Los bonos de bienvenida de las casas de apuestas mexicanas y el precio que esconden sus requisitos

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Datos actualizados a noviembre 5, 2026 y contrastados con los pies de página, las fichas de aplicación y las páginas principales de cada casa en México, además de la normativa vigente y las disposiciones fiscales.

En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

Un bono de bienvenida no es dinero. Es una cantidad anunciada en el encabezado de una página, escrita con números grandes y con una palabra amable delante, que se convierte en dinero solo después de cumplir una lista de condiciones que casi nadie lee antes de depositar. Esa lista tiene un precio, y el precio se paga en tres monedas: el rollover que obliga a apostar la misma cantidad varias veces, el momio mínimo por debajo del cual ninguna apuesta cuenta, y el plazo que corre desde el momento en que se acredita la promoción hasta el momento en que se esfuma.

México tiene una particularidad que cambia por completo la lectura de estos bonos. No existe una licencia de apuestas en línea, ni una ley que regule específicamente el juego por internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio salvo los que autoriza expresamente. El permiso de la Secretaría de Gobernación, que la Dirección General de Juegos y Sorteos tramita, se otorga a un permisionario con instalaciones físicas, y las marcas digitales operan colgadas de ese permiso. La palabra correcta es permiso, no licencia. Y no hay una regla federal que obligue a una casa a publicar sus requisitos de apuesta en un formato legible, ni una que limite cuántas veces puede pedirte que apuestes tu propio saldo antes de dejarlo salir.

De ahí sale la pregunta que sostiene esta comparación. No cuál casa regala más, porque ninguna regala nada: cuál te cuesta menos cumplir. Una promoción de mil pesos con un rollover alto y un momio mínimo exigente puede salir más cara que otra de setecientos pesos con condiciones suaves. El número del encabezado es el que menos importa.

Lo que sigue ordena el material desde el gasto. Primero, qué herramientas de control tienes de verdad en este mercado y dónde no las hay. Después, cómo funciona un bono por dentro. Luego, la comparación de las nueve casas. Al final, el marco legal completo y las respuestas a las dudas que siempre aparecen.

Lo que cuesta jugar sin red: control de gasto en México

Antes de comparar promociones conviene saber qué barandillas existen, porque el detalle cambia el cálculo de cualquier bono. La respuesta corta es incómoda: en México las barandillas las pone la propia casa, no la ley.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

No hay un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista oficial donde quien tiene un problema pueda inscribirse para que todos los operadores le cierren la puerta. No hay un límite estatutario de depósito ni de pérdida, ni una figura legal de cuenta temporal que te obligue a detenerte un día antes de seguir. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe que los menores entren a las zonas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra; el 18 años que ves en cada ficha viene de la casa, no del reglamento.

Eso significa que un límite de depósito en México es un ajuste dentro de la cuenta. Lo pones, la casa lo respeta mientras la cuenta siga abierta, y si cambias de opinión lo quitas con dos clics. Es útil, y es frágil. La misma persona que a las once de la noche se pone un tope de quinientos pesos puede levantarlo a las once y diez.

La protección que la casa sí anuncia

Cada marca publica lo suyo, y conviene leerlo como lo que es: una declaración de la casa sobre sí misma. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Betcris hace lo mismo en su pie, con una frase adicional: aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La aplicación Caliente Deportes repite, en su propia ficha, que es solo para mayores de edad.

Hay una diferencia práctica entre esas dos formas de proteger. Un aviso de juego responsable es un cartel. Una política de cierre de cuenta es una salida. La primera la lees y sigues; la segunda la usas y te vas. Cuando evalúes una casa para un bono, mira cuál de las dos existe de verdad en su aplicación y cuál es solo texto de pie de página. La autoexclusión voluntaria que ofrecen las casas existe como herramienta interna, no como inscripción en ningún registro del Estado, así que el día que quieras volver, la única puerta cerrada es la de esa cuenta concreta.

El lado oscuro de esta ausencia tiene nombre y apellido en el mercado mexicano. Betano, de Ganador Azteca, está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. Un saldo dentro de una cuenta bloqueada no se retira apretando un botón. Es el riesgo que ningún bono compensa, y el único antídoto es no dejar más dinero del necesario dentro de la plataforma.

Ese es el argumento más fuerte contra los bonos grandes, y sorprendentemente nadie lo usa en la publicidad. Mientras más alto el bono, más alto el depósito que lo activa, y mientras más alto el depósito, más expuesto estás a la única cosa que aquí no tiene red de seguridad.

Depósito, retiro y el tramo que no depende de ti

Los métodos de pago que verás en las páginas mexicanas son los que cada marca declara: tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tienda como OXXO y monederos electrónicos. Codere México menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO en su ficha; la página principal de Winpot México muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos. Ninguna ley cubre los pagos de apuestas en México, así que el procedimiento lo fija la casa: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y la ventana entre solicitar y recibir depende del operador, no del SPEI.

Ahí está el otro costo silencioso de un bono. Cumplir el rollover te deja saldo en la cuenta, y el saldo solo es tuyo cuando sale. Todo el tiempo que pasa entre el cumplimiento y el retiro es tiempo en el que el dinero está en un sistema sin autoridad detrás que responda por él.

Conviene añadir una pieza que casi nunca aparece escrita: los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque la actividad de apuestas está considerada vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que te van a pedir no están fijados en la ley. La consecuencia práctica es que el retiro de una ganancia grande siempre pasa por una revisión que se puede demorar.

Qué es exactamente un bono de bienvenida y qué se firma al aceptarlo

Un bono de bienvenida es un crédito promocional con fecha de caducidad y reglas de liberación. Eso es todo. La parte amable es la primera: la casa te acredita saldo extra o te devuelve parte de una apuesta perdida. La parte que decide el valor es la segunda: para convertir ese crédito en dinero retirable hay que apostarlo determinadas veces, en mercados determinados, dentro de un plazo determinado.

El rollover, o requisito de apuesta, es el multiplicador que se aplica sobre una base. Esa base cambia de un bono a otro y ahí es donde se pierde la mayoría de la gente, porque “libera el bono con rollover de diez veces” puede significar diez veces el bono, o diez veces el bono más el depósito, y la diferencia entre esas dos lecturas es enorme. Supongamos un bono de mil pesos con una base de diez veces. Si la base es solo el bono, hay diez mil pesos de apuestas por delante. Si la base es el bono más un depósito de mil, la cifra sube a veinte mil. Nadie te lo va a decir con esas palabras, pero es el mismo “rollover de diez veces” en las dos versiones.

El momio mínimo es el segundo filtro, y en México se dice momio, no cuota. Solo cuentan las apuestas cuyo precio esté en o por encima del mínimo exigido. Un momio de 1,50 es un favorito claro; un momio de 2,00 es un evento parejo. Si tu casa exige 1,80 y tu plan del domingo es encadenar favoritos a 1,35, esas apuestas no mueven el rollover ni un peso, y el domingo lo pasaste apostando para nada.

El plazo es el cierre. Puede contar desde el registro, desde el primer depósito o desde la acreditación, y cuando vence, el saldo promocional se va. Con él se va también cualquier ganancia que hayas generado con dinero del bono que no hayas liberado.

La aritmética del rollover, con números a la vista

Las condiciones exactas que la ficha de Playdoit publica usan una cantidad que aparece descrita de dos maneras distintas: en un apartado se habla de bono de bienvenida con primer depósito y en otro se presenta como oferta sin depósito. La cantidad es la misma, $1,000 MXN, pero la condición cambia por completo y ahí se queda, porque la propia descripción no permite decidir cuál de las dos vale. Escribir aquí una cifra de rollover sería inventarla.

Sí se puede mostrar el mecanismo con una base de mil pesos y el multiplicador de diez veces que las reseñas de casas de apuestas atribuyen al bono sin depósito de Caliente. Con esa base, el requisito de apuesta es de 10,000 pesos en apuestas. Si cada boleto que colocas tiene un valor de 250 pesos, hacen falta 40 apuestas para cerrar el ciclo. Solo cuentan los boletos colocados en el momio mínimo o por encima de él.

Ahora ponle el precio. Ese es el dato que convierte el ejercicio en algo útil. Si el mercado en el que apuestas deja a la casa alrededor del cinco por ciento de cada peso jugado, diez mil pesos de apuestas equivalen a unos quinientos pesos de costo esperado. La estimación es un promedio sobre muchos boletos, no el resultado que vas a tener tú: unos van a perder más, otros van a salir ganando. Pero el orden de magnitud es el punto. Un bono de mil pesos cuyo cumplimiento cuesta en promedio la mitad del bono no es mil pesos de regalo; es un descuento a medias, condicionado a que no te canses antes de terminar.

Por eso la cifra del encabezado casi nunca es la cifra de la promoción. El bono vale lo que valga después de multiplicar su tamaño por la probabilidad de que lo termines, y las condiciones de calentamiento —rollover alto, momio mínimo exigente, plazo corto— existen precisamente para bajar esa probabilidad.

Ahora cambia la base. Si la misma promoción exige diez veces el bono más el depósito, el requisito sube a 20,000 pesos, el número de apuestas de 250 pesos pasa a 80 y el costo esperado se va a unos mil pesos. La misma frase publicitaria, el doble de precio. Cuando compares dos casas, no leas el multiplicador: busca sobre qué se aplica.

La apuesta gratis que no devuelve su propia cantidad

Hay una confusión que vale la pena desarmar, porque es la que más reclamos genera. Una apuesta gratis no funciona como un boleto normal. Si ganas, te devuelven la ganancia, no la cantidad que apostaste. Si pierdes, no perdiste nada tuyo.

Eso explicamos por qué. La casa no te presta el dinero de la apuesta: te lo regala solo si ganas, y solo en forma de ganancia. Por eso una apuesta gratis de cien pesos a un momio de 2,00 te deja cien pesos en el bolsillo, no doscientos. Los otros cien habrían sido tu propio capital devuelto, y resulta que el capital nunca fue tuyo.

La consecuencia práctica es que la apuesta gratis rinde mejor donde más rinde el margen, no donde más rinde el momio alto. Cien pesos a 1,50 devuelven cincuenta; cien pesos a 5,00 devuelven cuatrocientos, pero la probabilidad de que ese boleto entre es mucho menor, y el promedio es lo que cuenta. Elegir a ojo el momio más vistoso es la manera más común de desperdiciar una apuesta gratis.

Un momento de honestidad sobre el “bono sin depósito”

La palabra que más se usa en la publicidad mexicana es “bono sin depósito”, y casi siempre está mal usada. Un bono verdadero sin depósito no pide que pongas dinero tuyo para activarlo. La ficha de Playdoit anuncia una cantidad sin depósito en un apartado y con primer depósito en otro. A eso se le llama falta de claridad, no generosidad.

Cuando una promoción se describe de dos maneras incompatibles dentro de la misma ficha, lo que está en juego no es el tamaño del premio sino su activación. Una cantidad “sin depósito” que exige depositar es un bono con depósito, y suele llevar además un rollover más alto que el de una promoción ordinaria, porque la casa está compensando lo que no le dejaste en el primer movimiento.

La regla práctica: si el texto dice “sin depósito” y en algún lugar exige un ingreso de fondos, cuenta el ingreso y olvida las tres primeras palabras.

Lo que cambió el IEPS y lo que sigue siendo propuesta

En 2026, cuando el IEPS subió al 50 %, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte. Eso no es un detalle contable: una promoción más corta o un multiplicador más alto en 2026 respecto de años anteriores responde a una decisión fiscal, no a un cambio de humor de la casa.

Conviene distinguir el impuesto vigente de las ideas en el aire. Hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, presentadas por el diputado Martínez Urincho; son propuestas y no ley, y en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no aparece una regla vigente sobre bonos. Lo mismo vale para los proyectos de limitar a los influentes o de restringir los horarios publicitarios en televisión: son iniciativas, no normas aplicables hoy. Si alguien te dice que los bonos están por desaparecer por decreto, está confundiendo un proyecto con un reglamento.

Las nueve casas de apuestas con bono de bienvenida, comparadas por lo que cuesta cobrarlas

Todas las marcas de esta comparación operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, tramitado por la Dirección General de Juegos y Sorteos y otorgado a un permisionario. Todas tienen la misma estructura legal, así que la estructura no sirve para elegirlas. Lo que sirve es lo de abajo: qué anuncia cada casa y qué producto tiene detrás.

Conviene aclarar una cosa sobre el estado del permiso. La lista oficial de permisos de la Dirección General no puede abrirse, así que cada número viene de la compilación de un sitio de comparación o del propio pie de página de la marca, y se marca como lo que es: según la fuente, sin confirmación oficial. Algunas compilaciones se contradicen entre sí, y donde eso ocurre no se imprime número.

Marca Estado del permiso según la fuente citada (no confirmado oficialmente) Lo que la propia ficha de la marca dice sobre el bono
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación Casas de Apuestas Legales; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito
Pickwin Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso porque las compilaciones se contradicen; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida
Betcris Permiso SEGOB de su permisionario; número no impreso porque el pie de la marca y la tabla del titular difieren; titular: Producciones Móviles Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN
Codere Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación Casas de Apuestas Legales; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. Bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según la compilación Casas de Apuestas Legales; titular: Entretenimientos Naturales Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida
Betway Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Sin datos en su ficha de aplicación sobre el bono de bienvenida

La tabla comparativa presenta una asimetría clara en la visibilidad de las promociones. Los términos y condiciones de cada marca son el único lugar donde eso se puede consultar con certeza.

Donde la información sí está, aparece un patrón interesante. Las dos promociones más grandes, la de Caliente y la de Codere, tienen cantidades iguales en el techo —7,000 pesos— pero estructuras distintas: una duplica el primer depósito hasta ese tope, la otra anuncia un bono de bienvenida de hasta esa cifra. Y la promoción sin depósito más visible del mercado, la de mil pesos de Caliente, es la que tiene el rollover más documentado por las reseñas, diez veces. No es casualidad. Cuanto más fácil es activar una promoción, más caro es cumplirla, porque el rollover es el único mecanismo que tiene la casa para recuperar lo que regaló en la puerta.

Caliente: el permiso más antiguo del grupo y dos promociones en el mismo encabezado

Caliente es la única marca de la lista cuyo número de permiso aparece en su propio pie de página: DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular según las fuentes. Es un detalle chico con consecuencias grandes, porque significa que el dato no depende de una compilación de terceros. De todas las mencionadas aquí, es la que sostiene su estado con la fuente más directa.

En su encabezado se anuncian dos cosas a la vez: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No se aclara en la ficha si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese silencio es un costo real para el apostador. Una promoción que sirve para deportes y casino tiene un valor distinto de una que solo sirve para deportes, y no solo por el margen: el casino suele tener un peso mucho mayor en el cumplimiento del rollover, y quien quiere apostar al futbol puede terminar quemando su bono en una ruleta para cerrar el ciclo.

La cantidad sin depósito es la más visible del mercado mexicano y también la más condicionada. Las reseñas de casas de apuestas le atribuyen un rollover de diez veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra, así que ninguna de esas cifras se puede dar por firme. Con una base de mil pesos y diez veces, el requisito son 10,000 pesos de apuestas y, a boletos de 250 pesos, cuarenta apuestas. Ahí está el precio de la promoción más anunciada del país.

El producto detrás es sólido y está bien documentado en su propia aplicación. La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo es, para quien apuesta en partido, más valiosa que cualquier bono: ver el partido mientras se decide una apuesta en vivo cambia la calidad de la decisión.

El veredicto de esta casa depende de qué promoción tomes, porque son dos productos distintos con el mismo logotipo. Quien tenga mil pesos disponibles y quiera probar la plataforma sin arriesgar capital encontrará en la oferta sin depósito una puerta de entrada barata, siempre que acepte que el ciclo de apuestas es largo y que el reloj corre. Quien deposite esperando la duplicación hasta 7,000 pesos está comprando un compromiso mayor: más saldo promocional, más rollover sobre una base que la página no aclara, y una cantidad de apuestas que puede superar con holgura su volumen normal de un mes. La falta de claridad sobre si la promoción cubre solo deportes me parece el defecto más serio del anuncio, y no porque oculte algo, sino porque deja al apostador sin saber qué está aceptando.

Codere: hasta 7,000 MXN y una vitrina de producto que sí aguanta

Codere México es la otra marca de la lista con una cantidad de bienvenida publicada en su propia ficha de aplicación: un bono de hasta 7,000 MXN. La cifra habla de un techo alcanzable solo con un depósito importante, y la ficha no publica el multiplicador que la acompaña. Ese es el hueco más caro de la promoción, porque sin el multiplicador no hay forma de estimar el volumen de apuestas necesario, y con un techo de siete mil pesos el costo esperado puede escalar rápido.

El permiso, según Apuestas-legales.com.mx, son dos números: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. Dos permisos en lugar de uno es una señal de operación con varias autorizaciones detrás, algo habitual en un permisionario que maneja más de una marca.

El producto es el más completo de la lista en términos de catálogo. Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes no es una cifra de catálogo vacío: es la diferencia entre encontrar mercado en una final de tenis de un torneo menor o quedarte sin nada que apostar cuando el futbol se detiene. Los momios mejorados y las apuestas gratis son dos mecanismos separados, y conviene no confundirlos: un momio mejorado sube el precio de una apuesta concreta, mientras que una apuesta gratis es saldo promocional con su propia regla de liberación.

Sobre los pagos, la ficha menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, que cubren los tres caminos habituales del mercado mexicano: tarjeta para quien tiene cuenta bancaria, transferencia para quien quiere velocidad y efectivo en tienda para quien no quiere mezclar el banco con la apuesta. OXXO merece una advertencia aparte: depositar en efectivo complica la trazabilidad del origen de fondos cuando la casa pide verificación de identidad para un retiro grande.

La declaración de juego responsable de esta casa es la más explícita del grupo: la ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La política de cierre de cuenta es la parte que importa, porque es la única salida documentada dentro de la propia aplicación.

El veredicto, aquí, se decide por el tamaño del depósito. Un bono de hasta siete mil pesos solo se cobra completo depositando en serio, y quien deposita en serio es quien más sufre una base de rollover no publicada. Para quien va a apostar ese volumen de todas formas y quiere un catálogo ancho con estadísticas en vivo, la combinación funciona. Para quien buscaba una cantidad modesta con reglas simples, el techo de siete mil es una puerta que no necesita abrir: la promoción premia el compromiso grande y castiga al curioso.

Playdoit: mil pesos con dos descripciones incompatibles

Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y luego se contradice. En un apartado de su ficha lo describe con primer depósito; en otro, sin depósito. Las condiciones no son claras, y esa frase no es un tecnicismo legal: es la descripción exacta de lo que un apostador encuentra cuando abre la aplicación.

El permiso, según casasdeapuestaslegales.mx, es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular. El número es de 2005, lo que sitúa la autorización entre las más antiguas de la lista, aunque la antigüedad del permiso no dice nada sobre la calidad de la promoción.

La contradicción tiene un efecto medible sobre el valor. Si la promoción es sin depósito, el apostador no arriesga capital y la cantidad es cien por ciento promocional. Si es con primer depósito, arriesga mil pesos propios para desbloquear un bono que, como todos, se libera apostando. La diferencia entre los dos escenarios es de mil pesos de capital propio, y la ficha no permite saber cuál aplica.

Hay una lectura más amable de la contradicción, y conviene darla aunque no la salve: puede tratarse de dos promociones distintas que la ficha mezcló, una sin depósito para cuentas nuevas y otra de primer depósito. Si es así, la cantidad de las dos sería parecida y el efecto sería menor. Pero eso es una hipótesis que el texto no confirma, y una comparación seria no puede construir el veredicto sobre una hipótesis.

El veredicto se escribe solo. Esta es la casa de la lista cuya promoción menos se puede evaluar antes de registrarse, porque lo que hace falta saber está descrito de dos maneras que se excluyen. Eso no la convierte en mala opción, y de hecho mil pesos es una cantidad pequeña en cualquiera de las dos versiones. Convierte el requisito de leer los términos completos en la aplicación, dentro de la cuenta y antes del primer depósito, en una obligación y no en una recomendación.

1xBet: la aplicación con más mercados y una sociedad que no coincide

1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Cinco disciplinas enumeradas junto a los esports no describen un catálogo estrecho, y la combinación de transmisión en vivo con apuestas en vivo es la que más valor práctico tiene para quien sigue los partidos.

El permiso, según la compilación Casas de Apuestas Legales, es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular. Aquí hay un detalle que merece estar en la página y no en una nota al pie: la misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Dos nombres societarios en dos sitios distintos para el mismo producto es exactamente el tipo de dato que un apostador debería poder aclarar antes de depositar, y en México, sin lista oficial consultable, la manera de hacerlo es preguntar directamente a la casa qué permisionario respalda la operación.

Sobre el bono de bienvenida, la ficha menciona que existe y no publica cifra. Eso deja el cálculo fuera de alcance, pero no deja el juicio fuera de alcance: una promoción de bienvenida anunciada sin cantidad en la ficha es, casi siempre, una promoción cuyo valor real depende de cuánto deposites.

El producto es la razón por la que esta casa aparece en la lista. Un apostador que sigue UFC y esports encuentra aquí mercados que otras plataformas mexicanas tratan de forma marginal, y las estadísticas de esos deportes valen tanto como el momio. El programa de lealtad y las promociones de temporada completan una oferta que vive más de la recurrencia que del regalo de entrada.

El veredicto tiene que ver con la disciplina del jugador más que con la promoción. Quien va a apostar esports o artes marciales mixtas de forma habitual encontrará aquí la oferta más profunda, y el bono de bienvenida, sea cual sea, es un extra secundario frente a eso. Quien llegue atraído únicamente por una cantidad promocional grande está comprando a ciegas: la ficha no publica la cifra y la estructura societaria de la aplicación no coincide con la del titular nombrado, dos cosas que conviene resolver por escrito antes de poner dinero.

Betway: 2,000 eventos por semana y un club que reparte apuestas gratis

Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. La cifra de eventos semanales es, de lejos, la más concreta de las que cualquiera de estas nueve casas publica sobre su propio producto, y no es un adorno: quien apuesta fuera del futbol de fin de semana sabe que el problema no es el momio, es no tener mercado el martes.

El permiso, según casasdeapuestaslegales.mx, es 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. El titular es un permisionario de frontón, una de las figuras que el Reglamento asocia a los permisos complementarios de apuestas remotas. Es un dato útil para entender de dónde viene la autorización de una marca que opera en línea.

Los dos niveles de momio mejorado, “Super” y “Ultra”, funcionan como el resto de los aumentos de precio: suben el momio de un evento concreto y no del catálogo entero, así que su valor depende de cuánto coincida con lo que ya pensabas apostar. El club con apuestas gratis semanales es un mecanismo de retención, no de bienvenida, y por eso conviene mirarlo como lo que es: un flujo de saldo promocional que se acumula con la actividad, con sus propias condiciones de liberación, y que para un apostador constante puede valer más en un año que cualquier bono de entrada.

Sobre el bono de bienvenida, la ficha no publica cifra. Con la estructura que tiene esta casa —producto ancho, programa de recurrencia—, el hueco importa menos que en otras: quien se registre por el catálogo difícilmente perderá por la promoción.

El veredicto de esta casa es el de la constancia. El club semanal premia a quien apuesta todas las semanas, y las 2,000 canchas de eventos por semana son una promesa verificable en la aplicación. Quien busca el bono de bienvenida más grande del mercado no lo va a encontrar aquí anunciado, y quien apuesta todo el año probablemente termine cobrando más por el club que por cualquier promoción de entrada.

Novibet: un permiso de 2020 y una ficha que no habla del bono

Novibet es una de las marcas con permiso más reciente de la lista: DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Un número de 2020 describe una autorización joven en un mercado donde varias de las casas que aparecen arriba operan con permisos de la década pasada.

Su ficha de aplicación no publica una cantidad de bono de bienvenida. Tampoco describe un catálogo de producto en los términos de las demás: no hay cifra de deportes, no hay lista de disciplinas, no hay mención de transmisión en vivo. Lo que queda para juzgar es el permiso y la estructura, y eso no alcanza para preferirla sobre una casa con oferta documentada.

Aquí la lectura más útil es la de la comprobación. Una marca joven, con permiso reciente y sin cifras publicadas en su ficha, es un caso donde la verificación tiene que hacerse desde dentro: abrir cuenta, revisar los términos de la promoción si existe y confirmar que la cantidad, el multiplicador y el plazo estén escritos antes de depositar. Esa paciencia es el precio de entrada.

El veredicto no es negativo; es neutro y hay que decirlo con esas palabras. Sin una oferta de bienvenida publicada ni un catálogo descrito, Novibet compite aquí con un permiso y poco más, y un apostador que compara promociones no tiene material para elegirla. Su lugar en esta comparación es el de la marca que podría ser razonable y que hoy no da elementos para afirmarlo.

Pickwin: permiso sin número y una compilación que se contradice

Pickwin tiene un problema de papeleo que no es suyo. Su permiso, según las fuentes, pertenece a Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora como titular, y el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen: el número que da una de ellas es el que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Cuando dos compilaciones de terceros no coinciden, imprimir una de las dos sería elegir al azar.

Ese detalle tiene una lectura que conviene poner por delante. El titular que las fuentes nombran para Pickwin es el mismo que aparece detrás de Betcris, lo que apunta a un permisionario que opera más de una marca en línea. Es un patrón conocido en este mercado y no una irregularidad.

Sobre el bono de bienvenida, la ficha de aplicación de Pickwin no publica cifra. El producto tampoco queda descrito en la propia ficha en los términos de las otras casas.

El veredicto aquí es casi todo papeleo, y ese es precisamente el punto. Con un permiso cuyo número no puede imprimirse por contradicción entre fuentes, lo mínimo que un apostador debería hacer antes de depositar es pedir a la casa, por escrito, el número de permiso y el nombre del permisionario que respalda la operación. Un mercado sin lista oficial consultable convierte ese correo en la única verificación posible, y quien no lo haga está confiando en la publicidad de la marca.

Strendus: tres permisos, dos titulares posibles y ninguna cifra

Strendus aparece con tres permisos en las compilaciones: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx. El titular cambia según la fuente, y las opciones que se nombran son Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres números de permiso y dos posibles titulares en una sola marca es la mejor ilustración de por qué esta página marca cada autorización como no confirmada oficialmente.

Tres permisos pueden ser una señal de operación amplia, con autorizaciones para distintas salas o distintos productos. También pueden ser el rastro de una historia societaria con cambios de titular. Desde fuera no hay manera de distinguirlo, y la distinción importa poco para el apostador mientras el permiso esté vigente y el titular responda.

Su ficha de aplicación no publica una cantidad de bono de bienvenida.

El veredicto es corto, porque el material es corto: sin cifra de promoción publicada y con un titular que varía según quién compile el dato, lo que queda es el permiso múltiple y la expectativa de que la casa aclare, en sus propios términos, qué cubre cada autorización. Para el apostador que compara bonos, Strendus no ofrece hoy nada con qué entrar a la comparación por la puerta del bono.

Betcris: la advertencia más explícita del grupo y un bono sin cifra

Betcris pone en su pie de página la fórmula más completa de juego responsable de estas nueve casas: dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La última frase es la que más vale, porque una prohibición de uso y una promesa de no dirigirse a menores son dos cosas distintas, y la segunda es una restricción comercial voluntaria.

El permiso, según las fuentes, es de su permisionario, con Producciones Móviles como titular. El número no se imprime porque el pie de página de la propia marca y la tabla del titular muestran números diferentes. Otra vez el mismo problema: cuando la propia casa y las tablas de terceros no coinciden, la única cifra que se puede escribir es la del conflicto.

Su ficha de aplicación no publica una cantidad de bono de bienvenida.

El veredicto se sostiene sobre lo que sí está publicado. Esta es, junto con Caliente y Codere, la casa de la lista que más espacio dedica a declarar su política de protección al menor y de conducta responsable, y esa declaración es verificable en su propio sitio. En el terreno del bono, en cambio, no hay cifra y no hay comparación posible. Quien valore más una postura explícita de juego responsable anunciada por la casa encontrará aquí el ejemplo más claro; quien esté buscando una promoción con condiciones publicadas tendrá que buscarla en los términos de la cuenta, no en la vitrina.

La normativa mexicana detrás de cada bono

Aquí está el marco completo que sostiene todo lo anterior, y conviene leerlo con la misma atención que las cifras de las promociones, porque determina qué protección tienes y qué no cuando algo sale mal.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Según el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Secretaría interpreta y aplica la ley en el terreno administrativo, mientras la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos de sanción. La ley es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y deja en pie solo los que autoriza expresamente; la Secretaría otorga los permisos e inspecciona, en los términos del artículo 7; el artículo 8 permite cerrar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que los locales estén cerca de escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios.

El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 añade la pieza que más pesa en la práctica. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y fija la competencia federal. El artículo 2 prohíbe todo lo que no está expresamente previsto. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal concedido a un permisionario. Ese segundo artículo es el que explica por qué los bonos existen sin una ley que los regule: en un sistema donde se prohíbe lo no previsto, la ausencia de una regla sobre bonos no impide la promoción, la deja sin marco.

Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles, por el artículo 31; y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir garantía, conforme al artículo 29.

Ninguna norma menciona el juego en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener una licencia digital propia, sino que van colgados de un permiso físico autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, cosa que ya vimos con Producciones Móviles. La palabra exacta es permiso, nunca licencia.

Sobre el registro público, hay que ser claro: no se pudo abrir una lista oficial de permisos. La Dirección General dice publicar un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes, con 136 en uno y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso esta página no cita ninguna cifra de mercado y no imprime ningún número de permiso como oficial.

La reforma está en el aire, y en el aire se queda. La Secretaría terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.

Qué se puede apostar y con qué condiciones

Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados, lo que no significa que estén prohibidos: significa que no hay una norma específica.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con la figura del cruce de apuestas, en la que los menores nunca pueden participar, según el artículo 5. Una casa de intercambio de apuestas no tiene previsión normativa, y por eso esta página no afirma que exista un exchange mexicano. No se encontraron restricciones sobre eventos como ligas menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, por su artículo 1.

Edad, identidad y protección

El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las zonas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. El 18 años que ves en cada página viene de las casas, no de una cifra estatutaria, y conviene no confundir voluntad comercial con obligación legal.

Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque la actividad de apuestas está considerada vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos concretos que se exigen no están establecidos en la ley, y esa indefinición es la razón por la que un retiro grande puede tardar más de lo previsto.

No hay registro nacional de autoexclusión. Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— son lo que cada casa lista en su propia ficha. No existe un límite estatutario de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal en el marco revisado. La publicidad muestra la clave del permiso y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario.

Dinero, premios y retenciones

Ninguna norma cubre los pagos de apuestas. Los métodos que aparecen en las páginas y pies de página de las casas —tarjetas, transferencia SPEI, vouchers en tienda como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador y el operador emite un CFDI de retenciones para los premios gravados. Las criptomonedas en marcas con permiso no están establecidas.

Los premios sí tienen reglas fiscales, y son del jugador. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, con cerca del 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Aquí conviene una precisión que nadie da en las páginas promocionales. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición correcta es la de consultar a un contador o asesor fiscal. Nadie debería asumir que un premio ganado en un sitio sin permiso es libre de impuesto, ni que está gravado como los demás.

El IEPS del operador es la pieza que explica el rediseño de los bonos. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes eran 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Sobre la base del impuesto hay que ser exacto y quedarse corto: el texto revisado dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y esta página no afirma que sea ni “50 % de lo apostado” ni “de la ganancia bruta”. Y el IEPS de los estados varía: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Permisos, bloqueos y lo que pasa cuando algo se cae

El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no expresamente permitido, y el artículo 8 de la ley faculta a la Secretaría para cerrar locales no autorizados. La Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso; una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal no está establecida.

La cronología de 2025 y 2026 conviene darla con fechas, porque el estado cambia y una afirmación sin fecha envejece mal. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Unos 20 casinos físicos cerraron en 2026.

La conclusión práctica de esa cronología es la que importa para un bono. Una marca con permiso aporta un domicilio legal en México, un permiso de la Secretaría, controles de identidad y prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando hay premio gravado. Una marca offshore no aporta nada de eso, y los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, como muestran los casos de 2025 y 2026. Que apostar en un sitio sin permiso no tenga una multa o un delito establecido para el jugador no cambia la ecuación: lo que pierdes no es una licencia, es el acceso a tu dinero.

Dos detalles cierran el cuadro. No hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, así que ni la marca con permiso ni el sitio offshore ofrecen esa red. Y las páginas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, por muchos logotipos de regulación que exhiban.

Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida en México

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones reales?

Es saldo promocional que se convierte en dinero retirable tras cumplir requisitos de apuesta. Las condiciones viven en los términos y condiciones de la cuenta, no en la publicidad. La ficha de Playdoit, por ejemplo, describe la misma cantidad con primer depósito en un apartado y sin depósito en otro, así que hay que leerlos completos antes de depositar.

¿Qué son el rollover y el momio mínimo y cómo cambian el costo del bono?

El rollover es el multiplicador que se aplica a una base, que puede ser el bono o el bono más el depósito; mil pesos a diez veces son 10,000 pesos de apuestas. El momio mínimo es el precio por debajo del cual ninguna apuesta cuenta para el rollover. Un mamio de 1,40 no mueve el requisito si el mínimo es 1,80.

¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su propia cantidad junto con la ganancia?

Porque el capital de esa apuesta nunca fue tuyo. La casa solo entrega la ganancia si el boleto entra, no la cantidad apostada. Cien pesos a un momio de 2,00 te dejan cien, no doscientos. Conviene elegir dónde puede pagar mejor, no el momio más llamativo.

¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir, así que los números que circulan vienen de compilaciones o del pie de página de la marca. Lo práctico es pedir por escrito el número de permiso y el nombre del permisionario, y desconfiar de la palabra licencia: en México se trata de un permiso.

¿Los premios de las apuestas pagan impuesto en México y quién lo retiene?

La casa retiene. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese porcentaje. La Ciudad de México tiene un 6 % estatal, cerca de 7 % en total. El tratamiento de premios de sitios sin permiso debe consultarse con un contador.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una cuenta de apuestas mexicana?

Se configuran dentro de la cuenta. No existe un límite estatutario ni un registro nacional de autoexclusión: el Reglamento fija la edad y la protección de menores, no cifras de gasto. El tope que pongas es un ajuste de la plataforma, modificable por ti mismo, así que vale más como recordatorio que como barrera.

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