Apuestas en línea: el precio real de cada bono, cada cobro y cada permiso en México

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día

Lo último que revisó este texto quedó cerrado el noviembre 5, 2026, con los pies de página de cada casa de apuestas, sus fichas en la App Store mexicana, los reglamentos publicados en el Diario Oficial y los informes de prensa sobre bloqueos, todo cotejado contra esas fuentes y contra los datos públicos de la Secretaría de Gobernación que sí pudieron abrirse.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

México tiene una ley de juego de 1947 y ninguna ley de apuestas por internet. Esa frase parece un detalle de abogados hasta que se convierte en dinero: quien apuesta en línea aquí lo hace bajo el amparo de un permiso que la Secretaría de Gobernación entregó a una empresa con salón físico, no bajo una licencia digital propia que alguien pueda consultar en un registro. El titular del permiso es una persona moral que puede operar varias marcas a la vez, y la marca que aparece en tu pantalla es una de ellas, no el permisionario.

Ese arreglo explica casi todo lo demás de la página. Explica por qué la palabra correcta es “permiso” y no “licencia”, por qué los números que circulan en los comparadores se contradicen entre sí, por qué desaparecieron dos casas grandes en noviembre de 2025 y por qué tu saldo puede quedar congelado sin que nadie te deba una explicación en español llano. También explica lo que sí está protegido: el control de identidad, los reportes a la Unidad de Inteligencia Financiera, el comprobante de retenciones que emite el operador cuando el premio paga impuestos.

Prevención: lo que un operador con permiso sí hace por ti y lo que tienes que hacer tú

El juego responsable es la parte del folleto que casi nadie lee y la única que no se puede sustituir con otra casa de apuestas. En México no existe un registro nacional de autoexclusión. Quien aprieta el botón de un operador no queda protegido frente a los demás: al día siguiente abre otra cuenta en la marca de la competencia con el mismo correo y el mismo INE. Eso no es un defecto de una casa concreta, es el estado del sector, y conviene decirlo antes de hablar de herramientas.

Una credencial de elector junto a un celular con una cuenta regresiva en la pantalla sobre una mesa de cocina
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

Lo que existe es lo que cada operador promete en su propia ficha. La aplicación de Codere México declara que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente, en el pie de su página principal, avisa que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Betcris añade una línea más severa en su propio pie: los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Nada de eso es una ley distinta, y los números tampoco son el mismo dato. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe en su artículo 5 que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el cruce de apuestas, pero no escribe una edad. La edad de 18 años la sostienen las marcas en sus propias condiciones. El “mayores de 18” que ves al registrarte es una cláusula contractual, no un número que el reglamento fije.

Aquí es donde el ángulo de esta página se vuelve incómodo para el marketing. Los límites de depósito y de pérdida que ofrecen las casas son herramientas voluntarias de cada operador, no una obligación que un regulador le pueda exigir. No hay límite legal de depósito ni de pérdida y tampoco existe la cuenta temporal que otras jurisdicciones usan para parar en seco. El operador que te deja fijar un tope mensual lo hace porque quiere, y lo retira cuando quiere.

Para quien apuesta con presupuesto corto esa asimetría pesa más de lo que parece. Un tope de depósito de 500 pesos mensuales fijado en la plataforma no te protege de abrir una segunda cuenta; un tope fijado en tu cabeza y sostenido con una hoja de cálculo, sí. La herramienta es el registro personal de lo que entra y lo que sale, y la prueba de que funciona no es evitar una racha mala, sino no cambiar el plan después de una racha mala.

El otro extremo de la prevención es el operador que no está. Los saldos de una casa bloqueada quedan atrapados. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo, sin apuestas. Un jugador que tenía dinero ahí lo recuperó cuando pudo, no cuando quiso. Ese es el costo de confundir una marca conocida con un permiso legible.

Incentivos y requisitos: qué cuesta de verdad un bono de bienvenida

Un bono de bienvenida no es dinero regalado con un lazo, es un préstamo condicionado que se paga apostando. El requisito de apuesta, ese rollover que aparece escondido en un anexo, es la parte del contrato que decide cuánto vale la oferta y cuánto te va a costar cumplirla.

Caliente, en el encabezado de su página principal, anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos; su propia página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas —no según la casa—, el bono sin depósito de 1,000 pesos de Caliente exige un rollover de 10 veces, mientras el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Un requisito que se lee distinto en cada fuente no es un requisito malo; es un requisito que todavía no conoces.

Codere hace lo propio en la ficha de su aplicación mexicana, con un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos. Playdoit anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Ese desliz no es un detalle de redacción: en una versión tienes que poner dinero para activarlo y en la otra no, y de esa diferencia depende que el bono sea un regalo o una compra.

Cuánto apuesta hace falta para liberar un bono

La cuenta que casi ningún folleto pone a la vista se hace con dos números y una división. Con el rollover de 10 veces que las reseñas atribuyen al bono sin depósito de Caliente, 1,000 pesos de bono exigen 10,000 pesos de apuestas acumuladas antes de que el saldo sea retirable. Si apuestas 200 pesos por boleto —un tamaño razonable para alguien que no vive de esto—, hablamos de unas 50 apuestas, cada una a una cuota que cumpla el mínimo que la casa exige y cada una dentro del plazo. El bono se convierte entonces en una agenda: cincuenta decisiones, tomadas en una ventana de tiempo que el operador controla.

Los números del primer depósito cambian de escala. Si se duplica el depósito y el rollover se aplica a la suma de bono más depósito, la cantidad a mover crece mucho más rápido que la promesa. Las reseñas no coinciden en el múltiplo, así que la única cifra honesta que se puede dar aquí es el resultado del ejemplo sin depósito, con su supuesto: 1,000 pesos de bono, rollover de 10 veces, 10,000 pesos de apuestas, apuestas de 200 pesos, unas 50 boletas.

Las cuotas mínimas y el margen de la casa, la trampa cotidiana

El rollover no se cumple a cualquier precio. Casi todas las casas exigen una cuota mínima por selección, y ahí se junta con el otro número que nunca se enseña: el margen del operador.

Un mercado parejo de dos resultados a cuota 1.90 y 1.90 —un ejemplo, no un precio cotizado— devuelve por cada peso apostado algo entre 0,94 y 0,97 pesos; el margen de la casa se mueve, por tanto, entre el 3 % y el 6 % aproximadamente. La banda tiene su condición: supone un mercado de dos vías con cuotas equilibradas, como los ejemplos de esta página, y se estrecha o se ensancha según el deporte, la liga, el mercado y el momento del partido. En una casa que cobra el margen bajo, el requisito de apuesta se paga más barato que en una que lo cobra alto, con el mismo rollover escrito en las mismas palabras.

Ahí está el detalle que desarma la palabra “gratis”. Si el margen ronda el 4,5 % y tienes que mover 10,000 pesos para liberar 1,000, el costo esperado de cumplir el requisito se parece bastante al bono del que presumes. No es una pérdida garantizada, y conviene subrayarlo: es un promedio sobre muchas apuestas, no el resultado de la tuya. Pero convierte el bono en lo que es, un incentivo con precio, no en dinero que aparece por registrarte.

Qué cambia el bono de bienvenida con la subida del IEPS

Después de la subida del IEPS los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir: la misma oferta que lees hoy tiene menos margen comercial que la del año pasado y el operador lo traslada a las condiciones, no al encabezado. Por eso un bono anunciado con la misma cifra redonda que hace dos años conviene leerlo con más calma que entonces.

Liquidación y transacciones: depósitos, retiros y el dinero que espera

Meter dinero es fácil en todas las casas grandes; sacarlo es el momento en el que se nota quién tiene procesos y quién tiene un banner. La regla común en el sector es que el retiro sale hacia una cuenta a nombre del propio jugador, no de un tercero, y ese filtro sirve para lavado de dinero aunque también te complique prestarle la cuenta a un amigo.

Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Betcris muestra en su página principal los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Novibet y Strendus no publican en sus sitios un listado de métodos de pago.

La ausencia de montos mínimos en el escaparate no es un descuido de diseño: es que el mínimo vive en los términos y condiciones, y aparece en el momento del retiro, cuando ya tienes saldo dentro. Un jugador que deposita 200 pesos con OXXO descubre a veces que el retiro mínimo es mayor que esa cantidad, y que su dinero se queda ahí hasta que sume el resto o lo juegue. Ese ridículo de doscientos pesos es el costo real de no leer los términos antes del primer depósito.

Sobre el tiempo, la única promesa que conviene tomar con distancia es la del propio operador. “Retiros rápidos” y “pagos inmediatos” son frases de ficha de aplicación, no un compromiso con plazo medido. La fecha en la que se cumplen es la que marca la verificación de identidad: quien no ha completado su KYC espera más, con cualquier marca, porque el retiro se detiene hasta que los documentos están aprobados.

Criptomonedas en las casas con permiso: no hay nada establecido, ni a favor ni en contra, y conviene no inventarse un listado. Quien quiera pagar con moneda digital tendrá que preguntarlo en la casa que le interese, porque ninguna de las fichas revisadas lo promete.

Dispositivo y pantalla: la aplicación, el navegador y lo que se pierde en cada uno

La aplicación es el sitio donde vive la mayoría de las apuestas mexicanas, y su costo no se mide en pesos sino en permisos del teléfono. Una app que pide ubicación, contactos y notificaciones no te cobra comisión, pero te cobra atención, y esa es la mercancía que un jugador de fin de semana tiene menos disponible.

En la App Store de México, la ficha “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Codere aparece como “Codere: Apuestas Deportivas MX”, publicada por Codere Newco, S.A.U., salida en enero de 2017 y con versión vigente del 20 de agosto de 2026; cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026; cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La app de Betcris la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras; destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.

Hay que leer esas fichas con ojo de comprador. El retiro anticipado y el creador de apuestas suenan a regalo y son dos formas más de mover dinero con el margen de la casa dentro. El “Playboost para aumentar ganancias” es una promoción sobre una apuesta concreta, no un aumento de tu ventaja sobre la casa, y la distinción importa cuando la casa cobra entre el 3 % y el 6 % de margen en cada mercado.

La app no siempre es la mejor versión del producto. La transmisión en vivo y las estadísticas se llevan mejor en una pantalla grande, y el navegador del escritorio suele dar acceso a los mismos mercados sin instalar nada. Donde la app gana de verdad es en el registro y en la verificación: subir una foto de la credencial desde el teléfono es un trámite de dos minutos, y hacerlo mal es la causa más común de que un retiro se quede esperando.

Las versiones que aparecen en estas fichas llevan fechas de 2026, y eso también es información. Una app actualizada hace semanas se cae menos y arregla antes lo que rompe; una que no se mueve desde hace un año suele ser la marca del operador que dejó de invertir en el producto, y ahí el costo aparece en el peor momento, con un boleto en vivo y la pantalla girando.

Calendario y competencia: dónde se juegan de verdad los pesos mexicanos

El futbol se lleva la mayor parte del dinero apostado en México, y no hay misterio: es el deporte que llena la cartelera los siete días de la semana. La app de Codere declara más de 30 deportes, Playdoit enumera futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Esa es la oferta deportiva que las fichas describen, y conviene saber que un catálogo ancho en el folleto se concentra en el momento de las apuestas reales.

La Copa del Mundo de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026 y ya es historia. Un torneo así mueve el mercado, no lo inventa: durante el mes de competencia aparecen mercados que el resto del año no existen, y el apostador que se estrena en un Mundial suele medir su presupuesto con el torneo y no con su bolsillo, que es el error clásico de cada verano.

Las carreras de caballos son la otra mitad seria del mercado mexicano, y la que más se parece a un monopolio histórico. El Reglamento regula el juego mutuo y las carreras en hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas, y prohíbe en su artículo 5 que los menores participen en él. Apostar a los caballos no es lo mismo que poner un parlay de futbol: son reglas, recintos y una terminología propia, y quien llega desde el boleto deportivo se pierde en la primera carrera.

El basquetbol sostiene su propia temporada, con la liga mexicana y la estadounidense repartiéndose la atención, y los esports crecen con un público más joven y montos más pequeños. El baloncesto y los esports rara vez necesitan el mercado completo: quien apuesta ahí suele quedarse con el ganador y el total de puntos, y paga el mismo margen sin usar las variantes caras que la casa tiene abiertas.

Una advertencia sobre el calendario. Los mercados de un partido grande no son los mismos que los de un martes de liga menor: menos liquidez significa cuotas menos finas y, en la práctica, un margen más ancho. La cartelera decide el precio antes que la marca; la casa que ofrece un margen estrecho en un mercado de moda puede ofrecer uno mucho más abierto en un partido que no mira nadie, y ahí no hay mercado que se pueda explotar.

Procedimiento: cómo se apuesta, paso a paso, y en qué se va el dinero

El mecanismo es simple y no tiene misterio, pero cada paso cobra algo. Registrarse, verificar la identidad, depositar, elegir momio, armar el boleto, apostar, cobrar si gana y retirar. Ocho movimientos donde el jugador solo cobra protagonismo en uno.

Todo empieza con los datos personales y la credencial. El operador verifica usuarios y reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero; qué documentos exige cada casa en cada caso no está escrito en un reglamento, y el trámite se ve al hacerlo, no al prometerlo. El registro en el celular acelera ese filtro, pero no lo salta.

Después viene el depósito y con él el primer costo oculto: si depositas con OXXO, entre que pagas en la tienda y el saldo aparece en tu cuenta hay una ventana que el jugador de un partido en vivo no tiene. SPEI y las transferencias bancarias cierran esa ventana; las tarjetas también, aunque suelen traer su propio filtro antifraude. El pago en efectivo en tienda es el método de quien no quiere dejar rastro bancario, y es también el que más tarda.

El boleto es el paso que decide el valor de la apuesta. La apuesta sencilla pone el monto entero sobre un resultado y paga el momio completo. El parlay multiplica las cuotas de las selecciones y multiplica también el margen que la casa ya cobró en cada una, así que su precio sube con cada pata que le agregas. Un parlay de cinco selecciones a cuotas de 1.90 paga 24,76 pesos por cada peso apostado, pero las probabilidades de acertarlo todas son las de cada una encadenadas, y el margen cobrado por la casa se multiplica igual.

Ahí está la matemática que desarma la etiqueta de “cuota combinada mejorada”. El retorno de una apuesta ganadora se calcula multiplicando el monto por el momio. Con 100 pesos a 1.90, un boleto sencillo devuelve 190 pesos: 100 de tu bolsillo y 90 de ganancia neta. Con los mismos 100 pesos repartidos en cinco selecciones a 1.90 cada una, el boleto devuelve 2,476 pesos si todas aciertan, y cero si falla una. La multiplicación que hace grande la cifra es la misma que hace improbable el cobro.

El cobro tiene su propio trámite. El operador emite el CFDI de retenciones cuando el premio está gravado, y esa retención no la decide la casa: la decide el tratamiento fiscal. El retiro, al final, va hacia una cuenta a tu nombre, con la identidad ya verificada, y ese es el punto donde la mayoría de las quejas se resuelven solas con los papeles en orden.

Y queda el paso del que nadie presume: dejar de apostar. Sin registro nacional de autoexclusión, la salida es directa con cada operador, y el jugador que quiere cerrar de verdad tiene que hacerlo casa por casa. La política de cierre de cuenta que anuncia Codere en su ficha es exactamente eso, una política de la casa, y no sustituye a un registro público que no existe.

Evaluación y clasificación: cómo se comparan nueve casas de apuestas mexicanas

Ordenar casas de apuestas por lo que prometen en un banner es la manera más rápida de equivocarse. Este listado se ordena por lo que cada marca puede mostrar y por lo que le cuesta al jugador comprobarlo, y el punto de partida es el mismo para todas: cada una opera bajo un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario con salón físico.

El primer criterio es el permiso y su trazabilidad. Los números que circulan salen del pie de página de la propia marca o de una compilación de comparadores, y ninguna lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos pudo abrirse, así que cada cifra se lee como “según X, no confirmado oficialmente”. Esa cautela no es un formalismo: un número que no se puede cotejar con el registro público es la mitad de una garantía.

El segundo criterio es el precio implícito de cada mercado, que ninguna casa publica y todas cobran. Entre un margen de 3 % y uno de 6 % hay tres pesos por cada cien apostados, y esa diferencia se acumula a lo largo de un mes mucho más rápido que cualquier bono de bienvenida atractivo.

El tercero es el método de cobro. Retirar con una cuenta a tu nombre, con la identidad ya verificada y sin letra pequeña sobre mínimos, vale más que una promesa de inmediatez. El cuarto es el catálogo deportivo: quién cubre el deporte que tú juegas y si tiene apuestas en vivo y transmisión. Y el quinto es la presencia de herramientas de juego responsable, que en un mercado sin registro nacional es el único freno disponible.

Estos son nueve operadores que ofrecen apuestas en el mercado mexicano.

Marca Permiso SEGOB según la fuente que lo publica Lo que su propia ficha dice sobre el deporte y las apuestas
Novibet Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial —
Codere Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Betcris Permiso SEGOB del permisionario Producciones Móviles según el pie del propio sitio, número no coincidente con el de la compilación; empresa del sitio TV Global Enterprises Ltd. con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Playdoit Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
Strendus Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere sobre el titular; sin confirmación oficial —
Caliente Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V.; sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales
Betway Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial —
1xBet Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales; la app figura en la App Store bajo 1XCorp N.V. —
Pickwin Permiso SEGOB del permisionario Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora; número no impreso porque las fuentes se contradicen; sin confirmación oficial —

Cinco de las nueve marcas no publican un detalle de su oferta deportiva que se pueda citar, y eso deja al lector con una pregunta que solo la propia casa responde: su cartelera completa. Una marca sin datos aquí no es una marca mala; es una marca sobre la que este listado no puede afirmar nada, y la comparación se detiene justo ahí.

Fundamentos: qué es apostar en línea y qué compra el boleto

Apostar en línea es poner dinero sobre un resultado incierto bajo condiciones escritas de antemano, y el momio es el precio de esa exposición. La parte que casi nunca se explica es la segunda mitad de la frase: el momio ya trae descontada la comisión de la casa, así que el jugador no compite contra el azar puro sino contra el azar menos un margen.

Un mercado de dos resultados con momios de 1.90 y 1.90 es el ejemplo clásico. La suma de los inversos de esos momios da la cuota de retorno del mercado; el margen es lo que le falta para el 100 %. Con esos dos precios, la casa devuelve por cada peso apostado algo entre 0,94 y 0,97 pesos, y se queda con el resto. La banda se sostiene en una condición concreta: un mercado de dos vías y cuotas equilibradas, como el de este ejemplo. Un mercado de tres resultados o un mercado con una selección muy favorecida se cobra distinto, y ahí el ejemplo deja de servir.

Los formatos del boleto son un vocabulario, no una jerarquía. La apuesta sencilla, el parlay o combinada, la apuesta en vivo, el hándicap y el más/menos. El retiro anticipado, que muchas fichas prometen, es una salida antes del final: te pagan menos de lo que pagaría el boleto y te quitan la última parte del riesgo. Es un producto, no una cortesía, y su precio está en la diferencia entre lo que cobras y lo que habrías cobrado.

Lo que compra el boleto es, en el fondo, la posibilidad de perder el monto apostado. Ese es el producto: una probabilidad a cambio de un precio. Cualquier discurso que prometa ganancias seguras, sistemas que doblan el saldo o predicciones infalibles vende exactamente lo contrario de lo que hay en la pantalla.

Y el jugador mexicano hace esa compra dentro de un marco propio, que la sección siguiente ordena. Antes de comparar casas conviene tener claro qué protege el permiso y qué no, porque la parte que no protege es la que decide si tu saldo es tuyo cuando algo se rompe.

Normativa y supervisión: el permiso, los bloqueos y el impuesto

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Por el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Secretaría interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. La ley que se aplica es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo permite los expresamente autorizados. El artículo 7 faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar, el 8 para clausurar establecimientos sin autorización, el 9 prohíbe instalar un local cerca de escuelas o centros de trabajo y el 10 reparte la colaboración con estados y municipios.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta que muchos folletos dejan entreabierta: su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. El artículo 1 deja fuera a la Lotería Nacional, y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Entre los permisos relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos son intransferibles por el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza, conforme al artículo 29.

Ninguna norma nombra las apuestas en línea. La práctica que se reporta es que un sitio no puede tener una licencia digital independiente: va amarrado al titular de un permiso físico autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, y eso explica que dos sitios con aspecto de competidores compartan titular. La palabra correcta, entonces, es “permiso”, y no “licencia”. Vale la pena repetirlo porque el folleto hace lo contrario.

Prevención y protección del jugador: qué está en juego con los bloqueos

La supervisión se ve mejor cuando algo se rompe. En los últimos meses de 2025 y a lo largo de 2026 el sector mexicano vivió una secuencia de bloqueos, amparos y suspensiones que conviene leer con fecha, porque el estado cambia de un mes a otro y una afirmación sin fecha envejece mal.

El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Esa secuencia enseña tres cosas útiles y ninguna tranquilizadora. La primera es que un saldo en una casa bloqueada se congela con el operador, no con el jugador. La segunda es que un amparo favorable no reabre la plataforma el mismo día: entre la sentencia y el servicio funcionando hay semanas, y durante esas semanas el dinero no se mueve. La tercera es que la protección del jugador en México no viene de una lista pública de sitios autorizados, porque esa lista no ha podido consultarse, sino de la trazabilidad del permiso.

Un registro oficial de permisos tampoco está resuelto. La Dirección General de Juegos y Sorteos publicaría un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso aquí no hay un número total y ningún número de permiso se imprime como oficial.

La reforma sigue en el aire. El 13 de octubre de 2026 se reportó que la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Nada de eso cambia las reglas de hoy.

Ahí está el corazón del asunto para quien compara. Una casa con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y lavado de dinero y el CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una casa sin permiso no aporta ninguna de esas tres cosas, y su saldo puede quedar congelado si el dominio entra en una lista de bloqueo. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión que te siga de una marca a otra.

Cuánto se queda el fisco del premio

El impuesto del jugador mexicano vive en los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos, y el pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor de un 7 % en total según reportes secundarios, y los premios superiores a 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual.

Del lado del operador el impuesto es otro y se reformó. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con el 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reforma publicada en el Diario Oficial el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era el 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está establecida: el texto habla solo de “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso aquí no se escribe que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. Los impuestos estatales también varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Un punto queda expresamente abierto. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Quien tenga ese caso, que lo consulte con un contador o un asesor fiscal; aquí no se promete ni sanción ni exención para el jugador que apostó en una casa sin permiso, porque ninguna de las dos está escrita.

Novibet: un permiso con número largo y una ficha deportiva que no dice nada

Novibet opera en México con un permiso de la SEGOB registrado como DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. La marca no publica un detalle de su oferta deportiva en su portal.

La marca queda entonces en la parte incómoda de la comparación: el permiso está, y el resto del expediente lo tiene que llenar el lector. Quien se decida por Novibet debería abrir la cartelera y mirar el número que nadie publica, la cuota de un partido concreto contra la de otras dos casas, porque tres pesos por cada cien apostados es el único dato que se puede comprobar sin depender de la marca.

Codere: catálogo ancho, app madura y un bono con letra que cambia

Codere sostiene dos permisos SEGOB, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, también sin confirmación oficial. Su app figura en la App Store mexicana a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.

El producto enseña más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y la propia ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. La trayectoria de una app que lleva casi una década en la tienda mexicana no es un adorno: significa menos caídas en un partido en vivo, que es cuando la paciencia se acaba.

El bono merece la segunda lectura de siempre: “hasta 7,000 pesos” describe un techo, no un monto, y el requisito de apuesta que lo acompaña no está en la ficha. Con un rollover del orden del que se lee en el mercado mexicano, mover esa cifra exige un volumen de apuestas que convierte el regalo en una temporada de trabajo. Codere es una casa sólida para quien ya juega con frecuencia; para quien va a probar con cien pesos, el bono es el argumento menos relevante de los que ofrece.

Betcris: la única con licencia europea a la vista y un permiso local que no cuadra

Betcris presenta el expediente más largo de la lista y también el más contradictorio. Su pie de página menciona un permiso de la SEGOB en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras la compilación de comparadores da otro número; el número no se imprime aquí justamente porque las fuentes no coinciden. La empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., tiene además licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

El resto del perfil es de casa grande. Su app, publicada por TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, va en la versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, con parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. En su página principal se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos a la vista.

Esa licencia maltesa es el dato que más cambia la lectura. Un jugador que quiere una vía de reclamación fuera de México la tiene aquí, aunque no debe confundirla con una protección local: la licencia es de la empresa del sitio y el permiso mexicano es de un permisionario, y son dos cosas distintas. El desajuste entre los números de permiso que circulan es el punto débil, y quien exija certeza documental tendrá que pedirle a la casa el oficio antes de depositar.

Playdoit: la ficha más completa y el bono más confuso

Playdoit aparece con permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, sin confirmación oficial. Su app la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

Su catálogo cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable y limita el uso a mayores de 18 años.

El bono es el punto flojo. La ficha anuncia 1,000 pesos de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Esa contradicción no se resuelve leyendo más rápido: hay que preguntar. Y la diferencia es material, porque un bono que exige depósito previo compromete dinero propio antes de cualquier condición de apuesta. Playdoit vale por su cartelera y su atención continua; el bono no es el motivo para elegirla.

Strendus: tres permisos y ninguna ficha deportiva que citar

Strendus figura con permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular según la compilación, que difiere en ese punto. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que nada de esto tiene confirmación oficial.

Tres permisos son más de los que necesita una marca para operar, y también son tres números que verificar. La marca no publica un detalle de su oferta deportiva en su portal, y con eso el lector se queda con la mitad del expediente. Antes de depositar, el criterio útil es el de siempre: abrir la cartelera, comparar tres cuotas con otra casa y decidir si la diferencia de precio justifica la falta de información.

Caliente: la app más moderna y el único permiso que la casa misma publica

Caliente lleva en su propio pie de página el permiso SEGOB DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. como operadora del sitio. Es el único caso de la lista en el que el número sale del propio operador y no de una compilación de terceros, aunque la confirmación oficial sigue pendiente por la misma razón que en las demás.

Su app, “Caliente Deportes”, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años. En el encabezado de su página principal se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas.

Aquí conviene ser preciso con lo que se sabe y lo que no. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Es decir: la oferta es real y el requisito no está cerrado. Caliente es la casa con más sustancia en producto de esta lista; el bono es el trozo del expediente que hay que leer en la casa antes de creerle a la reseña.

Betway: un permiso corto, un titular claro y una ficha en silencio

Betway aparece con permiso SEGOB 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., sin confirmación oficial. El número corto llama la atención frente a las cadenas largas de otras marcas, y también recuerda que la numeración de permisos no sigue un patrón que un lector pueda descifrar desde fuera.

Su oferta deportiva no aparece detallada en su portal, y eso deja a Betway con el mismo problema que a Novibet y Strendus: permiso identificable, producto sin citar. Para quien juega futbol de liga grande, la prueba es de cinco minutos: abrir el partido que le interesa, comparar el momio y ver si la casa paga el precio que dice pagar.

1xBet: un permiso declarado y una aplicación a nombre de otra empresa

1xBet declara un permiso SEGOB DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos. La app figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular del permiso.

Ese desajuste entre quien tiene el permiso y quien publica la aplicación no es un tecnicismo: cuando el retiro se traba o una cuenta se cierra, el jugador necesita saber con quién contrata y a quién le reclama. La marca es conocida por su catálogo amplio, y esa estructura societaria merece una pregunta directa al soporte antes de registrarse o depositar.

Pickwin: un número que no se puede imprimir

Pickwin figura con permiso SEGOB del permisionario Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora, y aquí el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí. Una compilación le da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles.

Esa coincidencia es el dato más interesante de la ficha. Un mismo permisionario operando varias marcas explica que dos casas con nombres distintos compartan el número; es la práctica que el marco mexicano permite, y no un error de la fuente. Para el jugador cambia poco en el día a día, pero ordena la cabeza: la marca es la cara, el permisionario es la parte con quien se contrata.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas en línea en México

¿Cómo puedo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Pídele a la casa el número de permiso y el nombre del permisionario, como aparecen en su pie de página. La Dirección General de Juegos y Sorteos es la autoridad que los otorga, aunque su lista pública de sitios autorizados no ha podido consultarse abierta y directamente, por lo que en la práctica la comprobación la haces con el documento que el propio operador te entregue.

¿Qué devuelve una apuesta ganadora y cómo sale ese número del momio?

El retorno es el monto apostado multiplicado por el momio decimal. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos: los 100 de tu bolsillo y 90 de ganancia neta. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y el resultado se multiplica por el monto, pero el margen de la casa también se multiplica con cada selección que agregas.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas dentro del momio?

Suma los inversos de todos los momios de un mismo mercado y divide uno entre esa suma. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, la casa devuelve algo entre 0,94 y 0,97 pesos por cada peso apostado, y el margen se queda entre el 3 % y el 6 %. La banda supone cuotas equilibradas de dos vías y cambia con el deporte y el mercado.

¿Cómo fijo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?

Los límites son herramientas internas de cada operador, disponibles en la configuración de la cuenta, y no una obligación legal en México. No existe un límite estatuario de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal, así que el tope que fijes vale para esa casa y no te sigue a las demás. Revísalo cada mes.

¿Los premios pagan impuestos en México y quién hace la retención?

La Ley del ISR considera los premios de juegos con apuestas ingresos sujetos a retención. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %, según los artículos 137 y 138. El operador entrega el comprobante de la retención.

¿Qué riesgo corro si apuesto en una casa sin permiso en México?

Te quedas sin domicilio legal en el país al que reclamar, sin controles de identidad y antilavado, sin comprobante de retenciones y sin los permisos locales. El saldo de una casa bloqueada se congela con el operador, como pasó desde noviembre de 2025, y el tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido: conviene consultarlo con un contador.

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