Apuestas deportivas para ganar dinero en 2026: el margen que decide si el saldo sube o baja
Verificado el noviembre 5, 2026, con los pies de página de las propias casas y las fichas de sus aplicaciones en la App Store de México, contrastados contra las citadas compilaciones de permisos.
Ganar dinero con apuestas deportivas es posible. Eso nadie lo discute. La parte incómoda es la otra mitad de la frase: es posible perderlo, y la razón no está en la mala suerte.
Está en el momio que usted acepta. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 no paga lo que promete el cartel. De cada peso que entra a ese mercado, la casa devuelve alrededor de 95 centavos repartidos entre los dos lados, y se queda con los cinco restantes con independencia del resultado. Ese cinco por ciento no es un cargo: es una resta que ocurre antes de que usted escriba el boleto.
Por eso esta guía no dice a qué apostar. No hay picks, no hay pronósticos, no hay partido señalado, y no habrá uno en ninguna línea de lo que sigue. Lo que hay es el desglose de lo que cuesta participar: el margen escondido en el momio, los requisitos que arrastra un bono de bienvenida, la retención que alguien practica antes de pagarle, los límites que puede pedir y los que nadie le va a pedir.
Los nueve operadores que se comparan más abajo fueron ordenados por criterios de costo, claridad y herramientas de protección, en ese orden. La casa que enseña todos sus requisitos y cobra poco margen gana el análisis. La que anuncia mil pesos sin depósito y esconde el rollover en otra pantalla, no.
Juego responsable: los frenos que se activan antes de la primera apuesta
La conversación sobre apuestas responsables suele llegar cuando el saldo ya está en cero. Ese orden es un error, y bien caro.

La protección más útil que existe en México hoy no es una ley. Es una decisión de configuración que usted toma en su cuenta, y la toma una sola vez.
Lo que sí puede pedirle a una casa de apuestas
Depósitos máximos, límites de pérdida, pausas y autoexclusión. Esa lista aparece en las fichas de las aplicaciones: Caliente Deportes, Playdoit y Codere México la enlazan bajo el rótulo de juego responsable. El pie de página de Caliente lo pide en voz alta —“diviértete con responsabilidad”—, y también advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad.
Conviene detenerse en el tipo de herramienta que es cada una. Un límite de depósito capa lo que entra. Un límite de pérdida o una autoexclusión capa lo que sale y por cuánto tiempo. La primera evita que usted deposite de más en una noche. La segunda evita que lo haga el mes entero.
Dónde se rompe el sistema mexicano
Aquí viene el detalle que casi nadie menciona en el banner de bienvenida: no existe en México un registro nacional de autoexclusión.
Quien se autoexcluye en una casa de apuestas lo hace dentro de esa casa. En la de la esquina digital no aparece anotado. Anular la protección es tan simple como registrarse en la competencia, y ninguna casa tiene obligación de preguntar por una exclusión que no consta en ninguna parte.
Nada de eso convierte la autoexclusión en un adorno. Sigue siendo lo único que le pone una barrera real al impulso. Solo hay que saber qué se está activando: un freno dentro de una marca, no un candado sobre el sector.
El techo que sí es ley y no depende de la casa
La ley mexicana fija un piso de edad en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Su artículo 5 prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, aunque no fija un número exacto; las casas, en sus propias fichas y pies de página, declaran 18 años o más. Las dos cosas conviven: la ley dice “menores”, el operador concreta la cifra.
El detalle que sí conviene retener es el artículo 5 leído completo, porque ahí el Reglamento sí es literal: en el cruce de apuestas, los menores de edad no participan nunca. No es una recomendación de la casa ni una política de marketing. Es la norma.
Y hay una obligación que se paga sin que el apostador la firme. Las casas verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque la actividad está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que puede reclamar no están fijados en un estatuto. La verificación existe; su lista precisa, no.
El bono de bienvenida: la letra que nadie lee y todos pagan
El “dinero gratis” de las casas de apuestas mexicanas es la promesa mejor escrita del sector. Los requisitos de apuesta son la parte que se salta.
Casi ninguna publicidad de bienvenida dice cuántas veces hay que jugar el bono antes de retirar. Algunas lo dicen con precisión quirúrgica y escondido en un enlace. Otras lo dicen de dos maneras contradictorias en la misma ficha.
Qué tipo de oferta dice ser cada una
Los encabezados y las fichas hablan de clase distinta de incentivo, y esa diferencia decide si el dinero se puede cobrar.
Caliente anuncia en su encabezado $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; su página no aclara si ambos valen únicamente para apuestas deportivas, y esa ambigüedad es del propio anuncio. Sobre el bono sin depósito circula una versión de suscripción distinta: según reseñas de casas de apuestas, exige un rollover de diez veces, mientras que el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Cuando dos reseñas no coinciden en el número, el número no sirve para decidir.
Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN en la ficha de su aplicación. Playdoit anuncia $1,000 MXN, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no quedan claras ni dentro del mismo documento.
Léalo otra vez: la misma ficha, dos versiones del mismo bono. Un apostador que planee retirar ese dinero tiene que resolver ese enredo antes de depositar, no después.
Cuánto juego exige el rollover de Caliente
Aquí conviene hacer la cuenta, porque la palabra “rollover” no dice nada hasta que se convierte en boletos.
Un rollover de diez veces sobre mil pesos exige mover diez mil pesos en apuestas. A cincuenta pesos por boleto, son doscientos boletos, con la condición añadida de que solo cuentan los que se jueguen al momio mínimo que fije la casa. La advertencia no es que sea imposible: es que el requisito es de volumen, y el volumen se paga en tiempo.
Ese plazo tiene su propio costo, y no aparece en el banner. Una promoción con dos semanas para cumplir aprieta las decisiones; una con un mes las deja respirar. Como las reseñas no coinciden en el plazo ni en el momio mínimo, la recomendación práctica no es elegir la promoción, sino leer la del operador donde vaya a reclamarla antes de depositar. La página donde se reclama es la que manda.
Por qué el incentivo se diseñó caro justo ahora
El impuesto al sector subió. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 por ciento los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026, frente al 30 por ciento anterior. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
Ese encarecimiento se traslada. No siempre al momio: muchas veces se traslada a las condiciones del bono, que es donde duele menos en la vitrina y más en el bolsillo. El movimiento ya se reportó: tras el alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Dos precisiones que este texto no va a maquillar. La base del IEPS no está establecida con claridad: el texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa habla del “monto total apostado”. Aquí no se escribe “50 por ciento de lo apostado” ni “del ingreso bruto”, porque ninguna de las dos versiones está confirmada.
Y una regla de publicidad que suele circular como ley y no lo es. Los informes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no norma vigente. Las propuestas para limitar a influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida son proyectos, no derecho aplicable. Que un proyecto se discuta no lo convierte en obligación de nadie.
Cómo se construye un pronóstico sin creerle a nadie
Un pronóstico, hecho en serio, se parece más a una hoja de cálculo que a un pálpito.
Forma reciente, estadísticas, alineaciones confirmadas y, sobre todo, el momio del mercado. Ese último dato es el más útil y el más ignorado: el precio ya contiene el juicio de mucha gente que puso dinero, y quien apuesta contra él debería poder decir por qué sabe más que el mercado agregado.
La apuesta de valor, explicada sin promesas
Una apuesta de valor es la que se hace a un momio más alto que el que corresponde a la probabilidad real del suceso. El problema no es el concepto: es la segunda mitad de la frase.
La probabilidad real no se conoce. Se estima, y dos apostadores competentes pueden estimar distinto el mismo partido con los mismos datos. Por eso ningún pronóstico es seguro, y por eso conviene desconfiar de quien firma uno con signos de admiración. Hay una asimetría que casi nunca se nombra: si su estimación se equivoca por poco, la apuesta sigue siendo razonable; si se equivoca por mucho, el momio alto que eligió se transforma en precio justo para el otro lado.
Del pálpito al boleto, paso por paso
Lo primero es el bankroll: el dinero que se puede perder sin tocar el mes. Lo segundo, el tamaño de cada apuesta, definido por porcentaje y no por corazonada. Lo tercero, el registro de entradas y salidas. Lo cuarto, revisarlo una vez al mes.
Sin esas cuatro piezas, el análisis de partidos sirve de poco.
Hay un motivo aritmético detrás de la disciplina de montos. Un apostador con cien unidades que juega diez unidades por boleto está fuera tras diez derrotas seguidas, y diez derrotas seguidas no son una rareza estadística. El mismo apostador jugando dos unidades por boleto necesita cincuenta. La probabilidad no cambia; el número de intentos disponibles, sí.
La racha que vacía una cuenta se llama varianza, y no respeta buenos pronósticos. Por eso las secuencias planas y sin administración —diez, veinte, treinta unidades, cada vez más— se llevan por delante al mejor lector de estadísticas.
Los “trucos” que no son trucos
Conviene nombrarlos aunque no se apliquen. Las progresiones de momio, la persecución de pérdidas, las “surebets” milagrosas y la idea de que un partido es un cajero automático son las cuatro maneras más comunes de perder con método.
Ninguna de las cuatro supera el obstáculo de fondo, que es el mismo para todos: el margen de la casa se cobra en cada boleto, gane o pierda. Una estrategia que empata en aciertos pierde dinero. Para salir arriba con consistencia hay que acertar más que el precio que se paga por acertar, y esa cuenta no se arregla con paciencia ni con martingalas.
Y una meta realista es lo que más se parece a “ganar poco a poco”: resultados pequeños, costos pequeños y una disciplina que sobreviva a la mala racha. No existe forma de convertir esto en ingreso estable, y quien la prometa está vendiendo algo.
Cómo funciona una apuesta deportiva, del registro al retiro
El procedimiento completo tiene siete pasos y ninguno es opcional. Saltarse uno en el orden equivocado es la causa más común de un retiro que no llega.
El itinerario completo
Registro con datos reales. Verificación de identidad. Primer depósito desde una cuenta a su nombre. Elección del deporte y del mercado. Selección del momio. Confirmación del boleto. Espera del resultado y, si hay retiro, solicitud hacia una cuenta propia.
El punto que la gente aprende tarde es el tercero y el último: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. No es un capricho de cada casa.
Generales, combinadas y mercados de apuestas
Una apuesta general es un solo resultado. Los mercados disponibles son los de siempre: quién gana, el hándicap, el más/menos de goles o puntos, ambas anotan, goleadores. La combinada —el parlay— multiplica los momios de cada selección y también multiplica la dificultad, porque hay que acertar todas las patas.
Los momios que aparecen en la aplicación ya llegan reducidos, y no todos los deportes igual. El creador de apuestas permite armar el propio mercado, que suele salir más caro por el simple hecho de que es más específico.
Lo que primero hay que aceptar
Usted acepta el margen de la casa en cada apuesta, incluidas las que gana. Eso significa que, para quedar arriba, la estrategia tiene que ser mejor que el precio, no mejor que el rival.
Lo que se puede pedir después
Retiro anticipado —cash out— cuando el mercado se mueva a su favor. Transmisión en vivo en las casas que la ofrecen. Estadísticas del partido dentro de la misma aplicación.
Cuánto cambia el margen según el mercado
Conviene verlo en un caso concreto. En un mercado de dos resultados, cada uno a momio 1.90, el cálculo es sencillo: 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 0,95. La casa devuelve aproximadamente 95 por ciento de lo que se juega en ese mercado y el margen ronda 5 por ciento.
El número exacto no importa tanto como su comportamiento. Ese 5 por ciento es el escenario más favorable: el partido más igualado, el mercado más líquido, el deporte con más dinero encima. En mercados menos profundos —goleadores, tarjetas, combinadas armadas a mano, ligas menores— la misma cuenta se hace con un reparto visiblemente peor para el apostador. En ese sentido, el margen de una casa no es un número, es una banda que se ensancha o se estrecha según dónde se apueste. La cifra de arriba es un ejemplo a 1.90 y 1.90, no una cotización de ninguna casa ni de ningún partido.
Qué revisar en el boleto antes de confirmarlo
Que el momio escrito sea el que usted decidió. Que el importe no incluya un cero extra por un toque nervioso. Y que el boleto, el cupón, diga claramente si es general o combinada, porque la diferencia entre ambas decide todo lo demás.
Una casa que muestra el cambio de momio sin preguntar está avisando; una que confirma en silencio, no.
Los nueve operadores, ordenados por lo que cuesta jugar en ellos
Este comparativo no es un ranking de conveniencia ni un cuadro de honor. Es una lectura del costo.
Cada fila lleva la misma dosis de escepticismo, y el orden no sale de la simpatía de nadie.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según la fuente | Lo que la propia ficha declara sobre el juego responsable y el uso de la cuenta |
|---|---|---|
| Pickwin | permiso de la SEGOB de su permisionario; número no impreso, las fuentes se contradicen | Deportes previos y en vivo, quinielas y survivors con ligas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia casa | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular; aplicación solo para mayores de 18 años |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Enlaza términos y pautas de juego responsable; uso para mayores de 18 años; atención las 24 horas |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de permisos | La ficha de su aplicación cita permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Las compilaciones no coinciden sobre el titular del permiso |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Titular según la fuente: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación de permisos, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial | La App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes |
| Betcris | número no impreso: el del pie de página propio y el de la tabla del titular difieren | Su pie de página muestra la vigencia de la licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, con vigencia del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Titular según la fuente: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. |
Ninguna de esas cifras se lee como confirmación oficial. La Dirección General de Juegos y Sorteos dice publicar un listado de sitios autorizados, y ese listado no se ha podido abrir; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí —136 en un informe, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que aquí no se imprime recuento alguno ni se presenta un número de permiso como dato oficial.
La palabra correcta es “permiso”, no licencia. Y el permiso se otorga a un permisionario con establecimiento autorizado, no a una web suelta.
El panorama: cuánto se juega en México y dónde se va el dinero
La cifra oficial de cuánto mueven las apuestas deportivas en México no existe de forma pública y ordenada. Los conteos de sitios se contradicen, y la contabilidad del sector que se cita suele venir de una sola fuente interesada.
Se puede decir algo más útil que un total. El dinero que entra a un mercado reparte aproximadamente 95 por ciento entre los que aciertan, y el resto se queda en la casa; después, el Estado cobra por la vía del permiso y la retención, y el resto del saldo queda en manos del apostador. Esa cadena, no la cifra bruta, explica por qué el saldo sube o baja.
De dónde se van los ingresos del apostador
De tres lugares distintos, y los tres operan al mismo tiempo.
El margen de la casa, en cada boleto. El impuesto al operador, que se traslada al momio o a las condiciones de los bonos. Y la retención sobre el premio, que se cobra antes de que el dinero llegue a la cuenta. Ninguno de los tres se decide en el momento de apostar; los tres se deciden antes.
Qué es “ganar dinero” en la práctica
Una racha de tres aciertos no es un ingreso. Una temporada cerrada en positivo es un buen resultado, y una temporada cerrada en positivo después de contabilizar margen, bonos incumplidos y retenciones es un resultado excepcional.
La cuenta honesta se hace al final, con el extracto en la mano y no con la memoria del mes. Casi nadie la hace, y casi todos recuerdan haber ganado.
La expectativa que el marketing planta
El anuncio promete “mil pesos sin depósito” y muestra una cifra grande en tipografía gruesa. La letra del mismo proveedor, en su apartado de condiciones, habla de un rollover de diez veces. Dos frases del mismo anunciante y una sola es la que manda.
Lo mismo pasa con el momio: un “1.90” en la pantalla no es una promesa de 90 por ciento de ganancia. Es el precio de una apuesta que, en promedio, paga 95 centavos por peso. El mercado de una casa de apuestas es un servicio con costo, no un banco con intereses.
Los abusos que conviene reconocer
La cuenta que se limita sin explicación. El retiro demorado para el cliente que gana. El bono que aparece condicionado a apuestas que el propio cliente no habría elegido. La promoción que se anuncia deportiva y se liquida en casino.
Nada de esto es ilegal por sí mismo, y casi todo está permitido por los términos que el apostador aceptó al abrir la cuenta. Ahí está el detalle: aceptó términos que no leyó.
Normativa y supervisión: quién vigila las apuestas deportivas en México
México no tiene una ley de apuestas en línea. La ley vigente se escribió en 1947, cuando el término “internet” no existía, y ese hueco carga con más consecuencias de las que parece.

La ley vigente y lo que realmente dice
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la norma por vía administrativa, mientras la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos sancionadores. El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el DOF el 31 de diciembre de 1947: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas y deja fuera solo los que estén expresamente autorizados.
Los artículos que importan están a la vista. El artículo 7 permite a la Secretaría otorgar permisos e inspeccionar. El artículo 8 la faculta para cerrar locales que operan sin autorización. El artículo 9 impide que un establecimiento se ubique cerca de escuelas o centros de trabajo. El artículo 10 obliga a la cooperación de estados y municipios.
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra el resto. Su artículo 1 cubre autorización, control e inspección de juegos con apuestas y sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal. Su artículo 2 es el que más pesa: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. Su artículo 5 veda a los menores de edad las áreas de apuestas y el cruce de apuestas.
Otras piezas del Reglamento que se ven poco en los resúmenes. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, artículo 31. Y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir fianza, informar operaciones sospechosas de lavado de dinero y contratar un seguro, artículo 29.
Hay también lo que no existe. Ninguna norma mexicana menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener permisos digitales propios, sino que se apoyan en un permisionario autorizado con establecimiento físico, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un solo permisionario opera varias marcas.
Cómo verificar si una casa opera con permiso
No hay lista oficial abierta. Ese es el punto de partida, no una recomendación de confianza.
Lo que un apostador puede hacer con eso es limitado y vale la pena enumerarlo con precisión. Revisar el pie de página del propio sitio, que en algunas casas muestra el número de permiso. Revisar la ficha de la aplicación en la tienda, donde aparecen el titular y la razón social. Y revisar si el permiso está a nombre de un tercero, porque casi siempre lo está.
El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 la apertura de un registro público de sitios autorizados. Los conteos disponibles siguen contradiciéndose. Un boletín de una autoridad no cierra una duda: la aplaza.
Sobre las licencias extranjeras, conviene ser exacto. Las licencias de Curazao no son permisos mexicanos. Una casa con licencia de otro país no está operando bajo la ley mexicana, y eso es un dato de protección, no de calidad.
Lo que cambió después de noviembre de 2025
La estabilidad de la que presumía el sector se rompió, y las fechas importan más que las versiones.
El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Casi veinte casinos físicos fueron cerrados durante 2026. La capacidad de la Secretaría para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso se ha reforzado, aunque la base legal del bloqueo más allá del incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida con la misma claridad.
Nada de esto permite decir hoy que un sitio esté abierto o cerrado. Ese estado hay que leerlo con su fecha pegada, y cualquier afirmación sin fecha vence en semanas.
La comparación incómoda entre permiso mexicano y sitio extranjero
Vale la pena poner las dos columnas juntas, porque el precio de la segunda no se ve hasta que hace falta.
Una casa con permiso mexicano tiene foro legal en el país, un permisionario identificable, controles de verificación y de lavado de dinero, obligación de informar a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, y entrega un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa sin permiso local no tiene nada de eso, y además sus saldos pueden congelarse en un bloqueo.
Y el hueco que comparten las dos: en ninguna de las dos existe un registro nacional de autoexclusión que siga al apostador de una marca a otra.
Ojo con un dato que se cita como ley y no lo es. Una multa o un delito para el jugador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso no está establecido. Tampoco existe una exención publicada. La postura honesta es no afirmar ninguna de las dos.
Dónde termina el apostador y empieza el Estado
Un apostador que gana un premio de una casa no se lleva todo lo que ve. La Ley del ISR, artículos 137 y 138, grava como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 por ciento cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera 6 por ciento, y 21 por ciento cuando el impuesto estatal rebasa ese 6 por ciento. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 por ciento de impuesto local al premio, lo que deja un total cercano a 7 por ciento según un informe secundario. Los premios superiores a 600,000 pesos al año deben declararse en la declaración anual, también según una fuente secundaria.
El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición razonable es consultarlo con un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.
Y una advertencia que vale para cualquiera: el Estado no solo cobra al operador. También cobra al que gana.
La reforma que todavía no es ley
En octubre de 2026, la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa que derogaría la norma crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, nada más.
Hasta que eso cambie, el marco sigue siendo el de 1947 con su Reglamento reformado en 2023, aplicado por una dirección general que autoriza, supervisa y sanciona.
Las casas de apuestas deportivas, una por una
Nueve fichas, nueve caracteres. Ninguna es la mejor para todos, y eso es lo que hace útil leerlas en orden.
Pickwin: la casa de las quinielas y los survivors
Pickwin combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, además de casino en vivo y seguimiento en tiempo real.
Esa combinación es su rasgo y también su límite. Quien apuesta resultados sueltos encuentra un producto completo; quien apuesta sobre todo combinadas encontrará que el formato de quiniela privada es más divertido que eficiente. Para una liga de amigos que quiere monitorear un torneo entero, el producto da más que una casa convencional.
El permiso se menciona, y no para adornar la ficha: el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y ahí la contradicción salta a la vista. Un número de permiso que aparece en dos fichas distintas a nombre de dos titulares distintos no sirve para verificar nada. Quien llegue a Pickwin debería mirar el pie de página del propio sitio y no una tabla de terceros.
La casa sirve a quien tiene un grupo y quiere el formato tipo torneo con ranking. Cobra por ello en formato, no en transparencia.
Caliente: el catálogo más visible y el bono con la letra más escondida
Caliente es la marca más visible del mercado y su oferta tiene de todo: transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales.
Su aplicación, Caliente Deportes, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026; el uso es solo para mayores de 18 años. El permiso que muestra su pie de página es DGG/SP/404/97, y su operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay.
El problema no es el catálogo. Es el bono. El encabezado del sitio anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la misma página no aclara si ambas cosas aplican solo a apuestas deportivas. Encima, las reseñas que describen el rollover del bono sin depósito no coinciden en el plazo ni en el momio mínimo del bono de primer depósito. Una promoción de siete mil pesos con condiciones que cambian según quién la cuente es una promoción que el apostador tiene que leer donde va a reclamarla, y en ningún otro lado.
Lo que desequilibra la balanza a favor de Caliente es la otra parte: límites de depósito, de pérdida, pausas y autoexclusión están a la vista en su aplicación, y su pie de página insiste en el juego responsable y en la prohibición para menores de edad. Eso no es filantropía, es una casa grande protegiéndose. Al apostador le da igual el motivo: quiere el freno.
Su punto débil es el mismo que el de la industria entera, y no se arregla con un menú mejor: la autoexclusión que ofrece no sale de su casa.
Playdoit: el bono que se anuncia de dos maneras
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
Su aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable y el uso es para mayores de 18 años.
El permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 aparece según casasdeapuestaslegales.mx, no en el pie de página de la propia casa que aquí se pudo revisar, y el titular que nombra esa fuente es Eventos Festivos de México. Dos datos que quien deposite haría bien en confirmar donde corresponda.
Su bono es el caso más claro de un problema de transparencia: la ficha anuncia $1,000 MXN de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos versiones del mismo incentivo en el mismo documento no son un detalle de redacción. Son la condición que el apostador no puede leer.
Quien apueste esports o MMA encuentra aquí variedad real, y el retiro anticipado ayuda a cerrar posiciones antes de que un partido se voltee. La casa sirve para catálogo; su letra chica, hoy, no sirve para decidir.
Codere: la ficha que sí nombra sus propios límites
Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Su aplicación, “Codere: Apuestas Deportivas MX”, figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.
Lo que la distingue es la ficha misma. Es la única del grupo que en su descripción de tienda menciona explícitamente el permiso de la Secretaría de Gobernación, el uso solo para mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. Que una marca escriba la palabra “cierre de cuenta” en su propia ficha es raro, y quien haya intentado cerrar una cuenta lo sabe.
Los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 vienen según una compilación de permisos, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular; no están confirmados oficialmente, igual que los demás. La diferencia de Codere no está en el papel, está en lo que decide poner en el escaparate.
Su bono de bienvenida es alto y su procesamiento de depósitos incluye efectivo en OXXO, lo que sirve a quien no quiere vincular tarjeta. La casa conviene a quien valora saber desde el principio cuáles son las reglas de salida.
Strendus: el permiso que no se puede verificar
Strendus aparece con tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, porque las compilaciones difieren.
Ahí está todo el problema, concentrado en una línea. Tres números no son una virtud: son el síntoma de que la fuente no cierra. Un titular que cambia según quién lo publique no es un titular verificado.
Nada en los datos disponibles sobre esta casa permite juzgar su catálogo deportivo, su aplicación o sus métodos de pago con la misma precisión que las demás fichas. Lo honesto es decirlo sin adornos: quien quiera considerar a Strendus tiene que empezar por su propio pie de página, porque la tabla de terceros aquí no alcanza.
Lo que sí se puede afirmar es que una casa cuya identidad legal cambia de ficha a ficha no debería pedirle a nadie que deposite sin antes resolver esa duda.
Novibet: el permiso corto y el titular concreto
Novibet opera con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.
Es la ficha con el titular más claro del grupo, y eso ya es algo. Un permiso con titular identificable permite rastrear quién responde si algo sale mal, y esa trazabilidad vale más de lo que suele reconocerse.
Es también la que menos material deja para juzgar. Sin datos sobre su catálogo de deportes, su aplicación o sus métodos de pago en México, no hay manera honesta de compararla con las demás en esos puntos.
Queda como una opción para quien prioriza la identificación del permisionario sobre la variedad del producto, y en la duda mira el pie de página del sitio antes de registrarse.
1xBet: catálogo enorme y dos razones sociales en la misma ficha
1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad.
El catálogo es de los más amplios del comparativo, y ese es su argumento. Quien apueste tenis o UFC encuentra mercados que otras fichas no detallan.
Su permiso es DGJS/0002/2020, según una compilación de permisos, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, con Entretenimientos Naturales como titular. La App Store, por su parte, publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes. Dos razones sociales en el mismo expediente no son un problema de forma.
Para un apostador que solo busca variedad, la oferta es atractiva. Para el que quiere saber quién responde legalmente por su cuenta, la respuesta cambia según dónde la busque, y ese es el precio real de esta ficha.
Betcris: el parlay del mismo juego y una licencia extranjera a la vista
Betcris destaca en su aplicación el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.
Es una combinación bien pensada para quien apuesta mercados específicos de jugadores en lugar de resultados generales. Los métodos de pago locales completan el cuadro: su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como formas de depósito, sin indicar montos mínimos.
Su aplicación, “Betcris – apuestas y casino”, la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.
Aquí hay algo que las otras fichas no muestran con tanta claridad: su pie de página exhibe la licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia europea vigente convive con el permiso mexicano, y conviene entender qué significa: la marca opera, además, bajo una autoridad distinta de la mexicana. No es una ventaja ni una falta. Es información que muchas casas no publican y que aquí está a la vista.
El permiso mexicano queda sin número impreso, porque el del pie de página propio y el de la tabla del titular no coinciden. Igual que en otras fichas del comparativo, quien deposite debería fijarse en el pie de página y no en un resumen ajeno.
Betcris sirve a quien apuesta mercados de jugadores y quiere pagos locales rápidos; para un saldo grande, el detalle de la licencia extranjera merece una lectura antes, no después.
Betway: el permiso corto de una marca global
Betway opera con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.
Es el número más corto del comparativo y el que menos rastro deja en un documento público. Ese titular, Frontón México, conecta la marca con una tradición de apuestas deportivas local, lo que no cambia en nada la experiencia digital del usuario.
Igual que en otras fichas del grupo, no hay material suficiente sobre su catálogo deportivo, su aplicación o sus métodos de pago en México para compararla con precisión frente a las demás. Queda como opción para quien reconoce la marca y quiere empezar por su propio pie de página.
Un apostador que comparara a Betway solo por el nombre estaría comprando exactamente eso: un nombre.
Lo que el cuadro no puede decir
La letra pequeña de cada promoción vive en la propia casa y en la fecha en que el apostador la reclame. Una tabla no puede reflejarla, y las condiciones cambian.
Los nueve son grandes y todos operan en México con permiso de la Secretaría de Gobernación según las fuentes citadas, ninguna de las cuales es una confirmación oficial. El mercado es más amplio que esta tabla, y una marca ausente no es una marca sin permiso. La comparación se limita a lo que cada ficha y cada pie de página declara sobre sí misma.
Qué hacer con todo esto
El margen se queda con su parte en cada boleto. Los bonos piden volumen antes de pagar y a veces lo piden en letra que se contradice consigo misma. Los premios pasan por una retención antes de llegar a la cuenta. Nada de eso convierte las apuestas deportivas en un mal negocio universal; convierte en obligatorio saber cuánto cuesta participar.
Para quien quiera intentarlo con orden, la ruta es corta. Primero un límite de depósito el mismo día en que abre la cuenta. Después un bankroll de unidades, no de corazonadas, con un monto fijo por boleto. Luego el momio del mercado como referencia antes de decidir, con la cuenta de la apuesta de valor anotada en algún lado. Y al final la revisión mensual del extracto.
Y una regla que resume el resto: la casa es una empresa que cobra por un servicio. Tratarla como socio que reparte ganancias es el error más costoso de todos, y el que mejor se disfraza de buena racha.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una apuesta de valor y por qué ningún pronóstico es seguro?
Una apuesta de valor se hace a un momio más alto que el que correspondería a la probabilidad real del suceso. Ningún pronóstico es seguro porque esa probabilidad no se conoce, se estima, y la estimación puede fallar. Dos apostadores competentes pueden calcular distinto el mismo partido con los mismos datos.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota haciendo la cuenta del reparto. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, la suma de 1 entre cada momio da 1,05, así que la casa devuelve alrededor de 95 por ciento de lo que se juega en ese mercado y el margen ronda 5 por ciento. Es un ejemplo a esos momios, no una cotización.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad por el momio decimal. Doscientos pesos a 1.90 devuelven 380 pesos si la apuesta acierta, es decir, 180 pesos de ganancia neta. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de hacer esa cuenta con la cantidad apostada.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay lista oficial abierta, así que conviene revisar el pie de página del propio sitio y la ficha de su aplicación, donde aparecen el número de permiso y el titular. La palabra correcta es permiso, no licencia, y casi siempre está a nombre de un permisionario distinto del nombre comercial.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso gravado por los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 por ciento cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 por ciento, y 21 por ciento cuando lo rebasa. En la Ciudad de México, el 6 por ciento local lo eleva a cerca de 7 por ciento.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran en la propia cuenta, en el apartado de juego responsable que las casas enlazan en sus fichas y pies de página. El límite de depósito capa lo que entra; el de pérdida y la autoexclusión frenan lo que sale. No existe registro nacional de autoexclusión, de modo que la medida vale dentro de cada marca.
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