Apuestas en partidos deportivos en 2026: lo que cada oferta te cuesta de verdad
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los registros de permisos y las fichas publicadas por cada operador revisados contra el sitio de la Secretaría de Gobernación y las tiendas de aplicaciones.
México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos.
Esa diferencia de una palabra es el eje de todo lo que sigue. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y desde entonces prohíbe en todo el territorio nacional los juegos con apuesta que no estén expresamente autorizados; el Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta por el otro lado al disponer en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista con toda claridad queda prohibida. Entre esas dos frases vive el mercado mexicano de apuestas deportivas: ninguna norma menciona el juego en línea, así que los sitios que operan aquí lo hacen colgados del permiso de un permisionario con instalaciones físicas, no de una autorización digital propia.
Lo que un lector quiere saber cuando escribe “apuestas en partidos deportivos” es más concreto que eso: qué casas puede usar, en qué términos y quién responde si algo sale mal. Eso es lo que hay aquí. Pero conviene adelantar la conclusión, porque es incómoda: en este mercado el precio que pagas no está en el momio que ves. Está en las condiciones que rodean ese momio, en el rollover que convierte un bono de bienvenida en una tarea, en el 1 % o el 21 % que alguien retiene de tu premio antes de que lo veas y en el hecho de que no existe un registro nacional de autoexclusión al que puedas apuntarte para que todas las casas te cierren la puerta a la vez.
Nueve casas aparecen en las páginas que siguen: Playdoit, 1xBet, Codere, Betcris, Betway, Strendus, Caliente, Pickwin y Novibet. Cada una opera, según lo que ella misma publica o según las compilaciones que citan sus números, bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación tramitado por un permisionario. Ninguna de esas nueve es una recomendación, y la lista no es el mercado: es lo que se puede comparar con datos a la vista. Dos marcas grandes, bet365.mx y Betano, están fuera de la comparación porque están bloqueadas, y volveremos sobre eso con fechas, que es la única forma honesta de contarlo.
Lo que cuesta jugar: límites, retención y letras chiquitas
Empecemos por lo que de verdad se lleva dinero del bolsillo del lector antes de que exista un solo partido.

No hay límite legal de depósito en México. Tampoco un tope de pérdida, ni una cuenta temporal, ni una cifra estatutaria de edad: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no escribe un número. Los 18 años que ves en las fichas y en los pies de página son la edad que cada marca declara de sí misma, no una cifra de la ley. Esa distinción importa menos de lo que parece hasta que te toca discutirla: nadie va a sancionar a una casa por fijar su propio mínimo, y ninguna casa va a invocar una norma inexistente para devolverte el dinero.
Las herramientas que sí existen son internas y voluntarias. Las casas listan en sus propias fichas pausas, límites de depósito y mecanismos de autoexclusión, y algunas acompañan las apuestas con avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La ficha de la app de Codere México es un ejemplo cumplido: dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente hace algo más austero pero igual de explícito en su pie de página: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Otras marcas mencionan avisos parecidos dentro de la descripción de sus aplicaciones.
Copiar la lista de nueve fichas y contar coincidencias no aporta nada. Lo que aporta es entender qué significa esa ausencia de registro nacional. La autoexclusión de una casa es un acuerdo privado entre tú y esa casa: si mañana te arrepientes a las dos de la mañana, el bloqueo que pusiste en Caliente no te sigue a Playdoit ni a Novibet. Quien decide que necesita un cierre real tiene que recorrer una por una todas las casas donde tenga cuenta, y acordarse de la que abrió hace tres años con un correo que ya no revisa. Nada de esto es culpa de las marcas. Es la consecuencia directa de que el marco mexicano regule locales y permisos, y no personas.
Después está la fiscalidad, que es el costo menos discutido y el más seguro de todos. El impuesto al jugador no lo paga el jugador por su cuenta: lo retiene quien paga el premio. La Ley del ISR, artículos 137 y 138, trata como ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuesta y concursos legalmente autorizados, y quien los entrega retiene 1 % cuando la entidad no grava el premio o su gravamen no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México sí grava los premios con una tasa estatal del 6 %, lo que en la práctica deja una retención total cercana al 7 % en reportes secundarios. La retención tiene carácter de pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración exigible; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y los premios que rebasan 600,000 pesos en el año se reportan en la declaración anual. Ese detalle es el que separa un premio grande de un premio grande con trámite.
El otro lado del impuesto lo soporta el operador, aunque el lector lo pague sin verlo. La Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 subió esa tasa desde el 30 % y entró en vigor el 1 de enero de 2026. La misma fracción alcanza los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital cuando el incumplimiento es grave. Y sobre la base hay que ser cuidadoso: el texto habla de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y ninguna de las dos cosas autoriza a escribir que se trata del 50 % de lo apostado. Quien traslade ese costo a las condiciones de un bono no lo traslada como un dato, lo traslada como precio. Hay reportes de que, después del alza del IEPS, varias casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Sobre pagos, ninguna norma cubre las transacciones de apuestas. Los métodos que cada operador lista —tarjeta, transferencia SPEI, comprobantes en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que esa marca dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. Para el lector que deposita en efectivo por OXXO, ese flujo tiene una consecuencia práctica: el comprobante lleva el nombre de quien lo pagó y no el de quien recibe.
Dispositivo, navegador, pantalla: dónde se juega el partido
La app se ha comido la página web, y en México eso no es una impresión: es la ruta por la que entran casi todas las casas.

Codere figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Casi una década actualizando la misma aplicación. Caliente publica “Caliente Deportes” bajo Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V.; salió en agosto de 2021 y va por la versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026. Winpot Deportes la publica Wiztech Limited, apareció en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026. Betano, que está bloqueada como sitio, sigue con su ficha viva en la tienda.
Que la app esté disponible no dice nada sobre quién responde por ella. Winpot es el caso que mejor lo ilustra: la ficha de su app hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V., y la empresa que publica la aplicación es Wiztech Limited. Dos razones sociales distintas para una misma pantalla. No es una irregularidad por sí sola, y tampoco es un detalle que puedas ignorar cuando reclamas un retiro: la entidad con la que discutes no es necesariamente la que aparece en la tienda desde la que descargaste. Lo mismo pasa con 1xBet, cuya app figura en la App Store a nombre de 1XCorp N.V., una compañía distinta del titular que las compilaciones mexicanas asignan al permiso.
En pantalla, la oferta se parece demasiado de una casa a otra. Apuestas en vivo, transmisión, estadísticas, creador de apuestas. Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Caliente ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y limita el uso a mayores de 18 años. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. A eso se suma el creador de apuestas que casi todas presumen.
La diferencia que sí cambia la experiencia no está en esa lista. Está en la verificación de identidad. Los operadores con permiso verifican usuarios y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal, así que cada casa pide lo que su área de cumplimiento decide. Eso significa que una cuenta puede operar con normalidad durante semanas y trabarse justo antes del primer retiro. El momento de subir documentos es el registro, no el día que ganas.
Inmediatez, cronómetro y retiro anticipado en los partidos en vivo
El mercado en vivo es donde el margen deja de disimularse.
Una apuesta pre partido se coloca con el reloj parado. Puedes comparar dos momios con calma, abrir otra pestaña, decidir que el precio no te gusta y no hacer nada. En vivo todo eso desaparece: el momio se mueve con cada jugada, y el momento en que lo aceptas es el momento en que vale. Ahí está la primera diferencia real entre los lectores de este mercado. Quien compara precios tiene tiempo; quien persigue un gol en el minuto 70 no lo tiene.
El segundo costo del vivo es el retiro anticipado, que las casas venden como una salida y que en realidad es un precio. Cuando aceptas salir antes de que termine el partido, no estás recuperando tu dinero: estás vendiendo tu boleto a la casa por lo que ella considera que vale en ese instante, y ese cálculo lo hace ella, con su margen dentro. El retiro anticipado aparece en la oferta de Playdoit, entre otras cosas, y es una herramienta legítima para quien quiere cerrar una posición; también es la forma más limpia de convertir una apuesta ganadora en una apuesta pequeña.
La transmisión es la tercera pieza y la menos costosa, aunque no gratis: exige datos móviles y una pantalla encendida. Rushbet, por ejemplo, ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. Una casa que transmite el partido que estás viendo te ahorra salir a buscar la señal; ninguna te ahorra el tiempo que pasas mirándola.
Y hay un límite que casi nadie enuncia. El Reglamento no dedica un solo artículo a las apuestas en vivo, a los deportes virtuales, a los esports ni al catálogo de mercados. No hay una regla mexicana que autorice o prohíba un mercado en vivo concreto; lo que hay es un permiso para operar apuestas, y dentro de él cada casa publica su programa. Quien lea esto como una zona libre se equivoca en la dirección más peligrosa. Significa que el catálogo en vivo de una casa mexicana depende de lo que la casa decide mostrar, no de una autorización por mercado.
Bankroll, analítica y tendencia: apostar en los partidos de mañana
Un partido de mañana no es más predecible que uno de hoy. Es más cómodo, y la comodidad tiene su propio precio.
Las casas facilitan la preparación: estadísticas en vivo en Codere, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports en 1xBet, momios en vivo con transmisión y ajuste de apuestas en juego en Campobet. Toda esa información es pública y está al alcance de cualquier cliente. La consecuencia incómoda es que la información visible no distingue a nadie: si el promedio de goles del equipo está en tu pantalla, también está en la de los demás, y ya vive dentro del momio.
Lo que sí distingue a dos apostadores es la gestión del dinero. Un presupuesto definido antes de la jornada, y no después del primer gol, es la única cifra de este artículo que se queda contigo toda la temporada. El tope de depósito y el tope de pérdida que ofrecen las casas sirven exactamente para eso, y son voluntarios: nadie te los va a sugerir en el mejor momento, que es antes de empezar.
Conviene decir lo que este apartado no hace. No hay aquí un pronóstico, ni un partido “seguro” para mañana, ni un sistema que gane. Nadie puede saber el resultado de un partido, y quien escribe una guía de apuestas y aun así reparte certezas está vendiendo algo. Lo que sí se puede explicar es cómo funciona el instrumento, y eso incluye su aritmética. El momio no es una opinión sobre el partido: es un precio con el costo de la casa dentro.
Y el instrumento tiene una trampa estructural que conviene conocer antes de armarlo. Cada selección que agregas a un parlay multiplica el precio y multiplica el costo escondido. Dos selecciones a 1.90 cada una no pagan 3.80 limpios: pagan 3.61, y la diferencia se la queda la casa por el hecho de que ambas patas tengan que salir bien. La cuenta larga la hacemos más abajo, donde toca. Aquí basta retener la idea: en el parlay el margen no desaparece, se acumula.
Formato, mercado y cobertura: qué estás comprando en el boleto
El mismo partido se vende de muchas maneras, y cada manera tiene un costo distinto.
La apuesta sencilla pone un precio sobre un resultado: gana el local, empata o gana la visita. El hándicap le da a un equipo una ventaja o una desventaja de goles antes de empezar, de modo que iguala el partido y casi siempre paga cerca de 1.90 por lado. El más/menos no pregunta quién gana, sino cuántos goles habrá, con una línea —2.5, por ejemplo— que separa “más” de “menos”. En el mercado de resto del partido, la apuesta se decide solo con lo que ocurre de ahí en adelante: el marcador ya alcanzado se borra y el precio se recalcula sobre los minutos que quedan. Es un mercado que confunde mucho a quien lo lee por primera vez, y por una razón simple: el equipo que va ganando 2-0 puede pagar un momio alto en resto del partido, porque esos dos goles, para esa apuesta, no existen.
El parlay —también llamada combinada— junta varias selecciones en un solo boleto y multiplica los momios. El precio sube rápido. Lo que sube con él es la probabilidad de que una pata falle, y ahí es donde la casa gana el terreno que el momio parece regalar. Cada pata tiene su propio margen; el margen del boleto completo es el producto de todos ellos.
Vale la pena ser explícito con un punto que se repite en los foros y que está mal planteado: no existen casas “sin margen”. Existe un reparto distinto entre margen y volumen. Una casa que ofrece 1.95 por lado en un mercado de dos resultados está cobrando menos que una que ofrece 1.90, y esa diferencia, sostenida durante cien apuestas, vale más que cualquier bono de bienvenida de mil pesos. Esa comparación se puede hacer a mano en diez segundos, y casi nadie la hace.
Calendario, torneo y competencia: dónde buscar los partidos
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y ese detalle cambia la conversación de este año.
Un mercado saturado de partidos no es un mercado mejor. Durante un torneo grande, las casas compiten con promociones de temporada —1xBet lista promociones de temporada y un programa de lealtad entre sus ofertas—, y el catálogo se multiplica porque cada partido genera decenas de mercados: resultado, hándicap, totales, goleadores, córners, tarjetas. Fuera del torneo, el calendario se apoya en las ligas europeas, la NFL y la MLB para quien tiene transmisión, y en la Liga MX como producto local.
El calendario también decide qué se puede comparar. Los momios de un partido de liga menor pueden tener márgenes bastante más anchos que los de un partido de primer nivel, por la sencilla razón de que hay menos dinero apostado en ellos y la casa necesita cubrirse. Un lector con presupuesto chico lo nota de inmediato: apostar en las competencias que todo el mundo mira es barato; apostar en la que solo tú sigues, no.
Sobre qué deporte está disponible, el catálogo que las propias fichas anuncian es amplio y parecido: Codere declara más de 30 deportes; Playdoit nombra futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports; Betano, además de apuestas deportivas, ofrece tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones. La apuesta de carreras tiene su propio carril regulatorio: el Reglamento la contempla en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde un menor nunca puede participar. La Lotería Nacional queda fuera de ese Reglamento por su artículo 1, así que sus sorteos no se rigen por las mismas reglas que una casa de apuestas.
Procedimiento: cómo se coloca una apuesta y qué revisar antes
El recorrido es corto y casi siempre se explica mal, porque se explica por la parte divertida en lugar de por la parte que cuesta.
Primero el registro y la verificación de identidad, que conviene hacer con documentos a la mano. Después el depósito, que en la mayoría de las casas mexicanas admite tarjeta, transferencia SPEI y comprobantes en tienda; el monto mínimo depende de cada operador y no está fijado por ninguna norma. Con saldo en cuenta se elige el partido, se arma el boleto —una selección o varias— y se confirma el momio que aparece en ese momento, porque un precio mostrado no es un precio garantizado hasta que lo aceptas. El retiro llega a una cuenta a nombre del jugador, y a partir de ahí entra el detalle fiscal del que ya hablamos.
Armar varias apuestas sobre un mismo partido es perfectamente posible y es donde la gente se mete en problemas. Puedes combinar mercados del mismo juego dentro de un parlay, y puedes abrir boletos sencillos relacionados sin que la casa te lo impida. Lo que no puedes es esperar que una casa te avise cuando dos apuestas que hiciste en paralelo dependen de la misma cosa. Si apostaste al equipo A en el mercado principal y al “más” de goles del mismo partido, tus dos boletos se caen con el mismo 0-0.
Antes de confirmar cualquier boleto conviene revisar tres cosas concretas: el momio exacto que vas a aceptar, si la apuesta es pre partido o en vivo, y qué pasa con el boleto si el partido se suspende. En el mercado pre partido, cancelado o postergado, la apuesta se anula; en vivo, las reglas de cada casa determinan si la apuesta se mantiene con el marcador al momento de la suspensión o se devuelve el importe. Esa letra está en los términos de cada operador y no en una norma mexicana.
Y una advertencia que no tiene que ver con la técnica sino con la protección: un permisionario te da un domicilio legal en México, controles de identidad y lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. Un operador sin permiso mexicano no ofrece ninguna de esas tres cosas, y si además está bloqueado, el saldo puede quedar congelado. Eso ocurrió con cuentas de usuarios de marcas bloqueadas en noviembre de 2025.
Cómo se comparan: nueve casas, sus permisos y lo que cada una declara
Aquí está el cuadro. Antes de leerlo, una advertencia sobre lo que es y lo que no es.
Los números de permiso que aparecen abajo son los que cada marca publica en su propio pie de página o los que reproducen las compilaciones que se han ocupado de listarlos; ninguno tiene confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. No hay que leerlo como un defecto de estas nueve marcas: hay que leerlo como el estado del registro público mexicano, que el Congreso pidió abrir entre mayo y julio de 2026 y que sigue sin ser consultable. En algunos casos las compilaciones se contradicen entre sí, y cuando eso pasa aquí no se imprime un número. Los conteos del mercado también bailan: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso no hay cifra total en esta página.
| Casa | Permiso declarado por su fuente | Lo que la propia ficha dice de su oferta |
|---|---|---|
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación de datos, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; app publicada por 1XCorp N.V. | apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de datos; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Betcris | número no impreso: el del pie de página propio y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado: Producciones Móviles; licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | — |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere del titular; sin confirmación oficial | — |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; operadora nombrada: Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; sin confirmación oficial | transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Pickwin | número no impreso: las fuentes se contradicen; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
Lo primero que salta a la vista no es una marca: son las casillas vacías. Cinco de las nueve no tienen en su ficha ningún dato sobre su oferta de apuestas deportivas en esta comparación, y ese hueco no se rellena con una frase de consolación. Significa que de Betcris, Betway, Strendus, Pickwin y Novibet no puedes evaluar aquí el producto deportivo, solo el papel legal de su permisionario. Quien quiera compararlas tendrá que abrir sus programas de apuestas y hacer el trabajo por su cuenta; lo que sí conviene mirar en el permiso, en cambio, es que el titular nombrado sea una empresa mexicana identificable y que el número esté en el pie de página del propio sitio, no solo en una lista de terceros.
Lo segundo que salta es la contradicción de números. Betcris y Pickwin comparten titular nombrado —Producciones Móviles— y ninguno de los dos imprime un número que se sostenga: en el caso de Betcris, el número del pie de página de su propio sitio y el de la tabla del propietario no coinciden; en el de Pickwin, las compilaciones se contradicen y una de ellas le asigna precisamente el número que aparece en el pie de Betcris. Un permisionario que opera varias marcas no es ilegal —la práctica reportada lo admite— pero sí complica la trazabilidad de quién responde por qué sitio.
El tercero es la información que no está en la columna del permiso y que un lector mexicano debería leer de todas formas. Betcris declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una licencia europea no es un permiso mexicano, y no sustituye ni al uno ni al otro: la primera acredita que la empresa matriz cumple ciertos estándares de supervisión en su jurisdicción; el segundo dice quién puede aceptar apuestas dentro de México. Y hay una trampa que conviene ver: tres de las cifras de permiso que aparecen arriba se leen como 2015, 2019 y 2020, y eso no convierte a esas marcas en veteranas ni en recién llegadas del mercado mexicano, solo indica cuándo se modificó el permiso o cuándo se emitió el documento que cita la fuente.
Los números de permiso fijados a un año anterior no caducan solos, y el hecho de que un documento llevado al pie de página y la tabla de la empresa matriz no coincidan no permite concluir que uno sea falso. La conclusión permitida es más aburrida y más útil: mientras el registro oficial no pueda consultarse, el permiso se verifica en el pie de página del sitio donde vas a depositar tu dinero, no en una lista de terceros.
Donde este cuadro deja de ser neutral es en lo que se puede contar. Playdoit y Caliente llevan transmisión en vivo y las dos tienen herramientas de construcción de apuestas; 1xBet presume el catálogo de esports más detallado de la lista y suma un programa de lealtad, que para quien apuesta todas las semanas vale más que el bono de bienvenida de un solo uso; Codere declara los métodos de depósito más amplios, con tarjeta, SPEI y OXXO nombrados explícitamente, y arrastra la única inconsistencia de la lista en el mismo renglón, porque su ficha anuncia hasta 7,000 MXN de bono sin decir con qué condiciones. Ese es el patrón que se repite en la columna de la derecha: los bonos se anuncian siempre enteros y las condiciones casi nunca.
Playdoit: el “Playboost” y un retiro anticipado que también es un precio
Playdoit tiene el permiso más antiguo de la lista según la compilación que lo cita —DGAJS/SCEVF/P-02/2005—, con Eventos Festivos de México como titular nombrado, y una aplicación que salió en agosto de 2021 y se actualizó el 22 de octubre de 2026. Trece años entre una fecha y otra que no significan trece años operando: solo dicen que la marca se apoya en un permiso viejo y en una app relativamente nueva, que es la combinación habitual en este mercado.
Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, y añade casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El detalle que importa está en el nombre del primer producto. “Playboost” suena a dinero extra y su mecánica real es un momio mejorado en condiciones que define la casa: sirve cuando el bono se aplica a un mercado que ibas a jugar de todas formas, y no sirve cuando te lleva a un mercado que no habrías tocado. El retiro anticipado tiene la misma naturaleza: es cómodo, y su comodidad se paga en el precio que aceptas al salir.
El bono de bienvenida de 1,000 MXN es donde este operador pierde el paso. La ficha lo anuncia con esa cifra, pero en un apartado lo describe como ligado al primer depósito y en otro como sin depósito. No es un tecnicismo: un bono sin depósito se reclama sin arriesgar nada y un bono de primer depósito exige poner dinero antes. Un lector que lea solo el titular no puede saber cuál de los dos está solicitando, y hasta no ver las condiciones en la cuenta no se sabe si hay que depositar para que ese 1,000 llegue. Ese es el motivo por el que Playdoit queda detrás de Codere en claridad, aunque su catálogo sea más ancho.
Para el lector que quiere transmisión y juega mercados de esports, Playdoit es de las opciones más completas de la lista. Para quien va buscando el bono, el orden correcto es abrir la cuenta, leer las condiciones dentro de la sesión y recién entonces decidir.
1xBet: catálogo enorme y una razón social que no cuadra
La app de 1xBet está en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., y las compilaciones que se ocupan de su permiso nombran a Entretenimientos Naturales como titular de un permiso DGJS/0002/2020 que, según una compilación de datos, ni siquiera pudo confirmarse junto con el dominio. Dos identidades, un número sin confirmación oficial y una marca con historial internacional. Ese paquete exige una decisión antes de depositar: el lector tiene que aceptar que la entidad que publica la aplicación y la que sostiene el permiso no son la misma persona.
Lo que ofrece es difícil de discutir en volumen: apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Ese programa de lealtad es lo más valioso del conjunto para quien apuesta con regularidad, porque acumula sin exigir un depósito adicional. Las promociones de temporada, en cambio, son el tipo de oferta que aparece cuando hay un torneo grande y desaparece cuando el calendario se vacía; funcionan como precio, no como ingreso.
El problema de 1xBet, para un lector mexicano, no es su catálogo. Es la cadena de responsabilidad. Cuando la app la publica una sociedad y el permiso lo nombra otra, cualquier reclamación empieza por una pregunta que el usuario no debería tener que resolver: a quién le reclamo. Nada de esto convierte a la marca en irregular; sí la convierte en la que más documentos distintos hay que leer antes de depositar.
Para quien apuesta esports y quiere transmisión dentro de la aplicación, 1xBet es de las que más entrega. Para quien quiere saber con exactitud quién responde por su saldo, la marca queda por detrás de las que muestran un titular mexicano único.
Codere: más de 30 deportes y una ficha que cumple lo que promete
Codere es la marca que mejor resolvió el trámite aburrido. Su ficha en la App Store declara el permiso de la SEGOB, fija el uso en mayores de 18 años y menciona las mismas herramientas de juego responsable. Eso no es marketing: es la información que un lector busca y que casi ninguna otra ficha de la lista junta en el mismo lugar.
La aplicación figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Es la más veterana del grupo, y se nota en la ficha: cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Los números de permiso que se le asignan son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado, sin confirmación oficial.
El bono de hasta 7,000 MXN es el ejemplo perfecto del costo que este artículo quiere dejar claro: “hasta” es la palabra que más trabaja en la publicidad de este mercado. La cifra máxima se alcanza solo si el primer depósito llega a cierto monto, que la ficha no precisa. Y el requisito de apuesta que arrastra un bono de ese tamaño es la razón por la que el número grande importa menos de lo que parece: si hay que apostar el bono varias veces antes de retirar, el valor real del regalo depende de cuántas veces rota y a qué momio mínimo.
Los métodos de depósito son el otro punto fuerte, y aquí sí hay una consecuencia práctica. Tarjeta, SPEI y OXXO en la misma ficha significan que se puede empezar con efectivo en una tienda, sin banco y sin tarjeta. Para el lector que quiere probar el mercado con 200 pesos, esa puerta vale más que cualquier bono.
Betcris: permiso con número ausente y respaldo maltés
Betcris es el caso donde la comparación se vuelve incómoda, porque es la única marca de la lista que muestra dos capas legales a la vez y ninguna de las dos está cerrada.
En su propio pie de página aparece un permiso de la SEGOB con un número en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd. y declara una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Tres sociedades distintas en una sola pantalla.
Esa licencia maltesa es la más concreta de toda la comparación, con fecha de inicio y de fin, y es exactamente el tipo de dato que un lector confunde con una garantía. No lo es. Una licencia de Malta dice que la matriz opera bajo supervisión de esa autoridad; no dice nada sobre quién puede aceptar apuestas en México, y no sustituye al permiso. Para un lector mexicano, la licencia europea es la parte que menos le sirve y la que más aparece en el pie de página.
El número de permiso no se imprime aquí porque las fuentes no coinciden: el del pie de página del propio sitio y el de la tabla de la empresa propietaria difieren. Cuando dos documentos de la misma casa dicen cosas distintas, el problema no es de compilación, es de trazabilidad. Betcris lleva en México suficiente tiempo para que esto no debería pasar.
Para quien apuesta con regularidad en mercados internacionales y quiere una marca de trayectoria larga, Betcris es una opción razonable. Para quien necesita verificar el permiso antes de depositar, es la que menos lo permite.
Betway: un número corto y nada más que enseñar
Betway es, dentro de esta lista, el caso más limpio y también el más vacío.
Su permiso aparece como 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado y sin confirmación oficial. El número corto llama la atención frente a los formatos largos de las demás, y la lectura correcta es que la numeración de permisos mexicanos no sigue un patrón único: conviven documentos de la Dirección General de Juegos y Sorteos con denominaciones más viejas, y un número corto no es ni mejor ni peor que uno largo. Lo que sí es igual en todos los casos es la ausencia de confirmación oficial.
Sobre su oferta de apuestas deportivas no hay ficha que comparar aquí. Eso deja a Betway en una posición particular: la marca se sostiene en el reconocimiento internacional y en un permiso que su propia fuente nombra, y no en un producto documentado que se pueda leer junto a los demás. El lector que la elija tendrá que hacer el trabajo que aquí no se puede hacer: abrir su programa de apuestas y comparar mercados, momios y métodos de depósito por su cuenta.
Para quien busca una marca de nombre conocido y está dispuesto a compararla por su cuenta, Betway entra en el grupo. Para quien quiere decidir con los datos a la vista y sin abrir cinco sitios, no.
Strendus: tres permisos, un titular discutido
Strendus es la marca con más documentos a su nombre y la que menos llegan a explicarse.
Las compilaciones le asignan tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, según cuál se lea, y sin confirmación oficial. Que una casa acumule tres documentos puede ser rutina administrativa —prórrogas, modificaciones, permisos complementarios para distintas modalidades— y también puede ser la consecuencia de una operación que cambió de manos. Desde fuera, la diferencia es imposible de distinguir, y ese es justamente el punto.
El marco mexicano admite esta figura sin misterio: los permisos son intransferibles por el artículo 31 del Reglamento, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas de lavado. Un permisionario con varios permisos es una estructura conocida. Lo que no está disponible para el lector es la lectura de cuál de esos tres documentos ampara el sitio que tiene enfrente.
Como con Betway, aquí no hay ficha de producto que comparar. La marca entra en la comparación por su papel legal y por nada más.
Caliente: el bono de $1,000 MXN que rota diez veces
Caliente es la marca que enseña, mejor que ninguna, cómo se convierte un regalo en una obligación.
En el encabezado de caliente.mx se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 MXN. No aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y ese silencio no es casual: una promoción que sirve para casino y para deportes se juega en el producto donde el requisito se cumple más rápido. Sobre el bono sin depósito de 1,000 MXN, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de 10 veces, mientras el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Esa falta de acuerdo entre fuentes secundarias es un dato en sí mismo: cuando tres reseñas no coinciden en el número de rotaciones, la única fuente que vale es el reglamento del bono dentro de la cuenta.
Hagamos el cálculo con la cifra que sí se repite. Con un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos, el requisito de apuesta asciende a 10,000 pesos. Si el apostador trabaja con boletos de 200 pesos, eso son 50 apuestas antes de poder retirar lo que quede. Si apuesta 500 pesos por boleto, son 20 boletos. La cifra no cambia; el tiempo sí, y en el segundo caso el lector está poniendo en riesgo cinco veces más dinero en cada paso. Y solo cuentan las apuestas que cumplen el momio mínimo que fije el reglamento del bono, de modo que un lector que juega momios bajos por costumbre puede rotar durante semanas sin avanzar.
Ahí está el costo real del “bono sin depósito”. Diez mil pesos de apuestas no son un regalo, son una agenda.
Su lado operativo es sólido, y conviene decirlo. El pie de página muestra el permiso DGG/SP/404/97 y presenta la autorización de la Secretaría de Gobernación tal como la marca la exhibe, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora nombrada. La app “Caliente Deportes” se publica bajo esa misma sociedad, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con uso reservado a mayores de 18 años. El pie de página añade lo que ninguna norma mexicana exige y la marca sí declara: los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Para quien apuesta todas las semanas y usa la app como pantalla principal, Caliente entrega la combinación más completa de la lista. Para quien va por el bono de mil pesos sin depósito, el número que importa no es el mil, es el diez.
Pickwin: permiso prestado y un número que aparece en otro pie de página
Pickwin comparte titular nombrado con Betcris —Producciones Móviles S.A. de C.V., en su caso junto con Unocapali La Paz Operadora— y su número de permiso tampoco se puede imprimir, porque las fuentes se contradicen. Una de ellas le asigna precisamente el número que aparece en el pie de página de Betcris.
Ese detalle merece leerse despacio. Un mismo permisionario operando varias marcas es una práctica reportada y admitida en México; no es una irregularidad por sí misma. Lo que sí es un problema práctico es que el número que debería distinguir a Pickwin sea el mismo que otra marca muestra como propio. Cuando dos sitios comparten titular y las compilaciones intercambian los números, el lector que quiera verificar el permiso de Pickwin no tiene por dónde empezar: ni en su propio pie de página, si no lo publica, ni en las listas de terceros, que lo contradicen.
Sobre su oferta deportiva no hay ficha que comparar. La marca entra en esta lista por su estructura de permiso y deja al lector con la tarea de abrir su programa de apuestas.
Novibet: un número limpio en un registro que no se puede abrir
Novibet es el contraste más claro con las dos marcas anteriores: un número, un titular, una estructura.
Las compilaciones le asignan el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado, y no hay contradicción entre fuentes. El formato del número corresponde a la nomenclatura de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y la fecha encaja con la práctica de permisos digitales de los últimos años. La única confirmación que falta es la oficial, y esa falta es la misma para todas las marcas de esta comparación: la lista de la DGJS no se pudo abrir.
Que una compilación sea limpia no convierte el dato en verificado, y esta página no lo va a fingir. Lo que sí cambia es la facilidad de comprobación: un número sin contradicciones es mucho más fácil de contrastar en el pie de página del propio sitio antes de depositar, y esa es toda la diferencia práctica entre Novibet y las marcas cuyas fuentes se pelean.
Sobre apuestas deportivas no hay ficha de producto que comparar aquí. La marca entra por su papel legal, que es el más ordenado de los tres casos sin datos de oferta.
El margen del momio: qué se queda la casa en cada apuesta
Aquí está el número que casi ninguna casa pone en su publicidad, y es el que más afecta el resultado a lo largo de una temporada.
Tomemos un mercado de dos resultados con momios de 1.90 por lado. Es un ejemplo, no un precio cotizado de ninguna casa ni de ningún partido. La probabilidad implícita de cada lado se calcula dividiendo uno entre el momio: 1 ÷ 1.90 da 0.5263, y como hay dos resultados, la suma es 1.0526. La casa reparte, por lo tanto, un 95.0 % de lo que se apuesta en ese mercado y se queda con el 5.0 % restante, que es su margen. Esa cifra es el costo incorporado de cada boleto: no aparece en ningún estado de cuenta, no se cobra nunca por separado y se paga en cada apuesta, ganadora o perdedora.
El margen y el reparto son la misma cosa vista desde dos lados: si la casa devuelve 95.0 %, retiene 5.0 %, y ambos siempre suman 100 %.
De ahí sale una cifra que conviene tener presente. Cada 100 pesos apostados en un mercado con ese precio dejan, en promedio, 5 pesos en manos de la casa; el apostador promedio recupera 95. Es una estimación estadística sobre muchas apuestas, no un resultado garantizado para un boleto concreto ni una predicción de nada: el promedio se cumple a lo largo de cientos de jugadas, no en una.
La comparación útil no es entre casas imaginarias sino entre momios reales. Cuando una casa ofrece 1.95 por lado en el mismo mercado de dos resultados, su reparto sube a 97.4 % y su margen baja a 2.6 %; cuarenta pesos menos de costo por cada cien apostados si lo comparas con el ejemplo de 1.90. Esa diferencia se sostiene sola durante toda la temporada, sin rollover, sin plazo y sin cuota mínima, y es la razón por la que comparar el precio del mercado principal rinde más que cualquier bono de bienvenida.
Una advertencia sobre el alcance de estas cifras: cada uno de esos niveles de margen corresponde a un mercado concreto —ese partido, ese operador, ese momento—, y se mueve cuando el dinero entra. El número que se calcula aquí describe el costo de un precio, no el costo de una casa.
En el parlay, el costo se acumula en lugar de diluirse. Dos selecciones a 1.90 cada una dan un momio de 3.61 y no 3.80, y las dos patas concentran además el descuento de dos mercados. La cifra que se lleva la casa crece con cada selección que agregas, mientras el premio crece más despacio que lo que sugiere la multiplicación.
El panorama legal completo: permiso, bloqueos y qué sigue pendiente
La pregunta de fondo —si el mercado mexicano de apuestas en línea está autorizado— tiene una respuesta que incomoda a los dos lados.
La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, salvo los expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga los permisos y ejerce la inspección conforme al artículo 7, puede cerrar establecimientos sin autorización conforme al artículo 8, no permite que ningún local esté cerca de escuelas o centros de trabajo conforme al artículo 9, y coordina con estados y municipios conforme al artículo 10. El Reglamento sitúa la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuesta y los sorteos bajo jurisdicción federal, exceptuando los de la Lotería Nacional en su artículo 1, y define el permiso en su artículo 3 como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los tipos de permiso relevantes para el juego son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos son intransferibles según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas conforme al artículo 29.
Ninguna norma menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener una licencia propia y se cuelga del permiso de un titular con instalaciones físicas, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Es por eso que la palabra correcta es “permiso” y no “licencia”, y que la diferencia no es de estilo.
Sobre el registro de permisos, ya lo dijimos y vale repetirlo con su fecha: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto y los conteos del mercado siguen discrepando. Ese vacío es el problema de fondo de todo lo anterior, y no es un problema del lector.
La reforma está en la misma categoría: pendiente. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y mecanismos de autoexclusión, y también es solo una propuesta.
Lo que sí es presente es el bloqueo. En los días 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo Salinas) quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. El estado es inestable y por eso no se escribe aquí que hoy estén abiertas o cerradas: se escribe con su fecha. Ese es el punto exacto —y el más incómodo de todo el artículo— donde el marco formal se nota insuficiente, porque las reglas cambian por resolución judicial antes que por norma publicada. Además, alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Sobre lo que un jugador arriesga por apostar en un sitio sin permiso, esta página no afirma ni una multa ni una exención: no está establecido. Lo que sí está establecido es la asimetría entre las dos opciones. Una marca con permiso ofrece un domicilio legal en México, controles de identidad y lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio queda gravado. Una marca sin permiso mexicano no ofrece ninguna de esas tres cosas, y su saldo puede quedar congelado si el operador es bloqueado, como ocurrió con cuentas de usuarios en noviembre de 2025. Para un premio proveniente de un sitio sin permiso, el tratamiento fiscal no está establecido, y la posición honesta es consultar a un contador: el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y esa frase hace todo el trabajo. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y nada de la protección descrita en este apartado les aplica. En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión.
Lo que este mercado enseña sobre pagar por apostar
Cierro con la tesis, ya sin rodeos, porque es lo único que este artículo puede ofrecer que no esté en la ficha de ninguna casa.
El aficionado mexicano que busca dónde apostar un partido está comparando la cosa equivocada. Compara bonos. Debería comparar momios, porque el momio se cobra en cada boleto y el bono una sola vez. Un bono de 1,000 pesos que exige 10,000 pesos de apuestas antes de dejar retirar algo es un precio disfrazado de regalo, y cuando ese mismo rollover coincide con un margen del 5 % en el mercado que estás jugando, el costo de cumplirlo se come buena parte del valor nominal. Es el peor tipo de letra chiquita: la que no está escrita.
Después está la retención. El 1 % o el 21 % que la casa descuenta del premio según cómo grave la entidad federativa no es una sorpresa para quien ya lo leyó aquí, y sí lo es para quien descubre por primera vez que un premio de 10,000 pesos baja al retirarlo. La Ciudad de México grava los premios con 6 % y la retención total ronda el 7 % en reportes secundarios; y si el premio grande supera los 600,000 pesos en el año, hay declaración anual. Nada de eso lo explica la publicidad, y todo eso sale del mismo bolsillo.
Y después está lo que este mercado decide dejar sin resolver. Nueve marcas operando con permisos que no se pueden verificar en un registro público, dos de ellas bloqueadas con resoluciones judiciales que cambian cada pocos meses, un anteproyecto de ley que lleva meses esperando presentación y ningún registro nacional de autoexclusión. Al lector que quiere certezas legales antes de depositar, la respuesta honesta es que en México no las va a encontrar completas. Lo que sí puede hacer es trabajar con las marcas que muestran su permiso en su propio pie de página, verificar el número ahí y no en una lista de terceros, limitar los depósitos por adelantado, y aceptar que la parte más importante de la comparación —el precio de verdad, el momio— la tiene que hacer él mismo en dos pestañas abiertas al mismo tiempo.
No hay atajo. Hay un número, y está en el momio.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas en partidos deportivos
¿Qué se puede apostar en México en las casas con permiso de la SEGOB?
Todo lo que cada operador publique en su programa de apuestas: futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, deportes virtuales y carreras en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, donde un menor nunca puede participar. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento de la ley por su artículo 1, así que sus sorteos se rigen por otras reglas.
¿Cómo comprobar que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que el permiso se verifica en el pie de página del propio sitio, donde debe aparecer el número y el titular. Las compilaciones de terceros se contradicen entre sí en varios casos, y el Congreso pidió un registro público abierto que todavía no existe.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio. Con 200 pesos a un momio de 1.90, el retorno es 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia neta. En un parlay los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio: tres selecciones a 1.90 dan un momio combinado de 6.859.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se suma la probabilidad implícita de todos los resultados, dividiendo uno entre cada momio. En un mercado de dos resultados a 1.90 por lado, la suma da 1.0526: la casa reparte 95.0 % y retiene 5.0 % de margen. Cuanto más alta la suma, más caro el mercado, aunque el momio parezca generoso.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Sí, y los retiene quien paga el premio. La Ley del ISR, artículos 137 y 138, fija una retención del 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y del 21 % cuando un gravamen estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal, cerca del 7 % en total.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta de cada operador. No hay límite estatutario en México ni registro nacional de autoexclusión, y las herramientas de pausa, límite de depósito y autoexclusión son internas y voluntarias, tal como cada marca las lista en la descripción de sus aplicaciones. El bloqueo de una casa no sigue a las demás.
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