Más y menos, contado sin adornos: lo que cuesta cada momio y quién tiene permiso para tomarlo
Datos actualizados al noviembre 5, 2026; el estatus de los permisos de la Secretaría de Gobernación se cotejó con las fichas y los pies de página de cada operador y con las compilaciones públicas de casas de apuestas legales en México.
Hay una cifra que casi nunca aparece en la publicidad de una casa de apuestas y que, sin embargo, decide si conviene tomar esa apuesta de más/menos o dejarla pasar. No es el momio, aunque el momio la delate. Es el margen: la parte del dinero que entra a ese mercado y que no sale hacia el apostador, gane quien gane. En un total de dos vías cotizado 1.90 y 1.90, la casa se queda con un 5,3 % de todo lo que se apueste ahí, y ese 5,3 % es exactamente la razón por la que dos boletos idénticos en dos sitios distintos pueden valer cosas distintas.
Todo lo demás cuelga de ahí. La línea de un total, el empate, el momento en que te pagan, el día en que la casa cierra la puerta por un bloqueo judicial. Primero las salvaguardas que tiene el jugador en México, luego cómo se arma el mercado, después cómo se liquida un boleto, en seguida la comparación de nueve casas, después el fundamento —qué es un under, qué es un 2.5— y al final el marco legal con sus números de permiso. Si vienes buscando solo qué significa “under 2.5”, brinca al fundamento y regresa; el resto explica quién te cobra qué por dejarte jugarlo.
Antes de apostar: las salvaguardas que sí existen y las que no
En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que un jugador que quiere cerrarse la puerta de verdad, para siempre y en todas las casas a la vez, no tiene dónde firmar. No está en el Reglamento, no está en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, y no existe en ninguna mesa de ningún operador. Quien lo quiera, tendrá que construirlo casa por casa.

El límite lo pone el jugador, nunca el regulador
Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida. Ninguna cifra en pesos viene fijada por la SEGOB. Lo que existe son herramientas internas que cada operador pone —o no pone— en su aplicación: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria. La app de Codere México, por ejemplo, incluye en su propia ficha avisos de juego responsable y una política de cierre de cuenta, además de restringir el uso a mayores de edad; el pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. Son dos formas de decir lo mismo, y ninguna de las dos es un tope obligatorio: son declaraciones de la casa sobre sí misma.
Ahí está el detalle que importa. Un límite de depósito que uno mismo se pone y puede desactivar con dos clics es un compromiso, no una barrera. En un sitio donde la herramienta se desactiva en caliente, a las dos de la mañana y después de una racha mala, el límite vale poco. Donde la autoexclusión interna se aplica con un plazo de enfriamiento, vale más. La diferencia entre ambos no está en el folleto, está en el menú de configuración.
La verificación de identidad que protege y la que incomoda
Los operadores con permiso verifican al usuario y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT: el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos que hay que entregar no están fijados en la ley; cada casa pide los suyos. Esa fricción tiene su lado bueno y su lado molesto. El bueno: un retiro solo se paga a una cuenta a nombre del propio jugador, lo cual es una cortapisa real al uso de cuentas ajenas. El molesto: el dinero puede quedar detenido justo cuando más se necesita, porque la revisión no avisa con antelación.
Para el apostador con presupuesto apretado la consecuencia es concreta. Una apuesta de 200 pesos que se gana y espera verificación es dinero inmovilizado, no dinero perdido, pero en la práctica funciona igual mientras no llegue.
Los avisos del pie de página y lo que no dicen
La publicidad en México muestra la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable, según los reportes de prensa revisados. Los operadores tampoco andan cortos. La app Caliente Deportes declara que es solo para mayores de 18 años, y la de Codere repite la restricción en su propia ficha. Ninguna de ellas fija la mayoría de edad en una norma: el Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, pero no escribe un número. El 18+ que ves es el número de la casa, no el de la ley.
Formato y mercado: cómo se construye un más/menos y qué cobra
Una apuesta más/menos —over/under, O/U, y en la mesa también “total”— es aquella en la que la casa fija una cifra para una estadística del juego y el apostador elige si el resultado real quedará por encima (más, over) o por debajo (menos, under). La estadística habitual es la suma de puntos o goles de los dos equipos. Nada más. Cuando alguien dice que apostó el under 2.5 en un partido, está diciendo que puso dinero a que entre los dos equipos no se marcarán tres goles o más: dos goles y una sola anotación le pagan igual.
La línea es una cifra, no una promesa
La casa no adivina el partido; adivina dónde poner la raya para que el dinero caiga de los dos lados por igual. Si se equivoca, carga el riesgo. La cifra que fija se mueve durante la semana y durante el partido, y por eso un mismo total puede estar en 2.5 el lunes y en 2.25 el sábado. El boleto conserva el momio y la línea del momento en que se cerró la apuesta, no los del momento en que se pateó el balón.
Ahí está la primera asimetría que conviene tener clara: tú decides con la línea congelada, y la casa decide con el mercado entero en movimiento. En el deporte esto no genera problema. En una apuesta en vivo, con la línea reajustándose cada minuto, sí.
El empate devuelve el dinero, y devolverlo no es gratis
Si el resultado final coincide exactamente con la línea, la apuesta es un empate —push— y se devuelven todas las cantidades apostadas. Ese reembolso no es una ganancia: es el capital de vuelta, sin intereses, después de haber estado detenido. Para una casa, un push es un mercado que no cobró margen; para el jugador, es una noche sin costo y sin premio.
Por eso las líneas de .5 existen. Un total de 2.5 no puede empatar. Un total de 3.0 sí, y ahí está la mitad de la conversación: la línea entera regala el empate, la línea fraccionaria lo elimina y con él la última posibilidad de recuperar sin ganar. Quien apuesta un under 3.0 está jugando un mercado con tres desenlaces, no dos, aunque en el boleto se vea igual.
Cobertura: qué deportes y qué marcadores caben
El más/menos no es un mercado de fútbol. Cabe en cualquier disciplina donde exista una estadística acumulable y comparable entre equipos: goles, puntos, juegos de tenis, carreras de béisbol, sets, rondas. La casa decide el corte; el apostador decide el lado. Ese es todo el trámite.
También cabe en un mismo partido más de una vez. Un total de goles y un total de tarjetas son dos mercados independientes que conviven en el mismo encuentro. El apostador que no revisa cuál está apostando puede creer que cubrió dos escenarios y en realidad estar duplicando el mismo.
Los momios mejorados y de dónde sale el dinero del premio
Lo que paga una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al cerrar el boleto. Nada más y nada menos. El premio no incluye un extra por ser cliente frecuente, ni se corrige si el momio se movió después: la foto se tomó en el momento del clic.
De ahí que los “momios mejorados” que anuncian varias casas no sean un regalo, sino un ajuste temporal sobre un mercado cuyo margen sigue existiendo. La app de Betway anuncia en su ficha los momios mejorados “Super” y “Ultra”; la de bet365 México promete “Superaumentos”; la de Codere lista momios mejorados junto con apuestas gratis. En los tres casos el mecanismo es el mismo: una versión de la misma línea, con un poco más de premio y con las mismas condiciones de siempre.
El margen, el número que no sale en el anuncio
Aquí es donde esta historia se pone interesante. En una apuesta de dos vías, la casa no cotiza 2.00 y 2.00. Cotiza algo como 1.90 y 1.90, y ese 0.10 por peso es su cobro. Con momios de 1.90 y 1.90, el porcentaje de pago del mercado es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90) = 0.95, es decir un 95 %; el margen es el 5 % restante. En números redondos: de cada 100 pesos que pasan por ese mercado, la casa conserva alrededor de 5,3 pesos cuando se calcula sin redondear. La banda va de 4 a 6 % según cómo se redondee la línea, y cambia de un sitio a otro, de un deporte a otro y de un momento del calendario a otro. Un 4 % en un total de béisbol y un 6 % en el mismo mercado en un partido de temporada regular no significan que una casa sea generosa: significan que una casa cobra distinto según el riesgo que carga en ese momento.
El efecto práctico sobre el jugador se ve mejor en pesos. Quien apuesta mil pesos en un mercado con 5,3 % de margen no está arriesgando mil, está arriesgando mil quinientos veintinueve pesos a lo largo de veintinueve apuestas si el dinero se recicla, según cuántas veces se apueste la misma bolsa: un apostador que juega diez veces los mismos mil pesos deja 530 pesos en el camino, sin haber perdido una sola apuesta de forma dramática; solo por el desgaste. Ese es el costo real del mercado, y no aparece en el boleto porque está escondido en los momios, no en el precio.
Cómo se liquida el boleto: del clic al dinero de vuelta
El ciclo de una apuesta de más/menos tiene cuatro momentos que conviene separar, porque cada uno tiene su propio riesgo y su propio reloj.
Momento uno: elegir el mercado y comprobar la línea
Antes del clic hay una decisión que casi nadie toma en serio: verificar qué se está apostando. El boleto dirá “Más de 2.5” o “Menos de 2.5”, y ese medio punto es todo el partido. Una casa puede ofrecer el mismo partido con total de 2.5, 3.0 y 3.5 en la misma pantalla, con momios distintos. La línea que se ve primero no es la única.
Conviene además confirmar que el mercado es del partido completo y no de una mitad, y que la estadística es la de goles y no la de tiros de esquina. La app de Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, así que la oferta no se agota en el fútbol; entre más mercados, más fácil es equivocarse de pestaña.
Momento dos: apostar y esperar el cierre
El momio queda fijo al momento de la apuesta. En mercado previo, eso quiere decir que un movimiento de la línea después del clic no cambia nada. En apuesta en vivo, el momio cambia mientras se juega y el boleto conserva el número del instante en que se confirmó. Varias de las casas comparadas ofrecen retiro anticipado —Betcris lo destaca en su ficha junto con el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores— y esa puerta de salida tiene un costo: cobrar antes de tiempo casi siempre significa aceptar un precio peor que el que pagaría el resultado final. Quien la usa, la paga.
Momento tres: la liquidación y el empate
Terminado el partido, la casa suma la estadística y compara con la línea. Por encima, gana el over; por debajo, el under; exactamente igual, push y devolución. La liquidación en mercados de total es normalmente más rápida que en mercados con corrección posterior, porque no depende de un acta disciplinaria. Ese detalle importa al jugador de presupuesto corto: cuanto antes se liquida, antes se puede retirar.
Momento cuatro: el retiro y lo que se queda la casa en el camino
Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, y varias casas mexicanas anuncian rapidez y métodos locales. Ahí aparece un costo que no es margen ni es comisión: el tiempo. Un retiro que tarda días en acreditarse es dinero que no puede volver a apostarse, y para quien juega con una bolsa pequeña eso pesa más que el propio momio. La app de Betcris menciona retiros rápidos y métodos de pago locales; la de Campobet promete retiros rápidos y atención las 24 horas. Son promesas de casa, no plazos auditados.
El otro tramo del camino es fiscal, y merece su propia sección. Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingreso gravable bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano al 7 % según el reporte secundario. Y hay un detalle que casi nunca se menciona en la caja: los premios superiores a 600.000 pesos MXN en el año se reportan en la declaración anual.
Para el jugador que suma premios pequeños, la retención del 1 % es el precio visible de la formalidad. Para el que pega uno grande, el 21 % puede aparecer si el estado aplica su propio impuesto. Y para quien apuesta en un sitio sin permiso, el tratamiento del premio no está establecido: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, así que la respuesta honesta ahí es consultar a un contador o asesor fiscal, no improvisar.
Evaluación de nueve casas: quién tiene permiso, con qué número y qué ofrece
La comparación que sigue tiene un límite que conviene decir de entrada: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según se reporta— un PDF con los sitios autorizados, pero esa lista no pudo abrirse, así que ningún número de permiso aquí es confirmación oficial. Cada uno viene de la ficha o del pie de página de la propia casa, o de una compilación pública de casas de apuestas legales, y se marca como lo que es. Las compilaciones además se contradicen entre sí en algunos casos, y donde lo hacen el número no se imprime. Tampoco es esta la lista completa del mercado: una casa que no aparece no está, por eso, sin permiso.
| Casa | Permiso SEGOB, según su fuente | Lo que dice su propia ficha |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | No cubre este tema en su ficha consultada |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una fuente especializada; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; avisos de juego responsable y política de cierre de cuenta en la app |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la propia casa; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una fuente especializada; titular Entretenimientos Naturales; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V.; sin confirmación oficial | No cubre este tema en su ficha consultada |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; el titular difiere entre compilaciones; sin confirmación oficial | No cubre este tema en su ficha consultada |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | No cubre este tema en su ficha consultada |
| Betway | Número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | Más de 2.000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página de la casa y el de la tabla del titular difieren; titular Producciones Móviles; sin confirmación oficial | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | No cubre este tema en su ficha consultada |
Dos cosas saltan a la vista en esa tabla. La primera: la columna del permiso tiene más matices que certezas, y eso no es culpa del lector ni de esta guía; es que en México el permiso se otorga a un permisionario de juego terrestre y la marca digital opera colgada de él, así que la relación entre el nombre que ves en la pantalla y el titular del permiso casi nunca es directa. La segunda: la columna de la derecha solo tiene contenido donde la ficha de la casa habla del producto deportivo. Donde no lo hace, el hueco se queda como hueco.
Novibet: el permiso más ordenado y la ficha más callada
Empezamos por el extremo limpio del expediente. Novibet aparece con un número completo —DGJS/DCRCA/1121/2020— y un titular identificable, Comercial de Juegos de la Frontera, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx. Es el tipo de registro que un lector quisquilloso puede llevar a la DGJS si algún día esa lista abre.
Lo que no hay es producto descrito. Su ficha consultada no habla del catálogo deportivo. Así que la comparación honesta se detiene aquí: un permiso claro y una vitrina sin inventario visible. Para quien compara casas por mercado —y en una apuesta de más/menos el mercado es todo—, eso deja la decisión en manos del propio sitio de Novibet y no de su publicidad. No es una desventaja grave; es menos información para decidir. Quien quiera saber si un total de 3.5 tiene buen momio tendrá que abrirlo él mismo.
Codere: muchas pestañas, mucho que revisar antes de apostar
Codere llega con dos números de permiso y el titular Libros Foráneos S.A. de C.V. según Apuestas-legales.com.mx, y con la ficha de producto más detallada del grupo: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su app además declara la restricción a mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y la política de cierre de cuenta.
Ese catálogo amplio corta para los dos lados. Entre más deportes y más mercados, más posibilidades de encontrar la línea que uno quiere; también más posibilidades de apostar por error el total de tarjetas creyendo que es el de goles. La app invita a explorar, y explorar cuesta dinero cuando cada pestaña es un mercado con su propio margen. Quien use Codere para un más/menos sencillo debería cerrar el buscador antes de confirmar. El creador de apuestas añade otra capa útil para combinar escenarios, pero cada selección que se suma a un combinado multiplica el margen por el que se pasa. Ahí termina la utilidad de Codere para este tema: catálogo profundo, margen compuesto.
Caliente: la casa de la casa, con su permiso en el pie de página
Caliente es el único caso de este grupo donde el permiso aparece en el pie de página del propio sitio: DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con la operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay S.A.P.I. de C.V. Es un detalle de transparencia menor en apariencia, y en un mercado donde la lista oficial no está a la vista, vale.
Su app es la más completa en cuanto a funciones de acompañamiento: transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Y su página principal anuncia 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 pesos MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese detalle no es cosmético: un bono de casino no sirve para un total de fútbol, y si la oferta es mixta, el usuario puede terminar con saldo donde no quería. Sobre el bono sin depósito circula, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de diez veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, así que no hay una cifra única que citar.
El juicio aquí es de alcance, no de calidad: la oferta de entrada de Caliente es la más visible del grupo y la que menos claridad tiene sobre su propio destino. Un apostador de deportes que reclame el paquete pensando en un total de más/menos puede encontrarse con requisitos que no aplican a lo que quiere jugar.
1xBet: el permiso con una empresa de por medio
1xBet presenta DGJS/0002/2020 con titular Entretenimientos Naturales según una fuente especializada, y un detalle que no encaja del todo: la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta de la titular nombrada. La propia compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial.
Ese desajuste entre el titular del permiso y la empresa que publica la aplicación es el tipo de cosa que un lector debería poder resolver con un clic en un registro público, y en México hoy no puede. No convierte a 1xBet en una casa irregular, pero sí hace que la verificación dependa de la propia casa. Su ficha no describe el catálogo de apuestas de este tema, así que lo demás queda abierto.
Strendus: tres permisos y dos titulares posibles
Strendus acumula tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, y ahí es donde la compilación se parte: el titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta en una versión y como New Ads en otra. Tres permisos para una marca no son necesariamente un problema; que las fuentes no coincidan en quién los tiene sí lo es para quien quiere verificar.
Su ficha consultada no habla del producto deportivo, así que este bloque se queda con lo que se puede sostener: un expediente ancho y confuso, sin vitrina que lo compense en la comparación. El lector que llegue a Strendus por una apuesta de más/menos tendrá que juzgar el sitio por lo que ve al abrirlo.
Playdoit: el permiso antiguo sin ficha de producto
Playdoit trae el número más viejo de la lista, DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx. Un permiso de 2005 dice algo interesante sobre el negocio mexicano: la operación digital se colgó después de una autorización pensada para otra cosa, y el marco que la sostiene sigue siendo el de 1947.
Lo que no dice es cómo se ve su mercado. Su ficha no describe el catálogo deportivo, así que la antigüedad del permiso es el único dato firme. Para elegir una casa por sus totales, eso no alcanza: hay que abrir el sitio.
Betway: dos mil eventos y la pregunta de cuántos tienen total
Betway anuncia más de 2.000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales, con el número 4184 según casasdeapuestaslegales.mx y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular.
La cifra de eventos es la más concreta de todo el grupo y también la más fácil de malinterpretar: 2.000 eventos por semana no son 2.000 partidos con un total que interese, son 2.000 puntos de venta de margen. Para quien busca un under de béisbol o un total de sets, la amplitud ayuda; para quien busca el mejor precio en un solo partido, no cambia nada. Es volumen, no ventaja. El club de apuestas gratis semanales, en cambio, sí importa para quien apuesta seguido: obliga a volver a la app cada semana, que es exactamente el propósito.
Betcris: retiro anticipado y el costo de salirse antes
Betcris destaca en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Su permiso es el caso más raro del grupo: el número del pie de página de la propia casa y el de la tabla del titular difieren, y por eso no se imprime ninguno; el titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles.
El retiro anticipado es la función que más toca a un apostador de totales, y merece precisión. Salirse antes del final no es recuperar lo apostado: es aceptar un precio calculado por la casa sobre un partido que todavía no termina. El margen ahí no se ve como margen, se ve como un número más pequeño de lo esperado. En un under 2.5 que va 0-0 al minuto sesenta, el cash out ofrece bastante menos de lo que pagaría el boleto al final, porque la casa cobra por quitarte la incertidumbre. Quien no tiene nervios para aguantar noventa minutos, mejor apueste cantidades que pueda dejar quietas.
Pickwin: dos números que se contradicen y un titular compartido
Pickwin cierra la lista con el desorden documental más grande. Una compilación le da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares —el mismo titular que aparece en el expediente de Betcris—. La compilación misma señala la contradicción.
Que dos marcas se cuelguen del mismo permisionario no es ilegal ni insólito: un permisionario puede operar varias marcas, y así funciona buena parte del mercado mexicano. Lo que sí es un problema para el lector es que, entre Betcris y Pickwin, el mismo nombre de titular se usa con números distintos según la fuente. Eso deja la verificación en un callejón, y su ficha tampoco describe el producto deportivo. Quien compare estas dos casas por su documentación se quedará con la duda; por su mercado, con la pantalla.
Fundamentos: qué significa under, qué significa 2.5 y por qué la línea manda
El vocabulario del más/menos es corto y vale la pena fijarlo de una vez, porque en la mesa se usa de forma elíptica. “Under” es el lado de abajo: apostar a que la suma será menor que la cifra fijada. “Over” es el lado de arriba. “Total” y “más/menos” nombran el mismo mercado. La línea es la cifra. Y cada línea tiene su propio significado práctico.

Under 0.5: la apuesta que casi nunca pierde y casi nunca paga
Un under 0.5 gana solo si el partido termina sin ninguna anotación: cero goles, cero puntos, cero carreras. Es el mercado de resultado exacto disfrazado de total, y por eso paga poco. Su interés no está en el premio, sino en la lectura: quien apuesta under 0.5 está diciendo que espera un partido cerrado hasta el absurdo. Y como la línea no admite empates —cero no es igual a 0.5—, no hay devolución posible.
Under 1.5: un gol de diferencia decide todo
El under 1.5 gana con cero o un gol en total, y pierde con dos. Es la línea más frágil del catálogo: un solo gol en el primer tiempo la mata, y cualquier partido con un penal temprano la vuelve inservible. Para el apostador, esto significa que el momio tiene que compensar una probabilidad que cambia minuto a minuto. Es un mercado de apuesta previa, no de en vivo.
Under 2.5: la línea de referencia y su punto medio
El under 2.5 es la línea que más se juega y la que mejor ilustra el mecanismo. Gana con cero, uno o dos goles, y pierde con tres o más. No puede empatar. Dos goles y uno pagan exactamente lo mismo, lo cual desconcierta a quien llega del mercado de resultado: aquí no importa el marcador, importa la suma.
Ese medio punto es lo que convierte al 2.5 en una apuesta limpia y, a la vez, en la más engañosa. Un partido que termina 2-0 no se parece en nada a uno que termina 1-1, y ambos pagan igual. La apuesta no premia el orden del juego, solo el volumen de la anotación.
Under 3.5 y 4.5: líneas para partidos abiertos
El under 3.5 gana con tres goles o menos; el under 4.5, con cuatro o menos. Son las líneas de quien espera un partido entretenido pero no una lluvia de goles, y suelen acompañar a favoritos claros, donde el mercado anticipa anotaciones de los dos lados. Aquí el margen se siente distinto: la línea está tan lejos del resultado esperado que el momio baja, y un momio bajo con margen del 5 % deja al ganador con menos de lo que parece.
Líneas enteras: cuando el empate es un desenlace más
Un total de 3.0 o de 2.0 introduce el push. Quien apuesta under 3.0 y ve un partido de exactamente tres goles recupera su dinero; quien apuesta under 2.0 y ve dos goles, también. Ese reembolso se ve como una segunda oportunidad y en realidad es tiempo perdido: el dinero estuvo detenido y volvió sin premio, mientras la casa pudo usar la liquidez. La línea entera es más común en algunos deportes que en otros, y su presencia suele indicar que el mercado espera un resultado muy cercano a la cifra.
Qué estadística se cuenta y cuál no
La suma habitual es la de puntos o goles de los dos equipos. En deportes con marcadores altos se cuentan carreras o puntos; en tenis, juegos o sets; en deportes de contacto con rondas, la duración. La regla general es que la estadística sea acumulable y comparable, y que esté bien definida en las reglas de la casa antes de la apuesta, porque los criterios de corrección —un partido suspendido, un resultado anulado, un cambio de sede— son la parte del mercado que nadie lee y que a veces decide la liquidación.
La historia del mercado ayuda a entender por qué existe la línea y no la certeza. En el Super Bowl XXXIX, la mayoría de los casinos de Las Vegas fijó el total en 46.0, y la suma de puntos fue 45: ganó el “menos” por un punto. Ese único punto es toda la industria en una imagen, y explica por qué la casa cobra margen en lugar de adivinar.
Legalidad: el permiso, quién lo otorga y qué pasa cuando no lo hay
El marco mexicano tiene una particularidad que confunde a mucha gente y que conviene decir sin vueltas: no existe un permiso para apostar en línea. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación para operar juego y sorteos, otorgado a un permisionario que también opera un establecimiento terrestre, y la marca digital se cuelga de ese permiso. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y la autoridad es la Dirección General de Juegos y Sorteos.
La ley de 1947 y el reglamento de 2023
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo admite los que estén expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), clausura los locales sin autorización (artículo 8), impide que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10).
El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde está la parte que más muerde. El artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista: lo que no está escrito, no se puede. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y el artículo 31 establece que los permisos no son transferibles. Los tipos relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28), y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.
La parte operativa está en el artículo 29: los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza. Es una lista dura, y explica por qué un operador con permiso tiene incentivos para hacer la verificación de identidad que a veces incomoda al usuario.
El estatus de bet365 y Betano, con sus fechas
Este es el punto del mercado que más ha cambiado y donde una frase sin fecha se vuelve mentira en cuestión de semanas. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, quedaron inhabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos terrestres.
La conclusión honesta no es que estén abiertas ni que estén cerradas: es que su situación estaba inestable en esas fechas y que conviene verificarla el día que se vaya a depositar. Hay una consecuencia práctica que no depende del tribunal. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y recuperarlo es un trámite que no se resuelve desde la app.
Qué cuenta como casa con permiso y qué no
Una marca que opera con permiso de la SEGOB aporta cuatro cosas concretas: un domicilio legal en México ante el cual reclamar, un permiso con número, controles de verificación y reporte ante la UIF y el SAT, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca offshore no aporta ninguna de las cuatro. En el segundo caso no hay registro nacional de autoexclusión que valga —tampoco lo hay en el primero, pero al menos existe alguien a quien reclamar— y los saldos dependen de la buena voluntad de una empresa que no responde ante una autoridad mexicana. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y conviene no confundir una cosa con otra.
Qué se puede apostar y bajo qué condiciones
La apuesta deportiva está permitida solo a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde los menores no pueden participar nunca, según el artículo 5. Sobre un mercado de intercambio de apuestas no hay disposición: no puede decirse que exista uno mexicano. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, por su artículo 1.
Dinero, pagos y publicidad
Ningún estatuto cubre los pagos de apuestas. Los métodos que las casas nombran en sus fichas y pies de página —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Criptomonedas en casas con permiso: no está establecido.
En publicidad no hay artículo federal en los apartados del Reglamento revisados. Los reportes sobre límites de horario en transmisiones —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y las reglas de los bonos no están en un estatuto: tras el alza del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
El impuesto del operador y la retención del jugador
El IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con un 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
La base es el punto delicado. El texto revisado habla solo del “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso no puede escribirse que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. El impuesto estatal varía: la Ciudad de México grava el juego, Nuevo León grava los montos apostados.
Los premios del jugador son otra historia. Bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a ello; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un 6 % estatal sobre los premios, cerca del 7 % en total, y los premios superiores a 600.000 pesos MXN al año se reportan en la declaración anual. En premios de sitios sin permiso no hay respuesta clara: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y la posición prudente es consultar a un contador o asesor fiscal.
La reforma que aún no es ley
La SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es solo una propuesta. Cualquiera que cite esa reforma como vigente está adelantando un trámite.
Y hay un hueco que conviene mirar de frente. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, pero una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. Que exista la práctica y que exista la norma son dos cosas distintas, y aquí solo consta la primera.
Preguntas frecuentes sobre el más/menos y las casas de apuestas
¿Cómo puedo saber si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una lista oficial que puedas abrir hoy con comodidad. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un PDF de sitios autorizados al que el público ha pedido acceso abierto. Lo verificable mientras tanto: que el pie de página del sitio muestre la clave del permiso y el nombre del permisionario. Ese número no equivale a confirmación oficial.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al momento de cerrar el boleto. Si apuestas 500 pesos a un momio de 1.85, el retorno es 925 pesos y la ganancia neta es 425, porque el momio incluye el capital. Un movimiento posterior de la línea no cambia tu boleto: la foto se tomó en el clic.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota comparando la suma de las probabilidades implícitas. En un mercado de dos vías con momios iguales (1.90 y 1.90), el porcentaje de pago es 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90) = 0.95, un 95 %, y el margen es el 5 % restante, alrededor del 5,3 % de cada peso sin redondear. La banda habitual va del 4 al 6 % según el deporte y el momento.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, en el apartado de juego responsable, que varias casas incluyen en su app: Codere menciona avisos y política de cierre de cuenta, y caliente.mx enlaza su sección de juego responsable. No hay un límite legal obligatorio en México ni un número fijado por la SEGOB, así que el tope es el que tú escribas y respetes.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
Pierdes las cuatro protecciones de un permisionario: domicilio legal ante el cual reclamar, permiso con número, reporte de operaciones a la UIF y el SAT, y CFDI de retenciones. Además, un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y los sitios con licencia de Curazao no responden ante ninguna autoridad mexicana. La situación de bloqueos ha sido inestable desde noviembre de 2025.
Tipos de apuestas y momios – aplicacionesapuestas
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