su oferta declarada son apuestas deportivas con momios fijos y retransmisión de eventos. La retransmisión es una característica de producto más que de precio, y su valor depende de que el deporte que el apostador sigue esté cubierto.
No hay detalle publicado de su porcentaje de pago ni de sus mercados, y eso no es un defecto de la marca sino el estado habitual de la información en el mercado mexicano: el margen se mide en el cupón, no en el folleto.
Veredicto. Novibet encaja con un apostador que ya sabe qué mercados quiere y no necesita que la casa le arme el producto; el precio de esa sobriedad es que la verificación del permiso queda en manos del propio jugador.
Strendus: tres números de permiso y una ficha sin pretensiones
Strendus figura con los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, y las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. Tres números y dos titulares es un rompecabezas que la marca no resuelve desde su propia ficha.
Su producto declarado son apuestas deportivas con momios fijos. Sin catálogo de casino anunciado en el mismo lugar, el jugador que busca solo deporte encuentra un menú corto y claro.
Veredicto. Strendus sirve al apostador deportivo que quiere pocas distracciones en la interfaz, y el punto a vigilar no es su producto sino la multiplicidad de permisos y titulares que las compilaciones le atribuyen, dato que conviene pedir directamente al operador.
Lo que el retiro anticipado cuesta cuando se usa a diario
El retiro anticipado merece su propio apartado porque su costo es aditivo y silencioso. Cada vez que un apostador cierra una apuesta antes del final, la casa cotiza la salida con un margen encima del precio de mercado, y esa cotización se ve razonable porque el jugador la compara con su expectativa y no con el valor del boleto.
Un ejemplo con números de esta misma página muestra el problema. Un boleto de 500 pesos con un parlay de tres selecciones de momio 1,90 paga 3.429,50 pesos si acierta. Si el retiro anticipado se ofrece, por ejemplo, a 900 pesos cuando dos de las tres selecciones ya se resolvieron, el jugador recibe 1,8 veces lo que puso y renuncia a 2.529,50 pesos de valor potencial. No siempre es mala decisión: reducir exposición tiene un valor real para quien no puede dormir con un boleto grande abierto.
El costo aparece en la repetición. Un apostador que hace cash out diez veces al mes está pagando diez márgenes adicionales al año, además de los márgenes que ya pagó al fijar los momios de entrada. Es la única herramienta de las aplicaciones que cobra por usarla sin parecer que la cobra, y por eso conviene reservarla para los casos de verdad —un boleto que condiciona el presupuesto de la semana, un partido que ya no se puede seguir— y no para cada vez que el marcador se pone tenso.
La legalidad del momio en México: permiso, no licencia
La palabra importa. En México no se habla de licencias: se habla de permisos, y ese es el término que usan la Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento. La autoridad es la Secretaría de Gobernación (SEGOB), y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS) es la que autoriza, controla, supervisa, otorga, modifica y termina permisos, además de llevar los procedimientos de sanción.
El marco vigente arranca en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos y realiza inspecciones (artículo 7), puede cerrar los locales sin autorización (artículo 8), ningún establecimiento puede ubicarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y las entidades federativas y los municipios cooperan (artículo 10). El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2 tal como quedó con la reforma publicada el 16 de noviembre de 2023, prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista.
Ese artículo es el corazón del asunto para un apostador que se pregunta dónde está parado. El juego en línea no está nombrado como tal en un estatuto mexicano, y la práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital independiente sino que va atado al permiso de un permisionario con operación física. La forma legal es el permiso temporal otorgado a un permisionario, y los tipos relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los títulos son intransferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía.
La consecuencia práctica es que el apostador mexicano rara vez firma con la marca que ve en la pantalla. Detrás está el permisionario, y el nombre del titular aparece en el pie de página, en una tabla o en ninguna parte.
Sin lista oficial abierta, el número de permiso se lee con dos reservas
La DGJS publicaría un PDF con los sitios autorizados, pero no pudo abrirse en el momento de esta revisión. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y las cifras que circulan sobre cuántos sitios de apuestas hay se contradicen entre reportes: 136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales con dominios .mx en otro. Por eso esta comparación no imprime un conteo y ningún número de permiso aparece aquí como oficial.
Lo que sí puede hacer el apostador es la verificación por su cuenta. El nombre del titular en el pie del operador, el número de permiso y la correspondencia entre ambos son los tres datos que se revisan en cinco minutos. Cuando esos tres datos coinciden entre sí y con la compilación citada, el permiso se lee como lo que la marca declara. Cuando no coinciden, es la señal de preguntar antes de depositar.
Una reforma se preparó y no es ley. La SEGOB terminó un anteproyecto destinado a reemplazar la Ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según reportes del 13 de octubre de 2026; no se ha presentado al Congreso y no cambia nada del marco actual. Una iniciativa que derogaría la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta.
Qué se puede apostar y con qué condición
Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports, así como los tipos de apuesta, no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, y los menores de edad no pueden participar en él nunca (artículo 5).
Sobre las casas de intercambio, el marco no contiene disposición alguna, y esta página no afirma que exista una en México. Sobre eventos restringidos —ligas juveniles, torneos de menores— tampoco se encontró regla. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Bloqueos, amparos y por qué el estado se escribe con fecha
La aplicación del artículo 2 del Reglamento y del artículo 8 de la ley le permite a la SEGOB cerrar establecimientos sin autorización, y la dependencia ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida.
La secuencia de hechos es la mejor ilustración de por qué este tema no se puede escribir en presente absoluto. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del Grupo Salinas) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Traducido a dinero: un saldo en un operador bloqueado puede quedar sin movimiento, y ninguna resolución de hoy garantiza que siga vigente mañana. Ese es el motivo por el que la comparación de arriba no presenta el estado de ninguna marca como “abierta” o “cerrada” hoy, sino con su fecha.
Qué distingue a una marca con permiso de una sin él
La comparación honesta se reduce a dos columnas. Una marca con permiso ofrece un domicilio legal en México, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando un premio está gravado. Una marca sin permiso no ofrece ninguno de esos elementos, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. El registro nacional de autoexclusión no existe en ninguno de los dos casos.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Que un dominio esté disponible en el país y muestre un logotipo de licencia extranjera no lo convierte en parte del sistema mexicano, y la zona offshore se describe aquí como lo que es: un espacio sin la protección local.
Impuestos y límites: el costo que se descuenta al cobrar
El precio del boleto no es el único costo. Al cobrar un premio aparecen retenciones, y el marco que las fija conviene tenerlo claro antes de que el dinero llegue, no después.
Del lado del operador, el IEPS previsto en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto revisado solo dice “valor de la actividad”, mientras la prensa habla del “monto total apostado”. Este texto no afirma ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguno de los dos está fijado en la norma. En el plano estatal el trato varía: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Un cambio en el impuesto que paga el operador no se queda en el operador. Después del aumento del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y el apostador es quien termina pagando esa absorción, en forma de menos apuestas gratis y requisitos más exigentes.
Retención del premio: 1 % o 21 % según el estado
Los premios se tratan como ingreso bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso, y quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total a alrededor de 7 %, según un reporte secundario. Los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.
La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La diferencia entre esas dos rutas no es de forma: es dinero que vuelve o no vuelve.
Los premios de sitios sin permiso tienen un tratamiento que no está establecido. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y la posición prudente ante un premio cobrado fuera del sistema es consultar a un contador o asesor fiscal. Nadie debería planear un cobro importante sobre la base de que no pasa nada.
Una multa o un delito para el apostador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención al respecto.
Dónde se revisan los límites personales
El límite de depósito, el límite de pérdida y la autoexclusión son herramientas internas y voluntarias de cada casa de apuestas, no obligaciones estatutarias. No existe un límite legal de depósito o de pérdida en el marco mexicano, ni una cuenta temporal de protección. Quien quiera fijar un tope lo hace dentro de la cuenta, y quien quiera fijarlo en toda su vida de apuestas no tiene un registro nacional donde hacerlo de una sola vez.
Dos consecuencias se siguen de eso. La primera es que el compromiso vale más que la herramienta: un límite que se puede subir con un clic y sin espera es una sugerencia. La segunda es que conviene comprobar antes de registrarse qué ofrece cada casa —pausas, límites, cierre de cuenta— porque el abanico varía y no hay un mínimo regulatorio que todas cumplan.
Cómo cerrar el boleto sin pagar de más
Llegado a este punto, el lector tiene tres números que valen más que cualquier promoción. El primero es el porcentaje de pago del mercado que va a jugar, que se calcula sumando los inversos de los momios y dividiendo 1 entre esa suma. El segundo es el margen que ese pago deja a la casa, que es la diferencia contra 100 %. El tercero es el tiempo que el boleto va a estar abierto, porque las decisiones de salida anticipada cuestan cada una.
La elección de casa de apuestas se vuelve secundaria frente a esos tres. Una marca con un producto enorme y un margen ancho cuesta más que una marca discreta con precios estrechos, y ninguna ficha de aplicación va a revelar cuál es cuál. La comparación se hace con el cupón abierto y dos minutos de calculadora, y el resultado de ese ejercicio vale más que el logo del operador.
Queda el requisito que no se negocia: la marca que cobra el saldo tiene que estar en el sistema mexicano, con un permiso de la SEGOB cuyo titular aparezca nombrado y verificable. Todo lo demás se discute entre números.
Preguntas frecuentes sobre los momios en las apuestas
¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Revise el pie de página del operador y busque dos datos: el número de permiso y el nombre del titular del permiso. Ese número debe corresponder al permisionario con operación física que respalda al sitio. Pida el dato al soporte de la marca y compárelo con las compilaciones que circulan, porque entre ellas hay contradicciones.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Multiplique la cantidad apostada por el momio decimal. Un boleto de 100 pesos a momio 1.90 devuelve 190 pesos si acierta, con 90 pesos de ganancia y 100 pesos de dinero propio de vuelta. En un parlay los momios de todas las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarse a la cantidad apostada.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sume los inversos de los momios de todos los resultados del mismo mercado y divida 1 entre esa suma. El resultado es el porcentaje de pago; el margen es lo que falta hasta 100 %. Un mercado de dos resultados con momio 1,90 en ambos lados deja un pago de aproximadamente 95 % y un margen de aproximadamente 5 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Son herramientas internas y voluntarias de cada operador, y no existe un límite legal de depósito o de pérdida en México. Se fijan dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable, y cada casa las ofrece de manera distinta. Conviene revisar qué admite su operador antes de registrarse, no cuando el presupuesto ya se agotó.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, alrededor de 7 % en total. La retención es pago definitivo solo si presenta la declaración anual cuando está obligado.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
No ofrecen domicilio legal en el país, ni permiso de la SEGOB, ni controles de identificación y lavado de dinero, ni CFDI de retenciones. Además, el saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, como muestra el bloqueo de bet365 y Betano desde noviembre de 2025. En ningún caso existe registro nacional de autoexclusión.
Tipos de apuestas y momios – aplicacionesapuestas
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