Apuestas de hockey 2026: el precio real de cada momio
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se revisaron contra los pies de página de cada operador y contra las compilaciones que se nombran más abajo.
Nadie te cobra por abrir una cuenta de apuestas. El cobro va dentro del momio, y por eso casi nadie lo mira. Un partido de hockey sobre hielo con dos resultados posibles —gana uno, gana el otro— parece el mercado más limpio que existe: no hay empate, no hay tercera opción, no hay forma de que la casa se esconda. Y sin embargo ahí está, en el segundo decimal, la parte que se queda cada vez que alguien aprieta “realizar apuesta”. Aprender a leerla es el trabajo de esta guía, y el hockey es un banco de pruebas perfecto para hacerlo.
La razón es simple. El hockey sobre hielo es un deporte de un solo mercado dominante: el ganador del partido. Las casas de apuestas mexicanas lo saben y cargan la mano en las alternativas —hándicap de puck, más/menos goles, marcador exacto, quién anota primero— donde el margen es mucho más generoso con el operador. Un apostador que suele jugar futbol y llega al hockey con los mismos hábitos de momio se lleva una sorpresa desagradable: los mercados que conoce en la Liga MX se comportan distinto aquí, y no porque el deporte sea raro, sino porque el volumen es menor y el margen sube para compensar.
Aquí está el otro problema, y es mexicano. El país no tiene una ley de juego en línea. Tiene una ley de 1947 escrita para hipódromos y galgódromos, un reglamento reformado en noviembre de 2023 que prohíbe lo que no autoriza expresamente, y una práctica donde los sitios digitales operan enganchados al permiso de un permisionario con local físico. Eso significa que la protección que tienes no viene de un artículo, viene del permiso de alguien más y de lo que ese permisionario aceptó cumplir. Si el operador donde apuestas no tiene ese enganche, no tienes nada: ni autoridad mexicana a la que reclamar, ni retención de impuestos que te sirva de recibo, ni registro de autoexclusión en el que pedir que te cierren la puerta.
Vamos a poner números a las dos cosas. Al margen, primero, porque es el costo que pagas cada semana. A las condiciones, después, porque son el costo que pagas una sola vez y con la letra chica delante.
Juego responsable: cómo se autoprotege un apostador de hockey
Cuando alguien pregunta por el juego responsable en México, la respuesta honesta es incómoda: no existe un registro nacional de autoexclusión. No hay un solo padrón al que puedas pedir que te inhabiliten en todas las casas de apuestas del país, como sí ocurre en otras jurisdicciones. Lo único que existe es la herramienta interna de cada operador, la que cada marca ofrece en su propia app, y está limitada por definición a esa marca y a ninguna otra.

Esa es la primera cosa que un apostador mexicano de hockey sobre hielo debe entender, y la entiende al revés casi siempre. Poner un límite de depósito en una casa no te protege en la siguiente. Los límites son voluntarios, los pone el apostador, y viven dentro del muro del operador. Si mañana abres cuenta en otra plataforma, empiezas de cero y con los mismos hábitos que te llevaron a fijar el límite la primera vez.
Lo que el reglamento sí dice y lo que no
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas” de hipódromos, galgódromos y frontones. Fíjate en lo que hace: prohíbe sin fijar un número. No dice 18, no dice 21. El 18+ que ves impreso en cada ficha de aplicación y en cada pie de página lo declara el operador, no la ley.

Esa distinción tiene consecuencias prácticas. Una casa de apuestas mexicana puede decir “es solo para mayores de 18 años” porque esa es su política, y la autoridad no tiene un artículo con el que exigirle otra cosa. Cuando una app de casino de una marca cualquiera pone el mismo aviso, está repitiendo una costumbre comercial, no un mandato. Nada de esto es un tecnicismo: significa que el filtro de edad se aplica tan bien como el operador quiera aplicarlo, y que el respaldo legal de esa barrera es la verificación de identidad que la casa haga por su cuenta.
Cerca de ahí vive la obligación de identificación. Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego entra en la lista de actividades vulnerables de la ley antilavado. Los documentos exactos que debes entregar no los fija un estatuto de juego; los fija el procedimiento de la casa. En la práctica esto conviene al apostador honesto: una plataforma que sí verifica deja rastro, y el rastro es lo que después te permite reclamar.
La cuenta que no cierra: límites sin registro
Aquí está el punto donde el costo deja de ser teórico. Un apostador que juega hockey de martes a jueves, tres o cuatro partidos por noche, pone un límite de depósito de mil pesos a la semana en la casa donde tiene cuenta. La casa respeta el límite. El apostador pierde ochocientos en dos noches. Nada lo detiene de abrir una cuenta nueva a las once y media de la noche, o de usar la que ya tenía en otra plataforma porque le pareció que ahí el momio del empate sin empate —el tiempo regular— estaba mejor.
El artículo 2 del reglamento prohíbe lo que no está previsto expresamente, y ese es el universo completo de la protección regulatoria mexicana sobre la conducta de un apostador. No hay un techo legal de depósito, no hay un techo de pérdida, no hay una cuenta temporal que la autoridad imponga. Lo que hay es lo que cada marca decide ofrecer y lo que cada apostador decide usar.
Las herramientas que sí existen, según lo que cada operador publica en su propia ficha de aplicación, son las de siempre: pausas, límites de depósito y cierre de cuenta. La ficha de la aplicación de Codere México, por ejemplo, dice que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de limitar el uso a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza a su sección de juego responsable. Son dos formas distintas de decir lo mismo, y ninguna de las dos te obliga a nada.
Mi lectura es que ahí está la parte que menos le conviene al apostador y que menos se discute. Todo el debate público sobre apuestas en México se concentra en los bloqueos, los amparos y el impuesto. La autoprotección real —que no depende de un juez ni de un permiso— se queda sin discutir, y es justamente la única que está enteramente en tus manos.
Qué hacer antes del primer depósito
Antes de depositar un peso en cualquier casa de apuestas para jugar hockey, conviene fijar tres cosas por escrito para uno mismo. Cuánto entra al mes, en pesos. Cuántas noches por semana se juega, porque el hockey tiene calendario casi diario y eso es distinto al futbol de fin de semana. Y qué señal personal apaga el juego: un monto perdido, una racha, una hora de la madrugada.
Ninguna autoridad mexicana te va a pedir esa lista. Por eso importa más, no menos.
Apuestas de hockey sobre hielo en vivo: el cronómetro también cuesta
El hockey sobre hielo es, entre los deportes de equipo, el que mejor se presta a la apuesta en vivo. Tres periodos de veinte minutos, con seis jugadores por equipo incluido el portero, producen un partido que corre y se corta, con paradas naturales cada vez que se detiene el disco. Cada parada es una ventana para apostar, y cada ventana es una decisión nueva que puedes tomar mal.
Ahí está la trampa de la inmediatez, y es una trampa de precio antes que de disciplina. La casa ajusta el momio en vivo más rápido y con más margen que en el mercado previo, porque el riesgo que corre es mayor y porque el apostador está más caliente. Un gol cambia el partido, y el momio que estaba a 1,90 hace treinta segundos ahora está a 2,60 para el equipo que va abajo. No es generosidad: es el precio nuevo de una situación nueva, con la comisión de la casa encima.
Dónde acaba el partido y empieza el tiempo extra
Hay un detalle que arruina boletos todas las semanas y que casi nadie lee antes de firmarlo. Los partidos de hockey sobre hielo empatados van a tiempo extra. En la temporada regular de la NHL el tiempo extra va seguido de una serie de penales; desde 2019, los Mundiales de la IIHF y la final olímpica por el oro usan tiempo extra de 3 contra 3.
¿Por qué importa eso al momento de apostar? Porque en la NHL un partido puede terminar con un ganador en tiempo extra o en penales, y el mercado de tiempo regular —tres periodos, sesenta minutos— liquida como empate aunque alguien se lleve el partido tres minutos después. El apostador que pone su dinero al “ganador del partido” sin fijarse si su boleto se refiere al tiempo reglamentario o al resultado final, está jugando un mercado distinto del que cree. En el hockey esa confusión es más frecuente que en casi cualquier otro deporte, precisamente porque el empate existe como resultado legal.
Leer el nombre del mercado antes de apostar cuesta cero. No leerlo cuesta el boleto entero.
El retiro anticipado y lo que realmente devuelve
El “cash out” o retiro anticipado funciona como un seguro que compras a la casa, y como todo seguro se paga. Cuando el partido va dos a cero a tu favor en el segundo periodo, la casa te ofrece cerrar el boleto por una cantidad menor a lo que cobrarías si todo termina bien. Esa diferencia es el precio de la tranquilidad, y no es pequeño: el operador calcula la oferta con el valor real del boleto y le resta su comisión. Nunca te va a ofrecer el valor completo, porque entonces no ganaría nada con el servicio.
La ficha de Playdoit, por ejemplo, menciona el retiro anticipado entre las funciones de su aplicación, junto a la cobertura de futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias y atención las 24 horas. Es una lista de producto, no una promesa de precio, y esa es exactamente la diferencia que un apostador debe tener presente.
El uso sensato del retiro anticipado es estrecho. Sirve para bajar la varianza de un parlay que ya viene ganando y que depende de un partido que empezó mal por razones que no esperabas. No sirve para “rescatar” boletos que perdieron por planteamiento, porque en ese caso estás pagando dos veces: una por la apuesta original y otra por la comisión de cerrarla.
La transmisión en vivo y su letra chica
Ver el partido dentro de la aplicación es lo que hace posible apostar en vivo sin segundo dispositivo, y varias plataformas mexicanas lo ofrecen. La aplicación de 1xBet incluye apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo.
Lo que ninguna de esas descripciones te dice es cuánto retraso tiene la señal. Un stream con retraso de diez segundos sobre el momio que ves arriba es un problema pequeño; con treinta segundos es una invitación a apostar a un precio que ya no existe. Ese dato vive en los términos de cada plataforma y en la pantalla misma, y es lo primero que yo comprobaría antes de jugar en vivo.
Hasta dónde conviene jugar el partido y no antes
El mercado previo suele pagar mejor que el mercado en vivo, y el hockey no es excepción. La casa cobra por la información que ya tienes cuando apuestas durante el partido, y esa información es tuya, no suya. Si ya sabes que el portero titular de un equipo está fuera, ya sabes que el equipo visitante lleva tres partidos sin anotar en el primer periodo, tienes una razón para esperar. Si no sabes nada de eso y solo estás mirando el marcador moverse, el vivo es el mercado más caro del catálogo.
Calendario y torneos: qué se puede apostar al hockey sobre hielo
Apostar al hockey sobre hielo en México tiene un calendario bastante predecible si sigues la NHL, y bastante frustrante si quieres ligas locales, porque no las hay en el catálogo habitual. El deporte vive en la liga estadounidense y en los torneos de selecciones, y de ahí sale casi todo lo que una casa de apuestas mexicana te va a ofrecer.
La Federación Internacional de Hockey sobre Hielo es el máximo órgano rector del deporte, y eso importa más de lo que parece. Cuando un torneo organizado por la IIHF cambia de formato, cambia también la forma en que se liquidan los mercados. Los apostadores que llevan años jugando Mundiales lo saben; los que llegaron con el Juegos Olímpicos de Invierno lo aprenden a golpes.
El calendario de la NHL y su temporada larga
La temporada 2026-27 de la NHL empieza el 29 de septiembre de 2026 con 32 equipos que juegan 84 partidos cada uno, en lugar de 82, y la temporada regular termina el 10 de abril de 2027. Cuatro partidos más por equipo no suenan a gran cosa en una temporada de siete meses. Sumados, son casi dos semanas más de calendario y un montón de noches adicionales de hockey en las que un apostador habitual puede apostar.
Ahí está el costo del calendario largo, y no es el que uno espera. La tentación no es un partido malo, es la cantidad de partidos. Un catálogo que abre seis noches por semana genera más decisiones por mes, y cada decisión es una ocasión de pagar el margen de la casa. Cuanto más apuesta alguien con el mismo presupuesto, más veces paga el mismo peaje. Eso no lo arregla ningún bono.
El cierre de temporada regular el 10 de abril de 2027 marca además la frontera entre dos formas de jugar. En los playoffs los mercados de partido se ajustan, los entrenadores manejan minutos y porteros de otra manera, y las series largas permiten apuestas de serie completa que no existen en la temporada regular.
Copa Stanley 2026 y el torneo que viene
Los Carolina Hurricanes vencieron a los Vegas Golden Knights en la final de la Copa Stanley 2026. Es el dato más reciente que tienen los aficionados para calibrar qué equipos llegan fuertes a la temporada siguiente, y también el tipo de información que más rápido queda vieja. Un plantel cambia en el verano. El mercado de la Copa Stanley que una casa abre en septiembre pesa más el historial que la plantilla actual, y ahí es donde un apostador que sigue las noticias tiene algo que el momio todavía no refleja.
Criterios para comparar casas de apuestas de hockey
Comparar casas de apuestas es fácil cuando el criterio es cosmético y difícil cuando el criterio es el precio. Una app bonita no te devuelve pesos. Un bono enorme con un rollover brutal te los quita. Lo que sigue es el orden en que yo miraba cada plataforma, y el orden no es casual: va de lo que te cuesta siempre a lo que te cuesta una vez.
La clasificación que viene después aplica exactamente esos criterios. No es una recomendación de apuesta ni una lista completa del mercado mexicano; es el conjunto de plataformas sobre el que hay información verificable en pies de página, fichas de aplicación y compilaciones de permisos, y sobre ese conjunto se puede comparar con honestidad.
El margen, que se paga en cada boleto
El margen de la casa es el costo que no ves. Aparece en el momio y se queda ahí, invisible, dentro de la cifra que aceptas. La forma de verlo es sumar la probabilidad implícita de todos los resultados de un mismo mercado: si el total pasa de cien por ciento, el excedente es la casa.
En un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado— cada lado implica un 52,63 % (1 ÷ 1,90). La suma da 105,26 %. La casa devuelve como premio alrededor del 95 % de lo que se apuesta en ese mercado y retiene entre el 5 % y el 5,3 % según cómo se redondee cada lado, siempre que ambos lados estén a 1,90. En la práctica ese redondeo empuja la retención al extremo alto de la banda.
Vale la pena detenerse en la escala. Un 5 % parecería una comisión modesta. Sobre cien pesos apostados deja cinco en la casa; sobre el volumen de un apostador que juega tres boletos semanales de quinientos pesos durante la temporada regular, la retención esperada se acerca a tres mil pesos por temporada. No es una pérdida garantizada, porque un apostador puede terminar arriba: es el precio esperado de la operación, medido sobre muchas apuestas con las mismas condiciones. Nadie gana o pierde 5 % en un boleto; ese número solo aparece cuando repites.
Y el 5 % es el mejor caso del catálogo, no el típico. El mercado de ganador de partido es el más jugado del hockey, el que más liquidez tiene y por eso el más barato. Los mercados alternativos —hándicap de puck, más/menos, marcador exacto, primer goleador— cargan bastante más. Un “pick” de marcador exacto con cinco o seis resultados candidatos puede dejar en la casa diez o quince pesos de cada cien, y aun así el momio se siente generoso porque paga mucho. Paga mucho porque es difícil. Esa es toda la explicación.
Los límites y el rollover, que se pagan una vez
El segundo criterio es el que más discusiones genera y el que más letra chica tiene. Un bono de bienvenida no es dinero regalado: es dinero condicionado. El operador te presta saldo o te libera una apuesta gratis, y para quedarte con lo que produzca te exige apostar una cantidad determinada, a un momio mínimo, antes de una fecha. Cada una de esas tres condiciones puede convertir una promoción atractiva en un mal negocio.
El momio mínimo es la condición que más se subestima. Si el requisito exige apostar a 1,50 o más, el apostador que busca momios altos cumple sin problema, pero el que juega favoritos claros se queda fuera sin enterarse. El plazo es la otra: una promoción con quince días de vigencia sobre un deporte con calendario casi diario se cumple; la misma promoción sobre un torneo de selecciones que se juega una vez al año no se cumple nunca.
La tercera condición es el techo. Un bono que promete un porcentaje alto sobre el primer depósito pero limita la ganancia de la apuesta gratis a un monto fijo está diciendo, en voz baja, que la parte visible del anuncio es la más generosa. Leer esa cifra antes de depositar es más útil que leer el porcentaje.
Depósitos, retiros y verificación
El tercer criterio es el flujo del dinero, y aquí las plataformas mexicanas se parecen bastante porque usan los mismos rieles. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Es una foto útil: los mismos nombres aparecen en casi todas las casas, porque SPEI y OXXO son infraestructura mexicana, no ventaja competitiva.
Lo que sí cambia entre operadores es la verificación de identidad y el retiro. Ningún estatuto mexicano de juego cubre los pagos de apuestas; lo que existe es la práctica de cada casa, que manda el retiro a una cuenta a nombre del jugador y emite un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Ese comprobante es tu recibo y tu prueba. Una plataforma que lo emite te deja rastro fiscal; una que no lo emite te deja sin nada con qué declarar.
Las mejores casas de apuestas de hockey: nueve plataformas comparadas
Las nueve plataformas que siguen operan en México enganchadas al permiso de un permisionario con local físico, según lo que declaran sus propios pies de página y lo que recogen las compilaciones de permisos que se nombran en cada caso. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y la diferencia no es de vocabulario: un permiso se otorga a una persona física o moral determinada, es temporal, no se puede transferir y se resuelve en procedimientos administrativos. Ninguna de las nueve es una licencia digital independiente, porque la ley mexicana no las contempla.
Dos advertencias antes de la tabla. La primera: la lista oficial de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que ningún número que aparezca abajo es una confirmación oficial, y las compilaciones se contradicen entre sí en algunos casos. La segunda: esto no es un ranking de calidad y no es el mercado completo. Una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso.
| Marca | Estatus de permiso SEGOB, según la fuente | Lo que dice el propio listado de la marca |
|---|---|---|
| Betcris | La fuente es el pie de página del propio sitio: el número que aparece ahí y el de la tabla del titular difieren; el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación otro, así que no se imprime | Momios y mercados de deportes; el detalle de su oferta de hockey no aparece en su listado |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según la compilación de Apuestas Legales; las compilaciones difieren sobre el titular (Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads) | Su listado de aplicación no detalla mercados de hockey |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación de Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Su listado no detalla mercados de hockey |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según la compilación de Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta de la titular nombrada | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según la compilación de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según la compilación de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Su listado no detalla mercados de hockey |
| Pickwin | Los números de permiso se contradicen entre las compilaciones: una da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, esta última la misma que muestra el pie de Betcris para Producciones Móviles; titular nombrado Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Su listado no detalla mercados de hockey |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | Transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo para mayores de 18 años |
Ese desorden es la información, no el ruido. Nueve marcas, seis fuentes y dos contradicciones abiertas sobre quién es el titular y con qué número. Un apostador que quiere saber si la casa donde juega tiene permiso no puede resolver la pregunta con una tabla de internet; tiene que hacer lo que yo hice: abrir el pie de página del sitio en cuestión y buscar el número y el nombre del titular. Si ahí no están, ya sabes algo.
Betcris: el permiso que su propio pie de página no se pone de acuerdo
Betcris es el caso más incómodo de la lista, y conviene decirlo desde el principio. Su permiso aparece en el pie de página de su propio sitio, lo que en teoría es la mejor fuente posible: la casa declarando su estatus. El problema es que el número que muestra el pie —a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018— y el número que aparece en la tabla del titular no coinciden.
Hay una segunda capa que casi nadie menciona. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Esa licencia maltesa no es un permiso mexicano y no sustituye nada: es la autorización corporativa del grupo, con su propia fecha de vencimiento, y sirve para entender quién responde detrás de la marca, no para saber si la operación en México está cubierta.
¿Qué le queda al apostador? Un operador con presencia larga en el mercado mexicano, un permiso declarado y verificable en su propio sitio, y una discrepancia documental que él no va a resolver en la pantalla. Antes de depositar, el pie de página es la única fuente que tienes y vale la pena leerlo completo. Si el número y el nombre del titular no aparecen, no es que la marca no tenga permiso: es que no lo está mostrando.
Strendus: tres números de permiso y dos titulares posibles
Strendus aparece en la compilación de casasdeapuestaslegales.mx con tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Tres permiso para una marca digital sugiere una estructura de varios locales o de varias etapas administrativas, y es exactamente el tipo de cosa que un permisionario con presencia física acumula con los años.
El problema está en el titular. Las compilaciones no coinciden: una dice Atracciones y Emociones Vallarta, otra New Ads. Para un apostador esto importa más de lo que parece, porque el titular es quien responde ante la autoridad por los diez mandamientos administrativos del permiso: cuentas trimestrales, cuentas anuales auditadas, fianzas, avisos de operaciones sospechosas. Si no sabes quién es el permisionario, no sabes a quién le estás confiando tus datos biométricos.
Y sin embargo, en el uso diario, Strendus no se distingue de las demás. Su listado de aplicación no detalla mercados de hockey ni eventos específicos, así que el apostador de este deporte llega sin saber si encontrará la NHL completa o solo los partidos grandes. La única forma de averiguarlo es abrir la app y ver el catálogo antes de depositar, que es lo que yo aconsejaría en cualquier caso.
Codere: más de treinta deportes y una app que sí se describe
Codere es de las pocas marcas de la lista cuya aplicación se describe con detalle suficiente para saber qué compra el usuario. La ficha dice que cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Los treinta deportes son una promesa de amplitud; el creador de apuestas y los momios mejorados son herramientas que se usan mucho en hockey, porque permiten armar combinaciones y tomar precios por encima del estándar en partidos concretos.
El permiso que se le atribuye es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación de Apuestas Legales, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México). Su aplicación también declara operar con permiso de la SEGOB, limitar el uso a mayores de 18 años e incluir avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Esa última parte es la que menos se publicita y la que más debería pesar: una política de cierre de cuenta publicada significa que existe un procedimiento, y un procedimiento existe para usarse.
¿Dónde queda el apostador de hockey? Con un catálogo amplio, herramientas de construcción de apuestas y estadísticas en vivo, que es justo lo que se necesita para mercados distintos al ganador del partido. El detalle de cuántos de esos treinta deportes tienen mercados profundos de hockey no lo resuelve la ficha de la aplicación, y hay que verlo dentro. Lo que sí resuelve es que la casa dice lo que ofrece y ofrece lo que un apostador de hockey necesita.
Novibet: un permiso y nada más que decir sobre hockey
Novibet tiene el permiso mejor documentado de la lista en cuanto a número y titular: DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. Un solo permiso, un titular, sin contradicciones entre compilaciones. En un mercado donde dos de cada nueve marcas tienen discrepancias documentales, eso ya es algo.
El resto es silencio, y el silencio tiene un costo para el apostador de hockey. El listado de la marca no detalla mercados de este deporte. No hay descripción de creador de apuestas, ni de transmisión, ni de retiro anticipado, ni de cobertura de ligas. Un apostador que quiere saber si encontrará la temporada 2026-27 completa con todos sus mercados alternativos no puede deducirlo de la información publicada.
Para un apostador de futbol, esa ausencia importa poco: el catálogo estándar cubre lo que necesita. Para alguien cuyo deporte es el hockey, donde los mercados útiles son los secundarios, la falta de descripción es una razón para abrir la aplicación antes de decidir. Es la limitación más concreta de esta marca en la comparación, y no tiene que ver con su permiso.
1xBet: el permiso, la tienda de aplicaciones y una empresa distinta
1xBet es el caso donde la cadena documental se rompe en un punto incómodo. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según la compilación de Apuestas Legales, pero esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales. Mientras tanto, la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso.
Esa diferencia no es un detalle registral. Significa que la aplicación que descargas y la entidad que aparece como permisionaria no son la misma persona jurídica. Cuando eso ocurre, saber quién responde por tus datos y por tu saldo requiere leer los términos de la aplicación y no solo el pie de página del sitio.
Lo que la aplicación sí ofrece es sustancial: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un catálogo orientado a volumen y a cliente recurrente, con un programa de lealtad que premia precisamente eso. El hockey no aparece nombrado en la descripción, así que el apostador de este deporte entra a ciegas respecto del catálogo y con una duda documental razonable respecto de quién responde. En esas condiciones, depositar es un acto de fe más grande que en cualquiera de las otras ocho marcas.
Playdoit: retiro anticipado, Playboost y transmisión en vivo
Playdoit describe un producto coherente: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Para el apostador de hockey, las dos piezas útiles son el retiro anticipado —que es la herramienta clave en un deporte donde un gol cambia el partido en cuatro segundos— y la transmisión dentro de la aplicación, que permite seguir el juego sin segundo dispositivo.
Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México. La clave de ese número es distinta a la de los demás: la forma “DGAJS/SCEVF/P-02/2005” corresponde a un permiso de apuestas remotas con la estructura antigua, mientras otros operadores muestran números más recientes con la clave DCRCA. Eso sugiere antigüedad del permiso, y la antigüedad en este mercado suele significar una base de clientes consolidada.
El hueco está en el hockey. Ni “Playboost” ni el retiro anticipado valen algo si el catálogo no cubre el deporte con profundidad, y la descripción de la marca no lo aclara. La atención las 24 horas es un dato menor para un apostador con experiencia y enorme para uno que reclama un retiro un domingo por la noche, cuando el hockey de la costa oeste apenas empieza.
Betway: el número corto y el frontón detrás
Betway presenta el número de permiso más simple de toda la lista: 4184, según casasdeapuestaslegales.mx. Un número corto, de formato antiguo, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Detrás de una marca internacional con presencia en varios mercados hay, en México, una empresa de frontón —el deporte de pelota vasca que la ley de 1947 regulaba antes de que existiera internet— y eso explica toda la estructura: el permiso es de un frontón que obtuvo un permiso complementario para apuestas remotas.
Ese pedigrí tiene una lectura tranquilizadora y otra menos. La tranquilizadora es que el permisionario es un operador tradicional mexicano con instalaciones, y eso implica obligaciones administrativas reales. La menos es que la marca que ves en pantalla es una capa comercial sobre esa estructura, y el nivel de servicio que recibirás depende de la operación local, no del prestigio internacional del nombre.
Sobre el hockey, el listado de Betway no detalla mercados. Un apostador que llega atraído por la marca sabe que hay un permiso y no sabe qué encontrará dentro. Es la misma limitación que comparten cuatro de las nueve marcas de la lista, y la razón por la que insisto en que la comparación sirve para filtrar y no para decidir sin abrir la aplicación.
Pickwin: dos compilaciones, un mismo número prestado
Pickwin es el caso extremo del desorden documental, y lo que lo hace notable es una coincidencia reveladora. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra le da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es exactamente el número que muestra el pie de página de Betcris para Producciones Móviles, S.A. de C.V. El titular nombrado para Pickwin es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
Ahí tienes la explicación estructural del mercado mexicano en una sola fila: un permisionario con local físico puede operar varias marcas comerciales, y entonces el mismo número de permiso aparece en dos sitios distintos y una compilación puede asignarlo a la marca equivocada. No es fraude; es el diseño. Un permiso, varias marcas.
Para el apostador esto tiene una consecuencia práctica que va más allá de Pickwin. Cuando compares casas de apuestas en México, no estás comparando permisionarios, estás comparando marcas que pueden compartir permisionario. La verificación de identidad, los reportes a la UIF y el CFDI de retenciones los ejecuta el mismo titular en ambos casos, con los mismos procedimientos y los mismos plazos. Lo que cambia entre marcas hermanas es la plataforma, el catálogo y el servicio, no el respaldo legal.
Caliente: permiso en el propio pie y un catálogo descrito
Caliente es, junto con Codere, la marca que más información publica sobre su propio producto. Su permiso aparece en el pie de página de su propio sitio: DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente). El formato del número —con la clave DGG y el año 1997 al final— es de la generación más antigua de permisos, anterior tanto a la reforma del reglamento como a la existencia del juego en línea.
Y la aplicación lo dice con detalle: transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. La ficha de la app “Caliente Deportes” en la App Store de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Ese nivel de coincidencia —el permiso en el pie, el titular en el permiso, la entidad que publica la aplicación— es el mejor documentado del grupo.
El “crea tu apuesta” es lo más interesante para un apostador de hockey, porque permite construir mercados que la casa no ofrece como producto estándar: combinaciones dentro del mismo partido, condiciones sobre periodos concretos, apuestas sobre el primer gol. La letra chica de un creador de apuestas suele estar en el momio mínimo de cada selección, y ahí vive el costo real de armar un boleto a la medida. Un apostador que usa esa herramienta sin mirar los momios mínimos termina pagando un margen más alto que el del mercado estándar, precisamente por pedir un producto hecho a mano.
Legalidad: qué protege y qué no un permiso de la SEGOB
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. Esa es la arquitectura completa: una ley de 1947, un reglamento reformado, y una dirección general que hace el trabajo con los permisos existentes.
La ley que sigue vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los que autoriza expresamente. La Secretaría otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10).
El reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la pinza. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, excepto los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles (artículo 31); y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y cuentas anuales auditadas, fianzas, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía (artículo 29).
Ninguna ley menciona las apuestas en línea
Ese es el hueco, y es grande. Ningún estatuto mexicano nombra las apuestas en línea. Lo que ocurre en la práctica es que los sitios digitales no pueden tener licencias digitales autónomas y se enganchan al permiso de un titular con local físico autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un permisionario puede operar varias marcas, como se vio en la comparación. La palabra es “permiso”, no “licencia”, y esa precisión define todo lo demás.
Consecuencia directa: cuando apuestas en un sitio mexicano con permiso, no estás ante una autorización otorgada a ese sitio, sino ante la extensión de la autorización de un tercero. Tu relación contractual es con la marca; tu respaldo regulatorio es con el permisionario. Esa distancia es la que explica por qué el operador verifica identidad, reporta a la UIF y emite CFDI: no cumple por virtud propia, cumple por la del permisionario del que cuelga.
Y la prueba documental es frágil. La lista oficial de permisos de la DGJS no se pudo abrir; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto; y los recuentos de sitios de apuestas se contradicen (136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro). Con esas cifras en desacuerdo, ningún número de permiso se puede imprimir como oficial. Cada número de este artículo viene de un pie de página o de una compilación, y así está marcado.
La reforma que no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó —según lo reportado el 13 de octubre de 2026— un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Junto a eso existe una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. También es una propuesta, y una propuesta no cambia nada de lo que puedes hacer hoy.
Vale la pena decir esto con claridad porque el ruido es enorme. Ni la edad mínima de 21 ni el instituto de autoexclusión existen. Lo que existe es un reglamento que prohíbe lo no previsto, una dirección general que maneja permisos, y una ley de 1947 que sigue prohibiendo las apuestas salvo las expresamente autorizadas.
Bloqueos, amparos y una fecha en cada afirmación
El estatus de los operadores bloqueados es inestable y por eso se escribe siempre con fecha, nunca como una verdad de hoy. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) quedaron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.
Lo que esto significa para el dinero de un apostador no es un tecnicismo. Las cuentas congeladas de la UIF son saldos de personas reales que quedaron inmovilizados mientras un juez decide. Si el operador donde tienes saldo es bloqueado, tu dinero espera con él. Y para el jugador que simplemente apostó en un sitio sin permiso, ni la multa ni el delito están establecidos: no hay artículo que lo sancione, y tampoco hay artículo que lo exima.
Comparación honesta: permiso mexicano contra operador sin permiso
Un operador con permiso mexicano aporta cuatro cosas concretas: un centro de apuestas remotas con domicilio en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identificación y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Un operador sin permiso no aporta ninguna, y un saldo en un operador bloqueado puede congelarse. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. No hay que darle más vueltas: su licencia es un permiso de otra jurisdicción, y no genera obligaciones ante la Secretaría de Gobernación, ni reporte a la UIF por su conducto, ni comprobante fiscal mexicano. La zona offshore está desprotegida para el apostador, y ese es el resumen completo.
IEPS, ISR y lo que el fisco te retiene cuando ganas
El premio que cae en tu cuenta no es necesariamente el premio completo, y el motivo tiene dos capas: un impuesto que paga el operador y una retención que se te aplica a ti. Confundirlas es el error más común al hablar de impuestos en apuestas mexicanas.
Del lado del operador está el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Viene de una reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta guía no dirá “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” porque ninguna de las dos cosas está en el texto.
El efecto de esa reforma llegó a los bonos. Tras la subida del IEPS los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y esa es la razón por la que varios bonos mexicanos actuales son más pequeños de lo que eran. Cuando veas un bono de bienvenida modesto en una casa que antes presumía cifras grandes, probablemente no sea tacañería: es absorción fiscal.
Del lado del jugador está el ISR. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según reportes secundarios, y los premios superiores a 600.000 pesos en un año deben reportarse en la declaración anual, también según reportes secundarios.
Nótese el detalle del “legalmente autorizado” en el artículo 137. El tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la posición correcta es la que da cualquier contador: se consulta. No se afirma que esos premios estén exentos ni que estén gravados, pues el tratamiento fiscal de estos premios no está establecido.
Cuánto cuesta un bono de bienvenida en el hockey sobre hielo
Ninguna de las nueve marcas de la comparación publica en su listado un requisito de apuesta, un momio mínimo o un plazo en cifras que se puedan imprimir aquí. Eso no significa que los bonos no tengan condiciones: significa que las condiciones viven en los términos de cada promoción, y que el apostador las encuentra al reclamar, no antes.
Lo que sí se puede decir sin inventar nada es cómo se comporta un requisito de apuesta en un deporte con calendario casi diario. Un requisito medido en número de boletos se cumple rápido; un requisito medido en plazo se cumple o no se cumple según el calendario. En hockey, el calendario juega a favor del apostador apurado: hay partidos seis noches por semana durante siete meses, y un requisito de quince días de vigencia sobre el catálogo completo es una tarea factible.
La dificultad aparece por otra vía. Si el requisito exige un momio mínimo, y el apostador de hockey juega favoritos claros —que es lo natural en un deporte con marcadores apretados—, sus momios favoritos van a estar por debajo del mínimo con frecuencia, y esos boletos no contarán. El mismo apostador jugando hándicap de puck o más/menos encuentra momios por encima del mínimo sin buscarlos. La recomendación se cae sola: si vas a reclamar un bono para hockey, mira primero el momio mínimo, no el porcentaje.
Y una nota sobre las apuestas gratis. Una apuesta gratis no es efectivo con condiciones; suele ser un boleto cuyo importe no se paga si ganas. Es decir, si aciertas, cobras la ganancia del momio pero no la base, porque la base nunca fue tuya. En un momio de 2,00 una apuesta gratis de cien pesos te devuelve cien, no doscientos. Entender eso antes de usar la apuesta gratis evita la decepción que produce la primera vez.
Preguntas frecuentes sobre apuestas de hockey
¿Se pueden apostar todos los deportes y torneos en las casas con permiso de la SEGOB?
El hockey sobre hielo entra por la vía general: las apuestas deportivas se permiten únicamente a través del permiso de un permisionario, y ni el reglamento ni la ley restringen eventos específicos ni ligas menores. Las ligas que la casa ofrece dependen de su propio catálogo, no de una lista oficial de deportes autorizados.
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Abriendo el pie de página del propio sitio y buscando el número de permiso y el nombre del titular. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir y las compilaciones de terceros se contradicen, así que la fuente más confiable sigue siendo el operador declarando su estatus.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad por el momio. Mil pesos a un momio de 2,50 devuelven 2.500 pesos; la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno, es decir 1.500 pesos. En un parlay los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro del momio?
Sumando la probabilidad implícita de todos los resultados de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1,90 y 1,90, cada lado implica 52,63 % y la suma da 105,26 %; el excedente sobre cien es la casa. Con momios de 1,85 y 1,85 la retención sube al orden del 8 %, y en mercados alternativos del hockey es bastante mayor.
¿Quién retiene impuestos sobre los premios de apuestas y cuánto se queda?
El operador que paga el premio retiene 1 % del ISR si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total. Los premios de sitios sin permiso no tienen tratamiento establecido.
¿Dónde se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de cada plataforma, en su sección de juego responsable, porque no existe un registro nacional de autoexclusión al que pedir que te cierren en todas las casas. La ficha de aplicación de Codere, por ejemplo, menciona políticas de cierre de cuenta; el pie de caliente.mx enlaza su sección de juego responsable. Los límites los fija el apostador, marca por marca.
Lo que realmente se paga por apostar hockey
Hay dos relojes corriendo al mismo tiempo cada vez que alguien abre un boleto de hockey sobre hielo. Uno es el del partido: tres periodos de veinte minutos, el tiempo extra, los penales. El otro es el del precio: el margen que se queda la casa, la retención que aparece cuando llega el premio, y las condiciones del bono que alguien reclamó en septiembre y todavía no termina de cumplir.
El primer reloj lo ve todo el mundo. El segundo, casi nadie.
De todo lo que hay en esta guía, lo que yo pondría en un papel pegado a la pared es la escala del margen. Entre 5 % y 5,3 % en el mejor caso, el del mercado de ganador de partido a momios parejos, y bastante más en los mercados alternativos que un apostador de hockey termina jugando porque son más entretenidos. Sobre cien pesos por boleto no se siente. Sobre una temporada regular de siete meses, con partidos seis noches por semana tentando a cualquiera, se siente mucho. El margen no es un evento: es una renta. Se paga solo por entrar.
La segunda cosa que vale la pena entender es que en México el respaldo de una casa de apuestas no es un artículo de ley, es el permiso de otra persona. Nueve marcas, seis fuentes, dos contradicciones documentales abiertas sobre quién es el titular. Esa es la realidad del mercado, y no se arregla con una tabla. Se arregla abriendo el pie de página del sitio donde piensas depositar y leyendo el número y el nombre del titular. Si están, tienes a quién reclamar. Si no están, ya sabes lo que hay.
La tercera es la asimetría del respaldo. Un permisionario mexicano te da domicilio en el país, control de identificación, reporte a la UIF y un CFDI de retenciones. Un operador sin permiso no te da nada de eso, y si lo bloquean, tu saldo espera con él mientras un juez decide. Ahí está el costo real de elegir mal: no es una multa, es tu dinero parado sin fecha de regreso.
Ninguna de las nueve marcas aquí descritas es una recomendación para apostar. Son las plataformas sobre las que hay información verificable, y la comparación sirve para filtrar, para hacer preguntas concretas y para saber qué revisar antes de depositar. La decisión de jugar, de cuánto y a qué es tuya y de nadie más.
Y la parte que ninguna casa de apuestas va a anunciar: el único límite que funciona de verdad es el que pones tú, porque es el único que no depende de un permiso, de un juez ni de la letra chica de una promoción. Vale la pena ponerlo antes del primer depósito, y no después.
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