Casas de apuestas para el Mundial 2026: el precio real de cada oferta
Nadie apuesta en un vacío: se apuesta en un país donde el juego con apuestas está prohibido salvo lo expresamente autorizado, con permisos que concede la Secretaría de Gobernación y con un impuesto especial que subió el 1 de enero de 2026. Esa es la primera línea de costo de cualquier boleto. La segunda es la del margen que cada casa mete en sus momios. La tercera es el tiempo y el dinero que consume el rollover de un bono de bienvenida. Este recorrido trata las tres, en ese orden, porque se suman en la misma cuenta.
Datos vigentes a noviembre 5, 2026; la situación de los permisos se contrastó con lo que cada casa publica en su propio sitio, con lo que reportan los compiladores de permisos de la Secretaría de Gobernación y con las resoluciones judiciales emitidas hasta esa fecha.
Un aviso antes de seguir, porque es lo que casi ninguna página escribe al principio: la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó. Del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos repartidos en 16 sedes. España la ganó al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, la noche del 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford. Si alguien llega aquí buscando dónde apostar al partido inaugural de este torneo, llega tarde. Los mercados de esa edición están cerrados y liquidados. Lo que sigue sirve para lo que sí sigue vivo: entender cómo se construye un momio, cómo se cobra un bono y qué papeles tiene una casa mexicana cuando el torneo que se abre es el de 2030.
Prevención antes que pronóstico: lo que el jugador paga cuando el juego deja de ser un juego
La manera más honesta de empezar una guía de apuestas mexicanas no es por la oferta, sino por la factura que nadie imprime. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que si alguien decide dejar de apostar, no hay una lista oficial en la que inscribirse que obligue a todas las casas a cerrarle la puerta a la vez. Lo que hay son herramientas voluntarias que cada operador pone en su propia aplicación: pausas, límites de depósito, autoexclusión temporales. Fáciles de activar, fáciles de desactivar, y activas solo en la casa donde se activaron.

El detalle tiene consecuencia directa. Alguien que se autoexcluye en una plataforma mexicana y luego abre otra cuenta con su correo de siempre no está haciendo trampa con nadie; simplemente vuelve a empezar, porque no hay un sistema que lo detenga. El control no es del Estado ni del mercado: es del propio jugador, y funciona solo en la medida en que el jugador lo respete. Quien necesite una barrera externa, en México hoy no la va a encontrar.
Qué dicen las propias fichas de las casas
Las herramientas voluntarias no son invisibles. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La aplicación Caliente Deportes —publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay— repite el 18+ en su ficha.
Nada de esto es una garantía de nada. Un aviso en un pie de página es exactamente eso, un aviso. Pero sí dice algo sobre el costo de la oferta: las casas que publican estas líneas están describiendo un marco, no un servicio. Nadie gana un boleto por leer una advertencia.
La edad: lo que dice la norma y lo que dice la casa
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos fue reformado el 16 de noviembre de 2023 y su artículo 5 prohíbe a los menores permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”. Llama la atención lo que ese artículo no hace: no fija una cifra. Poner un número es una decisión que cada marca toma por su cuenta en su ficha y en su pie de página, y todas las que se revisaron escriben 18+.
Para el jugador esto tiene una traducción práctica. Cuando una casa presume de control de edad, está cumpliendo una regla propia dentro de un marco que le dejó el número abierto. No es un rasgo distintivo ni un mérito comparativo, y conviene no leerlo como tal.
Identidad, reportes y el área donde no hay respuesta
Los operadores verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria; el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos exactos que una casa puede pedir no están fijados en un texto legal, así que cada plataforma arma su propio expediente.
Ahí es donde conviene llegar con los papeles a la mano antes y no después: comprobante de domicilio reciente, identificación vigente, y una cuenta bancaria a nombre propio —porque los retiros van a una cuenta del propio jugador, no a la de un tercero—. Un retiro rechazado por una identidad a medias no cuesta una comisión: cuesta días.
Calendario, torneo y competencia: por qué el Mundial 2026 ya no se puede jugar
El formato importa para entender por qué la edición de 2026 generó tantos mercados. Fue de 12 grupos de cuatro; los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final. Más cruces, más partidos, más ventanas de apuestas, y una fase final que hasta el último día mantuvo abiertas las combinadas.
Kylian Mbappé ganó la Bota de Oro de esa Copa Mundial con 10 goles, un dato que a estas alturas sirve para liquidar boletos viejos y no para armarlos. Y si lo que se busca es perspectiva larga: los títulos de Copa Mundial por país siguen encabezados por Brasil con 5, seguido de Alemania con 4, Italia con 4, Argentina con 3, Francia con 2, España con 2, Uruguay con 2 e Inglaterra con 1. La edición de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay.
El costo de apostar a lo que ya se jugó
Aquí hay un problema práctico que ninguna casa anuncia en su página principal. Un boleto abierto sobre un evento que ya terminó tiene que liquidarse según la regla del operador, y esa regla no es la misma en todos lados. Algunos mercados se cierran y se pagan; otros se anulan y devuelven el importe, a veces completo, a veces descontando la comisión. Cuando el evento se anula o se aplaza, la práctica habitual es devolver la apuesta sencilla, pero una combinada puede ver caer una pata y recalcularse entera.
El detalle menos agradable: nadie recibe un aviso por eso. El saldo simplemente cambia. Quien tenga boletos de junio o julio de 2026 sin cobrar, lo que le corresponde hacer es revisar el historial de apuestas en la cuenta antes de asumir que aquello se perdió, y leer la sección de reglas de liquidación de su casa. Cada plataforma la publica, y en letra chica está la diferencia entre un boleto anulado sin consecuencias y uno dado por perdido.
Ligas, deportes y la lógica de un calendario que no se detiene
El siguiente torneo grande está a cuatro años, pero el calendario se renueva cada semana. Las ofertas que revisamos así lo muestran. La ficha de la aplicación de Codere México declara cobertura de más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo.
Leído junto, el conjunto deja ver una pauta clara: cuanto más amplia es la cobertura declarada, más se parece el producto a una parrilla de canales. La transmisión en vivo es lo que sostiene la apuesta en vivo, y la apuesta en vivo es el formato más rápido de perder dinero sin darse cuenta, porque no hay tiempo para pensarlo. Eso no es un defecto de las casas: es un costo del formato. Quien apuesta en vivo paga con atención.
Evaluación: los criterios con los que se compara una casa antes del próximo torneo
Antes de comparar marcas conviene fijar la vara. Una casa de apuestas mexicana se juzga por pocas cosas, y casi ninguna aparece en el banner de bienvenida. El permiso y su titular. El margen que vive dentro de los momios. El rollover que arrastra un bono. Los métodos de depósito y retiro y lo que cada uno cuesta en tiempo. La atención al usuario cuando algo sale mal. Y el control de juego responsable que la propia casa pone a disposición de sus jugadores.
Con esa lista en la mano, la comparación deja de ser un concurso de regalos y pasa a ser lo que debería ser siempre: un ejercicio de costo total. Un bono de 3.000 pesos con un rollover exigente puede costar más de lo que regala. Un momio dos décimas mejor en el partido que te interesa vale mucho más que un bono que tardarás tres semanas en liberar. Lo primero se ve a la legua; lo segundo hay que ir a buscarlo al boleto.
El cálculo que revela el precio escondido
Un ejemplo aritmético, no una cuota publicada por ninguna casa. Tomemos un mercado de tres resultados —local, empate, visitante— con momios decimales de 2,10, 3,40 y 3,60. Se suman los inversos: cero coma cuatrocientos setenta y seis, más cero coma doscientos noventa y cuatro, más cero coma doscientos setenta y ocho. El resultado es cero coma novecientos cuarenta y ocho. El reparto, es decir la parte de todo lo apostado en ese mercado que vuelve a los jugadores, es de aproximadamente 94,8 %, y por tanto el margen de la casa ronda el 5,2 %. Un margen de mercado de una sola vía se mueve aproximadamente entre el 4 % y el 8 % según la casa, el deporte y lo popular del partido; en mercados secundarios —un córner, un goleador, el primer tiempo— la banda sube y no es raro cruzar el 10 %.
Ese porcentaje no se cobra en una línea aparte. Vive repartido en cada uno de los tres momios, y se paga en cada boleto, se gane o se pierda. Es el costo más constante de la actividad, mucho más constante que cualquier bono.
Lo que la casa cobra y el jugador nunca ve
La conclusión que casi nadie saca: lo caro no es la casa con el bono más pequeño, es la casa con los momios más flacos en el mercado que uno realmente juega. Dos puntos porcentuales de margen, aplicados sobre un volumen repetido, superan con holgura cualquier bono de bienvenida de tres cifras. El bono es un descuento de una sola vez; el margen es un impuesto que se paga siempre.
Ahí está el argumento más fuerte para no elegir plataforma por el banner. El banner es la parte visible y, casi siempre, la menos importante del negocio.
Análisis del panorama: qué sostiene la oferta de una casa mexicana
Con el criterio en su sitio, toca mirar el conjunto. Cada marca que aparece abajo opera en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, tramitado por la Dirección General de Juegos y Sorteos y otorgado a un permisionario con establecimiento físico; la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. No es un ranking ni una recomendación: son las marcas que revisamos, no todo el mercado. Falta aquí una casa y no por eso deja de tener permiso.
El patrón que se repite en los nueve casos es el mismo, y conviene verlo antes de las fichas. Ninguna marca mexicana tiene un permiso digital propio. Todas cuelgan del permiso de un tercero que ya operaba un establecimiento físico, y ese titular rara vez coincide con el nombre del sitio que aparece en pantalla.
| Marca | Permiso de la SEGOB tal como lo declaran sus fuentes | Lo que la propia marca dice sobre el torneo y sus mercados |
|---|---|---|
| Pickwin | Número no publicado: las compilaciones se contradicen entre sí | Sin datos en la ficha revisada sobre este punto |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha revisada sobre este punto |
| Caliente | DGG/SP/404/97, en el pie del propio sitio, no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; 18+ |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha revisada sobre este punto |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha revisada sobre este punto |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Betcris | Número no publicado: el pie del sitio y la tabla del propietario no coinciden | Sin datos en la ficha revisada sobre este punto |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente | Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
Dos cosas se ven a simple vista en esa tabla. La primera: dos marcas no traen número, y no porque se hayan olvidado de publicarlo, sino porque las fuentes que lo citan se contradicen entre ellas. La segunda: un número de permiso no dice nada sobre el precio. Una casa puede tener el permiso impecable y los momios más flacos del grupo; en este mercado las dos cosas son independientes, y quien elige por documento puede acabar pagando más por boleto que quien elige por precio.
Queda una advertencia sobre la columna de la derecha: la ausencia de datos de ficha no es una afirmación sobre lo que la marca ofrece. Es lo que alcanzamos a documentar. Una casa sin línea en esa columna no es una casa sin mercados; es una casa cuya ficha revisada no habla del punto.
Antes de registrarte: cuánto cuesta cada paso, de la apertura al primer retiro
El costo de entrar a una casa de apuestas en México no es el depósito. Es la suma de trámites, esperas y condiciones que solo se notan cuando ya está el dinero adentro. Vale la pena recorrerla como lo que es: una secuencia.
Todo empieza con un registro que no se completa en un minuto si se hace bien. Nombre como aparece en la identificación, fecha de nacimiento, domicilio, y una cuenta bancaria a nombre propio. La verificación de identidad se hace una vez y luego persigue al jugador en cada retiro; hacerla a medias al principio es reprogramarla para el peor momento, que es justo cuando se quiere cobrar.
Después viene el depósito. Los métodos que aparecen en los propios listados y pies de página de las casas son tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Cada uno tiene su costo particular: la tarjeta es inmediata y deja rastro; el SPEI también es rápido y suele traer menos fricción que la tarjeta cuando el banco emisor es quisquilloso; el voucher en tienda es el que más tarda en reflejarse y el más difícil de reclamar si algo sale mal, porque el comprobante es un papel que nadie guardó. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito; no se publican montos mínimos junto a ellos.
El rollover: lo que un bono te obliga a apostar
Un bono de bienvenida no es dinero. Es un crédito condicionado, y la condición se llama rollover o requisitos de apuesta. La mecánica general: se recibe un importe, y para poder retirar lo que salga de él hay que apostar un múltiplo de ese importe —a veces solo del bono, a veces del bono más el depósito—; por debajo de un momio mínimo las apuestas no cuentan, y la mayoría de los bonos tienen fecha de vencimiento. Ninguna de las fichas revisadas publica su múltiplo, así que quien quiera saber el suyo tiene que buscarlo en los términos del bono dentro de la propia casa antes de aceptarlo.
Ese es el punto exacto donde el regalo se convierte en trabajo. Un bono con un rollover exigente no se cobra apostando, se cobra apostando mucho y seguido, y el margen de la casa se queda con una parte de cada una de esas apuestas. Sin el múltiplo a la vista no se puede calcular el costo final, y sin el momio mínimo de la apuesta válida tampoco. Las dos cifras están, siempre, en la letra chica de la promoción.
Hay dos consecuencias de la mecánica que conviene tener juntas. La primera es la más visible: un bono que exige una apuesta mínima por encima del precio al que el jugador quería apostar de todos modos lo obliga a cambiar de estrategia. Vueltas acumuladas a base de momios cortos, solo para cumplir. La segunda es menos obvia y más costosa: ese requisito presiona al jugador hacia momios más altos de los que elegiría si apostara con su propio dinero, y los momios altos en un mercado de tres vías son altos porque el resultado es improbable. El bono no aumenta el riesgo apostado; aumenta la exposición a precios que la casa fijó con su margen dentro. Una promoción que se presenta como regalo y se comporta como cronómetro es lo más parecido que hay en este negocio a una letra pequeña con patas.
Los depósitos y retiros desde el celular son la parte que la gente sí lee, y son justo la que menos sorpresas guarda. El retiro se pide a una cuenta a nombre del propio jugador; eso es lo que dicen las casas y es lo que hace la verificación de identidad relevante. Un retiro mal hecho no suele fallar por falta de fondos, falla por un nombre que no coincide.
Normativa y supervisión: quién vigila a la casa y contra qué se puede reclamar
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, da a la Secretaría la interpretación y aplicación administrativa de la ley, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas y solo permite lo expresamente autorizado. Su artículo 7 encarga a la Secretaría de Gobernación el otorgamiento de permisos y la inspección; el artículo 8 la faculta para clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 prohíbe que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo; y el artículo 10 obliga a estados y municipios a cooperar.

El Reglamento es explícito en el artículo 1: su objeto son las actividades de autorización, control y vigilancia de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 dispone que las actividades de apuestas y sorteos no previstas expresamente quedan prohibidas. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Entre los permisos relevantes para apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir garantía (artículo 29).
La palabra correcta es “permiso”
El Reglamento no define una licencia digital independiente, así que una casa en línea no sostiene un permiso propio: opera al amparo del permiso autorizado de un titular con establecimiento físico. Y un mismo permisionario puede correr varias marcas a la vez, lo que explica por qué dos sitios con nombres distintos comparten a veces el mismo dueño en el papel. Ese es el dato que más confunde al jugador: el nombre de la marca no es el nombre del permisionario, y confundirlos lleva a discutir con la empresa equivocada.
Los permisos de las nueve marcas, en un solo lugar
Reunimos aquí lo que cada fuente declara, sin adornos:
- Caliente: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.
- Novibet: DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.
- Strendus: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones difieren.
- Codere: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.
- Betway: 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.
- Playdoit: DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México.
- 1xBet: DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales, aunque la aplicación figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
- Pickwin: número no publicado, porque las compilaciones se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora.
- Betcris: número no publicado, porque el que aparece en el pie de su propio sitio y el de la tabla del propietario no coinciden; titular Producciones Móviles.
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ninguno de estos números está confirmado oficialmente. La propia Dirección General da a conocer un PDF con los sitios autorizados, y en 2026 el Congreso pidió en más de una ocasión un registro público abierto. Mientras eso no exista, la verificación real se hace de otra manera: entrar al pie de página de la casa y leer el permiso y el titular que ella misma declara, y no quedarse con el logo del banner.
El bloqueo: la letra que se mueve
Aquí está la parte que desmiente la idea de que un permiso es una garantía permanente de que una casa estará abierta. Los hechos, con fechas. Los días 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. A lo largo de 2026 se clausuraron alrededor de 20 casinos físicos.
Ninguna de estas marcas aparece entre las nueve que revisamos, precisamente por eso. Y el estado del bloqueo no se escribe como abierto ni como cerrado: cambia con cada resolución, así que solo tiene sentido con su fecha al lado. Alguien con saldo en un operador bloqueado puede encontrarse con el dinero congelado mientras el litigio avanza, sin un procedimiento claro para reclamarlo. Eso no es una advertencia teórica; ocurrió en noviembre de 2025.
Reforma, umbral de imputabilidad y registro de autoexclusión
El estado mexicano no ignora el problema que la ley de 1947 dejó sin resolver. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar esa ley, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley; nada de lo que diga se puede citar como norma vigente. Hay además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con una edad mínima de 21 años y autoexclusión contemplada. Es una propuesta, y una propuesta no cambia lo que hoy se puede hacer.
Por eso el registro nacional de autoexclusión sigue sin existir, y por eso quien quiera una barrera externa tendrá que construirla con las herramientas que cada casa ofrece por separado. El marco futuro, si llega, apuntaría justo a esa ausencia.
Publicidad, bonos y lo que no es ley
En los artículos del Reglamento revisados no aparece un artículo federal sobre publicidad de apuestas. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Los proyectos para limitar a influentes y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y suprimir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Sobre bonos no se encontró una regla estatutaria, y lo que sí ocurrió es un ajuste comercial: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Un dato es lo que es, aunque duela: la enorme mayoría de las casas opera con un permiso que la propia autoridad no publica de forma verificable, en un marco de 1947 que nadie ha logrado reemplazar, y con un impuesto que a partir de 2026 se llevó la mitad de una base que ni siquiera está definida con claridad.
Impuestos: lo que se retiene y lo que hay que declarar
El impuesto del lado del operador es el IEPS de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 lo dejó en esa tasa a partir del 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.
Una precisión que casi ningún resumen hace: la base no está establecida. El texto legal habla de “valor de la actividad”, la prensa escribe “monto total apostado”, y por eso no es correcto decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. Lo que sí se puede afirmar es que la tasa se duplicó de un año a otro y que el jugador la termina pagando en alguna parte de la cadena: en un bono más magro, en un momio más corto, o en las dos cosas. Los estados cobran aparte: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, el Impuesto sobre la Renta trata los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados como ingresos, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. La retención depende del estado: el pagador retiene 1 % si la entidad no grava el premio o si su gravamen no supera el 6 %, y 21 % si el impuesto estatal pasa del 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre premios, lo que ronda un 7 % en total. Los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. Las casas emiten el CFDI de retenciones por los premios gravados.
Queda el caso incómodo: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. Aquí la única recomendación razonable es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho que ese dinero llega limpio y sin consecuencias.
Casa con permiso contra casa del exterior
La comparación honesta, sin nombres propios, se reduce a lo que cada modelo entrega. Una casa con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de identidad y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio es gravado. Una casa del exterior no aporta nada de eso: opera con su propia regulación —los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por ejemplo—, no está sujeta a la supervisión de la Dirección General de Juegos y Sorteos y deja al jugador sin el respaldo del marco local. El punto que empata a los dos modelos: en ninguno existe un registro nacional de autoexclusión al que el jugador pueda inscribirse para cerrar todas las puertas a la vez.
Las nueve casas, una por una: qué cuesta cada oferta y para quién tiene sentido
Nueve marcas, cada una con su permiso, su catálogo declarado y su propio perfil de costo. El orden es de trabajo, no de calidad. Y una nota sobre lo que sigue: los datos de permiso, el catálogo declarado y los métodos de pago vienen de lo que cada casa publica en su propio sitio o en la ficha de su aplicación, o de lo que reportan los compiladores de permisos; ninguno está confirmado por la autoridad.
Pickwin: el permiso que las fuentes no se ponen de acuerdo en citar
Pickwin aparece en el grupo con un permiso de la Secretaría de Gobernación cuyo número no se puede escribir aquí con tranquilidad, porque las compilaciones se contradicen entre sí: una de ellas le atribuye un número que el pie de página de otra marca muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora. Todo eso es “según” las fuentes, no confirmado oficialmente.
Esa contradicción no es un detalle burocrático. Cuando dos compilaciones le dan a una marca el número que otra usa, lo que falta no es un dígito: es la certeza de con quién se está contratando. Y sin embargo hay un punto a favor que conviene reconocer, porque en este grupo no abunda el catálogo. La información sobre la oferta de torneos es escasa, así que la evaluación se queda en el terreno del registro: la duda sobre el número pesa más que cualquier otra característica. Quien vaya a depositar aquí debe confirmar la disponibilidad de mercados directamente.
Novibet: el número a la vista y el catálogo que la ficha no cuenta
Novibet presenta un permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. No hay confirmación oficial de ese número, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Lo que la marca sí tiene es un número concreto, y en un mercado donde dos de las nueve marcas revisadas ni siquiera pueden mostrar uno, eso ordena la conversación. Un número es verificable; un “tenemos permiso” no lo es. Sobre el torneo y los mercados, la información disponible es limitada, así que la comparación se detiene aquí: quien elige Novibet lo hace por un permiso citable y concreto, no por un catálogo que podamos describir a detalle.
Caliente: el permiso en su propio pie y una app que sí declara su catálogo
Caliente muestra DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay —del Grupo Caliente— como titular nombrado por las fuentes. No hay confirmación oficial del número. Que el permiso esté en el pie del propio sitio es un detalle menor que vale la pena notar: significa que la marca no depende de un tercero para exhibirlo.
El catálogo de su aplicación es de los mejor documentados del grupo. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas —“crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está reservada a mayores de 18 años. La aplicación la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. La combinación de transmisión y apuesta en vivo es un producto completo, y también el formato más rápido de apostar: quien use las dos cosas al mismo tiempo está jugando a la apuesta instantánea, y ahí el margen de la casa trabaja más veces por hora que en cualquier mercado previo.
Strendus: tres números de permiso y más preguntas que respuestas
Strendus trae tres permisos, no uno: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular nombrado, porque las compilaciones difieren también en eso. Ninguno está confirmado oficialmente.
Acumular números no es necesariamente una virtud. Puede significar que la marca es el resultado de varias autorizaciones acumuladas por distintas vías, cada una con su titular, su vigencia y su objeto; puede significar, también, que hay que averiguar cuál de los tres ampara lo que el jugador va a hacer. Con un titular que las fuentes no logran fijar, la pregunta “¿quién es mi contraparte aquí?” queda abierta. Dado que los detalles sobre la oferta específica para torneos no figuran en la documentación accesible, la evaluación se limita a los datos administrativos registrados.
Codere: treinta deportes declarados y el mejor catálogo documentado del grupo
Codere presenta un permiso con los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, y Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes, sin confirmación oficial. Su registro de marca también aparece en la ficha de su aplicación, que declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Ese catálogo es lo que la distingue. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La política de cierre de cuenta publicada en su ficha no es un detalle publicitario: en un mercado sin registro de autoexclusión, que una casa diga por escrito que existe una vía para cerrar la cuenta es lo más parecido a una salvaguarda que el jugador encontrará. Y los momios mejorados son un mecanismo de precio, no un regalo: una mejora puntual en un partido concreto no compensa un margen ancho en todo lo demás, y ese cálculo solo se puede hacer mercado por mercado, boleto por boleto.
Betway: el número más corto del grupo y la ficha más silenciosa
Betway declara el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado por las fuentes. Nada de esto está confirmado oficialmente. El número es el más corto de los nueve, un formato heredado de autorizaciones antiguas de frontón, lo que encaja con la lógica del marco mexicano: los permisos de apuestas remotas suelen colgar de titulares con instalaciones físicas de otro giro, y el frontón es uno de los permitidos.
El problema es lo que no se puede comparar. La ausencia de detalles sobre su oferta hace que su evaluación se sostenga sobre un número de permiso y un titular, y nada más. Para quien busca una marca con permiso declarado y sin pretensiones de novedad, el expediente es suficiente; para quien busca un catálogo extenso de torneos, la plataforma no ofrece una respuesta inmediata.
Playdoit: cobertura declarada amplia y un producto pensado para el celular
Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado por las fuentes, sin confirmación oficial. Su oferta declarada cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El retiro anticipado merece una línea propia, porque es un producto con precio. Cerrar una apuesta antes de que termine el evento casi nunca paga el valor que la apuesta tendría si se dejara correr hasta el final; la casa cobra por la certeza, y ese cobro está dentro de la cifra que ofrece en pantalla. Es cómodo y es caro, y quien lo use todas las semanas va a notar la diferencia en el saldo mucho antes de notarla en el estado de cuenta. La atención las 24 horas, en cambio, es lo que se necesita justo cuando un retiro se traba, y solo se puede evaluar el día que se usa.
Betcris: dos permisos distintos y una marca con dos dueños en el papel
Betcris es el caso más enredado del grupo, y su propia documentación lo muestra. Su pie de página cita un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; la tabla del propietario maneja otro número, así que aquí no se imprime ninguno. Además, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ahí está el punto, y es el más útil de esta ficha. Una marca puede tener un permiso mexicano a nombre de un tercero y una licencia extranjera a nombre de una cuarta empresa al mismo tiempo. Eso no la vuelve ilegal ni sospechosa por sí mismo —los titulares mexicanos operan varias marcas y muchas casas complementan su regulación con licencias de otras jurisdicciones—, pero define contra quién se reclama si algo sale mal. El permiso mexicano da el domicilio legal en el país; la licencia de Malta da un regulador europeo que no va a atender una queja de un jugador mexicano. Al no contar con datos precisos sobre su oferta, la evaluación se limita a analizar la estructura corporativa declarada.
1xBet: un permiso declarado y una app que figura a nombre de otra empresa
1xBet declara el permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular nombrado por las fuentes. La fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y hay un detalle que vale la pena poner sobre la mesa: la aplicación figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. De nuevo, nada de esto está confirmado oficialmente.
Su ficha sí es de las más explícitas en cuanto a producto: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un catálogo de plataforma grande, con la estructura típica de las casas internacionales: promoción continua, programa de fidelidad y secciones por deporte. El desajuste entre la empresa de la aplicación y la titular del permiso es lo que un jugador debe resolver antes de depositar, y se resuelve de la única manera posible: leyendo quién aparece como responsable en los términos de la propia plataforma.
Preguntas frecuentes sobre casas de apuestas y el Mundial en México
¿Qué se puede apostar en una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Las apuestas deportivas se permiten solo al amparo del permiso de un permisionario. El Reglamento no dedica artículos propios a las apuestas en vivo, los deportes virtuales ni los esports, y las apuestas mutuas y las carreras están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones mediante el “cruce de apuestas”. Ninguna casa tiene un permiso digital propio: opera colgada del permiso de un titular con establecimiento físico.
¿Cómo compruebo que una casa opera realmente con permiso federal en México?
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible de forma abierta, y el Congreso ha pedido un registro público. Mientras eso no exista, lo comprobable es el pie de página de la propia casa: ahí se lee el número de permiso y el nombre del titular, y ese titular casi nunca coincide con la marca que aparece en pantalla.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo apostado y el momio?
El retorno de una apuesta ganadora es el importe apostado multiplicado por el momio decimal, y la ganancia neta es esa misma cantidad por el momio menos uno. Con 500 pesos a un momio de 1,85, el retorno es de 925 pesos y la ganancia neta de 425. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí.
¿Cómo se descubre el margen de la casa dentro de los momios?
Se suman los inversos de todos los momios de un mismo mercado y el resultado se resta de uno. En un mercado de tres vías con momios decimales de 2,10, 3,40 y 3,60, esa suma da cero coma novecientos cuarenta y ocho: la casa devuelve alrededor del 94,8 % de lo apostado y se queda con cerca del 5,2 %. El margen se paga en cada boleto, se gane o se pierda.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % estatal, alrededor de 7 % en total, y la casa emite el CFDI de retenciones.
¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
No hay un registro nacional de autoexclusión al que inscribirse, así que la herramienta se activa casa por casa, desde la propia cuenta: pausas, límites de depósito y autoexclusión temporal figuran entre lo que las marcas listan en sus fichas de aplicación. Un límite activo en una plataforma no se comunica con las demás, y cada cuenta nueva empieza de cero.
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