Apuestas deportivas con Neteller: seis casas con permiso y lo que el monedero te cuesta de verdad

Updated noviembre 2026
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Un celular y una tarjeta de débito uno junto al otro sobre una mesa de madera, con algunos billetes

Un monedero electrónico no ha necesitado nunca una autorización para apostar. Neteller mueve dinero hacia comercios de todo tipo —casas de cambio, redes sociales, sitios de apuestas— y en México eso es exactamente lo que sigue haciendo: mover dinero. El permiso, el que decide si tu saldo tiene detrás un domicilio legal en el país o una oficina en otro huso horario, vive en la casa de apuestas. Y ahí empieza el problema práctico de esta página.

Neteller es propiedad del grupo Paysafe, que también es dueño de Skrill tras adquirirlo en 2015.

Última actualización de datos: noviembre 5, 2026. El estado de los permisos se contrastó contra lo que cada operador publica en su propio pie de página y contra las compilaciones de casas de apuestas legales en México, como se menciona más adelante, la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible actualmente en la fecha de esta revisión. Ese detalle no es un tecnicismo: significa que cada número de permiso que aparece aquí viene de la boca del propio operador o de un tercero que lo repite, nunca de una constancia que hayamos visto expedida por la autoridad.

Juego responsable: la red de seguridad que en México no existe

Aquí empieza todo lo demás, aunque parezca el capítulo aburrido. La pregunta que un apostador mexicano debería hacerse antes de elegir casa no es cuánto paga el bono, sino quién te detiene cuando ya no quieres seguir apostando. Y la respuesta, en este mercado, es incómoda.

Prevención: no hay registro nacional de autoexclusión

En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Eso hay que leerlo despacio. Un registro de autoexclusión es la lista en la que un jugador pide que lo dejen fuera, y a la que todas las casas con permiso están obligadas a mirar antes de abrir una cuenta. En España, en Dinamarca o en Suecia eso funciona así y el jugador no puede saltarse su propia decisión cambiando de marca. En México, no.

Lo que sí hay son herramientas internas. Cada casa pone las suyas: pausas, límites de depósito y un botón de autoexclusión que vale solo para esa marca. La Comisión Federal de Mejora Regulatoria y las reformas al Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 2023 no crearon ningún padrón de esta clase, y la iniciativa que propone derogar la ley de 1947 y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos —con edad mínima de 21 años y autoexclusión— es eso, una propuesta presentada, no una norma vigente. Nadie puede apuntarse hoy a una lista que no existe.

La consecuencia se ve en cuanto un apostador decide parar. Cierra su cuenta en la marca donde apostaba, cumple su autoexclusión interna, y a los diez minutos se registra en la casa de al lado con el mismo nombre y la misma CURP del INE. La verificación de identidad que la casa hace al abrir cuenta no consulta ninguna lista de exclusión, porque no hay lista que consultar. Cualquier herramienta de juego responsable que veas anunciada en un sitio mexicano es, en el mejor de los casos, un freno doméstico: funciona si tú quieres que funcione.

Protección: la app del móvil es tu único recordatorio

Las fichas de las aplicaciones mexicanas repiten fórmulas parecidas, cada una a su modo. Codere México declara en la suya que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Playdoit enlaza desde la ficha de su app los términos y las pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años.

Son declaraciones de los propios operadores, y así hay que tomarlas: como lo que cada marca dice de sí misma. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y su Reglamento reformado en 2023 prohíbe lo que no prevé expresamente; en los artículos revisados no aparece una cifra legal de edad para apostar. El artículo 5 del Reglamento aparta a los menores de las áreas de apuestas de los establecimientos y del cruce de apuestas, pero no fija un número. Los 18 años que lees en las apps son, por tanto, el estándar de la industria y no una estadística del Estado. La diferencia importa poco para un adulto y muchísimo para una familia: si un menor se registra con documentos falsos, no hay una autoridad que compare su nombre contra una base de datos.

Salvaguarda: las herramientas que sí puedes exigir antes de depositar

Puesto que el paraguas público no está, lo que queda es apretar al operador en el momento del registro y del depósito. Hay tres cosas que se pueden pedir, y ninguna de ellas requiere que la ley cambie.

La primera es un límite de depósito con fecha de entrada en vigor. Muchas casas lo ofrecen y casi ninguna lo aplica al instante: si el límite queda activo en 24 o 48 horas, ese plazo es tu ventana de riesgo, y conviene pedirlo dos días antes de necesitarlo. La segunda es el cierre de cuenta como derecho, no como favor. Las políticas de cierre que las propias apps anuncian existen, pero suelen exigir que el saldo esté retirado primero, lo que convierte el cierre en un trámite de dos pasos. La tercera es no dejar saldo parado. Un monedero electrónico devuelve el control de la liquidez: si tu dinero duerme en la casa de apuestas, quien decide cuándo sale es ella; si duerme en Neteller, decides tú.

Esa es la razón por la que un monedero tiene sentido en un mercado sin red de seguridad. No protege del impulso de apostar, pero sí acorta el trayecto entre el saldo y tu vida. Una retirada que vuelve al monedero se puede gastar en otra cosa; un saldo que se queda en el boleto se convierte, casi siempre, en la siguiente apuesta.

Prevención empieza por el primer depósito

El dinero que entra en una casa de apuestas con permiso no pasa por ninguna aduana. No hay una autoridad que te avise de que estás depositando por encima de tu presupuesto, ni un semáforo que se encienda después de la décima apuesta de la semana. Y como en México no existe un techo legal de depósito ni un límite de pérdida estatutario, la única cifra que existe es la que tú decidas antes de abrir la app.

Vale la pena poner esa cifra en pesos, en concreto, y comprobar cuánto tiempo tarda el depósito mínimo en convertirse en un hábito. Quien deposita 200 pesos por SPEI cada vez que juega su equipo, sin pensarlo, descubre a fin de mes que su límite no era un límite sino una costumbre. La autoexclusión interna de cada marca existe justo para eso, y aplicarla antes de necesitarla es más fácil que después.

El detalle que más se pasa por alto es que la herramienta de juego responsable y el método de pago viven en sitios distintos. Neteller no consulta las listas de una casa de apuestas y una casa de apuestas no consulta las de Neteller; son dos cuentas, dos contraseñas y dos políticas de cierre. Tratarlas como un solo sistema es el error que se paga.

Liquidación: cuánto tarda el dinero en volver al monedero

Aquí llegamos al asunto por el que se busca esta página. Los criterios que importan en un depósito con monedero electrónico no son los mismos que en una tarjeta, y el registro de la transacción es más largo que cualquier folleto comercial.

Transacción: el depósito es corto, el retiro es el que se piensa

El trayecto de ida casi nunca da problemas. Cargas el monedero con tarjeta o transferencia, lo vinculas a la casa, depositas y el saldo aparece en la cuenta de apuestas en minutos. El trayecto de vuelta es otra cosa, y ahí conviene tener claras las reglas que se repiten en casi cualquier operador.

Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Esta es la regla que más disgustos provoca, porque no depende del método elegido sino de la política de identidad de la casa: si tu cuenta de Neteller está a nombre de tu pareja, de un familiar o de un apodo comercial, el retiro se queda atascado aunque hayas verificado tu identidad con el INE. Nadie discute ese punto en el momento del depósito; todo el mundo lo discute cuando el saldo lleva tres días parado.

Hay un segundo requisito que en México no aparece escrito en ninguna ley y en la práctica funciona como tal: antes de dejarte retirar, la casa querrá que hayas jugado el dinero que ingresaste. Una casa que acepta un depósito y lo devuelve íntegro sin una sola apuesta es, desde su punto de vista, una lavandería. El requisito de apuesta no es exclusivo de los bonos; se aplica también al depósito limpio. Quien deposita para probar y luego intenta retirar sin apostar descubre esta regla en el peor momento, y con su saldo ya dentro.

También pesa la verificación. Ninguna app mexicana abre retiros serios sin identidad comprobada, y la verificación no es instantánea. Hacerla el día del primer retiro es el orden equivocado.

Procesamiento: las 24 horas que sí existen y las que no

Los monederos electrónicos funcionan a todas horas; los bancos detrás de ellos, no. Neteller mueve saldos de inmediato entre cuentas de su propia red, pero el tramo final —hacia tu banco mexicano— pasa por horarios de compensación y por días hábiles. Un retiro solicitado un viernes por la noche no arranca el sábado.

El detalle que más importa es de dónde sale el dinero. Cuando el operador devuelve al monedero, el retiro depende del calendario del operador; cuando el dinero ya está en Neteller, moverlo a tu banco depende del calendario de Neteller. Son dos esperas distintas y ninguna de las dos es la misma que la de un retiro directo a tarjeta. Quien planee usar el dinero en una fecha concreta debería empezar el proceso con varios días de margen, y no porque el monedero sea lento, sino porque son dos sistemas encadenados.

Una forma de lectura de estos plazos: el monedero electrónico es el eslabón menos controlable de la cadena mexicana. Un SPEI directo tiene una sola cola de espera. Un retiro que pasa por Neteller tiene dos, y la segunda no la gobierna la casa de apuestas ni la autoridad mexicana, sino una empresa con sede en otro país.

Los métodos que sí declara cada marca mexicana

Las marcas con permiso que operan de forma activa en el mercado mexicano aceptan lo que cada una publica en su propia ficha o pie de página. Ese es el único listado que un lector puede comprobar hoy, y viene del propio operador.

Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO desde la ficha de su aplicación. Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago. La página principal de Betcris México muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Winpot México exhibe Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay, también sin cifras mínimas. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. La ficha de la app de 1xBet en México no enumera métodos de pago, así que sobre ese punto la marca no dice nada y aquí no se le atribuye ninguno.

Falta un nombre en esa lista, y su ausencia es el hallazgo más útil de esta sección. Ninguno de los operadores con permiso revisados publica en su ficha que acepte Neteller. El monedero que da título a esta página es una herramienta regulada para mover dinero, funciona como monedero digital para enviar fondos a comercios como redes sociales o sitios de apuestas, y en México la decisión de aceptarlo no la toma ninguna ley: la toma cada operador, y cada uno decide publicarlo o no. La consecuencia práctica es que el lector no puede dar por hecho que la marca que le gusta lo acepte, ni concluir que no lo acepte porque no lo lea en la ficha. Ese listado vive en el pie de página del operador, y en ningún otro sitio.

Un aviso útil para el presupuesto. Un retiro que vuelve al monedero no es un retiro terminado: entre el momento en que sale de la casa y el momento en que está en tu banco, hay dos comisiones posibles y dos tipos de cambio posibles si en algún tramo se cruza otra divisa. Quien compare casas por la rapidez debería fijarse primero en el tramo que él mismo controla: mantener la cuenta de Neteller verificada y a su nombre antes de depositar.

Panorama: cómo se separan las seis marcas según lo que declaran

Esta es la única tabla de la página y conviene explicar qué es y qué no es. Las seis marcas operan con un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario, tal como lo declaran sus fuentes. No es un ranking de calidad: es un mapa de procedencia, útil para saber de qué boca sale cada número. La segunda columna recoge lo que el propio operador publica sobre el tema que nos ocupa, y donde no publica nada, la casilla lo dice en lugar de rellenarse con una suposición.

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB según su fuente Lo que su propio listado declara sobre el monedero electrónico
Caliente (caliente.mx) Permiso DGG/SP/404/97, según el pie de página del propio sitio; titular nombrado por las fuentes: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial Sin mención en su ficha; su app sí anuncia transmisión en vivo, retiros desde el móvil y eventos virtuales
Playdoit (playdoit.mx) Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Sin mención; declara Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, además de retiros rápidos
Codere (codere.mx) Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Sin mención; anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
1xBet (1xbet.mx) Permiso DGJS/0002/2020, según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta; sin confirmación oficial Sin mención; la ficha de su app no enumera métodos de pago
Strendus (strendus.mx) Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones difieren sobre el titular); sin confirmación oficial Sin mención; lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago
Betcris (betcris.mx) Permiso de su permisionario; número no impreso: el del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles; sin confirmación oficial Sin mención; muestra Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI sin montos mínimos

Dos cosas se ven en cuanto la tabla está delante. La primera es que la columna del monedero se repite, y no por descuido mío: ninguna de las seis publica en su ficha que acepte Neteller. Cuando una columna dice lo mismo en todas sus filas, el lector no gana nada con ella, así que la información útil se mueve al texto: la respuesta a “¿acepta Neteller?” se busca en el pie de página del operador o en su caja de pagos, no en la ficha de la tienda de aplicaciones.

La segunda es que ninguna de las seis fichas imprime un monto mínimo de depósito. Eso no significa que no exista; significa que el mínimo vive en otra pantalla, la del cajero, y aparece justo antes de confirmar la operación. Un lector que quiera comparar costos hará mejor trabajo entrando a la caja de pagos de dos o tres marcas y anotando los mínimos, que leyendo cualquier comparativa de terceros, incluida esta.

Hay una tercera lectura, la que más pesa desde el ángulo del costo. Un permiso de la SEGOB es un papel del permisionario, no un seguro del apostador. Lo que el permiso sí te da, cuando existe y está vigente, es un domicilio legal en México al cual reclamar y un operador que emite CFDI de retenciones cuando corresponde. Lo que no te da es una lista pública de sitios autorizados que puedas abrir y comprobar de un vistazo, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse en la fecha de esta revisión y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras sobre la mesa, cualquier número que alguien te dé sobre “cuántas casas legales hay en México” es una estimación con fecha, no un dato.

Fundamentos: qué es Neteller y por qué su historia importa al apostador

Aquí conviene hablar del monedero mismo, porque su biografía explica bastante de lo que hoy puedes y no puedes hacer con él.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
En 2000, Neteller procesaba pagos del 85 % de los comercios de juego del mundo y el 95 % de sus ingresos provenía de transferencias de juego.

Neteller es propiedad del grupo Paysafe, que también es dueño de Skrill tras adquirirlo en 2015. Es decir: dos de los monederos electrónicos más usados en el mundo del juego pertenecen a la misma casa matriz, lo que reduce la competencia por comisiones que un apostador querría ver. Neteller funciona como monedero digital para enviar dinero a comercios, entre ellos corredores de divisas, redes sociales y sitios de apuestas. Nació, en la práctica, para ese último grupo.

Los números de su origen son elocuentes. En 2000, Neteller procesaba pagos del 85 % de los comercios de juego del mundo y el 95 % de sus ingresos provenía de transferencias de juego. Una empresa cuyo negocio era, casi por completo, el juego, con una exposición semejante por el lado de los comercios. Esa dependencia explica el capítulo siguiente de su historia y también la razón por la que un apostador mexicano debería entender de qué tipo de empresa está hablando antes de confiarle su dinero.

En 2007 llegó la sacudida. Neteller salió del mercado de Estados Unidos y restringió las cuentas de usuarios estadounidenses; los fondos solo quedaron liberados después del 30 de julio de 2007. Un monedero puede, por decisión legal de un país, congelar el acceso de sus usuarios a su propio saldo durante meses. Es el precedente más útil que existe para leer cualquier letra pequeña de hoy, y no porque vaya a repetirse: porque demuestra que el riesgo no es hipotético. En 2021 la compañía lanzó su programa de lealtad Knect, un guiño al apostador frecuente.

Lo que ese historial deja claro es una asimetría de incentivos. Un monedero que nació del juego y que hoy pertenece a un grupo con dos marcas compite por el mismo cliente en dos frentes: te cobra por mover dinero y también te vende la comodidad de tenerlo parado ahí. Nada de eso es ilegal. Simplemente significa que el monedero no es un aliado neutral en la relación entre el apostador y la casa.

Desde el ángulo del costo, hay una consecuencia concreta. Un monedero que creció capturando depósitos de juego tiene poco interés en que el dinero vuelva rápido a tu banco; su modelo funciona mejor si circula dentro del circuito. Por eso la pregunta correcta no es “¿es seguro Neteller?” —una empresa regulada que lleva más de veinte años operando— sino “¿qué hago yo con la parte del trayecto que controlo?”. Ahí la respuesta es sencilla y no requiere confiar en nadie: verificar la cuenta antes, con los documentos a tu nombre, y no dejar el saldo creciendo en la casa de apuestas mientras decides qué hacer con él.

Mecanismo: dónde queda tu dinero en cada paso

El recorrido completo tiene cuatro estaciones. Primero, tu banco o tu efectivo en tienda. Segundo, la carga del monedero. Tercero, el depósito en la casa de apuestas. Cuarto, el retiro y el regreso al banco.

En la primera estación manda el SPEI o el efectivo: es el tramo más barato y el que conserva el rastro más claro, porque el dinero sale de una cuenta a tu nombre. En la segunda, el monedero se interpone y ya no hay un solo sistema mirando el movimiento, sino dos. En la tercera, el operador aplica sus reglas de identidad y su requisito de apuesta. En la cuarta, el camino se recorre al revés y cada tramo cobra su peaje.

Esa estructura explica una rareza del mercado mexicano que confunde a mucha gente. Un monedero electrónico no mejora la seguridad jurídica de tu apuesta; la mejora viene del permiso de la casa. Lo que un monedero cambia es la velocidad y la separación entre tu dinero y el operador. Nada más, y nada menos. Quien lo confunde con un aval regulatorio está comprando una idea, no un servicio.

Normativa: el permiso, el bloqueo y el marco que sí existe

Cierro con la parte que ningún folleto cuenta, y que es la que decide si tu reclamación tiene a alguien al otro lado.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Neteller salió del mercado de Estados Unidos y restringió las cuentas de usuarios estadounidenses.

Supervisión: quién firma lo que ves en el pie de página

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Secretaría interpreta y aplica la ley en el plano administrativo, y la Dirección General autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”: el artículo 3 lo define como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.

El estatuto de fondo sigue siendo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los que autoriza expresamente. La Secretaría otorga permisos y practica inspecciones conforme al artículo 7, puede clausurar establecimientos sin autorización conforme al artículo 8, ningún local puede situarse cerca de escuelas o centros de trabajo conforme al artículo 9, y los estados y municipios cooperan conforme al artículo 10.

El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 aprieta el tornillo en su artículo 1, que cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos ajenos a la Lotería Nacional con jurisdicción federal, y en su artículo 2, que prohíbe la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente. Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; los permisos son intransferibles conforme al artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, conforme al artículo 29.

Ninguna norma menciona las apuestas en línea con nombre propio. La práctica reportada es que un sitio no puede tener una habilitación digital independiente y se apoya en un permisionario con local físico autorizado; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. De ahí sale la razón por la que te conviene mirar el pie de página: el nombre del titular del permiso no tiene por qué coincidir con el de la marca.

Legalidad: los números de permiso que nadie pudo confirmar

Ninguna de las seis marcas de esta página lleva un número que hayamos visto sellado por la autoridad. Los datos son estos, y así hay que leerlos.

Caliente muestra en el pie de página de su propio sitio el permiso DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular nombrado por las fuentes. Playdoit aparece con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, y Eventos Festivos de México como titular. Codere lleva los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. 1xBet figura con el permiso DGJS/0002/2020 según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y con Entretenimientos Naturales como titular, mientras la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta. Strendus acumula DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, con las compilaciones discrepando sobre el titular. Betcris no imprime número: el del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario difieren, y el titular nombrado es Producciones Móviles.

En los tres casos donde las compilaciones se contradicen, aquí no se imprime ningún número. Es la única conducta honesta posible: un lector que vea dos cifras distintas para la misma marca y no sepa cuál es la buena estaría peor informado que quien no ve ninguna. La lista oficial de la DGJS no pudo abrirse en la fecha de esta revisión, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen entre sí. Mientras eso siga así, la comprobación que un lector puede hacer es directa: entrar al pie de página del operador, leer el número y el nombre del permisionario que exhibe, y contrastarlo con la marca que tiene delante.

Bloqueos: el estado de los permisos cambia con cada resolución

Hay un capítulo aparte, y es el que mejor enseña lo frágil que es este mercado. bet365.mx y Betano, esta última de Ganador Azteca, están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas en una operación que alcanzó a 13 casinos identificados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.

Con un historial así, ninguna frase del tipo “está abierta” o “está cerrada” tiene valor sin fecha. Un saldo que tienes depositado en una marca bloqueada puede quedar congelado mientras los tribunales discuten, y esa es la razón real por la que el estado del permiso es una variable de costo: no cambia cuánto ganas, cambia si puedes tocar tu dinero. La Ley Federal de Juegos y Sorteos permite a la Secretaría cerrar establecimientos no autorizados conforme a su artículo 8, la dependencia ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no se encontró una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la Ley del IVA. Sobre si apostar en un sitio sin permiso acarrea una multa o un delito para el jugador, aquí no se afirma ni se exime: no se estableció.

El costo que sí se mide en pesos: IEPS, ISR y la retención

Esta parte pesa más en el bolsillo que cualquier comisión de monedero, y por eso va al final, donde se ve entera.

Por el lado del operador, el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS aplica una tasa del 50 % a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 la dejó en ese 50 % a partir del 1 de enero de 2026, cuando antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base es el punto delicado: el texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y aquí no se escribe que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % del ingreso bruto, porque ninguna de las dos lecturas está establecida. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Por el lado del jugador, los artículos 137 a 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a 600,000 pesos en el año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario. Los premios de sitios sin permiso quedan en un terreno sin definir: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, así que la posición honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.

Aquí está el punto que enlaza con el monedero. El operador con permiso emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un monedero electrónico no emite nada de eso: no retiene, no informa al SAT por ti y no te da un comprobante que puedas meter en tu declaración. Si tu apuesta gana en una casa con permiso, el rastro fiscal existe del lado del operador. Si el dinero pasa por un monedero y por una marca sin permiso, el rastro se rompe, y quien queda con el problema es el apostador, no la plataforma.

Reforma: lo que está en el aire y lo que ya es ley

Un borrador para sustituir la ley de 1947 quedó terminado por la Secretaría de Gobernación y fue reportado el 13 de octubre de 2026; se envió al Gabinete de Seguridad y no ha sido presentado, de modo que no es ley. La iniciativa que derogaría la ley vigente crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. En publicidad no se encontró un artículo federal en el Reglamento revisado: los reportes sobre límites de horario en televisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no normas, y los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Lo que sí ocurrió es que, tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

Lo anterior conviene leerlo junto con lo que las marcas mexicanas ofrecen hoy. La página principal de caliente.mx anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas valen solo para apuestas deportivas; según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de esa marca exigiría un rollover de 10 veces, con plazos, momios mínimos y rollover del bono de primer depósito que varían de una reseña a otra. Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos. Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, y lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. El dato que ordena todo esto es el IEPS del 50 % vigente desde el 1 de enero de 2026: cuando el impuesto sube, el bono que lo absorbe se paga con requisitos más duros, y esa es la parte del costo que no aparece en el banner.

Cómo se eligen las seis marcas de esta comparativa

Antes de entrar en cada una, conviene decir con qué criterios se separaron. El primero fue el permiso: solo entraron marcas que sus fuentes sitúan operando en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario. Las marcas bloqueadas o suspendidas quedaron fuera de la lista activa, y su situación se explica donde corresponde. El segundo fue la disponibilidad de datos propios: una marca que no publica nada sobre su oferta deportiva no se puede comparar con otra que sí lo hace. El tercero fue el detalle de su operación en la app: métodos de pago locales, herramientas de móvil, mercados y funciones de apuesta.

Ninguno de esos criterios es una recomendación, y la lista no es el mercado. Una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso, y una que aparece no está por eso bendecida. Lo que la comparativa sí permite es leer cada oferta a la luz de lo que cuesta cumplirla, y eso es lo que hace cada apartado siguiente.

Caliente: la marca más grande y la que más exige leer la letra pequeña

Caliente es la casa con el pie de página más explícito de las seis: exhibe el permiso DGG/SP/404/97 y su titular nombrado es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Esa transparencia no es casual. En un mercado donde la lista oficial de permisos no se puede abrir, mostrar el número en el propio sitio es la única forma que tiene una marca de distinguirse de las que lo esconden.

Su aplicación móvil, Caliente Deportes, es de las más completas del grupo: transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo para mayores de 18 años. El pie de su sitio añade la advertencia de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable.

En oferta, el encabezado de su página principal anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si las dos valen solo para apuestas deportivas. Y aquí está el detalle que un lector debería subrayar: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exigiría un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Cuando tres reseñas describen tres condiciones distintas para el mismo bono, la única cifra que puedes tomar como cierta es la que aparece en los términos del operador, y no en la reseña.

Sobre el monedero electrónico, su ficha no dice nada. Quien quiera saber si Caliente acepta Neteller tiene que entrar a su caja de pagos y comprobarlo antes de depositar, porque el listado que publica no lo menciona.

El veredicto: Caliente es la marca que mejor documenta su permiso y la que peor documenta su bono. Para un apostador que valore la trazabilidad legal por encima de todo, el pie de página resuelve la duda; para quien vaya detrás del bono, la cifra que importa está en otra parte y hay que ir a buscarla a los términos del operador.

Playdoit: oferta ancha y condiciones de bono que se contradicen en la propia ficha

Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la función “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. En variedad de mercados es de las más amplias del grupo, y el retiro anticipado —el cash out, en la jerga de casa mexicana— es una herramienta que en un partido cerrado vale más que cualquier bono.

Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Quien quiera comprobarlo entrará al pie de su sitio, y ahí es donde el número deja de ser un dato de terceros.

En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. La ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso queda reservado a mayores de 18 años. Sobre el monedero electrónico no publica nada.

El bono merece un párrafo aparte porque es el caso más claro de un detalle mal contado. La ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida y, en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos cosas no pueden ser verdad al mismo tiempo, y la diferencia no es menor: un bono sin depósito se cobra sin arriesgar dinero propio, y uno con primer depósito exige ingresar fondos antes de ver nada. Ese descuido en la propia ficha de la tienda de aplicaciones dice bastante sobre el nivel de precisión que cabe esperar en la letra pequeña.

El veredicto: Playdoit gana en amplitud de mercados y en herramientas de partido en vivo, y pierde en la claridad de su propia oferta de bienvenida; quien vaya a reclamarla debería fijar las condiciones en los términos del operador antes de depositar un peso, porque ni la ficha de la app las tiene claras.

Codere: bonos grandes y métodos de cobro inequívocos

Codere México es la marca que mejor combina dos cosas que rara vez van juntas: un bono de bienvenida alto y un listado de pagos concretas. Su ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los tres métodos cubren los dos extremos del mercado mexicano: quien tiene cuenta bancaria y quien prefiere pagar en efectivo en la tienda de la esquina.

Sus permisos figuran como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado. La ficha de su aplicación señala que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El detalle de las políticas de cierre es más importante de lo que parece: en un país sin registro nacional de autoexclusión, saber que una marca documenta cómo se cierra una cuenta es una ventaja real, aunque el cierre exija retirar el saldo primero.

Lo que no aparece es el monedero electrónico. Su ficha enumera tarjeta, SPEI y OXXO, y ahí se detiene: si acepta Neteller, no lo publica.

El veredicto: el “hasta” de los 7,000 pesos y la claridad de sus métodos de cobro cuentan la misma historia desde dos lados; una marca que necesita clientes de efectivo y de banco no puede permitirse una caja de pagos confusa, y por eso la suya es la más fácil de leer de las seis. El bono queda en segundo plano hasta que alguien lea sus condiciones completas.

1xBet: catálogo enorme, papeles que no cuadran

1xBet es una marca de volumen mundial, y eso se nota en su catálogo de mercados, que es de los más amplios que un apostador mexicano puede encontrar. Su permiso aparece como DGJS/0002/2020 según el portal de terceros Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales, mientras la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta. Es la única de las seis donde la fuente y la tienda de aplicaciones señalan a compañías diferentes, y eso no es un tecnicismo contable: es la diferencia entre reclamar a una empresa mexicana y reclamar a una sociedad domiciliada en otro régimen.

En pagos, la ficha de su aplicación en México no enumera métodos. Eso deja al lector sin nada que comparar y convierte la caja de pagos del operador en el único sitio donde puede averiguar con qué deposita y con qué cobra.

El veredicto: la marca es sólida donde importa a un apostador de mercados —amplitud de eventos y momios— y opaca donde importa a un lector de esta página; mientras la razón social de la aplicación no coincida con el titular del permiso, la comprobación del permiso tendrá que ser más cuidadosa aquí que en ninguna otra de las seis.

Strendus: la caja de pagos más amplia y las compilaciones más confusas

Strendus lista Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago como métodos de pago en la ficha de su aplicación. Es la lista más larga del grupo y la que más se parece a la vida real de un apostador mexicano: cinco opciones que cubren tarjeta, transferencia, efectivo en tienda y monedero de uso masivo. Para quien cobra por distintas vías según el mes, ese detalle pesa más que varios mercados extra.

Sus permisos figuran como DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, y el titular nombrado por las fuentes aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación. Es el caso más claro de contradicción entre fuentes: aquí no se imprime un titular único porque no hay uno que las fuentes compartan.

Hay además un detalle de nomenclatura que vale la pena señalar. Strendus comparte con Betcris el patrón de permisos de Producciones Móviles, lo que recuerda algo importante del mercado mexicano: un mismo permisionario puede operar varias marcas, y por eso el nombre de la casa que ves en la pantalla no tiene por qué coincidir con el del titular del permiso.

Sobre el monedero electrónico, la ficha de Strendus no publica nada. La caja de pagos del operador es el único sitio donde un lector puede comprobar si el listado se ha ampliado.

El veredicto: Strendus resuelve la parte práctica del depósito mejor que ninguna otra marca de esta comparativa y encabeza el grupo en la parte documental más frágil; quien la elija por su variedad de cobro hará bien en guardar el número de permiso que vea en su pie de página y la fecha en que lo copió.

Betcris: la marca que más enseña de su producto y menos de su permiso

Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es una lista pensada para quien ya apostó antes: el parlay del mismo juego —el combinado del mismo partido— y las apuestas a jugadores son funciones de apostador con oficio, no de principiante.

En la página principal de Betcris México aparecen los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos. Es la única de las seis que exhibe PayPal y Apple Pay, lo que sugiere una caja orientada a clientes con cuenta digital y no solo a quien paga en el OXXO.

El problema está en el permiso. No imprime número: el del pie de página del sitio y el de la tabla del propietario difieren, y la casa, además, aparece vinculada a Producciones Móviles como titular nombrado por las fuentes —el mismo apellido societario que aparece en el caso de Strendus—. Una marca que no puede dar una cifra única de su propio permiso deja al lector con una pregunta que no puede responder desde fuera.

Y sobre el monedero electrónico, su página principal no lo menciona.

El veredicto: Betcris vende muy bien lo que se juega dentro de la app y muy poco lo que sostiene la cuenta por fuera; para un apostador que valore las funciones de apuesta por encima de la documentación, el producto habla por sí solo, y para quien necesite reclamar algún día, el número que falta es exactamente el que haría falta.

Lo que el lector debería llevarse

El monedero electrónico que da nombre a esta página no decide nada por ti. No cambia la legalidad de tu apuesta, no sustituye al permiso de la casa y no te libra del requisito de apuesta ni de la verificación de identidad. Lo que hace es separar tu dinero del operador en dos tramos, y esa separación tiene un precio en tiempo, en comisiones y en la atención que le prestas a una segunda cuenta.

Las tres conclusiones que sostiene el material son incómodas y conviene decirlas enteras. La primera: en México no hay registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta que te frenaría vive dentro de cada marca y no viaja contigo; elegir casa es también elegir qué frenos aceptas. La segunda: ninguno de los operadores con permiso revisados publica en su ficha que acepte Neteller, de modo que la pregunta “¿con Neteller?” se responde en el pie de página del operador y no en una comparativa, ni en esta ni en ninguna. La tercera: el costo grande no es la comisión del monedero sino el impuesto y las condiciones —un IEPS del 50 % vigente desde el 1 de enero de 2026 y bonos que se aprietan cuando el impuesto sube—.

Hay una cuarta observación que resume todo lo anterior y que casi nunca aparece escrita. Un permiso de la SEGOB es un papel del permisionario, y lo que un apostador compra con él es un domicilio legal al cual reclamar si algo sale mal, más un CFDI de retenciones cuando el premio se grava. Nada de eso viene con el monedero. Por eso la decisión sensata no es qué monedero usar, sino qué casa eliges y si estás dispuesto a leer las condiciones de su bono antes de depositar. Lo demás es logística.

Preguntas frecuentes

¿Qué métodos de pago usan las casas de apuestas con permiso en México?

Cada marca publica los suyos y no hay una norma que los unifique. Entre las revisadas aparecen tarjeta Visa y Mastercard, transferencia SPEI, efectivo en OXXO, Mercado Pago, AstroPay y, en un caso, PayPal y Apple Pay. Los montos mínimos no se anuncian en las fichas: se ven en la caja de pagos, justo antes de confirmar el depósito.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Son herramientas internas de cada marca: pausas, límites de depósito y autoexclusión que solo valen para esa casa. En México no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito o de pérdida. Conviene pedir el límite con antelación, porque suele activarse horas después de solicitarlo, no al instante.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Entra al pie de página del operador y busca el número de permiso y el nombre del permisionario. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse en la fecha de esta revisión, así que los números vienen del propio sitio o de compilaciones de terceros y no de una constancia de la autoridad. Si dos fuentes dan cifras distintas, no hay número que valga.

¿Qué edad se necesita para apostar en México y qué se verifica al registrarse?

Las marcas declaran 18 años en sus fichas y pies de página, pero el Reglamento no fija una cifra: aparta a los menores de las áreas de apuestas y del cruce de apuestas sin establecer un número. Las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingreso conforme a la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si ese impuesto estatal pasa del 6 %. La Ciudad de México aplica un impuesto del 6 % sobre premios y el operador emite un CFDI de retenciones.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal y el resultado es el retorno total, que incluye la cantidad apostada. La ganancia neta es esa cantidad por el momio menos uno. En un parlay los momios de todos los partidos elegidos se multiplican entre sí y forman un solo precio, de modo que cada selección añadida eleva el riesgo y no solo la cifra.

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