Apuestas deportivas con criptomonedas: la moneda que ningún permisionario acepta
Cómputo de datos al noviembre 5, 2026; las fichas de permiso se contrastaron con el pie de página de cada marca y con las compilaciones de casas de apuestas legales en México que publican esos números.
Un apostador mexicano que quiere depositar en bitcoin en una casa de apuestas se topa con una pared muy concreta: ninguna de las nueve marcas que revisamos aquí, todas con permiso de la Secretaría de Gobernación según sus propias fuentes, nombra una sola criptomoneda entre sus métodos de pago. Tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos. Ahí termina la lista. Y no es un descuido de mercadotecnia.
El costo de esa ausencia se puede medir de dos maneras, y ninguna es agradable. Si el lector se queda en el sistema con permiso, paga con su identidad: registro, verificación de identidad y un retiro que solo viaja a una cuenta a su nombre. Si se va a una plataforma que sí recibe bitcoin sin permiso mexicano, paga con todo lo demás: ninguna autoridad detrás de su saldo, ningún procedimiento de sanción al que acudir y una retención fiscal que nadie puede emitirle porque nadie está obligado a emitirla. Las dos facturas existen. La página existe para ponerles número, fecha y nombre.
Lo que sigue no vende criptomonedas ni las demoniza. Explica por qué el dinero opaco y el permiso nominal conviven mal en este mercado, cuánto cuesta cada camino y qué revisar antes de mandar un peso —o un satoshi— a cualquier sitio.
Juego responsable y qué protege realmente al apostador en México
Antes de hablar de monedas conviene saber qué protege al jugador en este país, porque la respuesta es incómoda y explica el resto de la página. La protección existe, en buena parte, dentro de las herramientas que cada marca decide ofrecer a sus usuarios.

Qué aparece en la ficha y qué no aparece en ninguna ley
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es el tipo de declaración que se repite en el mercado. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Ninguna de esas dos frases es una obligación legal escrita. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El número 18+ vive en las fichas de las marcas y en sus pies de página, no en el texto reglamentario. Esa distinción importa cuando alguien pregunta qué pasa si una plataforma sin permiso decide no ponerla.
Un registro nacional de autoexclusión que no existe
Aquí está el hueco grande del sistema mexicano. No hay registro nacional de autoexclusión. Ninguno. No hay una lista a la que un apostador pueda inscribirse y que obligue a todas las casas a rechazarlo, ni dentro del mercado con permiso ni fuera de él.
Lo que sí hay son herramientas internas, y son voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión dentro de la propia plataforma. Eso es lo que las marcas listan en sus propias fichas. El alcance es exactamente el de esa plataforma y el de nadie más. Un lector que se autoexcluye en un sitio y abre cuenta en el siguiente no encuentra ninguna barrera. En estos años no se halló un límite de depósito o de pérdida de rango legal, ni una cuenta temporal de protección.
Conviene decirlo sin adornos: la salvaguarda más eficaz que tiene hoy un apostador mexicano no es una autoridad, es un candado que él mismo pone y que él mismo puede romper abriendo otra pestaña.
La verificación de identidad como muro y como dato
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las transacciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de apuestas está clasificada como vulnerable ante la ley de lavado de dinero. Qué documentos exactos hacen falta no está fijado en un texto legal: cada casa arma su propio procedimiento.
Ese muro de identidad es, para muchos, la parte más molesta del registro. También es lo único que hace posible dos cosas que el lector quizá valore más de lo que cree: que el retiro llegue a una cuenta a su nombre y que exista un CFDI de retenciones cuando el premio trae impuesto. Sin identidad no hay comprobante. Sin comprobante, la obligación fiscal del premio se queda en el aire del lado del jugador.
Las herramientas que el apostador realmente usa
Un límite de depósito se pone dentro de la cuenta, en la configuración de juego responsable, y normalmente se aplica con un retraso pensado para que la decisión sea difícil de deshacer en caliente. Una autoexclusión pide un plazo. Una pausa pide veinticuatro horas y un poco de honestidad con uno mismo.
El consejo útil cabe en una frase: poner el límite el día que se abre la cuenta, no el día que se pierde. Nadie configura una salvaguarda con la cabeza caliente y sale bien librado. La segunda parte no es tan cómoda: comprobar que la marca tenga herramientas de juego responsable en su propio sitio, porque en México esa es la única garantía que va a encontrar.
Qué criptomoneda conviene como dinero y qué significa el pseudonimato
La pregunta “a qué criptomoneda apostar” tiene una respuesta simple en este mercado: ninguna, porque las marcas con permiso no las reciben. Pero el lector que llegó buscando eso merece entender qué es la pieza que le falta, porque el dinero que quiere usar tiene propiedades muy concretas.
Una moneda que ya nadie puede emitir de más
El protocolo de Bitcoin limita la emisión total a 21 millones de monedas. La última fracción se minaría alrededor del año 2140. Eso es todo lo que va a existir, para siempre, y es la razón por la que mucha gente la mira como reserva de valor.
El primer bloque se minó el 3 de enero de 2009. Lo firmó un seudónimo, Satoshi Nakamoto, cuya identidad real sigue sin conocerse. Diecisiete años después, la comunidad que sostiene la red sigue sin saber quién inventó el sistema que la sostiene.
Prueba de trabajo y por qué el registro es caro de reescribir
Bitcoin asegura su registro mediante prueba de trabajo: los mineros compiten por hallar un hash de bloque inferior a un objetivo de dificultad fijado por la red. Gastan electricidad y equipos por la posibilidad de escribir el siguiente tramo del historial.
Ese gasto es lo que hace que borrar una operación confirmada sea caro. Para un apostador es una propiedad interesante y también un problema: la misma irreversibilidad que protege su saldo frente a un tercero lo protege frente a él. No existe un “deshacer” y no existe un contracargo.
Pseudonimato no es anonimato
La palabra que la gente usa es anonimato. La palabra correcta es pseudonimato, y la diferencia cuesta caro. El registro es público y permanente; lo que no está es el nombre. Basta con que una dirección se asocie una sola vez a una identidad —un retiro desde una plataforma con verificación, una compra en un exchange con datos, una transferencia entre personas que se conocen— para que el rastro hacia atrás sea legible.
México empeora el cuadro por el lado del retiro. Los métodos que las fichas y los pies de página de las marcas nombran son tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Un retiro a una cuenta a nombre del jugador es lo contrario de un retiro anónimo: es una firma.
Un monedero propio no arregla la falta de permiso
Un monedero en autocustodia resuelve la parte del control: nadie congela lo que está en tu dispositivo. No resuelve la parte que aquí importa. Si la plataforma que te aceptó bitcoin no tiene permiso de la SEGOB, el problema no es dónde vive tu saldo después del retiro; es qué pasa con el saldo mientras está adentro, y qué autoridad te escucha si la plataforma decide no pagar.
Panorama: las nueve casas de apuestas que revisamos y lo que declaran
Este es el punto donde la página tiene que ser más clara que el mercado, porque el mercado habla de “casas legales” sin definir qué significa. Significa una cosa muy concreta: una marca que opera bajo un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario con establecimiento físico.
Conviene aclarar qué son y qué no son estas nueve. No son una clasificación ni una recomendación. No son todo el mercado; que una marca no esté aquí no significa que no tenga permiso. Las ofertas se describen como las describe la propia lista o el propio pie de página de cada marca, con la fecha de la consulta. México tiene un permiso estatal con nombre y apellidos: permiso, no licencia. La palabra correcta del sistema mexicano es “permiso” y conviene usarla, porque “licencia” sugiere un régimen de autorización digital que aquí no existe.
Ninguna de las nueve queda mostrada como activa si está bloqueada o suspendida. bet365.mx y Betano, ambas del grupo Ganador Azteca, están bloqueadas desde noviembre de 2025 y con resoluciones judiciales que siguen moviéndose. Por eso aparecen en el panorama con su estado fechado, no como cartas limpias.
La lista de marcas es la misma para cualquier tema que se consulte sobre este mercado, y eso también es un dato: no se armó eligiendo a las que reciben criptomonedas, porque no había ninguna que elegir.
| Marca | Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente | Lo que la propia ficha de la marca dice sobre las criptomonedas |
|---|---|---|
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial, la lista de la DGJS no pudo abrirse | Nada; su ficha no menciona criptomonedas ni un método de pago digital |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página de la marca y el de la compilación difieren; titular Producciones Móviles | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología en Entretenimiento Caliplay | Nada; la ficha de su app lista 18+, avisos de juego responsable y cierre de cuenta |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una fuente independiente, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una fuente independiente; titular Libros Foráneos | Nada; la ficha de su app menciona permiso de la SEGOB, 18+ y juego responsable |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones difieren sobre el titular | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora | Nada; su ficha no menciona criptomonedas |
La columna del medio merece una explicación, porque no es un defecto de la tabla sino la tabla misma. Todo número de permiso de esta página tiene el mismo estatus: viene de un pie de página o de una compilación y está marcado como no confirmado oficialmente, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público de permisos. Mientras ese registro no exista, la verificación de un permiso es un ejercicio de reconstrucción, no de consulta.
Las compilaciones se contradicen entre sí en algunos números, y donde se contradicen no imprimimos ninguno: Betcris y Pickwin quedan así. En el caso de Betcris, el titular declarado —Producciones Móviles— coincide con el de Pickwin, lo que sugiere que un permisionario opera más de una marca. Es un patrón conocido del sistema: el permiso es de la persona física o moral con establecimiento, no del sitio web.
Los conteos de sitios de apuestas que circulan también chocan entre sí —uno reporta 136 sitios y otro entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, y por eso esta página no afirma un total. Si las fuentes no coinciden en contar casas, mal puede el lector usarlas para decidir a quién le manda dinero.
Cómo funciona una apuesta en línea y dónde se va el dinero del jugador
Hasta aquí, el panorama. Ahora el mecanismo, porque entenderlo es lo que separa a un apostador de un cliente.
El momio es un precio, no un pronóstico
El momio es la cuota, y en México se dice momio. Un momio de 1,85 significa que por cada 1.000 pesos apostados el boleto devuelve 1.850 si acierta. La ganancia neta es de 850 pesos. Nada en ese número dice cuán probable es el resultado; dice cuánto paga.
La apuesta en vivo cambia el momio mientras el partido corre, el hándicap nivela a dos equipos desiguales con una desventaja artificial, y el más/menos apuesta a la suma de goles. El parlay —o combinada— junta varias selecciones en un solo boleto. Los momios de las selecciones se multiplican.
Las partes de un boleto
Un boleto sencillo lleva una selección. Un parlay lleva dos o más y paga mucho más, porque exige acertar todo. En un parlay de tres selecciones a 1,85, 2,10 y 1,75, el momio combinado es 6,79875, y una apuesta de 200 pesos devuelve 1.359,75 pesos si las tres aciertan. Ese “si las tres” es la trampa del formato: la casa no cambia el precio de cada selección, cambia la probabilidad de que el apostador cobre.
El retiro anticipado, o cash out, permite cerrar antes del final. La casa pone el precio de salida, y ahí está la letra chica: cuando el apostador quiere salir, es la casa la que fija cuánto vale su boleto.
La comisión que vive dentro del momio
Una casa ofrece momios de 1,90, 3,40 y 4,20 en un partido de tres resultados. El apostador que elige uno no ve lo que hay dentro. Sumando las inversas de los tres momios —1/1,90 más 1/3,40 más 1/4,20— resulta 1,058 vez la unidad, de modo que el mercado devuelve alrededor del 94,5 % de todo lo apostado y la casa se queda con el resto: poco más del 5 % de cada peso jugado en ese mercado, en ese partido, con esos tres momios y a esa fecha.
Esa cifra es la más importante del negocio y no aparece en ningún anuncio. El bono tampoco la elimina: un bono se juega a esos mismos momios, en mercados con esa misma comisión dentro, y por eso un bono grande no es dinero regalado sino volumen con descuento. La comisión de un mercado no es la comisión de otro. Un margen medido en el 1X2 de un partido no dice nada sobre el mercado de totales del mismo partido, ni sobre el margen de la casa en un parlay.
Cuánto dinero hay que mover para activar un bono
Los bonos de bienvenida traen requisitos de apuesta, y el requisito se mide en pesos, no en ilusión. Si un bono de 2.000 pesos exige un rollover de diez veces el importe del bono, hay que jugar 20.000 pesos en apuestas antes de poder retirar; a 200 pesos por boleto son cien apuestas, y solo cuentan las que alcanzan el momio mínimo que la casa fija.
Usemos la comisión del mercado que ya calculamos, poco más del 5 %. Cada peso jugado deja en promedio esa fracción en manos de la casa. Para completar los 20.000 pesos de volumen hacen falta cien apuestas de 200 pesos, y ese volumen, jugado en un mercado con esa comisión, cuesta en promedio alrededor de 1.000 pesos. El bono no paga los mil pesos; los reparte en forma de margen durante el camino. Es una estimación, un promedio sobre muchas apuestas, no un resultado garantizado para nadie: quien complete el requisito con pocos boletos de momio alto puede terminar con un resultado mejor o mucho peor que el promedio, que es precisamente lo que el promedio no promete.
La apuesta gratis no vale su etiqueta
Una apuesta gratis casi nunca paga su propio importe. En el caso típico, el apostador pone la selección y la casa pone el importe, pero si acierta solo cobra la ganancia: los 500 pesos de la apuesta gratis no vuelven con el boleto.
A 1,90, una apuesta gratis de 500 pesos devuelve 450 pesos de ganancia si acierta, y jugada en un mercado que reparte alrededor del 94,5 % de lo apostado, su valor promedio ronda los 425 pesos: unos 425, la ganancia multiplicada por la parte que ese mercado devuelve. Nada de eso es un pago; es el valor esperado de una apuesta, un promedio sobre muchas selecciones, no lo que va a cobrar el lector en la próxima. La página vuelve sobre esto cuando revisa las condiciones de cada marca.
Plazos, momio mínimo y topes
Quedan tres condiciones que casi nadie lee y que deciden el valor real de cualquier oferta. La primera es el plazo: los requisitos de apuesta tienen caducidad, y el bono que no se completa en el plazo se pierde. La segunda es el momio mínimo: las apuestas por debajo de cierto precio no cuentan para el rollover, lo que empuja al apostador hacia mercados con más riesgo y, de paso, hacia momios donde la casa tiene más margen. La tercera es el tope de ganancia de la apuesta gratis: la casa limita cuánto puede pagar esa apuesta, y una selección a momio alto con un tope bajo devuelve una fracción de lo que el boleto anunciaba.
Las tres apuntan al mismo lado. El apostador recibe una cifra en el anuncio y una lista de condiciones en el reglamento. Cuando el bono se agota, no se agotó por mala suerte.
Normativa mexicana: permiso, supervisión y el bloqueo que nadie anuncia
Una ley de 1947 y un reglamento que prohíbe lo no previsto
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB.
La ley que está debajo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los expresamente autorizados. Su artículo 7 faculta a la SEGOB para otorgar permisos e inspeccionar; el 8, para clausurar establecimientos sin autorización; el 9 prohíbe que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo, y el 10 obliga a la coordinación con estados y municipios.
El Reglamento fue reformado el 16 de noviembre de 2023. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Entre los tipos relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles, según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y una anual auditada, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía, conforme al artículo 29.
Ninguna ley menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio no puede tener un permiso digital autónomo, sino que va colgado del permiso de un titular con establecimiento autorizado, y que muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un permisionario puede operar varias marcas, y eso reaparece en el panorama cuando Betcris y Pickwin comparten titular declarado.
La reforma que todavía no es ley
En octubre de 2026 la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es una propuesta.
Cualquier lector que ajuste su conducta a estas noticias está ajustándola a borradores. Un anteproyecto no crea derechos ni obligaciones. Sí crea, eso sí, una ventana: si el texto llega al Congreso, conviene leerlo antes de que lo resuma un titular.
Un permiso se verifica, no se cree
El pie de página de caliente.mx presenta su autorización como de la Secretaría de Gobernación, con el número DGG/SP/404/97, y nombra como operadora a Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Ese es el patrón que sirve: número, titular y autoridad, en el propio sitio.
Tres marcas del panorama llegan con una vuelta extra. La App Store lista la app de 1xBet bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada por la compilación. En Betcris, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, mientras el permiso mexicano está a nombre de Producciones Móviles. Y el pie de página de Betcris menciona, según el oficio DGJS/405/2018, que Producciones Móviles opera junto con Paradise Riviera Gaming.
Una licencia maltesa no es un permiso mexicano y no protege al jugador en México. Cubre a la empresa para operar conforme a las reglas de Malta. Las diferencias de titular entre el permiso, el dominio y la tienda de aplicaciones no son automáticamente ilegales —una marca puede tener empresa operadora, empresa de tecnología y permisionario—, pero sí son la razón por la que un permiso se lee con número en mano y no se acepta de oído.
Bloqueos, amparos y el estado de las marcas suspendidas
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no expresamente permitido y el artículo 8 de la ley deja que la SEGOB clausure establecimientos no autorizados. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal de bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la Ley del IVA no está establecida.
Los hechos del último año, cada uno con su fecha. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca y del grupo Salinas, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
La consecuencia práctica para el lector es esta: el estado de una marca bloqueada no se afirma en presente. Se afirma con fecha. Quien tenga saldo en un operador bloqueado puede encontrarlo congelado, y los amparos que devuelven el acceso tardan más que una temporada de fútbol. Por eso el estado se escribe con la fecha en que se observó, nunca como “cerrada” o “abierta hoy”. En 2026 cerraron alrededor de veinte casinos físicos.
Qué hay de las apuestas en vivo, los esports y el intercambio
Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas, y los menores de edad no pueden participar nunca, según el artículo 5. Sobre intercambios de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no afirma que exista uno mexicano. Eventos restringidos, como ligas de menores o ligas inferiores, tampoco aparecen. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
No saber qué regla aplica a un intercambio no es lo mismo que saber que es legal. Es una casilla vacía que el apostador debe tratar como vacía.
Publicidad y bonos: nada escrito, mucha costumbre
No se halló un artículo federal de publicidad en los textos leídos. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley.
Lo que sí es un hecho del mercado: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. El bono no desapareció; se encogió. Cuando el lector compare ofertas con las de un año atrás y le parezcan flacas, ya sabe por qué.
Impuestos: quién retiene el premio y cuánto
El impuesto al operador es un asunto empresarial, pero se traslada. El IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026 y antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital para el incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
La base no está establecida. El texto dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “del ingreso bruto”. Quien repita cualquiera de esas dos frases está afirmando más de lo que el texto afirma. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual.
Y aquí aparece el problema serio. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. La posición honesta es la de siempre en estos casos: consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero, y desconfiar de quien afirme con seguridad en cualquiera de las dos direcciones.
El operador sin permiso y lo que cuesta tenerlo de árbitro y de juez
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto y el artículo 8 de la ley permite a la SEGOB clausurar lo no autorizado, pero una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido. Esta página no afirma una sanción ni una exención para él.
Lo que sí se puede comparar es lo que cada zona entrega. Una marca con permiso aporta un domicilio legal mexicano, un permiso de la SEGOB, controles de verificación e información sobre lavado de dinero y un CFDI de retenciones cuando el premio trae impuesto. Una marca offshore no aporta nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. El registro nacional de autoexclusión no existe en ninguno de los dos casos. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.
Esa comparación tiene un destinatario claro: quien apuesta dinero que necesita de vuelta. El mercado sin permiso es una zona sin protección, sin marca que esta página nombre y sin detalle de métodos de depósito o bonos.
Las nueve casas de apuestas, una por una
Cada revisión llega al mismo punto de partida: ninguna acepta criptomonedas según su propia lista de métodos de pago, así que lo que se compara aquí es lo demás. El resto importa, porque el lector va a confiar su dinero a una de estas marcas y no a un método de pago.
Betway: el permiso más fácil de citar y el más difícil de comprobar
Betway opera con un permiso de la SEGOB, número 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Sin confirmación oficial: la lista de la DGJS no pudo abrirse. El titular tiene historia en el mercado mexicano: un frontón es una casa de apuestas tradicional, y su permiso permite apuestas complementarias remotas conforme al artículo 28 del Reglamento.
Su ficha no menciona criptomonedas ni ningún método de pago digital. Tarjetas, SPEI, efectivo y monederos electrónicos son el terreno donde se mueve, como todo el grupo.
Lo que el lector se lleva: un permiso fácil de citar y difícil de comprobar. Citar 4184 en una conversación se siente como prueba; no lo es, porque el número viene de una compilación y no de la autoridad. El peso real de Betway está en ser una marca internacional con un permisionario mexicano detrás, y ese respaldo vale lo que valen los controles de identidad y las cuentas auditadas del artículo 29. No es nada, pero tampoco es un sello que el lector pueda verificar solo con el número en la mano.
Betcris: una licencia maltesa vigente y un permiso mexicano bajo dos sombreros
Betcris presenta el permiso de su permisionario con un número que no imprimimos, porque el del pie de página del propio sitio y el de la compilación difieren. El titular declarado es Producciones Móviles, y según el oficio DGJS/405/2018 esa empresa opera junto con Paradise Riviera Gaming. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí está el dato que descoloca. Una licencia de Malta con fecha de vencimiento deja al lector con una pregunta que el permiso mexicano no responde: qué pasa con esta marca el 4 de noviembre de 2026 si la licencia no se renueva. Y el permiso mexicano, bajo dos sociedades y con un oficio antiguo, es la parte que el lector tendría que revisar con más cuidado antes de depositar.
La lección es de forma, no de fondo: dos permisos en dos jurisdicciones no suman el doble de protección. La licencia de Malta protege a la empresa conforme a las reglas de Malta. El permiso de la SEGOB es lo que le da un domicilio legal en México, y ese es el que importa para reclamar. El hecho de que el número no pueda imprimirse sin contradicción es, por sí solo, un dato sobre lo que el lector puede averiguar por su cuenta.
Caliente: el permiso impreso en el pie de página
Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora. Es el caso más limpio del panorama en cuanto a documentación: número, autoridad y titular en la misma página que sirve las apuestas.
La ficha de su app “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. El pie de página indica además que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Ese conjunto —un permiso con número visible, una app publicada por la misma empresa operadora y avisos de juego responsable en el sitio— es lo que un lector puede verificar sin ayuda de nadie. Caliente no le pide al apostador que confíe; le da los datos y deja que los revise. Es la diferencia entre una marca que presume permiso y una que lo enseña, y en un mercado donde la lista oficial no está disponible, enseñarlo es casi todo lo que una marca puede hacer.
1xBet: dos empresas distintas y ningún método de pago cripto
1xBet opera con un permiso de la SEGOB, número DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales. Esa misma compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
Dos empresas, un permiso y un dominio que la fuente no pudo verificar. Ninguna de esas piezas es ilegal por sí sola —una marca puede tener sociedad operadora y sociedad tecnológica—, pero juntas son la razón por la que 1xBet es la marca del panorama donde el lector tiene que hacer más trabajo propio.
Su ficha no menciona criptomonedas. Tampoco métodos de pago digitales. Quien llegue buscando depositar en bitcoin se irá con las manos vacías, y conviene que se vaya sabiendo por qué: el permiso que sostiene la marca está a nombre de una sociedad mexicana, y ese permiso no es de la empresa que aparece en la tienda de aplicaciones.
Codere: la ficha que dice lo que casi nadie dice
Codere opera con permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que el número se cita con la misma reserva que los demás.
Lo que distingue a Codere es su ficha de app. Cuatro declaraciones en un solo lugar: permiso, límite de edad, avisos de juego responsable y política de cierre de cuenta, que es lo que un apostador necesita saber cuando quiere irse.
Ese último punto suele faltar en la letra chica del mercado. Cerrar una cuenta debería ser trivial; en la práctica, un saldo pendiente, un bono a medio cumplir o una verificación abierta convierten el trámite en una negociación. Que la ficha mencione políticas de cierre de cuenta no resuelve el problema del lector, pero al menos nombra el procedimiento, y nombrarlo es el primer paso para exigirlo. Codere juega en muchos frentes —la marca está en el calendario de apuestas mexicanas desde hace años— y esta parte de su comunicación es la que merece la pena llevarse.
Playdoit: un titular con oficio viejo y el patrón de siempre
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México. Es un permiso con veinte años de antigüedad en su numeración, del tipo que el Reglamento permite a un permisionario con establecimiento.
El número es el más antiguo del panorama y también el menos verificable: la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse, así que el lector tiene un número de dos décadas y ninguna forma de comprobarlo en la fuente de la autoridad.
En métodos de pago, la marca se mueve con el resto del grupo. Nada de criptomonedas. Nada de monederos digitales en su ficha. Quien apueste aquí lo hará con tarjeta, con transferencia o con efectivo en tienda.
Un permiso antiguo no es un permiso mejor. Es, en el mejor caso, un titular con trayectoria; en el peor, un número que nadie revisa porque siempre ha estado ahí. Y en un mercado donde las compilaciones se contradicen entre sí, un número viejo sin comprobación es la forma más elegante de no decir nada.
Novibet: una marca joven con la ficha más silenciosa
Novibet llegó a México con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La numeración de 2020 indica un permiso reciente respecto de los demás del panorama.
Su ficha no menciona criptomonedas. Tampoco métodos de pago digitales. La marca se apoya en el catálogo deportivo y en la oferta de bienvenida, no en la variedad de formas de depositar.
Para un lector acostumbrado a operadores internacionales donde el depósito con monedero electrónico es estándar, la diferencia se nota. Aquí el camino es la tarjeta o la transferencia, con verificación de identidad de por medio, y el retiro sale a nombre del titular. La marca no esconde nada raro; simplemente ofrece lo que ofrece el mercado mexicano con permiso, y eso incluye no tener criptomonedas.
Strendus: tres permisos, dos titulares y una lección sobre compilar
Strendus acumula tres permisos según casasdeapuestaslegales.mx: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Las compilaciones difieren sobre el titular, que unas nombran como Atracciones y Emociones Vallarta y otras como New Ads.
Ese desacuerdo es el ejemplo más claro de cómo funciona la información de permisos en México. Tres números distintos, dos titulares posibles y ninguna fuente oficial accesible. Un lector que quiera saber con quién contrata tendría que descargar los tres documentos del pie de página y compararlos entre sí, y aun así quedaría atado a lo que la marca publique.
Su ficha no menciona criptomonedas. Los métodos que lista son los del grupo. No hay una razón particular para desconfiar de Strendus frente a las otras ocho; hay una razón general para desconfiar de cualquier número de permiso que llegue sin fuente primaria, y en esta marca el desacuerdo sobre el titular lo hace visible. La transparencia de un mercado no se mide por las marcas que publican su número, sino por las que permiten comprobarlo.
Pickwin: el número que aparece en el patio del vecino
Pickwin opera con un permiso de la SEGOB cuyo número no imprimimos. Las fuentes se contradicen: una compilación le da el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular declarado es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.
Ese detalle del número repetido es la clave de lectura de toda la tabla. Cuando la misma cifra aparece bajo dos marcas, una de dos: o el permisionario opera las dos, o alguien copió mal. Las dos explicaciones son plausibles y ninguna la resuelve esta página. Lo que sí enseña el caso es que un número de permiso no identifica a una casa: identifica a una empresa, y esa empresa puede tener varias marcas colgadas.
Para el lector, la consecuencia es sencilla y algo incómoda. La garantía del sistema mexicano no está en el nombre comercial del sitio, está en el permisionario. Si el titular de Pickwin es el mismo que el de Betcris en alguna de las compilaciones, entonces preguntar “¿quién es el permisionario?” da una respuesta más útil que preguntar “¿es legal este sitio?”. La primera tiene nombre, número y oficio. La segunda invita a que cualquiera conteste que sí.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas con criptomonedas en México
¿Se puede pagar con criptomonedas en una casa de apuestas con permiso en México?
No en las nueve marcas revisadas: ninguna nombra una criptomoneda entre sus métodos de pago, y las fichas listan tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos. Pagar con criptomonedas en una casa con permiso no está establecido en este mercado. Quien afirme lo contrario debería mostrar el método dentro de la cuenta y no en un anuncio.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca el número de permiso, la autoridad y el nombre del permisionario, y se revisa que el número no se contradiga con otra fuente. Una licencia extranjera, como una de Curazao o de Malta, no es un permiso mexicano. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible al público ahora mismo.
¿Por qué una casa de apuestas pide identificación y verificación de identidad?
Porque la actividad de apuestas está clasificada como vulnerable ante la ley de lavado de dinero: el operador verifica al usuario y reporta las transacciones relevantes a la UIF y al SAT. La verificación también sostiene dos cosas que el apostador quiere: retiros a una cuenta a su nombre y el CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la propia cuenta, en la configuración de juego responsable, y con efecto limitado a esa plataforma. No hay límite de depósito o de pérdida de rango legal en México ni un registro nacional de autoexclusión al que inscribirse. La herramienta sirve, y sirve solo mientras el apostador no abra cuenta en otro sitio.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguna autoridad mexicana responde por el saldo, no hay permiso que reclamar ante la SEGOB y un operador bloqueado puede dejar cuentas congeladas, como ocurrió con marcas suspendidas desde noviembre de 2025. Tampoco hay CFDI de retenciones por los premios, y el tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos conforme a la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración obligatoria.
Pagos, retiros y aplicaciones – aplicacionesapuestas
Content created by the «aplicacionesapuestas» team
