Casas de apuestas de fútbol en México, vistas desde lo que cuestan

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Actualizado el noviembre 5, 2026, con los números de permiso y las condiciones de cada oferta cotejados contra las fichas de producto de las propias plataformas y los pies de página de sus sitios, en la versión que cada marca publica en esa fecha.

Las Reglas de Juego del futbol las mantiene el International Football Association Board (IFAB), que lo hace desde 1886.

Casi nadie abre una casa de apuestas buscando a alguien que le explique cuánto le van a quitar. Abre buscando un momio, un bono, un partido. Y sin embargo esa es la única cifra que aparece en todos los boletos que va a firmar el año entero, gane o pierda. El marcador lo decide un árbitro; el precio de cada apuesta lo decide la casa.

Un margen del 6 % no suena a gran cosa. Sumado sobre una temporada de apuestas medianas se lleva una porción del presupuesto que ningún bono de bienvenida devuelve completa. Esa es la tesis de esta guía, y el orden de sus secciones la sigue: primero lo que protege al jugador, después el calendario y el torneo, después la comparación, y solo entonces los conceptos y el marco legal que hacen que todo lo anterior se sostenga.

Nueve plataformas aparecen aquí con nombre: Codere, Playdoit, Pickwin, Novibet, Strendus, Betcris, Betway, 1xBet y Caliente. No están todas las que operan en México, y su ausencia de esta lista no significa nada sobre su papelería. Las que están, están con lo que su propia ficha de producto o su propio pie de página declara, y con la advertencia pegada al número cuando el número viene de una compilación y no del regulador.

Protección antes que promoción

Aquí hay una asimetría que define el mercado mexicano y que casi ninguna página de bonos menciona. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, y no pone una cifra. Las marcas sí la ponen: 18 o más, en su ficha y en su pie de página. Un número estatutario para el juego no aparece por ningún lado.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un partido estándar de futbol de adultos consta de dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro.

Eso deja la puerta principal de la protección en manos de cada operador, y hay que decirlo sin adorno: no existe un registro nacional de autoexclusión. Ninguno. La autoexclusión en México es una herramienta interna de cada casa, no una lista que te siga de un operador a otro, y esa diferencia importa justo cuando alguien la necesita de verdad — el día que quiere dejar de jugar, no el día que quiere un bono.

La letra chica que un bono cobra en la puerta

Nadie firma un contrato de depósito, pero eso es lo que se firma al aceptar un bono de bienvenida. El multiplicador de rollover, el momio mínimo por apuesta, el plazo de calificación y el tope de la ganancia del bono son cuatro cláusulas que trabajan juntas y que se leen mejor como una sola pregunta: cuánto tengo que mover y qué parte de lo que gane se queda del otro lado.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Un partido de futbol empatado puede ir a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competiciones sigue una tanda de penales.

Una cláusula no dice nada con el resto fuera. Un rollover a cuarenta veces con dos semanas de plazo y momento decisivo acumulado es un contrato distinto de ese mismo rollover a dos meses y mil pesos por partido. Lo que cambia entre esas dos versiones no es la paciencia del jugador: es si la oferta se puede cerrar sin descuidar otras cosas del mes.

Vale la pena escribir la cuenta antes de aceptar cualquier bono. Si el bono son mil pesos a cuarenta veces, hay que apostar cuarenta mil pesos. A veinte pesos por boleto eso son dos mil boletos. En un fin de semana de fútbol eso se pone cuesta arriba, y el plazo ya no es un detalle de la letra chica, es el calendario mismo de la oferta.

Los avisos que acompañan estas herramientas describen bien la maquinaria. La ficha de la app de Codere México indica que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx, por su parte, advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son dos marcas que nombran las mismas piezas: edad, aviso, cierre.

Ese cierre de cuenta es el que casi nadie usa bien. Un jugador que decide tomarse tres meses de descanso a veces sigue con la app instalada, sigue con la sesión abierta, sigue recibiendo notificaciones de partido en vivo. El aviso está en el pie de página y en la ficha; leerlo cuesta dos minutos y ahorra más de lo que cualquier apuesta libre va a devolver ese mes. Que el operador lo publique no lo convierte en algo que alguien vaya a hacer por ti.

Horarios, tope de apuesta y la racha de tres noches

El autoexclusivo rara vez llega de golpe. Llega en una racha: tres noches seguidas de partidos de liga, dos apuestas en vivo por noche, retiro anticipado a la tercera. Ahí es donde una casa mide su calidad real, porque el límite de depósito y la pausa son justamente las herramientas que se usan en ese estado y no en el estado ideal.

Tampoco hay una cifra obligatoria de límite de depósito. El monto lo fija el jugador, no la ley, y el momento de fijarlo es antes de la primera racha, no durante. Fijarlo cuando ya se está jugando con prisa es como dejar el límite de la tarjeta en manos del comercio.

Conviene revisar un punto más, frío: en un operador bloqueado, un saldo puede quedar congelado mientras un tribunal decide. Un jugador que tenía su reserva de juego en una de esas cuentas el año pasado lo aprendió sin que nadie se lo explicara. La herramienta de límite no protege de eso. Solo la elección del operador lo hace, y esa elección se toma en la siguiente sección.

El calendario que sostiene el mercado

El fútbol es un deporte de calendario, y el calendario es lo que sostiene el negocio. Conviene tenerlo presente antes de mirar un momio, porque hay ligas que se juegan entre semana, torneos que se juegan en verano y competencias que no existen todos los años.

Un partido estándar de adultos se juega en dos tiempos de 45 minutos cada uno, con tiempo agregado a criterio del árbitro. De ahí sale una consecuencia práctica que mucha gente no tiene clara al momento de apostar: el tiempo agregado existe, es discrecional, y forma parte del partido para casi cualquier mercado que se resuelva por el marcador final. Un gol al minuto 93 cuenta como gol del partido, no como una anomalía del sistema.

Si el marcador termina empatado, el partido puede irse a tiempo extra de dos periodos adicionales de 15 minutos y en algunas competencias sigue una tanda de penales. Esa frase es la que decide si un boleto cobra o se anula, y explica por qué el mismo partido puede tener momios distintos según el mercado: el mercado de “tiempo completo” y el de “ganador del torneo” no miden lo mismo. Un empate que se resuelve en penales es un empate para uno de esos mercados y una victoria para el otro.

Ligas, torneos y lo que se juega fuera de temporada

La Premier League 2026-27 se juega del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027 con 20 equipos, entre ellos los ascendidos Coventry City, Ipswich Town y Hull City, y con el Arsenal como campeón vigente. Una temporada de nueve meses con veinte equipos es un calendario que no necesita relleno: cualquier fin de semana hay entre ocho y diez partidos, y en el mercado de liga hay margen suficiente para comparar precios sin esperar al sábado.

El verano europeo sí tiene un hueco, y ahí es donde el mercado mexicano se apoya en otro tipo de evento. España venció 1-0 a Argentina en tiempo extra y ganó la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 el 19 de julio de 2026. El torneo ya se jugó; ya es historia. Un jugador que llegó tarde al mercado de la Copa ya no puede apostar a él, y eso importa para entender por qué las casas empujan ciertos torneos y no otros.

Fuera del balón grande queda todo lo demás, y aquí es donde la oferta se vuelve desigual. Playdoit cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Rushbet, que no forma parte de las nueve revisadas aquí, ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de fútbol, además de casino y casino en vivo.

Ese último dato es el que más me hace levantar la ceja. Una casa que pone transmisión de la NFL en la misma frase que ligas europeas de fútbol no está construyendo una oferta de fútbol: está construyendo una parrilla. Y una parrilla no tiene nada de malo, pero cambia el uso de la cuenta. Quien la abre para seguir su liga local termina viendo otro contenido y apostando a otro contenido. La cuenta se vuelve una suscripción de entretenimiento, no una herramienta de análisis.

Dentro del calendario hay sitios donde el detalle decide el boleto, y ninguno es más frecuente que la duración del encuentro. Un jugador que apuesta a un mercado de “más goles” sin saber que el tiempo agregado existe aprende la lección en el primer partido cerrado. Un jugador que apuesta al ganador del torneo sin revisar las reglas de resolución de la tanda de penales la aprende en la primera final. Ninguna de las dos cosas es una trampa; son las reglas del juego, y están escritas.

Las casas de apuestas de fútbol en México no venden el deporte, venden la posibilidad de poner un precio sobre cada tramo del calendario. Ver el calendario completo, con sus huecos y sus noches de martes, es el primer paso para no pagar por el tramo equivocado.

La comparación: nueve plataformas y lo que declara cada una

Cualquier ranking de casas de apuestas deportivas de fútbol tiene que empezar reconociendo su propio límite, y el de este es concreto: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Por eso, cada número de permiso que aparece más abajo llega “según” la fuente que lo publica y no con confirmación oficial. No es un detalle de forma. Es la única manera honesta de escribir la columna.

Otra advertencia, esta vez sobre el sustantivo: en México se pide un permiso de la Secretaría de Gobernación, no una licencia. La diferencia no es cosmética. El permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, intransferible según el artículo 31 del Reglamento, y una marca que opera en línea lo hace amarrada al permiso de un permisionario con presencia física. Un dominio no tiene permiso propio.

Marca Permiso SEGOB según la fuente que lo publica Lo que su propia ficha de producto declara De dónde se toma el permiso
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis Compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular: Eventos Festivos de México Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado, atención 24 horas Compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial
Pickwin Número no impreso: las fuentes se contradicen; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora La ficha de la app no detalla deportes ni mercados Compilaciones que se contradicen entre sí; sin confirmación oficial
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La ficha de la app no detalla deportes ni mercados Compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación La ficha de la app no detalla deportes ni mercados Compilación de sitios de apuestas; las compilaciones difieren en el titular
Betcris Número no impreso: el pie de página de la marca y la tabla del propietario difieren; titular: Producciones Móviles Pie de página con empresa del sitio TV Global Enterprises Ltd. y licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 Pie de página de la marca; sin confirmación oficial
Betway 4184; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. La ficha de la app no detalla deportes ni mercados Compilación de sitios de apuestas; sin confirmación oficial
1xBet DGJS/0002/2020; titular: Entretenimientos Naturales; la app figura a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad Compilación de sitios de apuestas, que no pudo confirmar el dominio; sin confirmación oficial
Caliente DGG/SP/404/97; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años Pie de página del propio sitio de la marca; sin confirmación oficial

La lectura de esa tabla tiene un patrón que salta a la vista y un hueco que también. El patrón: solo dos marcas publican su número en un lugar que un jugador puede ver sin salir de su propio sitio, y una de esas dos lo publica al lado de una licencia maltesa, lo cual es una combinación que merece su propia explicación más abajo. El hueco: dos marcas no imprimen número alguno en esta lista porque las fuentes que los citan se contradicen entre sí, y una de ellas contradice incluso el propio pie de página del operador.

Eso es lo que cuesta no tener un registro público abierto. Un jugador que quiera verificar por su cuenta no tiene a dónde ir con el número. Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y hasta donde se puede ver, sigue sin existir.

Los momios son la segunda mitad de esta comparación, y aquí el terreno se mueve más rápido que la papelería. Una casa puede subir media décima en un mercado de liga y bajarla en otro el mismo día. Lo único estable es la estructura: un momio de 2.10 para el local, 3.40 para el empate y 3.60 para la visita se ve competitivo, y no lo es.

Dónde el margen decide si la oferta es real

Ese 2.10 / 3.40 / 3.60 merece que se le haga la cuenta, porque es la misma que se le puede hacer a cualquier partido antes de firmar el boleto y porque el resultado explica de una vez por qué ninguna bonificación compensa sola un precio mal puesto.

Con esos tres momios, la casa devuelve entre el 92 % y el 96 % de lo apostado en ese mercado, y se queda con el resto. Dicho de otra forma: el margen queda en una banda de entre cuatro y ocho puntos porcentuales de cada peso que entra a ese mercado, y ni el bono de bienvenida ni el momio mejorado ni la apuesta gratis cambian esa aritmética. El margen es el precio de entrada, y se paga en cada boleto, gane o pierda.

La cifra exacta se mueve en esa banda porque depende del redondeo con el que cada casa publica sus momios, y porque la mezcla de resultados lleva a que algunos juegos queden más caros que otros dentro del mismo mercado. Cuatro por ciento suena a nada. Ocho por ciento en una temporada de apuestas medianas es dinero real, y es dinero que se va antes de que cualquier resultado tenga la oportunidad de devolverlo.

El margen que no se anuncia en la ficha

Hay una razón por la que esto importa más de lo que parece: el margen casi nunca aparece escrito en la ficha de la app. Lo que aparece es “momios mejorados”, que es un término comparativo sin referencia. Mejores que los de quién, medidos cuándo, en cuál mercado. La respuesta honesta es que solo se sabe haciendo la cuenta con los tres momios del partido en cuestión, uno por uno.

Esa cuenta toma treinta segundos y se puede hacer con la calculadora del celular. Una casa que devuelve 96 % en el mercado principal está cobrando menos por el mismo servicio que una que devuelve 92 %, y no hay bono que cierre una brecha de cuatro puntos mantenida durante un año de apuestas.

Las cinco casillas que sí mueven la aguja

Antes de mirar bonos, hay cinco cosas que conviene tener claras de cualquier casa, y ninguna es un premio. La primera es si el número de permiso se puede leer en algún lugar del propio sitio. La segunda es cuántos deportes y cuántos mercados cubre en realidad, más allá de la carátula. La tercera es si hay transmisión, porque un partido que no se puede ver se apuesta peor. La cuarta es cuánto tarda un retiro y a qué método. La quinta es si existe una herramienta de límite o autoexclusión, y qué tan rápido se activa.

Ninguna de las cinco está en los banners. Todas están en la letra chica del operador o en la App Store, y todas se pueden responder antes de poner un peso.

Los conceptos que hay detrás de cada boleto

Un momio es un precio y un precio tiene dos lados. El lado visible es lo que paga; el lado invisible es lo que la casa retiene. Casi todo lo demás en este mercado se entiende una vez que se acepta que ambas cosas están siempre presentes.

Momio, apuesta sencilla y parlay

El momio es lo que paga una apuesta por cada peso arriesgado. Una apuesta sencilla se resuelve sola: un partido, un mercado, un boleto. Un parlay — también llamado combinada — multiplica los momios de cada tramo seleccionado en un solo precio, y ahí es donde la estructura se vuelve interesante y peligrosa a la vez.

Interesante porque el precio sube rápido: dos momios de 1.90 en un parlay dan 3.61, y tres dan 6.86. Peligroso porque el margen también se multiplica, y porque una sola pata perdida tumba el boleto entero. Un jugador que acierta tres partidos de cuatro cobra cero si el cuarto es el que falló, y el mismo jugador con las cuatro apuestas por separado habría cobrado tres.

La cuenta no cambia por tener razón dos veces de cada tres. Es la misma verdad incómoda que un margen del seis por ciento escrito del otro lado: el formato del boleto decide la cuenta antes de que empiece el partido.

En vivo, hándicap y más/menos

La apuesta en vivo es el mismo mercado con el precio moviéndose mientras el partido corre. El hándicap pone una desventaja o una ventaja artificial a un equipo para igualar el precio. El mercado de más/menos fija una línea de goles y se apuesta a si el partido termina arriba o abajo de ella. Tres mercados distintos, tres márgenes distintos, y ninguno es intercambiable con los otros dos.

En vivo el margen tiende a ensancharse, porque la casa está repreciando en tiempo real y ese trabajo se paga. Un jugador que abusa del en vivo por la emoción paga dos veces: una en el precio y otra en las decisiones que toma con el reloj corriendo. El mismo partido visto desde el sillón y visto desde la app son dos experiencias distintas, y la segunda es más cara.

Retiro anticipado y el precio de no esperar

El retiro anticipado — cash out — permite cerrar un boleto antes de que termine el partido. Suena a control, y lo es, pero se compra: la casa cobra por recomprar la posición, y esa comisión suele ser más alta que el margen original del mercado. Cerrar a mitad de camino es una decisión con precio, no un botón neutral.

Playdoit y Caliente incluyen entre sus funciones el retiro anticipado. Es una utilidad real para quien apostó a un marcador de largo plazo y quiere salir cuando aparece una lesión de último minuto. Y es una máquina de pagar de más para quien la usa cada vez que el corazón le salta.

Creador de apuestas y transmisión

El creador de apuestas deja armar un mercado a la medida: un goleador, un rango de minutos, una tarjeta. Codere y Caliente lo ofrecen, y la transmisión en vivo aparece en Playdoit, Caliente, 1xBet y Rushbet. Las dos funciones tienen el mismo efecto sobre el jugador, aunque parezcan opuestas: convierten la app en un lugar donde pasar tiempo.

Pasar tiempo dentro de una app de apuestas no es gratis. Es la misma mecánica de una barra libre aplicada a un bufet: la oferta es generosa, y la cuenta la paga el que se queda más tiempo del que necesitaba.

Los bonos, nombrados por lo que son

Un bono de bienvenida se reparte en tipos que conviene no mezclar. El bono en dinero es saldo acreditado; la apuesta gratis es un boleto que, si gana, no devuelve el importe apostado; los momios mejorados son un ajuste temporal de un precio; el Playboost es una mejora de ganancias que Playdoit anuncia en su propia ficha; el seguro de parlay y el cashback son devoluciones parciales. Codere menciona apuestas gratis en su ficha de producto.

“Apuesta gratis” no significa que un peso regrese a la cuenta. Significa que si el boleto gana, la ganancia entra y el importe apostado no. Un jugador que calcula su bankroll contando el importe de la apuesta libre como dinero de vuelta se equivoca por exactamente esa cantidad, y esa equivocación se repite mes con mes.

El otro lado del bono es el rollover, y en México ese requisito tiene una historia reciente. Después del alza del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber una parte del impuesto. No desapareció el bono; se movió el costo.

Lo que la ley exige y lo que deja al jugador

Este es el terreno donde la letra chica no es negociable y donde conviene separar con cuidado lo que es ley de lo que es propuesta, porque en México las dos cosas se confunden todo el tiempo.

El marco es Federal: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de suerte y las apuestas en todo el territorio y permite solo los que están expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), clausura los locales sin autorización (artículo 8), y ningún establecimiento puede quedar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9). Los estados y municipios cooperan (artículo 10). La autoridad administrativa que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, y que lleva los procedimientos sancionadores, es la Dirección General de Juegos y Sorteos.

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, tiene su regla más severa en el artículo 2: lo que no está expresamente previsto queda prohibido. Eso convierte el silencio en prohibición, y explica por qué ninguna norma nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio y opera amarrado a un permisionario autorizado, y que un mismo permisionario puede llevar varias marcas. Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Estado de los permisos, con fecha en la mano

Ninguna casa de esta comparación muestra un amparo, una suspensión o una clausura vigente, y conviene que así se lea. Lo que sí tiene fecha es el episodio de dos marcas grandes que no están en la lista: bet365.mx y Betano, de Ganador Azteca, bloqueadas desde noviembre de 2025 tras el congelamiento de cuentas de la UIF. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió a esas apps publicar contenido informativo, y en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, aunque el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal reportadamente suspendió la orden de la SEGOB contra ambas. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.

Con esas fechas encima, la única forma correcta de escribir el estado de esas dos marcas es con la fecha al lado y sin decir “abiertas” ni “cerradas” hoy, porque hoy cambia. Y hay una razón práctica para que este párrafo esté aquí y no en una nota al pie: un saldo guardado en una cuenta bloqueada puede quedar congelado mientras los tribunales deciden. La ley no le devuelve el acceso al jugador mientras tanto.

La reforma que no es ley

En octubre de 2026 se reportó que la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta, para derogar la ley, crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es solo una propuesta.

Escrito así, sin adorno, el lector tiene lo que necesita para decidir si le conviene esperar a que cambie el marco antes de abrir una cuenta. La respuesta es que no, porque ninguna de las dos cosas tiene fecha y ninguna de las dos altera el permiso vigente de ninguna marca de esta lista.

Impuestos: lo que se retiene y lo que se declara

Aquí hay que ser exacto, porque es la parte del artículo que un lector puede usar en su contra si se escribe a la ligera.

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto solo dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso en este artículo no se lee “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”. Quien afirme cualquiera de las dos cosas está inventando una definición.

Del lado del jugador, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, trata los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados como ingreso. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual, también según reporte secundario.

El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta es la única que se puede sostener: consulta a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.

Dos notas más que un jugador escéptico agradece. El Reglamento, artículo 29, obliga a los permisionarios de apuestas remotas a cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Y el mismo Reglamento, artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, sin fijar una cifra. La ley pone la prohibición; las marcas ponen el número.

Un punto más, sobre un tema que casi nunca está en la legislación y casi siempre en la publicidad: la publicidad y los bonos. No se encontró un artículo federal de publicidad en los artículos del Reglamento revisados, y los reportes sobre límites de horario de transmisión, sobre influencers y deportistas, sobre prohibición de anuncios en transmisiones deportivas y sobre prohibición de bonos de bienvenida describen iniciativas, no ley. Ninguna es obligatoria hoy.

Verificar un permiso por cuenta propia

Como no hay registro público abierto, la verificación se hace a mano y se puede hacer con tres pasos concretos. El primero es buscar el número en el pie de página del propio sitio de la marca, no en una compilación ni en una reseña. El segundo, comparar el nombre del titular que aparece junto a ese número con el nombre de la empresa que opera el dominio. El tercero, revisar si ese titular aparece en la lista de permisionarios con permiso de centro de apuestas remotas que la Dirección General de Juegos y Sorteos está obligada a publicar.

Ahí están las dos marcas de esta lista que obligan a detenerse. Betcris declara en su propio pie de página una empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, y por separado un permiso SEGOB cuyo número el propio pie de página y la tabla del propietario dan distinto. Y 1xBet tiene un permiso que una compilación atribuye a Entretenimientos Naturales, mientras la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., otra empresa.

Una licencia de Curazao o de Malta no es un permiso mexicano, y un sitio con licencia extranjera no es un permisionario mexicano. Escribe eso donde lo veas y guárdalo: es la diferencia entre una casa con sede legal en México y una que no la tiene.

Lo que un operador sin permiso local cobra en silencio

Aquí el costo cambia de forma otra vez, y no aparece en ningún momio. Una marca con permiso mexicano ofrece sede legal en el país, permiso de la Secretaría de Gobernación, controles de verificación de identidad y prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca sin permiso local no ofrece ninguna de las cuatro cosas.

Eso no es un argumento moral. Es una lista de servicios que alguien paga y alguien no. Un saldo congelado en un operador bloqueado lo ilustra mejor que cualquier advertencia: el jugador descubre el día del problema qué compró cuando abrió la cuenta.

Las nueve plataformas, una por una

Antes de entrar marca por marca, dos aclaraciones que aplican a todas. La primera: cada número de permiso se escribe tal como lo publica la fuente que lo cita —pie de página de la marca o compilación de sitios— y sin confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La segunda: la ausencia de una marca de esta lista no dice nada sobre su papelería, y ninguna de las nueve es una recomendación.

Codere: más de 30 deportes, con la etiqueta de 18 años a la vista

La ficha de la app de Codere México es explícita en la parte de producto: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El permiso aparece según una compilación, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.

Treinta deportes es una cifra que se lee bien y se usa poco. Lo relevante para quien busca fútbol es el estadístico en vivo y el creador de apuestas, porque esas dos funciones son las que cambian la calidad de una decisión y no el volumen del catálogo. El límite de 18 años y las políticas de cierre de cuenta que la propia ficha menciona completan el cuadro.

Veredicto: la oferta más ancha en deportes de esta lista, y por eso mismo la que más fácil se convierte en la app que se abre por costumbre y no por decisión. Funciona para quien apuesta a ligas que no están en la carátula; menos para quien busca la mejor estructura de precio en el mercado principal de un partido grande.

Playdoit: la parrilla con transmisión y retiro anticipado ya incluidas

Playdoit declara fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación, a nombre de Eventos Festivos de México.

Aquí la palabra que hace trabajo es transmisión. Una casa que transmite el partido que apuestas te deja ver la lesión y cerrar el boleto antes del gol que la sigue. Ese es el uso bueno del retiro anticipado, y es un uso que se apoya en una función real, no en una corazonada.

Veredicto: la propuesta más completa entre las que no son de fútbol masivo, y la que mejor aprovecha la combinación de transmisión y retiro anticipado; su costo es que el menú invita a quedarse, y quedarse es la parte de la app que factura.

Pickwin: la ficha sin detalle y el permiso que se contradice

La ficha de producto de Pickwin no detalla deportes ni mercados, así que aquí no hay cómo construir un perfil de producto sin inventarlo. Lo que sí hay es un problema de papelería: una compilación le da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y los números se contradicen entre sí. Por eso aquí no se imprime ninguno.

El detalle incómodo: el número que una de las compilaciones le asigna es el mismo que aparece en el pie de página de otra marca de esta lista. Un jugador que vea ese número en dos lugares distintos ya tiene su respuesta sobre la validez de la comparación.

Veredicto: sin ficha de producto no hay veredicto de producto, y con dos números contradictorios la verificación queda en pausa. La marca entra en la comparación porque su permiso de permisionario consta en las fuentes, no porque la evidencia alcance para recomendar una cuenta.

Novibet: el permiso fechado en 2020 y una app sin carátula deportiva

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según una compilación, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial. La ficha de producto no detalla deportes ni mercados.

Un permiso de 2020 en un catálogo de números que van de 1997 a 2021 dice algo sobre la antigüedad del permisionario y nada sobre la calidad actual del producto. Lo que un jugador puede concluir es más modesto y más útil: la marca está dentro del mismo marco de permisionario con presencia física que las demás, y el detalle de su oferta deportiva se consulta en su propio programa de apuestas antes de abrir cuenta.

Veredicto: la marca de esta lista con menos superficie pública que revisar, y por eso la que exige la verificación más larga por parte del jugador. El permiso está citado; el producto, todavía por verse.

Strendus: tres permisos, dos versiones del titular

Strendus trae tres números de permiso según la misma compilación: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con un titular que la propia compilación da de dos maneras, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. La ficha de producto no detalla deportes ni mercados.

Tres números pueden ser tres permisos, o un permiso más dos modificaciones, y sin la lista oficial abierta eso no se resuelve desde fuera. Lo que sí queda claro es que el nombre del titular no es un dato firme en ninguna de las dos versiones.

Veredicto: la papelería más larga y la menos firme al mismo tiempo. Quien vaya a depositar aquí debería leer el pie de página del propio sitio y compararlo con lo que dicen las compilaciones, porque aquí la contradicción no es hipotética: está publicada.

Betcris: un permiso mexicano al lado de una licencia maltesa

Betcris declara en su propio pie de página un permiso SEGOB de su permisionario a nombre de Producciones Móviles, y además una empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. El número del permiso no se imprime aquí: el que muestra el pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren.

Esa convivencia de dos papeles no es un error de redacción, es una estructura: la licencia europea pertenece a la empresa del sitio y el permiso mexicano al permisionario que ampara la operación local. Para el jugador, la consecuencia práctica es saber cuál de las dos entidades responde por un saldo y cuál por una reclamación.

Veredicto: la marca que mejor documenta sus papeles y la que más exige saber leerlos. Quien solo busca un momio de liga no gana nada con esa combinación; quien apuesta montos que le importan, gana una sede legal identificable.

Betway: el número corto que se puede escribir a mano

Betway aparece con el permiso 4184 según una compilación, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., y su ficha de producto no detalla deportes ni mercados. El número corto tiene una ventaja práctica: cabe en una búsqueda y se compara entre fuentes sin equivocarse de dígito, algo que con cadenas largas del tipo DGJS/DCRCA/2321/2021 falla todo el tiempo.

La contra es la de siempre: un número corto es más fácil de citar y también más fácil de citar mal. Sin lista oficial abierta, la única verificación posible es la del propio sitio.

Veredicto: la marca cuya credencial es más fácil de rastrear y cuyo producto sigue fuera del alcance de esta comparación. Si el fútbol es el motivo de la cuenta, el programa de apuestas de la marca es lo primero que hay que abrir, antes que el formulario de registro.

1xBet: permiso atribuido a una empresa y app publicada por otra

1xBet presenta un permiso DGJS/0002/2020 según una compilación, a nombre de Entretenimientos Naturales, mientras la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado; la misma compilación no pudo confirmar ni el dominio. La oferta declara apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.

La ficha de producto es amplia y el nombre del titular no cuadra con el nombre del publicador. Esa separación entre quien opera la app y quien tiene el permiso es exactamente el punto donde un jugador necesita saber a quién le está reclamando si algo sale mal.

Veredicto: catálogo ancho y credencial con una costura visible. Sirve a quien quiera mucha oferta y no le importe hacer la verificación por su cuenta; no sirve a quien quiera un solo nombre identificable detrás de la cuenta.

Caliente: el permiso en el pie de página propio

Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Es el caso más directo de esta lista: el número no viene de una compilación, viene de la marca. Su app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años.

Un permiso impreso por el propio operador no es confirmación oficial y no hay que leerlo así. Pero sí elimina el paso más frágil de la verificación: el jugador no tiene que reconciliar tres versiones de un número publicado por terceros.

Veredicto: la credencial más legible de la lista y la app más orientada a acompañar el partido en vivo. Para el jugador que quiere verificar sin intermediarios, es el punto de partida natural; para quien persigue el mejor precio del mercado principal, el número de permiso no es una ventaja, y el momio se compara igual contra cualquier otra casa.

Preguntas frecuentes

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso?

En fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, entre otros, según lo que cada marca declara en su propia ficha de producto: Codere menciona más de 30 deportes, y Playdoit y 1xBet detallan deportes y transmisión. Los tipos de apuesta en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen una regla separada en el Reglamento.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número en el pie de página del propio sitio de la marca y el nombre del titular que lo acompaña. Caliente publica DGG/SP/404/97 en su propio pie de página; otras marcas solo aparecen citadas en compilaciones de sitios, con números que llegan a contradecirse entre sí.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad multiplicada por el momio menos uno. En un parlay los momios de cada tramo se multiplican en un solo precio, de modo que dos momios de 1.90 dan 3.61 para el boleto completo.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Se nota sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. Con un partido a 2.10 para el local, 3.40 para el empate y 3.60 para la visita, la casa devuelve entre 92 % y 96 % de lo apostado y se queda con el resto, una banda de cuatro a ocho puntos.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y el pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Con las herramientas internas que cada operador publica en su propia ficha o en su sección de juego responsable. No existe un registro nacional de autoexclusión, así que la pausa que se activa en una casa no se activa en las demás, y conviene fijar el límite antes de la primera racha de apuestas.

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