Códigos de apuestas deportivas: el precio real de cada incentivo en las casas mexicanas de 2026
noviembre 5, 2026 · Estado de permisos, ofertas y precios contrastados con lo que declaran la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos a través de las fichas, pies de página y compilaciones de permisos consultadas.
Cómo empezar por el precio y no por el regalo
La palabra que vende es “gratis”. La palabra que cobra es “rollover”, y casi nunca sale en el banner. Quien busca un código de apuestas deportivas quiere una cifra; lo que encontrará, en casi todas las casas que operan en México, es una condición que decide si esa cifra se queda en su cuenta o vuelve a la casa. Ese es el asunto de fondo, y por eso esta página camina al revés que el mercado: primero lo que cuesta, después dónde se consigue.
México tiene una particularidad que conviene soltar de entrada, porque cambia todas las cuentas que vienen después. No existe una licencia de apuestas en línea. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario, y los sitios digitales cuelgan de ese permiso. La palabra correcta es permiso, no licencia, y quien compare casas debería acostumbrarse a ella: describe un acto administrativo temporal, no un título de propiedad sobre el mercado.

Después está el dinero. Las apuestas y los sorteos que necesitan permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos cargan un IEPS del 50 %, aumentado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, contra el 30 % anterior. Sobre qué se aplica ese 50 % no está resuelto: el texto legal que se ha leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y no se sostiene aquí ni “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Lo que sí se sostiene es la consecuencia: cuando el impuesto sube, las casas rediseñan sus bonos de bienvenida para absorber parte del golpe. No hace falta ser malpensado para ver dónde acaba una parte de ese ajuste.
Un bono de bienvenida, entonces, es un préstamo con condiciones que nadie llama préstamo. La casa pone una cantidad delante; el jugador la recupera solo si apuesta, y solo si apuesta dentro de las reglas que la casa misma fijó. Las reglas varían tanto que la misma cifra puede valer $400 o valer cero. El resto de esta página reparte esas reglas pieza por pieza.
Protegerse primero: lo que la casa está obligada a dejarle cerrar
Antes de comparar cifras conviene saber qué herramientas tiene el jugador cuando la cifra se le va de las manos. La respuesta mexicana es incómoda: ninguna obligatoria. En el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 5, se prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no se fija un número. Los 18 años que aparecen en todos lados son de cada casa, escritos en su propia ficha o su propio pie de página, no de la ley.
Tampoco hay registro nacional de autoexclusión. Es la ausencia que más pesa de toda la página, porque significa que cerrarse la puerta en una casa no la cierra en la siguiente. Los límites de depósito, las pausas y la autoexclusión que existen son herramientas internas, voluntarias, que cada operador lista en su propia ficha de tienda de aplicaciones. Ninguna ley federal revisada establece un límite de depósito, un límite de pérdida ni una cuenta temporal.
Aun así, las señales que sí son verificables en las fichas y los pies de página dicen bastante de cómo trabaja cada marca. Codere México declara en la ficha de su app que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente pone en el pie de página de su sitio que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris va un paso más lejos en el texto: dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza su sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
¿Son esas tres líneas una política de protección o un párrafo de abogado? Un poco de las dos. Un aviso de juego responsable y un enlace útil no son un límite de pérdida, y una política de cierre de cuenta no es lo mismo que un botón de autoexclusión con efecto entre operadores. Pero la asimetría importa: la marca que escribe “estrictamente” en su propio pie está asumiendo una redacción que puede citarse en su contra, y eso es más de lo que hace el mercado en general.
Los operadores, además, están obligados a verificar a sus usuarios y a reportar transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos exigidos no están fijados en un estatuto. En la práctica el jugador mexicano entrega identificación y comprobante antes de retirar, y conviene saberlo antes de depositar: un retiro que se detiene en la verificación de identidad es el primer lugar donde se pierde la paciencia, no el dinero.
El incentivo y su letra chica: bonos, apuestas gratis y requisitos
Aquí es donde el “código” se convierte en número. Conviene decir de una vez lo que esta página no hace: no publica códigos de bonos, ni promocionales ni de referidos. Un código es la manera de reclamar; lo que decide si el reclamo vale la pena son las condiciones detrás, y esas sí se pueden comparar.
Momio, rollover y el plazo que nadie lee
Tres términos gobiernan todo lo que sigue, y conviene fijarlos ahora porque reaparecerán en cada casa.
El momio es el precio, lo que en España se llama cuota. Un momio de 1.90 sobre un equipo significa que $1,000 devuelven $1,900 si acierta, y esos $900 son ganancia. El momio no dice quién va a ganar; dice cuánto pagan si gana.
El rollover o requisito de apuesta es la cantidad que hay que jugar antes de poder retirar el dinero del bono. Se expresa como múltiplo: un rollover de 10 veces sobre un bono de $1,000 exige jugar $10,000 en apuestas antes de que el bono sea retirable. Casi nunca se cuenta solo el bono; muchas casas cuentan bono más depósito, y ahí la cifra se multiplica sin que el banner cambie de tamaño.
El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta para ese rollover. Un requisito de 1.50 parece suave hasta que uno se da cuenta de que las selecciones obvias del domingo suelen pagar por debajo de ese umbral: apostar mucho y barato no siempre avanza el rollover. Es la condición que más boletos invalida sin que el jugador se entere, porque el sistema sí marca la apuesta como perdedora pero no la cuenta para el requisito.
El plazo es la fecha de caducidad, y es el más caro de los cuatro cuando se incumple, porque no hay reclamación posible: el saldo del bono simplemente deja de existir.
Lo que anuncian las casas, con sus propias palabras
Caliente publica en el encabezado de su sitio $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No queda claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, lo cual no es un detalle menor en una casa que también opera casino. Sobre el rollover de esa parte sin depósito, lo que circula es un dato de reseña: se le atribuye un requisito de 10 veces, marcado como no verificado, y las reseñas se contradicen entre sí sobre el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito. Cuando las reseñas no coinciden, lo honesto es decir que no coinciden y mandar al jugador a la sección de términos del propio operador antes de depositar.
Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, según la ficha de su app. “Hasta” es la palabra que hay que subrayar: la cifra máxima casi siempre exige el depósito máximo, y quien deposita menos recibe una fracción proporcional.
Playdoit es el caso más incómodo del grupo, y merece decirse sin adornos: anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y una oferta cuyas condiciones no se entienden no se puede valorar. Eso no la vuelve mala; la vuelve opaca, que para el jugador es casi lo mismo.
Campobet no va por la puerta del bono de bienvenida sino por la de la recarga: un bono semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN, según su ficha. Los bonos de recarga son más fáciles de dimensionar que los de bienvenida porque se repiten, y por eso mismo se acumulan: quien recarga cada semana se enfrenta cada semana al mismo rollover, no a uno solo.
Betway no pone la cifra en la ficha de su app. Lo que anuncia ahí son más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es decir: un menú de mecánicas antes que un número grande, y un club de fidelidad que conviene leer como un compromiso de actividad recurrente.
Rushbet va todavía más lejos en esa dirección. Tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Un cashback de esa magnitud describe un programa de volumen alto, no un gesto de bienvenida; el número solo se vuelve real para quien apuesta muchísimo durante mucho tiempo.
Qué vale de verdad una apuesta gratis
Los freebets que Codere lista junto a sus más de 30 deportes son el formato que más se malinterpreta, así que vale la pena ponerle número con el precio de referencia de esta página y verlo desde el otro lado del mostrador.
Un momio de 1.90 en un mercado parejo de dos resultados dice cuánto paga una apuesta, no qué tan probable es. Eso deja una cifra útil: la porción de todo lo apostado en ese mercado que vuelve a los jugadores es del 95,3 %, y la casa se queda con el 4,7 % restante. Es un mercado de referencia, no un precio cotizado por nadie en particular, y sirve justo para eso.
Con una apuesta gratis de $1,000 MXN en ese mercado, el valor esperado está entre $400 y $450 aproximadamente, y la horquilla tiene una explicación precisa. La apuesta gratis no es dinero: el importe de la apuesta no se devuelve junto con la ganancia, así que un acierto deja $900 de ganancia y no $1,900. Ese acierto no llega siempre, y al descontar las veces que no llega, lo que queda en promedio es eso, entre 40 y 45 centavos por cada peso del importe. Suponiendo que solo se juega el importe del bono y que el momio se mueve entre 1.90 y 2.00, el resultado se mueve dentro de esa banda. Con un precio más corto baja; con uno más largo sube, pero solo hasta donde el requisito de apuesta lo permita.
La conclusión es corta y algo incómoda: un bono de $1,000 sin depósito vale, en promedio y en el mejor de los casos, menos de la mitad de lo que dice el banner. El rollover puede bajar ese valor otra vez, porque apostar para cumplirlo cuesta margen en cada boleto. No es un argumento para no tomarlo. Es un argumento para no tratarlo como dinero.
Nueve casas con permiso, comparadas por lo que se les puede verificar
Antes de la lista, un límite honesto. Las fichas legales de las casas se contradicen o no se pueden abrir, así que el estado de permiso de cada marca se escribe aquí tal como lo declara su fuente, y la frase “según el operador” o “según la compilación” no es un adorno: es la única forma de decir algo cierto sobre un registro que no se puede consultar hoy.
| Marca | Permiso de la SEGOB, tal como lo declara su fuente | Lo que declara esa marca sobre bonos, apuestas gratis y promociones |
|---|---|---|
| Novibet | Permiso citado DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según una compilación de casas de apuestas; no confirmado oficialmente | — |
| Codere México | Permisos citados DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), según una compilación de casas de apuestas; no confirmado oficialmente | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, momios mejorados y apuestas gratis en su app |
| Caliente | Permiso citado DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay; no confirmado oficialmente | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN en el encabezado del sitio |
| Betway | Permiso citado 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Momios mejorados “Super” y “Ultra” y un club con apuestas gratis semanales en su app |
| Strendus | Permisos citados DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación, que difiere en el titular; no confirmado oficialmente | — |
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no publicado porque el del pie de página y el de la tabla del titular difieren; titular Producciones Móviles | — |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número no publicado porque las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| 1xBet | Permiso citado DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la app figura a nombre de 1XCorp N.V. | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad en su app |
| Playdoit | Permiso citado DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | $1,000 MXN de bono de bienvenida, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
La columna de bonos queda con cuatro marcas sin dato, y no se rellena con una raya decorativa por dos razones. La primera es que Novibet, Strendus y Betcris no publican cifras de bonos en las fuentes que se han podido leer. La segunda es más interesante: la ausencia concentra la atención donde sí hay algo que comparar, que son cuatro casas y cuatro mecánicas distintas —el bono grande de bienvenida, la duplicación del primer depósito, la recarga semanal y el club de lealtad—. Cuatro formatos que se comportan de maneras muy diferentes frente al rollover.
Ninguna de las nueve es “la mejor”. La comparación solo cubre lo que las fichas cubren, y estas nueve marcas no son todo el mercado: una casa que no aparece aquí no está por eso sin permiso.
Novibet: permiso citado, oferta en silencio
Lo más llamativo de Novibet en esta comparación es lo que no dice. Su permiso aparece citado como DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, y sin confirmación oficial. Hasta ahí, el mismo estatus intermedio que comparten casi todas las marcas de la lista.
Sobre bonos, la ficha no ofrece cifras. Para un lector que llega buscando un código, eso es un callejón sin salida; para un lector que llega buscando saber qué firma está detrás del sitio, es una marca que prefiere no competir por el banner. Hay un público para eso, y no es pequeño: quien ya se cansó de los bonos con requisitos imposibles agradece una casa que no le pone una zanahoria delante.
El problema práctico es que sin cifra publicada no hay nada que calcular, y una página de costos no puede hacer su trabajo con esta marca. Eso no la descalifica como operador; la deja fuera de la comparación de precios. Quien quiera usarla tendrá que ir a sus términos y ver qué ofrece en el momento de registrarse.
Veredicto: la marca adecuada para quien ya decidió que no quiere organizar su presupuesto alrededor de un requisito de apuesta, y no para quien busca maximizar lo que recibe al abrir cuenta.
Codere México: el bono grande y la app más completa
Codere es la casa que más cosas pone sobre la mesa al mismo tiempo. La ficha de su app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y en el terreno deportivo cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso se cita como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial.
Ese “hasta 7,000 MXN” es exactamente el tipo de cifra que hay que desarmar. Un máximo alcanzable solo con el depósito tope convierte el bono en una oferta para quien ya pensaba depositar fuerte, no para quien empieza con $500. El jugador de presupuesto pequeño no está en la foto, aunque el número esté escrito para él.
Lo que sí compensa es la estructura de la app: más de 30 deportes y un creador de apuestas dan margen para construir boletos con momios que superen un mínimo razonable, que es la única forma de que un rollover avance a buen ritmo. Una casa con pocos mercados obliga a apostar en lo obvio y barato; esta no.
Veredicto: la oferta premia al que deposita en serio y la app premia al que apuesta variado; el que deposita poco y apuesta siempre al favorito paga el precio completo sin recibir la parte buena.
Caliente: dos ofertas apiladas y un rollover que circula sin verificar
Caliente es la casa que más fácil lo pone para empezar y la que más se resiste a explicarse. En el encabezado de su sitio aparecen $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la propia página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas —un silencio notable en una casa que también opera casino—. El permiso se muestra en su pie de página como DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora, y el pie lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación.
El dato del rollover que circula es de reseña y no está verificado: se le atribuye un requisito de 10 veces al bono sin depósito, y las reseñas se contradicen sobre el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito. Sobre una base de $1,000, un rollover de 10 veces apunta a $10,000 de apuestas antes de retirar. Es una cifra para tener en la cabeza, no para citarla como condición de la casa.
Su lado de producto es sólido: la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está declarada solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo es la herramienta que más ayuda a cumplir un rollover sin apostar a ciegas.
Veredicto: dos ofertas apiladas más un código de requisitos que la propia casa no publica con claridad; funciona para quien va a apostar de todos modos durante varias semanas, y es una trampa de expectativas para quien quiere el bono como dinero de bolsillo.
Betway: precio mejorado en vez de cifra grande
Betway resuelve la bienvenida sin poner un peso en el banner. Lo que su app anuncia son más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso se cita como 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
Más de 2,000 eventos por semana es una cifra que no suena a bono pero se comporta como uno, y de la manera más útil: más eventos significa más mercados donde encontrar un momio que supere el mínimo del requisito sin apostar a lo evidente. Un momio mejorado hace lo mismo desde el otro lado, sube el precio del boleto sin tocar el requisito.
El club de apuestas gratis semanales es el ingrediente incómodo. Recompensa la constancia, así que quien apuesta una vez al mes no llega nunca a la parte útil del programa. Es un incentivo que se paga en actividad, y la actividad tiene un costo.
Veredicto: la casa que mejor encaja con quien apuesta seguido y compara precio en cada boleto, y la que menos ofrece a quien abre cuenta para cobrar un regalo y desaparecer.
Strendus: tres permisos citados y ninguna cifra
Strendus aparece en la compilación con tres permisos citados —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con un titular que no queda claro: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la misma compilación. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, así que nada de esto está confirmado oficialmente.
Tres números citados para una sola marca es más información de la que parece, y no toda buena. Sugiere una estructura de permisos por producto o por sala que la propia compilación no logra ordenar, y deja al lector sin saber cuál ampara el sitio en el que va a depositar. Para una página de costes, ese es un problema de trazabilidad, no una falta de transparencia de la marca.
Con bonos, la ficha no da cifras. Sin un número que evaluar y sin un titular claro al que atribuirlo, esta marca queda fuera de la comparación que un lector puede hacer con calculadora en mano.
Veredicto: el registro es el argumento a favor y el registro es también el problema; hasta que el permiso y las condiciones de la oferta se lean en un solo documento oficial, es una casa para mirar con calma y no para decidir rápido.
Betcris: juego responsable explícito, condiciones fuera del alcance
Betcris escribe sus advertencias con más firmeza que la mayoría. Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es un texto del propio sitio, y en un mercado donde casi todos los avisos son genéricos, la redacción se nota.
El permiso aparece como el de su permisionario, sin número publicado, porque el que figura en el pie de página del sitio y el que figura en la tabla del titular difieren. El titular nombrado es Producciones Móviles. Es una discrepancia que no acusa de nada —los pies de página se actualizan mal en todas partes— pero deja el estatus exacto sin fijar.
Sobre bonos no hay cifras publicadas que un lector pueda evaluar. Quien quiera saber qué recibe al registrarse tendrá que buscar la página de promociones del operador y leer los términos completos antes de depositar.
Veredicto: la casa con el aviso de juego responsable más explícito de este grupo, y con la información de oferta menos accesible; eso la vuelve razonable para un jugador cauto y frustrante para uno que compara precios.
Pickwin: números de permiso que se contradicen
Pickwin es el caso donde la documentación se muerde la cola. Su permiso se cita como DGJS/DCRCA/1584/2019 en una compilación y como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER en otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto a Unocapali La Paz Operadora como titulares. Los números de permiso se contradicen, y el número que una fuente da es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Las dos marcas comparten el titular, así que el cruce no es un error de tecleo; es la señal de que en este mercado los permisos se comparten y las compilaciones no siempre distinguen quién opera qué.
Para el lector, la consecuencia es directa: en una marca cuya referencia documental cambia según dónde se mire, la página de términos propios deja de ser un detalle y se vuelve la única fuente que cuenta. Conviene leerla antes de depositar, no después.
También, y sin cifras de bonos publicadas en las fuentes consultadas, Pickwin no le da al lector nada que poner en una columna de comparación.
Veredicto: un caso donde el papel pesa más que el producto; quien deposite aquí debería hacerlo porque quiere ese sitio concreto, no porque haya comparado condiciones.
1xBet: mucha oferta, un titular que no cuadra
1xBet es la marca con más cosas apuntadas y con la pieza que menos cuadra. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Su permiso se cita como DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial; la app figura en la tienda a nombre de 1XCorp N.V., una compañía distinta de la que nombran las fuentes como titular.
Ese desajuste merece más atención que cualquier bono. Una marca cuya app se publica bajo una sociedad y cuyo permiso se cita a nombre de otra deja al lector sin saber qué entidad responde por su saldo. No es una acusación: las estructuras corporativas hacen esto todo el tiempo. Pero en un mercado donde lo único que ancla una cuenta es el permiso del permisionario, conviene tener claro con quién se contrata.
En producto, la cobertura de esports y UFC es un diferenciador real frente a las casas que se quedan en futbol y basquetbol, y las estadísticas y la transmisión ayudan a apostar con algo más que corazonada.
Veredicto: la oferta más amplia de esta lista para quien sigue deportes fuera de los dos grandes, con la advertencia de que la titularidad del permiso merece una pregunta directa antes de depositar.
Playdoit: la misma cifra descrita de dos maneras
Playdoit cierra la lista por la vía menos agradable, y no por su producto. Anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Es una diferencia que no es cosmética: un bono sin depósito no cuesta nada al jugador, y uno con depósito obliga a poner dinero primero. La misma cifra describe dos ofertas distintas.
El resto del perfil es competitivo. La app cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado —el cash out— es una herramienta que en la práctica funciona como seguro: baja el pago final y baja el riesgo, y para quien cumple un rollover con boletos largos puede ser la diferencia entre completarlo y perderlo.
Su permiso se cita como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
Veredicto: un producto sólido detrás de una oferta descrita de dos maneras; hasta que la casa publique una sola versión de las condiciones, el bono vale lo que valga la paciencia del jugador para aclararlo por escrito.
Los fundamentos: cómo funciona el código por dentro
Merece la pena mirar el mecanismo sin prisa, porque casi todos los malentendidos sobre los bonos nacen de una sola pregunta mal planteada: qué es exactamente lo que la casa pone en la mesa.

Un bono no es un depósito adelantado ni un descuento. Es un saldo separado, con reglas propias, que la casa puede retirar cuando quiera hasta que se cumplan las condiciones. Eso tiene tres consecuencias que rara vez se explican juntas.
La primera es que el bono y el depósito pueden confundirse en la pantalla y no confundirse en la práctica. Muchas casas muestran un saldo único y aplican el rollover al conjunto, lo que en la práctica significa que también el dinero propio queda retenido hasta cumplir. Quien quiera conservar libre su depósito debería leer si la casa separa saldos o no; la mayoría no lo dice en el banner.
La segunda es que el rollover se calcula sobre una base que hay que confirmar: solo el bono, o bono más depósito. La diferencia es enorme y el jugador no puede deducirla de la cifra del bono. Sobre una base de $1,000 y un rollover de 10 veces, hay que jugar $10,000; si la base es bono más depósito y el depósito fue de $1,000, son $20,000. La misma oferta, el doble de trabajo.
La tercera es que las apuestas hechas para cumplir el rollover cuestan dinero en cada boleto, aunque se ganen. El margen de la casa está dentro del precio, siempre. En un mercado parejo de dos resultados con momios de 1.90 y 1.90, la casa se queda con el 4,7 % de todo lo apostado y devuelve el 95,3 %. Cumplir $10,000 de rollover en un mercado así cuesta, en promedio, unos $470 en valor esperado antes de que el bono devuelva nada. Es la razón por la que un bono con rollover alto puede valer menos de lo que parece incluso cuando el importe es grande.
Nada de esto convierte los bonos en un engaño. Convierte al jugador que no lee en el que paga la cuenta de todos.
Depósitos, retiros y de dónde sale el dinero
El dinero que entra y sale es la parte que menos novela tiene y más problemas causa. México no tiene un estatuto que regule los pagos en apuestas; lo que hay es lo que cada casa dice de sí misma.
Los métodos que aparecen en las fichas y los pies de página son tarjeta, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Codere menciona tarjeta, SPEI y OXXO. Winpot muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. La ausencia de mínimos publicados es información: significa que el umbral se descubre al depositar, no antes.
En retiros, la práctica citada es que el dinero sale a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Ese detalle es más importante de lo que parece: es el punto donde la trazabilidad fiscal y la verificación de identidad se juntan. Un retiro que exige CFDI y una cuenta a nombre del titular es un retiro que se detiene si los documentos no coinciden.
Sobre criptomonedas en marcas con permiso, no hay nada establecido. Conviene decirlo claro porque es una de las búsquedas más frecuentes alrededor de los códigos de bonos, y aquí la respuesta es que no hay respuesta.
Apuestas en vivo, combinadas y el creador de apuestas
Los tipos de apuesta que ofrecen estas casas no tienen una regla propia en el Reglamento: ni las apuestas en vivo, ni los deportes virtuales, ni los esports, ni los formatos concretos de boleto aparecen regulados de manera específica en los artículos revisados. Lo que existe en la ley es el permiso que autoriza la operación, y a partir de ahí el catálogo lo pone cada casa.
Eso deja al jugador comparando catálogos, no derechos. Y en un catálogo, tres cosas cambian el costo real de un bono.
Las apuestas en vivo suben la probabilidad de encontrar momios largos en mercados secundarios, lo que ayuda a cumplir un rollover con requisitos de precio. El hándicap, el más/menos y los mercados de jugador mueven precios constantemente y ofrecen huecos que un mercado de resultado final no da.
Las combinadas o parlays son la herramienta que más rápido mueve un rollover y la que más fácil lo destruye. Una combinada de tres selecciones a momio 1.90 cada una paga alrededor de 6.86, un precio alto con una probabilidad baja. Para el requisito de apuesta suelen contar al momio total, lo que hace atractivo apostar poco y arriesgado; el error clásico es que una sola pata fallida convierte el boleto en cero y el rollover no avanza.
El creador de apuestas permite armar combinadas a medida sobre un mismo partido, y varias casas de esta lista lo tienen: Codere, Caliente con su “crea tu apuesta”, Betway con “Crea Tu Apuesta”. Para cumplir un rollover es útil; para un jugador sin experiencia puede ser una máquina de correlaciones mal calculadas.
El retiro anticipado o cash out aparece en Playdoit y baja el pago a cambio de bajar el riesgo. En un rollover, cerrar un boleto antes de tiempo puede ser la jugada que lo salva.
La ley mexicana: permiso, no licencia, y sanciones que no existen
Conviene dejar el marco legal en su sitio porque todo lo anterior depende de él.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la SEGOB interpreta y aplica la ley administrativamente. Dentro de ella, la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, y lleva los procedimientos de sanción.
El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el DOF el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite solo los autorizados expresamente. La SEGOB otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura locales sin autorización (artículo 8), ningún establecimiento puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10).
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, hace tres cosas que importan aquí. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, excepto los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Esa palabra, temporal, es la que mejor resume el régimen.
Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianzas (artículo 29).
Ningún estatuto nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener permisos digitales independientes y cuelgan de un permisionario con permiso presencial autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un permisionario puede operar varias marcas, y eso explica por qué el mismo titular aparece detrás de sitios con nombres distintos.
Aquí llega la parte que esta página quiere dejar bien dicha: no se pudo abrir una lista oficial de permisos. La DGJS publica, según se reporta, un PDF de sitios autorizados; en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto; y los conteos de sitios de apuestas se contradicen, con 136 en un reporte y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso aquí no se imprime ningún número de permiso como oficial, y por eso la tabla de más arriba lleva su etiqueta en cada fila.
Sobre la reforma: la SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Ninguna de las dos cambia las condiciones de un bono hoy.
Permisos citados frente a sitios sin protección mexicana
Una marca con permiso trae cosas concretas: un domicilio legal en México, un permiso de la SEGOB, controles de verificación y antilavado, y un CFDI de retenciones cuando hay premio gravado. Una marca sin permiso mexicano no trae ninguna de las cuatro, y sus saldos pueden congelarse si el operador queda bloqueado. Ese es el coste de la comodidad, y no aparece en ningún banner.
Las casas con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, aunque su página esté en español y su atención al cliente sea buena. La zona offshore se describe aquí sin nombrar marcas: es un terreno sin protección local, con las condiciones que cada operador quiera ponerse, y sin ninguna autoridad mexicana a la que reclamar por un saldo retenido.
Bloqueos, amparos y por qué el estatus siempre lleva fecha
El cumplimiento en México entre 2025 y 2026 se ha movido más rápido que cualquier ley, y eso obliga a escribir la situación con fecha.
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas), quedaron deshabilitados. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. En 2026 se clausuraron alrededor de 20 casinos físicos.
Lo que ese calendario enseña no es quién gana, sino que un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado mientras un juez decide. Por eso el estatus se escribe siempre con su fecha y nunca como abierto o cerrado hoy.
La SEGOB también ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no previsto expresamente y el artículo 8 de la ley deja a la SEGOB cerrar locales no autorizados. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de premios de un sitio sin permiso no está establecido: la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal. Que un jugador que apuesta en un sitio sin permiso cometa una infracción o un delito no está establecido, y no se afirma ni una sanción ni una exención.
Publicidad, avisos e iniciativas que no son ley
La publicidad muestra la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. No se encontró un artículo federal de publicidad en los artículos del Reglamento revisados. Los reportes sobre horarios de emisión, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas y no ley. Los proyectos para limitar a influencers y atletas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son propuestas, no normas.
Sobre bonos no se encontró ninguna regla estatutaria. Lo que hay es un mercado que se redecoró tras el aumento del IEPS, y una discusión pública que todavía no ha producido obligaciones.
IEPS, ISR y retenciones sobre los premios
El impuesto se aplica en dos momentos distintos y conviene no mezclarlos.
Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es del 50 % sobre los juegos con apuestas y los sorteos que necesitan permiso bajo la ley de juegos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, contra el 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la LIEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA). La base no está establecida: el texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no afirma ni “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, el ISR. Los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera el 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios anuales por encima de $600,000 MXN deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.
Ese 7 % es un costo que ningún bono cubre, y aparece después de ganar, no antes de apostar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Es un saldo aparte que el operador abona al registrarse, y suele traer un requisito de apuesta, un momio mínimo y un plazo. Las condiciones viven en la sección de términos y condiciones del propio operador, no en el banner. Hay que leerlas antes de depositar: la ficha de la tienda de aplicaciones casi nunca las reproduce completas.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono?
El rollover es cuántas veces hay que jugar el bono, o el bono más el depósito según la casa, antes de poder retirarlo. El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta para ese requisito. Un boleto por debajo de ese precio no avanza el rollover, aunque la apuesta se resuelva como ganadora.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque el importe de la apuesta gratis no es dinero del jugador. Si acierta, recibe solo la ganancia, que en un momio de 1.90 son $900 por cada $1,000 de apuesta gratis, y el importe no se suma. En promedio, con ese precio, cada peso de apuesta gratis vale entre 40 y 45 centavos.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una lista oficial que un particular pueda abrir con facilidad hoy. Quedan el pie de página del propio sitio, que debe mostrar la clave del permiso, la ficha de la aplicación y la sección de términos. Conviene contrastar lo que dice la marca con la Dirección General de Juegos y Sorteos antes de depositar.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos autorizados son ingresos y el pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si lo supera. En la Ciudad de México, con un impuesto estatal del 6 %, el total ronda el 7 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración cuando corresponde.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa?
No existe una obligación federal de ofrecerlos. Lo que hay son herramientas internas y voluntarias que cada operador lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito y autoexclusión. No hay registro nacional de autoexclusión, así que cerrarse la puerta en una casa no la cierra en la siguiente, y hay que repetir el proceso casa por casa.
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