Las mejores casas de apuestas online de 2026 y el precio real de cada oferta

Updated noviembre 2026
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Tres balones de deportes distintos alineados uno junto a otro sobre una banca de madera

La pregunta llega casi siempre en la misma forma: cuál es la mejor casa de apuestas online que se puede usar en México. La respuesta honesta empieza por algo que casi ninguna reseña dice en la primera línea: el precio ya está puesto antes de que elijas marca. En un mercado de dos resultados con momios de 1.90 por lado, se paga cerca de 95 %, y la casa se queda con el resto. Todo lo que viene después —bonos de bienvenida, apuestas gratis, momios “mejorados”— se negocia contra ese pedazo que la casa ya apartó.

En los momios variables (totalizador o parimutuel) los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento.

México añade una capa que no aparece en los comparadores en inglés. No hay licencia de apuestas online. Hay permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas, y autoriza solo lo que el Estado concede expresamente; el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado con la misma lógica: lo que no está previsto, está prohibido. Cada marca que aparece aquí opera bajo el permiso de un permisionario con local físico. Ese detalle decide cosas muy concretas para quien pone dinero.

Datos actualizados al noviembre 5, 2026; los números de permiso se contrastaron con lo que cada marca publica en su propio pie de página y con compilaciones públicas, porque el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

Lo primero que cuesta dinero: el juego responsable y los límites que no existen

Conviene empezar por aquí y no por el bono. Un bono es dinero; un límite es la vía por la que dejas de perderlo. En México esa vía depende casi por completo de lo que cada casa quiera ofrecer, y ese es un costo real para el apostador.

evaluación de las herramientas de control que ofrece cada marca

El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, impide que menores de edad entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el “cruce de apuestas”, pero no fija ninguna edad numérica. El número 18+ viene de las marcas, no de la ley. Codere lo declara en la ficha de su aplicación para México y añade avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx dice que las apuestas están prohibidas para menores de edad, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. La app Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, también se limita a mayores de 18 años. Es exactamente el mismo texto de buenas intenciones en todas partes, y ninguna pone el número en un marco legal, porque no existe.

Lo que no existe, más importante, es un registro nacional de autoexclusión. En un mercado con licencia suele haber una lista a la que un apostador se inscribe una vez y que obliga a todos los operadores regulados. En México no la hay. Si alguien quiere cerrarse el acceso, tiene que hacerlo marca por marca, con herramientas internas: pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria dentro de cada plataforma. Eso es lo que las aplicaciones listan en sus propias fichas, y es todo lo que hay. Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.

Vale la pena leer esa ausencia con precisión, porque se confunde mucho. No es que las casas estén obligadas a un mínimo y lo escondan. Es que el tope lo pone el apostador mismo, si lo pone. Un apostador que apuesta 1,000 pesos cada domingo y no toca ninguna configuración puede seguir haciéndolo indefinidamente, en la misma plataforma, sin que nada del sistema lo interrumpa.

cuánto cuesta la verificación y por qué el KYC es una obligación, no un estorbo

La verificación de identidad —lo que aquí se llama KYC— aparece como un trámite largo antes del primer retiro y como una molestia en cada reseña escrita por alguien que no llegó a cobrar. El marco mexicano la pone del lado del operador y no del lado del apostador: las casas verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exigidos no están fijados en la ley, así que cada marca arma su propia lista.

El costo para el lector es de tiempo, no de dinero, y tiene una consecuencia práctica: un retiro que llega a una cuenta a nombre del jugador es el resultado de ese trámite. Una cuenta a nombre de un tercero no la sostiene ningún operador serio, y una casa que prometa depositar a nombre de alguien más está prometiendo algo que su propia normativa interna contradice.

la retención sobre los premios, que sí sale del bolsillo del ganador

Aquí el costo deja de ser hipotético. Los premios de sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos para la Ley del Impuesto sobre la Renta. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que da alrededor de 7 % en total. Los premios por encima de 600,000 pesos en un año se reportan en la declaración anual.

Los premios ganados en sitios sin permiso quedan en un terreno distinto: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio pagado por un sitio sin permiso no está establecido. Ahí no hay respuesta de manual; es una consulta a un contador o a un asesor fiscal, y quien afirme lo contrario está inventando.

fundamentos del momio: de dónde sale el porcentaje que la casa se queda

Un momio no es un pronóstico. Es un precio, y como todo precio tiene un margen escondido en su construcción.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
En las apuestas deportivas, el porcentaje de pago se calcula sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma.

el porcentaje de pago se calcula con los inversos de los momios

El porcentaje de pago de un mercado indica qué parte de lo apostado vuelve a los jugadores en forma de premios. Se obtiene sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1.25, 5.00 y 10.00 el resultado es aproximadamente 90.91 %. Es la misma cuenta que hace una casa cuando arma su libro, y sirve igual para destaparlo.

Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago cercano a 90 % en mercados de dos resultados posibles, como el tenis, y alrededor de 85 % en mercados de tres, como el fútbol. Ese 15 % del fútbol no se anuncia en ninguna parte; vive dentro del momio.

El ejemplo que mejor lo muestra es un mercado de dos resultados con momio de 1.95 por lado: el pago ronda 97.5 % y el margen de la casa es de aproximadamente 2.5 %. Sube el momio a 1.80 por lado y el margen se dispara a cerca de 10 %. Nada cambió en el partido. Cambió el precio que te dieron.

cálculo del margen en un mercado parejo de 1.90 / 1.90

Tomemos un mercado de dos resultados, de ejemplo, con 1.90 en cada lado. Los inversos son 0.52632 y 0.52632; su suma da 1.05263. Dividiendo 1 entre esa suma, el pago queda en torno a 95 %, y el margen de la casa es de aproximadamente 5 %. La cifra viene acompañada de su condición: es el margen de ese mercado concreto, en ese momento concreto del momio, y no una tasa que la casa aplique a todo su catálogo. Un mercado de tres resultados cargado al favorito, un hándicap asiático o un total de goles pueden estar por encima o por debajo; el mismo 1.90 visto en otro partido no describe el mismo costo.

Ahí está la razón por la que la comparación entre casas se vuelve aburrida y útil a la vez: la diferencia entre la primera y la novena marca de esta lista rara vez pasa de unos pocos puntos porcentuales de pago. Lo que sí cambia de una marca a otra es todo lo demás —el rollover, el momio mínimo que cuenta, la fecha límite, el tope de la ganancia—, y eso mueve mucho más dinero que el margen del mercado.

Conviene además distinguir dos formas de momio que se usan en el país. En los momios fijos la casa fija el precio y actúa como contraparte del apostador: el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Es el modelo de todas las marcas revisadas aquí. En los momios variables, también llamados totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio solo se conoce después del evento; la parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. Si alguien te ofrece “el mejor momio del mercado” sin decirte de qué modelo habla, la frase no significa nada.

Queda una consecuencia práctica que casi nadie escribe: la probabilidad implícita de un momio decimal es simplemente su inverso. 1.01 equivale a 99.01 %, 2.00 a 50.00 % y 4.00 a 25.00 %. Las casas calculan sus precios de modo que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %, y ese excedente —el overround— es su ganancia con un libro equilibrado. Cuando sumes los inversos de un mercado y te dé 1.05, no descubriste un error de la casa. Descubriste su margen.

panorama: nueve marcas, su permiso y lo que cada una declara

Ninguna de las nueve tiene licencia. Todas operan bajo el permiso de un permisionario con local físico, y el número que aparece abajo es el que cada marca o una compilación pública publica, sin confirmación oficial de por medio. La Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse como listado verificable, y el propio Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Mientras eso no exista, cualquier número de permiso en internet es una afirmación de alguien, no un dato del Estado.

Casa de apuestas Permiso SEGOB según la fuente citada (sin confirmación oficial) Lo que la propia marca declara sobre el permiso
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads strendus.mx publica la marca; las compilaciones difieren sobre el titular
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México playdoit.mx publica la marca
Pickwin sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora pickwin.mx publica la marca
1xBet DGJS/0002/2020, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Entretenimientos Naturales el dominio 1xbet.mx no pudo confirmarse; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V.
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. la ficha de su app declara operar con permiso de la SEGOB
Caliente DGG/SP/404/97; operadora del sitio: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. su propio pie de página lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación
Betcris sin número impreso: el pie de su propio sitio y el de la compilación difieren; titular: Producciones Móviles su pie de página muestra un número a nombre de Producciones Móviles, junto con Paradise Riviera Gaming; el sitio lo opera TV Global Enterprises Ltd.
Betway 4184, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. betway.mx publica la marca
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según el portal Casas de Apuestas Legales; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. novibet.mx publica la marca

Dos cosas saltan de la tabla y ninguna es cómoda. La primera es que solo dos de las nueve publican su permiso en un lugar que el apostador pueda ver sin salir de la marca; en el resto el número viaja por compilaciones que se copian entre sí y que se contradicen. La segunda es que dos filas quedan sin número, y no por descuido de esta lista: en Pickwin la compilación que da un número le asigna el que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles, y en Betcris el pie del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden. Cuando dos fuentes se contradicen sobre el mismo número, la única salida honesta es no imprimir ninguno.

Un permiso de la SEGOB tampoco es una etiqueta que se herede automáticamente. El permiso se otorga a un permisionario, es temporal, es intransferible por el artículo 31 del Reglamento, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, conforme al artículo 29. Un permisionario puede operar varias marcas. Todo eso significa que “tener permiso” describe al titular, no al logotipo.

normativa: qué protege un permiso mexicano y qué no

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El artículo 2 del Reglamento le da a la SEGOB la interpretación y aplicación administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol.

La ley de fondo es de 1947 y no menciona internet en ningún artículo. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y permite solo lo autorizado expresamente. La SEGOB otorga permisos e inspecciona, según su artículo 7; su artículo 8 la faculta a clausurar establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un local esté cerca de escuelas o centros de trabajo; y el artículo 10 obliga a estados y municipios a cooperar. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 reafirma en su artículo 1 que la materia es federal, salvo la Lotería Nacional, y en su artículo 2 que la actividad no prevista expresamente está prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Los tipos de permiso que importan aquí son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, del artículo 28. Quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza, según el artículo 29. Y el permiso no se puede transferir, por el artículo 31.

por qué ninguna marca tiene licencia digital y qué implica para el apostador

No hay un solo artículo que nombre las apuestas online. La práctica que se reporta es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital independiente y queda amarrado al permiso de un titular con operación física; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y una sola persona permisionaria opera varias marcas. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y la diferencia no es de vocabulario fino: describe a quién se le puede reclamar.

La consecuencia práctica es la que menos se escribe. Un permiso mexicano no es un seguro de pago. Lo que sí trae un titular con permiso es un domicilio legal en México, un registro ante la SEGOB, controles de identificación y antilavado, y la posibilidad de recibir un CFDI de retenciones por premios gravados. Lo que no trae, en ningún caso, es un registro nacional de autoexclusión ni un fondo de compensación.

apuestas en vivo, sorteos y la frontera de lo previsto

El Reglamento no dedica un artículo propio a las apuestas en vivo, a los deportes virtuales ni a los esports; tampoco a tipos de apuesta específicos. Eso no los vuelve libres: la regla de cierre del artículo 2 los alcanza por defecto, y su cobertura real depende de lo que cada centro de apuestas remotas tenga autorizado. Tampoco se encontró ninguna disposición sobre una bolsa de apuestas entre usuarios, así que aquí no se afirma que exista una en México.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí tienen su sede propia: se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas”, y los menores de edad no pueden participar nunca en él, por el artículo 5. Los eventos restringidos —ligas de menores, divisiones inferiores— no aparecen en ninguna disposición revisada.

La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento desde su artículo 1, así que cualquier comparación entre un sorteo y una apuesta deportiva empieza en dos marcos distintos.

vigilancia en 2025 y 2026, y por qué el estado se escribe con fecha

Este es el punto donde una reseña sin fecha envejece peor que un momio.

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas), quedaron deshabilitadas. Betano siguió bloqueada desde noviembre de 2025 por ese congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo, no operar. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Ese es el registro completo, con sus fechas, y ninguna de esas marcas aparece como opción activa en esta página por la misma razón: el estado cambia entre resoluciones y nadie puede escribir hoy, con honestidad, que tal sitio está abierto o cerrado. Lo que sí se puede afirmar es lo que pasa con el dinero cuando una plataforma queda inhabilitada. Los saldos pueden quedar congelados, y un saldo congelado no se reclama en una casa de apuestas: se reclama, si se reclama, en un expediente.

Sobre la facultad de bloquear, la SEGOB ha reforzado su poder para tumbar dominios y aplicaciones sin permiso, y fuera del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida una base legal distinta para bloquear sitios de apuestas. En 2026 se cerraron alrededor de veinte casinos físicos.

Falta el punto que la mayoría de las reseñas exagera en las dos direcciones. No está establecida ni una multa ni un delito para el apostador que apuesta en un sitio sin permiso. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y eso es un hecho, no una acusación. La zona offshore se describe como desprotegida, sin nombre de marca de por medio y sin detalle de métodos de depósito o bonos, porque lo que caracteriza a esa zona es precisamente la ausencia de un marco local al que recurrir.

El costo que sí se mueve: impuestos, retiros y los tres filtros de todo bono

Antes de entrar a las marcas conviene fijar el precio de fondo, porque es idéntico para las nueve.

el IEPS del 50 % y de quién es la factura

El impuesto especial sobre producción y servicios alcanza, en el artículo 2, fracción II, inciso B) de su ley, a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con una tasa de 50 % reformada en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

La base no está establecida con claridad. El texto legal habla solo de “valor de la actividad”; la prensa dice “monto total apostado”. Y el impuesto es del operador, no del apostador: no aparece como una línea en el boleto. Aparece, eso sí, en el catálogo. Después del alza del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del costo, y aun así hay un límite a lo que se puede absorber sin tocar el momio.

El impuesto del jugador es otro y ya quedó dicho: la retención de ISR sobre premios, con su 1 % y su 21 % según lo que haga el estado, y el 6 % de la Ciudad de México sobre premios.

el bono de bienvenida gratis que nunca es gratis

“Bono sin depósito” es la frase más generosa del sector y la que menos significa. Hay tres filtros entre el anuncio y el dinero disponible, y los tres son negociables.

El primero es el rollover, que aquí se llama requisitos de apuesta. Es el múltiplo del monto del bono —o del bono más el depósito, según lo fije cada casa— que hay que apostar antes de poder retirar. Un rollover de 10x sobre un bono de 1,000 pesos exige 10,000 pesos en apuestas, y esos 10,000 pesos no se apuestan una vez: se reparten en muchos boletos. Solo cuentan las apuestas que cumplen el momio mínimo que la casa fije; una apuesta por debajo de ese mínimo es dinero movido que no avanza nada. Y el reloj corre: las promociones llevan fecha límite, y un saldo de bono que expira se convierte en cero, no en saldo.

El segundo filtro es el momio mínimo, y es el que más se subestima. La tentación es cumplir el rollover con apuestas seguras de momio bajo, tipo 1.10, que casi siempre se resuelven a favor. El resultado es que el rollover se queda exactamente donde estaba, porque esas apuestas no cuentan.

El tercero es el tope de la ganancia. Una apuesta gratis que rinde 5,000 pesos puede pagar solo 2,000 si ahí está el techo, y ese techo no suele estar en el anuncio. La apuesta gratis, por cierto, tiene una mecánica propia que mucha gente descubre tarde: en la apuesta gratis el monto del boleto normalmente no vuelve con el acierto, solo la ganancia. Un boleto de 500 pesos de apuesta gratis a momio 2.00 no devuelve 1,000; devuelve 500, y el otro 500 era la apuesta gratis, no tu dinero.

El costo de todo esto, medido como un promedio y no como una promesa, sale de un cálculo sencillo. Si el rollover exige mover 10,000 pesos en un mercado cuyo pago ronda 95 % —o sea, con un margen de la casa cercano al 5 %—, el costo esperado de cumplirlo es de alrededor de 500 pesos, siempre que todo se apueste al mismo margen y que las apuestas cumplan el momio mínimo. Ese número es un promedio sobre muchos boletos, no un resultado garantizado para ninguno: describe lo que este tipo de oferta cuesta en promedio, y no cuánto vas a ganar ni cuánto vas a perder en tu caso.

Puestos los tres filtros lado a lado, una oferta “sin depósito” de 1,000 pesos puede valer menos en la práctica que un bono de 500 con un rollover corto y sin tope de ganancia. La generosidad del anuncio y la generosidad del resultado no se parecen.

Las nueve casas de apuestas, una por una

Strendus: la marca que menos publica y por eso la que más hay que leer

Strendus aparece con tres números de permiso en las compilaciones —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, todos atribuidos a la SEGOB, y con un titular que las propias compilaciones no logran ponerse de acuerdo en nombrar: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. La marca no resuelve la duda en un lugar que el apostador pueda ver sin salir del sitio.

Ese desorden no es un detalle administrativo sin consecuencias. Un apostador que quiera reclamar algo tiene que saber a qué persona jurídica le está comprando, y con tres números y dos titulares posibles la respuesta no está en ninguna parte del sitio. La marca paga ese descuido en la primera pregunta relevante.

Para el lector que quiere una plataforma sin sorpresas de posicionamiento, Strendus cumple con lo básico: opera, acepta apuestas deportivas y está en el aire. Para el que necesita certeza antes de depositar, el punto de partida no está en la marca.

Playdoit: el permiso más antiguo de la lista

Playdoit declara el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México. Si el número es correcto, es el más viejo del grupo, con la estructura formal de un centro de apuestas remotas que lleva dos décadas funcionando.

La antigüedad de un número no dice nada sobre el momio, y aquí conviene no confundir las dos cosas. Un permiso de 2005 no hace que el mercado de un partido pague más. Lo que sí indica es una menor probabilidad de sorpresas societarias: un titular que lleva tanto tiempo en el negocio suele tener su estructura asentada.

El juicio es sobrio: una marca de base sólida para quien apuesta deportes a diario y valora la continuidad por encima del bono llamativo. No es la casa que va a inventar la promoción del año.

Pickwin: cuando dos fuentes se contradicen, no hay número

Pickwin es el caso más incómodo de la comparación, y lo es por una razón que no tiene que ver con su producto. Las compilaciones se contradicen: una le da un número, otra le asigna el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER que el pie de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Con dos fuentes peleando por el mismo número, esta página no imprime ninguno.

No imprimir un número no es lo mismo que no tener permiso. Es reconocer que el dato disponible no alcanza, y el lector merece saber que el problema existe en la fuente y no en la pregunta.

Si el titular coincide con el de Betcris —que es lo que el número en disputa sugiere—, Pickwin sería una marca de la misma casa operadora bajo otro logotipo, algo que el Reglamento permite: un permisionario puede operar varias marcas. Esa posibilidad cambia poco la experiencia de apostar. Cambia mucho la lectura de cuántas casas de apuestas independientes hay realmente en el mercado mexicano.

1xBet: el permiso existe en el papel y la identidad no cuadra

1xBet aparece con el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales. La misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la que aparece como titular. Eso es lo que hay, y es bastante.

La discrepancia entre el titular del permiso y la empresa que publica la app es el tipo de detalle que un apostador descubre justo cuando necesita cobrar. Una reclamación se dirige contra una persona jurídica concreta; si el permiso está a nombre de una y la aplicación la publica otra, la ruta no está clara.

La marca tiene un catálogo amplio y es popular entre apostadores que buscan mercados raros. Para este contexto, sin embargo, la identidad societaria difusa obliga a leer sus términos completos antes de depositar, y no después.

Codere: la marca que declara su permiso donde el lector lo ve

Codere presenta dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México). Lo distinto no es el número: es que la ficha de su aplicación para México declara operar con permiso de la SEGOB y lo dice en un lugar que el apostador encuentra sin buscar.

Ese detalle vale más de lo que parece en un mercado donde siete de nueve marcas dejan el número al arbitrio de un tercero. No es un argumento sobre la calidad de los momios ni prueba que la casa pague mejor. Es una decisión de transparencia, y una casa que comunica su permiso en su propio canal tiene menos margen para sorprender al lector después.

La misma ficha limita el uso a mayores de 18 años, incluye avisos de juego responsable y menciona políticas de cierre de cuenta, lo que da al apostador herramientas internas —no un registro nacional— para detenerse. Para alguien que quiere que las reglas estén escritas antes de empezar, es un punto a favor concreto.

Caliente: la casa que anuncia más y publica la letra pequeña de su permiso

Caliente muestra su permiso DGG/SP/404/97 en su propio pie de página, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Es una de las dos marcas que ponen el número donde el lector lo ve.

El otro lado de la moneda es la promoción. En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa omisión es exactamente el tipo de silencio que un lector descubre en el momento de cumplir los requisitos de apuesta: un bono usable solo en una parte del catálogo exige apostar en esa parte, y si la parte es el casino, el rollover se cumple en un terreno con otro margen.

La app Caliente Deportes, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, publicada por la misma operadora, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, para mayores de 18 años. Es un producto bien armado en lo funcional.

El juicio se parte en dos según lo que el lector venga a hacer. Quien quiere una app completa con streaming y armado de apuestas propias encuentra aquí lo más desarrollado del grupo. Quien entra por los 7,000 pesos de duplicación debería leer los requisitos de apuesta antes de depositar, porque sin saber el rollover ni el momio mínimo, el monto anunciado no permite calcular nada.

Betcris: el permiso propio que no coincide con la tabla del dueño

Betcris tiene la documentación más densa de la lista y la más contradictoria. Su pie de página muestra el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ahí está el dato que separa a Betcris del resto: convive una estructura mexicana y una licencia europea con fecha de caducidad conocida. La licencia de Malta no protege al apostador mexicano, y el permiso mexicano es el que da el domicilio legal local; ninguna de las dos sustituye a la otra, y presentarlas juntas sin explicar cuál aplica a qué es una confusión habitual en la publicidad del sector.

La contradicción interna vuelve a aparecer: el número que el pie de su propio sitio muestra a nombre de Producciones Móviles es el mismo que una compilación le asigna a Pickwin. Dos marcas, un número, dos titulares posibles. Cuando eso pasa, el número deja de ser un dato útil.

Para el apostador que valora un operador con presencia internacional y documentación publicada, Betcris es una opción con papeles. Para el que necesita saber hoy quién responde por su saldo, la respuesta sigue siendo el permisionario mexicano, y ese es el que está escrito con más detalle que en cualquier otra ficha.

Betway: permiso corto, marca larga

Betway aparece con el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El número es corto, sin el formato largo de año y dependencia que usan casi todos los demás, y esa diferencia de formato vale la pena mirarla: los permisos del Reglamento llevan la clave de la unidad administrativa y el año, y un número sin esa estructura no permite reconstruir de qué tipo de permiso se trata.

La marca tiene un catálogo deportivo amplio y una presencia internacional que no viene de la SEGOB sino de sus otras operaciones. Ninguna de esas licencias extranjeras alcanza al apostador mexicano.

El lector que quiere mercados profundos encuentra aquí una casa con oferta completa. El que quiere ver el número completo en el pie del sitio no lo va a encontrar, porque el número que existe viene de terceros y con un formato que no coincide con el de sus competidores.

Novibet: permiso reciente, producto joven

Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. La clave DCRCA y el año 2020 la sitúan entre las más nuevas de la lista, junto con 1xBet.

Una estructura reciente no es un defecto en sí, pero sí implica menos historia pública: menos años de resolución de disputas, menos registro de cómo trata los retiros y las reclamaciones. En un mercado donde el permiso describe al titular y no al logotipo, esa falta de trayectoria es información.

Es la marca que mejor encaja con un apostador que no busca la plataforma más antigua sino la más ordenada en su catálogo, y que no le da peso al historial del operador en México porque no lo usa como criterio.

Preguntas frecuentes sobre las casas de apuestas en México

¿Cómo sé si una casa de apuestas realmente tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Revise la parte inferior del sitio: una casa que declara su permiso lo pone ahí, como hacen Caliente y Codere. Si no aparece, no existe un listado oficial consultable que lo resuelva por usted. Compare lo que la marca publica con el nombre del permisionario y desconfíe cuando el número solo viva en sitios de terceros.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta a partir de la cantidad apostada y el momio?

El monto apostado se multiplica por el momio decimal: 1,000 pesos a 1.90 devuelven 1,900, de los cuales 900 son ganancia. En un parlay los momios de cada acierto se multiplican entre sí antes de aplicarlos al boleto. El porcentaje de pago de ese mercado se calcula aparte, sumando los inversos de todos los resultados.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas dentro del momio?

Sume los inversos de todos los momios del mercado. Si el resultado pasa de 1, hay margen. Un mercado de dos resultados con 1.90 por lado suma 1.0526, lo que da un pago cercano a 95 % y un margen de aproximadamente 5 %. Con 1.80 por lado, el margen ronda 10 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?

Dentro de cada plataforma, en la sección de juego responsable. No hay un registro nacional de autoexclusión al que inscribirse una vez, así que el límite se configura marca por marca, en cada cuenta, y no queda cubierto en las demás. Fíjelo antes de depositar, no después de una racha.

¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingresos. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal pasa de ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % estatal, alrededor de 7 % en total. El operador emite un CFDI de retenciones.

¿Qué riesgo corre quien apuesta en un sitio sin permiso de la SEGOB?

Ese operador queda fuera del marco federal: no tiene domicilio legal en México, no pasa por los controles antilavado locales y no emite CFDI de retenciones. Si la plataforma es bloqueada, los saldos pueden quedar congelados. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, así que esa protección no aparece al cambiar de sitio.

Si algo queda claro después de recorrer las nueve marcas, es que la pregunta “cuál es la mejor” esconde otra más útil: cuánto cobra cada una por tener tu dinero ahí. El margen de un mercado parejo a 1.90 no depende de la marca; la retención sobre un premio tampoco; el IEPS del 50 % es del operador y no aparece en tu boleto. Lo que sí depende de la marca es la transparencia con que publica su permiso, la claridad de sus requisitos de apuesta y la forma en que trata un retiro. En un mercado sin licencia digital y sin registro nacional de autoexclusión, esas tres cosas son la única protección que el apostador mexicano controla.

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