Apuestas para el Mundial de Fútbol 2026: la cuenta que nadie pone en el anuncio
Los datos de esta página están actualizados a noviembre 5, 2026 y las referencias al permiso de la Secretaría de Gobernación se contrastaron contra la Dirección General de Juegos y Sorteos, contra los pies de página y las fichas de aplicación de cada operador y contra las compilaciones públicas que reproducen números de permiso.
El Mundial ya se jugó. Eso cambia por completo la pregunta que trae el lector. La Copa del Mundo de la FIFA 2026 se disputó del 11 de junio al 19 de julio en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes, y España la ganó al vencer 1-0 en tiempo extra a Argentina en la final del MetLife Stadium el 19 de julio. Quien buscaba momios para el torneo llega tarde a los momios y a tiempo a otra cosa: a entender cuánto cobra la casa por dejarlo jugar, porque ese porcentaje no caduca con el silbatazo final. Los mercados de esa edición están liquidados; lo que queda abierto es la estructura de costos.
Y la estructura de costos es incómoda. Cada peso que un aficionado pone en un boleto pasa antes por manos de la casa, que se queda una rebanada fija sin importar el resultado, antes por manos del SAT cuando el premio es grande, y a veces por manos de un requisito de apuesta que exige mover el bono varias veces antes de poder tocarlo. Ninguno de esos tres cobros aparece en el banner del bono de bienvenida. Los tres son la razón por la que esta página existe.
Hay una segunda incomodidad, esta mexicana. El país no tiene una ley de juego en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947, el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 prohíbe todo lo que no esté previsto de manera expresa, y las plataformas digitales no tienen permiso propio: cuelgan del permiso de un permisionario con local físico. Eso significa que cuando un jugador deposita en una casa que se anuncia con permiso de la SEGOB, la protección que recibe es la que ese permisionario ofrece, no la de un régimen diseñado para internet. Y del otro lado, un sitio sin permiso mexicano no ofrece ninguna —ni permiso local, ni retención declarada, ni un lugar donde reclamar si la cuenta amanece congelada.
Aquí abajo hay nueve operadores que se anuncian con permiso de la SEGOB, comparados por lo que cuestan y no por lo que prometen: comisiones de mercado, requisitos, retenciones, herramientas de control y la letra que aparece cuando el bono ya está acreditado. Antes de eso, el marco que hace que esas nueve fichas importen, el torneo que ya pasó y la parte que casi nunca se escribe: qué hacer cuando la fiesta se termina y el saldo sigue ahí.
Los tres cobros que no aparecen en el anuncio
Empecemos por lo que cuesta cada boleto y no por lo que cuesta el bono, porque el bono es una promoción con fecha de caducidad y la comisión de la casa es permanente.

La comisión va dentro del momio y no se puede negociar
El momio que aparece en pantalla no es la probabilidad de un resultado. Es la probabilidad más el cobro de la casa, todo mezclado en un solo número, y por eso un aficionado que compara dos mercados comparando momios solamente está leyendo la mitad de la frase.
El mecanismo se deja ver cuando se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados posibles de un mismo mercado. Cada momio decimal implica una probabilidad de 1 dividido entre ese momio. En un mercado de tres resultados, la suma de esas tres fracciones siempre da más de uno, y ese excedente es exactamente lo que la casa se queda. Lo que paga el mercado es el recíproco de esa suma, y la comisión es lo que falta para llegar al cien por ciento. Nunca es negativa y nunca es cero: un mercado perfectamente eficiente no existe en una casa de apuestas comercial.

Con un mercado 1X2 de ejemplo a momios decimales 2,10 / 3,40 / 3,60 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado en ninguna casa— las probabilidades implícitas son 0,476, 0,294 y 0,278, y suman 1,048. Sobre esa suma, el mercado devuelve alrededor del 95,4 % de lo apostado y la casa se queda algo más del 4,6 %. Redondeado: una comisión que ronda el 5 %, y en la práctica entre el 4 % y el 9 % en los mercados principales de fútbol según el operador y la competición. Ese es el rango con su condición: mercados centrales de un deporte mayor, sostenidos por volumen alto, donde la casa puede permitirse apretar menos.
La consecuencia práctica merece una frase propia. Un apostador que pone $1,000 en un mercado con 4,6 % de comisión juega, en términos estadísticos, con unos $954 de valor esperado agregado, no con $1,000. La comisión no aparece como cargo en el estado de cuenta; ya estaba descontada cuando el momio se publicó. Nadie la cobra dos veces, y nadie la devuelve tampoco.
Los momios largos no se comportan como los cortos
Un detalle que sorprende a quien empieza: la comisión sube cuando el momio sube. Un mercado con un favorito claro reparte su comisión de forma desigual, y la parte más gorda suele estar cargada en el resultado menos probable. Un momio de 10,00 paga mucho menos de largo plazo de lo que sugiere el número, porque el mercado que lo contiene devuelve, en conjunto, bastante menos que un 1X2 de partido grande.
Este es el punto donde la comparación entre casas empieza a tener sentido. La diferencia entre dos operadores no suele estar en el partido estelar, donde todos compiten y todos aprietan, sino en los mercados secundarios: córners, tarjetas, goleadores, hándicaps poco profundos, ligas menores. Ahí la casa no tiene presión competitiva y el cobro sube. Las compilaciones mexicanas que revisan fichas de operadores son honestas en esto: no hay un número único de comisión para el mercado mexicano, y quien le dé uno está vendiendo una foto como si fuera una película.
Lo que sí se puede hacer sin datos de cada casa es observar la estructura. Un operador que ofrece creador de apuestas está ofreciendo combinaciones armadas a mano, y una combinación de varias selecciones multiplica la comisión de cada tramo en lugar de sumarla. Un parlay de tres selecciones no triplica el cobro: lo compone. Si cada tramo lleva en promedio un 5 % de comisión, el precio combinado ya carga con una reducción acumulada mayor que la de cualquiera de los tres por separado, y encima los tres resultados tienen que ocurrir. La casa cobra por tramo y el jugador asume la racha completa.
| Tramo | Momio decimal | Probabilidad implícita |
|---|---|---|
| Local gana | 2,10 | 47,6 % |
| Empate | 3,40 | 29,4 % |
| Visita gana | 3,60 | 27,8 % |
El requisito de apuesta es el precio del bono
Un bono de bienvenida no es dinero regalado con una condición decorativa. Es un contrato: la casa pone un monto y el jugador se compromete a mover una cantidad determinada de dinero en apuestas antes de que ese monto sea retirable. Ese movimiento obligatorio es el costo real de la oferta, y se calcula con dos piezas que el usuario casi nunca lee juntas.
Primero, la base. Un requisito de apuesta se aplica sobre el bono solamente, o sobre el bono más el depósito. La diferencia importa: sobre una base más grande, el mismo factor obliga a mover más dinero. Segundo, el factor. Un rollover de diez veces sobre una base de $500 exige mover $5,000 en apuestas, no $500.
Y hay una tercera pieza que casi nunca se menciona en el anuncio del producto: los momios cuentan. Casi todos los programas de bono fijan un momio mínimo y un momio mínimo por selección; las apuestas por debajo de ese umbral se excluyen del cómputo o se computan a medias. En la práctica eso significa que el jugador que intenta cumplir el volumen con los favoritos más cómodos va a descubrir, cuando pida el retiro, que buena parte de su historial no contaba.
Supongamos un bono de $500 con un factor de apuesta de 10 sobre el propio bono, con apuestas individuales de $100 y una comisión de mercado del 5 %. El volumen exigido es $5,000; en apuestas de $100 eso son 50 apuestas. Si el jugador mueve ese volumen en mercados con la comisión tipo que ya calculamos, la pérdida esperada al terminar el ciclo ronda los $250 —la mitad del bono—, siempre como estimación estadística bajo el supuesto de que se mueve únicamente el importe del bono y con la mezcla de mercados descrita. No es un desembolso garantizado ni es un resultado probable para un apostador concreto: es el promedio de un proceso repetido muchas veces. Pero explica una intuición que todos los que apuestan alguna vez tienen: “pedí el bono y me quedé casi igual”.
Ahora el contraste que sitúa esa cifra. En México, el impuesto al juego recae sobre quien opera, no sobre la apuesta del jugador: el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026 —antes era 30 %—. La base del impuesto no está definida en el texto, que solo dice “valor de la actividad”, mientras la prensa habla de “monto total apostado”, así que aquí no se escribe ni “50 % de las apuestas” ni “50 % de los ingresos brutos”. Lo importante para el costo es otro punto: los reportes indican que, tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir, el mismo peso del impuesto terminó apareciendo en la letra chica que el jugador firma sin leer.
Ese es el bono visto con la luz encendida: no un regalo, sino un contrato con volumen obligatorio, precio mínimo por apuesta y una fecha de caducidad que suele rondar las semanas, no los meses. La casa no pierde con ninguna de esas cláusulas.
Por qué el Mundial de 2026 ya está liquidado y qué seguirá costando
Conviene decirlo sin rodeos: la Copa del Mundo de la FIFA 2026 se jugó del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes. Los mercados de esa edición están cerrados y liquidados. Quien llegue a este texto buscando dónde poner un peso en un partido de esa Copa está buscando algo que ya no existe.
El formato que produjo tantos partidos y tantos momios de mercado
El formato es la razón por la que hubo tanto partido para apostar y por la que un aficionado se habrá sentido tentado a combinar selecciones. Fue de 12 grupos de cuatro; los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros avanzaron a los dieciseisavos de final. Cuatro equipos por grupo, un partido de local a visita, y una tabla de terceros que se decidía con criterios de desempate.
Esa estructura le da al apostador una trampa aritmética muy concreta. Con los terceros mejores clasificados, el último partido de cada grupo se juega sabiendo qué necesita cada selección, y los mercados de clasificación y de posiciones finales se vuelven más sensibles a información que no es deportiva. Un momio que se mueve durante esos días no se mueve por goles: se mueve por aritmética de clasificación. Quien combine ese partido con un resultado de otro grupo está combinando dos cosas que no dependen la una de la otra en su cabeza, pero sí en la liquidación.
La final, para cerrar el expediente: España venció 1-0 en tiempo extra a la campeona vigente, Argentina, en el MetLife Stadium de East Rutherford el 19 de julio de 2026. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con 10 goles, y los títulos por país quedaron en Brasil 5, Alemania 4, Italia 4, Argentina 3, Francia 2, España 2, Uruguay 2 e Inglaterra 1.
Las lecciones de un torneo corto que se aplican a un torneo largo
Un torneo de 48 selecciones y 104 partidos es un mercado de estacionalidad extrema. La casa abre cientos de mercados por partido, los populares se apuestan hasta que el precio se aprieta, y los exóticos se quedan con comisiones anchas porque nadie los mueve. Esa asimetría no cambió porque el torneo terminó: se repetirá en cada competición que venga, cada vez con el mismo sesgo hacia lo que ya es popular.
Lo que sigue vivo de este Mundial no es el cuadro sino lo que cada operador dejó colgado de él: fichas de aplicación actualizadas, promociones de temporada, programas de lealtad y herramientas de apuestas en vivo —apuestas con transmisión, creador de apuestas, retiro anticipado— que ahora tienen que rendir en la temporada de ligas. Y sigue viva la fecha de la siguiente cita: la Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Un aficionado que quiera llegar con las cuentas claras a esa cita tiene un año y medio largo por delante para revisar con calma qué casa cobra menos por el mismo producto.
Porque aquí conviene quitarle el brillo a una cifra. Las casas que ofrecen “momios mejorados” en mercados del torneo no están regalando dinero: están comprando atención con un margen reducido en un cartel pequeño y recuperándolo en los mercados donde el aficionado poco informado pone el resto del boleto. El descuento es real y está acotado; la recuperación también.
Cómo se eligen las nueve casas de este listado
El criterio no es el tamaño del bono. Si lo fuera, la lista la encabezaría quien promete más en la tipografía más grande, que es exactamente la pregunta que un lector con experiencia ya no hace. El criterio es cuánto cuesta jugar ahí y qué tan comprobable es lo que la casa dice de sí misma.
La letra que el operador escribe sobre su propio permiso
La SEGOB es la autoridad y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, vigila, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. Las casas que aparecen abajo se anuncian con un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario con local físico. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”: en el derecho mexicano el permiso es un acto administrativo temporal que se concede a un permisionario, no una autorización perpetua ni transferible.
Ningún número de permiso de este listado debe tomarse como una confirmación oficial. La lista oficial que publica la DGJS no pudo abrirse al momento de esta revisión, y cada número proviene o bien del pie de página de la propia casa o bien de una compilación pública que lo reproduce, y en varios casos las compilaciones se contradicen entre sí. Por eso cada cifra va con su fuente nombrada y su fecha. En una sola cosa coinciden los papeles y los reportes: no existe una licencia digital autónoma en México, y una empresa puede operar varias marcas bajo un mismo permisionario de base.
Por qué el tamaño de la casa no mide la seguridad del saldo
Un error frecuente al comparar: creer que la casa más grande es la más segura para el saldo. La seguridad del saldo depende de si existe una autoridad con facultad de cerrar el establecimiento y de sancionar al permisionario —la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 8, deja a la SEGOB cerrar los locales no autorizados, y el artículo 7 la faculta para otorgar permisos e inspeccionar—, no del presupuesto de publicidad. La marca sin permiso no ofrece ninguna de esas dos cosas, y su cuenta bancaria puede congelarse en cualquier momento.
Eso no significa que un permiso sea una garantía patrimonial. Significa que decide quién responde. Y la respuesta no es inmediata en ningún caso, porque no existe un registro nacional de autoexclusión al que un jugador pueda apelar para bloquearse en todas las casas a la vez.
Cómo se ordenó la comparación
El orden responde a cuánto le cuesta al jugador el producto que la casa realmente vende: la calidad y la verificación de su información pública primero, luego la estructura de mercados, luego las herramientas de control de gasto y por último la letra chica de la oferta. Los momios y comisiones que aparecen en las fichas son solo los que una fuente fechada sostiene para un mercado concreto, y donde no hay precio con fecha no hay precio en esta página. Un dato sin fecha es una promesa; un dato con fecha es un dato.
Hay una consecuencia honesta de este criterio: la lista tiene un sesgo. Todas las casas que aparecen aquí operan con un permiso mexicano, y eso deja fuera cualquier marca offshore, aunque ofrezca más mercados, mejores momios en algunos eventos o un bono con menos requisitos. La razón es que la comparación tiene que ser entre cosas comparables. Un operador sin permiso mexicano no ofrece retención declarada, ni una autoridad doméstica ante la cual reclamar, ni un CFDI de retenciones para el premio grande. Comparar una casa offshore contra una con permiso con el mismo baremo mezclaría dos regímenes distintos y produciría un ranking ficticio.
Las nueve casas con permiso, una por una
Ninguna de estas fichas es una recomendación de apuesta, y el conjunto no es el mercado entero. Una marca que no aparece aquí no es por eso una marca sin permiso. Los datos provienen de lo que cada operador publica sobre sí mismo en su ficha de aplicación, en su pie de página o en su página principal, además de las compilaciones que reproducen números de permiso con la advertencia de que no hubo confirmación oficial.
| Casa | Situación del permiso de la SEGOB, según la fuente | Lo que su propia ficha dice |
|---|---|---|
| 1xBet | permiso DGJS/0002/2020, según una compilación pública, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; el titular nombrado es Entretenimientos Naturales, mientras la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V. | apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Pickwin | permiso de su permisionario, titular nombrado Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; número no impreso, porque las compilaciones se contradicen entre sí | la ficha no detalla mercados; el número de permiso que circula coincide con el que otro operador muestra en su pie para el mismo titular |
| Betway | permiso 4184, según una compilación pública; titular nombrado Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | la ficha no detalla mercados |
| Codere | permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación pública; titular nombrado Libros Foráneos S.A. de C.V. | más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta |
| Novibet | permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación pública; titular nombrado Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | la ficha no detalla mercados |
| Strendus | permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, cuyas compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | la ficha no detalla mercados |
| Betcris | permiso de su permisionario, titular nombrado Producciones Móviles; número no impreso, porque el del pie de su propio sitio y el de la tabla del propietario difieren | la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Caliente | permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular nombrado Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente | transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo para mayores de 18 años |
| Playdoit | permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado Eventos Festivos de México | futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas |
Lo primero que salta a la vista en esa tabla es un problema de papeles. Las compilaciones públicas que reproducen números de permiso no coinciden en varios casos, y el número que una compilación atribuye a una marca es el mismo que otra fuente muestra en el pie de un operador distinto. Eso no prueba que alguien esté operando sin permiso. Prueba algo más simple y más útil para el jugador: el número de permiso no es un dato que se pueda verificar en un buscador, y quien quiera comprobarlo tendrá que insistir ante la propia autoridad o conformarse con lo que la casa escribe de sí misma.
Lo segundo es una cuestión de estructura. Varias de estas fichas se refieren al permiso del permisionario, no a un permiso de la marca. Es la consecuencia de que en México una empresa pueda operar varias marcas bajo un mismo permisionario de base. Leído desde el bolsillo del jugador, significa que la marca que atiende el chat no es necesariamente la que responde ante la autoridad.
1xBet: catálogo ancho con una ficha que apunta a otra empresa
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. En cobertura de deportes y eventos, es de las fichas más completas del grupo, y la transmisión en vivo junto con las estadísticas es un paquete que un aficionado que sigue mercados de hándicap va a usar de verdad.
El problema no está en el producto. Está en el expediente: una compilación pública le atribuye el permiso DGJS/0002/2020 con el titular Entretenimientos Naturales, pero la misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Una discrepancia entre quien publica la app y quien aparece como permisionario no es un detalle administrativo para el jugador: es la pregunta de a quién le reclama si algo sale mal.
Para quien prioriza amplitud de mercados y herramientas de seguimiento por encima de la pulcritud del expediente, la oferta tiene sustancia. Para quien quiere poder reconstruir la cadena de responsabilidad antes de depositar, la ficha no cierra.
Pickwin: un número de permiso que aparece en el pie de otro
Pickwin presenta una peculiaridad que merece ser contada tal como está documentada. Su permisionario nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, y una compilación le asigna el número DGJS/DCRCA/1584/2019 mientras otra reproduce DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Ninguno de los dos se imprime aquí como propio, porque el segundo de esos números es precisamente el que aparece en el pie de página de Betcris para el mismo titular. Dos marcas, un titular, dos compilaciones que se pisan.
¿Qué significa eso para el costo? Que un jugador no puede auditar por su cuenta qué permiso cubre a qué marca, y ese hueco lo paga con tiempo cada vez que quiere verificar algo. La ficha de la app, por lo demás, no detalla mercados ni herramientas, así que no hay con qué compararla frente al resto del grupo en cobertura deportiva.
La conclusión práctica es incómoda: aquí el permiso existe según las fuentes, el titular está nombrado y el número no se sostiene. Un lector que exija trazabilidad hará bien en pedir el dato directamente a la casa antes de registrarse, porque esta ficha no se lo va a dar.
Betway: un número corto y un titular identificable
Betway aparece con el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, y con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado. La confirmación oficial de ese número, como la de todos los demás, no existe al momento de esta revisión.
El número es de formato corto, distinto de los que llevan la estructura DGJS/año, y eso por sí solo no dice nada sobre su validez: los permisos antiguos se expidieron con otra numeración. Lo que dice algo es que el titular nombrado es una empresa de frontón, es decir, una empresa con permiso de sala de apuestas de otro tipo que obtuvo el permiso complementario para apuestas remotas previsto en el artículo 28 del Reglamento. Es la vía normal en México, y no un atajo.
La ficha de la app no detalla mercados ni herramientas, así que la evaluación se queda en el plano documental. Quien valore un titular fácil de identificar y un nombre con presencia en el mercado español y británico tiene aquí un punto a favor; quien quiera comparar cobertura de ligas mexicanas o profundidad de mercados en vivo no encontrará material en la ficha.
Codere: la ficha más explícita sobre juego responsable y cierre de cuenta
Codere es la ficha que mejor documenta su propia política dentro del grupo. Su app cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y su descripción dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En la comparación por transparencia, esa última parte —las políticas de cierre de cuenta— vale más de lo que parece: es el único lugar del grupo donde la casa dice por escrito qué pasa cuando un jugador quiere irse.
El expediente tiene su propio relieve: los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado. Dos permisos y un solo titular, lo que en la práctica significa que la operación puede apoyarse en más de una autorización.
El creador de apuestas y los momios mejorados son las dos herramientas que un aficionado usará más, y también las dos que más conviene mirar con lupa: una combinación armada a mano paga el precio compuesto de cada tramo, y un momio “mejorado” vive dentro de un mercado concreto, no en toda la casa. Sobre 30 deportes y un catálogo de estadísticas en vivo, el costo por uso depende de en qué mercados aterrice el jugador, y la ficha no da ese desglose.
Novibet: pocos datos más allá del permiso
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, y con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. La estructura del número es la más detallada de las que llevan el bloque DCRCA, un tramo que aparece en varios de los permisos recientes del grupo.
Su ficha de aplicación no detalla mercados, herramientas ni condiciones de bono en los términos que esta comparación recoge. Eso deja al jugador con una sola vía de comprobación: la información que la propia casa publica en su sitio y en su contrato. Y deja a la comparación con una casilla vacía, que es distinta de una casilla negativa. Un operador sin fichas detalladas no es un operador peor; es un operador sobre el que hay menos que leer.
Lo que sí se puede decir con lo que hay: el titular está nombrado de forma inequívoca, el número tiene formato coherente con los permisos del tramo DCRCA y no aparece contradicho por otra compilación en los datos recogidos. Para un lector que se conforme con eso y quiera revisar el resto directamente en la casa, la ficha no plantea objeciones; para quien necesite comparar profundidad de mercados antes de registrarse, esta ficha no ayuda.
Strendus: tres permisos y dos versiones del titular
Strendus es el caso más apilado del grupo: permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones no coinciden en nombrar, ya sea Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres números y dos versiones del nombre es una combinación que un jugador no puede resolver desde fuera.
Cabe leerla con calma. Un expediente con tres permisos no es señal de irregularidad; puede reflejar la incorporación de salas o de modalidades a lo largo de varios años, y el número de 2018 sugiere una antigüedad considerable. El problema es que la documentación pública disponible no permite reconstruir qué cubre cada permiso.
Su ficha de aplicación tampoco detalla mercados ni herramientas en los términos que esta comparación recoge, así que la evaluación se queda en el plano de los papeles. Quien esté dispuesto a pedir el desglose de permisos a la propia casa antes de depositar tiene aquí una historia larga que puede valer la pena; quien no quiera hacer ese trabajo tiene, en rigor, menos información que con cualquiera de las otras dos marcas que comparten el rasgo de un expediente plural.
Betcris: dos regímenes en una sola ficha
Betcris es el operador donde el doble régimen se ve con más claridad, y también donde el detalle es más fácil de malinterpretar. El pie de su sitio muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras la empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Además, el número de permiso del pie y el que aparece en la tabla del propietario difieren, así que no se imprime ninguno como propio.
Aquí conviene ser exacto porque es fácil confundirse: una licencia maltesa es un régimen extranjero distinto del permiso mexicano, con su propia autoridad y sus propias obligaciones, y no sustituye a la autoridad mexicana ante la cual un jugador en México reclamaría. Una fecha de vigencia que se extiende hasta 2026 es un dato útil para saber que el registro no estaba vencido en la fecha de la ficha; no es una garantía de que el jugador quede bajo esa protección.
Y hay un punto que sí es concreto: el número de permiso que una compilación atribuye a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas y un titular compartido es la práctica documentada en el mercado mexicano, y aquí se ve a plena luz. Para el jugador, la consecuencia es que el nombre que atiende la marca no es necesariamente el que responde ante la autoridad.
Caliente: el permiso en el propio pie de página
Caliente hace algo que no todos hacen: muestra su número de permiso, DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular nombrado. Es la fuente más directa que existe en este grupo —el operador escribiendo su propio número— y aun así no es confirmación oficial, porque la lista de la DGJS no pudo abrirse.
Su app, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está restringida a mayores de 18 años. La versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026 y la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Esa coincidencia entre la empresa que publica la app y el titular nombrado del permiso es, entre tanta discrepancia ajena, un detalle que tranquiliza: la cadena entre marca, aplicación y permisionario se puede seguir sin saltos.
El pie de su página principal, además, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. Es publicidad obligatoria tanto como cortesía, pero está ahí. Sobre mercados, la ficha se queda en los titulares de las herramientas y no da profundidad por deporte.
Playdoit: herramientas de control de ganancia y un permiso de formato clásico
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado.
El detalle que más debería interesar a un lector preocupado por el costo es el retiro anticipado, conocido en el mercado como cash out. No es una herramienta de cortesía: la casa fija el precio de la salida y ese precio siempre le deja margen a ella, porque es una operación nueva y no la liquidación del boleto original. Un jugador que sale de una apuesta con retiro anticipado está pagando una segunda comisión, esta vez a cambio de certidumbre. Saberlo cambia el uso que se le da.
El número P-02/2005 corresponde al formato de permisos complementarios de apuestas remotas ligados a un permisionario con sala, la misma vía que en Betway. “Playboost” y la transmisión en vivo son los dos rasgos que la ficha destaca, y la atención las 24 horas es lo que un jugador nocturno agradece. Fuera de eso, la ficha no da cobertura por deporte ni condiciones de bono, así que la comparación se apoya en las herramientas antes que en el catálogo.
Cómo se protege el jugador cuando la apuesta sale mal
Esta es la parte que suele escribirse al final y que aquí se escribe a propósito antes de la parte legal. El motivo es sencillo: las herramientas de control no son un anexo de la normativa, son el único freno real que un jugador controla sin depender de nadie más.
Herramientas internas, sin registro nacional
Conviene ser directo con un dato que sorprende a quien viene de otros mercados: en México no existe un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista a la que un jugador pueda apuntarse para quedar bloqueado en todas las casas a la vez. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura estatutaria de cuenta temporal en los artículos revisados.
Lo que existe son herramientas voluntarias dentro de cada casa: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, que son las que los propios operadores listan en sus fichas de aplicación. La palabra clave es “dentro de cada casa”. Un jugador que se autoexcluye en una plataforma no queda bloqueado en la de al lado, y las nueve casas de esta comparación funcionan así. Eso hace que el control del gasto sea, hoy, un trabajo manual y repetido por cada cuenta que se abra.
La consecuencia práctica: el límite de depósito que un jugador se fija en una casa hay que fijarlo también en todas las demás, y hay que fijarlo antes de tener el saldo disponible, no después. Un límite configurado a mano cuando la cuenta ya está cargada es un límite que se negocia con uno mismo, y esas negociaciones se pierden.
Edad, verificación e identidad sin número estatutario
El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las casas, en cambio, sí escriben 18 años y más en sus propias fichas: Codere limita el uso a mayores de 18 años, Caliente Deportes está restringida a mayores de 18 años y el pie de la página de Caliente insiste en que los juegos con apuestas están prohibidos para menores. Una cifra estatutaria de edad para el juego no está establecida.
Sobre verificación de identidad, lo que hay es obligación operativa: las casas verifican a sus usuarios mediante procedimientos de conocimiento del cliente y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos concretos que hay que entregar no están establecidos en un texto estatutario consultable, y la práctica es que cada casa pida lo suyo.
Ese es, para el jugador, el punto donde el costo deja de ser dinero y se vuelve tiempo: la verificación de identidad puede detener un retiro, y conviene hacerla antes de que la cuenta tenga saldo, no en el momento de querer sacarlo. Un retiro detenido por documentación pendiente es el mismo retiro, solo más tarde.
Juego responsable: lo que cada casa escribe y lo que el Estado no escribe
Si se juntan las fichas, el cuadro es desigual. Codere incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; Caliente Deportes y Caliente en su pie remiten a juego responsable y a la prohibición para menores; Winpot, en sus dos fichas de aplicación, añade avisos de juego responsable sin más detalle. Nadie describe con precisión cómo funciona su mecanismo de autoexclusión interna, cuánto tarda en aplicarse ni si impide un registro nuevo con los mismos datos.
Esa falta de detalle no es un fallo moral de las casas; es la consecuencia de un mercado donde no hay una autoridad que exija publicar el procedimiento. Mientras eso siga así, la regla práctica para el jugador es pedir por escrito, antes de depositar, cómo se aplica un límite de depósito y cuánto tarda en tener efecto. La respuesta se obtiene de la casa, y la fecha en que se pregunta importa más de lo que parece, porque las condiciones cambian.
Sobre dónde se pide ayuda cuando el control ya no basta, la respuesta honesta es que en México no existe un registro nacional de autoexclusión al que apelar, tal como se dijo al tratar la supervisión de las licencias. Eso deja al jugador con las herramientas internas y con la decisión de cerrar la cuenta, que es la única que ninguna casa puede revertir sin su consentimiento.
Cómo se paga y cuánto se queda el fisco
Después del permiso y del control del gasto viene la parte que a un jugador le importa en el momento de cobrar. Y aquí el orden de los factores decide cuánto llega a la cuenta bancaria.
Los métodos que cada casa nombra
Ninguna ley mexicana cubre los medios de pago del juego en línea. Lo que hay es lo que cada operador dice de sí mismo. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados y con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Esa es la información más detallada sobre pagos que una casa de este grupo publica, y conviene leerla completa: cinco vías, ningún mínimo visible y una promesa de bonos que no se cuantifica.
Los métodos que las fichas y los pies de página de este grupo nombran son tarjetas, transferencia bancaria SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, es decir, no se envía dinero a un tercero. Sobre criptomonedas en casas con permiso, no está establecido.
La consecuencia para el costo es doble. Un depósito por OXXO llega con el efectivo, que es la vía más cómoda para quien no quiere dejar rastro bancario de la diversión, y la menos cómoda para el retiro, que irá a una cuenta bancaria a nombre del titular. Y el retiro a nombre del propio jugador es, además, la puerta por la que entra la retención de impuestos cuando corresponde.
El premio grande y la retención del SAT
Aquí hay que ir con la ley en la mano y sin adornos, porque el error cuesta dinero real. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio, o cuando su impuesto no excede el 6 %; y retiene el 21 % cuando el impuesto estatal supera ese 6 %.
La retención, además, no siempre cierra el asunto. Es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios por encima de $600,000 MXN en el año se reportan en la declaración anual, y en la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor del 7 % según el reporte secundario.
La condición que un jugador no debe perder de vista es esta: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la posición honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de hacer cuentas. Nadie debería planear un cobro grande apoyado en una casilla vacía.
Sobre quién retiene, la respuesta es el operador, que emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un comprobante fiscal es un documento con validez ante la autoridad; un abono sin comprobante no lo es, y esa diferencia es la que separa a una casa con permiso de una que opera sin él.
El marco legal: qué autoriza la SEGOB y qué no
Este bloque conviene leerlo entero antes de registrarse en cualquier parte, porque el mercado mexicano tiene una particularidad que no se ve en los anuncios: no hay una ley de juego en línea.
La norma de 1947 y la reforma de 2023
La ley vigente es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los que autoriza de manera expresa. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede cerrar los locales no autorizados (artículo 8), ningún establecimiento puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios colaboran (artículo 10).
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, completa el cuadro. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos que no está prevista de manera expresa queda prohibida. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos son intransferibles (artículo 31). Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza (artículo 29).
Nada de eso menciona el juego en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener licencias digitales autónomas y cuelgan de un permisionario con permiso para local físico; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario opera varias marcas. Insistir en la palabra correcta no es una manía: un permiso es temporal, intransferible y está atado a un titular identificable, y por eso la pregunta “¿quién responde?” tiene una respuesta concreta en este régimen y no la tiene en un sitio offshore.
El registro público que no está
En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto de sitios autorizados, y con razón: hoy el recuento de sitios de apuestas es un desastre documental. Un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Esa diferencia de orden de magnitud explica por qué no se imprime aquí un conteo de mercado, y por qué ninguna cifra de permiso se presenta como oficial.
Que la Dirección General de Juegos y Sorteos publique o no un PDF con los sitios autorizados es la diferencia entre un jugador que puede comprobar algo antes de depositar y un jugador que solo puede creer. Mientras ese registro no exista de forma abierta, el jugador está haciendo trabajo de verificación que en otros mercados hace la autoridad.
Qué se puede apostar y qué no tiene regla propia
Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Eso es lo que sí está dicho. Lo que no está dicho es todo lo demás: las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, en el que los menores nunca pueden participar (artículo 5). Sobre un mercado de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, y esta página no afirma que exista uno mexicano. Sobre eventos restringidos —categorías menores o ligas inferiores— tampoco se encontró nada. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
Ese vacío tiene un efecto concreto sobre el dinero: donde no hay regla específica, no hay límite de exposición que la casa deba respetar por mandato. El jugador negocia con las condiciones que cada operador decide, y esas condiciones viven en el contrato de la casa y no en un reglamento.
Bonus, publicidad y bloqueos: la parte inestable
Sobre publicidad y bonos, el Reglamento revisado no contiene un artículo federal al respecto. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Sobre bonos no hay regla estatutaria, y como ya se dijo al tratar el costo de las ofertas, los reportes indican que tras la subida del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos para absorber parte del impuesto.
La parte verdaderamente inestable es la de los bloqueos, y aquí la fecha es obligatoria. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Un resumen honesto de esto es que la situación no permite afirmar que tal o cual plataforma esté abierta o cerrada hoy. Lo que sí permite afirmar es algo operativo: un saldo guardado en un operador bloqueado puede quedar congelado, y quien tenga dinero ahí descubrirá que la protección práctica de su saldo depende de un litigio en curso. Ese es el riesgo más caro de toda la comparación, y no aparece en ningún bono.
El Reglamento, en su artículo 2, prohíbe lo que no está previsto de forma expresa, y el artículo 8 de la ley permite a la SEGOB cerrar locales no autorizados. La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso; una base estatutaria de bloqueo de sitios de apuestas que vaya más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. Sobre una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no se encontró nada, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención.
Sobre la reforma: la SEGOB terminó, según reportes del 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, pero es solo una propuesta. Nada de eso cambia hoy el costo de jugar.
La comparación honesta entre una casa con permiso y una offshore
Puesta en paralelo, la diferencia no es de simpatía sino de cosas verificables. Una marca con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB atado a un permisionario identificable, controles de conocimiento del cliente y prevención de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio es gravado. Una marca offshore no aporta ninguna de esas cuatro cosas, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión, y eso vale decirlo otra vez porque es el hueco más grande del sistema mexicano.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Eso no los convierte en delito para el jugador, pero sí significa que la zona offshore opera sin protección local: sin autoridad doméstica ante la cual reclamar, sin retención declarada y sin comprobante fiscal del premio. La comparación no es entre una casa buena y una casa mala; es entre dos conjuntos de consecuencias distintas, y cada jugador elige cuál puede asumir.
Lo que esta comparación deja en claro
Nueve casas con permiso, una comisión de mercado que ronda el 5 % en los mercados centrales, un requisito de apuesta que puede consumir cerca de la mitad de un bono en pérdida esperada, una retención que va del 1 % al 21 % según el impuesto estatal, y un registro nacional de autoexclusión que no existe. Ese es el resumen de cuentas, y ninguna de esas cinco piezas aparece en la tipografía grande de una promoción.
El costo que más debería pesar en la decisión no es el del bono, porque el bono tiene fecha de caducidad. Es la comisión, porque acompaña cada boleto mientras el jugador use la cuenta. Un apostador que ponga $1,000 al mes durante un año en mercados con 5 % de comisión está entregando, en promedio, unos $600 al año en concepto de comisión, sin haber recibido un solo cargo en su estado de cuenta. Ese es el precio de la diversión, y saberlo cambia la forma de elegir la casa: importa más el operador que aprieta menos en los mercados que uno realmente juega que el que regala más en el primero.
La segunda conclusión es de papeles. En este grupo, la trazabilidad del permiso varía mucho: Caliente publica su número en su propio pie de página y coincide con la empresa que firma su aplicación; Betcris muestra un número que difiere del que aparece en la tabla de su propietario y añade una licencia maltesa de otro régimen; Pickwin y un segundo operador comparten un titular y un número en las compilaciones. Nada de eso prueba una operación irregular, y nada de eso se puede verificar hoy contra la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no pudo abrirse al momento de esta revisión. El jugador tendrá que decidir cuánto peso le da a esa diferencia.
La tercera es de riesgo puro. Un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y la propia página que usted está leyendo está fechada por esa razón: el asunto de bet365 y Betano ha cambiado de signo varias veces entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, con un amparo, una suspensión y una decisión de una sola fuente. Quien deposite tiene que asumir que ese litigio no está cerrado.
Y una nota sobre el torneo. La Copa del Mundo 2026 ya se jugó, así que aquí no hay pronóstico que vender ni certeza que ofrecer. La próxima cita es la de 2030, con España, Portugal y Marruecos como anfitriones y partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Quien use el tiempo que falta para revisar comisiones, leer un contrato de bono completo y configurar límites de depósito en cada cuenta que abra llegará a esa cita con una ventaja que no se compra: entender qué le están cobrando.
Preguntas frecuentes sobre apuestas y el Mundial de fútbol
¿Qué se puede apostar en una casa con permiso de la SEGOB en México?
Lo que está dicho con claridad es que las apuestas deportivas se realizan únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados, así que el catálogo concreto depende de lo que cada casa publique en su propio contrato y en su programa de apuestas.
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
En la práctica, preguntándole a la casa. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse al momento de esta revisión, y los números que circulan provienen del pie de página de cada operador o de compilaciones públicas que se contradicen entre sí en varios casos. Una autorización digital autónoma no existe en México; los sitios cuelgan del permiso de un permisionario con local físico.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con lo apostado y el momio?
Se multiplica. Con momios decimales, la devolución es la cantidad apostada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad apostada por el momio menos uno. Con $500 a un momio de 2,10, la devolución es $1,050 y la ganancia neta $550. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí para formar un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado, cada una igual a 1 entre su momio. En un 1X2 de ejemplo a 2,10 / 3,40 / 3,60 la suma da 1,048, de modo que el mercado devuelve alrededor del 95,4 % de lo apostado y la casa se queda algo más del 4,6 %. En los mercados principales de fútbol el margen suele moverse entre el 4 % y el 9 %.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % si la entidad no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y el 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal del 6 % lleva el total cerca del 7 %. El tratamiento de premios obtenidos en sitios sin permiso no está establecido, así que conviene consultar a un contador antes de planear un cobro grande.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de cada casa y de forma voluntaria: pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, que son las herramientas que los propios operadores listan en sus fichas. No existe un registro nacional de autoexclusión mexicano, ni un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal estatutaria en los artículos revisados. Por eso un límite hay que configurarlo en cada cuenta abierta, y antes de tener saldo disponible.
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