Probabilidades de apuestas deportivas en México: el precio real de cada momio y quién paga el margen

Updated noviembre 2026
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Un cuaderno abierto con momios escritos a mano, una calculadora y un lápiz sobre una mesa de madera

En un mercado de dos resultados pagado a 1.90 y 1.90, la casa se queda con aproximadamente 5 % de todo lo apostado. Ese es el precio de entrada a cualquier boleto, y casi nunca aparece en la publicidad de la casa de apuestas. Todo lo demás que un apostador aprende sobre momios —cómo se calculan, cómo se convierten en probabilidades, cómo cambian según el deporte o el mercado— es una forma de medir ese porcentaje, o de decidir si vale la pena pagarlo.

En los momios variables (totalizador o parimutuel) los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de las plataformas se cotejaron contra lo que publica la Secretaría de Gobernación y contra los pies de página y fichas propias de cada marca.

Antes de seguir: el permiso mexicano no es una licencia. Es un acto administrativo temporal que la Dirección General de Juegos y Sorteos otorga a un permisionario, y la casa que lo tiene no pierde dinero por ello. Nadie regala margen. Lo cobra dentro del momio, todos los días, sin decirlo.

Juego responsable: el límite lo pones tú, porque nadie lo pone por ti

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esa frase debería leerse dos veces, porque significa que un apostador que se descubre en problemas no puede pedir que lo saquen del sistema: puede cerrar su cuenta en una casa, registrarse en la siguiente por la mañana y nadie lo detiene. La Ley Federal de Juegos y Sorteos no obliga a las plataformas a constituir ese registro, y las herramientas que existen son internas de cada marca: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. Cada una vive dentro de su propia plataforma y muere con ella.

Las herramientas que sí existen y a quién obligan

Las nueve plataformas revisadas publican avisos de juego responsable en distintos grados. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección propia de juego responsable. La ficha de tienda de aplicaciones de Codere México declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable junto con políticas de cierre de cuenta. La app Caliente Deportes repite el 18+ en su propia descripción.

Esas herramientas son gratuitas, voluntarias y revocables. Un límite de depósito que la propia cuenta fija se levanta con un correo y algo de paciencia; una autoexclusión interna dura lo que la plataforma quiera que dure. No hay autoridad que audite el cumplimiento ni a quién reclamar si la herramienta se ignora. El reglamento vigente, el que se reformó el 16 de noviembre de 2023, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra de edad: el 18 es lo que cada marca afirma sobre sí misma.

Nada de esto es responsabilidad exclusiva de las casas. El hueco es de la ley, y quien lo paga es el apostador que necesita el freno justo cuando menos capacidad tiene de ponerlo.

El detalle de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, del Reglamento, del permiso como acto temporal, de las reformas y de lo que pasó con las marcas bloqueadas aparece más adelante, en la parte normativa de esta guía. Aquí lo único que importa es la consecuencia práctica: sin registro nacional, la única salvaguarda verificable es la que el propio usuario configura antes de necesitarla. Después, ya no.

Fricción deliberada: lo que cuesta cerrar una cuenta

Cerrar cuenta en una plataforma con permiso implica una verificación de identidad previa y un saldo pendiente que hay que retirar a una cuenta bancaria a nombre del mismo titular. Un apostador que decide cortar por lo sano a las tres de la mañana de un domingo va a esperar. Ese retraso no es un accidente del diseño: es el margen que da la propia burocracia para que la decisión se enfríe, y en muchos casos funciona a favor del apostador. En otros, no.

Fundamentos: cómo se convierte un momio en una probabilidad

En las apuestas deportivas, el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1.25 / 5.00 / 10.00 el resultado ronda 90.91 %. La probabilidad implícita de cada resultado, en el formato decimal, es sencillamente el inverso del momio: 1.01 equivale a 99.01 %, 2.00 a 50.00 % y 4.00 a 25.00 %. Nada más. Un momio de 2.00 no promete una moneda al aire; promete que la casa te devuelve el doble si aciertas, y que en su libro ese resultado ocurre la mitad de las veces que el mercado se repita lo suficiente.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
En las apuestas deportivas, el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma.

Lo que realmente estás comprando

El apostador que suma los inversos de los tres resultados del ejemplo obtiene un total de 1.10. Ese excedente sobre 100 % tiene nombre —se le llama overround— y es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Con un libro así, la casa no necesita acertar el resultado. Cobra igual. La única forma de que pierda en un mercado concreto es que las apuestas se concentren de un lado, y para eso están los ajustes de momio durante la semana.

Aquí es donde el angelito de la publicidad se cae de la nube. La casa de apuestas no compite contigo; te vende un precio. Cuando la publicidad promete los “mejores momios del mercado”, lo que está prometiendo es un margen ligeramente menor al del vecino, no la ausencia de margen.

La calculadora y lo que mide

Una calculadora de probabilidades de apuestas sirve para dos cosas distintas y conviene no confundirlas. Para pasar de momio a probabilidad implícita, basta el inverso. Para medir cuánto se queda la casa en un mercado entero, hay que sumar los inversos de todos los resultados. La primera operación dice algo sobre un precio. La segunda dice algo sobre la casa.

Un apostador que solo hace la primera se queda con la sensación de haber encontrado valor donde solo había aritmética. Un apostador que hace la segunda entiende por qué dos casas pueden ofrecer el mismo favorito a 1.55 y 1.60, y por qué esa diferencia importa más que cualquier bono de bienvenida del catálogo.

Probabilidad implícita y probabilidad real

Ninguna de estas cuentas dice qué va a pasar. La probabilidad implícita es una cifra de mercado, no una previsión. Si el mercado paga un resultado a 4.00, la casa está diciendo que en su libro eso ocurre una de cada cuatro veces; la casa puede equivocarse y el apostador puede tener razón. Pero el momio ya incorporó el margen antes de que el apostador llegara, y por eso acertar tiene que ser más frecuente que lo que sugiere el número para que la operación compense a lo largo del tiempo.

Estrategia y banca: el pronóstico que nadie puede darte

Un apostador que llega buscando “las apuestas con más probabilidades de ganar” suele salir con una lista de favoritos. La lista no le sirve de mucho, porque el momio del favorito ya está ajustado a la baja por definición. Un favorito a 1.20 convierte 100 pesos en 120, y para que ese boleto valga la pena a lo largo de veinte repeticiones el favorito tiene que ganar más del 83.3 % de las veces. Pocos favoritos lo hacen con esa constancia.

Por eso aquí no vas a encontrar un pronóstico. Nadie sabe el resultado de un partido, y un apostador que actúa sobre la predicción de otro pierde dinero real con la palabra de ese otro. Lo que sí se puede hacer es ordenar la banca de modo que las cuentas estén del lado del apostador cuando la racha se rompa.

Dimensionar la apuesta y no enamorarse del boleto

La regla que sobrevive a cualquier racha es aburrida: una fracción pequeña y fija de la banca por boleto, y ninguna apuesta que duela perder. El apostador que arriesga 20 % de su saldo en una sola combinada no está midiendo probabilidades, está midiendo su aguante emocional. Y el aguante emocional se agota justo cuando empieza la mala racha.

Conviene mirar el precio antes del pronóstico. Si un mercado tiene margen alto, el favorito que se ve irresistible suele ser el resultado más caro del boleto. La pregunta útil no es “¿quién gana?” sino “¿el precio que me ofrecen por acertar es mejor que lo que la casa ya descontó?”. Es una pregunta incómoda y menos divertida. También es la única que tiene respuesta con números.

La analítica y sus límites

Las estadísticas en vivo, los momios que se mueven durante el partido y las herramientas de tendencia sirven para ajustar una lectura, no para ganar por sí solas. Un generador automático de combinadas construye el boleto rápido y sin fricción, que es exactamente lo que la casa quiere vender; la velocidad del armado no tiene ninguna relación con la calidad del precio.

Quien use una calculadora para comparar mercados entre dos plataformas distintas está haciendo el trabajo que da ventaja: la diferencia de unos cuantos puntos porcentuales en el pago a lo largo de cien boletos pesa más que cualquier promoción de temporada. Ese cálculo no exige conocer ningún resultado.

Gestión y disciplina, no sistemas milagrosos

Ninguna combinación de filtros estadísticos elimina el margen, porque el margen está dentro del precio desde antes de que el apostador mire. Un sistema que gana en una simulación suele estar midiendo el pasado con los momios de hoy, y los momios de hoy ya absorbieron el pasado. La disciplina rentable es modesta: comparar precios, dimensionar la banca, no perseguir pérdidas, retirar de vez en cuando. Cuatro cosas aburridas que no venden nada.

Mercados y momios: cada formato esconde un precio distinto

Momio fijo, momio variable y quién asume el riesgo

En los momios fijos la casa fija el precio y actúa como contraparte del apostador; el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Eso te da certeza de precio y deja el riesgo entero del lado de la casa, que es justo por lo que cobra su margen.

En los momios variables, el totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. Ahí no hay margen fijo: hay una comisión de entrada que puede ser brutal, y el apostador no sabe qué precio tiene hasta que ya no puede salirse. Es el formato donde el apostador mexicano que juega la quiniela del hipódromo paga la tasa más alta de todo el catálogo.

Dos resultados, tres resultados y la diferencia de pago

Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Es decir: al mercado de dos vías le queda un margen del 10 % aproximadamente, y al de tres vías uno del 15 % aproximadamente.

Esa diferencia es la que explica por qué el mismo partido se ve “más barato” en un mercado lateral que en el 1X2. No es generosidad. Es que hay un resultado menos que cubrir y la casa reparte su margen entre dos precios en lugar de tres. El apostador que busca valor hará bien en mirar primero los mercados de dos vías y las líneas de hándicap, donde el margen es más flaco por construcción.

Y conviene decirlo sin adornos: el mercado que la casa empuja con más publicidad durante la semana suele ser el de tres vías del partido estrella, donde su tajada es mayor.

Cuánto cambia el margen según el precio

No todos los precios de dos vías son iguales. Un momio de 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados da un pago cercano a 97.5 % y un margen de la casa de aproximadamente 2.5 %; con momio de 1.80 en ambos lados el margen sube a cerca de 10 %. Cuatro veces más, en el mismo tipo de mercado, con el mismo número de resultados y sin que el apostador note nada raro en la pantalla.

Ese es el rango completo que puede esconder un momio de apuestas deportivas “normal”. El apostador que solo mira si su equipo favorito paga más o menos de 1.90 no está comparando nada. La comparación útil exige mirar los dos lados del mercado.

La aritmética del ejemplo y su banda

Toma un mercado ilustrativo de dos resultados, ambos pagados a 1.90 decimales. No es un precio cotizado por ninguna casa revisada; es el ejemplo que hace visible la mecánica. Al hacer la cuenta, el pago de ese mercado se queda en la banda del 94.5 % al 95 % aproximadamente, y el margen de la casa en la banda del 5 % al 5.5 % aproximadamente. La condición que sostiene la banda es una sola: que ese 1.90 sea realmente el precio de los dos lados y no de uno solo. En cuanto una casa ofrece 1.92 en un lado y 1.88 en el otro, el margen se estrecha, y en cuanto publica 2.00 sin margen aparente, el segundo lado ya no está a 1.90. La conclusión que ese cálculo sostiene es limitada y hay que respetarla: dice qué parte de lo apostado en ese mercado vuelve a los apostadores, no qué probabilidad tiene un boleto de ganar.

Para el apostador, la lección práctica es esta. Una casa que paga 95 % te está cobrando 5 pesos por cada 100 que apuestas; una que paga 90 % cobra el doble. En cien boletos de 500 pesos eso es una diferencia de 2,500 pesos mexicanos, y ni un solo bono de bienvenida del mercado tapa ese agujero sin pedir algo a cambio.

Deportes y torneos: divisiones, hipódromos y un Mundial que ya se jugó

Fútbol: el mercado rey y su margen de tres vías

El futbol es lo que la mayoría tiene en la cabeza al buscar probabilidad apuestas futbol, y es también el deporte con el margen más generoso para la casa en su mercado principal. El 1X2 obliga a cubrir tres resultados y el pago cae alrededor del 85 %, así que el apostador que se limita a ese mercado paga de entrada el peor precio de la casa. Los mercados derivados —más/menos, hándicap asiático, ambos anotan— tienen dos lados y suelen pagar mejor. La diferencia entre una casa y otra también pesa aquí más que en cualquier otro deporte, porque el volumen es tan grande que unas décimas de punto significan cientos de pesos en una temporada.

Una plataforma para el apostador hípico

La quiniela hípica mexicana tiene su propia estructura y su propio costo. En los hipódromos, galgódromos y frontones el “cruce de apuestas” está regulado aparte, con la prohibición expresa de que participen menores, y el formato parimutuel se lleva la parte más alta de todo el sistema: en carreras de caballos el reparto llega a rondar el 85 %, mientras que en los operadores estatales se queda por debajo del 50 %.

Quien apuesta a los caballos está jugando un juego distinto al del momio fijo. No compite contra una casa que fijó un precio, compite contra la suma de los demás apostadores, y la casa solo cobra su comisión. Es un mercado más transparente en su mecánica y más caro en su tasa. Para el aficionado ocasional, la comisión se come cualquier lectura fina del programa.

Baloncesto, tenis, UFC, esports y la temporada larga

El tenis es el ejemplo clásico del mercado de dos vías que paga mejor. El baloncesto vive en una zona intermedia y depende del mercado: el ganador del partido suele tener dos lados, pero los mercados de jugador y de parciales son otra historia. La UFC combina un mercado principal sencillo con un catálogo de métodos de victoria donde el número de resultados posibles se dispara y el pago se estrecha. Los esports funcionan parecido y con precios que se mueven rápido durante una serie.

De todo el catálogo, el apostador que solo quiere el menor costo posible se queda en los mercados de dos resultados de deportes individuales, y deja los mercados exóticos para cuando tiene una lectura concreta. La cobertura de cada plataforma varía y cada una publica cuántos deportes cubre en su propia ficha.

El Mundial 2026 y una lección de fechas

La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio, con México como una de las sedes. Eso significa que cualquier página que hoy prometa “probabilidades de que México gane el Mundial 2026” está vendiendo humo reciclado: el torneo terminó. Los momios que se publicaron antes del torneo eran precios de mercado con margen incorporado, calculados sobre la información disponible en ese momento, y no una previsión que alguien pudiera garantizar.

Para el apostador mexicano, la lectura es útil de cara al futuro: los torneos grandes son cuando las casas abren más mercados y también cuando la publicidad empuja más apuestas al mercado principal de tres vías, el más caro para el cliente. Esperar a que amaine la fiebre publicitaria de un Mundial no cuesta nada y ahorra bastante.

Las nueve plataformas con permiso SEGOB que sí se pueden revisar

Cómo se evaluó a cada una

Las nueve marcas que aparecen abajo operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a través de un permisionario con presencia física. El permiso es la palabra legal; la licencia, no. La lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número se cita tal como lo da la fuente que lo publica, sin presentarlo como confirmado oficialmente. Esta selección no es un ranking ni una recomendación: son las marcas sobre las que hay información cotejable, y una marca ausente de esta lista no queda por ello sin permiso.

Cada ficha de tienda de aplicaciones y cada pie de página dicen cosas distintas sobre permisos, depósitos y promociones. Lo que se recoge aquí es lo que cada plataforma afirma sobre sí misma o lo que una compilación de terceros publica, y siempre con el nombre de quien lo dice. No se compara lo que las fuentes no cubren.

Plataforma Permiso SEGOB tal como lo publica su fuente Lo que su propia ficha declara sobre momios y apuestas
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente Apuestas previas al partido y en vivo, con quinielas y “survivors”, opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real
Betway 4184, según Casas de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente —
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betcris Permiso del permisionario, según el pie de página de su propio sitio; número no publicado porque su pie y la tabla de la compilación difieren; titular Producciones Móviles, con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018 —
Pickwin Permiso del permisionario; número no publicado porque las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Apuestas previas y en vivo, quinielas y “survivors” con opción privada, casino en vivo y seguimiento en tiempo real
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V.; no confirmado oficialmente Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay S.A.P.I. de C.V. (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente —
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales, que difieren sobre el titular; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; no confirmado oficialmente —

Tres filas quedan con un guion en la última columna porque su ficha y su pie de página no hablan del catálogo de momios. Es un hueco informativo, no una señal sobre la marca: quien quiera saber qué mercados ofrece Betway en un partido concreto los verá en su propia pizarra antes de armar el boleto, y esa consulta de treinta segundos vale más que cualquier resumen de terceros.

Playdoit: quinielas privadas para quien quiere jugar con su grupo

Playdoit entra a la lista por una razón poco glamorosa y muy mexicana: la quiniela. Su ficha combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, incluida la opción de armar quinielas privadas, además de casino en vivo y seguimiento en tiempo real. El permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según Casas de Apuestas Legales, sin confirmación oficial.

El valor real de la quiniela privada no está en el precio, está en el formato: el apostador que juega contra amigos y compañeros de oficina está apostando en un grupo cerrado donde el margen no lo cobra la casa del mismo modo, porque no hay una casa fijando el precio de cada casilla. Quien solo busca el momio más alto del partido del domingo encontrará mejores números en cualquier plataforma grande. Quien quiere que la apuesta sea un juego social con reglas propias tiene aquí su caso de uso. Es una diferencia de producto, no de precio, y eso la hace inútil para el apostador de volumen.

Betway: el permiso más citado y el catálogo menos documentado

Betway aparece con el permiso 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según Casas de Apuestas Legales, otra vez sin confirmación oficial. De su oferta de momios no hay descripción publicada en las fuentes cotejadas: ni número de deportes, ni mercados destacados, ni promociones de temporada.

Eso deja al apostador con una tarea que debería ser la primera de todas y que casi nadie hace: abrir la pizarra del partido que le interesa y mirar los dos lados del mercado. Una casa sin catálogo documentado no es una casa mala; es una casa sin reseña. Comprobar un 1X2 en concreto antes de registrarse toma menos tiempo que leer un bono.

Codere: el catálogo más ancho de la lista

Codere declara algo que ninguna otra ficha de esta lista declara con números: más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de su app añade que opera con permiso de la SEGOB, que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas Legales, sin confirmación oficial.

“Momios mejorados” es una de esas frases que suenan a regalo y son un ajuste de precio temporal con nombre bonito. La mejora suele aplicarse a un puñado de eventos seleccionados por la propia casa, casi siempre en el mercado principal y casi siempre con un tope de apuesta por debajo del habitual. Para el apostador de banca pequeña eso puede valer la pena; para el que mueve volumen, la restricción de monto hace que la mejora se quede en el escaparate.

Betcris: el que sí publica una licencia, y no es la mexicana

Betcris es el caso más interesante de la tabla y también el más fácil de leer mal. Su pie de página muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. Nada de eso es lo que lo distingue. Lo que lo distingue es que su propia empresa, TV Global Enterprises Ltd., publica además una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ese segundo documento es el único rastro internacional de la tabla, y su fecha de vencimiento importa más de lo que parece. Es un dato con fecha cierta, no una promesa abierta. Para el apostador que valora tener una segunda jurisdicción detrás de la marca, ahí está el detalle; para el que solo quiere los momios del fin de semana, cambia poco. Conviene recordar que una licencia extranjera no sustituye al permiso mexicano ni añade protección dentro del país.

Pickwin: el número que no se puede imprimir

Aquí la tabla se pone honesta por la fuerza. Pickwin figura con un permiso del permisionario a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., en compañía de Unocapali La Paz Operadora, pero el número no se publica: las fuentes se contradicen, y el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un titular compartido, un número que no cuadra.

Esto no significa que Pickwin opere sin permiso. Significa que el apostador no puede verificar el número por su cuenta y que la transparencia del sector deja bastante que desear. Su oferta, en cambio, sí está descrita: apuestas previas y en vivo, quinielas y “survivors” con opción privada, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Comparte el ADN de quiniela con Playdoit y comparte el titular con Betcris.

1xBet: catálogo amplio, papeles confusos

1xBet es la ficha con más oferta descrita y la menos clara en su titularidad. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; la App Store, por su parte, lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.

Esa discordancia entre la tienda de aplicaciones y el permisionario merece una frase clara: no se sabe con certeza qué empresa responde por la operación mexicana. Para el apostador que usa la app eso no cambia el momio del partido, pero sí cambia a quién le reclama si algo sale mal. El catálogo de esports y transmisión en vivo es de los más completos de la lista; el rastro documental, de los más confusos.

Caliente: el permiso más visible y la promoción más ambigua

Caliente es la única plataforma de la tabla que muestra su permiso en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. Sigue sin ser confirmación oficial de la DGJS, pero es el número mejor exhibido de todos.

Su app Caliente Deportes, publicada por la misma operadora en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y repite el 18+. En el encabezado de su sitio se anuncian 1,000 pesos mexicanos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos mexicanos, sin que la página aclare si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.

Ahí está el problema de fondo. Un monto “sin depósito” que no especifica el producto al que aplica puede terminar siendo saldo de casino, con requisitos de apuesta mucho más duros que los de una apuesta deportiva. Antes de tocar esa promoción, el apostador debería leer su letra chica y comprobar a qué mercados se puede destinar el saldo. El permiso bien exhibido no dice nada sobre la generosidad del bono.

Novibet: una ficha corta y un permiso citado

De Novibet se conoce el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según Casas de Apuestas Legales, sin confirmación oficial, y poco más en cuanto a su oferta de momios: las fuentes cotejadas no describen su catálogo deportivo.

Para el apostador curioso, esto convierte a Novibet en una marca que hay que abrir y mirar antes de decidir. La comparación de precios de un partido concreto, la profundidad de los mercados de hándicap y la presencia o ausencia de transmisión en vivo son cosas que se ven en cinco minutos dentro de la plataforma. Lo que no se puede ver tan rápido es el margen general, y para eso hace falta sumar los inversos de varios mercados y compararlos con los de otra casa.

Strendus: tres permisos, un titular en disputa

Strendus es la ficha con más números de permiso y con la atribución más disputada: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales, que difiere sobre el titular y nombra a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads. Ninguna confirmación oficial está disponible.

Una acumulación de permisos de años distintos puede leerse de dos maneras: como una operación con historial largo y renovaciones sucesivas, o como una estructura corporativa que cambió de manos varias veces. Sin la lista oficial abierta no hay forma de distinguir una de la otra. El apostador que quiera certeza documental tendrá que conformarse con el número que la propia plataforma publique en algún lado, o con operar sabiendo que la verificación se hace sola por teléfono.

Qué tienen en común las nueve — y qué no te dice ninguna

Ninguna de las nueve publica el margen de sus mercados. Ninguna publica su porcentaje de pago. Esa es la información que el apostador necesita para comparar precios y es exactamente la que no está en el escaparate de ninguna casa de apuestas del país. Se puede reconstruir sumando los inversos de los momios de un mercado, pero eso exige trabajo manual y una calculadora.

Lo que sí ofrecen todas es un catálogo de promociones, transmisiones y creadores de apuestas. Son productos fáciles de anunciar y difíciles de comparar. El margen es al revés: difícil de anunciar, decisivo al comparar. Esa asimetría no es casual, y explica por qué la reseña de una casa de apuestas casi nunca habla del único número que cambia el resultado a lo largo de un año.

Panorama: qué es exactamente la probabilidad de una apuesta en México

El concepto que ordena todo lo anterior es simple y tiene dos patas. La primera pata es el precio: el momio decimal, que dice cuánto devuelve un boleto ganador. La segunda pata es la probabilidad de ganar apuestas deportivas, que es la lectura en porcentaje de ese mismo precio y que, sumada con sus compañeros de mercado, deja ver cuánto se queda la casa.

El porcentaje de pago mide qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores en forma de premios. El margen es el resto. Entre ambos está todo el negocio, y la posición del apostador se define por cuál de los dos mira.

El momio como precio y como probabilidad

Un momio de 1.50 devuelve 150 pesos por cada 100 apostados, con 50 de ganancia. Su probabilidad implícita es 66.67 %. Un momio de 3.00 devuelve 300 por cada 100 y su probabilidad implícita es 33.33 %. El apostador que quiere saber si un precio le conviene tiene que decidir si el resultado ocurre más o menos veces de las que sugiere esa cifra. No hay atajo estadístico para esa decisión, y quien prometa un atajo está vendiendo otra cosa.

La apuesta sencilla es el caso limpio: un resultado, un precio. La combinada multiplica los momios de las patas y multiplica también la dificultad, porque la probabilidad de acertar todas es el producto de las probabilidades individuales. Dos patas a 1.90 cada una se convierten en un momio de 3.61 y en una probabilidad implícita de 27.7 % aproximadamente. La casa cobra su margen dos veces.

Apuestas y probabilidad en el hipódromo y en el totalizador

El momio variable funciona al revés que el fijo. En el totalizador los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. La casa solo retiene su comisión, y esa comisión es la que determina el pago. En carreras de caballos el reparto llega a rondar el 85 %; en los operadores estatales se queda por debajo del 50 %. Dos mercados con la misma etiqueta y con costos que se diferencian en decenas de puntos.

Esa mecánica cambia lo que el apostador puede calcular. En el momio fijo puede comparar el precio antes de apostar. En el variable solo puede estimar el reparto probable a partir de lo que ya está en el pozo, y la cifra final la conoce cuando ya no hay vuelta atrás. Para el apostador mexicano que juega la quiniela del hipódromo, el costo de la comisión es una decisión tomada antes de mirar el programa.

Por qué el mercado prefiere que no calcules

Nada de esto es un secreto ni exige ser matemático. Exige, eso sí, hacer una suma antes de apostar y no después. La casa de apuestas no teme a la aritmética; teme al apostador que compara. Por cada punto porcentual de margen que un cliente detecta, hay un argumento publicitario menos que funciona.

El cálculo que propone esta guía no es de resultado, es de costo. No dice si gana el favorito. Dice cuánto cuesta preguntarlo, y esa cifra aparece en el boleto antes de arriesgar nada.

Normativa: permiso, bloqueos y la cuenta que sí llega

México no tiene licencia para el juego en línea ni una ley específica de apuestas por internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y permite solo los que quedan expresamente autorizados; la Secretaría de Gobernación otorga los permisos correspondientes e inspecciona, la propia ley permite clausurar establecimientos sin autorización y ninguna sede puede instalarse junto a escuelas o centros de trabajo. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la lógica: en su artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas que no esté expresamente prevista, y en su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol.

Esa es la razón por la que la palabra correcta es permiso y no licencia. El permiso es temporal, se otorga a una persona, no se transfiere, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas y constituir fianza. Una plataforma digital no puede tener un permiso digital propio: opera colgada del permiso de un permisionario autorizado, y varios permisionarios operan más de una marca.

Qué se puede apostar y qué no tiene regla

Las apuestas deportivas solo se pueden ofrecer a través del permiso SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen artículo propio en el Reglamento revisado. Las apuestas parimutuel y las carreras están reguladas aparte en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”, con la prohibición de que participen menores. Las casas de intercambio de apuestas no tienen disposición localizada, así que esta guía no afirma que exista una en México. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.

Leer ese hueco es más útil que llenarlo con optimismo. Una modalidad sin regla expresa vive, por el artículo 2 del Reglamento, en una zona donde la autoridad podría actuar; la práctica ha sido tolerante y variable. Para el apostador, la consecuencia es que la protección jurídica de un mercado exótico es la misma que la de un 1X2, aunque la segunda tenga treinta años de costumbre y la primera ninguno.

Identidad, edad y el registro que no existe

El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas y participar en “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las plataformas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima legal para el juego no está establecida. Las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están determinados por ley.

El registro nacional de autoexclusión no existe, y esa ausencia ya se explicó en la sección sobre juego responsable. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida ni cuenta temporal. La publicidad debe mostrar la clave del permiso y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario; los límites de horario que circulan en la prensa —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones y vetar los bonos de bienvenida son propuestas.

Dinero, depósitos y retiros

Ninguna ley regula los pagos de apuestas. Los métodos que las fichas y pies de página nombran —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del apostador, y la casa emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. El uso de criptomonedas en marcas con permiso no está establecido.

Para el apostador con cuenta bancaria propia todo esto funciona razonablemente bien. Para quien no la tiene, o para quien apuesta con el efectivo de la tienda de la esquina, el retiro exige antes abrir una cuenta y hacer la verificación de identidad. Ese trámite es el precio de entrada real, y llega antes que cualquier promoción.

Impuestos: quién retiene y por qué te conviene un CFDI

El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la LFJS quedó en 50 % a partir del 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025; antes era de 30 %. Ese impuesto lo paga el operador sobre “valor de la actividad”, una base que el texto de la ley no define y que la prensa describe como monto total apostado; la ley no dice “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. El mismo precepto alcanza a juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Algunos estados gravan además los montos apostados.

Del lado del apostador, el ISR sobre premios funciona por retenciones. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos, y quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración exigida cuando está obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a 600,000 pesos deben reportarse en la declaración anual. El artículo 137 de la Ley del ISR cubre premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido, y la posición prudente, sin más, es consultar a un contador o asesor fiscal.

Esa retención explica algo que el apostador mexicano suele descubrir tarde: la diferencia entre una casa con permiso y un sitio sin él no es solo el susto del bloqueo. Con permiso hay CFDI de retenciones y una declaración anual que se puede presentar. Sin permiso no hay con quién desahogar el trámite, y el premio puede llegar íntegro y quedarse sin comprobante.

Bloqueos, amparos y la fecha que cambia todo

La aplicación del artículo 2 del Reglamento, que prohíbe lo no previsto, junto con la facultad de clausura de la ley de 1947, sostiene lo que ocurrió en 2025 y 2026. La SEGOB ha reforzado su poder para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal no está establecida.

Los hechos, con fecha: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.

El estado es inestable y por eso se escribe siempre con su fecha: ninguna de las dos marcas está hoy abierta o cerrada de manera definitiva, y cualquiera que afirme lo contrario está vendiendo una foto como si fuera una película. Lo que no cambia es el riesgo del apostador. Un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado mientras los tribunales deciden, y quien tenga mil pesos ahí no tiene a quién reclamarle el lunes.

Permiso mexicano o sitio extranjero: qué compra cada uno

Una marca con permiso trae sede legal en el país, permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, CFDI de retenciones y un reclamo posible ante una autoridad mexicana. Una marca sin permiso no trae nada de eso. En ambos casos falta el registro nacional de autoexclusión, así que la salvaguarda más importante queda igual de ausente en los dos lados; los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos y no responden ante la SEGOB.

No está establecida una multa o un delito para el apostador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso, así que esta guía no promete una sanción ni una exención. Lo que sí se puede decir sin adornos es que el lado sin permiso es el lado sin protección local: si algo se rompe, la conversación se tiene con nadie.

Preguntas frecuentes

¿Cómo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

La clave del permiso debe aparecer en la publicidad y suele estar en el pie de página del sitio, con el nombre del permisionario. Anótala y busca su número en la lista de sitios autorizados que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos. Si no puedes abrirla, el dato queda como lo que es: según la casa, no confirmado oficialmente.

¿Cuánto devuelve un boleto ganador según la cantidad apostada y el momio?

El momio decimal indica la devolución total por cada peso apostado. Cien pesos a 1.90 devuelven 190, con 90 de ganancia. Cien pesos a 1.50 devuelven 150, con 50 de ganancia. En una combinada los momios de cada pata se multiplican entre sí antes de aplicarse a la apuesta.

¿Cómo se detecta el margen de la casa en un mercado de momios?

Se suman los inversos de los momios de todos los resultados y se divide 1 entre esa suma. El resultado es el porcentaje de pago del mercado y el margen es lo que falta hasta 100 %. En un mercado de tres vías pagado alrededor del 85 % la casa retiene cerca del 15 % de lo apostado.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una cuenta de apuestas?

No hay límite legal en México, así que los topes se fijan desde la propia cuenta, en la sección de juego responsable de cada plataforma. Funcionan por marca y no son transferibles ni obligatorios. Anótalos en un lugar fuera de la plataforma, porque un límite que solo existe dentro de la sesión es fácil de levantar.

¿Quién retiene los impuestos de los premios y cuánto se descuenta?

La casa que paga el premio es la que retiene: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando lo supera, con alrededor de 7 % en total en la Ciudad de México. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración correspondiente.

¿Qué pasa si apuestas en una casa sin permiso en México?

El sitio puede ser bloqueado mientras tus fondos siguen dentro, como ocurrió con dos plataformas suspendidas desde noviembre de 2025, y los fallos judiciales posteriores se han movido en ambas direcciones con fechas distintas. Tampoco hay CFDI de retenciones ni autoridad mexicana ante la cual reclamar. La lista de riesgos es corta y pesada.

La cuenta final: el margen es lo único que no sube ni baja con la publicidad

Un apostador que busca “las apuestas con más probabilidades de ganar” suele llevarse una lista de favoritos y un bono de bienvenida. Se va con dos cosas que no le dicen nada sobre su costo. Lo que sí lo dice es el margen: cerca de 5 % en un mercado de dos vías pagado a 1.90 en ambos lados, alrededor del 10 % en un dos vías a 1.80, en torno al 10 % en el mercado principal del tenis y aproximadamente 15 % en el 1X2 del futbol. Esas cifras no las publica ninguna plataforma de la lista; se reconstruyen con la suma de los inversos y una calculadora, y a partir de ahí la comparación es posible.

Entre las nueve marcas revisadas, la diferencia práctica no está en quién promete más, sino en quién deja ver sus papeles. Caliente muestra su permiso en el pie de su propio sitio y Codere publica el catálogo deportivo más amplio de la tabla; Betcris añade una licencia maltesa con fecha de vencimiento conocida y 1xBet suma esports y transmisión en vivo a costa de una titularidad confusa. Playdoit y Pickwin comparten el gancho de la quiniela privada, Strendus acumula tres números de permiso con un titular en disputa, Betway y Novibet dejan el catálogo sin describir y obligan a abrir la pizarra antes de decidir. Ninguna de las nueve publica su porcentaje de pago.

El orden en que conviene mirar una casa de apuestas es el inverso al que la publicidad propone. Primero el margen del mercado que te interesa, después el permiso y su clave, más tarde el retiro y la verificación de identidad, y solo al final la promoción, que es lo único que caduca. Los impuestos cierran la cuenta: la retención del ISR sobre un premio grande puede llevarse 21 % según lo que grave el estado, y sin declaración presentada ese dinero no se recupera. Todo lo demás que se promete por encima de esas líneas tiene un precio, y el precio sale del mismo lugar: tu boleto.

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