Apuestas para partidos del Mundial 2026 en México: el precio real de cada boleto
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó: del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos repartidos en 16 sedes. Quien apueste hoy a “los partidos del Mundial” apuesta a otra cosa —a la edición de 2030, a las ligas que siguen, o a los mercados que las casas mexicanas mantienen abiertos— y ese es el primer malentendido que sale caro. El segundo es creer que el momio que se anuncia es el precio al que se compra. No lo es. Entre el momio y el dinero que vuelve hay un margen, y entre el premio y el bolsillo hay una retención. Ninguna de esas dos cosas aparece en el banner de bienvenida.
Bajo el titular de la recaudación, el marco mexicano es el de siempre: la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas salvo los que autoriza expresamente, y el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 prohíbe en su artículo 2 todo lo que no prevé de forma expresa. Las plataformas que operan aquí lo hacen bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario con local físico. La palabra es “permiso”, no “licencia”, y esa distinción no es un capricho de abogados.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los estados de permiso se contrastaron con el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no pudo abrirse para esta revisión y por eso se citan como los declara cada fuente.
Antes de poner un peso: las salvaguardas que sí existen en México
Empecemos por lo que le puede doler al lector si lo ignora. En México no hay un registro nacional de autoexclusión. No existe una lista central donde una persona pida que la dejen fuera y todos los operadores la respeten. Quien hoy se pone un tope de depósito en una casa puede abrir cuenta en la siguiente mañana y apostar sin que nadie lo detenga. Eso es una realidad del mercado mexicano, no un descuido de una marca concreta, y cambia por completo el valor de las herramientas de juego responsable que cada sitio anuncia.

Lo que sí hay son herramientas internas, voluntarias y de cada casa. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La aplicación Caliente Deportes repite el corte de 18 años en su propia descripción. Las aplicaciones de deportes y de casino de Winpot mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Son cuatro formas distintas de decir lo mismo, y ninguna de ellas es un sistema.
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El 18 que aparece en las tiendas de aplicaciones es la política de cada marca, no un número legal. Un lector que quiera saber a qué edad puede apostar en un centro de apuestas remoto no va a encontrar la respuesta en la ley.
Por qué el tope de depósito no es un seguro
La diferencia entre un tope voluntario y uno obligatorio no es de grado; es de naturaleza. Un tope obligatorio ata a la persona en todo el mercado regulado. Uno voluntario la ata solo mientras le apetezca estar atada, en la casa donde lo puso, y se levanta con un par de clics la mayoría de las veces. Y aquí conviene ser concretos sobre lo que cuesta: quien apuesta en un sitio con permiso tiene, al menos, controles de identidad y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Quien apuesta en un sitio sin permiso mexicano no tiene nada de eso, y además puede encontrarse su saldo congelado sin aviso. Ese saldo congelado es el argumento más caro de todos, y no aparece en ninguna comparativa de bonos.

| Herramienta | Dónde vive | Qué alcanza |
|---|---|---|
| Tope de depósito, descansos y autoexclusión voluntaria | En la cuenta de cada casa, según su propia ficha | Solo esa marca |
| Verificación de identidad (KYC) | En el operador, por ser actividad vulnerable frente al lavado de dinero | El alta y las operaciones señaladas |
| Reporte de operaciones a UIF y SAT | En el operador | Transacciones relevantes, no al apostador |
| Registro nacional de autoexclusión | No existe | — |
| Retención de ISR sobre premios | En el pagador del premio | El premio, en el momento de pagarlo |
La autoexclusión es la única de estas herramientas que un apostador pone por voluntad propia y con efecto real sobre su conducta, y es también la más fácil de sortear: basta registrarse con otro correo en otra casa. Contra eso no hay columna que valga.
Impuestos: lo que se retiene antes de que el premio llegue
El artículo 137 de la Ley del ISR trata los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados como ingresos. El artículo 138 fija la mecánica: el pagador retiene 1 % cuando el premio no está gravado por el estado o el impuesto estatal no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que en reportes secundarios deja un total de alrededor de 7 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y hay un detalle que casi nadie menciona hasta abril: los premios que superen $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual.
Fíjese en la consecuencia práctica. Un premio no es lo que dice el boleto menos el margen; es el boleto menos el margen, menos lo que el estado se lleve según dónde y cuánto se ganó. Y el 137 habla de premios “autorizados legalmente”. Qué pasa con el premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido: para eso, consulta a un contador o asesor fiscal, porque la respuesta cambia el resultado de la operación entera.
La frase que ningún operador escribe
“Juego responsable” es una etiqueta que aparece en todos los pies de página del mercado y que en México describe una política de marca. “Registro nacional de autoexclusión” describiría un derecho del apostador. La primera existe; la segunda, no. Un lector que elige casa pensando que la segunda existe está comprando una promesa que nadie firmó.
La ventana del Mundial 2026: qué torneo se cerró y cuál sigue abierto
El torneo del que habla la palabra “Mundial” en México ya terminó, y conviene tenerlo claro antes de buscar momios que no van a aparecer. La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones y 104 partidos en 16 sedes. El formato fue de 12 grupos de cuatro; los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final. España ganó el título al vencer 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en la final del MetLife Stadium de East Rutherford, el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles.
Ese es el pasado inmediato. Lo que viene es 2030, organizado por España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Entre una cosa y otra quedan las ligas, las copas continentales y las eliminatorias, que es donde vive el volumen real de un catálogo de apuestas.
Cómo se armaba un mercado de partido y por qué ya no paga
Los mercados de un partido de Mundial no son distintos de los de cualquier partido: un resultado final, un número de goles, un hándicap, una combinación. Lo particular de un Mundial es la liquidez y la atención, y lo particular de un Mundial ya jugado es que esos mercados están liquidados. Aquí el lector se topa con la trampa de calendario más común: cupones de “partidos del Mundial” que siguen circulando como si fueran a jugarse. Si un boleto menciona selecciones en un torneo que terminó el 19 de julio de 2026, ese boleto es papel.
Lo que sí queda por delante tiene dos formas. Una, los mercados de torneos futuros —quién gana el campeonato, quién se clasifica— que se abren con mucha antelación y pagan el precio de la incertidumbre. Dos, el catálogo corriente de cada casa: ligas europeas y americanas, tenis, básquetbol, esports. Un apostador que llega buscando el Mundial 2026 termina, en la práctica, eligiendo casa por la calidad de su oferta de todos los días.
El historial como contexto, no como pronóstico
La tabla de títulos da una idea del peso histórico de las selecciones. Brasil acumula 5 copas, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1. Ese recuento explica por qué un mercado de campeón futuro abre con los nombres que abre; no explica el resultado de ningún partido. El marcador de la final de 2026 —1-0 en tiempo extra— es el recordatorio más elocuente de que una selección con historial y una con argumentos pueden separarse por un gol en 120 minutos, que es exactamente el territorio donde el margen de la casa trabaja a su favor.
Los criterios con los que se evalúa una casa para un partido del Mundial
Nueve marcas aparecen en esta selección, y ninguna de ellas es una recomendación ni el mercado entero: una casa ausente de la lista no está por eso sin permiso. El orden en que se presentan responde a lo que cada una ofrece y a lo que su propia documentación permite afirmar. La lógica de la evaluación es de costo, y se apoya en cinco preguntas.
Primero, el permiso. Todas las marcas de esta selección operan en México bajo un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario con local físico. El número concreto viene del pie de página de la propia marca o de una compilación de sitios comparadores, y en ambos casos se cita como “según X, no confirmado oficialmente”, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. En dos casos las compilaciones se contradicen y no se imprime número.
Segundo, el precio del producto. Un catálogo amplio no vale nada si cada mercado carga un margen que se come la ventaja. Tercero, el costo de entrada y de salida: mínimos, tiempos de retiro, métodos disponibles. Cuarto, qué tan caro sale cobrar un premio, entre retenciones y requisitos de identidad. Quinto, la letra pequeña de la promoción de bienvenida, que es donde el mercado mexicano ha sido más creativo y menos transparente.
Permisos y titulares: lo que dicen las fuentes
La tabla que sigue recoge, para cada marca de esta selección, cómo se declara su permiso y de dónde sale el dato, más lo que su propia ficha dice sobre la materia de esta página. Los números se reproducen tal como aparecen en cada fuente; donde las compilaciones se contradicen, la celda lo dice.
| Marca | Estado del permiso SEGOB según la fuente citada | Lo que declara su propia ficha sobre la oferta |
|---|---|---|
| Pickwin | Permiso de su permisionario; número no impreso: las fuentes se contradicen (según blog.pickwin.mx y el sitio Apuestas Legales, no confirmado oficialmente) | Sin ficha de oferta en esta selección |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (según el sitio Apuestas Legales, no confirmado oficialmente) | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | Permiso 4184; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Sin ficha de oferta en esta selección |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular Eventos Festivos de México (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Futbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, las compilaciones difieren (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Sin ficha de oferta en esta selección |
| Caliente | DGG/SP/404/97; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (mostrado en el pie de página de caliente.mx) | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo mayores de 18 años |
| Betcris | Número no impreso: el del pie de página y el de la tabla del titular difieren; permisionario Producciones Móviles (según betcris.mx, no confirmado oficialmente) | Sin ficha de oferta en esta selección |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente) | Sin ficha de oferta en esta selección |
| 1xBet | DGJS/0002/2020; titular Entretenimientos Naturales (según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; no confirmado oficialmente) | Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
Los titulares importan más de lo que parece. Un permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y en México no existe un permiso digital autónomo: la práctica reportada es que los sitios en línea se cuelgan del permiso de un titular con local físico autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Por eso dos casas distintas pueden compartir titular, y por eso el titular no sirve para distinguir una oferta de otra. Lo que sí sirve es saber que la responsabilidad legal no está donde el lector cree: está en la empresa permisionaria, no en la marca que ve en la pantalla.
Cuánto se queda la casa: el margen en un mercado de tres resultados
Aquí está el punto de esta página. Todo lo anterior es marco; esto es el precio.
Un momio decimal no es una probabilidad, es un pago. Y las probabilidades que las casas asignan a los tres resultados de un partido suman más de 100 %, siempre. Ese excedente es su margen, y lo paga el apostador en cada boleto, gane o pierda.
Tome un mercado ilustrativo de 1X2 con momios de 2.10 para el local, 3.40 para el empate y 3.60 para el visitante. No es un precio cotizado por ninguna casa; es un ejemplo para ver la mecánica. La suma de los inversos es 1 entre 2.10, más 1 entre 3.40, más 1 entre 3.60, lo que da 1,0868 aproximadamente. La proporción de pago es el inverso de esa suma, alrededor de 0,920, y el margen es 100 % menos esa proporción: entre 7 % y 8 %, con un resultado de alrededor de 7,9 % en este ejemplo concreto.
Todo depende de la forma de la cuota, así que el resultado se enuncia como banda y no como cifra única. Con tres resultados muy parejos el margen puede bajar a la zona del 5 % al 6 %; con un favorito claro y dos cuotas largas se estira hacia el 9 % o el 10 %. El ejemplo de arriba, con un favorito moderado y un empate caro, cae justo en el medio. Si el lector quiere comprobarlo con un mercado real, la operación es esa: sumar los inversos de los tres momios, invertir la suma y restar de 100 %.
Ninguna casa queda fuera de esto. Una promoción de “momios mejorados” mejora un precio concreto durante un tiempo concreto y no toca el margen de los otros doscientos mercados abiertos. Un bono de bienvenida se entrega una vez; el margen se cobra en cada apuesta, incluida la que se hace para cumplir los requisitos del bono. Ahí está el detalle que el banner no explicita: el requisito de apuesta se cumple apostando, y apostar cuesta margen.
Nuestro top 9 de casas para apostar los partidos del Mundial
Lo que sigue es una lectura marca por marca de nueve operadores con permiso declarado en México. Las cifras de cada uno pertenecen solo a ese operador; no se trasladan de una casa a otra, porque un mínimo, un retiro o una promoción son condiciones de quien las escribe.
Pickwin: el permiso que las compilaciones no logran ponerse de acuerdo en numerar
Pickwin es el caso que mejor ilustra por qué esta página no imprime números de permiso como si fueran oficiales. Una compilación le atribuye a su permisionario un número, y ese mismo número aparece en el pie de página de Betcris a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V. Otra compilación ofrece una cifra distinta. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora, y la coincidencia de titular con otra marca de esta selección no es un error de lectura: es la estructura del mercado, donde un permisionario sostiene varias marcas.
Para el lector, la consecuencia es concreta. Pickwin no es una marca que se pueda evaluar por su número de permiso, porque el número que circula es discutido. Lo que queda es su propia operación: registro, verificación, catálogo, condiciones de retiro. Ante una duda de permiso, la vía es pedir el documento al propio operador, no fiarse de una tabla en un sitio comparador. Una marca que no resuelve esa pregunta con papeles se evalúa por lo que sí controla: cuánto cobra por apostar y cuánto tarda en pagar.
Codere: el catálogo más ancho de la lista y el nombre que aparece en todas partes
Codere es de las pocas marcas de esta selección cuya ficha de aplicación habla de la oferta en detalle. Cubre más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes es un número que suena a generosidad hasta que uno se pregunta cuántos de esos deportes tienen precios competitivos: un catálogo ancho con márgenes altos en las ligas menores es una vidriera, no una ventaja.
Su permiso se cita según el sitio Apuestas Legales con dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, y el titular nombrado es Libros Foráneos S.A. de C.V. La ficha de la aplicación añade lo que sí importa para el juego responsable: el permiso de la SEGOB, el límite a mayores de 18 años, los avisos de juego responsable y las políticas de cierre de cuenta. Que una marca escriba cómo se cierra una cuenta es un dato de calidad; casi ninguna lo hace.
El “creador de apuestas” y las “apuestas gratis” merecen una línea aparte, porque son las dos palabras que más se malinterpretan del mercado mexicano. Un creador de apuestas permite armar una combinación propia; cuanto más rara la combinación, más ancho el margen que la casa aplica al conjunto. Las apuestas gratis, cuando existen, son un saldo con condiciones: sirven para apostar, no para retirar, y si ganan, la ganancia vuelve como saldo con sus propios requisitos. Ninguna de las dos cosas abarata el precio de una apuesta normal.
El veredicto sobre Codere depende del uso. Para quien apuesta todos los días y quiere encontrar mercado en deportes poco frecuentes, el ancho del catálogo es un argumento real. Para quien apuesta dos veces al año en un partido grande, treinta deportes no valen nada y lo que queda es el margen del mercado que sí va a jugar. La marca destaca por cobertura, no por precio.
Betway: un permiso de número corto y una ficha que no dice gran cosa
Betway aparece en las compilaciones con un permiso de cuatro dígitos, 4184, y como titular a Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. La conexión con un frontón no es casual: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y ahí está el origen legal de más de una marca en línea del país.
De su oferta deportiva, lo que se puede decir es lo que cualquier lector comprueba en cinco minutos abriendo el sitio: qué deportes cubre, si tiene apuestas en vivo y con qué profundidad, si el retiro anticipado está disponible en los mercados que le interesan. La ficha pública de Betway no entra en ese detalle, y esta página no va a inventarlo. Un permiso de número corto no dice nada sobre la calidad del producto, y una casa con buen papel y catálogo flaco es una casa que sirve a un tipo de apostador y no a otro. Para quien busca un partido grande con muchos mercados, la pregunta que decide es cuántos mercados hay por partido, y esa se responde abriendo el evento, no leyendo la portada.
Playdoit: retiro anticipado y atención a toda hora
Playdoit cubre futbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso se cita como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial.
El “retiro anticipado” es la función que más conviene entender antes de usarla, porque se vende como control y se cobra como comisión. Cuando un apostador cierra antes del final, la casa no le devuelve el importe original: le ofrece una cantidad que refleja cómo marcha el evento, descontando ya su margen y el costo de la operación. En un partido que va bien, el retiro anticipado paga menos de lo que pagaría el boleto. En uno que va mal, salva una parte. Es una herramienta de gestión de riesgo, no un descuento, y su costo varía según el momento en que se pulse el botón.
La atención las 24 horas y la transmisión en vivo son argumentos de operación, no de precio. Para quien apuesta partidos que se juegan de madrugada —los europeos, por ejemplo— tener a alguien del otro lado a las tres de la mañana vale más que una promoción. La marca sirve a ese apostador; a quien apuesta un partido al mes no le cambia nada.
Strendus: tres permisos y dos titulares en la misma ficha
Strendus es el caso más extremo de la contradicción entre compilaciones. Los números que se le atribuyen son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y el titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads, según la compilación que se consulte, siempre según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. Tres permisos distintos para una marca no significan tres veces más garantías: significan que el registro público no está ordenado y que las listas de terceros copian unas de otras con errores.
Con esa base, la evaluación de Strendus se hace por la puerta de atrás: lo que se comprueba en su propia cuenta, no en una tabla ajena. Alta, verificación de identidad, métodos de depósito disponibles, condiciones de retiro y plazos. Una marca cuya documentación pública es contradictoria obliga al lector a un paso extra de diligencia, y ese paso —leer los términos antes de depositar— es el que casi nadie da.
Caliente: el permiso en su propio pie y una marca con casa física detrás
Caliente es la única de esta selección que muestra su número de permiso, DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular del grupo. Que el dato venga de la marca y no de un comparador mejora la trazabilidad, aunque sigue sin ser confirmación de la autoridad: el registro oficial no pudo abrirse y ninguno de los números de esta página está validado por la DGJS.
Su aplicación ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está limitada a mayores de 18 años. El pie de página de caliente.mx añade que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Ese es el patrón de una marca que ha decidido hacer del juego responsable parte de su comunicación, y en un mercado que arrastra la sombra del bloqueo a otras plataformas, la coherencia del discurso público tiene un valor defensivo.
Los eventos virtuales merecen una advertencia. Un partido virtual no es un partido: es una simulación con resultado generado por el operador, y su margen no tiene por qué parecerse al de un evento real. La transmisión en vivo, en cambio, es el argumento más útil de la ficha para quien apuesta en vivo, porque ver el partido en el mismo lugar donde se apuesta acorta el tiempo entre el juicio y el boleto. La marca destaca por operación y por casa física, no por un precio que sus materiales no publican.
Betcris: la marca que también opera bajo una licencia europea
Betcris es el caso interesante de doble marco. Su pie de página muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; el número concreto no se imprime aquí porque el del pie de página y el de la tabla del titular difieren. Y en el mismo pie aparece la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa doble condición es la más útil de toda la lista para entender cómo funciona el mercado. Una licencia maltesa no sustituye a un permiso mexicano ni protege a un apostador en México: la Autoridad de Juegos de Malta no tiene jurisdicción sobre una cuenta abierta desde Guadalajara. Lo que hace es explicar la estructura de la empresa y prever qué pasa si el permiso local se complica. La respuesta previsible es la de siempre: la marca sigue operando por otra vía, y el apostador con saldo descubre que su reclamación no tiene un foro mexicano al que ir.
Betcris merece, además, una nota sobre lo que ya ocurrió en este mercado. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a otra plataforma un amparo contra su bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. La lección es de calendario, no de marcas: un amparo tarda en traducirse en un servicio funcionando, y en el hueco el apostador no puede retirar. Eso es un costo de liquidez que ninguna tabla de bonos refleja.
Novibet: ficha corta, permiso citado por compilación
Novibet se cita con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx y sin confirmación oficial. La ficha pública de la marca no detalla su oferta deportiva en los términos que esta página usa para comparar.
El titular, otra vez, dice más que la marca. Una razón social que incluye “de la Frontera” apunta a un permisionario con operación en la franja norte, y en el esquema mexicano el permiso se otorga a la estructura física, no al sitio web. Para el lector la consecuencia es la misma que en el resto de la lista: la marca es quien atiende y quien cobra, pero la responsabilidad administrativa vive en otra razón social, y cuando algo se rompe el reclamo va a las condiciones de la cuenta, no a la relación entre la marca y su permisionario.
Una marca sin ficha detallada se evalúa comprobando lo que ofrece en su propio sitio antes de depositar: qué deportes, qué mercados por partido, qué métodos de pago y qué plazos de retiro. Eso toma diez minutos y ahorra disgustos.
1xBet: el catálogo más agresivo y el permiso con más asteriscos
1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Su permiso se cita como DGJS/0002/2020 con Entretenimientos Naturales como titular, según el sitio Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial de la DGJS; la misma tienda de aplicaciones registra la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado.
Ese desajuste entre la empresa que publica la aplicación y la razón social que figura como titular es el asterisco más grande de esta selección, y es exactamente el tipo de detalle que un lector debe mirar antes de dar por buena cualquier promoción. Una promoción de temporada o un programa de lealtad se pagan con margen: en un catálogo con muchos mercados exóticos, la parte más visible de la oferta —los mercados que nadie juega— lleva los precios más caros del sitio. La marca destaca por amplitud de catálogo y promociones frecuentes, y es la que exige la lectura más cuidadosa de términos antes de depositar.
Qué cambia con la ley mexicana y qué no
El marco mexicano tiene una virtud y un problema. La virtud es que la autoridad existe y ejerce: la Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley de forma administrativa a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y tramita los procedimientos sancionadores. El problema es que la ley que aplica es de 1947.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo permite los expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona, según su artículo 7; cierra los locales sin autorización, según el artículo 8; prohíbe que un establecimiento quede cerca de escuelas o centros de trabajo, según el artículo 9; y los estados y municipios cooperan, según el artículo 10.
El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 ordena esa operación. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 establece el principio que decide todo lo demás: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. Su artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
El permiso que sostiene a cada casa y lo que un apostador arriesga sin él
Los tipos de permiso relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28 del Reglamento. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles, según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas están obligados a presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir garantía, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar fianza, según el artículo 29.
Ahí está la respuesta a por qué esta página insiste en el permiso. Un sitio con permiso de la SEGOB trae consigo un foro legal mexicano, controles de identidad y de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un sitio sin permiso mexicano no trae ninguna de las tres cosas, y los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados. Ninguna de esas garantías es un seguro de cobro, pero la diferencia de posición procesal entre tenerlas y no tenerlas es enorme el día que algo falla.
Ningún precepto del Reglamento nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener un permiso digital autónomo y cuelgan del permiso de un titular con local autorizado, y que muchos operadores extranjeros usan un permisionario local. Hay más: no existe una regla separada para apuestas en vivo, deportes virtuales, esports ni tipos de apuesta en los artículos leídos. El cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones está regulado aparte, y los menores de edad nunca pueden participar, según el artículo 5. Para las casas de apuestas entre particulares no se encontró disposición alguna, y esta página no afirma que exista un exchange mexicano. Tampoco se encontró una regla sobre eventos restringidos, ligas menores o divisiones inferiores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento desde su artículo 1.
Bloqueos, amparos y una situación que cambia cada trimestre
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está permitido expresamente y el artículo 8 de la ley de 1947 faculta a la SEGOB para cerrar locales no autorizados. La autoridad ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la ley del IVA no está establecida.
Lo ocurrido en 2025 y 2026 muestra cómo se traduce eso en la vida de un apostador. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, una sola fuente reportó que un tribunal federal suspendió la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano. Durante 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
Ante esta secuencia, la única forma honesta de escribir el estado de esas plataformas es con su fecha. Decir hoy que un sitio está abierto o cerrado es decir algo que puede dejar de ser cierto el mes que entra, y un apostador que deposita confiando en una situación procesal provisional está apostando también a un tribunal. No se encontró que apostar en un sitio sin permiso constituya por sí mismo una falta o un delito para el jugador, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención, porque no está establecida.
Un dato que suele pasarse por alto: el bloqueo no es el único riesgo. Un saldo congelado mientras se resuelve un amparo es dinero inmovilizado, y en promedio un proceso así se mide en meses. Ese es el costo real de elegir una casa por su promoción sin mirar su situación legal.
Publicidad, bonos y una reforma que todavía no es ley
En los artículos del Reglamento leídos no aparece un precepto federal sobre publicidad. Los reportes sobre límites de horario de transmisión, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, describen iniciativas, no ley, y tampoco son ley las propuestas para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida.
Sobre los bonos no se encontró regla estatutaria alguna. Lo que sí se reporta es un efecto indirecto: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Ahí se ve el mecanismo con claridad. Un bono no es un regalo que la casa reparte por generosidad; es una partida de su presupuesto de captación, y cuando el fisco sube la factura, la partida se recorta. El lector que espera que el bono crezca está esperando en la dirección contraria.
La reforma de fondo sigue pendiente. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Hasta que algo de eso se convierta en norma publicada, el apostador mexicano opera con el marco de siempre: un permiso administrativo, una ley de hace ocho décadas y un registro público que no está a la vista.
Los impuestos que se comen parte del premio
El impuesto al operador es un asunto empresarial que termina, como todos, en el precio del producto. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, tasa reformada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la ley del IVA.
Conviene ser preciso sobre la base, porque de ahí salen las exageraciones. El texto leído dice solo “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Ninguna de las fórmulas “50 % de lo apostado” o “50 % de los ingresos brutos” está establecida en el texto. Lo que sí se sabe es que la tasa subió veinte puntos y que el mercado lo ha trasladado a los bonos antes que a los momios. También hay impuestos estatales: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados, y esas tasas cambian la aritmética de una casa según dónde opere.
Para el jugador, el impuesto que importa es el del premio, ya descrito: 1 % de retención cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %, y alrededor de 7 % en total en la Ciudad de México por el 6 % estatal más el resto. La retención es definitiva solo si se presenta la declaración correspondiente. Y los premios superiores a $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual.
Sume todo. Un boleto ganador no paga lo que dice el momio. Paga el momio, menos el margen ya incluido en él, menos la retención sobre el premio. En el ejemplo del margen del 7,9 % y una retención total del 7 %, la diferencia entre el pago de la tabla y el dinero que llega a la cuenta se acerca a una sexta parte. Esa es la cifra que esta página quiere que el lector se lleve.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso en México?
Las que operan bajo un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario ofrecen deportes y deportes electrónicos, y varias fichas hablan de treinta deportes o más. El Reglamento no separa reglas por deporte, ni para apuestas en vivo, deportes virtuales o esports. El hipódromo, el galgódromo y el frontón tienen regulación propia.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Pida el número al propio operador y consúltelo con la Dirección General de Juegos y Sorteos. Los pies de página y las compilaciones de terceros se contradicen en varios casos, y la lista oficial de permisos no está a la vista del público. El permiso se otorga a un permisionario, así que el titular nombrado puede diferir de la marca.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El pago es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal. Diez pesos a un momio de 2.60 devuelven veintiséis pesos, de los que veintiséis son diez de capital y dieciséis de ganancia. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando los inversos de los momios de todos los resultados de un mismo mercado, invirtiendo esa suma y restándola de 100 %. En un mercado 1X2 ilustrativo de 2.10, 3.40 y 3.60 el margen queda alrededor de 7,9 %, dentro de una banda que va del 5 % al 10 % según lo parejas que estén las cuotas.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí, cuando el premio viene de un juego legalmente autorizado. Quien paga el premio retiene 1 % si el estado no lo grava o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %; en la Ciudad de México el total ronda el 7 %. La retención es definitiva si se presenta la declaración correspondiente.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la propia cuenta, en la configuración de juego responsable de cada marca: descansos, topes de depósito y autoexclusión. Son herramientas voluntarias y de alcance limitado a esa casa, porque en México no existe un registro nacional de autoexclusión que las haga valer ante todos los operadores. El Reglamento no fija un tope obligatorio.
Lo que conviene decidir antes del próximo partido
La Copa ya está decidida: España 1-0 a Argentina en tiempo extra, el 19 de julio de 2026, en East Rutherford. Un apostador que llega buscando momios del Mundial 2026 llega tarde por definición, y la primera decisión sensata es aceptarlo: lo que hay por delante son 2030 —España, Portugal y Marruecos como anfitriones, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay— y el catálogo corriente de cada casa para las ligas que se juegan cada semana.
La segunda decisión es dejar de comparar bonos y empezar a comparar precios. Un bono de bienvenida se cobra una vez y trae condiciones; el margen se cobra en cada apuesta, para siempre, y en un mercado de tres resultados ronda entre el 5 % y el 10 % según lo parejas que estén las cuotas. Quien apuesta veinte pesos por partido durante una temporada paga más en margen del que cualquier promoción le devuelve, y esa cuenta no aparece en ninguna portada.
La tercera decisión es mirar el permiso antes que la promoción, y mirarlo con escepticismo. En esta selección el permiso de cada marca se declara según su propio pie de página o según una compilación de terceros, sin confirmación oficial, y en dos casos los números que circulan se contradicen. Un mercado donde el registro público no está abierto obliga al apostador a la diligencia que la autoridad no le ahorra: pedir el documento, leer los términos, comprobar los plazos de retiro antes de depositar y no dejar saldo parado en una cuenta por comodidad.
La cuarta decisión no tiene que ver con ninguna marca y es la única que se puede tomar hoy sin abrir una cuenta. En México no hay registro nacional de autoexclusión, así que la única herramienta que funciona con la fuerza que el apostador le ponga es la que él mismo se impone y respeta. Tope de depósito, descansos, una cifra mensual escrita en algún lado. Eso no lo audita nadie, y por eso mismo es lo que sostiene una afición cuando deja de ser diversión. Si en algún momento deja de serlo, el propio operador debe tener a mano un canal de juego responsable, y si no lo tiene, ya respondió la pregunta de qué casa conviene.
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