Apuestas online en 2026: lo que un bono cuesta de verdad en pesos y en tiempo
En México no existe una licencia para apostar en internet. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a nombre de un permisionario con local físico, y existe una Dirección General de Juegos y Sorteos que lo emite y lo puede terminar. Todo lo demás —el bono de bienvenida, el momio mejorado, el retiro en minutos— cuelga de ese papel que casi ninguna plataforma te invita a leer.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos y los pies de página contrastados contra la App Store de México, los propios sitios de las casas y los registros públicos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Prevención y juego responsable: la protección que depende de ti
El marco mexicano de juego responsable es exigente en un punto y vacío en otro. Exigente: la ley prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de un establecimiento y participar en el cruce de apuestas, así que ninguna casa puede abrirte la puerta a los diecisiete. Vacío: no hay un registro nacional de autoexclusión. Si mañana decides que no quieres poder apostar, no hay una lista estatal en la que inscribirte y que todas las casas estén obligadas a consultar.

Eso convierte cada herramienta de protección en una promesa privada. Las aplicaciones las listan, sí. La ficha de la app de Codere México dice que el uso es para mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es exactamente lo que dice: avisos y políticas. Un aviso no es un candado. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable, y el de Betcris añade que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
El detalle práctico que decide si una salvaguarda sirve es dónde queda el botón. Un límite de depósito que se ajusta desde la propia cuenta y surte efecto al instante protege; una autoexclusión que consiste en escribirle a un chat a las dos de la mañana, cuando llevas tres horas de sesión, no protege a nadie. Como no hay padrón único, la autoexclusión voluntaria se limita a la casa donde la pides, y en la de al lado vuelves a empezar. Anota el correo con el que te registraste, guarda la confirmación y no la borres.
Hay un segundo agujero, y es legal. La casa está obligada a identificarte —KYCla— y a reportar operaciones a la UIF y al SAT si detecta movimientos relevantes, porque el juego es actividad vulnerable frente al lavado de dinero. La identificación protege a la casa y al sistema, no tu límite de gasto: verificar quién eres y avisarte cuando ya perdiste son dos cosas distintas. Ninguna norma federal fija un tope de depósito o de pérdida, y ninguna crea la figura de la cuenta temporal que sirve justamente para saber cuánto llevas gastado.
Que una regla estatal no exista no significa que el problema sea tuyo solo. Significa que la única barrera que verás del otro lado es la que pongas tú antes de sentarte, no la que te ofrezcan cuando llevas media hora de partido. Si el dinero del mes está comprometido, la apuesta no entra; y si la casa no publica el nombre de la app ni la versión que usas, o no enlaza avisos de juego responsable, esa omisión ya es una respuesta.
Bonos y apuestas gratis: incentivo, recompensa y lo que exigen a cambio
Un bono de bienvenida es una cifra grande con una letra pequeña que quita el sueño. El bono sin depósito no es dinero tuyo: es una apuesta gratis, y su valor real no es el número que ves, sino lo que paga cuando gana. Lo mismo con la duplicación del primer depósito.
En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la propia página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa frase es el resumen del bono mexicano: dos regalos distintos bajo un mismo techo, y el lector decide cuál de los dos está mirando.
Sobre ese bono sin depósito circula una lectura muy concreta: según reseñas de casas de apuestas, los $1,000 MXN sin depósito de Caliente exigen un rollover de 10 veces, mientras que el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Traducido: diez vueltas al monto del bono antes de poder retirar lo que salga de él. No diez apuestas. Diez veces el valor del regalo, apostado íntegro en mercados que la casa considere válidos.
Y aquí el ángulo se vuelve incómodo, porque el rollover no es la única pérdida. Cada una de esas apuestas se juega dentro de un mercado que cobra su margen. Diez vueltas a $1,000 MXN son $10,000 MXN movidos por una maquinaria que retiene una tajada en cada vuelta. El bono no se pierde de golpe; se va gastando en cómodas cuotas.
Codere ofrece otra versión del mismo mecanismo. Su ficha de la app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, sin imprimir en esa línea los requisitos de apuesta. Playdoit va en la dirección contraria: su ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que las condiciones no son claras. Un lector que compara anuncios y no condiciones se queda con la cifra más alta y la letra más confusa.
Cómo se calcula cuánto cuesta vaciar un bono
El cálculo que a mí me gusta hacer con un bono es sencillo y desagradable: cuánto queda de él después de las vueltas obligatorias. La cuenta tiene tres piezas. Una, el monto del bono. Dos, el factor de rollover que exige la casa. Tres, el margen del mercado donde vas a apostarlo.
Con el bono sin depósito de $1,000 MXN y su rollover de 10 veces, el volumen de juego exigido es de $10,000 MXN sobre el monto del bono. Si cada apuesta que necesitas para cumplir es de $100 MXN, son cien apuestas de cien pesos cada una, y solo cuentan las que se jueguen al momio mínimo que exige la promoción.
Falta el precio del mercado. Tomemos el ejemplo estándar de una casa de apuestas: dos resultados y un momio de 1.90 por lado. La suma de los inversos es 0.5263 + 0.5263, o sea 1.0526, de modo que el mercado devuelve a los apostadores una porción del 95,0 % de todo lo jugado y la casa retiene el 5,0 %. Ese es su margen, y es un margen de ejemplo: ninguna casa publica sus momios así de limpios, y el margen real de un partido se mueve con el mercado, con el deporte y con la hora a la que apuestes.
Ahora junta las piezas. $10,000 MXN de volumen obligatorio con un margen del 5 % dejan un costo esperado de unos $500 MXN de valor. Sobre un bono de $1,000 MXN, el juego se come la mitad del regalo en promedio. La cifra no es una predicción: es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que solo se apuesta el monto del bono, y ningún apostador juega el promedio. Baja el margen y el costo baja; el de un momio 1.95 por lado deja una devolución del 97,3 % y un costo esperado bastante por debajo de los $500 MXN. Esa es la diferencia entre un bono que se cobra entero y un bono que se cobra a medias, y no depende de tu ojo para los partidos. Depende de dónde apuestes las vueltas.
Pagos y retiros: de la tarjeta al efectivo de la tienda
De la tarjeta al efectivo de la tienda, el recorrido mexicano es más largo que el del anuncio. Las opciones que cada casa publica son esas y solo esas: tarjeta, transferencia bancaria SPEI, efectivo en tienda y carteras electrónicas. La casa no cobra por la pasarela; quien cobra es el camino.
Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años. “Rápidos” e “inmediatos” son palabras de la casa, no plazos, y las palabras no se pueden reclamar en el chat.
Los iconos que enseña la página principal de Betcris México apuntan a otra cosa: Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI figuran como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Ninguno de esos montos está impreso; averiguarlos es mirar el cajero con atención antes de decidir.
La ficha de la app de Codere México suma una pieza más pequeña y práctica: depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, además del bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN que ya vimos. Nada raro para el mercado, nada nuevo tampoco.
Lo que ninguna lista de métodos resuelve es la pregunta pendiente: cuánto tarda el retiro en llegar a tu cuenta y a quién le hablas si no llega. La listas de Playdoit y Betcris nombran los rieles por donde entra el dinero; el retiro sale por el mismo carril y con más verificaciones. El retiro va a una cuenta a nombre del jugador, y la identificación previa es lo que decide si el billete sale hoy o el lunes. Si tu tarjeta de siempre no está a tu nombre, el retiro se detiene ahí y empieza un trámite en el que la casa tiene razón técnica y tú, la paciencia agotada.
Queda el carril que la página de Betcris deja fuera de su fila de iconos: la transferencia bancaria. El SPEI no se puede reclamar, no se puede retroceder y deja huella, lo que en un producto donde el retiro anticipado existe significa que tu dinero tiene fecha. Quien mueve $200 MXN a la semana no necesita eso; quien mueve $5,000 MXN tampoco debería estrenar el sistema con un depósito grande.
Si una casa no despliega el abanico completo de métodos locales, la pregunta útil es una: ¿el efectivo en tienda cubre mi caso y la cartera electrónica cubre el retiro? Cuando SPEl y OXXO están, el piso está cubierto para casi cualquier lector; cuando falta uno de los dos, el lector decide si le importa.
Aplicaciones y móvil: dispositivo, navegador y pantalla
La app mexicana de apuestas ya no es un lanzador de cuotas: es el producto. Y el producto se lee en su ficha, no en su publicidad.
Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. Ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Es una app completa: la casa metió la taquilla, la pantalla y la caja en el mismo aparato, lo cual tiene una consecuencia que el móvil escondía muy bien: apostar en vivo y cobrar en vivo desde la misma pantalla junta las dos decisiones que antes estaban separadas por un viaje.
Codere tiene la app con más años de servicio del grupo. “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para quien rastrea un historial, esa antigüedad cuenta: nueve años de actualizaciones es una app que alguien está manteniendo.
Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El escritorio de una casa no siempre ofrece eso junto.
Betcris es el caso más raro, y el más honesto. Su app, “Betcris – apuestas y casino”, la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Destaca el parlay del mismo juego (Same Game Parlay), el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Una empresa extranjera publicando la ficha, y ninguna mención de tu operador mexicano en la tienda. Eso no la vuelve insegura; te dice a quién le reclamas si algo se rompe.
¿Y el navegador? Puede ahorrarte el espacio en el teléfono, pero cuesta lo que no se ve: sin app no hay notificaciones de un partido que se está cerrando, ni transmisión integrada, ni depósito con un toque. Para un lector que apuesta dos veces al mes, el navegador basta y la pantalla pequeña sobra. Para quien vive los partidos con el pulgar en el retiro anticipado, la app es el producto y el navegador es la versión de castigo.
Apuestas en vivo y retiro anticipado: cronómetro y transcurso
El partido corre y la cuota también. Las apuestas en vivo y el retiro anticipado están en el aparato de cada casa del grupo, y lo que cambia entre una y otra no es el botón, sino lo que hay detrás de él.
La transmisión en vivo es la pista visible. Caliente Deportes la ofrece, Playdoit cubre sus apuestas en vivo y su transmisión y suma el retiro anticipado, y Betcris destaca el retiro anticipado y sus apuestas a jugadores. En español mexicano el nombre de la función es retiro anticipado o cash out, y sirve para lo mismo en las tres: cerrar la apuesta antes del último pitido y quedarte con lo que valga en ese momento.
Lo que no es igual en las tres es el precio de cerrar. Un momio cambia según el minuto, y el retiro anticipado se calcula sobre el valor de la apuesta en ese instante, no sobre lo que pusiste. Si el favorito se va abajo al minuto veinte, tu boleto vale más y el retiro anticipado te paga esa diferencia; si se va arriba, también. El botón no te salva del margen; lo aplica otra vez, esta vez sobre el minuto que estás mirando. Quien cierra tres veces en un partido paga el peaje tres veces.
Los mercados en vivo tienen una desventaja que casi nunca aparece en la letra chica: en un partido en marcha el margen rinde menos, porque la casa tiene que reaccionar al reloj y protegerse del listo que ve el gol antes que ella. Por eso el lector que apuesta solo en vivo y el lector que apuesta solo antes del pitido no están comprando el mismo producto, aunque usen la misma app.
¿Y la inmediatez que vende el anuncio? Es real, gratis no. Las notificaciones de un mercado que se está cerrando y el clic para cerrar la posición en dos pantallas existen, y existen porque el diseño está hecho para que el dedo llegue rápido. Saber eso no es desconfiar de la casa; es entender dónde pones tu velocidad. Quien no quiere pagar ese peaje tiene un camino simple: apuestas de antes del partido, momio fijo., sin mirar el móvil a los sesenta minutos. Menos emoción; menos fricciones.
Pronósticos y estrategia: la analítica no viene en la app
Aquí la casa de apuestas no te da estrategia, te ofrece tentaciones. Nada de lo que hemos visto en las apps —estadísticas en vivo, momios mejorados, Playboost— es un método, y ese es el punto exacto donde el lector se equivoca con más frecuencia.
Una estrategia de apuestas en México mide una cosa: cuánto pierdes por unidad apostada. Ese número depende del margen que ya calculamos en el bono: un mercado que devuelve el 95,0 % no cambia según lo bien que leas la tabla. Apostar con estadísticas en vivo es mejor que apostar a ojo, claro, pero la analítica informa la selección, no el precio. El precio lo pone la casa, y la casa es la única que lo sabe antes de que empieces.
Lo mismo pasa con la caja. Los límites que no tienen tope legal son la herramienta más útil que nadie te anuncia, y la que más importa para quien juega en serio: una sesión con un tope fijo o un límite de depósito definido hace más por el saldo que cualquier lista de picks. Dos principios ayudan más que cualquier tabla: un tope de caja que no cambies mientras juegas, y una regla sobre las cuotas mínimas por debajo de las cuales no vale la pena la apuesta. Es la misma lógica que aplicamos al rollover, aplicada al lunes sin bono.
Hay un atajo que sí conviene tener claro. Si una web promete un sistema que gana siempre o una cuota con la que el margen deja de existir, esa promesa no es información, es marketing. Nadie sabe el resultado de un partido antes del pitido, y cualquier página que diga lo contrario te está vendiendo algo que no se puede comprar. La apuesta en vivo es una herramienta, no un plan.
Tipos de apuesta y momios: formato y cobertura
Antes de comparar precios hay que hablar el idioma. La apuesta sencilla es un resultado y un pago; el parlay (la combinada) junta varios pronósticos en un boleto y multiplica el momio, que es exactamente lo que también multiplica el margen que ya te está cobrando la casa. El hándicap nivelas: el más/menos reparte los goles en dos mitades; el hándicap de dos resultados se acerca a un empate. El formato de la cuota es el que fija la casa; el momio que ves es lo que pagará cada peso si aciertas.
Los momios más/menos y los hándicaps no son el mismo producto con distinto nombre, y confundirlos es lo que hace que una apuesta parezca ganada cuando la casa aún no ha cantado. Los momios asiáticos reducen el empate a un pago parcial; los momios de los tres tiempos y las apuestas en vivo van cambiando con el partido.
Para comparar casas sin hacer cuentas largas, dos trucos. Uno, mira la misma apuesta en dos casas y calcula cuál se queda con menos orilla: el margen se nota mejor en un mercado de dos resultados que en un parlay de cuatro, donde la multiplicación hace todo el trabajo. Dos, fíjate en el momio mínimo que exige la promoción; un momio mínimo alto reduce el número de mercados que te sirven para cumplir el rollover, y esa restricción es el costo invisible de cada bono. Un mercado con dos resultados a 1.90 cada lado retiene un 5,0 %; el mismo mercado con 1.85 por lado se queda con bastante más.
Deportes y torneos: el calendario manda el precio
Aquí el calendario no es un adorno, es lo que cambia el momio. Los mercados con más liquidez son los que más apuestas mueven, y con más apuestas la casa puede ajustar cuotas más fino y retener menos. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ya se jugó (junio y julio de 2026) y dejó el calendario limpio de su torneo grande: la liga mexicana, la MLS, la Champions, la Premier, la NBA, la MLB y el tenis llevan el volumen de la temporada normal. El futbol, el basquetbol, el tenis, el MMA y los esports son la lista que aparece en todas las fichas del grupo.
Los deportes de nicho —carreras de caballos, galgos, deportes virtuales— están cubiertos por algunas casas y son las que van a tener menos apuestas cruzadas y momios menos competitivos. En hipódromos, galgódromos y frontones las apuestas funcionan con un sistema de cruce donde los participantes se reparten el pozo; los menores no pueden participar en el cruce, tal como lo dice la regla. Una carrera con poco dinero en el pozo reparte poco, y la pista con la que se calcula el pago no está en la app.
Los torneos también se dividen por la casa que los cubre. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports; Codere dice cubrir más de 30 deportes; Caliente y Betcris destacan sus propias funciones. La pregunta útil no es cuántas disciplinas tiene la casa, sino cuántos mercados abre para el partido que tú vas a ver. Una lista de 30 deportes con dos mercados por partido rinde menos que una lista de diez con doce mercados.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según su fuente | Lo que la propia casa declara |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según portales especializados; no confirmado oficialmente | Operación bajo permiso de la SEGOB en México |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según portales especializados; no confirmado oficialmente | Permisionario con locales físicos y apuestas remotas |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según portales especializados; no confirmado oficialmente | Retiros rápidos, pagos inmediatos y atención 24 horas |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; no confirmado oficialmente | Juegos con apuestas prohibidos para menores de edad y avisos de juego responsable |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según portales especializados; no confirmado oficialmente | Mayores de 18 años, avisos de juego responsable y cierre de cuenta |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según portales especializados; no confirmado oficialmente | App publicada a nombre de una empresa distinta a la titular del permiso |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página y el de la compilación difieren | Prohibición estricta para menores de edad y avisos de juego responsable |
| Betway | 4184, según portales especializados; no confirmado oficialmente | Operación con permiso de un permisionario mexicano |
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí | Permisionario con permiso de la SEGOB en México |
Cómo funciona una apuesta paso a paso: del itinerario al cobro
Del itinerario al cobro, hay un orden que no cambia, y el orden explica casi todos los sustos. Primero eliges la casa. Segundo abres la cuenta y te identificas. Tercero eliges deporte, partido y mercado. Cuarto pones el monto, ves lo que pagaría y confirmas. Quinto esperas el resultado. Sexto cobras. Ese último paso es el que se atasca.
El registro no es el trámite que la publicidad sugiere. Te piden nombre, fecha de nacimiento, domicilio, identificación oficial y, si hay premio, una cuenta a tu nombre. El KYC no es una manía mexicana: la casa tiene que saber quién es su cliente y reportar operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Entre el registro y el primer retiro serio suele haber un paso de verificación que la app se guardó para el momento en que ya tienes dinero dentro.
La apuesta en sí es aritmética pura. Escoge una sencilla: $200 MXN a un momio de 1.90. Si acierta, el retorno es de $380 MXN, con una ganancia neta de $180 MXN. Si pones esos $200 MXN en un parlay de tres selecciones de 1.90, la cuota combinada es 6.859 —1.90 multiplicado por sí mismo tres veces— y el retorno con los $200 MXN es de $1,371.80. El parlay paga 3.6 veces más y falla mucho más seguido: cada selección nueva multiplica el pago y también la probabilidad de fallar una.
El triunfo tiene un tercer actor. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para el ISR: la casa retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México grava los premios con una tasa estatal del 6 % y el total ronda el 7 %, y los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual. La casa emite el CFDI de retenciones: pídelo aunque el premio sea pequeño.
El orden se rompe siempre en el mismo punto: cuando el retiro tarda y la causa es un domicilio que no coincide. Prepara la identificación antes de depositar, no después de ganar. Es el consejo más aburrido de esta página y el que más dinero le ahorra al lector.
Las nueve casas que vale la pena mirar, comparadas
Las nueve casas del grupo operan en México bajo un permiso de la SEGOB emitido a un permisionario con local físico. No están todas las que son: que una marca no aparezca aquí no significa que no tenga permiso, y las que están bloqueadas o suspendidas no figuran como fichas activas. La comparación va casa por casa, con lo que su propia ficha y su propio pie de página declaran.
Novibet: permiso antiguo, exposición mínima
Novibet aparece con un permiso de 2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., número DGJS/DCRCA/1121/2020, según portales especializados y sin confirmación oficial: la lista de la DGJS no pudo abrirse. Es el permiso más antiguo del grupo después del de Betway, lo que en este mercado vale algo. Un permiso que lleva años renovándose pertenece a una empresa que conoce el trámite.
El problema es que Novibet no se toma la molestia de contarte mucho más. Ni un bono con cifra visible en su ficha, ni un despliegue de métodos, ni una función que lo distinga de sus vecinos. Para el lector que quiere comparar precios antes de comprometerse, una casa silenciosa es una casa que le obliga a entrar para saber. Y para el lector que ya tiene cuenta en dos o tres sitios, este es el tipo de marca que se activa cuando una promoción concreta lo justifica, nunca antes.
Strendus: tres números en el pie y ninguno cerrado
Strendus carga tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según portales especializados, que además no coincide consigo misma sobre el titular. Las compilaciones difieren entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Tener tres permisos no es un defecto; no poder decir cuál de las dos empresas es la titular sí es un dato que el lector merece conocer, porque el titular es quien responde ante la autoridad.
El valor de Strendus en este grupo no está en la vitrina, está en el respaldo. Es una marca de operación local larga, con locales en el país, y eso explica por qué puedes apostar sin salir de casa con un permiso que nació con un establecimiento de por medio.
Playdoit: el bono que no sabe si pide depósito
Playdoit es la casa que mejor ilustra el problema del bono mexicano sin querer. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. El lector no puede resolver esa contradicción leyendo la ficha; la resuelve preguntando a la casa o aceptando el riesgo de descubrirlo cuando intente retirar.
En el resto, Playdoit es el operador más ordenado del grupo en lo operativo. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable con el uso reservado a mayores de 18 años. Su app cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. El “Playboost” es, en la práctica, un nombre comercial para aumentar ganancias, y como todo nombre comercial vale lo que valen las condiciones que la casa publique en el momento.
Si el lector no puede tolerar un bono con dos versiones, la alternativa aquí es sencilla: ignora la promoción y usa la casa por sus mercados y sus métodos. La app tiene ancho de sobra para jugar sin bono, y el resto de la ficha es la parte clara.
Caliente: la cifra más alta y la letra que la acompaña
Caliente es el caso donde la brecha entre titulares y condiciones es más grande, y es la casa que todo mundo conoce en México. El pie de página muestra un permiso DGG/SP/404/97 y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; el propio pie lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación.
La oferta viene en dos mitades: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, con la propia página sin aclarar si ambas valen solo para apuestas deportivas. La única lectura de las condiciones que circula viene de reseñas de casas de apuestas: el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces, y el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Un lector sensato hace la cuenta que ya hicimos: $10,000 MXN de volumen sobre el bono sin depósito, y a un margen del 5 % de ejemplo, una mitad del regalo se queda en el mercado.
Lo demás está a la vista. Su app la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones, eventos virtuales y uso solo para mayores de 18 años. Es una app de casa grande, y la casa grande es la que más ruido hace con el bono y la que más condiciones acumula debajo.
Caliente conviene al lector que ya juega todos los días en México, conoce el producto y quiere la mayor cantidad de mercados en un solo lugar. El que busca un bono sin trampa no lo va a encontrar aquí.
Codere: la marca que presume permiso y lo repite en la app
Codere es la casa que muestra dos permisos —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019— a nombre de Libros Foráneos, S.A. de C.V., según portales especializados, sin confirmación oficial. Y es la única del grupo que hace visible el contenido de esa autorización dentro de su propia aplicación: la ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Eso, para el lector que abre esta página con la pregunta de si el sitio en el que va a depositar tiene papeles, es más útil que cualquier bono. No lo convierte en una casa mejor; la convierte en una casa que responde la pregunta que él traía, y eso ya es raro.
El resto del paquete es de los más completos del grupo: bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La app figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Nueve años de app no se improvisan.
La trampa es la de siempre: 7,000 MXN en el titular, requisitos de apuesta en la letra. Un lector que llegue desde el anuncio y no baje a los términos va a descubrir el rollover en el peor momento, que es cuando quiere retirar.
1xBet: el permiso y el titular no son la misma empresa
1xBet aparece con un permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según portales especializados, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Hay un detalle que no se puede dejar pasar: la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta a la titular del permiso. Eso no es ilegal por sí mismo, pero significa que quien publica la app y quien tiene el papel no son la misma entidad, y el lector que reclama por un retiro va a tener que navegar esa diferencia.
Es el punto ciego del mercado mexicano, y conviene decirlo con claridad. La estructura de permisos permite que un permisionario con local físico respalde la operación de una marca digital, y ahí caben marcas con muy poca relación aparente con el negocio de la calle. La pregunta que el lector debe hacerse no es si el número está, sino si la empresa que le cobró es la que aparece en el permiso. Si la respuesta requiere un detective, el lector ya tiene su respuesta.
Betcris: dos papeles y mucha pantalla en la app
Betcris es la casa que maneja dos pistas en paralelo: un permiso mexicano y una autoridad europea. El oficial DGJS/405/2018 menciona una empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. La ficha de su app la publica esa misma empresa, se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
El problema editorial no es de transparencia sino de geografía. Ese mismo pie de página aclara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y señala que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La app destaca en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Al leerla, la única cosa que no encontrarás es cuál de todas esas empresas te paga a ti. Eso porque la plataforma de la tienda no es necesariamente la plataforma autorizada en México.
Los métodos de depósito están en la página principal: logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos indicados. Ninguno de esos montos está impreso; averiguarlos es mirar el cajero con atención antes de decidir.
Betway: un permiso con número corto
Betway trae el número más corto del grupo: permiso 4184, según portales especializados, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial de la DGJS. El nombre del titular es una pista de la estructura: un frontón con permiso propio que respalda la operación remota, justo el supuesto que el Reglamento contempla cuando un permisionario de hipódromo, galgódromo o frontón pide permisos complementarios para apuestas remotas.
Su presencia en esta lista se justifica por eso, no por una ficha espectacular. La marca es grande fuera de México y aquí opera con el andamiaje local. Para quien ya la conoce de otro país, la diferencia entre el producto de la casa matriz y el producto mexicano es exactamente el permiso.
Pickwin: donde las fuentes se contradicen
Pickwin cierra la lista y es el caso más incómodo de documentar. Una compilación le asigna el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra le da el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, S.A. de C.V., y el blog de la propia marca tampoco aclara el asunto. El titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Cuando dos fuentes se contradicen en el número del permiso, la lectura honesta es que el número no está verificado, y el lector debe entender que una ficha sin número firme no puede usarse para decidir.
Eso no convierte a Pickwin en una casa ilegal. Significa que si el permiso importa en tu decisión, aquí no lo puedes cerrar leyendo, y tendrás que pedirlo directamente a la casa. Su oferta aparece descrita en los términos generales del mercado, sin una función propia que justifique mudarse a ella.
El panorama: quién tiene permiso, quién ofrece qué y quién se queda sin nada
El mercado mexicano de apuestas online es un mercado de permisos, no de licencias. Eso no es un tecnicismo: un permiso de la SEGOB es un acto administrativo temporal, otorgado a un permisionario, no transferible, y sujeto a cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, informes de operaciones sospechosas y a la facultad de la autoridad de terminarlo. Una licencia, en el sentido en que se usa la palabra en otros países, no existe aquí para el juego online.
Por eso el documento que sostiene la operación de la casa que usas no está a tu nombre ni se puede consultar en un buscador. La SEGOB autoriza, controla y supervisa a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que emite, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos sancionadores. La ley no menciona el juego online en ninguna parte; la práctica reportada es que los sitios no pueden tener una licencia digital propia y van amarrados a un permisionario con permiso de local físico, y que un permisionario puede operar varias marcas.
La consecuencia para el lector no es una advertencia moral, es un problema práctico. Los números de permiso que aparecen en esa tabla y en los pies de página de las casas vienen de las propias marcas o de compilaciones de sitios comparadores, y las compilaciones se contradicen. Ninguna de esas fuentes es la lista de la autoridad. Si tu decisión depende de que el permiso exista, la ruta que queda es pedirlo a la casa, no buscarlo en un resumen ajeno.
El otro extremo del panorama es la cuenta congelada. bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo Salinas) quedaron bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo; en marzo de 2026 un juez de distrito le concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino online, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Con ese historial, cualquier frase que diga “hoy está abierto” caduca antes de publicarse; la única forma honesta de contarlo es con su fecha, y eso es lo que hace esta lista. Alrededor de veinte casinos físicos cerraron durante 2026.
Normativa y legalidad: lo que el permiso sí cambia y lo que deja igual
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos interpreta y aplica la ley en el plano administrativo, mientras la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina permisos y lleva los procedimientos sancionadores. El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite solo los expresamente autorizados, faculta a la SEGOB a otorgar permisos e inspeccionar, a cerrar locales sin permiso, prohíbe los establecimientos junto a escuelas o centros de trabajo y prevé la colaboración de estados y municipios.

La reforma al Reglamento del 16 de noviembre de 2023 apretó el texto donde antes había hueco: el artículo 2 declara prohibida la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista, y el artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los permisos relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza.
Lo que el permiso sí cambia para el apostador es concreto: un operador con permiso te da un local legal en México, controles de identificación y lavado de dinero, y comprobante de retenciones. Lo que no cambia es el resto. No hay un registro nacional de autoexclusión, y tampoco hay un tope legal de depósito o de pérdida que la casa esté obligada a aplicarte. Y sobre el juego online en sí, ninguna norma nombra la actividad: lo que existe es el permiso del permisionario de local físico que respalda la operación digital.
La fiscalidad tiene dos lados y conviene no mezclarlos. El operador paga el IEPS del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso federal, en la fracción II, inciso B) del artículo 2 de la Ley del IEPS, reformado y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida con claridad: el texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa escribe “monto total apostado”, y por eso no tiene sentido decir “50 % de lo apostado”. El estado también cobra: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Para el apostador, la retención es la otra mitad. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para el ISR: la casa retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. El artículo 137 de la Ley del ISR cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido: ahí la posición sensata es consultar a un contador, no improvisar.
Hay un punto de mercado que casi nadie cuenta y que explica muchas cosas. Los informes sobre topes de horario de publicidad —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley, y las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida no son ley. No hay un artículo federal sobre bonos, y lo que sí pasó es que, con la subida del IEPS, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Cuando veas un bono más pequeño o con más requisitos que el año pasado, la explicación no está en el marketing: está en el impuesto.
La reforma que más se nombra tampoco es ley. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe otra iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Nada de eso cambia hoy tus obligaciones ni tus derechos.
Apostar en una casa con permiso y hacerlo en una plataforma sin permiso no se parecen en nada, y no por la emoción del momento. La diferencia es la red que existe cuando algo se rompe: un operador con permiso tiene una ley mexicana detrás y una autoridad ante la cual responder, hace controles de identidad y lavado de dinero y expide el comprobante de retenciones; una plataforma sin permiso no aporta nada de eso. Un operador con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano. Y el riesgo más concreto de todos: si el operador es bloqueado, no hay registro de autoexclusión ni autoridad mexicana que te devuelva el saldo que quedó dentro. La ley no establece una multa ni un delito específico para el apostador que juega en un sitio sin permiso, y esta página no anuncia ni una sanción ni una exención: no es un asunto que se resuelva con la frase de un folleto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La casa debe mostrar el permiso en su página o en su app, con el número y el nombre del permisionario, como hace Caliente en su pie de página. Contrástalo pidiéndolo a la casa, porque las compilaciones de sitios especializados se contradicen entre sí y la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está abierta al público.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplican los dos. Una apuesta de $200 MXN a un momio de 1.90 devuelve $380 MXN si acierta, de los que $180 MXN son ganancia y el resto es tu dinero. En un parlay los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de multiplicar el monto.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando los inversos de los momios de todos los resultados del mismo mercado. Un mercado de dos resultados a 1.90 por lado devuelve el 95,0 % de lo apostado y la casa retiene el 5,0 %. Con 1.85 por lado, la devolución baja y el margen sube.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se ajustan dentro de la propia cuenta, en la sección de juego responsable que cada casa publica; Codere y Playdoit enlazan esos avisos en sus fichas. En México no existe un tope legal de depósito o de pérdida, así que la decisión y el importe quedan enteramente de tu lado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios legalmente autorizados son ingresos para el ISR y la casa retiene: el 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. Se emite el comprobante de retenciones, y los premios anuales por encima de $600,000 MXN se reportan.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
No hay autoridad mexicana que reciba tu reclamación si algo falla, no hay controles de identidad ni comprobante de retenciones, y si la plataforma es bloqueada tu saldo puede quedar congelado. Una licencia de Curazao no equivale a un permiso de la SEGOB.
¿Cambia la reforma a la ley de juegos y sorteos algo para los apostadores?
No por ahora. La SEGOB terminó un anteproyecto en octubre de 2026 y lo envió al Gabinete de Seguridad, pero no se ha presentado y no es ley. Las otras iniciativas, incluida la que crearía un instituto con edad mínima de 21 años y autoexclusión, siguen siendo propuestas.
¿Cuánto tarda un retiro y de qué depende?
Depende de la verificación de identidad, no del método. El retiro va a una cuenta a tu nombre, así que el domicilio y la identificación deben coincidir desde antes de depositar. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos y Betcris ofrece retiros rápidos, sin publicar plazos.
¿Las apuestas en vivo tienen peor momio?
El mercado en marcha obliga a la casa a ajustar la cuota con el reloj, así que el margen rara vez es mejor que el del mismo partido antes del pitido. La ventaja del directo es la información; el coste, la cuota que ya se movió.
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