Lo que un bono de registro te cobra en apuestas: nueve casas mexicanas bajo la lupa
noviembre 5, 2026 · Datos verificados contra las fichas de tienda y los pies de página de cada operador, y contra las compilaciones de permisos de la Secretaría de Gobernación citadas en cada caso.
El cartel que recibe a quien busca un bono de registro en México es casi siempre el mismo: una cifra grande, la palabra “gratis” y una tipografía que no admite dudas. En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. En la ficha de la app de Codere México, hasta 7,000 MXN de bono de bienvenida. Playdoit, $1,000 MXN. Tres números que parecen comparables y no lo son, porque ninguno de los tres viene acompañado, en el mismo lugar, de las condiciones que deciden si ese dinero llega a ser cobrable.
Aquí no vamos a decirte cuál bono es el mejor por el tamaño del número. Vamos a hacer lo que la publicidad evita: poner cada cifra junto a lo que cuesta obtenerla. Un bono no es un regalo con letra pequeña; es una obligación que tú adquieres y que la casa mide con precisión. Cuanto más alto el número del cartel, más apuestas hay que mover para liberarlo, y ahí es donde el regalo se convierte en trabajo.
Hay una segunda razón para desconfiar del cartel, y esta es mexicana. En el mercado de apuestas de este país nada está tan firme como parece: bet365 y Betano, dos de las marcas más grandes, llevan bloqueadas desde noviembre de 2025 y su situación cambia con cada resolución judicial. Un bono solo vale lo que vale la casa que lo paga, y la lista de casas que pueden pagarlo es más corta de lo que las apps dejan creer.
Proteger la cuenta antes que perseguir el bono
Cuando alguien busca un bono de registro suele venir con el orden de las prioridades invertido. Primero quiere el número, después el registro, y solo al final, si algo sale mal, piensa en cómo protegerse. En una casa de apuestas mexicana ese orden hay que darlo la vuelta, y no por prudencia de folleto: por aritmética. El bono que persigues es, en el mejor de los casos, un porcentaje de lo que vas a depositar; la cuenta que abres es donde va a vivir todo tu saldo, tus retiros y tu historial.

Conviene empezar por lo que sí existe en México y por lo que no. No hay un registro nacional de autoexclusión al que un jugador pueda apuntarse y quedar fuera de todas las casas a la vez. Existen, eso sí, herramientas internas que cada operador lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión dentro de esa casa concreta. La diferencia entre las dos cosas es enorme. Una autoexclusión interna te cierra una puerta; un registro nacional cerraría el edificio entero. Si tu problema es con el juego y no con una marca, la herramienta que tienes disponible resuelve menos de lo que su nombre sugiere.
Lo mismo ocurre con la edad. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las cifras que ves —18 años— las pone cada casa en su propia publicidad y en su propio pie de página. Codere México dice en su ficha que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En el pie de caliente.mx aparecen la prohibición para menores, la invitación a divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable. Betcris escribe algo parecido, incluso más explícito: los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y el servicio no se promociona a menores de 18 años. Son buenas señales y conviene leerlas como lo que son: declaraciones de cada operador, no una cifra que la ley mexicana imponga.
Verificación de identidad: el paso que nadie cuenta en el anuncio
El bono se anuncia antes del registro, pero se paga después de la verificación. Antes de que puedas retirar nada, la casa tiene que saber quién eres: es la parte del proceso que en México se llama verificación de identidad o KYC, y su consecuencia práctica es que la ventana entre el depósito y el primer retiro no la controlas tú. En un mercado donde los operadores están obligados a reportar operaciones relevantes a la UIF y al SAT —el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado—, la revisión de documentos no es un capricho de la marca.

Los documentos exactos que cada casa pide no están fijados en un artículo que puedas consultar. Lo que sí es constante, y lo dicen los propios términos, es que los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Traducción para quien está por depositar mil pesos para activar una promoción: no abras cuentas a nombre de terceros, no uses la cuenta del banco de un familiar “para que llegue más rápido” y no aceptes que alguien te preste su identidad. En el momento del retiro, cualquier desajuste entre el titular de la cuenta y el titular del perfil se convierte en un bloqueo, y en ese bloqueo el bono ya no es el problema: lo es tu depósito.
El orden que recomiendo es aburrido y funciona. Regístrate con tus datos reales, verifica la identidad antes de depositar si la casa lo permite, o al menos antes de reclamar la promoción, y resuelve los documentos sin prisa cuando no hay dinero en juego. Un bono reclamado con la verificación a medias es un bono que seguirá ahí cuando el plazo ya haya corrido.
Los operadores que verás en esta página cumplen requisitos de información que la autoridad les exige y que ellos mismos describen, y ninguno de ellos te va a pedir que renuncies a saber cuánto cuesta lo que te ofrecen. Si una promoción no se puede leer completa antes de depositarla, la promoción no está lista para ti.
Criterios con los que se ordenó esta lista
Un criterio de orden solo sirve si puede declararse antes de aplicarlo, de modo que aquí van los míos, con el peso que tienen y con el punto donde cada uno deja de servir.
Pesa primero cuánto del bono es alcanzable. Los requisitos de apuesta —el rollover— son el número que convierte una cifra de cartel en una carga de trabajo real, y donde ese número no está publicado en ninguna parte consultable, la oferta pierde puntos aunque el monto sea el más grande de la página. Pesa después la claridad del anuncio. Un bono descrito de dos maneras distintas en dos apartados del mismo escaparate no es un bono mejor por ser ambiguo: es una señal de que sus condiciones se leerán tarde, y tarde ya es caro.
Pesa el método de depósito, porque un bono solo existe si puedes alimentarlo. Los canales que aparecen en los propios listados son tarjeta, transferencia SPEI y efectivo en tiendas como OXXO, además de monederos electrónicos según la marca. Pesa luego la utilidad de lo que la casa ofrece alrededor del bono —mercados, momios, apuestas en vivo, transmisión, retiro anticipado, creador de apuestas—, porque un bono en una casa con programa pobre es un descuento en una tienda vacía.
Y pesa, al final y con el peso que se merece, el permiso. La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”: la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos. Aquí está el límite honesto de este criterio: la lista oficial de permisos de la DGJS no pudo abrirse durante la elaboración de esta comparación, de modo que los números que verás proceden del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios especializados, y van marcados como tales.
| Marca | Permiso ante la SEGOB, según la fuente citada (sin confirmación oficial) | Lo que dice su propio listado sobre el bono |
|---|---|---|
| Codere México | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin datos sobre este punto |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads | Sin datos sobre este punto |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular citado: Entretenimientos Naturales | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Eventos Festivos de México | Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el pie de página de la marca y la tabla de la compilación no coinciden | Sin datos sobre este punto |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí | Sin datos sobre este punto |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin datos sobre este punto |
La columna de la derecha explica por qué el orden de esta página no empieza por la cifra más alta. Cuatro de las nueve marcas no publican nada sobre este tema en los escaparates consultados, lo cual no es una acusación: es un dato sobre cuánto de la comparación depende de lo que cada casa quiera enseñar. Y la columna del permiso muestra un problema de fondo. Los números son de tres tipos distintos: los que aparecen en el pie de página del propio operador, los que sostienen una compilación de terceros y los que nadie imprime porque las fuentes se contradicen. Hay un detalle revelador en los dos casos sin número: la compilación que se atribuye a Pickwin coincide con el número que el pie de página de Betcris exhibe para Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas heredan el mismo papel, la conclusión no es que una esté mintiendo, sino que el registro público no está funcionando como herramienta de consulta. En la sección sobre el marco legal verás cómo se verifica esto por tu cuenta y qué significa que un centro de apuestas remotas no pueda tener permiso propio.
Qué es y qué no es un bono de registro
Estamos hablando de un bono de bienvenida: dinero promocional que la casa abona en el momento de abrir la cuenta, a veces sin pedirte depósito y a veces a cambio de uno, y que trae condiciones para poder sacarlo. Ese núcleo —monto, forma de liberación y plazo— es idéntico en las nueve marcas de esta página. Lo que cambia es la letra que rodea ese núcleo, y ahí se decide todo.
Conviene separar las categorías antes de comparar cifras, porque la publicidad las mezcla y tú vas a recibir cosas distintas según cuál te toque.
Un bono en efectivo acreditable al saldo es una cosa. Una apuesta gratis es otra: cuando ganas con ella, la ganancia se te abona pero el importe de la apuesta gratis no se convierte en saldo retirable, porque nunca fue tu dinero. Un cashback devuelve una parte de las pérdidas y no se parece en nada a un bono de bienvenida. Un programa de lealtad entrega puntos que se canjean en una tienda de premios. Un seguro de combinada te protege un parlay concreto. Y un bono de recarga es una promoción recurrente, no un bono de registro: Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Confundir esa promoción con la de bienvenida es el error más común al leer los escaparates.
Requisitos, rollover y momio mínimo: dónde vive el costo
El primer requisito es el rollover, que en México se llama sencillamente requisitos de apuesta. Es el número de veces que hay que mover el bono —o el bono más el depósito, según cómo lo redacte cada casa— antes de que el saldo sea retirable. Un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN exige mover $10,000 MXN en apuestas antes de pedir un retiro. No es un consejo: es una multiplicación.
El segundo requisito es el momio mínimo. Solo cuentan las apuestas hechas a partir de cierto precio, y esto es lo que convierte el rollover en una factura. Los momios largos son los que un jugador aficionado quiere para que el rollover avance rápido, y son exactamente los que la casa excluye. Las apuestas sencillas a momios cortos son seguras para el local. La casa está eligiendo por ti la cartera de apuestas que cuenta, y la elige con la vista puesta en su propio margen.
El tercero es el plazo. Un bono es una deuda con vencimiento: si no completas los requisitos dentro de la ventana, el saldo promocional y la ganancia generada se van, y en la mayoría de redacciones se van sin devolverte nada. Un bono “sin depósito” con un plazo corto es la promoción más eficiente que existe para una casa: no arriesga capital propio y mide tu actividad con reloj.
El cuarto es la restricción de retiro. Mientras un bono esté activo, el operador puede limitar cuánto puedes retirar y a dónde. Y el quinto es el momio, nunca lo olvides: todo requisito se cumple apostando a precios que ya llevan dentro el margen de la casa.
La estimación que casi nadie hace
Vamos con la aritmética, porque aquí es donde se ve el costo real y aquí no hay dos formas de leerlo. Tomo el bono sin depósito que la propia página de Caliente anuncia en su encabezado —$1,000 MXN— con el rollover de 10 veces que las reseñas de casas de apuestas atribuyen a esa promoción. Son reseñas, no términos del operador, y por eso el resultado va como estimación y no como precio.
Los números que entran: $1,000 MXN de bono, un rollover de 10 veces sobre el bono, lo que da $10,000 MXN de volumen que hay que mover; y $500 MXN por apuesta, una talla de apuesta que elige el jugador y que aquí sirve como supuesto. Es decir, veinte apuestas completas antes de que el saldo sea tuyo. Puesto en apuestas sencillas a momio 2,00, eso equivale a dejar pasar por el boleto $20,000 MXN en ganancias potenciales, con el dinero de la casa, durante el plazo que la promoción conceda. Ahora el costo. Si el margen típico de un mercado de fútbol ronda el 5 % del volumen apostado, mover $10,000 MXN cuesta alrededor de $500 MXN en valor esperado, y el rango se abre hacia arriba en cuanto el requisito sube a 20 o 30 veces o en cuanto el momio mínimo te empuja fuera de los mercados de dos o tres resultados. La información útil no es el número, es la proporción: el costo esperado de liberar un bono sin depósito de $1,000 MXN se mueve en el orden de la mitad del monto prometido, y la mitad que queda es lo que la promoción tiene de regalo.
Por qué una apuesta gratis no devuelve su importe
Si el bono llega como apuesta gratis y no como saldo, el cálculo cambia y no a tu favor. La apuesta gratis tiene momio y tiene ganancia, pero su importe no se te paga junto con el premio: apostar $1,000 MXN de apuesta gratis a momio 2,00 devuelve $2,000 MXN al boleto ganador, y de ese retorno el monto financiado por la casa no forma parte de lo que retiras. Dicho de otra forma, cobras la ganancia y no el capital, porque el capital nunca fue tuyo.
Dos consecuencias. La primera, que el valor de una apuesta gratis crece con el momio muchísimo más rápido que el de un bono en efectivo: la misma promoción vale una fracción a momio 1,50 y bastante más a momio 3,00. La segunda, que la frase “recibe hasta $7,000 MXN” describe un techo, no una entrega: el techo se alcanza solo si el depósito es exactamente el que activa el tramo máximo y si el rollover se completa antes del plazo.
Un anuncio descrito de dos maneras es una advertencia
Hay un detalle en el escaparate de Playdoit que merece una línea aparte, porque es el tipo de cosa que un comparador honesto no puede dejar pasar. La ficha de su app anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, pero en un apartado lo describe como condicionado al primer depósito y en otro como bono sin depósito. Son dos promociones incompatibles: una cuesta dinero al jugador desde el primer minuto y la otra no. Mientras las condiciones no se distingan antes de depositar, la cifra de $1,000 MXN no se puede comparar con las de las demás casas. Quien vaya a reclamarla, que lo haga sabiendo cuál de las dos versiones está aceptando.
Comparar bonos por el tamaño del número visible es como comparar préstamos por la cifra grande de la pancarta. La cifra es cierta y no dice nada. Lo que dice algo es la relación entre el monto y el trabajo que exige, y en este mercado el trabajo se paga en apuestas, no en dinero contante.
Comparativa de las nueve casas: bono, depósito y qué las distingue
Las nueve marcas que siguen operan en México al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con presencia física, según sus propias fuentes y las compilaciones consultadas. El marco de ese permiso se explica en la sección sobre el marco legal; aquí interesa qué ofrece cada una y a quién le sirve.
Las nueve casas, una por una
Codere México: apuestas gratis dentro del catálogo, sin rollover publicado
Codere llega a esta comparación con el bono más grande del grupo en el papel y con la posición más incómoda en la letra pequeña. Su app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y su ficha declara además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En el terreno de los pagos, los depósitos se pueden hacer con tarjeta, SPEI y OXXO, lo que cubre a casi cualquier jugador mexicano con o sin cuenta bancaria.
El catálogo es amplio: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis dentro de la propia oferta deportiva. Ese último punto merece atención, porque no es lo mismo una promoción de bienvenida que un flujo continuo de apuestas gratis repartidas en la operación normal. Para quien apuesta cada semana y no solo en el registro, el flujo vale más que el cartel.
El costo pendiente es el de siempre: el escaparate publica la cifra del techo y no publica aquí el rollover ni el momio mínimo. Esa ausencia no vuelve mala la promoción; la vuelve no verificable antes de depositarla, y una promoción que no se puede verificar antes de depositar es una decisión que el jugador toma a ciegas por su cuenta y riesgo. Quien quiera saber su costo real tiene que leer los términos dentro de la cuenta, en la sección de promociones, antes de aceptarla.
Para el jugador que quiere variedad de mercados y no solo un empujón inicial, el catálogo sostiene la marca. Para el cazador de bonos que compara cifras puras, el número grande de Codere es el que más trabajo tiene detrás.
Novibet: permiso citado, sin promoción publicada
Novibet aparece en esta lista por su registro, no por su oferta. Su permiso se cita como DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según las compilaciones consultadas, y sin confirmación oficial porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
En los escaparates revisados no hay ninguna promoción de registro publicada, y por lo tanto tampoco hay cifra que comparar ni requisito que evaluar. Eso deja dos lecturas y conviene decirlas juntas. La primera es benigna: la casa puede estar promocionando su bonificación en canales que no consultamos, desde correo hasta vallas. La segunda es la que importa al jugador: si al llegar no encuentras la promoción anunciada en el lugar donde estás a punto de depositar, no hay bono. No hay nada que reclamar por una promoción que no aparece antes del depósito.
Para quien prioriza un registro con permiso citado y no busca un bono de entrada, la marca cumple el primer requisito. Para quien va por la promoción, esta ficha no le da nada y es mejor que lo sepa antes de registrarse.
Strendus: tres números de permiso y ninguna cifra de bono
Strendus es el caso más extremo del grupo en la parte documental. Se le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y las compilaciones ni siquiera coinciden sobre el titular, citando a Atracciones y Emociones Vallarta o a New Ads como permisionario. Sin lista oficial consultable, esa discrepancia se queda donde está, dicha como discrepancia.
En materia de bonos, los listados consultados no publican monto ni condiciones. La casa tiene presencia y tiene permiso citado, y en el terreno de la bienvenida no hay nada que evaluar aquí.
Esto tiene una consecuencia práctica que vale más que un párrafo de relleno: el jugador que llegue a Strendus por la promoción necesita buscarla dentro de la plataforma, y comparar desde fuera su bono con el de Codere es una operación que no se puede hacer. Antes de registrarse conviene abrir el apartado de promociones sin cuenta, o preguntar por escrito cuáles son el rollover, el momio mínimo y el plazo. Si esa información no está disponible antes de depositar, la decisión se toma con la información que falte.
1xBet: catálogo de transmisión fuerte, promociones sin cifra
1xBet entra por la puerta del producto y no por la de la promoción. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Para quien apuesta en vivo y quiere ver el partido en la misma pantalla, esa combinación es la parte fuerte de la marca.
El registro del permiso trae, en cambio, una arruga que conviene dejar visible. Su permiso se cita como DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular según Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; y la tienda de aplicaciones publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular citada. Con la lista de la DGJS inaccesible, la discrepancia entre el titular citado y el desarrollador que figura en la tienda no se resuelve desde fuera. Al jugador le toca preguntar a la casa con quién contrata y qué permiso respalda ese contrato.
Los bonos que se anuncian no traen cifra en los listados consultados. La casa tiene un programa de promociones por temporada, y quien quiera saber qué cuesta liberar cualquiera de ellas debe leer los términos dentro de la plataforma antes de aceptar el saldo.
Playdoit: mil pesos con dos versiones incompatibles
Playdoit tiene la promoción más pequeña del grupo y la descripción más confusa. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y lo describe en un apartado como condicionado al primer depósito y en otro como sin depósito. Es exactamente el tipo de ambigüedad que esta página no va a resolver a favor de nadie: mientras las condiciones no se distingan, la oferta no es comparable.
El permiso se cita como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx, y sin confirmación oficial por la misma razón que las demás.
Aquí la recomendación es la más concreta de toda la lista. Antes de depositar, abre la sección de promociones, comprueba si la promoción es un bono de bienvenida con primer depósito o un bono sin depósito, y anota el rollover, el momio mínimo y la fecha límite. Si las dos versiones siguen conviviendo en la misma ficha cuando estés dentro, escribe al soporte y guarda la respuesta por escrito. Un bono de $1,000 MXN con una condición de depósito es una promoción modesta; el mismo bono sin depósito es una de las mejores del mercado. La diferencia completa está en una frase que hoy no se puede leer.
Betcris: permiso citado sin número utilizable
Betcris se presenta con un requisito de responsabilidad bien redactado. Su pie de página declara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
En el permiso hay un problema de trazabilidad que merece nombrarse sin dramatizarlo. El número que aparece en el pie de página del propio sitio y el que figura en la tabla del propietario no coinciden: uno está a nombre de Producciones Móviles y el otro es el de la compilación. Con la lista oficial inaccesible, ningún lector puede cerrar esa diferencia desde su casa.
Sobre la promoción de registro, los listados consultados no publican cifra ni condiciones. Para quien solo necesita una casa con permiso citado, controles de edad explícitos y buena política de juego responsable, Betcris es una opción razonable. Para quien busca el bono como motivo principal, esta ficha no lo da.
Caliente: mil pesos sin depósito con un rollover de diez vueltas
Caliente es la única marca del grupo cuyo escaparate principal sostiene una promoción completa y verificable en el mismo lugar: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, ambas en el encabezado de la página. La misma página no aclara si las dos ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese detalle no es menor: una promoción que solo aplica a deportes y una que aplica también a casino se comportan como dos productos distintos.
El segundo anuncio tiene la lógica del tramo. Duplicar hasta $7,000 MXN significa que el jugador que deposita $7,000 MXN recibe otros $7,000 MXN de saldo promocional, y quien deposita menos recibe la mitad de lo que puso. El techo premia el depósito grande y no la actividad pequeña, así que la promoción se lee al revés de como se anuncia: no es “hasta $7,000 MXN” para cualquiera, es el doble de lo que decidas poner, con tope.
El rollover es donde el cartel se vuelve caro, y aquí la única fuente disponible son reseñas de casas de apuestas, no los términos del operador. Esas reseñas atribuyen al bono sin depósito de $1,000 MXN un rollover de 10 veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Es decir: la parte de la promoción que más se anuncia es la que menos documentada está en fuentes que un lector pueda abrir. Con ese 10 veces como supuesto —y solo como supuesto—, la estimación de la sección sobre la estimación que casi nadie hace aplica aquí tal cual: mover $10,000 MXN en apuestas para liberar $1,000 MXN, con un costo esperado del orden de la mitad del monto si el margen del mercado ronda el 5 %.
En la parte operativa, la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. El pie de página repite la prohibición para menores y el enlace a juego responsable.
Para el jugador que quiere una promoción visible sin depositar, Caliente es la opción más directa de la lista. Para quien quiere la duplicación completa, el bono de $7,000 MXN existe, y su costo se mide en las apuestas que exige, no en el número del encabezado.
Pickwin: permiso con números que se contradicen
Pickwin comparte con Betcris el problema de la trazabilidad, y en su caso es más grave porque los números que circulan no son solo distintos: uno de ellos es el que otra marca exhibe en su propio pie de página. Las fuentes citan DGJS/DCRCA/1584/2019 y, en otra compilación, DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto a Unocapali La Paz Operadora como titular, y las compilaciones se contradicen. Con la lista de la DGJS sin abrir, aquí no se imprime ningún número oficial.
Sobre bonos, los listados consultados no publican cifra ni condiciones, de modo que no hay promoción que evaluar. La marca queda en esta página con lo que se puede decir de ella y nada más.
Quien valore la marca por su operación y no por un bono de entrada tiene aquí una casa con permiso citado y con documentación pública confusa. Esa confusión no es un delito ni una estafa: es el estado del registro en México, y conviene que el jugador lo vea antes de decidir.
Betway: más de 2,000 eventos por semana y cero cifra de bienvenida
Betway es la marca con el argumento de producto más fácil de contar. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Para un jugador que apuesta con frecuencia, ese club es una promoción recurrente y no un bono de una sola vez, y eso cambia el cálculo: una promoción que se repite cada semana puede valer más que un bono de bienvenida pequeño.
El permiso se cita como 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según casasdeapuestaslegales.mx, y sin confirmación oficial. En bonos de registro, los listados consultados no publican monto ni condiciones.
Aquí la decisión es de perfil. Quien apuesta varias veces por semana y aprovecha momios mejorados y apuestas gratis recurrentes encontrará más valor en el club que en cualquier bono único. Quien solo quiere cobrar una promoción y salir no tiene nada que cobrar en esta ficha.
El marco legal mexicano: qué respalda a una casa con permiso
México no tiene una licencia de apuestas en línea. La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos con apuestas en todo el territorio y permite únicamente los expresamente autorizados. No existe hasta hoy un estatuto que nombre las apuestas por internet. La práctica documentada es otra: un sitio en línea no puede tener un permiso digital autónomo y opera colgado del permiso de un permisionario autorizado con presencia física, y es habitual que una misma empresa permisionaria gestione varias marcas.
El ordenamiento que sí conviene tener a mano es el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023. Su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. Su artículo 1 sitúa la autorización, el control y la inspección bajo jurisdicción federal, excluyendo lo que corresponde a la Lotería Nacional. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. El artículo 31 establece que los permisos no son transferibles. El artículo 29 obliga a los permisionarios de apuestas remotas a presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una garantía.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y tramita los procedimientos sancionadores. La ley le permite inspeccionar, cerrar establecimientos sin autorización y coordinar con estados y municipios. La palabra importa: en México se dice “permiso”, no “licencia”, y quien te ofrezca una “licencia mexicana de apuestas online” está usando un término que el marco no reconoce.
Un permiso no se comprueba como una licencia europea
Esta es la parte que un lector puede usar hoy, sentado frente a su computadora, sin llamar a nadie. En México no existe una lista oficial de permisos que un particular pueda abrir y leer sin dificultad. La DGJS publica un documento con los sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso en estas páginas no verás un conteo de casas ni un número de permiso presentado como oficial.
Lo que sí puedes hacer es exigir coherencia. Pídele a la casa que te diga, por escrito, quién es el permisionario titular, cuál es el número de permiso y ante qué autoridad está expedido. Después compara ese nombre con el titular que aparece en tu estado de cuenta o en tu contrato. La señal más clara de que algo no cuadra es que el titular del permiso citado no sea la empresa con la que crees estar contratando. Los centros de apuestas remotas no pueden tener permiso propio, así que esa cadena —operador, permisionario, autoridad— es la única forma de verificar algo desde fuera.
Segundo punto de verificación: la ley de 1947 prohíbe lo no autorizado y la SEGOB puede cerrar lo que opera sin permiso, y la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. Eso convierte la falta de permiso en un riesgo de continuidad, no solo en un riesgo legal abstracto.
Bloqueos, amparos y por qué el estado cambia cada mes
En este mercado la situación de una marca puede cambiar en semanas, y por eso esta página fecha cada afirmación en lugar de decir cuál está abierta hoy. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego, fueron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos físicos.
Nada de esto se resuelve desde una página web. Lo que sí se puede afirmar es la consecuencia para un jugador: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y un bono anunciado en un sitio que después deja de responder no es un bono, es una cifra en un historial de correo.
Lo que cambia apostar en una casa con permiso
La comparación honesta no es “casa buena contra casa mala”, sino “casa con permiso mexicano contra operador sin él”. Quien apuesta en una marca con permiso citado está jugando en una casa con domicilio legal en México, sujeta a la inspección de la DGJS, con controles de identidad y de lavado de dinero y obligada a emitir un CFDI de retenciones por premios gravados. Un operador sin permiso en el país no trae nada de eso: ni registro consultable, ni retención documentada, ni autoridad mexicana a la que reclamar, y su saldo puede congelarse sin que exista un recurso claro. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, por mucho que su publicidad hable de regulación internacional.
Un detalle que suele sorprender: la ausencia de registro nacional de autoexclusión es igual en los dos casos. Tener permiso no te da un sistema al que apuntarte para quedar fuera de todas las casas; te da herramientas internas y una autoridad a la que dirigirte cuando algo falla.
La reforma que muchos esperan no altera nada todavía. La SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la ley para crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. Mientras no se presenten ni se aprueben, ninguna promoción cambia de reglas por ellas.
Sobre las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta, el Reglamento no fija una regla separada en los artículos revisados, y tampoco se encontró provisión alguna para una bolsa de apuestas entre jugadores: esta página no afirma que exista una en México. Las apuestas hípicas y las de frontón sí están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, donde los menores no pueden participar nunca. Y sobre bonos de bienvenida no hay regla estatutaria vigente: las iniciativas que proponen prohibirlos, como la del diputado Martínez Urincho, y las que quieren limitar a los influencers no son ley. Lo que sí ocurrió es económico. Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte, así que el tamaño de las promociones que ves hoy está condicionado por una tasa, no por la generosidad de nadie.
Impuestos: quién retiene y cuánto
El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 50 %, según la fracción II, inciso B) del artículo 2 de la Ley del IEPS, reformada en el Diario Oficial de la Federación de 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El inciso alcanza también los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, obligados a cumplir con la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La base del impuesto no está precisada: el texto revisado habla de “valor de la actividad” y la prensa de “monto total apostado”, así que esta página no escribe ni “50 % de lo apostado” ni “50 % de la ganancia bruta”, porque ninguna de las dos cosas es lo que dice la norma. Los impuestos estatales varían, y tanto la Ciudad de México como Nuevo León gravan las apuestas.
En el lado del jugador entra el ISR. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos alcanzados por los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario, y los premios que superan $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual.
Queda un caso que ninguna de estas reglas resuelve: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está definido. Si estás en esa situación, consulta a un contador o asesor fiscal.
Previo al registro: límites, depósitos y costos que el bono no cubre
El bono no llega a un bolsillo vacío: llega a una cuenta. Cómo alimentas esa cuenta y qué límites pones antes del primer giro a la ruleta de requisitos son parte del costo total de la promoción, y esa parte no la publica ninguna casa.
Los métodos que los propios operadores dicen aceptar son tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos, según la marca. La ficha de Codere México menciona tarjeta, SPEI y OXXO. En la página principal de Winpot México aparecen logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay sin montos mínimos, junto a banners de bonos deportivos y de casino sin cifras. El detalle que importa al costo no es la lista, son los tiempos: un depósito con SPEI se refleja como un movimiento bancario y queda registrado; uno en efectivo se convierte en un comprobante. Cuando tengas que reclamar una promoción o justificar un retiro, tener la trazabilidad del depósito vale más que la rapidez con la que entró. En depósitos en efectivo, guarda el comprobante hasta que el bono esté totalmente liberado.
Un costo menos obvio: el método de depósito puede condicionar la promoción. Es habitual que las promociones excluyan determinados canales, y aquí no hay cifras publicadas por marca, así que el límite de este apartado es real. Si vas a depositar por una vía poco común, pregunta a soporte antes si esa vía cuenta para activar el bono.
Límites que pones tú, antes de que los ponga la promoción
En México no hay un límite estatutario de depósito o de pérdida aplicable a las casas de apuestas, ni existe la “cuenta temporal” que aparece en otros mercados. Lo que existe son las herramientas internas de cada operador: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión dentro de esa casa, que figuran en las fichas de las apps y en los propios apartados de juego responsable. Codere México enumera avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; caliente.mx y Betcris enlazan secciones de juego responsable y prohíben el acceso a menores.
Vale la pena decir lo que significa la autoexclusión interna en términos prácticos. La pides en una casa, te cierra esa casa, y no te alcanza en ninguna otra. Si tu relación con el juego necesita un cierre completo y no una puerta cerrada, la herramienta que buscas no existe todavía en México.
Preguntas frecuentes sobre bonos de registro
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde encuentro sus condiciones?
La casa abona un saldo promocional al abrir la cuenta, a veces sin depósito y a veces a cambio de uno, y las condiciones viven en los términos de la promoción dentro de la plataforma, no en el cartel. Léelos antes de aceptar el saldo: ahí están el rollover, el momio mínimo, el plazo y los retiros permitidos.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo de una promoción?
El rollover es el número de veces que hay que mover el saldo promocional en apuestas antes de retirarlo; un rollover de 10 veces sobre $1,000 MXN equivale a mover $10,000 MXN. El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta: por debajo de él, la apuesta no avanza el requisito.
¿Por qué el importe de una apuesta gratis no vuelve junto con la ganancia?
Porque el importe lo financió la casa. Si ganas una apuesta gratis de $1,000 MXN a momio 2,00, el boleto devuelve $2,000 MXN, y de ese retorno solo la ganancia es saldo retirable: el capital nunca fue tuyo. Con momios altos la apuesta gratis vale mucho más.
¿Cómo sé si una casa de apuestas trabaja con permiso de la SEGOB?
Pídele por escrito el nombre del permisionario titular, el número de permiso y la autoridad que lo expidió, y compara ese nombre con la empresa con la que crees contratar. En México se dice “permiso”, no “licencia”, y un centro de apuestas remotas no puede tener permiso propio.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos alcanzados por el ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera; la Ciudad de México aplica 6 % estatal, alrededor de 7 % en total. El tratamiento de premios de sitios sin permiso no está definido: consulta a un contador.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Las herramientas están dentro de la plataforma, en el apartado de juego responsable, y son límites de depósito, límites de pérdida, pausas y autoexclusión. Son internos de cada casa: no existe un registro nacional de autoexclusión en México, así que pedirlos en una marca no te cierra las demás.
Bonos y promociones – aplicacionesapuestas
Content created by the «aplicacionesapuestas» team
