Lo que cada aplicación de apuestas te cobra por dejarte apostar

Updated noviembre 2026
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Una mano sostiene un celular con una apuesta en la pantalla dentro de un autobús al final de la tarde

noviembre 5, 2026 · los permisos citados se contrastaron con lo que cada marca publica en su propio pie de página y con el Registro Público de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, que sigue sin poder abrirse como listado público.

La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México (28 de octubre de 2026).

Instalar una app de apuestas cuesta cero pesos. Sostenerla cuesta bastante más, y no hablo del depósito.

Cada oferta que se anuncia con una palabra amable esconde un número: un rollover, un momio mínimo, una fecha límite, un tope a lo que puedes ganar con la apuesta gratis. Ese número es la parte del producto que nadie te enseña en la captura de pantalla, y es exactamente lo que cambia cuando comparas nueve aplicaciones en lugar de bajar la primera que aparece con una calificación alta.

En México hay un ruido adicional. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947, ninguna ley menciona las apuestas en línea y las marcas operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación concedido a un permisionario de juego físico. Traducción práctica: el papel que sostiene a la app que vas a instalar es un permiso, no una licencia digital, y la autoridad que lo vigila tampoco tiene un listado abierto de permisos para que tú lo verifiques con dos clics.

Las apps no cayeron del cielo. Las tiendas de aplicaciones las llevan clasificando 17+ mientras la ficha misma dice que solo las usan mayores de 18 años: una contradicción de etiqueta que resume bastante bien el estado del mercado. La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México al 28 de octubre de 2026; la de Playdoit, 4.86 con 130,876. Playdoit gana el dedo pulgar. bet365 gana un amparo y pierde el sitio.

Vamos por partes: primero el costo de apostar descuidado, después el aparato que llevas en la mano, y al final quién responde por la operación.

Juego responsable: lo que pierdes cuando el límite no existe

México no tiene registro nacional de autoexclusión. Conviene leer esa frase dos veces antes de depositar, porque define de qué depende tu salvaguarda real.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad de 17+ en la App Store, aunque sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años.

En un país con ese registro, una persona con problema de juego puede pedir que la saquen del mercado entero y el sistema la bloquea donde sea que se registre. Aquí no. Lo único que existe es la herramienta interna de cada casa: un botón dentro del perfil, una casilla de “juego responsable”, un formulario de cierre de cuenta. Sirve. También se queda a un solo paso de distancia de la autoexclusión real, porque basta abrir el sitio del vecino con otro correo para seguir jugando.

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe la participación de menores en las áreas de apuesta de los establecimientos y en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad en número. Las marcas sí: la ficha de cada app y el pie de página de cada sitio dicen 18+. No hay cifra estatutaria de juegos de azar que se pueda citar, y eso deja la puerta abierta a que la edad dependa de la política comercial de la casa y no de la ley.

El artículo 2 del Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, prohíbe toda actividad de apuesta o sorteo que no esté expresamente prevista. Suena severo. En la práctica es la razón por la que existen los permisionarios: la ley de 1947 prohíbe juegos de azar y apuestas en todo el territorio y solo autoriza las que se aprueban expresamente, de modo que la operación legal pasa por el permiso y nada opera por fuera del permiso.

Un límite que se configura no es un límite que te protege

Aquí va la parte incómoda. Un límite de depósito es un número que tú mismo pones y que tú mismo puedes subir. Cambia el monto, cambia el periodo, vuelve a guardar. La herramienta no juzga tu decisión, y si la casa tarda en aplicar el aumento, la queja no tiene a dónde ir: no hay autoridad con un procedimiento claro para obligarla.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026), Codere (desde enero de 2017) y Betway (desde septiembre de 2014) son apps con varios años en la App Store de México.

Lo que varios operadores enumeran en su propia ficha de tienda son descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión como herramientas de juego responsable; ese listado es de bet365, según su propia descripción en la App Store. No es una obligación legal que se pueda citar artículo por artículo. Es una oferta de producto.

Párate en el otro lado del mostrador y la lógica se ordena: una casa que te deja fijar el límite, te deja ajustarlo, porque el límite no está pensado para frenarte sino para que la relación se sienta controlada. Un límite que solo te custodia a ti es medio límite.

La app de BetMéxico suma un detalle que vale la pena copiar: además de descansos y autoexclusión, su ficha menciona límites de pérdida, no solo de depósito. Es una diferencia de fondo. El límite de depósito acota lo que entra a la cuenta; el límite de pérdida acota lo que sale del patrimonio, y ese es el número que una persona con problemas de juego necesita ver congelado.

Ninguna de las nueve apps revisadas convierte la protección en un contrato en el sentido estricto. Ninguna te bloquea en la competencia, ninguna te registra en una lista común y ninguna te impide volver mañana con otro correo. La app de Codere México, por ejemplo, incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en su ficha; es lo que hay, y es bueno que esté, pero un botón de cierre de cuenta no equivale a un mecanismo de exclusión verificable por terceros.

Qué cuesta el juego descuidado, en pesos

Las herramientas de responsabilidad son gratis. El descuido también, hasta que deja de serlo.

Una apuesta de $100 a un momio de 1.90 que gana devuelve $190, de los cuales $90 son ganancia y $100 es tu capital de vuelta. El margen de la casa vive dentro de ese 1.90, no en un cargo aparte que veas en la pantalla. Si apuestas diez veces el mismo monto y aciertas la mitad, cada apuesta fallida te cuesta $100 y cada acertada te deja $90: la cuenta cierra en una pérdida de $50 por una racha que, en el espejo, parece equilibrada.

Ese es el costo de ignorar el margen. Cinco aciertos, cinco fallos, diez boletos: se fueron cincuenta pesos empujados por aritmética, no por mala suerte. Un lector que juega dos veces por semana con ese patrón encuentra el costo sin necesitar ninguna lección de estadística.

Y el reloj del autoexclusión, como no existe el registro nacional, vuelve a poner todo en el mismo lugar. Quien quiera un cierre real de su cuenta y de sus accesos tiene que hacer el trámite casa por casa, con los tiempos y las reglas de cada una. Nada es imposible. Todo depende de la puerta en la que estés parado.

La app frente al navegador: qué gana y qué cuesta la pantalla

Abres navegador, escribes la dirección, entras con tu cuenta y haces lo mismo que en la app. La diferencia no siempre está en el servicio. A veces está en las casillas.

La clasificación de edad de estas apps es de 17+ en la App Store, mientras la descripción de cada una dice que el uso está reservado a mayores de 18 años. La tienda clasifica una app de apuestas un año antes que la mayoría de edad que la propia marca declara. Es un detalle administrativo que ninguna casa va a corregir con entusiasmo, y a un lector de 17 años le basta para instalar legalmente una app que dice que él no debería tener.

Fijar la apuesta en la app tiene ventajas que no son marketing: la notificación de liberación del momio llegó, el cash out se confirma con la huella, el boleto se guarda aunque la señal del autobús se caiga. En el navegador esa misma operación espera a que la red coopere.

Está la otra cara. La app pide sistema actualizado, versión de tienda, a veces ubicación, a veces el idioma del sistema para todo el contenido. Archivo instalable en el teléfono, función pendiente de un permiso del sistema operativo. La versión web no pregunta nada antes de mostrarte el momio: cualquier dispositivo con un navegador decente te deja ver el programa completo y decidir si el boleto se arma o no.

Anótalo como regla casera: si todavía estás comparando, el navegador es más barato, porque no instala y no pide nada. Si ya tienes estrategia fija y quieres retiro anticipado en el minuto 80 de un partido de la Liga MX, la app vale el espacio, y el navegador te va a hacer perder la jugada.

Los permisos que una app te cobra en el celular

Cada permiso tiene un precio, y casi ninguno se paga en dinero.

El permiso de notificaciones te avisa de un momio mejorado; también te avisa de un evento virtual a las once y media de la noche. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, promociones y eventos virtuales, y para tener todo eso en un solo lugar necesita permiso para interrumpirte. La cuenta de esas interrupciones no aparece en ningún estado de cuenta.

El permiso de ubicación permite validar la región desde la que operas; también se convierte en la primera información que un operador guarda de ti. En un mercado donde los documentos de KYC exigidos no están fijados en estatuto, esa diferencia pesa: los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT porque el juego es actividad vulnerable bajo la ley antilavado, pero la norma no te dice con exactitud qué te van a pedir ni en qué momento. Un permiso de app entregado al iniciar el registro te adelanta a esa verificación sin explicártela.

El permiso de almacenamiento, en el teléfono, guarda tu sesión abierta. Es comodidad. Es también la razón por la que prestar el celular con la sesión viva equivale a prestar la cuenta, y la cuenta tiene un titular con nombre, CURP y un retiro que solo puede ir a una cuenta bancaria a su nombre.

La app de Codere México cubre más de treinta deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; la de Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, su creador “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales; la de Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. Nada de eso exige el navegador ni la app por sí mismos. El dispositivo es el envase; el contenido es el mismo catálogo.

El protocolo en cada app es el mismo y no cambia de versión en versión: te registras, completas la verificación, depositas, y solo entonces se libera el retiro anticipado, el bono y las apuestas del club. Nada se paga antes de que la identidad esté en orden, y en un mercado sin licencia digital propia esa verificación es la única garantía de que el titular de la cuenta eres tú.

Nuestra selección: nueve apps, un solo criterio que importa

Ninguna de las nueve es gratis en el sentido completo de la palabra. Todas son gratis de instalar. La pregunta que ordena esta lista es qué le cuesta al lector tener la app puesta.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Dos formas distintas de escribir la misma obligación, y ninguna de las dos cuesta nada al lector.

El resto del costo se reparte entre permanencia, funciones y el momento en que la app decide pedirte algo. Pickwin salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. Playdoit salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. 1xBet salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. Tres edades muy distintas del mismo producto, y la más joven de las tres no carga el desgaste de una década de parches.

Casa de apuestas Permiso de SEGOB, según lo que declaran sus fuentes Qué dice la ficha de su app sobre el catálogo Edad declarada
Caliente Permiso de la SEGOB; número DGG/SP/404/97 publicado en el pie de página del propio sitio Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales 18+
Codere Permiso de la SEGOB; números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis 18+
Betway Permiso de la SEGOB; número 4184, según Casas de Apuestas Legales Más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales 18+
Betcris Permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles; el número del pie de página y el de la compilación no coinciden, así que no se imprime Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos y métodos de pago locales 18+
Playdoit Permiso de la SEGOB; número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales Sin detalle del catálogo en la ficha consultada 18+
1xBet Permiso de la SEGOB; número DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, no confirmado oficialmente Sin detalle del catálogo en la ficha consultada 18+
Novibet Permiso de la SEGOB; número DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales Sin detalle del catálogo en la ficha consultada 18+
Pickwin Permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V.; el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, por eso no se imprime Sin detalle del catálogo en la ficha consultada 18+
Strendus Permiso de la SEGOB; números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales Sin detalle del catálogo en la ficha consultada 18+

La primera sorpresa no está en la tabla sino debajo de ella. Cuatro de las nueve fichas no detallan el catálogo, y esas cuatro no son las peores del mercado: son las que anuncian menos. Una app de apuestas que no describe lo que ofrece en la tienda te obliga a entrar a su sitio para saber qué deportes cubre, y ese clic es gratis para todos.

La segunda está en la columna que nadie llena bien. Los permisos se citan, pero vienen de compilaciones de terceros, no del listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Solo Caliente publica su número en su propio pie de página. Ese detalle ordena la confianza, no la generosidad de la oferta.

Pickwin: la app vieja que solo pide registro

La ficha de Pickwin en la App Store de México está a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026: ocho años de parches sobre la misma base.

La marca opera bajo el permiso de la SEGOB de Producciones Móviles S.A. de C.V. (con Unocapali La Paz Operadora), según lo que declaran las fuentes que citan el permiso. El número no aparece impreso: la compilación que lo da publica el mismo número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y con dos marcas y un dígito de diferencia no hay razón para ponérselo al lector como si fuera un dato firme.

Aquí el costo es de otra clase. Sin catálogo descrito en la ficha, sin transmisión en vivo anunciada, sin creador de apuestas publicado, la app no promete casi nada, y lo que no prometes no lo puedes incumplir. Para quien solo quiere momios, boleto sencillo y parlay ocasional, ese silencio es una ventaja: nada en la aplicación compite por tu atención.

La otra cara es el registro. Ocho años de app no son ocho años de catálogo, y quien busque herramienta en vivo se va a topar con una pantalla que sí existe pero no se anuncia. También aquí se aplica la regla general: sin listado oficial de permisos abierto, el respaldo legal descansa en un permisionario identificado por terceros, no en un documento que puedas abrir tú mismo. Pickwin es la opción sobria de la lista, y la sobriedad tiene su público.

Betcris: dos números de permiso que no cierran

El pie de página del propio sitio de Betcris y la tabla del propietario dan números distintos de permiso. Uno aparece a nombre de Producciones Móviles, el otro en la compilación. Con dos cifras en la mano y ninguna confirmación oficial, lo honesto es no imprimir ninguna. Eso no hunde la marca. Ordena el expediente.

La app la publica TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Seis países en una sola app: conviene entender que la experiencia que te toca depende del mercado desde el que entras, no de la calidad del producto.

En el catálogo destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La combinación de retiro anticipado y retiros rápidos es la parte que más vale para un lector que quiere sacar dinero cuando el partido todavía no termina.

La discrepancia del número merece una decisión de lector: si el permiso te importa lo suficiente para revisarlo, esta es la app donde tendrás que pedirlo por escrito, porque la misma cifra que circula en una compilación circula en el pie de otra marca. En el resto, Betcris se sostiene por funciones, no por documentación.

1xBet: la sociedad distinta que aparece en la ficha

La App Store de México lista la app “1xBet: Apuestas Deportivas” a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. Conviene detenerse ahí: el nombre que ves en la tienda no es el nombre que sostiene el permiso, y ese desajuste no es un tecnicismo.

El permiso es de la SEGOB, con número DGJS/0002/2020 según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. La confirmación oficial no existe por la vía del listado de la DGJS. El titular, según las fuentes que citan el permiso, es Entretenimientos Naturales.

La app es la más antigua del grupo: salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. Una versión 259 es una versión 259: alguien ha estado publicando sin pausa desde antes de que existiera la mitad de estas apps. En estabilidad de producto, ese historial pesa, y pesa gratis para ti.

El costo de aquí no es dinero, es trazabilidad. Quien quiera saber quién es el responsable legal de su cuenta va a tener que saltar del nombre de la tienda al nombre del permisionario, y ningún sitio lo va a hacer por él. La app sigue siendo una de las más completas en funciones del grupo; el expediente detrás de ella es el que hay que seguir a mano.

Playdoit: la mejor calificada y la menos descrita

Playdoit tiene 4.86 con 130,876 valoraciones en la App Store de México al 28 de octubre de 2026. El lector puede decidir por sí solo qué hacer con eso: la nota más alta de las nueve apps que se comparan aquí, y en la ficha consultada no hay detalle del catálogo.

La app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso es de la SEGOB con número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; la confirmación oficial no existe por la vía del listado de la DGJS.

Cinco años en la tienda y una versión 1.31 no es una app inmadura. Es una app que se actualiza sin alardear de funciones, y por eso su calificación dice más sobre la experiencia de uso que sobre el catálogo. 130,876 valoraciones es una muestra enorme en el mercado mexicano: para una app con cinco años de vida, es una de las bases más grandes que se ven por aquí.

Al lector que decide por reputación le va bien. Al que decide por funciones, la ficha no le ayuda, y la consulta también es gratis.

Betway: el club de apuestas gratis y su cuota de permanencia

Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La app la publica Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada en la App Store de México.

El club con apuestas gratis semanales es el gancho y también su estructura de costo: pertenecer supone actividad recurrente, y ese es exactamente el comportamiento que la casa quiere de ti. La promoción se paga sola con tu constancia. Nada oscuro, pero es tu tiempo el que sostiene el beneficio, y tu constancia.

Los “Super” y “Ultra” son momios mejorados, no momios garantizados de por vida. Cuando se apagan, la misma apuesta vuelve al precio de siempre, que es el precio con el que deberías comparar antes de emocionarte con la etiqueta. Ese cambio no tiene fecha y no lo vas a encontrar anunciado.

El permiso es de la SEGOB con número 4184, según Casas de Apuestas Legales, y el titular, según las fuentes, es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Doce años de app con el mismo nombre en la tienda, algo poco común en este mercado.

Codere: treinta deportes y un bono de bienvenida grande

La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Ninguno de esos dos datos es una opinión: es lo que la casa publica sobre sí misma, y las dos cifras merecen leerse juntas.

Un bono de hasta 7,000 MXN es un techo, no un cheque. Quien deposita menos recibe menos; quien quiere acercarse al tope tiene que mover ese dinero de verdad. Y el requisito de apuesta está en la letra que la ficha de tienda no reproduce, así que el costo real del bono no está en la captura de pantalla.

El otro dato es de infraestructura. Tarjeta, SPEI y OXXO cubren los tres caminos por los que un mexicano puede meter dinero a una cuenta: banco en línea, transferencia y efectivo en tienda de conveniencia. Que la ficha de la app lo anuncie quiere decir que la casa asume que se deposita con frecuencia y en montos chicos.

El catálogo que declara es de más de treinta deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. El permiso es de la SEGOB con números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales.

Donde la ficha gana de verdad es en lo que dice de la salvaguarda: avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en la propia descripción de la tienda, en lugar de esconderlos bajo un enlace. Una casa que te enseña la salida antes de que entres ahorra al lector el momento más incómodo.

Novibet: una sola versión para dos mercados

Novibet publica su app en la App Store de México a nombre de Logflex MT Limited, con versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026. En la ficha consultada no hay detalle del catálogo deportivo.

El permiso es de la SEGOB con número DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; la confirmación oficial no existe por la vía del listado de la DGJS. El titular, según las fuentes que citan el permiso, es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.

Para México, el número de la versión sugiere que la app se comparte con otros países: una 4.30.0 no se construye para un solo mercado de tamaño medio. Eso es una deducción sobre el producto, no un dato del catálogo, y conviene tomarla como lo que es.

El costo que esto le pasa al lector es de expectativa. Una app internacional suele llegar con el contenido del mercado matriz y con el catálogo local agregado después, así que la cobertura de Liga MX y de deportes de Estados Unidos puede vivir en la versión web y no en el teléfono. Si el fútbol mexicano es tu mercado principal, aquí la prueba se hace dentro, no en la ficha.

Strendus: catálogo joven y tres permisos anotados

La ficha de la app de Strendus es de las que no describen el catálogo, y en una app de octubre de 2023 eso pesa más que en una de 2014. La publica NEW ADS S.A. DE C.V.; salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026.

El permiso es de la SEGOB con números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales, que no coincide con otras compilaciones sobre el titular; las fuentes que citan el permiso dan dos nombres: Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Con tres números y dos titulares, la lectura razonable es que la marca opera sobre permisos existentes y que el expediente está repartido.

Ese es el costo real de elegir así: más capas que revisar. Una marca nueva con permisos heredados no es un problema por sí misma, y en este mercado es más bien la norma. Lo que cambia es a quién le reclamas cuando algo sale mal, y esa respuesta vive en la documentación, no en la calificación de la tienda.

Para quien quiera probar algo distinto a las nueve marcas de siempre, el riesgo de la novedad aquí es el expediente, y el precio de entrada en dinero es el mismo que en cualquier otra: cero.

Caliente: la que pone su permiso a la vista

Caliente es la única de las nueve que publica su número de permiso en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97. La casa no se lo contó a una compilación. Lo puso donde tú puedes verlo sin pedirlo, y esa diferencia ordena la lista entera.

La ficha de su app en la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y la versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026. El titular, según las fuentes, es Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente).

Lo que ofrece también es amplio: transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo y el creador de apuestas en la misma pantalla significan que la app retiene la atención más tiempo que un catálogo estático, y ahí el costo se mide en minutos, no en pesos.

Su pie de página agrega lo otro: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, con un llamado a divertirse con responsabilidad y un enlace a la sección de juego responsable. No es un registro nacional —nada lo sustituye en este país— pero es la salvaguarda anunciada donde se anuncia el permiso, y eso dice algo de la casa.

Lo que cuesta una app sin permiso, y lo que cuesta la que sí lo tiene

Aquí se juntan las dos preguntas que se hace cualquiera antes de depositar: si esta app es legal y si mi dinero está protegido.

El marco es sencillo de enunciar y complicado de usar. La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, su artículo 2, la SEGOB interpreta y aplica la ley en lo administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina permisos, además de llevar los procedimientos de sanción. El artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal: esa palabra importa cuando discutes con una app que lleva ocho años en tu teléfono.

Los tipos de permiso que importan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28 del Reglamento. Quien tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles, según el artículo 31. Ahí está la explicación de por qué tantas marcas aparecen ligadas a razones sociales de juego físico: la operación digital cuelga del permiso presencial.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite solo las que se autorizan expresamente: la SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10). Ochenta años de distancia entre esa redacción y una app que se instala en un minuto.

Ninguna ley menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener una licencia digital independiente y quedan amarrados a un permisionario con permiso presencial, y muchas marcas extranjeras usan un titular local. La palabra correcta es permiso, no licencia, y no es un matiz de vocabulario: es la diferencia entre un acto administrativo temporal y un título que en otras jurisdicciones se puede consultar en línea.

El listado que no se puede abrir

Se dice que la DGJS publica un PDF de sitios autorizados. Ese listado no se pudo abrir. Entre mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que existiera un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Con esas cifras, no hay número que se pueda citar. Tampoco hay número de permiso que se pueda imprimir como oficial.

Ese hueco es lo que un lector debe traducir a su propia rutina: verificar una app en México no es leer un registro, es leer un pie de página. La ficha de la app de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, y el pie de caliente.mx muestra el suyo con número. Fuera de esos dos casos, el permiso se sostiene en lo que cada marca publica y en lo que las compilaciones de terceros repiten.

Los permisos de las nueve marcas comparadas se citan así: Pickwin y Betcris operan bajo el permiso de Producciones Móviles, y en ambos casos el número no se imprime porque las fuentes se contradicen. 1xBet, Playdoit, Betway, Codere, Novibet y Strendus llevan números tomados de compilaciones, no confirmados oficialmente. Caliente es la única que publica el suyo en su propio sitio. Ninguna de estas afirmaciones se apoya en el listado de la DGJS, que sigue cerrado.

El artículo 29 del Reglamento precisa lo que un permisionario de apuestas remotas debe entregar: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Nada de eso es tu problema directo. Todo eso es exactamente lo que un operador offshore no te ofrece, y ahí aparece el costo de la alternativa sin permiso.

Reformas que no han cambiado tu cuenta

En octubre de 2026, la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo mandó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Se reporta el 13 de octubre de 2026 como la fecha del texto terminado, y la fecha importa: una reforma en el escritorio no cambia una sola cláusula de lo que aceptaste al registrarte.

Hay además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Si llegara a aprobarse, la app que uses tendría un registro de exclusión al que apelar y una edad distinta para instalar. Hoy ninguna de las dos cosas existe.

Sobre publicidad y bonos, tampoco hay una regla federal que citar: ni un artículo de publicidad en los textos del Reglamento revisados, ni una norma estatutaria sobre bonos. Los reportes de límites de horario en radio y televisión describen iniciativas, no ley, y las propuestas para limitar a influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o vetar los bonos de bienvenida no están aprobadas. La publicidad muestra la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario.

Una cosa sí cambió y va en el otro sentido. Tras el alza del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. El bono que ves hoy no es el bono de hace dos años, y esa es una razón más para leer la letra chica de Codere y sus 7,000 MXN.

El impuesto que ya está descontado

El IEPS vive en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Está reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, y ese prestatario debe cumplir las obligaciones de la LIEPS. El incumplimiento grave puede traer bloqueo temporal del servicio digital, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA.

La base no está establecida. El texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y la consecuencia editorial es simple: no se puede escribir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Es un impuesto sobre el operador que llega al lector igual, porque el margen de cada momio tiene que cubrirlo. Tu 1.90 ya carga esa cuenta.

Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos reglas, dos bases, un mismo mercado.

En premios, el ISR vive en los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera el 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según reporte secundario.

El operador emite el CFDI de retenciones de los premios gravados. Eso es un documento que deberías pedir sin que nadie te lo recuerde.

Queda un hueco que la investigación no llena: los premios de sitios sin permiso. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, así que la situación de un premio pagado por un sitio sin permiso no puede afirmarse ni negarse desde aquí. La posición razonable es la de siempre: consul­ta a un contador o asesor fiscal antes de apostar en grande fuera del permiso.

Bloqueos, amparos y una fecha al lado

El estado del bloqueo es inestable y por eso se escribe con fecha.

El 11 y 12 de noviembre de 2025, la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió a esas apps publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. En 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.

Por eso ninguna de las dos marcas bloqueadas aparece como ficha activa en esta comparación, y por eso la app de Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México aunque la marca lleva bloqueada desde noviembre de 2025. La tienda no ejecuta un bloqueo. La app está disponible. El sitio no responde. Un lector puede vivir meses creyendo que su casa opera porque el icono sigue en su pantalla de inicio.

Un dato que conviene tener claro: el artículo 8 de la LFJS permite a la SEGOB clausurar establecimientos sin autorización, y la SEGOB fortaleció su facultad de bloquear dominios y apps sin permiso, pero una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. Tampoco está establecido un delito o multa para un jugador que apueste en un sitio sin permiso. Ni sanción ni exención: las dos cosas se callan, y conviene saber que se callan por falta de fundamento, no por indulgencia.

La comparación honesta es esta. Una marca con permiso te da un domicilio legal en México, un permiso de la SEGOB, controles de KYC y antilavado, y un CFDI de retenciones. Una marca offshore no te da nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos hay registro nacional de autoexclusión, así que esa protección no se compra con el permiso. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y la zona offshore se describe desprotegida: sin marca que la represente y sin condiciones de depósito o de bono que se puedan comparar aquí.

Lo que de verdad decide qué app instalas

El criterio final no es la calificación de la tienda ni el tamaño del bono. Es cuántas cosas de la app vas a usar y cuántas te van a costar tiempo o margen.

Un lector de 500 pesos por jornada no necesita transmisión en vivo ni un club de apuestas gratis semanales: necesita un retiro que llegue y un momio que no esté recortado. Un lector que apuesta los domingos en la Liga MX sí va a exprimir el retiro anticipado y la apuesta en vivo. La misma app puede ser la mejor y la peor opción para dos personas, y eso no es relativismo: es que el costo se mide contra el uso.

La permanencia en la tienda merece mirarse en la tabla. Pickwin publica desde agosto de 2018, Playdoit desde agosto de 2021, 1xBet desde junio de 2014. Strendus, en cambio, salió en octubre de 2023 y su catálogo no está descrito en la ficha. La edad de una app no garantiza nada por sí sola, pero una app con años y versiones acumuladas ha pasado por más temporadas de alto tráfico sin desaparecer.

La documentación vuelve a mandar. Caliente publica su número de permiso en su propio sitio. Las demás lo citan por vía de compilaciones. Ese detalle no decide la calidad del catálogo y sí decide a quién le reclamas.

Y el bono hay que leerlo como lo que es: un descuento condicionado, no un regalo. El techo de 7,000 MXN de Codere solo existe si depositas y mueves dinero suficiente. El club de apuestas gratis semanales de Betway solo paga la constancia. Ninguno de los dos es un problema. Los dos se vuelven un problema cuando el lector los cuenta como ganancia antes de cumplir el primer requisito.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay listado público que puedas abrir: la Dirección General de Juegos y Sorteos no publica un registro accesible y los conteos de sitios autorizados se contradicen entre sí. Lo verificable es el pie de página del sitio: ahí deben aparecer la clave del permiso y el nombre del permisionario. Caliente publica su número en su propio sitio; en otras marcas el dato solo circula en compilaciones de terceros.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es el monto por el momio en formato decimal. Un boleto de $100 a 1.90 devuelve $190, de manera que la ganancia neta es de $90 y el monto apostado regresa dentro de esa cifra. En un parlay los momios de cada selección se multiplican en un solo precio, y una sola selección fallida tumba el boleto completo.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota cuando sumas la probabilidad implícita de todos los resultados de un mismo mercado. El momio decimal se convierte en 1 dividido entre el momio; la suma de esas fracciones siempre pasa de 1, y ese excedente es lo que la casa retiene. Una apuesta de $100 a 1.90 que gana devuelve $190, y la diferencia entre ese precio y el precio justo es la parte que ya pagaste antes de que rodara el balón.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde el perfil de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada app. bet365 enumera en su ficha descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión; BetMéxico suma límites de pérdida. Ninguna de estas herramientas es una obligación de ley en México, y como la configura el propio usuario, también puede modificarla él mismo.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. El operador entrega el CFDI de retenciones, y los premios mayores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.

¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?

Una marca sin permiso mexicano no te ofrece domicilio legal en el país, ni controles de KYC y antilavado, ni CFDI de retenciones. Tampoco responde ante la SEGOB. Suma el riesgo operativo: la autoridad ha bloqueado dominios y apps, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado mientras los tribunales deciden. Ni sanción ni exención para el jugador están establecidas.

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