Páginas de apuestas deportivas en México: lo que cada bono te cuesta de verdad
Los datos de esta comparación están actualizados a noviembre 5, 2026 y las referencias al permiso de la Secretaría de Gobernación se contrastaron con lo que declaran las páginas de cada operador y con las compilaciones públicas de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Nadie regala dinero. Un cartel de siete mil pesos en la cabecera de una casa de apuestas es una promesa con condiciones, y las condiciones son lo único que el apostador firma sin leer. La pregunta que ordena todo lo demás no es cuál paga más, sino cuánto cuesta cobrar lo que ofrecen. México tiene una respuesta legal incómoda para esa pregunta, porque aquí no existe licencia de apuestas en línea: existe un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) a nombre de un permisionario con local físico, y las páginas que lo ostentan lo citan en el pie de página como quien muestra un recibo. Por eso empezamos por el dinero y no por los colores: primero lo que un bono exige de vuelta, después lo que el boleto paga, más tarde dónde consultar y por último —cuando ya está claro que el marco mexicano pesa sobre cada peso— qué significa para quien deposita. El precio de una cuota y el precio de un bono son la misma pregunta vista dos veces.
Quien apuesta trescientos pesos al fin de semana y salta de promoción en promoción está pagando, casi siempre, por no haber hecho una división. Esa división es lo que sigue.
Antes de jugar: lo que una oferta le quita al apostador
El orden lógico de esta guía arranca en un sitio que incomoda a la publicidad: los filtros que cobran. Un depósito ilimitado no existe en México por ley, pero tampoco existe por ley el autocontrol, y esa asimetría deja las herramientas de control en manos de cada marca. Las páginas que reseñamos aquí las listan en sus propias fichas y pies de página, así que las comparamos por lo que cada una dice de sí misma, no por lo que un catálogo promete.
Apuestas deportivas con el pago de la atención: la app de Codere México dice que la app cubre más de treinta deportes e incluye estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es un catálogo pensado para quien quiere inventar su propio boleto y no solo elegir un ganador.
Panorama de lo que una casa publica sobre sí misma en el control del juego. Codere, en su ficha de tienda de aplicaciones, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Playdoit señala que su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable y que el uso es para mayores de 18 años. Betcris escribe en su pie de página que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Ninguna de esas líneas es un reglamento: son declaraciones de marca, y una declaración de marca no es un supervisor.
Fundamentos de la protección al apostador mexicano. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad la entrada a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Los 18 años que aparecen en los pies de página son la cifra que cada operador declara, no una cifra establecida en la ley. Eso significa que el candado de edad depende de que la casa quiera ponerlo, y que quien apuesta con la identidad de otro hermano mayor no está rompiendo una norma distinta de la que el sitio se autoimpuso.
Sobre autoexclusión hay que ser directo: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. Los controles que un apostador encuentra —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— son herramientas internas que cada marca lista en su propia ficha de tienda. No hay una autoridad que le avise a la siguiente casa que usted pidió que lo dejaran en paz, de modo que una autoexclusión en Playdoit no le cierra la puerta en Betway ni en Caliente. Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal prevista en el reglamento; quien quiera un tope tiene que negociarlo dentro de la plataforma donde juega y confiar en que el tope siga ahí la semana siguiente.
Ese es el primer costo del que habla esta guía, y no sale en ningún anuncio: la protección se confunde con una función, y las funciones se cambian de sitio sin avisar. Usted revisa hoy que Caliente tenga una sección de juego responsable; el pie de página que la enlaza no le dice con qué frecuencia la casa la actualiza ni qué pasa cuando un cliente pide un límite que le estorba al operador.
Evaluación del bono: el rollover es el precio real
Aquí empieza lo que de verdad se paga. Un bono de bienvenida no es un regalo con letra pequeña: es un préstamo con una tarea. La casa pone un saldo, el apostador pone horas de apuestas, y la casa cobra su parte en el camino mediante el margen de cada momio que se juega. Cuanto más largo el camino, más veces pasa el margen por la caja.
Caliente anuncia en el encabezado de su página principal mil pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta siete mil pesos. La página explica si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese detalle cambia todo: quien recibe el bono del depósito y quiere usarlo en un partido de futbol puede encontrarse con que una parte está reservada al casino. Sobre las condiciones, hay reseñas de casas de apuestas que indican que el bono sin depósito de mil pesos exige un rollover de diez veces, mientras que el plazo, las momios y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Traducido: para el primer bono el número existe, y para el segundo la información pública se contradice.
Un rollover de diez veces sobre mil pesos significa diez mil pesos en apuestas antes de poder retirar lo que quede. Con un momio de 1,90, el apostador necesita ganar algo más de cinco mil apuestas sencillas de dos pesos, o quinientas veinte apuestas de veinte pesos, para cubrir esa tarea. La cuenta importa menos por su precisión que por su forma: el bono es pequeño al lado del volumen que exige.
Playdoit anuncia mil pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Dos páginas del mismo anunciante que se contradicen entre sí es un mal comienzo para calcular el costo. Codere anuncia en su ficha de aplicación un bono de bienvenida de hasta siete mil pesos; el “hasta” es la palabra que decide cuánto recibe quien deposita cien.
| Comparación | Mencione el depósito | Condición declarada |
|---|---|---|
| Caliente | Tres mil pesos | Rollover de 10 veces sobre el bono sin depósito de mil pesos, según reseñas |
| Playdoit | Mil pesos | La ficha se contradice entre primer depósito y sin depósito |
La tabla es una herramienta de consulta para el lector. Es un mapa de lo que se sabe y lo que no, y en el segundo caso el lector tiene que leer la letra chica de la app antes de creer el número del banner.
Fundamentos del bono: tipo de oferta y requisitos de apuesta
Ninguna de las páginas reseñadas publica en su portada una tabla limpia de requisitos. Lo que hay son listados de tienda, pies de página y reseñas de terceros que se copian entre sí. Un bono de bienvenida de siete mil pesos suena a premio y se comporta como una obligación: el saldo no es dinero hasta que haya sido apostado las veces que el operador decidió, y cada apuesta de ese recorrido deja una comisión en la casa.

El detalle que más caro sale no es el multiplicador, sino la momio Si el rollover exige momios de 1,90 o más y el apostador quiere jugar combinadas seguras de favoritos con momio 1,20, esos boletos no cuentan. La obligación de subir cuota empuja al apostador a mercados más volátiles, y el operador recauda más margen en ellos. Sobre el bono de primer depósito de Caliente no hay una cifra pública estable: las reseñas se contradicen. Donde la información no está, el lector consulta la app y el contrato de la marca, no el titular del anuncio.
Margen y momio: lo que la casa se queda de cada peso
Un momio no es un precio neutral. Es un precio con una comisión incorporada, y la comisión tiene nombre de mercado. La fórmula del reparto de pago de un mercado es uno dividido entre la suma de los inversos de todos los momios, y el margen es cien por ciento menos ese reparto. Con un mercado ilustrativo de dos resultados a momio 1,90 y 1,90 —un ejemplo de cálculo, no una cuota publicada por ninguna marca—, el reparto de pago ronda el 52,6 por ciento y el margen se queda en torno al 47,4 por ciento. El resultado debe leerse siempre como una banda con su condición: depende de que los dos lados estén al mismo precio, y basta que un lado baje a 1,83 para que el reparto suba y el margen caiga por debajo del 45 por ciento.
Ahora ponga ese margen al lado del rollover y el panorama cambia de color. Diez mil pesos de apuestas a un margen cercano al 47 por ciento dejan en la casa una cifra del orden de los 4.740 pesos en promedio, es decir, más de cuatro veces y media el bono de mil pesos que se anunciaba como regalo. Es una estimación estadística sobre muchas apuestas con el supuesto de que solo se juega el monto del bono y que el mercado se comporta como el ejemplo, no un resultado garantizado para nadie en particular. Y es la razón por la que un bono sin depósito de mil pesos no debería sentirse como dinero encontrado.
El apostador que compara casas por el tamaño del banner está mirando la parte menos importante de la oferta. Lo que decide el resultado de su fin de semana es el momio del partido que iba a jugar de todos modos, y ahí el margen del mercado habla más fuerte que cualquier promoción.
Payout y retiro anticipado: qué devuelve un boleto ganador
El retorno de una apuesta sencilla es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. Mil pesos a momio 1,90 devuelven 1.900 pesos, de los cuales 900 son ganancia. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican en un solo precio: tres selecciones a 2,00, 1,80 y 1,60 dan un momio combinado de 5,76, y mil pesos devolverían 5.760 pesos. Ese es el atractivo, y también el problema: el margen de cada selección ya viene dentro de su momio, así que el acierto total paga menos de lo que pagaría en un mercado sin comisión y multiplica la volatilidad por el número de patas.
El retiro anticipado vende certidumbre a cambio de precio. Playdoit lo lista junto a su apuesta en vivo y su “Playboost”, y Betcris lo destaca en su app junto al parlay del mismo juego. Ninguna de las dos páginas publica la fórmula con la que el operador valoriza un retiro anticipado, y esa omisión es información en sí misma: quien ofrece comprar su boleto a mitad de camino fija el precio de compra, y el comprador fija el suyo. Para un apostador que suele arrepentirse a los veinte minutos, el botón es comodidad; para el que busca valor puro, es una segunda comisión.
Criterios de evaluación de las páginas de apuestas
Antes de comparar nombres hay que fijar qué se compara, porque una casa puede ganar en catálogo deportivo y perder en todo lo demás. Estos son los criterios que ordenan la lista que viene después, y cada uno tiene una trampa.
Cobertura y mercados. La app de Codere México cubre más de treinta deportes; Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Más deportes no significa más mercados por partido, y menos deportes no significa menos profundidad: un operador puede cubrir diez ligas con veinte mercados cada una y otro cuarenta deportes con tres mercados en cada uno.
Retiro anticipado y apuestas en vivo. Playdoit lista ambas funciones junto a su retiro anticipado y a su Playboost; Betcris destaca el parlay del mismo juego y el retiro anticipado. Son comodidades que existen en el producto y que rara vez se publican con su precio.
Métodos de depósito. Betcris muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. La app de Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Que exista el método no dice cuánto tarda el retiro ni si tiene tope.
Permiso y titularidad. El pie de página de Caliente muestra el permiso DGG/SP/404/97 y presenta el dato como autorización de la Secretaría de Gobernación; la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay. Betcris publica en su pie de página un permiso de la SEGOB distinto del que aparece en la tabla de su propietario.
Herramientas de control y atención. Playdoit anuncia atención las veinticuatro horas y enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable. Quien apuesta de madrugada y necesita cancelar un retiro sabe por qué este criterio no es cosmético.
Un criterio que no está en la lista y que conviene agregar: qué tan claro es el propio contrato. Un operador que se contradice sobre si su bono pide depósito o no se va a contradecir también sobre un plazo de retiro.
panorama de las 9 páginas de apuestas deportivas comparadas
Lo que sigue es el panorama, marca por marca, con lo que cada una declara de sí misma. No es el mercado completo: es un conjunto de operadores que declaran permiso de la SEGOB, y que una marca no aparezca aquí no significa que carezca de permiso. Las reseñas comparan solo lo que las fichas y los pies de página de cada casa cubren.
Novibet México: el permiso con número y sin confirmación oficial
Novibet declara un permiso SEGOB con número DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La confirmación oficial no existe porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y esa es la situación de todos los números que aparecen en esta página: son lo que las fuentes declaran, no un documento estatal consultado. Con una sola cifra y una sola fuente, el número de Novibet es de los más limpios del grupo y también de los más difíciles de verificar por cuenta propia.
Un apostador que quiere comprobar un permiso tiene un camino: buscar el número en el pie de página del sitio, anotarlo, y pedirle a la casa el oficio de autorización o el nombre del permisionario que lo ostenta. Si el operador no puede mostrar el oficio, el número del pie de página es decoración.
Codere México: treinta deportes y un bono de hasta siete mil pesos
Codere declara permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. Su aplicación figura en la tienda de aplicaciones de México a nombre de Codere Newco, y la ficha mezcla un catálogo amplio —más de treinta deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis— con un bono de bienvenida de hasta siete mil pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La ficha también limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Dos permisos en el pie de página y una palabra —“hasta”— en el bono. El catálogo es de los más generosos de la lista; el bono, como todos, depende de lo que deposite el primerizo. Quien va a Codere por el número de deportes encuentra materia prima; quien va por los siete mil pesos debe llevar una calculadora a la app.
1xBet México: un permiso declarado y una empresa que no coincide
1xBet declara un permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, a nombre de Entretenimientos Naturales. El detalle que desentona es otro: la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que las fuentes nombran. Cuando el permisionario del permiso y el dueño de la aplicación que usted descarga no son la misma persona, la cadena de responsabilidad tiene un eslabón que nadie enseña.
No es una acusación de irregularidad; es una advertencia sobre qué firma responde. Antes de depositar, conviene revisar los términos del sitio y ver a qué entidad legal se le está pagando.
Betcris México: cinco métodos de pago y dos números de permiso
Betcris tiene la documentación más larga del grupo y también la más contradictoria. Su pie de página muestra un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018; la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, así que aquí no se imprime uno solo: hay dos relatos y ninguno con confirmación oficial.
En el producto, la casa se comporta como una casa grande: Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y una app que destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Una licencia maltesa junto a un permiso mexicano le da al apostador dos jurisdicciones y ninguna garantía de que una responda por la otra.
Strendus: tres permisos y un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar
Strendus declara permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que unas fuentes identifican como Atracciones y Emociones Vallarta y otras como New Ads. Tres números y dos nombres para una misma casa es una señal de que la trazabilidad pública del sector es frágil, no una prueba de que algo esté mal.
Para el apostador, el efecto práctico es que el permiso no le sirve como criterio de desempate si ni siquiera puede atribuirlo con certeza a una empresa. Quien elija esta casa lo hará por el producto y por la atención que reciba, y guardará el comprobante de cada depósito como quien guarda un recibo.
Betway México: un número corto en un mar de números largos
Betway declara un permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El formato de cuatro dígitos contrasta con los demás, que llevan siglas, año y diagonal; no es mejor ni peor por eso, pero es útil recordar que el permiso en México se otorga a la casa matriz autorizada y el sitio web se cuelga de ella, así que el titular del papel nunca es el mismo que el de la página.
Ese desfase es la regla, no la excepción, en el mercado mexicano. Quien lea el pie de página buscando “Betway” no lo va a encontrar: va a encontrar el nombre de una empresa de frontón.
Playdoit: una contradicción de mil pesos en su propia ficha
Playdoit declara un permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, aunque la app la publica Atracciones America. Su oferta cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las veinticuatro horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años.
El problema está en el bono: mil pesos de bienvenida descritos en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Cuando la propia ficha no puede decidir si el bono exige depósito, la cifra deja de ser un dato y pasa a ser un titular. Quien deposite esperando el bono sin depósito puede llevarse la versión que pide dinero.
Pickwin: el permiso que aparece en el pie de otra casa
Pickwin declara un permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1584/2019 según una compilación, y otra compilación le da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. El segundo número es el mismo que muestra el pie de página de Betcris para Producciones Móviles, y los números de permiso se contradicen entre las fuentes consultadas. Un permisionario con varias marcas bajo el mismo papel es práctica conocida en el sector; lo que no ayuda es que las compilaciones públicas lo cuenten distinto.
En esta casa, el número no imprime y el lector se queda con la parte que sí puede verificar: el nombre del permisionario que la marca cite y la respuesta que dé su atención cuando se le pida el oficio.
Caliente México: el permiso impreso en el pie y una app con transmisión
Caliente declara un permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio, que lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora. Su aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Su encabezado anuncia mil pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta siete mil pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.
Aquí hay dos cosas que el apostador debe separar: el producto es de los más completos de la lista, con transmisión y creador de apuestas dentro de la app, y el bono de la portada es de los menos transparentes, con un rollover de diez veces que circula en reseñas y un segundo bono cuyas condiciones nadie publica igual. La casa cumple con las señales externas del juego responsable; el detalle está en lo que no firma.
cálculos que ordenan la comparación: valor esperado y bankroll
El valor esperado de una apuesta sencilla es la cantidad apostada multiplicada por el momio y por la probabilidad estimada de acertar, menos la cantidad apostada. Cien pesos a momio 2,00 con una probabilidad honesta del 50 por ciento devuelven una esperanza de cero antes de que el operador cobre su margen y negativa después: con el reparto de pago del mercado ilustrativo a 1,90, el mismo cien pesos a la misma probabilidad pierden alrededor de 5,3 pesos en promedio. La diferencia entre “no gano ni pierdo” y “pierdo un poco cada vez” es el motivo por el que un bankroll se administra y no se intuye.
La administración del bankroll es aritmética de porcentajes, no de corazonadas. Quien destina mil pesos al mes y apuesta cien por boleto tiene diez intentos; quien apuesta cincuenta tiene veinte y sobrevive a una racha peor. La comisión del operador trabaja contra el apostador en cada intento, así que reducir el número de apuestas con margen alto es la única palanca que existe sin saber el futuro.
Sobre estadísticas y pronósticos: la app de Codere incluye estadísticas en vivo dentro de su producto, y Caliente ofrece transmisión en vivo. Son herramientas para mirar, no para predecir. Ninguna de las páginas reseñadas vende certezas, y el apostador que convierte una estadística en una promesa se está autoengañando con material ajeno.
panorama de las plataformas: la tabla comparativa
| Marca | Permiso declarado (según la fuente citada) | Lo que su propia ficha declara sobre el juego responsable |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | — |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente | Mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente | — |
| Betcris | DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en el pie de su sitio, con otro número en la tabla del propietario; sin confirmación oficial | Prohibición estricta para menores, sección de juego responsable y aviso de que el servicio no se promociona a menores de 18 años |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | — |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | — |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Mayores de 18 años, términos y pautas de juego responsable enlazados |
| Pickwin | Sin número imprimible: las fuentes se contradicen entre sí | — |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio, presentado como autorización de la SEGOB | Prohibición para menores de edad, invitación a divertirse con responsabilidad y sección de juego responsable enlazada |
La tabla compara dos cosas: el permiso y la política de juego responsable. ue es una relación con el Estado, y el aviso de juego responsable, que es una relación con el cliente. Varias marcas cumplen con lo segundo y ninguno de esos avisos sustituye a un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe en México.
normativa mexicana: qué protege el permiso de la SEGOB y qué no
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo permite los que estén expresamente autorizados. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta con más fuerza en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos sancionadores. El permiso, según el artículo 3, es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y no es transferible.

El vocabulario importa aquí. En México no se habla de licencia para apuestas, sino de permiso, y las modalidades relevantes son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Ninguna ley mexicana nombra las apuestas en línea como categoría propia: la práctica reportada es que un sitio de internet no puede tener licencia digital independiente y se cuelga del permiso de un permisionario autorizado con local físico, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Eso explica por qué el pie de página de una página de apuestas dice el nombre de una empresa que el lector nunca había oído.
La ley que reemplazaría a la de 1947 no existe todavía. La SEGOB terminó un anteproyecto —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, pero es una propuesta sin efecto. Cualquier página que afirme que “ya salió la nueva ley” está vendiendo un borrador.
bloqueos y amparos: el estado de las marcas suspendidas
El estado de los bloqueos cambia cada pocos meses, así que aquí se dice con fecha y sin adjetivos. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. La situación es inestable y ningún lector debería leerla como “abiertas” o “cerradas” hoy.
Lo que sí se puede afirmar con la ley en la mano es un contraste, no un pronóstico. Una marca con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un control de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto; una marca que opera desde fuera no aporta nada de eso, y los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión que la proteja de sí misma.
las nueve marcas y su permiso: la lista de estados
La lista de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse en ninguna de las consultas que sostienen esta comparación, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: uno reporta 136 y otro entre 30 y 35 operadores digitales en dominios punto mx. Por eso aquí no se imprime ningún número como oficial y no se declara un total de páginas autorizadas. Lo que hay es una lista de nueve marcas con lo que cada una declara.
- Novibet, permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
- Codere, permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial.
- 1xBet, permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial.
- Betcris, permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles en el pie de su sitio, con un número distinto en la tabla del propietario, sin confirmación oficial.
- Strendus, permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
- Betway, permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
- Playdoit, permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
- Pickwin, sin número imprimible porque las fuentes se contradicen, a nombre de Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora.
- Caliente, permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de su propio sitio, presentado como autorización de la SEGOB y operado por Tecnología en Entretenimiento Caliplay.
Ninguna de estas marcas tiene, por aparecer aquí, un aval estatal verificado por esta comparación. Un permiso que no se puede abrir en la fuente oficial es una declaración de la marca, y las declaraciones de las marcas se parecen mucho entre sí.
impuestos, retenciones y lo que se queda Hacienda
El premio de una apuesta causa impuesto en México. La Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138, trata como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene el 1 por ciento si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 por ciento, y el 21 por ciento si un impuesto estatal supera ese 6 por ciento. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 por ciento sobre los premios, alrededor del 7 por ciento en total según un reporte secundario, y los premios que superan los 600.000 pesos mexicanos al año deben reportarse en la declaración anual.
Hay una asimetría que merece una línea aparte. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Quien cobre en una página sin permiso tiene un problema fiscal cuya respuesta no está escrita en ningún reglamento, y lo correcto es consultar a un contador o asesor fiscal antes de suponer que el premio está libre de retención.
Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B) grava con 50 por ciento los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era del 30 por ciento. La base no está establecida en el texto: la ley leída dice “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y esta comparación no afirma que sea “50 por ciento de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Ese aumento del IEPS explica por qué varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida después de la reforma: el operador absorbió parte del impuesto moviendo la promoción de lugar, y el apostador vio cambiar el banner sin leer la razón.
Es el momento de recordarlo: si alguien apuesta una cantidad que su presupuesto del mes no tolera, que busque ayuda. Los avisos de juego responsable que las casas publican sirven para eso, aunque el registro nacional que haría más sencillo ese paso todavía no exista.
preguntas frecuentes sobre las páginas de apuestas deportivas
¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca el número en el pie de página del sitio y el nombre del permisionario. El permiso se otorga a una empresa con local autorizado, no al sitio, así que el titular del papel tendrá otro nombre. Como la lista que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, ninguna cifra se puede confirmar en la fuente oficial y conviene pedir el oficio a la casa.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad por el momio y esa es la devolución total; la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. Con un momio de 1,90, mil pesos devuelven 1.900 pesos, de los cuales 900 son ganancia. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí en un solo precio final.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se suman los inversos de los momios de todos los resultados de un mismo mercado, se divide uno entre esa suma y se resta el resultado al cien por ciento. Con un mercado ilustrativo a 1,90 y 1,90 aparece una cifra cercana al 47 por ciento. Cambiar de mercado cambia el margen, y basta que un momio baje para moverlo.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
No hay límite legal de depósito ni de pérdida en México, así que el tope se pide dentro de la plataforma. Las casas listan pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria en sus propias fichas, y esas herramientas son internas: se aplican en la marca donde se piden y no se comunican a las demás, porque no existe un registro nacional de autoexclusión.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
La ley trata los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados como ingreso. Quien paga retiene el 1 por ciento si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 por ciento, y el 21 por ciento si lo supera, con alrededor del 7 por ciento en total en la Ciudad de México. Los premios que superan 600.000 pesos al año se reportan en la declaración anual.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa de apuestas sin permiso en México?
Ninguna ley establece una multa o un delito para quien apuesta en un sitio sin permiso, y tampoco una exención: la página no afirma ninguna de las dos cosas. El riesgo real es material. Sin permiso mexicano no hay domicilio legal al que reclamar, y los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados, como ocurrió con las marcas suspendidas desde noviembre de 2025.
Lo que cuesta elegir, en una sola cuenta
La decisión no es entre nueve logos. Es entre la oferta que se cobra en margen y la que se cobra en trabajo, y esas dos cosas se ven en lugares distintos: el margen se ve en el momio del partido que se iba a jugar de todos modos, y el trabajo se ve en las condiciones del bono. Un rollover de diez veces sobre mil pesos pone diez mil pesos de apuestas por delante, y a un margen cercano al 47 por ciento esa tarea deja una cifra del orden de los 4.740 pesos en la casa en promedio, según la estimación de esta guía. El bono es el gancho; el mercado es la factura.
Para quien apuesta poco y quiere probar, las casas con el pie de página mejor documentado y con secciones de juego responsable visibles —Codere, Caliente, Playdoit y Betcris las publican— dan un punto de partida donde el permiso y los términos se pueden leer antes de depositar. Para quien apuesta volumen, la diferencia la hace el momio: 1,90 frente a 1,95 en un mercado de dos resultados mueve más dinero en un mes que cualquier bono de bienvenida, y por eso la comparación de cuotas debería pesar más que la portada de promociones.
Y para quien busca rendimiento, ningún bono lo da. El valor esperado de una apuesta sencilla es negativo después del margen del operador, la casa cobra en cada boleto y una promoción solo devuelve una parte de lo que cobrará por el camino. Un bono bien usado reduce el costo de apostar; no lo convierte en una inversión. El que gane el domingo no lo sabe nadie, y esta guía no lo va a fingir.
El permiso de la SEGOB, mientras tanto, hace lo que puede: pone un domicilio y un control de identidad donde antes había una página. No es una garantía de que el retiro llegue en veinticuatro horas ni de que los momios sean buenos, y tampoco lo pretende. Es el piso legal sobre el que se apoya todo lo demás, y en un mercado donde la ley de 1947 sigue vigente y la siguiente no ha sido presentada, un piso no es poco.
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