Apuestas para hoy en México — lo que de verdad te cuesta cada boleto
Datos actualizados y verificados a noviembre 5, 2026 contra los pies de página y las fichas de tienda de las propias casas de apuestas, y contra lo publicado por la Secretaría de Gobernación y los tribunales que han resuelto sobre los bloqueos.
Antes de elegir con qué apostar hoy: lo que la industria no pone en la primera plana
La pregunta que trae a la mayoría de la gente a este tema no es cuál casa paga más. Es si el sitio donde piensa dejar su dinero existe legalmente mañana. En México esa pregunta tiene una respuesta incómoda y muy concreta: nadie tiene licencia de apuestas en línea. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y ese permisionario presta su permiso a una marca digital. La palabra importa, y no es un tecnicismo de abogados: una licencia se concede a un operador para que opere; un permiso se concede a alguien para que un tercero opere bajo su sombra.
Después está el precio. Se llama margen, vive dentro del momio y no aparece en ninguna publicidad. Una casa que paga 1.90 por cada lado de un mercado de dos resultados se queda con una rebanada de todo lo que se apuesta, gane quien gane el partido. Ese es el costo fijo de tener dónde apostar, y es el único número de la página que no depende del resultado.

Y luego está el costo que sí se anuncia, con mayúsculas y confeti: el bono de bienvenida. Casi siempre es dinero que hay que apostar varias veces antes de poder sacarlo, o una apuesta gratis cuyo importe no vuelve con el premio. Las dos cosas se explican más abajo con lo que cada casa dice de sí misma.
Orden de lectura. Primero, cómo proteger la cuenta y la cartera —porque de nada sirve un momio bueno si la cuenta queda inmovilizada—. Segundo, qué cuestan de verdad los bonos. Tercero, cómo se arma un boleto de hoy sin regalar el margen. Cuarto, la comparación de nueve marcas. Quinto, el panorama completo del mercado mexicano. Y al final, el marco legal, que es donde vive la explicación de por qué la palabra “permiso” decide más de lo que parece.
Juego responsable: los límites que la ley mexicana no te pone
Prevención: lo que sí puedes controlar antes de depositar
México no tiene registro nacional de autoexclusión. Esta frase es la más importante de todo el bloque y conviene repetirla mentalmente cada vez que alguien hable de “juego seguro”: no hay una lista estatal donde pedir que te cierren la puerta en todas las casas a la vez. Si mañana quieres dejar de apostar, tienes que recorrer tus cuentas una por una, y ninguna casa tiene forma de saber que ya te excluiste en la competencia.
Lo que existe es herramienta voluntaria dentro de cada operador, y cada operador la describe en su propia ficha. La app de Codere México, por ejemplo, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, y también restringe el uso a mayores de 18. Eso es todo lo que hay: tres marcas que lo declaran por escrito, y ninguna obligada por ley a ofrecerte un botón de autoexclusión.
Tampoco hay un número legal de edad para apostar. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El 18+ que ves en las fichas es lo que cada casa dice de sí misma, no lo que dice la ley.
El instrumento más útil que existe en este mercado es, curiosamente, el menos vistoso: la política de cierre de cuenta. Un operador que se compromete por escrito a cerrarte la cuenta cuando lo pidas vale más, para quien sospecha que tiene un problema, que cualquier campaña con la palabra “seguro” en el banner.
Salvaguarda: las herramientas que cada casa ofrece en su propia ficha
Hay una asimetría que conviene entender. Las casas publican avisos de juego responsable y enlazan sus políticas, pero el instrumento que un apostador realmente necesita —un límite de depósito o de pérdida duro, que no se pueda subir en caliente— casi nunca aparece descrito en la ficha pública. Y no puede aparecer por mandato, porque no existe una obligación legal mexicana en ese sentido: no se encontró ningún límite estatuario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal en el Reglamento que rige los permisos.
Eso deja la salvaguarda en manos de dos cosas: la configuración de tu cuenta y tu propio criterio antes de sentarte a apostar. El orden práctico es sencillo. Primero decides la cifra mensual que no te va a doler perder; después la divides en boletos; después la depositas completa una sola vez y no vuelves a recargar en la semana, porque cada recarga reinicia la tentación. Una cuenta con saldo limitado es una barrera de verdad. Un recordatorio en la app no lo es.
Sobre la verificación de identidad: los operadores identifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que deben pedirte no están establecidos en un estatuto abierto, así que espera el proceso que la casa te muestre. Hazlo en un momento tranquilo y no el viernes por la noche con el boleto a medio armar.
Protección: dónde buscar ayuda y qué hacer si el número deja de ser un juego
Un dato que sorprende a quien llega de mercados europeos: en México no hay un registro oficial de autoexclusión operado por la autoridad. Toda protección colectiva es, por definición, artesanal. Si el juego dejó de ser un entretenimiento con presupuesto, el primer paso no es buscar una lista estatal —no existe— sino entrar a cada una de tus cuentas y activar la exclusión interna que la casa ofrezca, y después cerrarlas.
El segundo paso es hablar con alguien. No se nombran líneas de ayuda porque ninguna fuente las sostiene; inventar un teléfono hace más daño que no ponerlo. Lo que sí puede hacer es esto: si estás pidiendo un préstamo para cubrir una racha, ya no es entretenimiento, y ninguna estrategia de bankroll lo arregla.
Y un detalle de protección que sí tiene base documental. Cuando una casa es bloqueada, los saldos de los usuarios pueden quedar congelados. Sucedió en noviembre de 2025: la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —esta última operada por Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo. Un saldo dentro de una casa bloqueada no es dinero disponible, y eso vale como criterio de protección antes de depositar, no solo después.
Bonos y apuestas gratis: qué te piden a cambio del regalo
Requisitos: el rollover es el precio real del bono
Un bono tiene tres números que importan y dos que no. Los que importan: cuánto hay que apostar antes de poder retirar, cuántos días tienes para hacerlo y qué momio mínimo cuenta para el conteo. El que no importa casi nunca: la cifra grande con la que se anuncia el regalo.
Tomemos el caso que sí está documentado. El bono sin depósito de 1,000 pesos de Caliente exige, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de 10 veces. El plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra, lo cual ya te dice algo sobre la transparencia del paquete. Ahora el cálculo con las cifras que están sobre la mesa: 1,000 pesos por 10 veces son 10,000 pesos de apuesta obligatoria. Si el boleto promedio de quien reclama un bono sin depósito ronda los 50 pesos, eso son unos 200 boletos; si apuesta más grueso, a 200 pesos por boleto, son 50. El plazo invisible y el momio mínimo invisible deciden cuál de los dos escenarios es el real.
La letra chica del señalado. El monto de la apuesta calificada está *dentro* del rollover. Todo boleto que no alcance el momio mínimo exigido no cuenta para nada: ni reduce el saldo pendiente, ni devuelve lo arriesgado. Un bono de 1,000 pesos con rollover de 10 y un mínimo de 1.80 puede convertirse, si apuestas por debajo del mínimo, en un saldo que nunca se libera por mucho que juegues.
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo de su sitio, aunque a finales de ese mismo mes el sitio seguía inactivo. De sus promociones no queda nada: con la marca fuera del aire, un bono prometido es una línea de texto. Es el recordatorio más caro del mercado mexicano sobre la diferencia entre un bono acreditado y un bono cobrado.
Y algo que aplica a todas: ninguna casa en México está obligada por ley a pagarte el bono, explicártelo en una tabla o recordarte el plazo. El Reglamento no dedica artículo alguno a los bonos. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida justamente para absorber parte de ese impuesto, y lo hicieron por su cuenta, sin regla que los obligara.
Incentivo: el bono grande no es el que más te conviene
Aquí conviene decirlo sin rodeos: en un mercado donde el margen se come una rebanada de cada peso apostado, un bono que exige apostar el doble o el triple se convierte en dinero que dejas sobre la mesa. El mecanismo es el mismo en todas las casas.
Supongamos un bono de 500 pesos al que hay que darle dos vueltas de depósito más bono, es decir 1,000 pesos apostados, en un mercado de dos resultados a 1.90 por lado. Ese mercado devuelve 100 ÷ (1 ÷ 1.90 + 1 ÷ 1.90), o sea 95 % de todo lo apostado, y la casa retiene el 5 % restante. Aplicado al millar de pesos de requisito, ese margen son unos 50 pesos de costo esperado. Si el rollover fuera de cinco vueltas de la misma base, serían 2,500 pesos apostados y unos 125 pesos de costo esperado. La cuenta es una estimación, un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que apuestas toda la base en mercados de margen parecido, y no un resultado garantizado para una persona ni para una semana.
Ese costo del 5 % es el mismo en la primera recarga y en la vigésima. No hay racha que lo baje, y no hay saldo que lo cancele. Es el precio de la liquidez, y es el suelo sobre el cual cualquier bono tiene que rendir para valer algo.
De ahí sale la comparación útil. Un bono de 7,000 pesos con condiciones opacas puede costar más de lo que promete. Un bono de 500 pesos que se libera con una vuelta se cobra esa misma tarde. El segundo tiene menos ceros y más valor.
Recompensa: cómo se compara lo que ofrece cada marca, tramo por tramo
Las fichas mexicanas son generosas en titulares y esquivas en mecánica. Empiece por lo que está escrito.
La app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Caliente anuncia en el encabezado de su sitio 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. 1xBet ofrece bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad en su app. Betcris se concentra en producto: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos.
La estrategia práctica con lo que se sabe. Tome nota: de nueve marcas, dos publican cifras claras y ninguna de las dos publica la mecánica completa. El primer depósito duplicado hasta 7,000 pesos es una cifra grande; si su rollover no se libera con momios bajos, lo que el bono entrega es tiempo de juego, no dinero. Un bono de hasta 7,000 con requisitos desconocidos vale menos que 200 pesos sin requisitos, y esa comparación no existe en ninguna página de inicio.
Hay una quinta pregunta que conviene hacerse antes de reclamar cualquiera de ellos: ¿cuál es la apuesta mínima que cuenta? En una casa con apuestas desde montos bajos, un usuario puede apostar 20 pesos por boleto y cumplir el rollover en semanas. En otra con mínimo alto, cada boleto pesa más y el plazo corto se vuelve el verdadero adversario. Esa es la variable que decide si un bono se cobra o se extingue.
A qué apostar hoy: el método pesa más que el partido
Bankroll: el boleto de hoy empieza en la calculadora, no en la tabla
Un boleto no se arma con un pronóstico. Se arma con una cifra que ya decidiste antes de saber qué se juega. Ese orden parece una obviedad y es exactamente el que la mayoría de los apostadores invierte.
El reparto que recomienda esta página. Toma el dinero que destinaste al mes y no lo toques hasta el día 1 del siguiente. Divide el boleto promedio entre 40 y 50 para tener una idea honesta de cuántos días de apuesta tienes por delante. Si la división da 3, tienes 3 días de juego, no un mes: sube el presupuesto o baja el boleto. El tamaño importa menos que la aritmética; un plan que dura 3 días no sobrevive a una racha.
Después viene la parte difícil. Un boleto que paga es el que acierta; el tamaño de la cuota no cambia ni un peso de esa probabilidad. Y aquí está el dato que casi nadie aplica: entre 1.90 y 2.20 la diferencia de premio es de 15 %, pero el mercado no te vende esa diferencia cambiando el resultado. Si tu análisis no distingue un partido del otro, cualquiera de los dos momios es igual de malo.
Sobre el retiro anticipado, que ahora ofrecen varias casas. Sirve para cerrar una posición cuando la información cambió. No sirve para convertir un boleto malo en un boleto bueno: la casa que te ofrece el rescate te ofrece un precio peor que el justo, porque para eso está en el negocio.
Analítica: cómo se lee un momio sin creerle
Un momio no es una medida de probabilidad. Es una probabilidad con margen dentro. Si quiere verlo, tome el ejemplo de hoy día: un partido de dos resultados a 1.90 y 1.90. Ese mercado devuelve 100 ÷ (1 ÷ 1.90 + 1 ÷ 1.90), que da 95 %, y la casa retiene el 5 %. Ninguno de los dos lados es un 50 % real: el mercado, con su rebanada dentro, se comporta como si cada resultado tuviera alrededor del 47.5 %.
Los cálculos están escritos y conviene que el lector los vea porque aplican a cada momento del día, no a un solo partido del calendario. De ahí sale una regla que ahorra dinero: si dos casas publican el mismo partido, la que tiene menos margen devuelve más por el mismo acierto. La diferencia entre un margen del 5 % y uno del 8 % es pequeña por boleto y grande en doscientos boletos.
Y un detalle práctico: la casa sabe cuánto estás dispuesto a arriesgar. Si el mercado se mueve contra ti y tú sigues entrando, no es mala suerte acumulada, es tu propio comportamiento reflejado en el precio.
Tendencia: qué hacer con las horas de hoy
Primero lo obvio: nadie puede saber quién gana un partido, y esta página no va a decir “a qué equipo apostar hoy”. La pregunta correcta es distinta: qué mercado, a qué hora, con qué información.
El mecanismo que sí conviene conocer es el de las horas. Un mercado informado se mueve cuando llegan noticias —alineación, lesión, clima— y se mueve menos cuando no hay ninguna. Si entras demasiado pronto, apuestas contra información que aún no existe; si entras demasiado tarde, apuestas un mundo en el que todo el que sabe ya apostó. Eso no garantiza nada, pero sí explica por qué el mismo momio puede caer dos décimas en veinte minutos sin que haya pasado nada relevante.
El sesgo más caro del mercado mexicano es el de la apuesta local. Los equipos que la afición quiere tienen momios más cortos de lo que la información justifica, no por generosidad de la casa, sino por exceso de demanda. El apostador que nunca apuesta a su equipo favorito empieza cada mes con una ventaja pequeña y persistente, y esa ventaja no sale de ningún sistema.
Sobre los parlays: multiplican el momio y multiplican el margen. Cada pata añade su propia comisión, así que una combinada de cuatro patas carga con cuatro rebanadas. Es un producto legítimo y también el que peor paga por peso arriesgado, y quien lo juega debe saberlo antes de confirmar el boleto.
La comparación: nueve casas, los permisos y el margen dentro del momio
| Casa | Estatus del permiso SEGOB según la fuente | Lo que dice la propia ficha del operador sobre su oferta |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de la SEGOB; el número del pie de página y el de otra compilación no coinciden, así que no se reproduce | Más de tres décadas de marca; parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores y retiros rápidos |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB; las fuentes se contradicen en el número, que no se reproduce | Apuestas previas y en vivo, quinielas y survivors con ligas privadas, casino en vivo |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio de comparación; sin confirmación oficial | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un sitio de comparación; las compilaciones difieren en el titular | Fichas y promociones para apuestas en vivo, con foco en resultados al momento |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según un sitio de comparación; ni el dominio ni la lista oficial pudieron confirmarse | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un sitio de comparación; sin confirmación oficial | Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; sin confirmación oficial | 1,000 pesos sin depósito y duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si aplican solo a deportes |
| Betway | Permiso 4184, según un sitio de comparación; sin confirmación oficial | Momios y mercados para los principales campeonatos, con sección de apuestas en vivo |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según un sitio de comparación; sin confirmación oficial | Apuestas deportivas y casino en un mismo programa, con seguimiento de resultados en tiempo real |
Lo que salta a la vista en esa columna izquierda no es una diferencia entre marcas: es que la información viene de la propia casa o de una compilación, nunca de un listado oficial. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un PDF con los sitios autorizados, y la lista oficial no pudo abrirse. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Hasta que eso exista, ningún número de permiso impreso aquí debe leerse como verificado por la autoridad.
La otra columna es deliberadamente escasa. Cada casa describe su oferta a su manera, y traducir esas descripciones a una tabla comparativa exige inventar, así que no se inventa. Lo que sí se puede decir es para qué sirve cada columna: la de la izquierda te dice a quién le reclamas si algo sale mal; la de la derecha, si el producto que buscas está ahí.
El panorama del mercado mexicano: permiso, no licencia, y sin lista oficial
Un usuario que llega por primera vez al mercado mexicano se topa con un vocabulario que no reconoce. No encuentra “licencia” en ningún pie de página serio, y no es un descuido de traducción.
El marco es el siguiente. La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la SEGOB interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de sustanciar los procedimientos de sanción. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal, no perpetuo; y con titular nombrado, no anónimo.
Ningún texto legal mexicano menciona las apuestas en línea como actividad con permiso propio. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso digital independiente, sino que cuelga del permiso de un titular con establecimiento autorizado. Muchas marcas extranjeras usan ese esquema, y un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez. Por eso el nombre del titular en el pie de página es más informativo que el logotipo con el que entraste.
Lo que eso significa para ti, lector, en términos de costo. Un permiso colgado significa que el responsable ante la autoridad es una empresa mexicana con domicilio, obligaciones trimestrales, cuentas anuales auditadas, fianza y reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero, según el artículo 29 del Reglamento. Significa también que el titular responde ante la SEGOB, y que quien desaparece con tu saldo tiene un nombre y un domicilio que se pueden señalar.
Lo que no significa. Un permiso no es una garantía de pago. La Ley Federal de Juegos y Sorteos permite a la SEGOB inspeccionar los establecimientos autorizados y cerrar los no autorizados, pero no obliga a una casa a tener fondos suficientes para cubrir todos los saldos de sus clientes. La Ley Federal de Protección al Consumidor tampoco se escribió pensando en un mercado de apuestas: la vía de reclamación existe, pero el procedimiento para llevarla no está pensado para este producto.
Y el detalle que define el tamaño del mercado: no se puede contar cuántas casas operan con permiso en México. Los listados de sitios de apuestas se contradicen entre sí —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, y la lista oficial de la DGJS no pudo abrirse. Cualquier cifra que veas en un titular sobre “cuántas casas operan en México” es un conteo con supuestos.
Legalidad: en qué se meten los pesos cuando apuestas desde México
Normativa: los dos artículos que deciden tu partido
El marco legal vigente es viejo y no fue escrito para internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio nacional los juegos de azar y las apuestas, y solo permite los expresamente autorizados. El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra todavía más la puerta en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. En otras palabras, la carga de la prueba vive en el permisionario; tú, como apostador, no tienes modo de verificar la cadena.

Del mismo Reglamento salen las reglas que sí tocan al usuario. Los tipos de permiso relevantes para las apuestas deportivas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, según el artículo 28. Los permisos son intransferibles (artículo 31). Y el artículo 5 prohíbe a los menores participar en el cruce de apuestas, sin fijar edad en cifras y sin mencionar las apuestas en línea.
Lo que no existe, y conviene enumerar con lista corta porque es lo que una página de “apuesta segura” suele callar: no hay un límite de depósito previsto en la ley, no hay límite de pérdidas, no hay registro nacional de autoexclusión, no hay proceso de sesión para apuestas en vivo y no hay exclusiones de ligas o competiciones menores. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de boleto no tienen regla propia en los artículos del Reglamento revisados. Ni una línea sobre intercambios de apuestas.
Supervisión: cómo una marca aparece y desaparece del aire
La SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso. La base estatutaria del bloqueo de sitios de apuestas —más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal que ya existe en la ley del IVA— no está establecida del todo, y ese hueco explica por qué la aplicación ha sido interrumpida y revertida por tribunales.
La cronología que explica por qué la página da fechas y no estados. En noviembre de 2025, la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una única fuente. Nadie debe leer esta lista como “Betano ya opera otra vez”: la situación es inestable y cambia por resolución, no por calendario.
Un dato útil para dimensionar la supervisión: alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026. La vigilancia existe y se mueve, aunque se mueva a golpes de resolución judicial.
Legalidad: sí hay impuestos, y se retienen en la fuente
Aquí sí hay un costo concreto y fechado, y es más útil que cualquier advertencia genérica sobre legalidad.
Al premio, la ley le pone nombre. Conforme a los artículos 137 a 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene el 1 % del premio cuando el estado no grava el premio o cuando su impuesto no supera el 6 %, y retiene el 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a que está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja una carga total cercana al 7 %. Los premios superiores a 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual.
Dos advertencias sobre ese esquema. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido; ante esa duda, la posición honesta es consultar a un contador o asesor fiscal, no improvisar. Y para cobrar un premio necesitas que la casa te emita un CFDI de retenciones; sin ese comprobante, la prueba de que te retuvieron lo correcto es tuya.
Del lado del operador, el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS es del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida: el texto revisado habla de “valor de la actividad” y la prensa habla de “monto total apostado”. No es posible asegurar que el IEPS sea “50 % de lo apostado”, ya que el texto legal habla de “valor de la actividad” y la cifra no está establecida.
Lo que ese impuesto cambió en tu oferta: nada visible. Ninguna casa en México bajó su margen público cuando el IEPS subió. Lo que hicieron los operadores fue rediseñar los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un regalo que mengua sin que el precio del producto cambie es el resultado predecible de un impuesto sobre el operador, y el usuario lo paga en forma de promociones más pequeñas, no de momios peores.
Importancia de verificar antes de depositar
Todo se reduce a una verificación de dos minutos. Antes de depositar, busca en el pie de página de la casa el número de permiso y el nombre del permisionario. Si falta el número, escribe al soporte y pide el nombre completo del titular; una casa seria lo tiene a mano. Ninguno de esos números tiene confirmación oficial hoy, así que la pregunta útil no es “¿es auténtico?” sino “¿está a la vista?”. Una casa que declara su cadena de permiso es una casa que puede ser señalada. Una que la esconde no te debe nada.
Y el respaldo que ninguna casa mexicana puede darte, ni la mejor: una cuenta en un sitio sin permiso no tiene detrás a la SEGOB, ni obligaciones de reporte a la UIF, ni acceso a un CFDI de retenciones. Si esa operación sale mal, el conflicto es entre tú y una empresa que puede estar en otra jurisdicción. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, aunque acepte pesos y publicidad en español.
Las nueve casas del mercado mexicano, una por una
Betcris: el producto más completo de la lista, y un permiso con dos números
Betcris tiene algo que casi ninguna ficha mexicana menciona con orgullo: antigüedad. La app se lanzó en julio de 2018 y publica funcionalmente en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, con atención en español.
Su oferta es la más estructurada de las nueve. La app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos, además de métodos de pago locales. En la página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos.
El detalle que un lector atento debe mirar dos veces es el permiso. El pie de página de betcris.mx muestra un número a nombre de Producciones Móviles, y otra compilación muestra un número distinto. Los dos no coinciden, así que la página no reproduce ninguno. Añade que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, mientras el permiso mexicano aparece a nombre de otro titular y en compañía de Paradise Riviera Gaming.
Veredicto: si lo que buscas es variedad de mercados y producto afinado, aquí está lo mejor de la lista. Lo que Betcris no te da es una cadena de permiso que puedas escribir sin dudar, y en un mercado donde el responsable último es el permisionario, esa duda se paga con paciencia si algo se complica.
Pickwin: quinielas y survivors, con el permiso más confuso de la lista
Pickwin es la casa menos parecida a una casa de apuestas deportiva tradicional, y eso es exactamente su propuesta. Combina apuestas previas al partido y en vivo con quinielas y survivors, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real.
Para quien juega quinielas con amigos, la liga privada es una función real, no una etiqueta. El producto está pensado para grupos, y ahí no compite de igual a igual con una casa cuya única propuesta es el boleto individual.
El problema está en otro lado. El permiso aparece a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, y las fuentes se contradicen sobre el número: el que da una compilación es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un mismo titular plausible, dos números que no cuadran.
Veredicto: la casa para quien juega en grupo y quiere una quiniela con premio compartido. Lo que Pickwin no resuelve es la trazabilidad de su permiso, y esa es la parte del expediente que un apostador de altos montos no debería pasar por alto.
Codere: la ficha más completa en la tienda, y un bono de titular grande
Codere es la marca que menos necesita presentación en México, y su ficha en la tienda de aplicaciones es la más detallada de las nueve. La app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Su declaración de responsabilidad también es la más explícita: la ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese último punto, la política de cierre de cuenta publicada, no lo repite ninguna otra ficha de la lista.
En pagos, el anuncio es concreto: bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los permisos que se le atribuyen son dos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México), sin confirmación oficial.
La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Un operador que lleva casi una década actualizando la misma app en México es un operador que no va a desaparecer con el primer amparo.
Veredicto: la casa que un apostador conservador elegiría por expediente, no por precio. El bono de hasta 7,000 MXN es un titular sin mecánica publicada; el valor real de Codere está en la ficha transparente y en la convivencia de tres métodos de depósito con mínimos bajos, no en la cifra grande.
Strendus: resultados al momento y un titular que las compilaciones no se ponen de acuerdo en nombrar
Strendus trabaja el ángulo del tiempo. Su ficha es una ficha de resultados al momento: apuestas en vivo con seguimiento continuo, para quien quiere entrar cuando el partido ya empezó y el momio se mueve.
La parte de permisos es la más laberíntica del grupo. Se le atribuyen tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, según casasdeapuestaslegales.mx, y el titular aparece como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, porque las compilaciones difieren. Tres números y dos titulares posibles para una sola marca.
Veredicto: una opción razonable para el apostador de partido en curso que vive pegado a la pantalla. Lo que la marca no ha resuelto es el papeleo: quien firme un permiso no puede ser un dato ambiguo, y aquí lo es.
1xBet: el catálogo más ancho, el registro más enredado
1xBet vende amplitud y la cumple en la ficha. La app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.
Cinco deportes con estadísticas y transmisión integradas es una oferta de producto difícil de igualar en esta lista, y el programa de lealtad le da a un apostador frecuente algo más que un bono de entrada.
El registro es donde la cosa se complica. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, pero esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que aparece en la compilación, Entretenimientos Naturales.
Veredicto: el catálogo más ancho para quien apuesta esports y deportes de nicho. Con tres nombres distintos dando vueltas —titular del permiso, empresa de la app y dominio— es también la marca donde la pregunta “¿quién responde?” tiene la respuesta menos clara, y por eso no es donde pondría mi primer depósito de un monto alto.
Playdoit: Playboost, retiro anticipado y un bono que la propia ficha no sabe si es sin depósito
Playdoit es una casa de mecánica sencilla y funciones útiles. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza sus términos y pautas de juego responsable, y limita el uso a mayores de 18 años. La app la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda mexicana; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.
La incongruencia está en el bono. La ficha anuncia 1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos descripciones en la misma página.
Veredicto: la casa con el mejor horario de atención y un catálogo de deportes suficiente, con Playboost como diferenciador real para quien combina. El bono, en cambio, es el ejemplo más claro de por qué la mecánica importa más que la cifra: si la casa no sabe si su propio bono exige depósito, tú tampoco lo vas a saber, y un requisito que no entiendes es una obligación que no puedes cumplir.
Caliente: el permiso visible, el bono más agresivo y el rollover documentado
Caliente es la casa más mexicana de la lista en el sentido literal: su pie de página presenta el número DGG/SP/404/97 como autorización de la Secretaría de Gobernación, y la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. La ficha de la app Caliente Deportes la publica la misma empresa, en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.
Su producto es el de una casa que conoce al apostador mexicano: transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. Y su pie de página cumple con lo elemental: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
En la oferta, la cifra grande: 1,000 pesos sin depósito y duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin que la página aclare si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Y aquí está el único bono con rollover documentado de toda la investigación: el bono sin depósito de 1,000 pesos exige, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de 10 veces, mientras el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.
Veredicto: la casa con el permiso más a la vista y el bono sujeto a las condiciones más duras que se pueden documentar. El 1,000 sin depósito es real; también lo es que el bono de primer depósito hasta 7,000 no publica plazo ni cuota mínima en un lugar único. Para una primera experiencia vale la pena el bono sin depósito y no el depósito duplicado, porque el primero te cuesta tiempo y el segundo te cuesta dinero.
Betway: la marca global con presencia deportiva y pocas cifras en la ficha
Betway llega con la ventaja de un nombre que suena a deporte profesional, y con una ficha mexicana que se queda en lo general: momios y mercados para los principales campeonatos, con sección de apuestas en vivo. El permiso que se le atribuye es el 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial.
Ese titular tiene un detalle que vale la pena leer dos veces: Frontón México es una plaza de frontón, y el Reglamento permite a los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón obtener permisos complementarios para apuestas remotas, según su artículo 28. Es decir, la ruta legal de esta marca es la de una casa que nació como recinto y añadió apuestas remotas encima, y eso explica la estructura del permiso.
Veredicto: una opción de marca conocida para quien apuesta sobre los grandes campeonatos y quiere apuestas en vivo sin complicarse. Lo que Betway no ofrece en su ficha mexicana es un diferencial de producto, y en una lista con parlay del mismo juego, quinielas, Playboost y esports, la ausencia de un gancho propio pesa.
Novibet: deportes y casino bajo el mismo programa, con un permiso de un titular fronterizo
Novibet llega a México con una propuesta de un solo programa para todo: apuestas deportivas y casino en la misma aplicación. Su ficha promete seguimiento de resultados en tiempo real. El permiso que se le atribuye es DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial.
Ahí está el punto que importa. “Comercial de Juegos de la Frontera” es un nombre que describe exactamente la estructura de este mercado: casas cuyo permiso nació con un recinto en una ciudad fronteriza y que hoy operan en línea. No es un defecto del permiso, es la forma que el artículo 28 del Reglamento impone, y quien entienda esa ruta entiende por qué ningún pie de página mexicano dice “licencia”.
Veredicto: una casa para quien quiere deportes y casino en un mismo lugar y no le importa cambiar de proveedor para el resto. Lo que no está en la ficha es un diferencial de apuestas deportivas, y en un mercado donde el retiro anticipado y el creador de apuestas ya son estándar, la comodidad de tener todo en un solo programa es su argumento más fuerte.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando en su pie de página el número de permiso y el nombre del permisionario. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar el listado oficial de sitios autorizados, pero ese listado no pudo abrirse, así que hoy ningún número puede darse por confirmado por la autoridad.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica lo apostado por el momio decimal. Un boleto de 200 pesos a 1.90 devuelve 380 pesos en total, de los cuales 180 son ganancia. En una combinada los momios de cada pata se multiplican entre sí y forman un solo precio; la cantidad apostada no cambia.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado. En un mercado de dos lados a 1.90 y 1.90, la suma da 105.3 %, y ese excedente sobre 100 % es el margen: alrededor del 5 %. Ningún lado es un 50 % puro, y cuanto mayor sea ese colchón, menos devuelve el mercado.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En la configuración de tu cuenta, porque ningún artículo del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos obliga a las casas a ofrecer un tope duro de depósito o de pérdida, y tampoco existe cuenta temporal ni registro nacional de autoexclusión. La herramienta está en las políticas de juego responsable de cada operador.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Sí. Conforme al artículo 137 de la Ley del ISR, quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal excede ese porcentaje. La casa emite un CFDI de retenciones, y los premios anuales arriba de 600,000 pesos se reportan.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
No tienen detrás a la SEGOB, ni obligaciones de reporte a la UIF, ni CFDI de retenciones, y una licencia de Curazao no es un permiso mexicano. A eso se suma que los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados, como ocurrió con bet365 y Betano desde noviembre de 2025.
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