Apuestas de la UFC 2026: la aritmética del momio mexicano
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los números de permiso y las direcciones de marca tomados de los pies de página de cada operador y de las compilaciones públicas citadas; las cifras de premios y de retención, de los textos legales mexicanos vigentes.
El momio de una pelea de UFC se lee como un precio y en realidad es una resta. Cada casa publica dos o tres números que suman más de lo que debería, y esa diferencia es lo que el operador cobra por dejar que se le apueste. No es un cargo que aparezca en el boleto, ni un requisito que haya que cumplir, ni una letra chica al pie del bono. Es lo que ya se descontó cuando el lector comparó dos cuentas de resultados y eligió la que le parecía más generosa. En un mercado de dos vías con momios idénticos a 1,90 y 1,90 la casa admite implícitamente que las dos ramas del evento no son igual de probables, y en esa contradicción cabe su utilidad. Esa cifra —entre el 4,8 % y el 5,3 % de cada peso apostado, según el redondeo— es el dato más importante de esta guía, y aparece antes que cualquier otro. Todo lo demás que se va a leer aquí, del número de divisiones del UFC al rollover de un bono con transmisión incluida, se sostiene sobre esa resta inicial. El lector que la entienda ya sabe lo que cuesta apostar incluso antes de saber a quién apostarle.
Juego responsable: lo que protege al apostador en México y lo que no
El juego responsable no es el espacio donde las casas se portan bien. Es el espacio donde el marco legal mexicano se calla y cada marca llena el hueco con lo que le conviene. No existe un registro nacional de autoexclusión, así que nadie puede apagarse de todas las casas a la vez —en el capítulo siguiente se ve por qué esa ausencia tiene un costo real. Los límites de depósito y el descanso obligatorio que aparecen en una ficha de tienda de aplicaciones son decisiones propias de esa empresa, no una obligación escrita en un reglamento. El operador que quiere perder un cliente lo pierde; el que prefiere conservarlo cobra.

La consecuencia para el lector es concreta y se puede ver con dos enunciados que están escritos y firmados por las propias marcas. Codere México declara en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años y mantiene avisos de juego responsable junto con políticas de cierre de cuenta. Winpot, en sus fichas, menciona apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Caliente lo pone en su propio pie de página: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, con la petición de divertirse con responsabilidad y un enlace a una sección dedicada. Son tres formas distintas de decir “18+” de una manera que suena a protección y no a promesa.
Ninguna de las tres establece un mecanismo vinculante. La cifra de edad que un lector ve en esas fichas no viene de una ley federal de juego: el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, aparta a los menores de las áreas de apuestas de los establecimientos y del cruce de apuestas sin fijar un número. Las marcas fijan el 18 porque les toca fijarlo. Cuando el usuario lee “mayores de 18” en una ficha de tienda de aplicaciones debería entender quién puso esa frase ahí.
Los operadores verifican la identidad del apostador y reportan a la UIF y al SAT las operaciones relevantes, porque el juego es una actividad vulnerable según la ley antilavado. Los documentos que se piden no están determinados en un texto legal, así que lo que la página del operador exige en el registro es lo que ese operador decidió pedir. Esto no se ve como protección del jugador, se ve como trazabilidad del dinero. Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Las herramientas que sí existen, y lo que cuestan cuando son voluntarias
El apostador mexicano que quiere controlarse tiene tres herramientas reales y las tres viven dentro de una casa: las pausas obligadas, los límites de depósito y de pérdida, y la autoexclusión interna. Se llaman “internas” porque operan en el operador que las ofrece y en ningún otro. El tope que se fija en una marca no sigue al apostador a la siguiente. La autoexclusión en una marca no impide abrir cuenta en otra, y las compilaciones son claras en que el registro nacional de autoexclusión no existe.
Ese es el costo exacto del hueco. La herramienta que un apostador con problemas realmente necesita —una que funcione en todo el mercado a la vez— no está disponible; va a tener que repetir el trámite en la segunda casa, en la tercera y en la novena si cambia de operador. Un apostador con un tope obligatorio de $5,000 MXN de depósito al mes en una marca puede bajar el tope en ella y no en las otras, y el sistema que lo contiene no lo sigue.
No hay límite legal de depósito ni de pérdida en México, y no hay figura de cuenta temporal. Los montos que un apostador ve en una ficha los puso la marca y no la autoridad. Cuando el jugador piensa en su propia protección, la pregunta útil no es “¿esta casa tiene límites?”, sino “¿a cuántas casas tengo que entrar a fijarlos?”. La respuesta, en el mercado mexicano, es: a todas las que use.
Quién cobra el precio de la falta de registro
La ausencia del registro no la paga el libro. La paga quien no puede dejar de apostar. Un jugador autoexcluido de una marca que reinstala una aplicación hermana en diez minutos no está bloqueado por el sistema; está bloqueado por su propia decisión, que es otra cosa. Ninguna marca recibe sanción por no ofrecer este tipo de registro, y ninguna cuenta con esa infraestructura porque no hay una autoridad que se la pida con número de expediente.
El único ángulo que sí protege al apostador en este terreno es el de la conversación con la casa. Toda decisión de autoexclusión, de reducción de límite de depósito o de salida del juego se firma del lado del operador y queda en su registro. Un jugador con dos límites distintos en dos marcas tiene dos historiales separados. Quien quiera un control serio en este mercado lo va a tener que estar colocando todos los meses en cada cuenta por separado, y esa constancia es mucho más costosa que la comodidad de un botón único, que en México no existe.
Pronósticos y estrategia: por qué la constancia no vence al margen
Las secciones de pronósticos gratuitos son el producto editorial que ninguna casa ha pedido y todas toleran. La razón por la que toleran es que el pronóstico no paga la resta. La resta se paga en cada peso, gane o pierda el pronóstico. Esta es la pieza que separa una estrategia de una esperanza.
Supongamos un apostador que acierta el 55 % de sus apuestas sencillas y que apuesta $1,000 MXN en cada una. Si suponemos un momio de 1,60 en cada apuesta ganada, y para no mezclar cantidades tomamos solo las ganancias, de las cien apuestas cien son de $1,000, entonces cincuenta y cinco ganan $600 cada una. Eso son $33,000 MXN antes de cualquier otra cuenta. Su contraparte no es cero: es el margen de la casa, que en cada apuesta se descuenta del precio que se le ofrece. Un acierto del 55 % deja fuera al apostador de la zona de pérdida inevitable, y ese es el punto. No hay ninguna cifra de acierto que alguien pueda leer aquí, porque nadie puede saberla de antemano. Lo que se puede decir es qué acierto exige cada momio para que la apuesta no sea una donación: un momio describe la probabilidad mínima que hay que superar, y esa probabilidad se calcula dividiendo uno entre el momio.
Con 1,60, hay que superar el 62,5 % de los casos. Con 1,90, el 52,6 %. Con 2,50, el 40 %. La casa ya tiene su margen incorporado en esos números, así que el apostador que acierta exactamente el 52,6 % en un mercado de 1,90 y 1,90 no gana nada: devuelve al operador lo que el operador puso en su camino. Ese es el umbral y no un pronóstico. El lector puede hacer esta cuenta él mismo en dos segundos con la calculadora del teléfono, y ese hábito vale más que cualquier lista de picks.
El bankroll como base de cálculo, no como promesa
Manejar el bankroll es gestión de riesgo y no promesa de rendimiento. La idea práctica es simple: fijar una cantidad total que se está dispuesto a perder y apostar un porcentaje fijo de ella por boleto, para que una racha de derrotas no se lleve el capital en tres peleas. Un apostador con $20,000 MXN de bankroll que apuesta el 2 % por boleto pone $400 MXN por combate. Si pierde diez seguidos, perdió $4,000 MXN, y todavía tiene material para seguir el resto del calendario. Si en cambio apuesta el 20 %, con cuatro derrotas consecutivas ya está fuera.
En UFC ese detalle pesa más que en el fútbol, porque el calendario de un fin de semana puede dejar al apostador con varias derrotas seguidas y sin tiempo para recuperar. Un evento corto ofrece pocas oportunidades de victoria. Un bankroll dividido en unidades pequeñas resiste un sábado malo; un bankroll apostado en dos peleas de un solo evento no resiste nada.
La analítica que sí ayuda tiene tres fuentes verificables: el historial de los peleadores, el estilo de pelea y el peso de la pelea en la tarjeta. Una pelea de tres rounds premia al que se mueve; una de cinco rounds da tiempo al que aguanta. La casa cobra por igual en ambas, y ese detalle es lo que hace que una de las dos valga más de lo que el momio sugiere.
El parlay: donde el margen se multiplica callado
El parlay —la combinada de la casa mexicana— es el producto donde el margen del operador se cobra varias veces en el mismo boleto. Los momios de las patas se multiplican, y cada pata lleva ya su propia resta incorporada. Un parlay de tres selecciones a 1,90 cada una paga 6,859 por unidad apostada: el cálculo es 1,90 × 1,90 × 1,90. Si el apostador calcula la ganancia con momios de 1,90 en tres ramas, el número que sale es ese. Lo que no ve es que el margen de cada pata se compone con los otros, y el total que la casa retiene crece con cada selección añadida.
Ese es el motivo por el cual el parlay es el producto más vendido y el menos generoso de la casa. No hay margen oculto: hay margen repetido. Un apostador que quiere tres patas y acepta un margen compuesto debe entenderlo como el precio de la emoción, y la emoción, en el negocio de las apuestas, es un producto.
Las cuentas que importan se pueden hacer por adelantado y nadie necesita un tip. Una apuesta sencilla a 1,90 gana $900 MXN por cada $1,000 MXN si acierta. La misma apuesta en un parlay de tres patas con las tres acertadas gana $5,859 MXN por cada $1,000 MXN. La comparación entre las dos no es un juicio moral, es una comparación de riesgo: la segunda obliga a acertar tres veces y ambas pagan lo mismo por cada acierto. Y el margen ya está dentro de ambas.
Lo que un pronóstico puede y no puede hacer
Un pronóstico puede ordenar la información y no puede ordenar el resultado. La diferencia es importante en un deporte donde una mano en el primer round cambia todo y donde una decisión dividida se resuelve por lo que tres jueces vieron desde tres sillas distintas. Los propios criterios del deporte lo muestran: en el sistema obligatorio de diez puntos, tres jueces califican cada asalto, el ganador recibe 10 y el perdedor 9 o menos, y un asalto parejo se califica 10-10. Un combate con tres asaltos parejos da un empate, y en un empate la casa cobra el margen igual.
La decisión de un combate puede ser unánime, mayoritaria o dividida, y el empate también puede ser unánime, mayoritario o dividido. Un combate puede terminar en descalificación si una falta intencional incapacita a un peleador, y sin resultado si la falta no es intencional. Cada una de esas variantes es una forma de perder una apuesta que no corresponde a un pronóstico equivocado. La casa cubre el abanico completo con su margen y el apostador carga con el resto.
Un pronóstico también puede orientar el mercado que se elige. En un deporte con tres resultados posibles —victoria clara, victoria por decisión, empate— el apostador con una hipótesis sobre el estilo puede buscar el mercado que paga la hipótesis y no el mercado que paga al ganador. Eso es análisis. Lo que no es análisis es creer que esa hipótesis cambia el margen incorporado, porque no lo cambia: el margen vive en el precio, no en la razón de la apuesta.
Deportes y torneos: el calendario del UFC y lo que se puede apostar
El Ultimate Fighting Championship se fundó el 12 de noviembre de 1993, cuando se celebró el UFC 1 en el McNichols Sports Arena de Denver, Colorado. Ese detalle, que parece de enciclopedia, tiene una consecuencia práctica en el boleto: la promotora ha cabido durante tres décadas completas en el catálogo de apuestas, y no hay una casa mexicana que ignore su calendario. La UFC es un producto continuo, no una temporada que empieza y termina.
El apunte más útil para quien apuesta es cuánta variedad tiene el catálogo. La UFC tiene 11 divisiones de peso, ocho varoniles y tres femeniles. Once divisiones significan once campeonatos, once carteles de retadores y once fuentes de peleas de cinco asaltos. Un apostador que sigue solo las divisiones de peso pesado ve una fracción del calendario; quien sigue la promoción completa tiene eventos casi todos los fines de semana y una oferta de mercados que se renueva con cada cartel.
En el otro lado del mostrador están las disciplinas que las casas mexicanas acompañan a la UFC. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, su herramienta para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Esa es la foto del catálogo mexicano: la UFC vive dentro de un paquete donde el futbol paga las cuentas.
Cómo se arma un momio de UFC, y qué se está pagando cuando se apuesta
Un momio de MMA no se construye sobre el nombre del peleador. Se construye sobre una probabilidad estimada y se ajusta con la resta de la casa. El precio base es la probabilidad implícita; lo que sobra en el mercado es el margen. La casa que cotiza 1,90 a los dos lados de un combate está anunciando al mercado que el combate puede caer hacia cualquier lado, y a la vez que no cobra nada por el servicio. Las dos cosas no pueden ser ciertas y la aritmética decide cuál sí. Este es el mecanismo completo descrito en pocas líneas, y es el punto donde un lector puede dejar de depender de la publicidad.
Cada mercado tiene su propio equilibrio. En un combate parejo, los dos momios son cercanos. En un combate con un favorito claro, el momio del favorito baja y el del rival sube. El margen de la casa se mantiene casi constante entre uno y otro escenario, porque se cobra sobre el total del mercado y no sobre una sola rama. Ese es el motivo por el cual apostar al favorito no es “más seguro”: es simplemente una compra de probabilidad alta a un precio que ya la descuenta.
Qué mercados existen y qué tipos de apuesta se aceptan
La apuesta sencilla es una sola selección. El parlay —llamado también combinada— es la unión de dos o más selecciones en un boleto. El hándicap equilibra la diferencia entre dos rivales; el más y el menos reparte un total. La apuesta en vivo sigue el combate mientras ocurre y el momio se mueve con el reloj. El retiro anticipado —cash out— permite cerrar una apuesta antes del final y aceptar el precio que la casa ofrece en ese momento; ese precio no es una devolución del capital original, es una nueva cotización calculada por el operador, y esa es la razón por la que siempre queda por debajo de lo que el apostador esperaba.
Las peleas también pueden apostarse más allá del ganador. La ronda en la que termina el combate, el método de victoria y si el combate llega o no al límite de asaltos son mercados habituales en el catálogo de las casas mexicanas. Cada uno tiene su propio margen y ninguno de ellos se cotiza con el mismo descuento que el mercado principal. Un apostador que se mueve al mercado de método de victoria está pagando un precio distinto por la misma pelea.
Los métodos de depósito que un apostador mexicano va a necesitar están nombrados por las propias marcas. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. La presencia de OXXO y SPEI es la parte mexicana del asunto: con SPEI el depósito sale de una cuenta bancaria y con OXXO sale de efectivo en una tienda. La segunda opción deja el depósito fuera del historial bancario y deja al apostador sin comprobante bancario de la operación, aunque el operador emita un CFDI de retenciones por los premios sujetos a retención.
Transmisión en vivo y la cuenta que casi nadie hace
La transmisión en vivo es el producto que más se anuncia y el que menos se cobra en el momio. Playdoit ofrece apuestas en vivo con transmisión; Caliente ofrecer transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, además de ser solo para mayores de 18 años; 1xBet también ofrece transmisión en vivo y estadísticas; Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de la NFL, la MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. La promesa implícita es la misma en todas: verlo y apostarlo al mismo tiempo.
El costo de esa comodidad no aparece en el precio, aparece en la decisión. Un apostador que mira la pelea y apuesta en vivo reacciona a lo que ve, y lo que ve es lo que todo el mercado ve al mismo tiempo. El margen que la casa publica antes del combate se ensancha en el momento en que el momio se mueve por lo que acaba de pasar en el octágono. La apuesta en vivo no es una segunda oportunidad de análisis; es una segunda oportunidad de comprar a un precio peor.
La cuenta que sí conviene hacer es la del tiempo. Con transmisión incluida, la casa retiene al apostador dentro de su propia aplicación durante toda la cartelera, que son horas. Ese tiempo es el activo que la casa vende a sus patrocinadores y el que convierte a un apostador ocasional en un cliente recurrente. Un lector que quiera poner límites serios en una aplicación de UFC debería saber que el mayor riesgo no está en la primera apuesta, sino en la hora cuatro del sábado, cuando todavía queda una pelea en la cartelera.
El panorama: nueve casas con permiso y lo que declaran sobre la UFC
Los nueve operadores de este panorama tienen algo en común y conviene decirlo antes de compararlos: todos operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación (Dirección General de Juegos y Sorteos) a nombre de un permisionario con establecimiento físico. La palabra correcta es “permiso” y no “licencia”, y la distinción no es un capricho del lenguaje. La lista oficial de permisos de la DGJS no pudo abrirse, así que cada número que aparece en la tabla viene del pie de página de la marca o de una compilación pública y se lee como “según X, no confirmado oficialmente”. Dos marcas bloqueadas —bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca— no aparecen en la tabla. Ese es el terreno y nadie debería leer estas nueve filas como el mercado completo.
| Marca | Permiso SEGOB tal como lo declara la fuente | Lo que dice su propia ficha sobre el tema |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, herramienta para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Codere | Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | Permiso SEGOB del permisionario; número no impreso: el del pie de la propia marca y el de la tabla del propietario difieren; según la fuente, a nombre de Producciones Móviles | Empresa del sitio: TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Pickwin | Permiso SEGOB del permisionario; número no impreso: las compilaciones se contradicen (una da el número que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles); titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin datos propios sobre el tema en su ficha de tienda de aplicaciones |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; titular citado: Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Sin datos propios sobre el tema en su ficha de tienda de aplicaciones |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Sin datos propios sobre el tema en su ficha de tienda de aplicaciones |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio de la marca; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; sin confirmación oficial | Sin datos propios sobre el tema en su ficha de tienda de aplicaciones |
La mitad de las marcas no publica nada sobre la UFC en su ficha de tienda. Eso no significa que no la acepten. Significa que la ficha de una aplicación de tienda no es un programa de apuestas y nunca lo fue. El lector que quiera saber si una casa cubre una cartelera concreta tiene que abrir el programa de esa casa en su sitio; es un paso de treinta segundos y es el único que da una respuesta.
La segunda cosa que la tabla deja ver es el rango de la solidez del papel. Caliente muestra su número en su propio pie de página, y ese es el único caso donde el número viene de la marca misma. Betcris y Pickwin no imprimen número en esta lista porque las compilaciones se contradicen: una da a Pickwin el número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles, y ese choque es exactamente el tipo de error que se lee como “la autoridad no publica nada”. Un lector que quiera verificar un permiso tiene que pedirlo a la Dirección General de Juegos y Sorteos, y esa es la instrucción honesta.
Playdoit: el catálogo que se parece a una cartelera
Playdoit es la casa que mejor encaja con un apostador de UFC que hace varias cosas con la misma cuenta. Su ficha dice que cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, su herramienta para aumentar ganancias, el retiro anticipado y atención las 24 horas. La mención explícita de MMA en una lista corta es más informativa que un catálogo de treinta deportes: indica que el arbitraje de esta casa no trata a las artes marciales como un renglón de relleno.
El número de permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular citado por la compilación que lo publica, y sin confirmación oficial de la autoridad. El detalle técnico merece atención: un permiso con la terminación de 2005 es un permiso viejo, de los que se otorgaron cuando el catálogo remoto apenas existía. La antigüedad del permiso no dice nada sobre el servicio al apostador y dice bastante sobre la estructura del mercado.
Su punto débil para este público es el que comparten casi todas: la ficha no describe el detalle de mercados de UFC, así que el apostador que quiere saber si hay mercado de método de victoria en una pelea concreta lo tiene que comprobar en el programa de la casa. El valor de Playdoit no es la profundidad del catálogo de artes marciales; es tener UFC, transmisión y apuesta en vivo en el mismo producto, algo que una casa de futbol puro no ofrece. Y el precio de eso es que la cartelera que atrae al apostador también es la que más lo retiene.
Codere: el catálogo más ancho y la letra más fina
Codere entra en esta lista con la declaración más medible de todas. Su ficha dice más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Sobre su permiso, la compilación citada da DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular citado, y sin confirmación oficial. Es el operador con la mayor superficie de mercados declarada del grupo, y eso tiene un costo que no aparece en la ficha.
Los momios mejorados y las apuestas gratis son las dos palabras que hay que separar. El momio mejorado es un precio por encima del que la casa publica en el mercado general, y dura lo que dura la promoción. La apuesta gratis es un boleto cuyo importe no se paga cuando la apuesta gana: el premio se calcula con el momio pero el importe de la apuesta gratis no vuelve al apostador, solo las ganancias. Esa diferencia es la que convierte una oferta de “apuesta gratis de $500 MXN” en algo bastante menor que quinientos pesos de valor.
La consecuencia práctica es esta: Codere es la casa del catálogo para un apostador que va a moverse entre deportes. El apostador que quiere apostar UFC tres veces al mes no necesita treinta deportes, y la promoción no le resuelve la profundidad de mercados. El que quiere una cuenta única donde UFC y esports vivan juntos encuentra aquí la oferta más amplia, con la condición de leer los términos de cada bono antes de activarlo. Y esas condiciones se leen antes, no después.
1xBet: la transmisión como producto y el permiso como tarea
1xBet declara en su ficha apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La mención de UFC junto a esports dice algo sobre el público que persigue: es el mismo que busca eventos fuera de los tres deportes grandes. Su permiso se le atribuye como DGJS/0002/2020, según la compilación citada, con Entretenimientos Naturales como titular citado y sin confirmación oficial de la autoridad; la compilación no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular citada.
Esa separación entre quien publica la aplicación y quien aparece como titular del permiso es el punto que un apostador mexicano tiene que digerir. No prueba nada malo, y sí obliga a una verificación antes de depositar. El titular del permiso es el permisionario con establecimiento físico y la aplicación la publica otra empresa; la relación entre ambas es un dato que el apostador debería poder leer en alguna parte y que no está en la ficha de la tienda.
Su transmisión en vivo es la parte más atractiva del paquete y la que menos se puede evaluar sin abrir la aplicación. Lo que se puede decir con la ficha en la mano es que la casa ofrece los tres deportes grandes con estadísticas y UFC en la misma lista. Para el apostador que sigue esports y MMA por igual, esa combinación es poco común. Para el que solo quiere UFC, el paquete trae bastante de lo que no pidió.
Betcris: el pie de página que dice más que el catálogo
Betcris es la casa que más información de estructura publica de todo el grupo. Su pie de página menciona un permiso SEGOB del permisionario con un número que la propia marca muestra a nombre de Producciones Móviles, y el propietario publica otro en su tabla, de modo que ningún número se imprime aquí como el correcto. Su empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Ese es un dato con dos lecturas.
La primera lectura es la del alcance: una casa mexicana con una licencia europea vigente aparece ante el apostador con dos jurisdicciones detrás y una sola puerta de entrada. La segunda lectura es la del lugar donde se reclama: la licencia de Malta no es un permiso mexicano y no sustituye al permiso de la SEGOB para operar de este lado. Un apostador que tiene un problema con su cuenta en México no lo resuelve en Malta, y ese es un detalle que los pies de página suelen dejar ambiguo.
El vencimiento de la licencia maltesa está fechado el 3 de noviembre de 2026, así que el lector que mire un pie de página con un número largo y una fecha puede entender que esa fecha también es información y no decoración. Sobre el permiso mexicano, la única instrucción útil que se puede dar es la que vale para todos: verificar el número directamente con la Dirección General de Juegos y Sorteos. Si el apostador quiere una casa con documentación doble, aquí tiene el ejemplo más claro del grupo. Si quiere una casa con la documentación más simple de leer, no es esta.
Caliente: el número propio y la vitrina más completa
Caliente es el único operador del grupo cuyo número de permiso aparece en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular citado y sin confirmación oficial de la autoridad. Que el dato venga de la marca misma no lo hace oficial, y sí lo hace verificable en un solo paso: el lector lo puede ver en el sitio antes de registrarse.
Su ficha de aplicación lista transmisión en vivo, creador de apuestas con su propia herramienta, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la restricción de solo mayores de 18 años. Es la vitrina más completa del grupo y eso mismo es lo que hay que mirar con cuidado. Un producto que reúne transmisión, apuesta en vivo, casino y eventos virtuales en la misma aplicación convierte cada minuto del sábado en una ocasión de apostar. La casa no cobra por eso en el momio; lo cobra en la frecuencia con que el apostador entra.
El creador de apuestas es el mercado donde la casa recupera el margen de otra manera. Cuando el apostador arma su propia combinación, el operador cotiza el resultado con un margen que él decide, y el precio que sale de ese generador no se puede comparar con el de un mercado estándar porque no existe en ningún otro sitio. Es un producto cómodo y es el menos transparente de todos. Un apostador que quiera comparar precios debería usar los mercados estándar y dejar el creador para cuando el mercado estándar no cubra su hipótesis.
Y la transmisión tiene un costo paralelo que ya se dijo en la sección sobre deportes y torneos: la aplicación retiene al apostador durante la cartelera completa. En una casa que además ofrece casino en vivo y eventos virtuales, esas horas se pueden llenar con productos donde el margen es muy superior al de una apuesta sencilla de UFC. Ese es el verdadero precio de la vitrina.
Winpot: métodos mexicanos y una vitrina sin cifras
Winpot pone su atención donde muy pocas casas la ponen: la parte mexicana del depósito. Su página principal muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras. La combinación de SPEI con OXXO y Mercado Pago es la más adaptada al apostador mexicano de este grupo, porque cubre al que tiene cuenta bancaria, al que solo maneja efectivo y al que usa una billetera digital en el mismo menú.
La ficha de su marca es explícita sobre el resto: se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Cabeza de Wiztech Limited en la publicación de la aplicación, con la app de deportes aparecida en abril de 2023 y su versión 1.51 del 23 de octubre de 2026, y el sitio winpot.mx operado por Winpot Online América S.A. de C.V. según la ficha de la aplicación hermana de casino. Otra vez la separación entre la empresa que publica la aplicación y la que opera el sitio.
El detalle que un lector debe llevarse es el silencio de las cifras. Los banners de bonos de la página principal no dicen cuánto, y los métodos de depósito no dicen el mínimo. Los diecisiete casinos físicos explican la infraestructura de la marca en México y no dicen nada sobre la calidad del producto digital. Una casa con esa red física tiene un apetito por el cliente presencial que no necesariamente se traduce en un producto móvil fino, y la ficha no ayuda a saberlo.
Rushbet: apuesta en vivo sin UFC en la lista
Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de la NFL, la MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. No aparece UFC en esa lista, así que el motivo para poner esta casa en un panorama de apuestas de UFC es distinto del de las anteriores: el operador de esta casa está enfocado en mercados donde vende su transmisión, y el apostador que llega buscando una pelea del sábado encuentra aquí otra cosa.
Eso no la descalifica. Sirve como la línea de comparación del grupo. Las casas que sí nombran UFC en su ficha apuestan a que el público de artes marciales es suficientemente grande para ponerlo en la lista, y las que no lo nombran también lo cubren eventualmente en su programa. La diferencia está en el catálogo de mercados, no en la intención. En un operador con esa base de futbol americano, béisbol y ligas europeas, el número de mercados de una pelea de UFC va a ser significativamente menor que en una casa que vive de la cartelera.
El perfil que sí encaja es el del apostador que divide su tiempo entre los tres deportes grandes y las artes marciales y quiere una sola cuenta con apuesta en vivo y transmisión. Quien apuesta UFC casi exclusivamente no encontrará aquí la profundidad de un catálogo especializado, y lo va a notar en la primera cartelera. Es una casa correcta para lo que hace, y UFC no es eso.
Novibet, Betway y Strendus: los pies de página que no dicen nada sobre la UFC
Novibet, Betway y Strendus aparecen juntas en este cierre, pero no porque sean iguales, sino porque las tres comparten una característica que el apostador de UFC debe saber leer. La ficha de tienda de aplicaciones de las tres no publica información propia sobre la UFC, su catálogo de mercados o su transmisión. Eso no significa que no acepten la pelea. Significa que el apostador que quiera saberlo tiene que abrir el programa de apuestas de cada una antes de registrarse, y esa es la única respuesta que vale.
Los permisos que las compilaciones les atribuyen son un buen ejemplo del problema de verificación del mercado mexicano. A Novibet se le atribuye el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular citado; a Betway, el permiso SEGOB 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular citado; y a Strendus, tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular citado según la compilación. Los tres casos llevan la misma marca: “según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente”, y la razón de esa marca es la misma para los tres. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
El caso de Strendus es el más instructivo de los tres porque lleva tres permisos y un titular que las compilaciones discuten. Un apostador que vea tres números distintos en la ficha de un operador puede pensar que está ante una casa especialmente autorizada. Lo que ve en realidad es un mercado donde las fuentes secundarias se copian entre sí y donde la única autoridad que podría zanjar la duda no tiene una lista pública abierta. Ese es el estado del terreno, y el lector merece saberlo antes de depositar.
Betway es la marca con el número más corto y el más difícil de fechar: el 4184. En un mercado donde los permisos se numeran por año y por tipo, un número sin año no le dice al apostador cuándo se otorgó ni bajo qué reglamento. Novibet tiene un número con estructura completa —año, dirección y tipo—, y aun así la compilación que lo publica declara que no pudo abrir la lista oficial. La conclusión práctica para un apostador que quiera una casa con documentación sólida y UFC en el catálogo es que la documentación se verifica en la autoridad y la UFC se verifica en la aplicación, y ninguna de las dos verificaciones se hace en una compilación.
La legalidad en México: permiso de la SEGOB, no licencia
En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuestas en todo el territorio y autoriza únicamente los que ella misma prevé. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, dispone en su artículo 2 que la actividad de apuestas y de sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que aplica la ley por vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción.
El permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y una anual auditada, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un billete de fianza. Los permisos no son transferibles. Y aquí está la pieza que explica todo lo demás: ninguna ley mexicana nombra el juego en línea. La práctica reportada es que un sitio de apuestas no puede tener un permiso digital propio, sino que va colgado de un permisionario con permiso de establecimiento físico; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local y un solo permisionario puede operar varias marcas. Eso se ve en las fichas del capítulo anterior: un mismo titular citado aparece detrás de más de una marca.
La ausencia de lista oficial es el hecho que condiciona la legalidad entera. La DGJS publica —o se dice que publica— un PDF con los sitios autorizados; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto; y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí, porque un informe habla de 136 y otro de 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no se imprime ningún número de permiso como oficial ni se da un total de operadores legales.
La reforma tampoco es ley. La Secretaría de Gobernación terminó el 13 de octubre de 2026 un borrador para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es una norma vigente. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Un lector que vea titulares sobre una nueva ley de juego en México está leyendo sobre un borrador.
Normativa y supervisión: permiso, vigilancia y lo que puede apostarse
El Reglamento establece en su artículo 1 que su objeto es la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y bajo jurisdicción federal. El artículo 3 define el permiso como el acto administrativo temporal a favor de un permisionario. El artículo 5 impide la participación de menores en las áreas de apuestas de los establecimientos y en el cruce de apuestas. El artículo 28 nombra los tipos de permiso que interesan a las apuestas, y el artículo 31 declara que los permisos no son transferibles. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 29 fija las obligaciones de cuentas, seguros, reportes y fianza.

Las apuestas hípicas y las carreras tienen su propia regulación en hipódromos, galgódromos y frontones con cruce de apuestas, y los menores no pueden participar nunca. Un mercado de intercambio de apuestas no tiene previsión en las normas revisadas, así que no se afirma que exista uno mexicano. Tampoco se encontró una regla sobre eventos restringidos, ligas menores o peleas de categorías bajas. Ese hueco significa que el apostador mexicano no tiene una lista de peleas prohibidas que consultar: la única condición escrita es que la apuesta ocurra dentro de un permiso de la SEGOB. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su propio artículo 1.
Vigilancia del mercado: bloqueos, congelamientos y su fecha
La supervisión en México funciona por bloqueo y por fecha, no por lista. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; en esa operación se desactivaron bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas). En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Esa cronología no se puede resumir como “cerrado” ni como “abierto”. El estado es inestable y cambia con cada resolución, así que lo único que un lector puede hacer con esta información es fecharla. Un apostador con saldo en un operador bloqueado se enfrenta al peor escenario del mercado mexicano: la cuenta congelada, el saldo inaccesible y una resolución judicial que puede tardar meses. Ese riesgo no es teórico. Afectó a dos de las marcas más grandes del país.
Sobre unos veinte casinos físicos fueron cerrados en 2026. El artículo 8 de la ley de 1947 permite a la SEGOB clausurar establecimientos no autorizados, y la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque no está establecida una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA. Para el jugador no hay un delito o multa establecidos por apostar en un sitio sin permiso, y aquí no se afirma ni una sanción ni una exención.
La comparación honesta: casa con permiso y sitio offshore
Las dos experiencias no son equivalentes y la diferencia no está en el momio. Una casa con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y antilavado, y la emisión de un CFDI de retenciones por los premios sujetos a retención. Un operador offshore no aporta nada de eso, y el saldo en un operador bloqueado se puede congelar. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión.
Una marca con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano y no opera bajo el permiso de la SEGOB. La zona offshore, dicha en términos de riesgo del apostador, es una zona sin protección: reclamos que se presentan fuera del país, verificaciones que la autoridad mexicana no supervisa y un saldo que depende de la solvencia de una empresa que el jugador no puede consultar en ningún registro local. Un apostador que elige una casa con permiso paga un precio por esa protección, y el precio es el menú de mercados que la casa decide ofrecer y las condiciones que la casa decide redactar.
Impuestos: el IEPS, el ISR y quién retiene el premio
Este es el capítulo donde el costo se vuelve explícito, y conviene decir de entrada que lo que sigue es un modelo general y no asesoría fiscal. Del lado del operador, la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), establece un impuesto del 50 % sobre los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto revisado dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y aquí no se afirma que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos.
Ese 50 % es un impuesto sobre el operador y no una retención al apostador. Aun así, el apostador lo paga en parte, y el mecanismo que lo conecta con el precio es el momio. Si el impuesto se calcula sobre un valor cercano al total apostado, el operador tiene que cubrirlo con su margen o con el precio, y el margen no crece por decreto. La reorganización de los bonos de bienvenida que siguieron al aumento del IEPS es la prueba visible de hacia dónde fue el ajuste. Una casa no recorta su margen para absorber un impuesto: recorta la promoción. Los estados también cobran: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del apostador, los premios son ingresos. La Ley del ISR, en sus artículos 137 a 138, considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene el 1 % si el premio no está gravado por el estado o si el impuesto estatal no excede el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es un pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total.
El 7 % es el número que conviene memorizar, porque es la única línea del capítulo que un apostador mexicano va a ver reflejada en su propio bolsillo. Un apostador que gana $100,000 MXN en un boleto de UFC en la Ciudad de México no recibe cien mil pesos: recibe aproximadamente noventa y tres mil, sin contar la retención federal. Los premios superiores a $600,000 MXN en un año deben reportarse en la declaración anual. Y el tratamiento de los premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y ese apostador tiene que consultar a un contador o asesor fiscal antes de suponer que su premio no tiene consecuencias.
La cuenta del margen: qué se queda la casa en cada peso
Un mercado de dos vías con momios idénticos de 1,90 y 1,90 es la forma más limpia de ver la resta, porque el momio es el mismo a los dos lados y cualquier diferencia tiene que venir del margen. La participación de pago se obtiene con uno entre la suma de uno partido por cada momio: 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90). Cada 1/1,90 vale aproximadamente 0,5263, la suma es aproximadamente 1,0526, y uno entre esa suma da un poco más del 95 %. El margen es el resto hasta el 100 %.
Sale una banda y no un número exacto: el resultado depende del redondeo con que se publiquen los momios. Con los dos momios en 1,90 la casa devuelve cerca del 95 % de lo apostado en ese mercado y se queda alrededor del 5 %. Si los momios se publicaran como 1,91 y 1,91, la cifra quedaría en la parte baja de la banda; con 1,89 y 1,89, en la parte alta. Entre el 4,8 % y el 5,3 % es el rango que cubre el redondeo normal, y sirve para cualquier mercado de dos vías de una pelea pareja de UFC. La condición es esa: dos resultados y momios simétricos. Un mercado de tres vías o un mercado con un favorito claro tiene otro reparto y otro margen.
Ahora la traducción práctica. Si alguien apuesta $1,000 MXN en cada pelea y acierta la mitad de las veces, recupera el 95 % de lo que puso en el largo plazo, suponiendo que su selección no aporta ninguna ventaja sobre el precio. La casa se queda alrededor de $50 MXN por cada $1,000 MXN apostado en un mercado simétrico, y esa cifra se repite en cada boleto. Es un promedio sobre muchas apuestas bajo ese supuesto y no un resultado garantizado para ninguna apuesta concreta.
El dato cambia la lectura de todo lo anterior. Un bono de bienvenida se mide contra este 5 %, no contra cero. Una promoción de “apuesta gratis” de $500 MXN se mide contra lo que esa apuesta gratis vale de verdad, que es el importe multiplicado por el momio menos uno, dividido entre el momio, todo por la participación de pago del mercado. Con un momio de 1,90 en un mercado que devuelve el 95 %, esos $500 MXN de apuesta gratis valen alrededor de $212 MXN en promedio, porque el importe no se paga cuando la apuesta gana. La casa anunció quinientos y regaló algo cercano a doscientos doce. Ese es el tamaño real del gesto.
Y el margen es el motivo por el cual un pronóstico no vence al mercado. Con 5 % de descuento por boleto, un apostador necesita una ventaja sostenida sobre el precio para quedar arriba del punto de partida, y esa ventaja es difícil de sostener cien veces seguidas. La casa no necesita acertar ninguna pelea. Le basta con cobrar en cada una, y esa asimetría es la única certeza del negocio.
Un apostador que quiera comparar casas con esta cuenta en la mano tiene una tarea concreta: tomar los dos momios de un mismo combate en dos o tres operadores y calcular la participación de pago en cada uno. La casa con la participación más alta es la más barata para esa pelea, aunque su bono de bienvenida sea más pequeño. Y el ahorro de un punto porcentual en el margen, repetido un centenar de veces, pesa más que un bono de bienvenida modesto. Los nueve operadores del panorama compiten con bonos porque el momio es más difícil de promocionar. El lector que sepa esto ya tiene su criterio de comparación.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de UFC en México
¿Qué se puede apostar en una casa con permiso de la SEGOB?
Las apuestas deportivas sólo son posibles a través del permiso de un permisionario ante la SEGOB; el Reglamento no separa apuestas en vivo, deportes virtuales ni esports. Las carreras de caballos y de galgos se rigen en hipódromos y galgódromos con cruce de apuestas, nunca con menores de por medio. No se encontró regla sobre eventos restringidos ni ligas menores.
¿Cómo comprobar si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La Dirección General de Juegos y Sorteos es la autoridad que expide y controla los permisos, y la vía directa es preguntarle a ella. En México la palabra es “permiso” y no “licencia”, y el permiso se otorga a un permisionario con establecimiento físico, no a un sitio. El pie de página de una marca es su propia declaración, no una confirmación oficial.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el importe apostado y el momio?
El retorno de una apuesta sencilla es el importe multiplicado por el momio, y la ganancia neta es el importe multiplicado por el momio menos uno. Una apuesta de $1,000 MXN a un momio de 1,90 devuelve $1,900 MXN si acierta, de los cuales $900 MXN son ganancia. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas. En un mercado de dos vías a 1,90 y 1,90, cada momio implica un 52,6 % aproximadamente, y las dos ramas suman alrededor de 105 %: ese excedente es el margen, entre el 4,8 % y el 5,3 % según el redondeo. La participación de pago es lo que queda, cerca del 95 %.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién retiene?
Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingresos según la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando no hay impuesto estatal o éste no supera el 6 %, y el 21 % cuando lo supera; la Ciudad de México grava los premios con un 6 % estatal, alrededor del 7 % en total. El operador emite un CFDI de retenciones.
¿Cómo se fijan límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se fijan dentro de cada operador, en su propia cuenta, porque son herramientas voluntarias y no una obligación legal: en México no hay límite estatutario de depósito ni de pérdida, y tampoco existe un registro nacional de autoexclusión. Un límite fijado en una marca no sigue al apostador a otra, así que hay que repetirlo en cada cuenta que se use.
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