Apuestas con bonos gratis en México: qué se queda el operador de cada oferta
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se revisaron contra las fichas oficiales de cada operador en tiendas de aplicaciones y los pies de página de sus propios sitios.
Un bono se llama gratis en el mismo sentido en que un préstamo se llama blando: nadie te cobra hoy, y las condiciones del cobro vienen después. Caliente pone $1,000 MXN sin depósito en el encabezado de su página principal, en letras grandes y sin asterisco a la vista. El requisito de apuesta que acompaña a ese tipo de oferta no está en el encabezado. Está en las condiciones, y allí se decide si la cantidad que viste en el anuncio se puede cobrar o se convierte en saldo que hay que mover muchas veces antes de retirar algo.
Vale la pena decirlo de una vez, porque casi todo lo demás en este texto cuelga de ahí: una casa de apuestas no regala dinero, compra atención. Lo que paga por esa atención es una cantidad que ella misma calcula como menor que lo que espera recuperar del jugador que la reclama. La pregunta útil, la única que este texto intenta responder, no es cuánto te dan. Es cuánto te cuesta cobrarlo.
Juego responsable: el límite que pones tú, porque no hay lista que lo ponga por ti
Antes del rollover, antes del momio mínimo, antes de elegir una casa de apuestas con bonos gratis, un dato que la mercadotecnia de la industria nunca pone arriba: en México no existe una lista nacional de autoexclusión. Si un jugador decide cerrarse a sí mismo la puerta de una plataforma, esa puerta la cierra el operador y solo en su casa. Ningún otro sitio se entera. La Secretaría de Gobernación no lleva un registro que impida a esa persona abrir cuenta al lado, ni un operador está obligado por reglamento a consultarlo.
De ahí se sigue la primera consecuencia práctica. El control de depósito o de pérdida que anuncia una casa de apuestas es una herramienta interna, un ajuste de su propia cuenta, y llega hasta donde esa plataforma quiera que llegue. Sin embargo, es lo único que hay. Esperar una herramienta externa que te cubra de ti mismo termina en una tarde perdida.
No hay límite legal de depósito: lo que sí existe es un cerco de entrada
Un detalle que conviene separar bien, porque las dos cosas se suelen mezclar. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe el acceso de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al “cruce de apuestas”, sin fijar una cifra. Las casas de apuestas sí la fijan: 18 años, en sus propias fichas y en sus pies de página. Codere México lo dice con esa forma en su ficha de tienda, más avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Betcris, en el pie de su página principal, advierte que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Caliente, en el suyo, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección completa de juego responsable.
Ninguna ley federal mexicana fija un tope de depósito para apuestas deportivas. Lo que una plataforma llama límite de depósito es una función de su cuenta, no una obligación del reglamento. El lector que pide “que me pongan un límite” está pidiendo que la casa se lo ponga. Aquí conviene ser preciso: la herramienta existe y sirve, y a la vez es revocable, muchas veces con un correo o una llamada.
Cerrar la cuenta es un trámite, no un botón
El cierre de cuenta aparece listado, entre otras cosas, junto a los avisos de juego responsable que recoge la ficha de Codere México. Suena a formalidad de documento. En la práctica es la única salida real que tiene un jugador en un mercado sin registro de autoexclusión, y por eso importa que esté escrito: un usuario que pide el cierre por la vía del soporte deja constancia, y la constancia es lo que después se puede mostrar.
Los descansos y la autoexclusión voluntaria son la otra mitad de esa caja de herramientas. Son ajustes internos, con plazos que fija cada operador. Nadie audita desde afuera si una plataforma respeta el plazo que ella misma ofreció, y nada obliga a las demás a honrarlo.
Un tercer jugador que sí conviene conocer
Alrededor del dinero hay una autoridad que no tiene nada que ver con la amabilidad de la promoción: los usuarios se verifican, las operaciones relevantes se reportan a la UIF y al SAT, y la actividad de apuestas está catalogada como vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos que se piden en esa verificación no están fijados en un estatuto. Eso no es un hueco decorativo: un retiro grande puede quedar detenido mientras se completa la verificación de identidad, y el jugador que descubrió el asunto en el momento del retiro es el que peor se lleva la sorpresa.
Si el presupuesto de un lector es de doscientos pesos al mes, ninguna de las salvaguardas anteriores es el problema principal. El problema es el rollover que verá tres secciones más abajo. Pero la cantidad que se compromete mensualmente la decide el jugador antes de reclamar un bono, no después, porque después ya tiene un saldo que solo libera apostando.
Construcción y fundamentos: qué hace que un bono de bienvenida se transforme en saldo movible
Un bono de bienvenida funciona en tres pasos y ninguno de los tres es el que anuncia el banner. La casa te acredita una cantidad, esa cantidad queda marcada, y solo migra hacia tu saldo retirable cuando hayas cumplido cierto volumen de apuestas a ciertos momios y dentro de ciertos plazos. El momento en que algo se puede retirar es un dato de las condiciones, nunca del anuncio. Y hasta que ese momento llega, el saldo bonificado es dinero que pertenece a la casa y obedece sus reglas.

Esto es lo que separa dos cosas que el lenguaje común junta. Un bono de bienvenida se reclama una vez, generalmente sobre el primer depósito, y suele duplicar hasta un tope. Una apuesta gratis es un boleto pagado por la casa. La ficha de la app de Betway describe un club con apuestas gratis semanales. La de Codere México anuncia apuestas gratis junto a estadísticas en vivo y momios mejorados. Ninguna de las dos está regalando efectivo.
La apuesta gratis: el nombre más engañoso del mercado
Cuando una casa te da una apuesta gratis, no te da el dinero de la apuesta. Te da un boleto que paga en ganancia neta, y aquí está el detalle que casi nadie explica al momento de entregarlo: si gana, la casa te paga la ganancia y retiene el importe inicial. Esa no es una vuelta que alguien inventó para ahorrar. La regla del mercado lo dice así: un bono sin depósito, y la apuesta gratis en general, sigue sujeto a requisitos de apuesta, tope de ganancias y plazo de vigencia que fija cada operador.
Vale la pena ver cuánto vale realmente una apuesta gratis, con números puestos sobre la mesa. Tomemos los $1,000 MXN que la página principal de Caliente anuncia sin depósito para usuarios nuevos y pongámoslos a jugar en un partido parejo de dos resultados, con momios iguales de 1,90 y 1,90. Ese momio no es un precio cotizado por ninguna casa: es un ejemplo, el punto medio de un mercado a la par.
Primero, el reparto de ese mercado a la par. Con momios de 1,90 y 1,90, la proporción que el mercado devuelve es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 95 %. El operador se queda con el 5 % de cada peso apostado en ese mercado.
Ahora la apuesta gratis. Como su importe no se devuelve, el valor medio de esos $1,000 MXN, a momio 1,90 y con ese 95 % de retorno, ronda los $450 MXN. El mismo boleto a momio 2,50 sube hacia unos $570 MXN. La banda va de un extremo al otro y la condición que la mueve es una sola: el momio al que se juega el boleto. Es un valor medio estimado, no una ganancia: ese boleto gana o pierde, y el 95 % solo describe qué pasa si se juega muchísimas veces la misma apuesta.
Ninguna casa de apuestas va a publicar el cálculo anterior. Publica que te da mil pesos.
Rollover y momio mínimo: los dos números que deciden todo
El rollover, o requisito de apuesta, es un factor que dice cuántas veces hay que apostar la cantidad bonificada para liberarla. El momio mínimo es el menor precio al que cuentan esas apuestas: un partido a 1,20 suele no contar, un hándicap a 1,85 sí. Los dos números viven juntos en las condiciones, y cada uno puede arruinar al otro. Un rollover bajo con un momio mínimo altísimo es tan restrictivo como un rollover alto con un momio fácil.
Qué se apuesta exactamente en ese rollover varía entre operadores y entre fuentes, y esto es lo que un lector debe leer en las condiciones de la casa: si el requisito se calcula sobre el bono, sobre el bono más el depósito, o sobre el total ganado. La diferencia es enorme y no hay regla común en el mercado mexicano.
El bono sin depósito, con los pies en el suelo
El bono sin depósito de Caliente es el ejemplo más conocido del mercado mexicano, y también el que más ruido arrastra. Un rollover de 10 veces se le atribuye a esta oferta. Otras añaden al menos 10 apuestas para cumplirlo, momios que van de +100 a +2000, una apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia. Y ese rollover de 10 veces, ese plazo y esos momios no coinciden de una reseña a otra. Es información de reseñas, y aquí se dice cómo llega: como reseña.
Los momios entre +100 y +2000 necesitan una traducción, porque en México se leen en dos formatos y el anuncio no suele decir en cuál. En formato americano, +100 es el equivalente de 2,00 en formato decimal y +2000 es 21,00. La ventana de momios es, entonces, amplia: el bono se puede cumplir a precios bajos y también a precios de caballo. La apuesta mínima de $50 MXN sobre un bono de $1,000 MXN implica que un jugador no liquida el rollover con apuestas de un peso.
Hay una razón de mercado detrás de esa banda y no es generosidad. Después de que el IEPS subió al 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un bono amplio con un rollover exigente es un instrumento más barato para la casa que un bono estrecho con condiciones laxas. La publicidad mexicana no cambió de tono, y el mecanismo interno sí cambió.
La oferta de Playdoit ilustra el otro extremo: su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y, en un apartado, lo describe con primer depósito, mientras que en otro lo describe sin depósito. Las dos condiciones no pueden ser verdaderas a la vez. Cuando una ficha se contradice a sí misma, el camino sensato es revisar el documento antes de usar la promoción.
Cupones, cupones y cupones
Ninguna de las ofertas que aparecen en este texto trae un cupón. La razón es práctica: una promoción que necesita un cupón para existir es una promoción que la casa puede retirar sin avisar a nadie y sin cambiar su anuncio. El único lugar donde el estado de la oferta es autoridad es el documento de condiciones del propio operador, y ese documento se puede consultar antes de depositar.
Evaluación y criterios: cómo se clasifican las ofertas cuando el criterio es el costo
Con nueve casas de apuestas en la mesa, el criterio que ordena todo aquí no es cuánto bonifica cada una. Es cuánto pide cada una para soltarlo. Un bono de $7,000 MXN con un rollover insoportable vale menos que uno de $1,000 MXN que se libera con un volumen razonable, y el segundo se lee peor en un banner.
Dos cosas más entran en la balanza. La primera, si la casa existe hoy: en este mercado una marca puede seguir anunciando y a la vez tener su sitio inactivo. La segunda, si tiene transmisión en vivo, creador de apuestas y mercados, porque hay bonos que solo valen si hay dónde gastarlos.
Los cuatro criterios, en el orden en que se aplican
Tamaño del bono. La cifra nominal es el anzuelo y el primer filtro, nada más. Un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y un bono de recarga semanal de 50 % hasta $10,000 MXN no son comparables por la cifra sola.
Costo de liberación. Aquí van el rollover, el momio mínimo, la apuesta mínima y el plazo. Es el criterio que manda y el que las condiciones del operador sí publican, aunque en un documento que casi nadie abre.
Permiso de la SEGOB. No es un criterio de calidad del bono, es un criterio de a quién reclamas. Ahí está el asunto.
Dónde se juega el bono. Sin mercados, sin momios y sin deportes, el bono no tiene uso. Una casa con más de 30 deportes y estadísticas en vivo da más espacio al saldo bonificado que una con catálogo corto.
Lo que ninguna columna de una tabla te dice
Hay un dato importante que no está en ninguna parte y que cada jugador debe buscar en el documento de la casa: si el requisito de apuesta se calcula sobre el bono o sobre el bono más el depósito. La misma palabra, rollover, describe dos operaciones distintas, y en una de las dos el volumen exigido puede duplicarse.
Para eso no hay atajo de comparación. Hay que abrir las condiciones.
Panorama: el mercado mexicano de bonos gratis en su contexto
México tiene un mercado de apuestas grande y una ley vieja. El mercado se organiza alrededor de permisos federales de la Secretaría de Gobernación y un aparato administrativo que casi nadie ve.
El panorama que importa para quien busca bonos es más estrecho: un puñado de marcas activas pelean por el mismo usuario nuevo con la misma cifra redonda en el banner, y el $1,000 MXN dejó de distinguir a una casa de otra. En ese empate el consumidor solo puede decidir por las condiciones que no están en el encabezado.
De dónde vienen las nueve casas de esta comparativa
Están ordenadas como marcas que operan en México con un permiso de la SEGOB en los términos que sus propias fuentes declaran, y son nueve por decisión editorial de extensión, no porque el mercado se acabe allí. Una marca que no aparece en esta lista no queda por eso sin permiso. La comparación tampoco es una recomendación, y ninguna de estas plataformas patrocina este texto.
Un mercado que se movió rápido en doce meses
En noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, del grupo de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo y no de apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
El lector que llegó buscando bonos de esas dos marcas no los va a encontrar en esta lista, y no es un descuido: un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado, y ninguna promoción sobrevive a eso.
| Casa de apuestas | Permiso de SEGOB tal como lo declara su fuente | Qué dice su propia ficha sobre bonos y ofertas |
|---|---|---|
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmación oficial | Club con apuestas gratis semanales, momios mejorados “Super” y “Ultra” y creador de apuestas |
| Codere | Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas; titular Libros Foráneos; sin confirmación oficial | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y apuestas gratis (freebets) |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | $1,000 MXN de bono de bienvenida, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; sin confirmación oficial | Sin cifras de bono en los datos de su ficha |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmación oficial | Sin cifras de bono en los datos de su ficha |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, según fuentes especializadas; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora | Sin cifras de bono en los datos de su ficha |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según fuentes especializadas; titular Entretenimientos Naturales; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V.; sin confirmación oficial | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el pie del sitio y la tabla de la compilación no coinciden; titular Producciones Móviles | Sin cifras de bono en los datos de su ficha |
Sobre esa tabla conviene decir algo que no se lee en ella. En la columna de permisos, tres celdas no llevan número y no es una omisión de este texto: en Pickwin y en Betcris los propios compiladores se contradicen, y en el caso de 1xBet la compañía que aparece como titular en la tienda de aplicaciones no es la misma que la fuente nombra. Nada de eso es un problema para el bono: es un problema para saber a quién le reclamas.
Normativa: qué protege un permiso de la SEGOB y qué no
La autoridad en México es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos de sanción. Ese aparato existe desde mucho antes de que existiera una casa de apuestas en un teléfono.

La palabra correcta en este mercado es “permiso”, no “licencia”. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos define el permiso como un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario. Ningún estatuto mexicano nombra las apuestas en línea: la práctica es que un sitio digital no puede tener un permiso propio y opera al amparo del permiso de un permisionario con recinto físico. Muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas.
La ley de 1947 y el reglamento que la interpreta
El marco es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los que autoriza de forma expresa. La SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios colaboran (artículo 10).
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado: en su artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos que no está prevista expresamente queda prohibida. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Para apuestas son relevantes los permisos de centros de apuestas remotas y de salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuesta remota; los permisos son intransferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29).
Ese artículo 29 es la parte del reglamento que sí toca al jugador de a pie. Una casa con permiso está obligada a reportar operaciones sospechosas y a mantener una fianza. No es una garantía de que te devuelvan el saldo, pero es lo que separa a un operador con recinto legal mexicano de un sitio que ofrece los mismos momios desde una isla.
La lista que no se pudo abrir y por qué importa
La DGJS publica, según se dice, un PDF de sitios autorizados. Los abogados y comparadores que lo citan coinciden en algo más útil: la lista oficial que intentaron abrir no se pudo consultar. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.
Por eso en la tabla de arriba cada número de permiso lleva su fuente al lado y no lleva sello. Cada uno de esos números proviene del pie de página de la propia marca o de una compilación de un sitio comparador, y ninguno está confirmado oficialmente. En Strendus, de hecho, las compilaciones ni siquiera coinciden en quién es el titular. El lector que quiera verificar el permiso de una casa puede intentar la consulta directa ante la DGJS; mientras eso no sea un trámite fácil, la única verificación disponible es cruzada, y cruzada no es igual a oficial.
Qué puedes apostar y qué no
Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos del Reglamento revisados. El cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones está regulado, y los menores no pueden participar nunca en él (artículo 5). No hay disposición sobre bolsas de apuestas: en este texto no se afirma que exista una en México. Tampoco se encontraron eventos restringidos por categoría o liga inferior.
Reglas de la casa y campos sin cubrir
Sobre las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no hay una regla específica en el Reglamento. Eso deja dos consecuencias visibles en el producto mexicano. La primera es que esos mercados existen, se anuncian y se ofrecen con normalidad. La segunda es que ninguna autoridad separada los vigila con un criterio propio.
La cuestión de los límites de depósito y de pérdida ya se dijo antes, en la sección sobre juego responsable: son ajustes internos de cada plataforma, no obligaciones del reglamento. Y la autoexclusión tiene el mismo carácter: un jugador puede pedirla en una casa y las demás casas no se enteran.
La reforma que todavía no existe
La SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se presentó y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con una edad mínima de 21 años y autoexclusión. Ambas son propuestas.
Conviene ser claro con esto porque circula como si fuera un hecho consumado. Un proyecto de ley que no se ha presentado ante el Congreso no cambia una sola condición de los bonos que un jugador reclama hoy.
Las propuestas sobre bonos y publicidad
No se encontró ninguna regla federal sobre bonos en los artículos del Reglamento revisados. Los reportes sobre horarios de transmisión, con límites después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influenciadores y atletas, para prohibir los anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley vigente.
Esto significa algo muy concreto para el lector que espera la prohibición antes de reclamar una oferta: no hay fecha para esa prohibición. Nadie sabe si llegará y en qué términos llegaría.
Impuestos y pagos: quién retiene y por qué el retiro no es lo que aparece en pantalla
De cada premio de apuestas legalmente autorizado, alguien retiene antes de pagar. Cómo se calcula esa retención es lo que decide cuánto llega a la cuenta del jugador.
El premio que paga una apuesta es ingreso para el jugador bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % si la entidad federativa no grava el premio o si su impuesto no pasa del 6 %, y retiene el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja una carga total alrededor del 7 % según el reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que está obligada a presentar; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y los premios por encima de $600,000 MXN en un año se reportan en la declaración anual, también según reporte secundario.
Todo eso aplica a premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es una consulta a un contador o asesor fiscal, no una opinión de un texto de comparación.
Sobre los pagos no hay estatuto. Los métodos que aparecen en las fichas y en los pies de página de las casas son lo que cada marca dice de sí misma: tarjetas, transferencia bancaria por SPEI, referencias en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay sin montos mínimos. Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite el CFDI de retenciones para los premios gravados. Criptomonedas en marcas con permiso: no está establecido.
El impuesto del lado del operador, y por qué lo notaste en los bonos
Al operador se le cobra IEPS del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos (artículo 2, fracción II, inciso B de la Ley del IEPS), reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA).
La base no está establecida con claridad. El texto revisado dice solo “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Aquí no se escribe que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % de los ingresos brutos, porque ninguna de las dos cosas está fijada. Lo que sí se sigue del cambio es visible: tras la subida, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida. Los impuestos estatales varían, y la Ciudad de México grava las apuestas mientras Nuevo León grava los montos apostados.
Los nueve operadores, uno por uno
Las nueve marcas que aparecen a continuación se describen por lo que sus propias fichas, pies de página y compilaciones declaran. Ninguna se recomienda.
Caliente: el bono sin depósito más anunciado y el más difícil de fijar
Caliente publica $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Su página principal no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Es un detalle que suena menor y no lo es: el mismo anuncio sobre una oferta de casino y sobre una de deportes cambia por completo el uso que le puedes dar al saldo bonificado.
Su app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El producto deportivo está completo, y eso importa porque un bono con un rollover exigente necesita mercados donde cumplirlo.
El punto que no cierra es la letra chica del bono sin depósito. Se le atribuye un rollover de 10 veces, y otras añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia. Las reseñas no coinciden entre sí. Un plazo de 30 días sobre un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN pide unos $10,000 MXN de volumen apostado en un mes, con apuestas no menores a $50 MXN. Eso es posible. También es incómodo, y es la clase de compromiso que conviene decidir antes de aceptar el bono, no después.
Veredicto. La oferta más visible del mercado mexicano es también la que se apoya en la fuente más blanda; el producto deportivo detrás es serio, la letra chica no, y esa asimetría define a esta casa.
Betway: el club de apuestas gratis semanales y dos niveles de momio mejorado
Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La cifra de 2,000 eventos semanales es una afirmación de la marca sobre su propio catálogo, y como tal se lee.
Lo más interesante de esta ficha no es el catálogo, son los dos niveles de momio. “Super” y “Ultra” describen dos escalones distintos, lo que sugiere que el acceso al mejor precio no es igual para todos los usuarios y depende del club.
El club semanal es lo contrario de un bono de bienvenida: no entrega una cantidad grande una sola vez, entrega poco muchas veces, y eso castiga al jugador de una sola apuesta. A quien apuesta en cada jornada le da valor continuo. A quien abrió la cuenta por el bono y después desapareció, no le da nada.
Veredicto. Ninguna cifra grande en el anuncio y un flujo de apuestas gratis para el usuario constante: es una oferta construida para retención, y funciona solo si tu calendario de apuestas es regular.
Codere: el bono de hasta 7,000 MXN con el catálogo más ancho
Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y una app que cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
La palabra que manda aquí es “hasta”. Una oferta de hasta 7,000 MXN se suele estructurar sobre el depósito, así que el número real depende de lo que el jugador deposite. Es la misma mecánica que la duplicación del primer depósito de otra casa, contada con un techo en lugar de un factor.
El catálogo de más de 30 deportes es lo que hace usable esa cifra. Un rollover necesita mercados donde repartir volumen, y 30 deportes dan margen para no repetir el mismo partido quince veces. La ficha recoge además políticas de cierre de cuenta y avisos de juego responsable, un dato relevante en un mercado sin registro externo de autoexclusión.
Veredicto. Un bono de tope alto atado a un catálogo amplio y a un cierre de cuenta documentado: es la combinación más coherente del grupo para quien apuesta varios deportes y quiere tener por escrito cómo se sale.
Playdoit: la ficha que se contradice sobre su propio bono
Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y no deja claro qué tipo de bono es: en un apartado de su ficha lo describe con primer depósito y en otro lo describe sin depósito. Las dos descripciones son excluyentes.
Eso no convierte la oferta en mala. Convierte al documento en el único lugar donde el jugador puede saber qué está aceptando, porque la descripción pública se contradice a sí misma. La prudencia elemental es revisar las condiciones dentro de la plataforma antes de usar la promoción, y no confiar en ninguno de los dos apartados.
El permiso que declara su fuente es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx, y sin confirmación oficial.
Veredicto. Los términos contradictorios en la descripción pública obligan a que el jugador haga el trabajo que la casa debió hacer, y ese trabajo empieza por la pantalla de condiciones antes de depositar.
Strendus: varios permisos, ningún número de bono publicado
Strendus figura con tres permisos SEGOB en su compilación: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; las compilaciones difieren incluso sobre el titular, entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads.
Eso deja dos cosas claras. La primera, que la marca opera al amparo de permisos, en plural, lo que es coherente con el modelo mexicano en el que un permisionario puede tener varias autorizaciones. La segunda, que hasta la identidad del titular depende de quién compila la lista, un recordatorio de que aquí ningún número trae sello.
En cuanto a bonos, esta ficha no publica cifras. Lo que sí se puede evaluar es la trazabilidad del permiso, y es mejor que la de otras: hay números, hay fuente y hay una discrepancia anotada.
Veredicto. Un expediente de permisos documentado hasta el punto en que las fuentes empiezan a contradecirse, y una oferta de bonos sin rastro público: con eso, la marca es una opción solo para quien decida su bono dentro de la plataforma.
Novibet: un permiso con número y un aire de operador internacional
Novibet aparece con permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
Es uno de los casos donde el número de permiso llega completo y sin contradicciones entre compilaciones. Esa consistencia es útil como referencia de lo que debería ser normal en este mercado, donde no lo es.
Sobre bonos, esta ficha no publica cifras. El jugador que llega por una promoción no encontrará aquí una cifra que comparar, y el que llega por la marca tampoco encontrará una promoción anunciada con la que empezar.
Veredicto. El permiso llega ordenado y la oferta de bonos no llega: la marca se compara por otra cosa que por su promoción, y la comparación de bonos que motiva este texto no la favorece ni la castiga, simplemente no la alcanza.
Pickwin: el número de permiso que no se puede imprimir
Pickwin opera con el permiso SEGOB de su permisionario, Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora, según fuentes especializadas. El número mismo no se imprime aquí porque las fuentes se contradicen: la cifra que da una compilación es la que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles.
Que dos marcas compartan la misma cifra en fuentes distintas no es delito ni escándalo: un mismo permisionario puede operar varias marcas, y es el modelo mexicano habitual. Lo que sí es un problema es que, de esa cifra, no se pueda saber a qué marca corresponde sin preguntar.
Sobre bonos, la ficha no publica cifras.
Veredicto. La única casa del grupo donde el dato de identidad legal es más débil que el producto: sin número verificable y sin bonos declarados, solo queda la consulta directa al operador.
1xBet: el permiso local con un titular que no coincide en la tienda
1xBet aparece con permiso SEGOB DGJS/0002/2020 y Entretenimientos Naturales como titular, según fuentes especializadas, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. La App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta del titular nombrado.
Esa discrepancia es el dato más relevante de la ficha, más que cualquier cifra de bonos. Cuando la empresa que publica la aplicación no es la que aparece como titular del permiso, el jugador que quiera reclamar algo tiene que averiguar con quién está contratando.
El producto sí está descrito: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Los bonos y las promociones de temporada coexisten con el programa de lealtad, lo que sugiere una estructura de incentivos escalonada.
Veredicto. Un catálogo con apuestas en vivo y transmisión detrás de una estructura de titularidad que no coincide entre fuentes: para un bono pequeño es un detalle, para un problema con un retiro grande deja de serlo.
Betcris: la casa que dice exactamente para quién no es su producto
Betcris declara en el pie de su página principal que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es la formulación más explícita del grupo sobre el público al que no se dirige.
Su permiso aparece con una cifra que el propio pie de página del sitio y la tabla del propietario no comparten, ambas en el nombre de Producciones Móviles. Por eso el número no se imprime.
Sobre bonos, esta ficha no publica cifras.
Veredicto. Un operador que deja su público objetivo por escrito y una cifra de permiso que no logra cuadrar entre sus propias fuentes: aquí el jugador que quiere bonos no encuentra nada, y el que quiere un sitio con lenguaje claro sobre edad sí.
Preguntas frecuentes sobre apuestas con bonos gratis en México
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y en qué parte de la web están sus condiciones?
La casa acredita una cantidad y la marca como bonificada. Esa cantidad no se retira hasta cumplir un volumen de apuestas a ciertos momios y dentro de un plazo. Las condiciones viven en el documento de términos del propio operador, casi siempre enlazado desde su pie de página, y no en el anuncio de la promoción.
¿Qué quiere decir rollover y qué es el momio mínimo de un bono?
El rollover es el número de veces que hay que apostar la cantidad bonificada antes de liberarla. El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta para ese volumen: una apuesta a precio muy corto suele quedar fuera. Los dos números se leen juntos, porque cualquiera de los dos, solo, engaña.
¿Por qué no se devuelve el importe de una apuesta gratis cuando gana?
Porque el importe es un boleto que paga la casa, no dinero tuyo. Si el boleto acierta, se abona la ganancia neta y el importe inicial se retiene. De ahí que el valor medio de una apuesta gratis dependa del momio al que se juega y no solo de su cantidad.
¿Cómo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso aparece en el pie de página del propio sitio con su número y su titular, y las compilaciones de sitios comparadores listan más. Conviene contrastar ambas fuentes, porque el número de la casa y el de la compilación a veces no coinciden. La consulta directa ante la Dirección General de Juegos y Sorteos es la vía oficial.
¿Se pagan impuestos por los premios en México y quién los retiene?
Sí. Los premios de juegos autorizados son ingreso y el pagador retiene: 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es definitiva solo si presentas la declaración correspondiente, y el operador emite el CFDI de retenciones.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se piden dentro de la cuenta, en el área de juego responsable o al equipo de atención de cada plataforma, y quedan configurados solo en esa casa. No hay un registro nacional de autoexclusión al que una casa consulte el estado de un jugador, así que el límite que pongas hoy en una plataforma no te sigue a las demás.
Lo que cuesta cada bono, en una frase
Un bono de bienvenida es un préstamo que se paga apostando, y el tipo de interés se llama rollover. Visto así, la comparación se ordena distinto de como la ordenan los banners: las cifras grandes se encogen y las condiciones pequeñas crecen.
Los $1,000 MXN sin depósito de Caliente son el mejor ejemplo de lo que se gana y de lo que cuesta. Con momios a la par de 1,90, la parte que sobrevive al requisito de apuesta ronda los $450 MXN de valor medio, y a momio 2,50 sube hacia $570 MXN; el rollover de 10 veces que le atribuyen las reseñas obliga a mover unos $10,000 MXN en 30 días, con apuestas no menores a $50 MXN, una estimación en la que conviene fijarse antes que en la cifra del anuncio.
En el lado contrario, la ficha de Playdoit no logra describir su propio bono de la misma manera dos veces, y eso es peor que una condición dura: una condición dura se puede calcular, una contradicción no.
Queda una razón de fondo para elegir una marca con permiso, y no es estética. Una casa con permiso de la SEGOB opera con un recinto legal mexicano, controles de identidad y de lavado de dinero, y entrega un CFDI de retenciones cuando corresponde. Un sitio sin permiso no aporta nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. Sobre los bonos gratis en México, lo único que el jugador controla antes de registrarse es la parte impresa en pequeño: el rollover, el momio mínimo, el plazo y el tope. Lo demás lo decide la casa.
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