Apostar por el campeón de la competición: lo que se lleva la casa

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Última actualización: noviembre 5, 2026. Los permisos que aquí se citan se verificaron contra el pie de página de cada operador y las fichas públicas de sus aplicaciones, y contra el registro que la Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene bajo la Secretaría de Gobernación.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Elegir campeón es la apuesta más cómoda del mercado mexicano. Se pone una vez, se olvida durante meses y no exige mirar una alineación ni un parte médico. Esa comodidad se paga, y se paga dos veces: en el momio que la casa ofrece por un futuro largo y en lo que la legislación mexicana retiene cuando por fin llega el premio. Nadie que apueste por el campeón de la Liga MX, de la Champions o de la Copa América debería decidir sin tener delante las dos cifras.

México es un país sin licencia de apuestas en línea. No existe una autorización específica para operar por internet, ni un reglamento que describa el sector digital, ni un registro nacional de autoexclusión. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario con establecimiento físico, y las marcas se cuelgan de él. En diciembre de 2025 la UIF congeló cuentas de trece casinos y dejó fuera de servicio a bet365 y a Betano, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo. Nada de esto es historia antigua: es el suelo sobre el que se apoya cualquier boleto que hoy se firme.

El margen, la retención y el plazo de un bono son las tres cosas que un apostador paga sin verlas. Esta guía las pone delante.

Cómo se apuesta por el campeón de la competición sin pagar de más

Un mercado de campeón no se parece a un 1X2 de un domingo por la tarde. El 1X2 se resuelve en noventa minutos y la casa reparte su margen entre tres resultados posibles. Al campeón se le pone precio sobre un horizonte de meses, con un montón de equipos que todavía pueden eliminarse entre sí, y ahí la casa no compite contra el reloj, compite contra la incertidumbre.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Con cuarenta equipos en liza, la casa no necesita cobrar caro por cada resultado: le basta con que el conjunto de momios sume más de lo que repartirá. Ese exceso es el margen, y en los mercados de largo plazo suele crecer porque hay menos dinero cruzado que en un partido suelto, y el que llega tarde a un mercado poco líquido paga lo que le pongan.

La consecuencia práctica es sencilla de decir y difícil de aceptar. Un momio alto por un favorito largo no es generosidad. Es la misma cuenta de siempre, con un plazo más largo para cobrarla.

Qué mira el apostador antes de firmar el boleto

El precio de un mercado de campeón se lee igual que cualquier otro: sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados posibles y viendo cuánto sobra. Si el sobrante es grande, el mercado paga poco. Y el que paga poco no lo hace porque la casa sea mezquina, sino porque ese mercado concreto tiene pocos apostadores y mucho riesgo acumulado.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Hay dos momentos del año en los que el mismo equipo se paga distinto. Con la competición ya arrancada y todos los participantes vivos, el abanico de momios es ancho y el margen se reparte entre más resultados probables. Cuando el cuadro se reduce, los momios se estrechan y el margen relativo pesa más sobre lo que se cobra. Comprar el boleto temprano suele dar mejor precio nominal y peor información.

Habría que decir algo más. Un momio de campeón no es una predicción. Es un precio puesto a un riesgo, y ese precio ya incluye lo que la casa cobra por cargarlo durante meses. El apostador que entiende la diferencia deja de discutir con el momio y empieza a compararlo.

Un ejemplo aritmético con dos resultados

Sirve un caso de juguete, sin equipo ni fecha. Un mercado de dos vías a momio decimal 1,90 por cada lado, un ejemplo y no un precio cotizado.

Si los dos lados cotizan a 1,90, cada uno declara una probabilidad implícita de 1 ÷ 1,90, que es 52,63 %. Sumando las dos cifras se llega a 105,26 %. La casa reparte 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), es decir 95 % de todo lo apostado en ese mercado, y se queda con el 5 % restante.

Ese 5 % es la banda, no la ley. En un mercado de campeón con cuarenta aspirantes la horquilla se abre por encima de ese número, porque hay menos dinero cruzado y más plazos abiertos; en un mercado corto de tres o cuatro candidatos vivos, con volumen alto en las semanas finales, puede quedar por debajo. El dato útil no es el 5 % del ejemplo, sino la dirección: el precio del campeón rara vez es el más barato de la casa.

El lector se llevará la peor parte si apuesta en un mercado de largo plazo sin mirar. El margen funciona como una comisión sobre la apuesta, no sobre la ganancia, y se cobra en el momento de firmar el boleto, no al levantar el trofeo.

Los momios de campeón y el calendario de las competiciones

El calendario manda sobre el precio. Un mercado de campeón no está abierto todo el año con el mismo cartel de candidatos: se abre cuando se conoce el cuadro, se mueve en cada ventana de contrataciones y se ensancha o se cierra cuando las eliminatorias deciden quién sigue.

La Copa del Mundo de 2026 ya se jugó, entre junio y julio, y esa parte del calendario está cerrada. La Champions, las principales ligas europeas y la Copa América ordenan el año en bloques distintos, y cada bloque vuelve a poner el mercado a cero: un campeón nuevo mueve otra vez los momios de la temporada siguiente. El apostador que pone el boleto en verano está comprando un precio sobre información antigua.

En México, la Liga MX tiene una particularidad que casi ninguna liga europea comparte: dos torneos por año y una liguilla que decide el título. Poner el boleto al campeón del torneo en la jornada cinco significa estar comprando un precio construido sobre una tabla incompleta, con un mercado que todavía no ha absorbido los resultados de las quince jornadas que faltan. Eso no es una ventaja para la casa. Es una ventaja para el que tiene información temprana y sabe que el mercado todavía no la ha digerido, siempre que el precio compense. Y muchas veces no compensa.

Comparativa de casas de apuestas en México

Marca Permiso de la SEGOB según la fuente Qué dice el propio listado de la marca
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente; la App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., distinta del titular nombrado Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Libros Foráneos Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida de hasta 7.000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera Apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y programa de lealtad con misiones
Betcris Número no impreso: el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles Apuestas deportivas; empresa del sitio: TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular nombrado: Tecnología en Entretenimiento Caliplay Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años; $1.000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7.000 MXN
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Eventos Festivos de México Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas; $1.000 MXN de bono de bienvenida con condiciones poco claras
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México Apuestas deportivas y casino en línea
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; la compilación difiere sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads Apuestas deportivas y casino en línea
Pickwin Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí y una de las compilaciones repite el número que aparece en el pie de página de Betcris; titular nombrado: Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora Apuestas deportivas y casino en línea

Nueve marcas, cuatro maneras distintas de presentar un permiso y ninguna que lo enseñe con un documento. Caliente es la única que imprime el número en su propio pie de página; las demás lo dejan en manos de compilaciones que se contradicen entre sí y que en dos casos ni siquiera coinciden sobre quién es el titular. Eso no significa que las marcas operen sin permiso. Significa que el apostador no puede comprobar por sí mismo que lo tienen, y que la carga de la prueba cae del lado equivocado de la mesa.

La segunda columna también se lee al revés. Para Betway, Strendus y Pickwin, el listado propio no dice nada sobre el deporte que se juega ni sobre el tipo de mercado. Una marca sin catálogo visible en su fuente pública es una marca que el apostador tiene que abrir y revisar antes de depositar.

Cómo distinguir una casa con permiso en México

Una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación se apoya en un permisionario mexicano y opera con la figura del centro de apuestas remotas. Eso trae tres cosas concretas que el lector nota: un domicilio legal en el país, controles de identificación y de reporte a la UIF, y la posibilidad de recibir un CFDI de retenciones cuando el premio lleva impuesto.

En Betcris hay un detalle que conviene mirar dos veces. El pie de página enlaza con la Autoridad de Juegos de Malta, con una licencia vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, además del permiso mexicano a nombre de Producciones Móviles. Es la única del grupo que exhibe una autorización extranjera con fechas, y eso la coloca en un terreno distinto al de las demás: si el permiso mexicano se cuestionara algún día, la marca seguiría teniendo una autoridad detrás. Las otras ocho no ofrecen esa segunda capa.

Los operadores, una por una

Nueve fichas, nueve ofertas y nueve maneras de cobrar por ellas. El orden de las marcas en la tabla de arriba es el mismo que sigue esta sección, para que el lector pueda volver a la comparación cuando quiera.

1xBet: catálogo ancho y un permiso que la fuente no confirma

La aplicación de 1xBet enseña apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. El catálogo es de los más amplios del grupo y llega a deportes que las casas mexicanas tradicionales apenas tocan.

El problema está en el papeleo. El número DGJS/0002/2020 viene de una compilación que no pudo confirmar tampoco el dominio del operador, y la App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes. Cuando dos documentos públicos discrepan sobre quién opera y con qué número, el apostador que necesita comprobar la autorización para quedarse tranquilo se queda sin herramienta.

El detalle no debe cerrar la puerta, pero sí cambiar el orden de los pasos. Depositar antes de confirmar quién figura en la solicitud es hacerlo al revés.

Codere: el catálogo más largo y el bono más visible

Más de treinta deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis en la misma aplicación. El bono de bienvenida llega hasta los 7.000 MXN, y los depósitos se hacen con tarjeta, SPEI y OXXO. Es la única del grupo que nombra los tres canales clásicos del apostador mexicano en una sola frase.

El bono de hasta 7.000 MXN es también el más grande que se anuncia en esta comparación, y eso obliga a leer el otro lado de la cifra. Un bono grande se recupera con requisitos de apuesta, plazos y cuotas mínimas que no están publicados en la misma página donde aparece el número. El que firma por el monto y no por las condiciones está comprando el anzuelo y no el pescado.

En la ficha de la aplicación, además, el permiso de la SEGOB se menciona junto a la restricción de uso para mayores de 18 años y a los avisos de juego responsable con políticas de cierre de cuenta. Ese paquete de avisos no es decorativo: es la única protección formal que existe en un país sin registro de autoexclusión.

Novibet: humo de casino sobre una base de deportes

Novibet llega con apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones. Es la ficha con más peso de casino de las nueve, y eso cambia el tipo de usuario al que le habla.

El permiso que las fuentes atribuyen a Novibet, DGJS/DCRCA/1121/2020, está a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera, S.A. de C.V., una sociedad cuyo nombre no tiene ninguna relación visible con la marca. Pasa lo mismo en varias del grupo y no es ilegal, pero deja al apostador con una pregunta razonable: ¿con quién contrata realmente?

El programa de misiones y el casino en vivo son la parte del listado que un apostador de campeón puede ignorar. Lo que importa es si el mercado de título tiene profundidad, y eso solo se ve dentro de la aplicación.

Betcris: una segunda autoridad detrás del permiso mexicano

Betcris no exhibe un número de permiso mexicano claro: el pie de página de la marca y la tabla del propietario muestran cifras distintas, y la ficha del titular nombra a Producciones Móviles. Lo que sí exhibe, con fechas, es una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa segunda capa es la diferencia real entre esta marca y las otras ocho. Un permisionario mexicano contesta ante la Dirección General de Juegos y Sorteos; una autoridad extranjera contesta ante su propio regulador. Ninguna de las dos cosas protege un saldo congelado, pero tener dos autoridades detrás de la misma cuenta es mejor que tener una sin confirmar.

El corto plazo también cuenta: la licencia maltesa vence el 3 de noviembre de 2026, pocos días después de esta revisión. Quien abra cuenta por esa vía debería comprobar que sigue vigente antes de tratar el dato como permanente.

Caliente: el permiso más comprobable y una oferta que se contradice

Caliente imprime DGG/SP/404/97 en su propio pie de página y lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación. Es la única marca de la comparación cuyo permiso se puede verificar en la misma página que el apostador ya está mirando, sin pasar por una compilación de terceros. Eso vale más de lo que parece cuando se trata de saber con quién se contrata.

La oferta es donde el terreno se mueve. En el encabezado del sitio se anuncian $1.000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7.000 MXN, sin aclarar si las dos cosas aplican solo a apuestas deportivas. Las reseñas que circulan hablan de un rollover de diez veces para el bono sin depósito, pero no coinciden entre sí sobre el plazo, las cuotas mínimas ni el rollover del bono de primer depósito.

Cuando las condiciones cambian según quién las cuente, el único documento que vale es el que aparece al reclamar la promoción en la cuenta propia. El apostador que decide con una reseña de terceros está decidiendo con el folleto de otra persona.

Playdoit: herramienta de retiro anticipado y un bono confuso

Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El retiro anticipado es la parte interesante para quien apuesta a campeón. Un mercado de título puede durar meses, y la posibilidad de cerrar antes de la final tiene un valor real, aunque la casa cobre por ella un precio que no siempre se anuncia con claridad.

El bono de bienvenida de $1.000 MXN presenta un problema de forma que conviene señalar. En un apartado de la ficha se describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo, y el apostador que deposite esperando la segunda se llevará una sorpresa al leer las condiciones reales.

Betway: nombre grande, catálogo sin publicar

Betway aparece con el permiso 4184 según una compilación, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, S.A. de C.V. El número no lleva la estructura habitual de los demás permisos del grupo, y tampoco hay confirmación oficial.

El listado público de la marca no detalla qué deportes cubre ni qué tipo de mercados ofrece, más allá de la fórmula general de apuestas deportivas y casino en línea. En una comparación que se apoya en lo que cada casa publica sobre sí misma, eso deja a Betway con la ficha más corta de las nueve.

Ese hueco no es una acusación. Es una tarea para el lector: abrir el sitio y revisar la profundidad del mercado de campeón antes de mover dinero.

Strendus: tres permisos y ninguna ficha con contenido

Strendus presenta tres números de permiso, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y las compilaciones no se ponen de acuerdo sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres permisos en una misma línea darían a entender una operación grande; la falta de acuerdo sobre quién los sostiene diluye esa impresión.

Como Betway, el listado propio de Strendus no detalla deportes, mercados ni herramientas. La ficha se queda en apuestas deportivas y casino en línea, y no hay material para comparar nada más.

El apostador que busque un mercado de campeón con datos detrás —profundidad, hándicaps, retiro anticipado— no encontrará aquí con qué decidir desde fuera. Habrá que entrar.

Pickwin: el número que no se puede imprimir

Pickwin es el caso más incómodo de la tabla. Una compilación le da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra le asigna DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el mismo número que aparece en el pie de página de Betcris, a nombre de Producciones Móviles. Las dos fuentes se contradicen, y el titular que nombran incluye a Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora.

Que dos marcas distintas puedan aparecer con el mismo número no es un detalle administrativo, es una señal de que las compilaciones se copian entre sí sin verificar. Un permisionario puede operar varias marcas, así que el número repetido no implica irregularidad por sí mismo. Implica que el dato circula sin cadena de custodia.

Con esa base, la ficha deportiva de Pickwin queda vacía en lo que a esta comparación respecta. Es la marca donde el apostador tiene menos con qué formarse una opinión antes de abrir la cuenta.

Las reglas mexicanas que cambian lo que se cobra

La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue siendo el texto vigente. Prohíbe los juegos con apuesta en todo el país y permite únicamente los que autoriza de manera expresa. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado: su artículo 2 establece que las actividades de apuestas y sorteos no previstas expresamente están prohibidas. La figura que autoriza es el permiso, un acto administrativo temporal a favor de un permisionario, y la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”.

No hay licencia de apuestas en línea en México. Ninguna norma la nombra. Lo que hay es un permisionario con establecimiento autorizado que obtiene, además, la modalidad de centro de apuestas remotas. Eso explica por qué una misma sociedad puede aparecer sosteniendo varias marcas y por qué los permisos no son transferibles: quien contrata con el apostador no siempre es el nombre que aparece en la pantalla.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en la vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y además instruye los procedimientos sancionadores. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianzas, según el artículo 29 del Reglamento.

Permiso, no licencia: la diferencia que le cuesta al lector

Un permiso es temporal y administrativo. Una licencia, en los mercados donde existe, es una autorización con reglas de solvencia, publicidad y protección del jugador. México no tiene la segunda para el juego en línea y sí tiene la primera, con reglas más delgadas.

Lo que el apostador recibe a cambio de operar con una marca que sí tiene permiso es concreto: un domicilio legal en el país, controles de identificación y reporte de operaciones a la UIF y al SAT —el juego es actividad vulnerable bajo la ley antilavado—, y la posibilidad de obtener un CFDI de retenciones cuando el premio lleva impuesto. Lo que no recibe, en ningún caso, es un registro nacional de autoexclusión, porque no existe.

Prevención y juego responsable: qué protege de verdad al apostador

Aquí empieza el punto donde la publicidad y la realidad se separan. En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Un apostador que pida a una casa que le cierre la cuenta puede abrirla en la siguiente con el mismo nombre y el mismo depósito, porque no hay ningún sistema que avise a las demás.

Tampoco hay un número estatutario de edad. El Reglamento prohíbe en su artículo 5 la participación de menores en las áreas de apuesta de los establecimientos y en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El 18+ que aparece en las fichas y los pies de página de las marcas es lo que cada operador declara sobre sí mismo, no lo que ordena una ley.

Las herramientas que existen son internas y voluntarias. Codere México indica en la ficha de su aplicación que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son las dos caras de lo mismo: ninguna casa puede remitir a un registro porque no existe.

Las casas que dicen tener pausas, límites de depósito o autoexclusión voluntaria en sus propias fichas lo hacen por decisión propia. Un límite de depósito configurado en una cuenta no viaja con el apostador a otra casa, y una pausa pedida hoy no impide registrarse mañana en otro sitio con el mismo nombre.

Lo que sí puede hacer el apostador es usar lo que la ley mexicana pone en manos de la casa: la verificación de identidad. Los operadores identifican a sus usuarios y reportan movimientos relevantes a la UIF y al SAT. Esa maquinaria existe para el control del lavado, no para cuidar al jugador, pero funciona como el único freno formal del sistema.

Un límite de gasto que conviene fijar antes de mirar ningún bono: el apostador que decide su presupuesto mensual antes de reclamar una promoción no acaba persiguiendo el rollover con dinero que no pensaba gastar.

Impuestos sobre el premio: la retención que nadie cuenta

El premio no llega limpio y la razón no está en la casa. El artículo 138 de la Ley del ISR trata como ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El que paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y retiene 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México grava los premios con un 6 % estatal, lo que deja una carga cercana al 7 % en total, según el reporte secundario que lo describe.

La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada. Si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita, y la mecánica cambia por completo la forma de calcular el beneficio real de un boleto ganador. Los premios que superan los 600.000 MXN en un año deben informarse en la declaración anual.

Hay un caso que el artículo no resuelve. Su texto cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido, y para eso la respuesta correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no leer una guía.

Del lado del operador corre otra carga. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS aplica un 50 % a los juegos con apuesta y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el DOF el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

Sobre la base del IEPS hay que ser exacto. El texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta guía no dice “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos cosas está establecida en el texto. El lector debe saber que ni los analistas coinciden.

También hay impuestos estatales con reglas distintas. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos entidades, dos bases, un mismo boleto.

El efecto del aumento del IEPS ya se notó en el mercado. Las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso explica por qué varias ofertas de esta comparación llegan con condiciones tan poco claras: la letra chica se convirtió en la variable de ajuste.

El bono de bienvenida y lo que cuesta cumplirlo

Un bono de bienvenida no es dinero entregado. Es una cantidad prometida a cambio de un requisito de apuesta, y el requisito es lo que el apostador realmente paga. Repasando la tabla, los números van de promesas sin cifra hasta bloques de 7.000 MXN, y ninguno de los montos altos viene acompañado de sus condiciones en la misma página.

El caso de Caliente ilustra el patrón. El encabezado anuncia $1.000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7.000 MXN. Las reseñas de terceros atribuyen al bono sin depósito un rollover de diez veces, pero no se ponen de acuerdo sobre el plazo, las cuotas mínimas ni el rollover del bono de primer depósito. Con esos datos, la única forma seria de calcular el coste es multiplicar el monto del bono por el factor de apuesta y luego por el margen del mercado en el que se juega el rollover. En un bono de 7.000 MXN con factor diez, el volumen de apuesta necesario es de 70.000 MXN, cifra que el lector debe tomar como ilustración de la magnitud y no como condición confirmada de esa promoción concreta.

Vale la pena decirlo sin rodeos: un requisito de apuesta se cobra sobre el volumen, no sobre la ganancia. El apostador que mueve 70.000 MXN en apuestas deja en el camino el porcentaje que la casa se queda de cada mercado. Si el margen es del 5 %, la cuenta ronda los 3.500 MXN de coste esperado sobre un bono que publicitariamente era gratis. Ese cálculo supone que solo se apuesta el monto del bono y usa el margen del ejemplo de dos vías; es un promedio, no un resultado, y no promete ninguna ganancia.

Plazos, cuotas mínimas y topes

Tres condiciones deciden si un bono se puede cumplir. El plazo limita el tiempo para completar el rollover. La cuota mínima define qué apuestas cuentan, y deja fuera los momios bajos que serían la forma más barata de mover volumen. El tope de ganancia limita lo que un bono puede llegar a pagar, y es la condición que más cambia el valor de una apuesta gratis.

Ninguna de las ofertas de esta comparación publica las tres cosas en su fuente pública. Playdoit ni siquiera aclara si su bono de $1.000 MXN exige depósito: un apartado lo describe con primer depósito y otro sin él. Caliente tampoco aclara si sus dos promociones valen solo para apuestas deportivas. Cuando la misma casa describe una promoción de dos maneras, el apostador debe leer el texto que aparece al reclamarla dentro de la cuenta, que es el único que se puede hacer valer.

Ese es el precio que la publicidad no pone en el folleto. Un bono grande con condiciones opacas se parece mucho, en la práctica, a un bono pequeño con reglas claras.

La reforma que todavía no es ley

En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa que derogaría la norma vigente y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y con autoexclusión, pero es una propuesta y nada más.

La diferencia entre las dos cosas importa. Un anteproyecto no cambia un solo contrato firmado hoy. Una iniciativa tampoco. El apostador que lee sobre la reforma debe saber que sigue operando bajo el texto de 1947 y su reglamento de 2023.

Qué separa un permisionario mexicano de un sitio sin ninguna autorización

Lo que un permisionario mexicano aporta es verificable: domicilio legal, permiso, controles de identificación y reporte, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Lo que un sitio sin autorización mexicana aporta es su propio reglamento interno, sin nada de lo anterior.

El caso de las marcas bloqueadas muestra dónde aterriza la diferencia. Entre el 11 y el 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, del grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente. En 2026 se cerraron además unos veinte casinos físicos.

Los saldos en un operador bloqueado pueden congelarse, y eso es exactamente lo que ocurrió. Un mercado de campeón que quedó abierto en una cuenta suspendida no se puede cerrar y no se puede retirar hasta que un tribunal diga otra cosa. Tampoco hay que dramatizar: las reglas se mueven casi cada mes y el estado de cada marca se debe leer con la fecha al lado, nunca como abierta o cerrada hoy.

Sobre el apostador que juega en un sitio sin permiso, la ley no establece una multa ni un delito específico. Esta guía no afirma que exista una sanción ni que exista una dispensa.

El terreno no mexicano, además, no se parece al mexicano. Las licencias de Curazao no son permisos mexicanos y no colocan a la marca bajo la Secretaría de Gobernación. Ese territorio funciona con reglas propias, sin ninguna de las protecciones descritas en el apartado sobre el permiso y la autoridad reguladora, y sin registro de autoexclusión al que acudir en caso de problema.

Preguntas frecuentes

¿Qué deportes y competencias se pueden apostar en una casa con permiso en México?

El catálogo depende de cada marca, no de la ley. Codere declara más de treinta deportes; 1xBet añade futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; Playdoit suma MMA. El Reglamento no dedica un artículo a las apuestas en vivo, a los deportes virtuales ni a los esports. Las carreras de caballos y el frontón siguen las reglas de sus establecimientos, con cruce de apuestas y prohibición de menores.

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Mirando el pie de página del propio operador antes de depositar. Caliente publica ahí su número DGG/SP/404/97. Las demás marcas de esta comparación solo aparecen con un número en compilaciones de terceros que se contradicen entre sí. La Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene un listado de sitios autorizados, y conviene contrastar contra él antes de mover dinero.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?

El retorno de una apuesta ganadora es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es esa cantidad por el momio menos uno. Con 1.000 MXN a momio 1,90, el retorno son 1.900 MXN y la ganancia neta 900 MXN. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de esa cuenta.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados del mismo mercado. Cada probabilidad implícita es 1 dividido por su momio. En un mercado de dos vías a 1,90 y 1,90, la suma da 105,26 %: la casa reparte el 95 % de lo apostado en ese mercado y se queda con el 5 %. En los mercados de campeón la horquilla se abre más.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La casa retiene al pagar, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. La retención es del 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y del 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal, lo que deja la carga cerca del 7 % en total.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas en México?

Desde la propia cuenta, si la marca ofrece la herramienta; Codere y caliente.mx remiten a secciones y avisos de juego responsable. México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni un límite estatutario de depósito, así que el límite vive dentro de cada casa y no impide registrarse en otra. Fijarlo antes de reclamar un bono es lo sensato.

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