Apuestas móviles en México: lo que la pantalla te cobra y lo que te da

Updated noviembre 2026
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Una mano sostiene un celular con una apuesta en la pantalla dentro de un autobús al final de la tarde

Instalar una casa de apuestas en el celular parece la decisión más pequeña del día: un toque en la App Store, una cuenta, un depósito. Lo que se instala de verdad es una relación con un operador que cobra por cada mercado que ofrece, que fija sus propios límites y al que hay que buscarle el permiso de la Secretaría de Gobernación en un registro que no está abierto al público. La app es la parte barata. El resto es lo que esta guía pone sobre la mesa.

La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México (28 de octubre de 2026).

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los permisos y las fichas de las tiendas contrastados contra los registros de la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos tal como se citan en cada término, más las fichas de la App Store de México consultadas el 28 de octubre de 2026.

México es hoy el mercado móvil que es por una razón jurídica poco vistosa: no existe una licencia de apuestas en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y no menciona internet ni una sola vez. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 añadió un candado en su artículo 2 —lo que no está expresamente previsto, está prohibido— y con eso cada marca que opera en línea lo hace colgada del permiso de un permisionario conlocal físico. No hay licencia digital independiente. Hay una palabra que conviene usar bien desde ahora: permiso, no licencia.

Ese punto de partida explica casi todo lo que sigue. Explica por qué ningún número de permiso de este artículo se imprime como confirmado oficialmente. Explica por qué bet365 y Betano aparecen y desaparecen según resoluciones que cambian cada pocos meses. Y explica por qué la pregunta importante no es qué app se ve mejor en una captura de pantalla, sino cuánto cuesta cada una de las cosas que la app te ofrece.

La letra chica que protege al jugador y lo que le cuesta al apostador

El juego responsable en México es un terreno raro: hay obligaciones legales serias para el operador y, al mismo tiempo, no existe un solo instrumento estatal que un apostador pueda usar para cerrarse él mismo la puerta. Esa asimetría es la primera que conviene entender, porque define qué puedes exigirle a una casa de apuestas y qué no.

Empecemos por lo que sí es norma. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”, la mecánica de apuestas cruzadas entre los asistentes de hipódromos, galgódromos y frontones. Lo interesante es lo que ese artículo no hace: no fija una edad numérica. No dice 18. Dice menores, y deja el número fuera del texto.

El número 18 llega por otra vía, y por eso conviene ser preciso. Las marcas lo escriben en sus propias fichas y pies de página: son mayores de edad, y las fichas de la App Store de México lo repiten en la descripción. Una edad legal concreta para el juego, en cambio, no está establecida como tal. Dieciocho es lo que el operador dice de sí mismo, no lo que la ley le puso por escrito al apostador.

El detalle que más incomoda lo encontré mirando la ficha de la tienda: las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad 17+ en la App Store, mientras su propia descripción dice que solo pueden usarlas mayores de 18 años. Dos números en la misma pantalla y ninguno de los dos es una norma. Alguien que no fuera mayor de edad tendría, con eso, una puerta entreabierta en la tienda y la puerta cerrada en los términos. A ti, que sí eres mayor de edad, el desfase no te quita dinero, pero dice bastante sobre la precisión de las señales que rodean a estas apps.

Lo que cada marca pone de su bolsillo y lo que el Estado no pone

La protección existente es interna, voluntaria y distinta en cada casa. No hay un registro nacional de autoexclusión. Es la frase que más me molesta escribir de todo el artículo, y la escribo sin adornos: en México el apostador que se quiere bloquear a sí mismo depende de que la marca se lo conceda.

bet365 enumera en la ficha de su app descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión. BetMéxico ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión. Codere México limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta en su ficha. El pie de página de caliente.mx insiste en que las apuestas están prohibidas para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección propia de juego responsable.

Cuatro casas, cuatro listas, ningún mínimo común. Para el lector eso significa algo práctico: una herramienta que existe en una app puede no existir en la siguiente, y el hecho de que la marca la anuncie no implica que vaya a resolver una discusión futura a tu favor. Los límites que se colocan en un operador no viajan. Si apuestas en tres apps, tienes tres juegos responsables separados y ninguno cubre a los otros dos.

Tampoco encontré un límite estatal de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal obligatoria. Lo que existe es el control del operador: los permisionarios de apuestas remotas llevan cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantienen una garantía y reportan operaciones y movimientos sospechosos a la UIF, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. El Reglamento no detalla qué documentos te va a pedir la casa en la verificación de identidad; eso lo define cada operador en su proceso de KYC, y es ahí donde se te va el primer par de horas antes de retirar.

La edad, la verificación y el precio de tener una identidad solo

Vale la pena detenerse en la verificación de identidad, porque es el costo menos publicitado de apostar en México. Un operador con permiso retiene el uno por ciento o el veintiuno por ciento de un premio según lo que haga cada estado con los premios y emite un CFDI de retenciones. Eso solo puede hacerlo si sabe exactamente quién eres y tiene el documento en su archivo. La misma maquinaria que te frena el retiro por una selfie borrosa es la que le permite entregarte un comprobante fiscal en regla.

En el otro extremo de la escala, un operador sin permiso no te va a retener nada, no te va a dar CFDI y, cuando llegue la hora de reclamar, no tendrá a quién rendirle cuentas. Hay un punto que sí conviene dejar claro porque se pregunta mucho: no está establecido que apostar en un sitio sin permiso sea delito o infracción para el jugador. Lo que está establecido es otra cosa, mucho más concreta: el artículo 8 de la Ley faculta a la Secretaría para cerrar locales no autorizados, la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y los saldos que quedan dentro de un operador bloqueado se pueden congelar. Un saldo congelado es dinero real que no se puede sacar. Ahí está el costo, y no hace falta una multa para que duela.

La línea que separa a un permisionario de un sitio que opera de forma abierta sin permiso no es un matiz técnico. A un lado hay un domicilio legal en México, controles de KYC y antilavado, un CFDI de retenciones y una autoridad a la que presentar un escrito. Al otro no hay nada de eso. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y ninguna autoridad mexicana te va a reclamar por ellos. Y en ninguno de los dos casos existe el registro nacional de autoexclusión, porque una cosa es tener una autoridad y otra muy distinta tener una herramienta estatal de protección individual.

Apuestas móviles: qué ganas y qué pierdes al cambiar la computadora por la app

Navegar y usar la app son dos productos distintos, y la diferencia se nota justo cuando el dinero se mueve. Es tentador tratarlas como dos puertas del mismo edificio. No lo son: una te obliga a la pantalla grande y la otra te sigue al trabajo, a la fila del banco y al asiento del autobús. Ese es el beneficio real y también es el problema.

El argumento de la app es la velocidad de ejecución. La apuesta en vivo, el retiro anticipado, el cambio de momio entre el minuto 70 y el 85 — todo eso vive mal en una pestaña del navegador. Y ahí está el catálogo tal como cada ficha lo cuenta: Caliente Deportes incluye transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “Crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Betcris pone en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.

La otra cara es el precio de tener todo el mercado en el bolsillo. Un depósito hecho a las dos de la mañana desde la cama no pasa por las mismas dudas que uno hecho en el escritorio; el proceso de registro ya está resuelto, el método de pago guardado y el momio a un toque. Todo eso es una ventaja cuando hay criterio y es un atajo cuando no lo hay. No es que la app haga apostar mal: es que hace apostar rápido, y en un mercado donde la casa vive de la diferencia entre el momio que paga y el que debería pagar, la velocidad de decisión juega para el otro lado de la mesa.

Dispositivo, pantalla y un boleto que ya no se puede repasar

Hay algo más callado que la velocidad. En un boleto de papel o en una hoja de cálculo anotabas lo que habías jugado. En una app, el historial lo escribes tú y lo administra ella, y el importe que crees recordar se desvanece con la siguiente notificación. La app te acompaña bien y dibuja mal tu propio rastro.

A esto se suma la calidad de la información disponible según el momento. Las estadísticas en vivo, los momios mejorados y el creador de apuestas brillan en un teléfono; también convierten cada hueco del día en un rato de consulta. La casa de apuestas gana con más tiempo frente a la pantalla, tú ganas con menos, y ninguno de los dos hechos es un secreto en la industria.

El mismo permiso, dos fabricantes distintos

El detalle más fino de las fichas mexicanas no es la función estrella. Es quién publica la app. Playdoit figura en la App Store de México a nombre de Atracciones America S.A. de C.V. La ficha de Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Codere aparece como Codere Newco, S.A.U. La app de 1xBet figura a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones. Novibet se publica como Logflex MT Limited, Betway como Digital Outsource International Limited y Betcris como TV Global Enterprises Ltd. Pickwin aparece como PWTEC, S.A.P.I. de C.V., Strendus como NEW ADS S.A. de C.V. y BetMéxico como Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V.

Esa diferencia importa porque el permisionario y el desarrollador no son la misma razón social. El permiso de la Secretaría está a nombre de una empresa con domicilio en México; la app la firma, en varios casos, una sociedad distinta. No es una irregularidad y no lo estoy presentando como tal, pero sí conviene saber a quién le estás entregando tus datos y con quién discutes una retención: con el operador mexicano que responde a la autoridad, no con la sociedad publicadora de la tienda.

Instalar, verificar, depositar: el orden que casi nadie respeta

Vale la pena tener el orden claro antes de abrir la tienda. Lo primero no es la app, es la consulta: identificar qué permisionario respalda la operación y con qué número de permiso, sabiendo que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no es un documento que se abra con facilidad y que los números que circulan vienen de pies de página de marca o de compilaciones de terceros. Lo segundo es el registro y la verificación de identidad, que es el paso que suele llevar más tiempo y que no se puede acelerar por tener prisa. Lo tercero es el depósito, y solo después de eso llega el momento de mirar bonos y apuestas gratis.

Invertir ese orden cuesta caro. Depositar antes de verificar deja un saldo pequeño atrapado detrás de un documento; buscar la app antes de buscar el permiso deja instalada una marca sobre la que no tienes ningún dato verificable.

Nueve apps, un mismo criterio: cuánto te cuesta cada una

Una comparación de apps vive de un detalle que casi nunca se dice: no existe una sola clasificación oficial de casas de apuestas activas en México, y los conteos públicos se contradicen entre sí —un informe habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que ninguna cifra cerrada vale la pena. Lo que sí vale es el criterio. Estas nueve marcas encabezan la lista por peso de catálogo, recorrido de la app y presencia declarada del permiso; no son el mercado completo. Que una marca no esté aquí no significa que carezca de permiso, y que esté aquí no significa que sea la mejor para el lector que tiene una necesidad concreta.

Marca Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente Lo que dice la ficha de la app sobre el producto móvil
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular señalado: Eventos Festivos de México Publicada por Atracciones America S.A. de C.V.; en la App Store desde agosto de 2021; versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026; 4.86 con 130,876 valoraciones
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, según una compilación especializada, sin confirmación oficial; titular señalado: Entretenimientos Naturales Publicada por 1XCorp N.V.; en la App Store desde junio de 2014; versión 259.0 del 14 de octubre de 2026
Pickwin Permiso de su permisionario según las fuentes, sin número impreso porque las fuentes se contradicen; titular señalado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V.; en la App Store desde agosto de 2018; versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del propio sitio de la marca, sin confirmación oficial; titular señalado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay Publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; transmisión en vivo, “Crea tu apuesta”, depósitos y retiros móviles, eventos virtuales
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular señalado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Publicada por Logflex MT Limited; versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular señalado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Publicada por Digital Outsource International Limited; en la App Store desde septiembre de 2014; más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, “Crea Tu Apuesta”
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación especializada, sin confirmación oficial; titular señalado: Libros Foráneos S.A. de C.V. Publicada por Codere Newco, S.A.U.; en la App Store desde enero de 2017; más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, apuestas gratis
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; titular señalado: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads Publicada por NEW ADS S.A. de C.V.; en la App Store desde octubre de 2023; versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026
Betcris Permiso de su permisionario, sin número impreso porque el pie del propio sitio y la tabla del propietario no coinciden; titular señalado: Producciones Móviles Publicada por TV Global Enterprises Ltd.; en la App Store desde julio de 2018; versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026; parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores

Dos cosas se ven de inmediato en esa tabla y ninguna es un elogio. La primera es que en la columna del permiso no hay una sola cifra oficialmente confirmada: cada número viene de un pie de página o de una compilación, y hay dos marcas —Pickwin y Betcris— donde ni siquiera se puede imprimir uno porque las fuentes se contradicen, una con la otra y consigo mismas. El número que una compilación le da a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles, y las titularidades de Strendus también bailan entre dos razones sociales. La segunda es que varias casas grandes llevan años en la tienda mexicana: Caliente Deportes con su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, Codere desde enero de 2017 y Betway desde septiembre de 2014. La antigüedad no es una garantía, pero sí es un dato comprobable, y en un mercado donde el permiso se hereda de un permisionario conlocal, la continuidad de la app cuenta más de lo que parece.

Sobre las valoraciones, un aviso que ahorra decepciones: son la opinión de quien las escribe, no una medida de lo que la casa paga. Playdoit acumula 4.86 con 130,876 valoraciones y la app de bet365 4.82 con 73,429 en la App Store de México, ambas medidas el 28 de octubre de 2026. Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 aunque la marca está bloqueada, y esa es la mejor prueba de que una ficha impecable en la tienda no dice nada sobre la situación legal de la marca. Instalar no es lo mismo que poder cobrar.

Fundamentos que no cambian: el boleto, el momio y lo que la casa se queda

Vale la pena poner los cimientos antes de seguir, porque casi todas las confusiones de este mercado nacen de mezclar tres cosas: cuánto paga una apuesta, cuánto se queda la casa y cuánto cuesta una promoción. Son tres preguntas distintas y cada una tiene su propia cuenta.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad de 17+ en la App Store, aunque sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años.

La primera es sencilla. El momio es el precio. Una apuesta de 500 pesos a un momio de 1.90 devuelve 950 pesos si acierta, porque el retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. De esos 950 pesos, 450 son ganancia neta y los otros 500 son tu propio dinero que regresa. Nada de esto depende de la app ni del deporte: es la aritmética del boleto.

La segunda es la que explica por qué el deporte no se empata solo. En cualquier mercado con dos o tres resultados —el clásico 1X2, el más/menos de goles, un hándicap—, los momios de todos los resultados posibles no suman el 100 % de probabilidad. Si sumas las inversas de cada momio, obtienes la proporción de todo lo apostado que el mercado devuelve. La diferencia con el 100 % es el margen de la casa. La fórmula es la inversa de la suma de las inversas de cada momio, y el margen es 100 % menos esa proporción. Es el mismo cálculo que un apostador español llamaría de “cuota” y que aquí se llama de momio, y es el precio invisible que pagas en cada boleto.

La tercera es la que se lleva más poesía y menos papel. Un bono de bienvenida, una apuesta gratis o unos “momios mejorados” no son descuentos: son condiciones. Una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve con la ganancia vale menos de lo que anuncia la palabra “gratis”, y su valor promedio se calcula sobre el momio y sobre la proporción del mercado que devuelve, no sobre lo que promete el anuncio. Un bono con requisitos de apuesta obliga a moverlo varias veces antes de poder retirar nada, y solo cuentan las apuestas que alcanzan o superan un momio mínimo. Cargar el requisito tiene un costo estadístico que sale del propio margen del mercado: mover dinero muchas veces a través de un mercado que devuelve, por ejemplo, un 95 % de todo lo apostado, cuesta en promedio un 5 % de cada vuelta. Cuanto más largo el requisito, más veces se paga ese peaje.

El margen, el depósito y la cuenta que nunca cuadra

Hay una razón por la que este punto merece un párrafo propio y no una línea al pasar: el margen es la única cifra de toda la página que el apostador paga siempre, gane o pierda. El bono se acaba, el club de apuestas gratis caduca, los momios mejorados son de unos cuantos eventos. El margen se cobra en cada mercado, en cada deporte y a las tres de la mañana. Quien no lo tiene presente puede pasar meses comparando promociones y perder en el margen lo que ganó en el bono.

De ahí sale la regla más útil que puedo dejar en esta sección: compara momios del mercado que de verdad vas a jugar, no del que sale en la publicidad. El momio que ves en la portada suele ser el de un partido grande, un mercado profundo y una casa compitiendo por atención. Tu apuesta real, la de la liga local un martes por la noche, vive en otro mercado y con otro precio.

Sobre los depósitos, un dato que sorprende a quien viene de otras tradiciones: no hay un estatuto que regule los pagos de apuestas. Los métodos que las casas anuncian —tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada operador dice de sí mismo. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y por eso la verificación de identidad no es un trámite decorativo: es la llave del retiro. En criptomonedas, en las marcas con permiso, no hay nada establecido, así que conviene no presuponer que exista.

Normativa: el permiso, la autoridad y el expediente que cambia cada trimestre

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos es ella la que interpreta y aplica la ley en el plano administrativo. La Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, además de instruir los procedimientos sancionadores. La ley de fondo es de 1947, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de ese año, y su regla general es prohibitiva: los juegos de azar y las apuestas están prohibidos salvo los que la propia ley autoriza expresamente.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026), Codere (desde enero de 2017) y Betway (desde septiembre de 2014) son apps con varios años en la App Store de México.

La arquitectura práctica del permiso tiene su propia gramática, y conviene conocerla antes de discutir con una casa. El Reglamento, en su artículo 3, define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para la operación de apuestas remotas. El artículo 31 agrega un candado importante: los permisos no son transferibles. Y el artículo 29 impone obligaciones concretas a quien explota apuestas remotas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, garantía, reportes de operaciones sospechosas y fianza.

Esa es la infraestructura obligatoria que sostiene a una marca con permiso: no es un sello decorativo. Es un régimen contable y de reporte que el operador debe cumplir para seguir operando.

Lo que ninguna ley mexicana hace es nombrar las apuestas en línea como producto propio. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener una licencia digital independiente y opera amarrado al permiso de un titular conlocal autorizado; muchas marcas extranjeras usan un permisionario mexicano y un mismo permisionario puede explotar varias marcas. Y la pieza que hace todo esto difícil de verificar para el lector: no hay una lista oficial de permisos de acceso abierto. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un PDF de sitios autorizados, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Hasta hoy, contar cuántos operadores hay en México es más un ejercicio de paciencia que un dato.

El 17 de la tienda y el 18 de los términos, juntos en la misma ficha

Sobre edad, identidad y protección hay tres precisiones que conviene guardar por separado. La primera ya apareció: el Reglamento prohíbe a los menores en áreas de apuestas y en el cruce de apuestas, sin número; las marcas declaran 18+ en sus fichas y pies de página; y una edad legal numérica para el juego no está establecida. La segunda es la gestión de identidad: los operadores verifican usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable de la ley antilavado, y los documentos exigidos no están fijados en un estatuto, sino en el procedimiento de cada casa.

La tercera es la ausencia que ya mencioné y que vuelve aquí con otra consecuencia: no hay registro nacional de autoexclusión, y los instrumentos que existen —descansos, límites de depósito, pausas obligatorias, límites de pérdida, cierre de cuenta— son los que cada marca enumera por su cuenta. Tampoco hay un límite estatal de depósito o de pérdida ni una cuenta temporal obligatoria. Para el apostador, esto significa que la protección no es una red: es una serie de puertas independientes, cada una dentro de su propia casa.

Sobre publicidad y bonos, el panorama es igual de blando. No encontré un artículo federal de publicidad en las partes leídas del Reglamento. Los reportes sobre horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y en cuanto a los bonos, no hay una regla estatutaria que los discipline; lo que hubo fue un ajuste de mercado: tras el aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.

La cuenta fiscal que sí te va a llegar

Aquí el asunto se pone serio y conviene escribirlo sin adornos. El impuesto al operador es el IEPS del 50 % sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, previsto en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS y, por incumplimiento grave, enfrentan el bloqueo temporal del servicio digital conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base de ese impuesto no está establecida en el texto que se leyó: solo dice “valor de la actividad”. La prensa habla de “monto total apostado”. No es posible afirmar “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos cosas está escrita en la norma. Los impuestos estatales, además, varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

El impuesto que toca tu boleto es otro. Los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para la Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138. Quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según el reporte secundario, y los premios que superan los 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual.

Un detalle que muchos pasan por alto: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. Qué pasa con el premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y no voy a inventar una respuesta. La postura honesta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero.

Vale la pena traducir todo esto a la cuenta que importa: un premio de 500,000 pesos en la Ciudad de México no llega íntegro, y el apostador se entera de la retención al momento de cobrar, no al momento de apostar. Ese es un costo de la operación con permiso que la publicidad nunca menciona, y forma parte de lo que compras al usar una marca autorizada: un comprobante fiscal en regla y una retención que alguien declara ante el SAT.

Bloqueos, amparos y un expediente que ningún lector debería tratar como cerrado

Aquí conviene la mayor cautela de todo el artículo, porque el estatus de las marcas bloqueadas ha cambiado varias veces y sigue cambiando. La reconstrucción, con sus fechas, es esta.

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; en ese movimiento quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026, según una sola fuente, un tribunal federal suspendió la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano.

No hay forma responsable de escribir si esas marcas están abiertas o cerradas hoy. La única manera honesta es la que uso: con la fecha al lado. Y de todo el expediente, el dato que un apostador debería llevarse no es quién ganó el último amparo, sino que la app de Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México con la marca bloqueada desde noviembre de 2025. La tienda no te avisa. Te avisa tu saldo, cuando no lo puedes mover.

Sobre la reforma, el panorama es igual de provisional: según el reporte del 13 de octubre de 2026, la SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con una edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. En un mercado cuya norma principal es de 1947, esa sigue siendo la norma vigente.

Los nueve operadores móviles, uno por uno: qué app es mejor para cada bolsillo

Ninguna de estas fichas es una recomendación y ninguna encabeza una tabla de rendimiento, entre otras cosas porque no existe la medición que haría falta para construirla. Lo que sigue es la comparación campo por campo, marca por marca, sobre lo que cada operador declara de sí mismo y lo que las fichas de la App Store de México registran. El permiso, para no repetirlo nueve veces, va una sola vez y con su número: Playdoit con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según una compilación especializada; 1xBet con DGJS/0002/2020 según una compilación especializada; Caliente con DGG/SP/404/97 según el pie de su propio sitio; Novibet con DGJS/DCRCA/1121/2020 y Betway con el 4184, ambos según una compilación especializada; Codere con DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación especializada; y Strendus con DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según una compilación especializada. Ninguno de esos números viene con confirmación oficial. Pickwin y Betcris operan bajo el permiso de su permisionario y no imprimen número, porque las fuentes que los citan se contradicen entre sí.

Playdoit: la app con más valoraciones de la lista y el titular que no aparece en ella

Playdoit es el caso más interesante de los nueve para entender cómo funciona este mercado por dentro. Su app se publica como Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso que las fuentes le atribuyen es el DGAJS/SCEVF/P-02/2005, y el titular señalado es Eventos Festivos de México. Ahí está la distancia: el permiso está a nombre de una empresa, la app la firma otra.

La valoración es la más alta del grupo, 4.86 con 130,876 valoraciones medidas el 28 de octubre de 2026, y ese número es a la vez su mejor activo y su límite. Una calificación mide satisfacción de quien se tomó el trabajo de escribirla; no mide el momio del mercado que tú juegas ni la rapidez de un retiro. Con más de cinco años en la tienda y actualizaciones constantes, es una app madura. También es un producto firmado por una sociedad distinta de la que respalda el permiso, y esa es la información que vale llevar al momento de comparar.

Eso es lo que deja Playdoit: la mejor votación del grupo y la cadena de titularidad menos evidente de las nueve.

1xBet: la app más antigua de la lista y la sociedad que la firma

La app “1xBet: Apuestas Deportivas” figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones; salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. Doce años en la tienda mexicana es una cifra difícil de discutir, y una versión 259 dice algo sobre el ritmo de trabajo del desarrollador.

El permiso que las fuentes le atribuyen es el DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio de la marca ni la lista oficial; el titular señalado es Entretenimientos Naturales. Tres capas de sociedades distintas para una sola app.

Doce años de historial y una app que se actualiza cada pocas semanas son un argumento real de continuidad técnica. Lo que la antigüedad no resuelve es a quién le reclamas: eso sigue dependiendo de un permiso que nadie puede confirmar oficialmente.

Pickwin: versión alta, número de permiso que no se puede imprimir

Pickwin es el ejemplo perfecto de por qué esta guía escribe “según”, incluso cuando suena incómodo. La app figura a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. Ciento treinta y siete versiones en ocho años es un ritmo de mantenimiento serio.

El problema está en el respaldo. El permiso es el de su permisionario, con Producciones Móviles S.A. de C.V. y Unocapali La Paz Operadora como titulares señalados, y no se imprime número porque las fuentes se contradicen: el número que una compilación le da a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos marcas distintas heredan el mismo número en dos documentos distintos, lo que hay no es un dato sino un problema de datos.

Aquí la app funciona bien y el papel del permiso no se puede leer con claridad. Lo que un lector puede hacer es lo mismo que hace esta guía: buscar el pie de página de la marca y el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y aceptar que el resultado puede ser ambiguo incluso después de buscarlo.

Caliente: la marca con el permiso en su propio pie y el catálogo más cargado

Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso aparece en un documento que la propia marca controla: DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del sitio caliente.mx, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular señalado. Sigue sin confirmación oficial, pero la fuente está del lado de la marca y no de una compilación de terceros, y eso ordena un poco el expediente.

Su app, publicada como Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., tiene la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y es una de las que llevan años en la tienda mexicana. El catálogo que anuncia es el más completo del grupo: transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones, eventos virtuales y acceso solo para mayores de 18 años. El pie de su sitio repite la prohibición para menores, invita a divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

La transmisión en vivo y el creador de apuestas son las dos funciones que más se usan con prisa, y son también las dos que más tiempo de pantalla generan. El permiso en su propio pie y el catálogo más cargado de los nueve van juntos en el mismo paquete: más producto, más motivo para entrar, y ninguna herramienta estatal que te frene cuando decidas que ya fue suficiente.

Novibet: versión reciente y la sociedad detrás de la ficha

Novibet aparece en la App Store de México publicada por Logflex MT Limited, con la versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026. Es una de las versiones más nuevas de la tabla, y su permiso, DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, tiene como titular señalado a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Sin confirmación oficial, como todas.

El desarrollo es una cuarta versión mayor y las actualizaciones van al día; eso es lo que se puede afirmar sin estirar nada. Lo demás que suelen buscar los apostadores —bonos, momios, clubes de apuestas gratis— no aparece en su ficha de la tienda, y este texto no va a rellenar ese hueco con una suposición.

La app está al día y el permiso tiene titular identificado; lo que la ficha no dice, este texto tampoco lo dice.

Betway: más de 2,000 eventos por semana y el club que los administra

Betway es una de las tres marcas con más recorrido en la tienda mexicana: su app se publica como Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 seguía publicada. El permiso es el 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular señalado, y ese apellido no es un detalle: el frontón es una de las actividades que puede obtener permisos complementarios de apuestas remotas bajo el Reglamento.

Sus funciones se anuncian con números: más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Ese club es la parte que conviene mirar con lupa. Una apuesta gratis semanal condicionada por actividad premia a quien apuesta seguido, es decir, a quien más mueve el volumen; no es un regalo para el apostador ocasional, es una razón más para volver cada semana.

La propuesta es la más explícitamente dirigida a la frecuencia de las nueve, y la titularidad del permiso por vía del frontón es la más coherente con cómo funciona la norma mexicana.

Codere: más de 30 deportes y un bono de bienvenida que conviene leer completo

Codere México tiene una de las fichas más detalladas de la App Store. La app figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. El permiso está en dos piezas, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular señalado.

Su catálogo cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Y ahí está el detalle que más importa desde la perspectiva del costo: la ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La palabra clave de esa frase es “hasta”. Un bono anunciado con techo se entrega de forma proporcional al primer depósito, así que la cifra grande sirve para el apostador que deposita cifras grandes, no para el que separa 500 pesos para empezar. Y en el segundo caso los requisitos de apuesta siguen siendo los mismos, pero con una base más pequeña.

Suma dos cosas que suelen separarse en otras marcas: ficha de app con aviso de permiso de la SEGOB, límite a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta por un lado, y un bono con techo por el otro. Lo segundo no cancela lo primero, pero confirma la regla de esta sección: la cifra del bono se lee muy bien y se otorga de otra manera.

Strendus: catálogo joven y titularidad que las compilaciones no fijan

Strendus es el más joven del grupo. Su app “Strendus casino y sportsbook” la publica NEW ADS S.A. de C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Los permisos atribuidos son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con las compilaciones difiriendo sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads.

Cuando el nombre del permisionario no está fijo en las fuentes, el permiso existe pero el camino para verificarlo no. Es un detalle más relevante de lo que parece en una marca con tres números de permiso, y es exactamente el tipo de hueco que un lector no puede tapar por su cuenta.

Tres años en la App Store y un catálogo que anuncia casino y deportes en la misma app; la continuidad es corta y la estructura del permiso es la menos legible de las nueve.

Betcris: parlay del mismo juego, retiro anticipado y un pie que no coincide

Betcris llega con un catálogo de funciones poco discutible: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español, todo según su ficha de la App Store. La app la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras.

El detalle que importa está en el permiso: opera bajo el permiso de su permisionario, con Producciones Móviles como titular señalado, y no se imprime número porque el pie del propio sitio muestra uno a nombre de Producciones Móviles y la compilación da otro. Cuando la marca y el compilador no coinciden sobre su propia autorización, la información disponible no alcanza para zanjarlo.

Siete mercados y dos versiones por año desde 2018 son una operación regional asentada. La autorización, en cambio, es el punto donde el expediente de esta marca se queda a medias, y no por falta de búsqueda.

Betano: la marca bloqueada con la ficha más viva de la tienda

Betano no encaja en una lista de apps recomendables, y por eso mismo su caso merece estar aquí. Su app seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México aunque la marca está bloqueada desde noviembre de 2025. El bloqueo se originó en el congelamiento de cuentas de la UIF del 11 y 12 de noviembre de 2025, cuando también quedó inhabilitada bet365, y la resolución de diciembre de 2025 solo le permitió publicar contenido informativo sin relación con las apuestas. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx.

Para el lector que llega buscando una app, este caso tiene una utilidad concreta: demuestra que la tienda no revisa la situación legal de lo que publica. Una ficha con actualizaciones recientes no es una autorización de operación, y un usuario que depositara ahí durante esos meses podía llenar su cuenta sin ningún problema; sacar el dinero era otra cosa.

Eso deja a Betano fuera de cualquier comparación de oferta y dentro de la única lección que la lista puede dar sobre ella: la app instalada y la marca habilitada son dos estados independientes.

La cuenta que nadie te enseña antes de depositar

Elegir una app es un acto cotidiano. Sostener la cuenta durante meses es lo que decide si el resultado fue bueno o malo, y esa parte no aparece en ninguna publicidad. Vale la pena reconstruirla con los datos que ya están en la página.

El orden del año es el mismo para casi cualquier lector. Registrarte y verificar la identidad primero, con la tranquilidad de que ese trámite es también la llave del retiro. Depositás después, con las herramientas de control de la casa ya activadas en la app —límites, descansos, cierre de cuenta— y no al llegar a la urgencia. Después entra la parte que casi nadie calcula: el requisito de apuesta del bono, si tomaste uno, se mueve a través de mercados que cobran un peaje en cada vuelta, así que el bono rinde menos cuanto más largo sea el requisito y cuanto más bajo sea el momio mínimo que cuenta para cumplirlo. Y después llega la parte que sorprende a todo el mundo la primera vez: si ganas un premio en una marca con permiso, la retención del ISR aparece al momento de cobrar, con el 1 % o el 21 % según lo que el estado haga con los premios, y con la declaración anual esperando del otro lado cuando el premio es grande.

Suma esas cuatro piezas y aparece un perfil bastante claro de costos. Los visibles son el depósito y el margen. El semivisible es el requisito del bono. El que casi nadie anticipa es el impuesto. Y el que no se puede planear es el bloqueo de una marca, porque depende de resoluciones que cambian cada trimestre y de operadores que siguen actualizando su app mientras el expediente está abierto.

Por eso, si tuviera que resumir el criterio de esta página en una sola línea, sería esta: la app que elijas importa menos que el permiso que la respalda y menos que los límites que tú mismo configures en ella en los primeros diez minutos. La primera se cambia en un toque. Los otros dos, no.

Preguntas frecuentes sobre apuestas móviles y permisos en México

¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Se busca a la empresa permisionaria, no al logotipo. Los números que circulan vienen de pies de página de las marcas o de compilaciones de terceros, así que una cifra que no cuadre entre dos fuentes se toma como no confirmada. La Dirección General de Juegos y Sorteos es la autoridad que expide los permisos, y el Congreso pidió un registro público abierto en 2026.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio. Una apuesta de 500 pesos a 1.90 devuelve 950 pesos si acierta, de los cuales 500 son tu propio importe de vuelta y 450 son ganancia neta. La ganancia neta, por sí sola, es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se suman las inversas de los momios de todos los resultados de un mismo mercado. Esa suma da la proporción de lo apostado que el mercado devuelve; el resto hasta el 100 % es el margen. Si los tres momios de un 1X2 dieran una suma de inversas de 1,05, el mercado devuelve cerca del 95 % y la casa se queda alrededor del 5 %.

¿Qué se puede hacer para limitar el depósito o las pérdidas en una casa de apuestas?

Se usan las herramientas de la propia cuenta: límites de depósito, límites de pérdida, descansos, pausas obligatorias y autoexclusión son las que enumeran marcas como bet365, BetMéxico o Codere en sus fichas. No existe un registro nacional de autoexclusión en México, no hay un límite estatal de depósito y cada casa decide qué ofrece y qué no.

¿Los premios de las apuestas pagan impuestos en México y quién los retiene?

Sí, cuando son premios legalmente autorizados. El artículo 137 de la Ley del ISR los declara ingresos, y quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % si lo supera. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre premios, cerca del 7 % en total.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

No está establecido que apostar en un sitio sin permiso constituya delito o infracción para el jugador. Los riesgos concretos son otros: no hay domicilio legal en México al que reclamar, no hay controles antilavado mexicanos, no hay CFDI de retenciones, y los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados. Tampoco existe registro nacional de autoexclusión.

Lo que deja esta revisión de apuestas móviles

Nueve apps, una sola palabra que hay que cuidar —permiso, no licencia— y una cantidad de “según” mayor de la que a cualquiera le gustaría escribir. Eso no es un defecto del texto: es la fotografía del mercado mexicano tal como se puede documentar hoy. Con la lista oficial de permisos fuera del alcance del público, cada número que un apostador lee sobre su casa de apuestas viene de un pie de página o de una compilación, y eso significa que la verificación real empieza cuando el lector abre la ficha de la marca y su pie de página, no cuando termina de leer esta página.

Las nueve marcas de la lista tienen algo en común y algo distinto. Lo común es la estructura: una app publicada por una sociedad, un permiso a nombre de un permisionario conlocal, y ninguna confirmación oficial al alcance. Lo distinto está en los detalles que cada una declara: Playdoit con la votación más alta y la cadena de titularidad menos clara, 1xBet y Betway con doce años y once años en la tienda mexicana respectivamente, Codere con más de 30 deportes y un bono que se lee mejor de lo que se otorga, Caliente con el permiso en su propio pie y el catálogo más completo, Betcris con funciones serias y un pie que no coincide con la compilación, Strendus con tres años y varios números de permiso, Novibet con la app al día y la ficha más escueta.

Y la marca que no debería estar en una lista de apps recomendables sigue siendo la lección más útil. Betano mantenía su app vigente en la tienda el 27 de octubre de 2026 con la marca bloqueada desde noviembre de 2025, y esa combinación la puede verificar cualquier lector en dos minutos. Es el recordatorio más eficiente de que la tienda no es una autoridad y de que la app instalada no equivale a una marca habilitada.

Si hay un consejo que sobrevive a todas las dudas de este mercado, es el de invertir el orden habitual. Antes de instalar, busca el permisionario. Antes de depositar, configura los límites. Antes de aceptar un bono, lee el requisito de apuesta y pregúntate si vas a mover ese dinero con el momio mínimo que exige. Y antes de contar con un premio, ten presente la retención y la declaración anual. Las apps se cambian rápido. Las cuentas, no.

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