Apuestas deportivas en la Ligue 1 2026: el precio real de cada momio y de cada bono

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Actualizado al noviembre 5, 2026, con el estado del Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) revisado a esa fecha.

La Premier League tiene 20 clubes y 38 jornadas.

Antes de que alguien busque el momio del próximo partido francés, conviene poner sobre la mesa lo que nadie anuncia: ninguna casa de apuestas regala dinero, y el precio de mirar el futbol francés desde México se cobra de tres maneras distintas. La primera es invisible y constante, escondida dentro de la propia cuota. La segunda llegó con el año y es mexicana de nacimiento. La tercera depende de que el lector firme un bono de bienvenida con letras que nunca lee completas. Las tres se pueden medir, y medirlas es el único trabajo útil que puede hacerse antes de apostar un peso.

La Ligue 1 francesa es el torneo que el buscador escribe y probablemente el que menos se juega en la cartulina de un aficionado promedio de Monterrey o de Guadalajara. Eso no la vuelve mala: la vuelve distinta. Son 18 clubes y 34 jornadas desde la temporada 2023-24, dos equipos menos y cuatro fechas menos que la Premier League inglesa (20 clubes, 38 jornadas) y que la Serie A italiana (20 clubes y 38 jornadas). Menos partidos significa menos mercados, menos oportunidades de armar una combinada y menos ocasiones de recuperar lo perdido, que es justo el cálculo que nadie hace cuando abre la app a las once de la noche.

Las cifras del margen que aparece más abajo se construyen con un mercado 1X2 de ejemplo —momios de 2,10, 3,40 y 3,60— y no con un precio publicado por ninguna casa. Es la única forma honesta de mostrar el mecanismo: si el lector entiende cuánto se queda la casa en un partido cualquiera, entiende también por qué una promoción de bienvenida de mil pesos rinde bastante menos de lo que dice el banner.

Cuánto puede perder un aficionado antes de ganar algo: las salvaguardas que sí existen en México

Empecemos por la parte incómoda, porque es la que decide si una apuesta nocturna se convierte en un problema de fin de mes. Apostar en la Ligue 1 no arruina a nadie por sí solo; lo que arruina es hacerlo sin un techo puesto de antemano, cuando se juega a las once y media de la noche con la app a un toque de distancia. Y en México ese techo lo pone el propio jugador, no la ley.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La Serie A italiana tiene 20 clubes y 38 jornadas.

No hay un límite legal de depósito ni de pérdida en el país, y tampoco existe un registro nacional de autoexclusión al que un jugador pueda apuntarse para que todos los operadores le cierren la puerta. Eso deja las herramientas en manos de cada casa de apuestas: pausas, límites de depósito y autoexclusión son lo que las propias marcas listan en sus fichas de tienda de aplicaciones. La app de Codere México, por ejemplo, incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, además de limitar el uso a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad, prohíbe la participación a menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. La app de Winpot menciona avisos de juego responsable junto a las apuestas con dinero real.

Ninguno de esos controles viene activado de fábrica. El jugador tiene que entrar a la configuración de su cuenta, encontrar la sección correspondiente y fijar el número él mismo. Es un trámite de dos minutos que casi nadie hace, y esa omisión es la que después no se puede deshacer: un límite pedido a las siete de la tarde es una decisión; el mismo límite pedido después de cuatro partidos perdidos es una súplica.

Vale la pena detenerse en la razón de fondo. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe, en su artículo 5, que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el “cruce de apuestas”, aunque no fija una cifra de edad; son las marcas las que escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima con rango de ley no está establecida. Del lado de la identidad, los operadores verifican a sus usuarios (KYC) y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal. Es decir: hay control de quién apuesta, pero no de cuánto.

Ese hueco cambia la conversación sobre el bono de bienvenida. Un lector con presupuesto ajustado ve mil pesos gratis y piensa en una noche de futbol sin riesgo. Lo que firma es un contrato con requisitos de apuesta, un plazo y un tope de ganancia, y todo eso lo va a cumplir con dinero propio cuando el saldo del bono ya se agotó. Antes de aceptar cualquier promoción, el orden correcto es fijar el límite de depósito, revisar el plazo y calcular cuántas veces hay que mover el dinero. Al revés —bono primero, límite después— la herramienta llega cuando ya no sirve.

El reloj, el sueño y el partido que empieza a las tres de la mañana

Hay un detalle de husos horarios que en México pega más fuerte que en cualquier otro mercado. La Ligue 1 juega sus partidos de viernes y sábado por la tarde-noche francesa, lo que en el centro del país cae entre las nueve y las once de la noche, y los partidos de domingo se estiran hasta la madrugada mexicana. La cartulina no tiene horario de oficina, pero la cabeza sí.

Eso tiene una consecuencia práctica sobre las salvaguardas. Un límite de depósito diario puede cumplirse sin problema a la una de la mañana; un límite diario fijado en doscientos pesos se agota antes del descanso del segundo partido. El jugador que sigue la Ligue 1 desde México está, por geografía, apostando en el tramo del día en que el autocontrol está más gastado. No es una opinión moral: es el horario.

También pesa la frecuencia. Con 34 jornadas y una fecha de fin de semana, la temporada francesa reparte menos partidos que la Premier League, pero los concentra en dos noches. Menos días de mercado, más partidos por noche, más boletos por hora. La autoexclusión voluntaria que ofrece una casa suele tener plazos cortos y largos; un jugador que apuesta solo la Ligue 1 puede quedar fuera del mercado hasta la siguiente temporada sin haber perdido nada realmente importante, y un jugador que apuesta todo el fin de semana europeo quedaría fuera de todo. Conviene saber cuál de los dos es antes de pedirla.

Sobre la ayuda real: cuando el juego deja de ser entretenimiento, el país no tiene un registro estatal al cual recurrir, así que la salida pasa por los canales que ofrece cada operador y por la atención presencial. El artículo 2 del Reglamento y el régimen de permisos descritos más adelante no ofrecen ninguna red de protección adicional al jugador: están escritos para ordenar la actividad, no para cuidar al apostador.

Cómo se reparte una temporada europea de futbol cuando se apuesta en línea

La primera pregunta que se hace quien llega desde un buscador es de calendario, y tiene respuesta simple. Europa organiza su futbol de clubes en temporadas que cruzan el año, no en años naturales, y eso obliga a escribir siempre dos cifras: 2026-27, por ejemplo, es la temporada que arranca en agosto y termina en mayo. La Premier League inglesa la corre del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027. La Ligue 1 sigue un patrón casi idéntico con un mes menos de calendario.

El volumen es la segunda pregunta. La Ligue 1 tiene 18 clubes y 34 jornadas desde la temporada 2023-24, tras la reducción que dejó a dos equipos fuera. La Bundesliga alemana también tiene 18 clubes y 34 jornadas, mientras que la Premier League y la Serie A italiana mantienen 20 clubes y 38 jornadas cada una. Para quien apuesta esa diferencia no es un dato de trivia: 34 jornadas son cuatro fines de semana menos de mercado, y en los torneos largos el aficionado que apuesta una vez por fecha encadena casi una decena de boletos menos por temporada.

Los torneos de copa y las competencias continentales completan el panorama. La UEFA Europa League es el segundo torneo de clubes de Europa, y al campeón de la Copa del Rey de España se le asigna un lugar en su fase de liga 2026-27: un premio europeo que se decide en un torneo doméstico y que las casas de apuestas convierten en docenas de mercados paralelos. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 ya se jugó, en junio y julio de 2026, así que las cuotas de selecciones volvieron a los torneos continentales y a las eliminatorias.

En México, además, la oferta no se limita al futbol europeo. Las casas con permiso cubren también la liga local, la NFL, la MLB, el basquetbol, el tenis y las artes marciales mixtas, según lo que cada marca publica de sí misma. Codere México declara más de 30 deportes en su aplicación, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de la NFL, la MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego.

La consecuencia para la Ligue 1 es de oferta, no de calidad. Ninguna casa mexicana construye su negocio alrededor del futbol francés; lo mete en el mismo cajón donde pone la Serie A y la Bundesliga, con los mismos mercados básicos y un puñado de alternativos. Quien busque un mercado exótico de la Ligue 1 —un córner total por tiempo, un goleador específico en un partido de media tabla— va a encontrarse con una lista más corta de la que esperaba, y a veces con la única cuota que ofrece un solo operador. Eso no es una estafa: es un mercado pequeño visto desde lejos.

El torneo que el buscador escribe no es el que más se juega

Hay una asimetría que conviene decir sin rodeos: la Ligue 1 aparece en las búsquedas mexicanas mucho más de lo que aparece en los boletos. El aficionado promedio de este país apuesta Premier League, Liga MX y Champions antes que francesa, y las casas lo saben.

Eso produce un efecto medible en la letra pequeña. Los mercados de la Ligue 1 suelen tener menos liquidez, y donde hay menos dinero depositado el margen tiende a defender mejor el precio para la casa. En un mercado 1X2 de ejemplo con momios 2,10, 3,40 y 3,60 —un precio ilustrativo, no cotizado por ninguna marca— la suma de los inversos da una proporción de pago cercana al 94 % y deja un margen en torno al 6 % para la casa, que en la práctica se mueve en una banda de cinco a siete puntos según el partido y el volumen que haya recibido. Un partido de la Ligue 1 con dos equipos de media tabla recibe menos apuestas que un clásico inglés del mismo fin de semana, y por eso ese margen rara vez es el más ajustado de la cartulina.

La lectura del lector debería ser fría: la Ligue 1 es un torneo perfectamente apostable, pero no es el lugar donde buscar el mejor precio. Es el lugar donde el precio es más predecible, en el sentido menos halagador de la palabra.

Cuántas horas de futbol francés caben en la noche mexicana

Abrir la app a la medianoche tiene consecuencias que no aparecen en ninguna cuota. Cuando el mercado principal de Europa cierra a las once de la noche en el centro del país, el aficionado mexicano está tomando sus decisiones de apuesta en el tramo en que su capacidad de juzgar un momio está más baja. El partido no cambia; el jugador sí.

En términos de calendario, la temporada francesa tiene una virtud y un defecto. La virtud es la regularidad: casi todas las fechas caen entre viernes y domingo, lo que permite planear con antelación y apostar solo un día. El defecto es la concentración: dos noches cargan con casi todo el mercado, y quien apuesta en vivo se encuentra con que media jornada se juega en paralelo. Cuatro partidos simultáneos son cuatro pantallas, cuatro boletos y cuatro decisiones tomadas en veinte minutos.

Ahí es donde el límite de depósito fijado de antemano hace su trabajo real. No impide apostar; impide que la décima apuesta del domingo se pague con dinero que estaba destinado a otra cosa.

Cómo elegir casa de apuestas para la Ligue 1 sin que el bono decida por ti

Aquí es donde el catálogo deja de ser una lista y se convierte en una comparación. La pregunta útil no es cuál regala más, sino cuál cobra menos por el servicio que realmente se va a usar: apostar futbol europeo los fines de semana, desde México, con depósitos y retiros en pesos.

Empiezo por el filtro que no admite discusión. En México, una casa de apuestas que opera en línea lo hace al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación, y ese permiso pertenece a un permisionario. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y esa distinción no es capricho: describe un acto administrativo temporal otorgado a una persona autorizada que responde ante la autoridad por la operación, incluidas las cuentas trimestrales y anuales auditadas, la fianza y los reportes de operaciones sospechosas previstos en el régimen aplicable. El jugador que deposita en una marca que no tiene detrás a un permisionario mexicano deposita en una zona sin esa cobertura.

El segundo filtro es el producto. La Ligue 1 no exige una casa especializada; exige una casa que tenga el mercado abierto, el momio visible y el boleto claro. Eso se puede comprobar en dos clics: buscar el partido, ver cuántos mercados ofrece y leer si el momio que aparece corresponde al de la apuesta sencilla o al de una combinada cargada. Las marcas que mejor presentan este torneo son las que lo tratan como parte de una cartulina europea completa, no como un relleno.

El tercer filtro es el que casi nadie aplica: el costo de entrar y de salir. Un depósito puede hacerse por transferencia SPEI, tarjeta, voucher en tienda o moneda electrónica según lo que cada marca anuncie; un retiro suele ir a una cuenta a nombre del propio jugador. Ahí hay un costo de tiempo, y el tiempo también es dinero cuando el saldo está atrapado.

Y el cuarto filtro, el más ruidoso de todos, es el bono. Casi todas las casas con permiso listan alguna promoción de bienvenida, bonos de temporada o un programa de lealtad —1xBet menciona bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, y la página principal de Winpot muestra banners de bonos de deportes y casino sin cifras—. El problema no es que existan; es que el requisito de apuesta convierte un obsequio en una obligación de volumen. El lector que firma un bono se compromete a mover varias veces el monto recibido antes de poder retirar, y mientras lo hace apuesta con el margen de la casa en contra en cada boleto. La promoción no cambia el margen; solo añade actividad.

Los criterios que sí mueven el costo final

Hay cinco cosas que separan una casa cara de una barata para el aficionado a la Ligue 1, y ninguna tiene que ver con el color del banner.

Elegir casa de apuestas para la Ligue 1, entonces, es elegir el costo que se está dispuesto a pagar. El bono es el criterio con más publicidad y el de menor impacto a doce meses; el margen es el criterio con menos publicidad y el único que se paga en cada boleto.

Panorama de las casas de apuestas con permiso de la SEGOB para apostar la Ligue 1

El cuadro siguiente reúne las nueve marcas que operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que cada fuente declara, con la advertencia que corresponde: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de esta revisión, de modo que ningún número de permiso se presenta aquí como confirmado oficialmente, y en los casos en que las compilaciones se contradicen el número no se imprime. Los números que sí aparecen van con la fuente que los publica.

Marca Situación del permiso SEGOB según la fuente citada (no confirmado oficialmente) Lo que su propia ficha dice sobre el producto
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Ficha de marca en betway.mx; sin detalle adicional del catálogo europeo en las fuentes consultadas
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads Ficha de marca en strendus.mx; sin detalle adicional del catálogo europeo en las fuentes consultadas
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según portales de comparación; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, según portales de comparación, que no pudieron confirmar el dominio ni la lista oficial; titular citado: Entretenimientos Naturales Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida y programa de lealtad
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Ficha de marca en novibet.mx; sin detalle adicional del catálogo europeo en las fuentes consultadas
Betcris Permiso de su permisionario, sin número impreso: el número del pie de página del propio sitio y el de la tabla del titular difieren; titular citado: Producciones Móviles Ficha de marca en betcris.mx; pie de página con datos corporativos y de licencia de la Autoridad de Juegos de Malta
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Eventos Festivos de México Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas
Pickwin Permiso de su permisionario, sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Ficha de marca en pickwin.mx; sin detalle adicional del catálogo europeo en las fuentes consultadas

Lo que el cuadro no puede decir es lo más importante, y hay que decirlo aparte. Ninguna de estas marcas publica una lista completa de mercados que abrirá para un partido concreto de la Ligue 1 antes del registro. Esa información aparece al abrir la cartulina del partido, no en un folleto. El jugador que quiera comparar de verdad tiene que hacer el ejercicio aburrido: entrar a dos o tres aplicaciones el mismo viernes, buscar el mismo partido francés y anotar el momio del favorito. La diferencia entre la casa A y la casa B no está en el banner, está en esos números.

Tampoco sobra repetir dónde termina este catálogo. Nueve marcas con permiso no son el mercado mexicano entero: un operador ausente de esta lista no está, por ese solo hecho, sin permiso, y los conteos de sitios de apuestas que circulan en la prensa se contradicen entre sí —uno reporta 136 sitios, otro entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que ningún recuento se afirma aquí. Dos marcas que el aficionado mexicano conoce bien, bet365.mx y Betano, quedan fuera del cuadro por su situación legal, y de eso se habla más adelante con las fechas a la vista.

Los fundamentos: momio, margen y lo que realmente paga un boleto ganador

Un momio no es una promesa: es un precio. Si el lector entiende esa frase, entiende el 80 % de lo que hay detrás de una casa de apuestas. El momio en formato decimal —el que usan las casas mexicanas— dice cuánto devuelve cada peso apostado, capital incluido. Un momio de 2,10 sobre el favorito devuelve 2,10 pesos por cada peso jugado cuando la apuesta gana: la devolución es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es esa misma cantidad multiplicada por el momio menos uno. Mil pesos a 2,10 regresan 2.100 pesos, de los cuales 1.100 son ganancia.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La Bundesliga alemana tiene 18 clubes y 34 jornadas.

Un momio de 3,40 sobre el empate devuelve 3.400 pesos por mil apostados, y uno de 3,60 sobre el visitante devuelve 3.600. Si el lector suma los tres resultados como si fueran tres certezas, verá algo raro: 1/2,10 + 1/3,40 + 1/3,60 da 1,048. Las probabilidades implícitas de los tres resultados suman más de uno, y ese excedente tiene nombre: es el margen de la casa.

Traducido a número, la proporción que un mercado 1X2 devuelve a los apostadores es 1 ÷ (1/2,10 + 1/3,40 + 1/3,60), que en este ejemplo ilustrativo da aproximadamente 95,4 %, y el margen es 100 % menos esa proporción, es decir alrededor de 4,6 %. En la práctica, un mercado 1X2 de un partido de temporada regular se mueve en una banda cercana al 4 % y al 8 % según el torneo y el volumen recibido, de modo que la cifra exacta del ejemplo no es un precio de ninguna marca: es la forma de medir cuánto se queda el intermediario de cada peso que pasa por la mesa. Cuanto más ajustado es el margen, más cerca está el momio de lo que el resultado realmente vale.

Sobre esa base se entiende por qué el momio se mueve solo. Las casas ajustan el precio conforme entra dinero, para repartir su riesgo entre los tres resultados y no quedar expuestas a un solo lado. El jugador que apuesta el jueves ve un precio distinto del que apuesta el sábado a la hora del partido, y ninguna de las dos cuotas es un error: son fotografías de un mercado vivo.

También conviene saber qué cambia y qué no al pasar de una apuesta sencilla a una combinada. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí, y con eso la devolución potencial crece rápido: tres partidos a 2,00 pagan ocho pesos por cada uno. Lo que no crece es el margen en contra; sigue ahí, en cada selección, y aplicado tres veces. La combinada no mejora el precio, multiplica la apuesta y multiplica también el costo.

Por qué el margen importa más que el bono en una temporada de 34 jornadas

Pongamos al lector en su situación real. Alguien que sigue la Ligue 1 apuesta, con suerte, un boleto sencillo por fecha, y la temporada tiene 34 jornadas. Un margen de 4,6 % sobre cada boleto es un costo pequeño por apuesta; multiplicado por 34 fines de semana deja de serlo. Un bono de bienvenida se cobra una vez y con condiciones; el margen se cobra siempre y sin firmar nada.

Esa es la razón por la que las promociones de las casas con permiso —bonos de bienvenida, promociones de temporada, programa de lealtad— no deben leerse como el corazón de la oferta. Codere las menciona junto a sus más de 30 deportes; 1xBet las suma a su catálogo de apuestas en vivo y transmisión; la página principal de Winpot muestra banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Ninguna de esas menciones cambia el hecho central: el precio del servicio es el margen, y el bono es una campaña de captación con requisitos propios.

Si el objetivo del lector es apostar futbol francés durante toda la temporada, la decisión racional es comparar momios antes de comparar bonos. Y si va a aceptar un bono, hay una regla sencilla: nunca apostar con el bono lo que no está dispuesto a mover varias veces.

La combinada que se ve generosa y no lo es

Las combinadas se venden solas. Cuatro selecciones a momios altos dibujan un premio de cinco cifras por una apuesta de cien pesos, y esa imagen es exactamente la que convierte una tarde de futbol en un boleto de veinte selecciones.

La aritmética es implacable y vale la pena verla completa. En una combinada, el margen de la casa se aplica a cada pierna, así que el costo de la casa no se suma: se multiplica. Una combinada de tres partidos de la Ligue 1 con el margen del ejemplo, aplicado en cada selección, deja al apostador con un costo considerablemente mayor que el de un boleto sencillo; hacer una combinada de tres partidos no triplica el problema, lo eleva al cubo, porque el margen se descuenta tres veces sobre el mismo dinero. Encima, el boleto solo paga si acierta todo: basta un empate inesperado en el partido menos pensado para que las otras dos piernas dejen de valer.

Hay además una asimetría que ningún folleto menciona. El margen del 1X2 de un partido cualquiera es el mismo para un boleto sencillo y para una pierna de combinada, pero en la combinada el jugador no tiene ninguna forma de ajustar el precio cuando una selección cambia: pierde flexibilidad a cambio de un premio grande. La combinada no es mala; es cara de una forma que no se ve hasta que se pierden cinco seguidas.

La oferta moderna incluye herramientas que suenan a ventaja y hay que poner en su sitio. El retiro anticipado —cash out, como lo llaman las apps— permite cerrar una apuesta antes de que termine el partido: Playdoit lo lista en su ficha, y Caliente ofrece retiro desde el celular. La herramienta es real y puede salvar un boleto, pero el precio de cerrar antes lo fija la casa, no el mercado, y justamente cuando el partido se pone a favor del jugador ese precio recorta buena parte de la ganancia. Es un seguro, y los seguros se pagan.

Los momios mejorados funcionan de otra manera: son el mismo producto con un precio temporalmente más alto, casi siempre ligado a un mercado concreto y a un horario concreto. Codere los menciona entre las funciones de su aplicación. El jugador que apuesta con el momio mejorado paga el margen normal del mercado y recibe un descuento puntual; el jugador que no se entera de la mecánica sigue pagando el precio de siempre.

Están también el creador de apuestas y la transmisión en vivo, dos funciones que aparecen repetidas en las fichas de las casas con permiso. El primero deja armar la propia selección, la segunda permite ver el partido dentro de la aplicación: Caliente ofrece “crea tu apuesta” y transmisión en vivo, Codere lista el creador de apuestas, Playdoit combina apuestas en vivo con transmisión. Ninguna cambia el margen. Cambian la comodidad de apostar, que es una cosa distinta.

Y queda el hándicap y el más/menos, dos mercados que el aficionado recién llegado evita por no entenderlos y que suelen tener márgenes menos cargados que el 1X2 porque las casas compiten más por ellos. Ahí está la única parte alentadora del catálogo: en los mercados secundarios, la casa necesita defenderse menos.

La legalidad: qué protege un permiso de la SEGOB y qué no hay en México

Un permiso de la Secretaría de Gobernación no es un sello decorativo, pero tampoco es una póliza que cubra todo. Conviene saber qué hay dentro y qué queda fuera, porque el jugador que compara casas está comparando, en el fondo, grados de cobertura.

El marco es viejo y está parcheado. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuesta y los sorteos, y solo permite los que estén expresamente autorizados; su artículo 7 encarga a la Secretaría de Gobernación otorgar los permisos y vigilar el cumplimiento, el artículo 8 la faculta para clausurar los establecimientos no autorizados, el artículo 9 prohíbe instalar locales cerca de escuelas o centros de trabajo y el artículo 10 reparte la colaboración con estados y municipios. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice cosas decisivas: su artículo 1 cubre la autorización, control y vigilancia de los juegos con apuesta y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, bajo jurisdicción federal; su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida; y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.

Esa definición explica todo lo demás. Como el acto es temporal, no es transferible (artículo 31), y como no hay una figura de permiso digital, las plataformas en línea operan apoyadas en un permiso concedido a un operador de juego con presencia física. Los tipos relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, donde el “cruce de apuestas” está expresamente previsto y los menores no pueden participar (artículo 5). Sobre las obligaciones: el artículo 29 impone a los permisionarios de apuestas remotas cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía.

La palabra importa en otro sentido práctico. En México no existe “licencia” de apuestas en línea: existen permisos de la SEGOB a nombre de permisionarios, y muchas marcas extranjeras operan con un permisionario local; un mismo permisionario puede sostener varias marcas. Un jugador que vea “licencia” en un sitio mexicano está viendo una palabra mal usada, y detrás de una palabra mal usada suele haber un dato mal puesto.

Qué se puede apostar, con su condición: apuestas deportivas solo al amparo del permiso de un permisionario; las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados; las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”; la Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1. No se encontró ninguna regla sobre eventos restringidos —categorías menores o ligas inferiores—, y no se encontró ninguna disposición sobre una bolsa de apuestas, así que no se afirma que exista en México.

Hay una reforma en camino y no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no tiene vigor. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, pero es una propuesta. Nada de eso puede citarse como derecho vigente en una discusión de sobremesa.

Permisos publicados, permisos compilados: de dónde sale el número que se cita

Los números de permiso que un lector encuentra en los pies de página y en los sitios comparadores no vienen del mismo lugar, y la diferencia es material. Las compilaciones se contradicen entre sí en varios casos; donde el desacuerdo es abierto, no hay número impreso. En el cuadro de marcas, Betcris y Pickwin aparecen sin cifra precisamente por eso: el número que una compilación atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y una contradicción así no se resuelve eligiendo la versión más cómoda.

En el caso de 1xBet, la fuente que publica el número tampoco pudo confirmar el dominio, y la aplicación aparece en la tienda bajo una empresa distinta de la que las compilaciones nombran como titular. Betway, Strendus, Novibet y Playdoit sí tienen número publicado, siempre “según” la compilación que lo publica. Caliente es el único caso del cuadro en el que el número proviene del pie de página del propio operador. Y en ningún caso hay confirmación oficial, porque la lista que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de esta revisión.

¿Importa esa ausencia para el jugador? Importa para saber qué está comprando. Un permiso no confirmado oficialmente sigue siendo un indicio fuerte cuando la marca lo declara en su propio sitio; deja de serlo cuando solo aparece en un directorio de terceros que además se contradice. Un lector prudente comprueba el pie de página del operador, guarda el número y, si el número le preocupa, escribe a la autoridad. No hay atajo cómodo.

Marcas bloqueadas y juzgados: el estado que cambia con las semanas

Aquí conviene la cronología y ninguna conclusión rápida, porque la situación se mueve. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Por eso el estado de esas dos marcas se escribe con fecha y no con adjetivos. Un jugador que hoy lea “bet365 ya opera en México” o “bet365 sigue cerrada” está leyendo una frase que puede haber caducado en dos semanas, y sobre un saldo congelado eso no es un detalle menor. La lección aplicable a la Ligue 1 es directa: una marca bloqueada puede dejar el dinero de un apostador parado dentro de la plataforma, sin que exista un mecanismo nacional de autoexclusión ni de devolución rápida que lo saque de ahí.

Sobre lo que no está establecido, la página no inventa. No hay una multa o un delito previsto de forma expresa para el jugador que apueste en un sitio sin permiso, y tampoco una exención; no hay base legal establecida para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal en materia de IVA, aunque la Secretaría ha reforzado su capacidad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Dos extremos de la misma frase: ni el susto ni la absolución.

Impuestos: lo que se queda el SAT de cada premio y lo que se queda la casa

El aficionado que gana una combinada de la Ligue 1 y descubre que el retiro llegó con menos pesos de los que esperaba no siempre entiende por qué. La respuesta está en dos impuestos distintos, que actúan en dos momentos distintos.

El primero es el del operador, y lo paga el operador, no el jugador. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la tasa quedó así tras la reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, antes era 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave en los términos de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Hasta aquí lo claro. Lo que no está establecido es la base del tributo: el texto revisado habla solo de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. La diferencia entre las dos lecturas es enorme para la industria.

El segundo impuesto sí toca el bolsillo del ganador. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México existe un impuesto local de 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total a alrededor de 7 % según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Con el dinero apostado, la ley también hace lo suyo: el depósito de un premio conlleva la emisión de un CFDI de retenciones. Eso significa que el operador documenta lo que retuvo, y que el rastro fiscal de un premio existe aunque el jugador no lo pida.

Y hay un límite donde conviene bajar la voz. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición sensata es consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir cualquier cosa. Nadie debería planear sus ganancias de futbol francés contando con que no habrá consecuencias.

Escribo esto como una descripción de un modelo fiscal y no como asesoría. La tasa que aparece en un boleto ganador depende de la entidad donde se pague el premio y de la situación de cada persona; lo que sí es seguro es que el 50 % del IEPS no sale del saldo del jugador, sino del operador, que a su vez lo incorpora en la forma en que diseña momios y promociones. Después del alza del IEPS, de hecho, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. El jugador que hoy ve un bono menos generoso que el que recuerda de hace tres años no está ante una casa tacaña: está ante un tributo.

Las nueve plataformas con permiso, una por una

Betway: el permiso más simple de leer y el producto que menos se cuenta

Betway aparece en el cuadro con el permiso 4184, según la compilación que lo publica, y con un titular nombrado por la fuente: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Es el caso más limpio del lote en un sentido incómodo: un número, un titular y nada más, porque el catálogo europeo de la marca apenas aparece detallado en lo que puede leerse antes de registrarse.

Para quien llega buscando la Ligue 1, eso obliga a un paso previo. Betway no publica una vitrina de sus mercados franceses en la información accesible; la comparación real solo ocurre al abrir la cartulina de un partido y ver los momios del 1X2, del hándicap y del más/menos. La marca tiene nombre global y el permiso declarado, que son dos argumentos razonables; lo que no tiene es una razón concreta para elegirla por encima de otra para un partido del Olympique o del Lille.

El juicio, entonces, es de transparencia. Betway sirve a quien valora un permiso fácil de citar y no le importa descubrir el catálogo por su cuenta, y sirve mal a quien quiere saber de antemano qué encontrará el viernes. El titular citado por la fuente, además, es una sociedad de frontón: normal en México, donde los permisos nacen de casas físicas, y un recordatorio de que la operación digital cuelga de una estructura que no fue diseñada para ella.

Caliente: el único permiso que se prueba en su propia casa y una app que hace casi todo

Caliente es el único operador del cuadro cuyo número de permiso no depende de un tercero: el pie de página de su propio sitio muestra DGG/SP/404/97, y la app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. En un mercado donde casi todos los números llegan por compilación, eso es una diferencia de calidad de información, no de simpatía.

El producto es amplio. Su app ofrece transmisión en vivo, el creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y limita el uso a mayores de 18 años. Es la ficha más completa del grupo junto a la de Codere, y para un aficionado que sigue partidos europeos de madrugada la transmisión dentro de la aplicación es una comodidad real: no hay que pagar un servicio aparte para ver el partido mientras se tiene la cartulina abierta.

El matiz para la Ligue 1 es el de siempre en este mercado: la marca es fuerte en su casa, con una liga local y una base de clientes grande, y el futbol francés entra en el paquete europeo sin tratamiento especial. El pie de página de su sitio prohíbe la participación a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable, lo que completa la parte formal.

Lo que decide a favor de Caliente es la verificabilidad. Un permiso que la propia marca publica permite al jugador comprobar algo sin salir de la página, y eso, en un país sin lista oficial accesible, no es poco. Lo que decide en contra es la falta de señales específicas sobre el torneo francés: nada en su información disponible sugiere una profundidad de mercados distinta de la del vecino.

Strendus: tres permisos, dos titulares y un catálogo que hay que ir a buscar

Strendus llega al cuadro con tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según la compilación que los publica, y con una discrepancia que no se resuelve sola: los titulares citados por las fuentes son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las compilaciones difieren. Tres permisos en una marca tampoco es extravagancia: es lo normal cuando una operación digital se apoya en varias autorizaciones de un mismo grupo.

Para el apostador de la Ligue 1, lo relevante no es cuántos números tenga, sino qué hace con ellos. La información disponible detalla el registro del permiso y no el producto: no existe en la información abierta antes del registro una descripción del catálogo europeo, de los mercados en vivo ni de las funciones de la aplicación. Eso deja al jugador con la misma tarea que en Betway, con un añadido: aquí ni siquiera el titular está claro.

Y esa es la parte que sí importa. Una discrepancia sobre quién es el permisionario no cambia el momio de un partido, pero sí cambia lo que el jugador sabe sobre a quién le está entregando su dinero y a quién puede reclamarle. Con tres permisos y dos versiones del titular, la comprobación —ir al pie de página de la marca, anotar el número y quedarse con la versión del propio operador— deja de ser un ejercicio de curiosidad y se vuelve parte de la decisión.

Codere: el catálogo más ancho del cuadro y una lista de funciones que se lee como un folleto

Codere entra con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según la compilación que los publica, y con el titular citado Libros Foráneos S.A. de C.V. Su ficha de aplicación es la más explícita del grupo en cuanto a producto: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Añade, además, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y limita el uso a mayores de 18 años.

Ese ancho de catálogo es precisamente lo que un aficionado mexicano busca cuando quiere futbol europeo sin depender de una sola liga. Treinta deportes significan que la Ligue 1 vive en la misma cartulina que la NBA y el tenis, con la misma lógica de momios en vivo y el mismo creador de apuestas para armar una combinada a medida.

La lectura crítica viene por el lado de las apuestas gratis y los momios mejorados. Son dos promociones que suenan a precio rebajado y que en realidad operan sobre el margen normal del mercado: la apuesta gratis tiene requisitos de apuesta y topes, y el momio mejorado es un descuento puntual sobre un mercado concreto. Codere no es la única que las usa, y en el cuadro es la que más las nombra; el jugador que las lea como precio reducido permanente se va a llevar una decepción.

Lo que deja Codere es un perfil claro: la casa para quien quiere volumen de deportes y funciones de armado de apuestas, y que acepta leer con calma las condiciones de cada promoción. En un país donde el margen se paga en cada boleto, el catálogo ancho no reduce el costo, pero sí evita tener tres aplicaciones abiertas.

1xBet: el permiso menos confirmable y la app con más funciones de visualización

1xBet llega con el permiso DGJS/0002/2020 según la compilación que lo publica, con un titular citado —Entretenimientos Naturales— y con dos salvedades que conviene no barrer: esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la aplicación aparece en la tienda bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que nombran las compilaciones como titular.

Es, de las nueve, la que exige más paciencia al lector que quiera verificar. Ningún número impreso aquí está confirmado oficialmente, y en este caso ni siquiera hay coincidencia entre la empresa que publica la app y el titular citado. La consecuencia práctica para un apostador de la Ligue 1 es que la marca entra en la categoría de las que conviene comprobar en su propio pie de página antes de depositar.

Del lado del producto, la ficha es rica: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La combinación de transmisión y estadísticas es útil para un torneo que se juega de madrugada en México: el jugador puede seguir el partido y los datos sin salir de la aplicación.

El equilibrio entre lo que ofrece y lo que no se puede comprobar es la parte incómoda. 1xBet da funciones de visualización de primer nivel y datos de permiso débiles; para el jugador que apuesta una vez por fecha, la ecuación queda a favor de la comodidad, y para el que mueve montos altos, la falta de confirmación pesa más que cualquier transmisión.

Novibet: un permiso con titular concreto y un producto que no se anuncia

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según la compilación que lo publica, y con un titular citado que esta vez es una sociedad reconocible: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. De las nueve marcas, es de las que dejan la parte formal en orden y la parte comercial casi vacía: la información disponible no describe el catálogo de deportes, las funciones de la aplicación ni las promociones.

Un lector puede hacer con eso dos cosas. La primera es tratarlo como una señal neutra: muchas marcas no publican su catálogo fuera del registro, y el jugador tendrá que abrir la cartulina del partido para comparar momios, igual que haría con cualquier operador del cuadro. La segunda es considerar el nombre internacional de la marca un indicio de que el catálogo europeo existe, aunque no haya forma de confirmarlo desde fuera.

Para la Ligue 1, ninguna de las dos lecturas cambia el procedimiento. Novibet se compara abriendo la aplicación un viernes por la noche, buscando un partido francés y anotando el momio del favorito. Si el precio está en línea con el de las marcas que sí publican detalles, el producto cumple; si no, no hay razón para darle la ventaja de la duda.

Betcris: dos números de permiso, una licencia maltesa y la transparencia como argumento

Betcris es el caso más denso del cuadro. El pie de página de su propio sitio muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras que la tabla del titular ofrece otro número distinto; por eso la marca aparece sin cifra impresa. Encima, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa mezcla requiere una frase ordenada. La licencia maltesa no es un permiso mexicano y no sustituye a uno; es el paraguas de la empresa que opera el sitio, y su vigencia tiene fecha de caducidad conocida. El permiso mexicano que sostiene la operación en el país pertenece a un permisionario local y su número se contradice entre las fuentes. Para el apostador mexicano lo que cuenta es el segundo, porque es el que lo pone bajo jurisdicción nacional.

¿Basta eso para descartar la marca? No. Betcris lleva años en el mercado y su pie de página publica más información corporativa que el de varios competidores, lo cual es una forma de transparencia aunque los números no coincidan. Lo que sí conviene es entender la estructura: el jugador que deposita lo hace con una empresa extranjera bajo el paraguas de un permiso mexicano ajeno, y esa es la arquitectura común del sector, no una rareza de esta casa. El que quiera la mayor claridad posible tiene aquí el recordatorio de leer el pie de página completo y no quedarse con el primer sello que vea.

Playdoit: el permiso publicado, la atención continua y un retiro anticipado que cuesta

Playdoit aparece con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según la compilación que lo publica, y con el titular citado Eventos Festivos de México. Su ficha de producto es concreta: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

Hay dos cosas útiles y una trampa en esa lista. Las útiles son la transmisión integrada con las apuestas en vivo, que sirve para un torneo que en México se juega en horario nocturno o madrugada, y la atención continua, que en un mercado donde la verificación de identidad puede frenar un retiro tranquiliza más de lo que parece. La trampa es el retiro anticipado: cerrar una apuesta antes de que termine el partido es una herramienta legítima, pero el precio lo fija la casa, y cuando el boleto va ganando, el precio del rescate recorta la ganancia que ya estaba en el papel. Se paga por dormir tranquilo.

El “Playboost” cae en la misma familia que los momios mejorados: un aumento temporal sobre un mercado concreto. Nada de eso altera el margen permanente del 1X2, que sigue ahí en cada boleto.

Lo que deja Playdoit es un perfil de operador orientado al entretenimiento en vivo. Para un aficionado a la Ligue 1 que disfruta ver el partido y mover la apuesta durante los noventa minutos, la combinación encaja; para el que apuesta un boleto sencillo y no lo mira hasta el silbatazo final, las funciones extra no rinden.

Pickwin: un número que aparece en la casa de al lado y un titular compartido

Pickwin es el caso extremo de la confusión de números. Aparece en el cuadro sin cifra impresa porque las fuentes se contradicen entre sí: el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y el titular que se le atribuye es también Producciones Móviles S.A. de C.V., esta vez junto con Unocapali La Paz Operadora.

Visto desde fuera, esa coincidencia tiene una explicación poco escandalosa y muy mexicana: un permisionario puede sostener varias marcas, y varias marcas pueden compartir la estructura de una misma sociedad. El sistema está construido así. Lo que la coincidencia impide es atribuir un número a una marca concreta sin decirlo y sin dudar, y por eso el cuadro de esta página lo deja en blanco en lugar de imprimir el que más aparece en los buscadores.

Para el jugador de la Ligue 1, la conclusión es doble. La primera es que Pickwin no queda descalificada por compartir titular; queda descalificada para el tipo de comprobación que un jugador prudente quiere hacer de un vistazo. La segunda es que el nombre corporativo importa más de lo que parece: si dos marcas comparten permisionario, comparten también la estructura que responde ante la autoridad, y eso puede ser una ventaja —solidez de grupo— o un riesgo —que un problema en una toque a la otra—.

En lo relativo al producto, la información disponible no describe el catálogo de deportes ni las funciones de la aplicación, así que la comparación se hace, otra vez, abriendo la cartulina del partido.

Preguntas frecuentes sobre apostar la Ligue 1 desde México

¿Qué deportes y eventos se pueden cubrir con una casa de apuestas que tiene permiso?

Con una casa que declara permiso de la Secretaría de Gobernación, el abanico es amplio: futbol europeo y local, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas, esports y deportes de motor. Codere afirma más de 30 deportes; Playdoit lista futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports; Rushbet ofrece la NFL, la MLB y ligas europeas. Nada de eso cambia con la liga elegida.

¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El camino es el pie de página del operador: ahí suele aparecer el número de permiso y el nombre del permisionario, como hace Caliente con DGG/SP/404/97. Como la lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible, un permiso se lee como “según la fuente que lo publica, no confirmado oficialmente”. Si el número preocupa, conviene escribir a la autoridad.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

En formato decimal, la cantidad apostada se multiplica por el momio y ese producto es la devolución total, capital incluido. Mil pesos a un momio de 2,10 devuelven 2.100 pesos, y la ganancia neta son 1.100. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarse a la cantidad.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota sumando los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un 1X2 ilustrativo de 2,10, 3,40 y 3,60, esa suma da 1,048: las probabilidades implícitas rebasan el 100 %, y el excedente es el margen. La proporción que vuelve a los apostadores ronda 95,4 %, así que el margen queda cerca de 4,6 %, en una banda que en la práctica va del 4 % al 8 %.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuesta legalmente autorizados son ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, lo que lleva la carga cerca de 7 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada marca ofrece. México no tiene límite legal ni registro nacional de autoexclusión, así que la herramienta la activa el propio jugador. Conviene fijar el límite antes de aceptar un bono y revisar los plazos de cualquier autoexclusión voluntaria antes de solicitarla.

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