Cuotas de casas de apuestas: el precio real detrás de cada momio en 2026
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los números de permiso se contrastaron contra la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación y contra los pies de página de cada operador.
Nadie apuesta contra la casa por gusto. El apostador busca un precio, y el precio que ve en pantalla —1.85, 2.40, 7.50— ya trae descontada la parte que el operador se queda. Esa resta existe en todos los mercados, en todos los deportes y en todos los operadores del país, y casi nadie la revisa porque el momio se presenta como un dato de la realidad, casi como el marcador mismo. No lo es. Es una oferta con un margen dentro.
México es un mercado particular para mirar esto de cerca. Los momios se escriben con punto decimal (1.85), la palabra correcta es “momio” y no “cuota”, y la pieza que sí manda es el reverso: casi todos los pasos prácticos del apostador mexicano están del lado del retiro, la verificación y el permiso de la Secretaría de Gobernación. Un momio bonito sin retiro claro vale poco.
Lo que sigue es un recorrido por el costo real de apostar en México: los porcentajes de pago que se repiten mercado por mercado, las herramientas de control que existen y las que se anuncian sin existir, el detalle de nueve operadores que operan con permiso según sus propias fichas y compilaciones, el armazón legal que sostiene todo y dos reglas fiscales que casi ningún boleto explica. Al final, una posición: qué revisar, en qué orden y por qué un décimo de punto importa más de lo que sugiere su tamaño.
Juego responsable: los controles que existen y los que solo se anuncian
El control más útil de una casa de apuestas no es un límite de depósito. Es entender que el límite se lo pone uno mismo y que el operador no tiene obligación de ponérselo. En México no hay límite legal de depósito ni de pérdida, ningún tope estatutario de gasto y ninguna cuenta temporal de enfriamiento. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión: la autoexclusión que ofrece un operador es interna, buena para esa casa y para ninguna otra. Quien se excluye en una plataforma puede registrarse veinte minutos después en la de junto, y nada en el sistema se lo impide.

Esa ausencia es el costo de entrada real del mercado mexicano, y conviene decirla sin adornos porque todo lo demás se construye encima. Cuando un operador presume “juego responsable”, lo que tiene detrás son herramientas voluntarias y avisos, no una autoridad que vigile el gasto de nadie.
Lo que cada plataforma pone por su cuenta
Las fichas de tienda de aplicaciones son el sitio donde los operadores mexicanos hablan de esto, y lo que ponen ahí es más práctico que el lenguaje de sus páginas de marketing. Codere México declara en su ficha que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En el pie de página de Caliente aparece la advertencia de que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, una invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable. La app de Caliente Deportes repite la restricción de 18 años en su propia descripción.

Cierre de cuenta, pausas, límites propios: el catálogo es parecido entre marcas y ninguna lo presenta como algo excepcional, porque no lo es. Lo relevante no es la lista, es dónde vive. Vive en un menú de configuración que el apostador tiene que abrir por decisión propia y que casi siempre puede relajar después.
El detalle que casi nadie lee
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una edad numérica. El 18+ que aparece en todas las fichas es lo que cada marca declara de sí misma, y esa distinción importa: una regla que se anuncia no es lo mismo que una regla que se impone.
En la verificación de identidad pasa algo parecido y con consecuencias prácticas más visibles. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque juegos y sorteos son una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos concretos que exigen no están fijados en un texto legal: cada casa pide lo que pide, y el apostador lo descubre al momento del retiro, que es el peor momento para descubrirlo.
Dónde conviene fijarse antes de depositar
Un lector con presupuesto pequeño —mil, dos mil pesos— necesita saber tres cosas de cada plataforma antes de mover dinero: si puede poner un límite desde la app y cuánto tarda en aplicar, si puede cerrar la cuenta sin llamar a nadie, y si el retiro exige documentos que no tiene a mano. Las tres respuestas están en la propia plataforma, no en la publicidad. Un lector con presupuesto grande pierde más con una autoexclusión que no funciona en la casa de junto que con cualquier margen.
La honestidad del mercado en este punto es baja en todas partes, y la razón es estructural: sin registro nacional, el control depende de la voluntad del jugador y de la buena disposición del operador. La ley que llegaría a crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, es por ahora una propuesta presentada, no una norma vigente. Hasta entonces, la herramienta que un apostador mexicano tiene es la que él mismo configure, casa por casa, con un ojo en el reloj.
Cómo se arma un momio: formato, mercado y lo que se queda la casa
Un momio decimal no es un pronóstico disfrazado. Es un multiplicador con una resta hecha dentro: el apostador pone mil pesos, el boleto marca 1.85, y el pago del premio es la cantidad apostada por ese momio. Nadie necesita calcular la probabilidad para cobrar; la probabilidad está implícita en el número y es simplemente su inverso. Un momio de 2.00 equivale a 50 % de probabilidad implícita, 4.00 a 25 % y 1.01 a 99.01 %. Cuanto más corto el precio, más alta la probabilidad que el operador le asigna al resultado.
La trampa está en sumar esos inversos. En una apuesta de dos resultados, dos momios de 2.00 darían 50 % más 50 %, exactamente 100 %. Ninguna casa mexicana ofrece eso de forma sostenida. Los momios se colocan de manera que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %, y ese excedente —el overround— es la ganancia de la casa con un libro equilibrado.
El porcentaje de pago en números
El porcentaje de pago es la otra cara de lo mismo: indica qué parte de todo lo apostado en un mercado vuelve a los jugadores como premios. El margen del operador es 100 % menos ese porcentaje. Con momios de 1.25, 5.00 y 10.00 en los tres resultados de un mismo mercado, el porcentaje de pago ronda 90.91 %. Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago cercano a 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de alrededor de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Y en el caso extremo que todo el mundo reconoce cuando lo ve: momios de 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados dejan un pago de aproximadamente 97.5 % y un margen de la casa de cerca de 2.5 %; con 1.80 en ambos lados el margen se va a cerca de 10 %.
Esos dos últimos números merecen leerse juntos una vez más. 1.95 y 1.95 en un partido de dos resultados: 97.5 % vuelve, 2.5 % se queda. 1.80 y 1.80: 10 % se queda. Cuatro veces la misma casa, el mismo mercado, el mismo partido.
Para el cálculo propio de esta página conviene usar un escenario ilustrativo y no un precio cotizado: un mercado de dos resultados a 1.90 / 1.90. Se calcula la suma de los inversos de todos los resultados del mercado y se divide 1 entre esa suma; el resultado es un porcentaje de pago de aproximadamente 95 %, con un margen del operador de alrededor de 5 %. Es una banda y no una cifra exacta, y la condición es la que acaba de escribirse: se trata de un mercado de dos resultados a partes iguales, no de un precio real de ninguna casa para ningún partido. En un mercado de tres resultados el mismo ejercicio da un porcentaje de pago apreciablemente menor, y por eso los momios del futbol suelen verse menos generosos que los del tenis sin que nadie esté haciendo trampa.
Márgenes de todos los días
La frase “momios más altos” aparece en todas las búsquedas de este mercado y no significa lo que sugiere. No existe una casa de apuestas con las mejores cuotas en abstracto; existe una casa mejor en un mercado y peor en el de junto, y eso cambia por deporte, por liga y por día. Lo que un apostador puede comparar de verdad es el margen, y el margen se estima sumando inversos. Comparar un momio de tenis contra un momio de futbol es comparar dos cosas con distinta cantidad de resultados y por lo tanto distinta resta interna.
La consecuencia para el lector es aritmética, no opinión. Un apostador que pone cien pesos a un momio cercano a 1.90 recupera alrededor de 95 de cada 100 unidades apostadas en promedio de largo plazo, no en un boleto individual. Ese 5 % es el precio del servicio, y es el verdadero nivel de la conversación sobre “los mejores momios”. Un décimo de punto en un momio de 1.90 cambia poco en un boleto de cien pesos y bastante en quinientos boletos.
Probabilidad implícita y el error de la suma
El error más común consiste en mirar dos momios de un mismo partido y creer que uno de los dos tiene que ser el bueno. Con probabilidades implícitas que suman más de 100 %, la suma está inflada por diseño y ninguno de los dos lados es el preciado. Quien apuesta un mercado completo, por ejemplo cubriendo los tres resultados de un partido, paga el margen dos veces si su cobertura es imperfecta y una sola vez si es perfecta: y ese pago único es, exactamente, la comisión de la casa.
Momios fijos y momios variables: dos relojes distintos
En los momios fijos la casa de apuestas fija el momio y actúa como contraparte del apostador, y el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Es el sistema de prácticamente todo el mercado deportivo mexicano y es el que da sentido al boleto: el número que se copia al cupón es el número que se cobra.
En los momios variables, mejor conocidos como totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. Es una diferencia de reloj, no solo de porcentaje: en un totalizador el apostador decide sin saber cuánto va a ganar, y ese retraso es la mitad del producto.
Del boleto al cobro: mercados, combinadas y el costo de cada selección
Un boleto sencillo es una sola selección y un solo momio. Una combinada —parlay, en el vocabulario de la calle— multiplica los momios de cada selección en un precio único, y el pago del premio vuelve a ser la cantidad apostada por ese precio multiplicado. Multiplicar momios tiene un efecto que la gente subestima: si cada selección viene con un margen de alrededor de 5 %, dos selecciones no dejan el mismo costo que una. El margen se acumula, y el precio final lo lleva dentro.
El mercado decide qué se puede apostar. Los operadores mexicanos cubren futbol, tenis, basquetbol y bastantes deportes más, con momios en vivo, retiro anticipado, hándicap, más/menos y mercados de jugadores. Cada tipo de apuesta tiene su propio porcentaje de pago y su propio margen, y el mercado en vivo suele ser el que peor paga de todos, porque exige ajustar precios cada minuto y esa operación se paga con el precio que ve el apostador.
El retiro anticipado no es un regalo
El cash out aparece en casi todas las fichas mexicanas, y conviene entenderlo como una venta, no como un adelanto. Cuando un apostador cierra un boleto ganador antes de que termine el evento, la casa compra ese boleto a un precio que ella fija, con su margen dentro. El número que aparece en pantalla no es lo que el boleto pagaría si todo sale bien: es lo que alguien está dispuesto a pagar hoy por él, menos ese margen. Quien cierra un boleto perfectamente encaminado está cambiando un premio incierto por un pago seguro con descuento.
El parlay del mismo juego y sus parientes
El parlay del mismo juego, conocido como Same Game Parlay, combina selecciones de un solo partido y las trata como una apuesta múltiple. La consecuencia aritmética es la misma que en cualquier combinada, con un agravante: las selecciones de un mismo partido no son independientes entre sí. Que un equipo anote muchos goles afecta el resultado y afecta el total, y la casa puede ajustar el precio por esa correlación. El creador de apuestas, que las plataformas mexicanas ofrecen con nombres variados, hace exactamente lo mismo: junta selecciones y las convierte en un boleto con un precio propio, calculado por la casa.
La lección para el lector es simple y poco popular. Cuantas más selecciones lleva un boleto, más margen acumula y menos se parece el premio posible al producto de probabilidades que el apostador imagina.
Mesa de operadores: quién opera con permiso de la Secretaría de Gobernación
La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, otorga permisos temporales a un permisionario, y en México no existe una licencia digital independiente: los sitios en línea se apoyan en el permiso de un titular autorizado para operar de forma presencial, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Tampoco se pudo abrir una lista oficial de permisos, así que todo número que aparece abajo es el que declara el propio operador o el que recoge una compilación, y se presenta como “según la fuente, no confirmado oficialmente”. Las compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso, y donde se contradicen, aquí no se imprime ningún número.
Esa es la primera cifra de costo de la página. Un número de permiso que no se puede cotejar en una lista pública obliga al lector a confiar en un pie de página, y la confianza no se audita.
| Operador | Permiso SEGOB declarado (según su fuente, no confirmado oficialmente) | Lo que su propia ficha dice sobre su oferta |
|---|---|---|
| 1xBet | DGJS/0002/2020 — titular: Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx | Sin ficha en la App Store mexicana bajo el titular declarado |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020 — titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Sin ficha de producto en los datos disponibles |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 — titular: Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betcris | No impreso: el número del pie de página de su sitio y el de la tabla del titular difieren (Producciones Móviles) | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales, atención en español |
| Caliente | DGG/SP/404/97 — titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), según el pie de página de su propio sitio | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Betway | 4184 — titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas, club con apuestas gratis semanales |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 — titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx (las compilaciones difieren) | Sin ficha de producto en los datos disponibles |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005 — titular: Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx | Sin ficha de producto en los datos disponibles |
| Pickwin | No impreso: las fuentes se contradicen (el número de una compilación es el que el pie de página de Betcris da a Producciones Móviles) | Sin ficha de producto en los datos disponibles |
Dos marcas que mucha gente buscaría en una mesa como esta —bet365 y Betano, de Ganador Azteca— no aparecen porque están bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas y los sitios quedaron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El estado cambia con cada resolución, así que aquí se lee con su fecha y no como un hecho cerrado.
Lo que el lector debe sacar de la mesa no es un ganador. Es que nueve marcas que operan en México tienen su situación legal documentada de maneras distintas: una con el número en su propio pie de página, siete según compilaciones de terceros, y dos directamente sin número imprimible porque las fuentes se contradicen. Ese gradiente es la información.
Cómo se eligieron y qué se comparó
Las nueve fichas que siguen no son un ranking ni una recomendación, y no son todo el mercado: una marca ausente de esta lista no queda por eso sin permiso. Se comparan solo en los campos que sus propias fichas y pies de página cubren, y donde una marca no dice nada sobre un punto, ese punto queda abierto y así se escribe.
Codere: la oferta más ancha en deportes y la más explícita en juego responsable
Codere es la marca con la declaración de permiso más clara del grupo y el catálogo deportivo más amplio entre las fichas revisadas. Su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Esa combinación la pone en el terreno del apostador que quiere variedad sin salir de una sola cuenta: tenis, basquetbol, ligas menores y deportes que otras plataformas mexicanas ni listan.
La ficha de su app es también la más completa en el capítulo de protección: declara el permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Para un mercado donde el control de gasto es voluntario y no hay registro nacional, que una marca nombre el cierre de cuenta como política propia vale más de lo que parece.
El pero también es de catálogo. Más de 30 deportes significa más mercados con margen propio, y en los deportes menores el porcentaje de pago suele ser peor que en un partido grande de futbol. La variedad es un servicio que se paga en el precio de cada mercado poco popular. Para quien apuesta sobre todo las ligas grandes, esa amplitud es un adorno; para quien persigue torneos chicos, es la razón para tener cuenta ahí.
Veredicto: la opción más completa en variedad y la más transparente en controles propios, siempre que el apostador sepa que la amplitud no es lo mismo que un precio mejor.
Betcris: la plataforma que redujo la distancia entre apostar y cobrar
Betcris destaca en su ficha por el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Ninguna de esas piezas es exótica por separado; juntas describen un producto orientado a resolver la parte aburrida de apostar, que es cobrar.
Los métodos de pago locales son el punto que más cambia la experiencia práctica en México, donde transferencias bancarias y vouchers de tienda conviven con tarjetas y monederos electrónicos según lo que cada marca diga de sí misma. Retiros rápidos y atención en español completan un perfil que apunta a un apostador que valora el ciclo completo y no la promesa de un momio con estrella.
El costo de ese perfil está en la letra del producto, no en la ficha: el retiro anticipado se cobra con el margen del operador, como en todas partes, y el parlay del mismo juego junta selecciones correlacionadas que la casa puede ajustar. Aquí conviene decirlo con todas sus letras: la comodidad de cerrar un boleto antes de tiempo no es un favor, es una venta, y el precio lo pone quien compra.
Veredicto: la marca que mejor resuelve la parte administrativa, con la advertencia de que cada facilidad nueva trae su propio costo dentro del precio.
Caliente: la casa con el permiso más fácil de verificar y el producto más de celular
Caliente tiene una ventaja que ninguna otra ficha iguala: su número de permiso aparece en el pie de página de su propio sitio, y eso lo convierte en el único de la mesa cuya situación se puede cotejar en un lugar que el apostador visita por decisión propia y no en una compilación de terceros. En la app, Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y restringe el uso a mayores de 18 años.
El perfil es claramente móvil y de entretenimiento: transmisión, eventos virtuales y promociones son el paquete de alguien que pasa la tarde en la aplicación. La transmisión en vivo, además, tiene un efecto secundario interesante sobre el comportamiento: acerca al apostador al mercado en vivo, que es el que peor paga de todos.
Ahí está el costo. Cuanto más tiempo pasa un apostador mirando un partido dentro de la plataforma donde puede apostarlo, más cerca está de poner dinero en el mercado en vivo, y ese mercado cobra su comisión minuto a minuto. Para un lector que quiere control, la app más cómoda del grupo es también la que más fácilmente lleva a la apuesta de impulso, y el límite lo tendrá que poner él.
Veredicto: el permiso más verificable de la mesa y el mejor producto para quien apuesta desde el celular, con la advertencia de que la comodidad empuja hacia el mercado más caro.
Betway: dos mil eventos por semana y una escalera de precios mejorados
Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados que llama “Super” y “Ultra”, su creador de apuestas con nombre propio y un club con apuestas gratis semanales. Dos mil eventos semanales es volumen de verdad, y el volumen es lo que permite comparar precios entre ligas.
El volumen tiene otra cara que la ficha no menciona, y es la que el lector necesita. Un catálogo tan ancho incluye torneos de liquidación menos profunda, con menos información y peor precio. La regla no escrita del mercado es que los mercados grandes y populares cargan el margen bajo y los mercados exóticos lo cargan alto: la plataforma que ofrece más eventos ofrece, en promedio, más lugares donde el pago se estrecha.
Los momios mejorados son el anzuelo más antiguo del oficio. Un “Ultra” sobre un partido cualquiera es excelente —mientras dure, mientras haya cupo y mientras el apostador se conforme con esa selección y no con la que quería. La escalera de precios de Betway es un buen producto para quien revisa cada mercado antes de apostar y la mejor manera conocida de empujar a alguien a un partido que no iba a elegir.
Veredicto: la plataforma de mayor volumen del grupo, buena para quien compara precios mercado por mercado y cara para quien se deja llevar por una etiqueta.
1xBet: el permiso que se nombra sin poder confirmarse
1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020, cuyo titular según Apuestas-legales.com.mx es Entretenimientos Naturales. La misma compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Ahí está el problema entero, en dos frases.
Cuando el titular del permiso y el nombre que aparece en la tienda de aplicaciones no coinciden, el apostador que verifica está buscando dos cosas que la propia ficha no junta. Eso no convierte a la marca en ilegal ni en legal a la otra; deja al lector sin una respuesta verificable y ese es el hallazgo. En un mercado donde ya no existe lista oficial abierta, una discrepancia así pesa.
La contrapartida es que la marca no dice nada sobre su oferta deportiva en las fichas revisadas, así que aquí no hay nada que comparar en producto. Para el lector que decide por catálogo, hay poco sobre lo que apoyarse; para el que verifica permisos antes de depositar, esta es la ficha donde más preguntas quedan abiertas y donde conviene revisar el pie de página de la propia marca antes de mover dinero.
Veredicto: la ficha con la documentación menos consistente de la mesa, y por eso la que exige más trabajo antes de abrir cuenta y no después.
Novibet: un permiso con titular identificado y poco producto visible
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, cuyo titular según casasdeapuestaslegales.mx es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El titular está identificado con nombre completo, lo que es más de lo que consiguen otras fichas de la mesa, y la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos tampoco pudo abrirse para cotejarlo.
Del lado del producto, la marca no aporta en las fichas revisadas ninguna descripción de su oferta deportiva: nada sobre mercados, nada sobre momios mejorados, nada sobre transmisión. Eso deja al apostador sin elementos para juzgar el precio, que es justamente lo que esta página mide.
Para el lector de presupuesto mediano que quiere comparar antes de depositar, el camino aquí es el propio sitio de la marca: revisar cuántos deportes cubre, qué momios ofrece en un mercado conocido y cuánto tarda un retiro. Sin esos tres datos, cualquier comparación es fe. Y el nombre del titular sí conviene anotarlo, porque es el dato que un apostador puede llevar a una reclamación formal si algo sale mal.
Veredicto: documentación de permiso razonablemente completa y un producto que hay que conocer por dentro, sin datos públicos de precio con los que comparar.
Strendus: tres permisos, un titular discutido
Strendus es la ficha con más permisos acumulados de la mesa: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. El problema es que las compilaciones no coinciden sobre el titular: unas apuntan a Atracciones y Emociones Vallarta y otras a New Ads.
Tres permisos en tres años distintos pueden leerse de dos maneras, y ninguna de las dos se puede comprobar aquí. Puede ser la señal de una operación que ha ampliado sus autorizaciones con el tiempo, lo que sería un indicio de continuidad; o puede ser simplemente la huella de una compilación que anota todo lo que encuentra. Sin una lista oficial abierta, el lector tiene el dato bruto y ninguna interpretación verificable.
Lo que sí se puede afirmar es que un titular discutido es un problema mayor que un número discutido. El número identifica el permiso; el titular identifica a quién reclamar. Cuando dos compilaciones nombran dos empresas distintas, el apostador no sabe contra quién dirigirse, y en un mercado donde la vía de reclamación es prácticamente el propio operador, eso es material.
Del producto no hay descripción en las fichas revisadas, así que la comparación de precio queda abierta. Antes de depositar, conviene ir al pie de página del propio sitio y leer el titular tal como la marca lo escribe, que es el único dato que el apostador puede citar después.
Veredicto: varios permisos y un titular que las fuentes no coinciden en nombrar, un detalle que decide a quién se reclama y que aquí queda sin resolver.
Playdoit: un permiso de 2005 y ninguna ficha de producto
Playdoit opera, según casasdeapuestaslegales.mx, con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, cuyo titular es Eventos Festivos de México. El formato del número tiene una diferencia visible respecto a los demás: empieza con DGAJS/SCEVF, el viejo formato de la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos, y no con las claves DGJS o DCRCA que aparecen en las fichas más recientes.
Ese detalle es arqueología administrativa y también una pista. Un permiso que se remonta a 2005 no es ni mejor ni peor que uno de 2020 por sí mismo, pero su antigüedad hace más importante saber si sigue vigente, y eso es exactamente lo que una lista oficial abierta resolvería y lo que ahora no existe.
Tampoco hay en las fichas revisadas ninguna descripción de la oferta deportiva de la marca. El apostador que llega buscando el mejor momio se queda sin material. Quien llegue buscando una operación con historia larga en el mercado mexicano tiene, al menos, una fecha que leer y un titular al cual dirigirse si algo se rompe.
Veredicto: una trayectoria larga como titular de permiso y una oferta de apuestas que hay que conocer puertas adentro, sin datos públicos de precio.
Pickwin: dos números que se contradicen y uno que pertenece a otro
Pickwin es el caso más incómodo de la mesa. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra lo registra como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. El titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, y el segundo número es precisamente el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles.
Cuando el número de una marca coincide con el de otra, hay una explicación plausible que el mercado conoce bien: un mismo permisionario opera varias marcas bajo el mismo permiso. Eso no es irregular en México, donde el permiso es de un titular y las aplicaciones pueden ser varias. Pero el apostador que lee la tabla no puede distinguir entre “el mismo titular” y “una compilación mal copiada”, y esa ambigüedad es lo que hay.
De producto no hay descripción en las fichas revisadas. El consejo práctico es el más aburrido y el más útil: ir al pie de página del propio sitio de Pickwin, anotar el número y el titular que la marca misma publica, y quedarse con ese dato como punto de partida de cualquier reclamación. Lo que no se puede hacer es resolver la contradicción desde fuera.
Veredicto: la ficha con las contradicciones más severas en su documentación y sin datos de producto; apta para quien verifica antes de depositar y no después.
El armazón legal: qué significa “permiso” en el mercado mexicano
La ley mexicana de juegos no menciona el apuestas en línea en ningún artículo. Lo que existe es un armazón que se lee por extensión, y entender esa mecánica explica por qué el mercado se ve como se ve.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. El estatuto de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y permite únicamente los que están expresamente autorizados. La Secretaría otorga los permisos e inspecciona, conforme al artículo 7; cierra establecimientos sin autorización, conforme al artículo 8; ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo, conforme al artículo 9; y los estados y municipios cooperan, conforme al artículo 10.
La reforma del Reglamento que se publicó el 16 de noviembre de 2023 afinó las piezas. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 establece que la actividad no prevista expresamente está prohibida, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Permiso, permisionario y la ausencia de licencia digital
Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, conforme al artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para operar apuestas remotas; los permisos son intransferibles, conforme al artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, conforme al artículo 29.
Nada de eso nombra a internet. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener licencia digital independiente y quedan atados al permiso de un titular autorizado para operar de forma presencial, y que muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, lo cual explica buena parte de las coincidencias de números que aparecen en la mesa de operadores.
La palabra, entonces, es “permiso” y no “licencia”, y esa precisión no es un capricho de vocabulario: cambia lo que el apostador puede reclamar. Un permiso temporal es un acto administrativo con fecha de inicio y de fin, no un título perpetuo, y su titular no es necesariamente la marca cuyo nombre aparece en la pantalla.
La lista que no se puede abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta página no fija un total ni imprime un número de permiso como si fuera oficial.
Esa ausencia tiene tres consecuencias concretas para quien apuesta. La primera es que verificar es más difícil que en mercados con registro abierto. La segunda es que las compilaciones de terceros se vuelven necesarias, y las compilaciones se contradicen. La tercera es que el propio apostador es quien termina haciendo el trabajo de verificación, en el pie de página, cada vez que abre cuenta.
Edad, identidad y lo que la ley no fija
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. El 18+ que todas las marcas declaran en sus fichas y pies de página es, por lo tanto, una política de cada operador y no un número estatutario.
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque los juegos con apuestas son una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos concretos que exigen no están fijados en un texto legal. Y no existe un registro nacional de autoexclusión: las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— son lo que cada marca lista de sí misma en su ficha. Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal.
La publicidad muestra la clave oficial del permiso y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. Ese es el requisito visible que un lector puede comprobar por sí mismo: mirar si el anuncio o el sitio exhiben la clave.
Apuestas en vivo, deportes virtuales y esports
Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de la Secretaría que tenga un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, y los menores nunca pueden tomar parte en ellas, conforme al artículo 5.
No se encontró ninguna disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, y por eso aquí no se afirma que exista uno mexicano. Tampoco se encontraron restricciones sobre eventos concretos, como ligas menores o competiciones de menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, conforme a su artículo 1.
Impuestos: dos retenciones distintas y una base que la ley no nombra
Hay dos impuestos en juego y conviene no mezclarlos, porque uno lo paga el operador y otro aparece en el boleto del apostador.
Del lado del operador, la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), establece 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto revisado dice únicamente “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del apostador están los premios. La Ley del ISR, artículos 137 y 138, considera ingresos los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre premios, cerca de 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben informarse en la declaración anual.
Para el apostador común la consecuencia es sencilla: el premio que llega a la cuenta ya viene retenido, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Ese comprobante se pide, porque sin él cualquier aclaración posterior se complica.
Premios de sitios sin permiso y la frontera del artículo 137
El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición correcta es una sola: consultar a un contador o asesor fiscal. Nadie debería decidir sobre su declaración con base en lo que leyó en un foro.
Vale la pena detenerse en la asimetría. Un sitio sin permiso no retiene, no emite CFDI y no rinde cuentas a nadie; el apostador descubre el problema cuando intenta mover el dinero, no antes.
Comparación honesta: permisionario local contra marca del exterior
Una marca con permiso mexicano trae tres cosas concretas: un domicilio legal en el país, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una marca del exterior no trae ninguna de las tres. Los saldos en un operador bloqueado pueden congelarse, como muestra lo ocurrido con bet365 y Betano desde noviembre de 2025. Y ninguna de las dos rutas trae registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y conviene decirlo sin rodeos: no hay equivalencia entre un permiso de la Secretaría de Gobernación y una licencia de otra jurisdicción. La zona offshore se describe aquí como lo que es —sin protección local— sin nombrar marcas, porque el objeto de esta página son las que operan con permiso.
Vigilancia y bloqueos: un estado que cambia con cada resolución
El Reglamento, en su artículo 2, prohíbe lo que no está expresamente permitido, y la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 8, permite a la Secretaría cerrar establecimientos no autorizados. La dependencia ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y no está establecido un fundamento estatutario para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal previsto en la ley del IVA.
La cronología de 2025 y 2026 es la parte más volátil del mercado. En noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano quedaron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea. En octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Además, alrededor de 20 casinos físicos cerraron en 2026.
Antes de depositar en cualquier plataforma, la verificación que sirve es mirar la fecha de la última noticia y no la promesa de la página de inicio. Y una precisión que muchos lectores buscan y que aquí se deja clara: no está establecido que apostar en un sitio sin permiso tenga una multa o un delito para el apostador, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Lo que sí se sostiene es que el saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y eso alcanza a cualquier apostador sin importar su tamaño.
Reforma: un proyecto terminado que todavía no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa que busca derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta.
Un lector que hoy decide no debe planear con base en esa reforma. El marco vigente sigue siendo el de 1947 con su Reglamento reformado en 2023.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca la clave del permiso, el nombre del permisionario y la fecha en el pie de página del propio sitio o en una compilación especializada. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF de sitios autorizados, pero no siempre puede abrirse. Sin lista oficial, la verificación queda en manos del apostador.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El pago del premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al hacer la apuesta. Se pone mil pesos a un momio de 1.85 y el boleto devuelve mil ochocientos cincuenta. En una combinada los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un precio único, y el momio rige desde que se hizo la apuesta.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas del mercado, que son el inverso de cada momio. Si esa suma pasa de 100 %, el excedente es el overround, la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Con momios de 1.95 en ambos lados de un mercado de dos resultados, el porcentaje de pago es de cerca de 97.5 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Cada plataforma ofrece pausas, límites y autoexclusión como herramientas voluntarias, casi siempre desde el menú de configuración de la cuenta. En México no existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal obligatoria, ni un registro nacional de autoexclusión. Lo que se configure vale para esa casa y para ninguna otra.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera 6 %. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre premios, cerca de 7 % en total. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
No están atadas a un permisionario autorizado, así que el apostador queda sin domicilio legal en el país al cual reclamar, sin controles de identificación y sin CFDI de retenciones. Además, los saldos en un operador bloqueado pueden congelarse, como ocurrió con bet365 y Betano desde noviembre de 2025.
Lo que deja esta página: el precio como la única variable que el apostador controla
El resultado deportivo no se controla. El precio sí. Todo lo demás que se ha recorrido aquí —el porcentaje de pago de un mercado, el margen dentro de cada momio, el costo escondido de una combinada, el 5 % que desaparece de cada cien pesos en un mercado de dos resultados a 1.90— es la parte del negocio que un apostador puede medir antes de poner dinero.
La aritmética es incómoda y conviene dejarla dicha sin anestesia. Un apostador que coloca quinientos boletos de cien pesos en un mercado con 5 % de margen deja por el camino un promedio cercano a dos mil quinientos pesos en comisiones, sin haber acertado ni fallado nada en particular. Ese es el costo de jugar, y no viene en el boleto.
México añade un segundo costo a la misma factura, y es el que casi nadie pone en la balanza. No hay registro nacional de autoexclusión; no hay límite estatutario de depósito; la edad mínima la declaran las marcas y no la ley; la lista oficial de permisos no se puede consultar con facilidad; y el estado de los sitios bloqueados cambia con cada resolución. Un mercado donde el jugador tiene que ser su propio supervisor no es un mercado barato, aunque el momio se vea generoso en la pantalla.
De ahí salen tres hábitos que valen más que cualquier promesa de momios altos. El primero es leer el margen antes de apostar: si dos casas ofrecen el mismo partido, la diferencia entre 1.90 y 1.95 es la diferencia entre pagar 5 % y pagar 2.5 %, y en quinientos boletos eso se nota. El segundo es revisar el pie de página antes de abrir cuenta, no después: el titular del permiso y la clave son el único punto de referencia del que dispondrá un apostador si algo se rompe. El tercero es cubrir la parte aburrida en la propia plataforma: transacciones y retiros desde la cuenta, límite puesto por decisión propia y no por sugerencia, y retiro probado con una cantidad pequeña antes de arriesgar una grande.
Ninguno de los tres pasos requiere adivinar un resultado. Y en un mercado donde el margen ya decidió una parte del resultado antes de que ruede el balón, esa es la única ventaja disponible sin saber nada del futuro.
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