Apuestas deportivas sin depósito: el regalo que se paga con apuestas
Datos vigentes al noviembre 5, 2026, con el estado de los permisos contrastado contra la Secretaría de Gobernación y sus números tal como los publican las propias casas de apuestas y las compilaciones que los recogen.
Un bono sin depósito es dinero que no pusiste, apostado con reglas que sí te obligan. En México eso significa dos cosas al mismo tiempo: una casa que anuncia $1,000 MXN de bienvenida sin pedirte un peso, y un requisito de apuesta escrito más abajo que decide si esos mil pesos llegan a ser tuyos o se quedan en el camino. La pregunta que importa no es cuál casa regala más, sino cuánto cuesta cobrar el regalo.
Conviene decirlo desde ahora, porque cambia todo el resto: en este país no existe una licencia federal para apostar en línea. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación —permiso, no licencia— otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y las marcas digitales operan colgadas de ese permiso. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947 y prohíbe los juegos de azar y las apuestas “excepto las que estén expresamente autorizadas”. Todo lo que no está previsto, está prohibido. Esa es la letra, y explica por qué el mercado mexicano se ve como se ve: pocas casas, muchas marcas detrás de cada permisionario y una autoridad que en los últimos meses ha movido el tablero más de una vez.
Juego responsable: lo que ninguna casa te va a exigir
Prevencion: los topes que decides tú, no la casa
El instrumento de protección más citado en México es el que no existe. No hay un registro nacional de autoexclusión, así que nadie puede cerrarte la puerta de todas las casas de un solo golpe. No hay tampoco un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta de juego con tope temporal obligatorio. Lo que hay es una caja de herramientas que cada operador pone a disposición del jugador dentro de su propia plataforma: pausas, límites de depósito y una autoexclusión voluntaria que solo vale en esa marca y solo mientras la respetes tú.
Esa asimetría tiene una consecuencia práctica que casi ninguna reseña menciona. Un límite de depósito que tú fijas en la aplicación de una casa no te sigue a la de al lado. Si un domingo cierras tu cuenta en una plataforma y a los diez minutos la abres en otra, no hay sistema que lo note. La protección en México es un acto de voluntad repetido casa por casa, no una red de seguridad. Quien apueste con dinero que necesita para otra cosa debería tratarlo como tal.
Lo que sí está escrito es la edad. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el “cruce de apuestas”, aunque no fija un número. Los números los ponen las marcas: las fichas y los pies de página de las casas que aparecen más adelante declaran mayores de 18 años. La ficha de la aplicación de Codere México lo dice con todas sus letras y añade avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide “divertirse con responsabilidad” y enlaza su sección de juego responsable. El de Betcris es todavía más explícito: juegos estrictamente prohibidos para menores, sección de juego responsable y la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Una casa que se molesta en escribir tres veces lo mismo sobre la edad está cumpliendo con una obligación de imagen, no protegiendo a nadie. La protección real la pone el jugador cuando entra a la configuración de su cuenta antes de depositar, no después de perder.
Salvaguarda: identidad, retenciones y el rastro del dinero
Aquí el sistema mexicano sí aprieta, aunque no por el camino que un apostador imagina. Las casas verifican la identidad de sus usuarios —el consabido KYC— y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas está considerado una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que presentar no están fijados en un artículo que se pueda citar; cada operador arma su propio expediente.
Ese rastro se cruza con el dinero en un punto concreto: cuando ganas lo suficiente para que haya retención, la casa emite un CFDI de retenciones. Sin ese comprobante no puedes acreditar nada ante el SAT. Y aquí aparece una regla que mucha gente descubre tarde, cuando ya tiene el saldo en la cuenta: los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador. No a la de un familiar, no a una tarjeta prestada. El nombre del registro tiene que coincidir con el de la cuenta bancaria.
Lo demás que suele esperarse de un mercado regulado, no está. No hay registro nacional de autoexclusión, como ya quedó dicho. No hay límite legal de depósito. No hay una norma que diga cuánto puede apostar una persona al mes. Un lector que venga de España o de Colombia va a notar el hueco de inmediato: aquí la salvaguarda es del operador y del fisco, no del jugador.
Proteccion: la letra que cambia según el permiso
El punto donde el marco legal mexicano se vuelve más útil para un apostador es también el más incómodo. Las reglas descritas arriba —verificación, retenciones, retiro a cuenta propia— alcanzan a las casas que operan al amparo de un permiso de la Secretaría de Gobernación. Una marca que opera desde fuera, con licencia de otro país, no está sujeta a ninguna de ellas. Curazao no es México, y una licencia de Curazao no es un permiso mexicano.
La comparación honesta tiene dos columnas y ninguna es gratis. Una casa con permiso mexicano trae consigo un recinto legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identidad y antilavado, y un CFDI de retenciones que el fisco reconoce. Una casa offshore no trae nada de eso, y añade un riesgo que en México ya se materializó: los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados. En la sección sobre el marco legal está el detalle de los bloqueos y de cómo han cambiado con cada resolución judicial.
Hay una pieza más que conviene mirar antes de registrarse, y no es un número. Los permisionarios tienen obligaciones de reporte —cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, informes de operaciones sospechosas— pero esas obligaciones son con la autoridad, no contigo. Ninguna de ellas te devuelve un peso. Si tu preocupación es cobrar sin sorpresas, lo que importa es que la casa tenga permiso, que verifique tu identidad correctamente al principio y que el retiro vaya a una cuenta tuya.
Bonuses y apuestas gratis: la aritmética del regalo
Incenti: cuando el depósito lo pone la casa
El bono sin depósito es la puerta de entrada más golosa del mercado mexicano y también la que menos se lee. La razón es sencilla: como no arriesgas dinero propio, la tentación de aceptar sin revisar es enorme. Y sin embargo el requisito de apuesta es exactamente donde se decide el valor de la oferta.
Un bono sin depósito sigue sujeto a requisitos de apuesta, y además suele llevar un tope de ganancias y un plazo de vigencia que cada operador fija a su manera. Es decir: los mil pesos no son mil pesos disponibles. Son mil pesos convertidos en apuestas obligatorias, con un techo sobre lo que puedes sacar y una fecha de caducidad encima.
Cuánto vale de verdad un bono de $1,000 MXN. Pongamos números con un supuesto explícito: un mercado de dos resultados a momio 1.90 y 1.90. Es un ejemplo didáctico, no un momio cotizado por ninguna casa. Ese mercado reparte entre sus dos resultados el 95,2 % de todo lo apostado, de modo que el margen que se queda el operador es del 4,8 %. Como el monto de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia —cobras el momio menos uno, no el momio completo—, el valor esperado del bono es el monto por el momio menos uno, dividido entre el momio, y multiplicado por esa fracción que el mercado paga. Con esos insumos, el valor ronda los $450 MXN, alrededor del 45 % de los mil anunciados.
Ese número no dice que vayas a ganar 450 pesos. Dice lo que el bono vale en promedio si lo usas una y otra vez en un mercado como ese. Es una estimación estadística, no un resultado. Y hay una condición que mueve la cifra: con momios más altos el valor del bono sube, porque la parte que no te devuelven pesa menos; con momios bajos baja. La banda es amplia y depende enteramente del momio al que consigas colocar la apuesta gratis.
Donde el país se pone interesante es en la letra chiquita de cada anuncio. Caliente muestra en su página principal $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios y, en el encabezado de esa misma página, la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si las dos promociones valen solo para apuestas deportivas. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida en su ficha, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos ofertas, la misma cifra, dos reglas distintas de acceso. Quien lea la primera línea y cierre la aplicación se está perdiendo precisamente lo único que importaba.
Del bono sin depósito de Caliente circulan cifras en reseñas de casas de apuestas que no coinciden entre sí: un rollover de 10 veces aparece en la primera, y otras añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia. Ninguna de esas reseñas coincide con las demás, y el dato no está confirmado oficialmente, así que vale como lo que es: el tipo de requisito que uno debe leer en la casa, no en un resumen de terceros.
Ahí está el mecanismo que más cuesta entender y que más dinero mueve. Un rollover de 10 veces sobre mil pesos exige colocar diez mil pesos en apuestas. La cuenta no es “apuesto mil y cobro”: es “tengo que mover diez mil en apuestas válidas antes de que el saldo sea mío”, y cada una de esas apuestas se juega con el margen del mercado en contra. El diez por ciento de margen acumulado sobre diez mil pesos de tránsito es un costo que la palabra “gratis” nunca menciona.
Recompensa: la apuesta gratis y el tope que la apaga
La apuesta gratis es la prima hermana del bono sin depósito y, para un apostador habitual, bastante más útil. Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y advierte que es solo para mayores de 18 años. Ninguna de estas ofertas se sostiene sola: la apuesta gratis llega como premio de una actividad previa, y esa actividad previa tiene sus propias condiciones.
Los topes son la parte que casi nunca aparece en el anuncio. Una apuesta gratis que devuelve una ganancia máxima acotada puede valer una fracción de lo que sugiere su cifra. Si la casa limita a $500 MXN el premio de una apuesta gratis de $200 MXN, el momio alto deja de servir de nada: más allá de un punto concreto, cada punto adicional de momio no aumenta tu ganancia posible. Esa es la trampa silenciosa de las promociones con techo, y aparece en las tres formas que tiene el mercado mexicano de regalar algo: el bono sin depósito, la apuesta gratis del club y el cashback.
Rushbet maneja un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Campobet anuncia un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN. Los dos son ofertas de recurrencia, pensadas para quien ya apostó y va a volver a apostar, y funcionan al revés que el bono de bienvenida: premian el volumen en lugar de atraer al curioso. Un jugador que apuesta poco gana poco con ellas, por definición.
Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El “hasta” otra vez: el monto máximo no es el monto que recibirás, es el techo de una escalera que depende de cuánto deposites. Y Winpot México muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Un banner sin cifra es un anuncio que todavía no se compromete a nada.
Requisitos: lo que hay que leer antes de aceptar
Un bono sin depósito tiene tres condiciones que deciden si vale la pena: el rollover, el momio mínimo y el plazo. Las tres se suman, y las tres son distintas en cada casa.
El rollover dice cuántas veces tienes que mover el monto antes de poder retirar. El momio mínimo dice a qué precio tienen que estar las apuestas para que cuenten: una apuesta colocada por debajo de ese momio sencillamente no avanza el requisito, aunque la hayas ganado. El plazo pone fecha de muerte a todo lo anterior. Y hay una cuarta que casi nadie lee: si el monto de la apuesta no se devuelve con la ganancia, el cálculo de lo que puedes sacar cambia por completo, como quedó visto con la estimación del valor del bono.
Sobre el tipo de cada oferta conviene ser literal, porque el mercado mexicano mezcla tres cosas bajo la misma palabra. Un bono en efectivo se acredita como saldo y puede retirarse al cumplir los requisitos. Una apuesta gratis no trae dinero, trae un boleto: si gana, la ganancia se acredita sin el monto de la apuesta. Un bono de primer depósito está condicionado a que deposites, y suele escalar según el monto de ese depósito. Llamar “apuesta gratis” a cualquiera de los tres hace que la conversación empiece mal.
La reforma fiscal que entró en vigor el 1 de enero de 2026 movió las piezas del tablero. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso pasó del 30 % al 50 % —artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025— y, según reportes, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Sobre qué base se aplica ese 50 % hay que tener cuidado: el texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y ninguna de las dos expresiones equivale a decir que sea el 50 % de lo apostado o de los ingresos brutos. Un bono más pequeño después de la reforma no es generosidad que se marchita: es un impuesto que se reparte.
La comparación: nueve casas con permiso y una misma advertencia
Evaluacion: qué miro en cada casa
La tabla que sigue compara dos cosas por marca: el permiso de la Secretaría de Gobernación tal como lo declaran las fuentes que lo recogen —sin confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse— y lo que la propia ficha de la marca dice sobre este tema del bono sin depósito.
Dos advertencias antes de leerla. La primera es que no es un ranking: las marcas que aparecen aquí no son todo el mercado, y una casa que no esté en la lista no está por eso sin permiso. La segunda es que un “no” en la última columna significa únicamente que la ficha consultada no menciona ese punto; no significa que la casa no lo tenga. Un lector que quiera saberlo tiene un camino sencillo y gratuito: abrir la aplicación o el sitio, ir a términos y condiciones de promociones, y leer qué dice esa misma casa de su propio bono.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB tal como lo declaran las fuentes | Lo que dice la marca sobre el bono sin depósito |
|---|---|---|
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación de casas legales; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las compilaciones difieren | Sin mención en la ficha consultada |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; App Store lista la app bajo otra compañía | Sin mención en la ficha consultada |
| Pickwin | Permiso de su permisionario sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin mención en la ficha consultada |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación; titular Eventos Festivos de México | La ficha de la app describe el bono de $1,000 MXN en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Betway | 4184, según una compilación; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin mención en la ficha consultada |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin mención en la ficha consultada |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | La página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Sin mención en la ficha consultada |
| Betcris | Permiso de su permisionario sin número impreso: el del pie del sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles | Sin mención en la ficha consultada |
Lo que la tabla revela es más interesante por sus huecos que por sus datos. Siete de las nueve marcas no dicen nada sobre el bono sin depósito en la ficha consultada, y las dos que sí lo mencionan lo hacen mal: Caliente sin aclarar si la promoción vale solo para apuestas deportivas, y Playdoit contradiciéndose entre dos apartados del mismo anuncio. Eso no es un accidente de redacción. Es lo que pasa cuando una promoción se anuncia en el escaparate y se define en la letra chiquita.
Los números de permiso merecen un párrafo aparte, porque son el mejor ejemplo de por qué conviene desconfiar de las listas. En tres casos —Pickwin, Betcris y, en menor medida, Strendus— las compilaciones se contradicen sobre el titular o sobre el número, y por eso aquí no se imprime ninguno. En el caso de Pickwin, la compilación que da un número le atribuye el que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles. Dos marcas, un mismo titular, un número que rebota de una a otra. Un permisionario puede explotar varias marcas: eso está previsto y no es ilegal. Lo que no es sano es que la única forma de saber qué permiso tiene una casa sea leer foros que se copian entre sí.
Criterios: las nueve casas, una por una
Strendus — tres permisos y ningún detalle sobre bonos
Strendus arrastra tres números de permiso y dos posibles titulares según quién los compile, lo que ya es una advertencia sobre la calidad de la información disponible. Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la fuente; los números son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, y ninguno está confirmado oficialmente. Lo que sí queda claro es que se trata de una marca con más de un permiso a cuestas, algo que en el mercado mexicano no es infrecuente y que suele indicar un grupo con varios productos.
Sobre bonos sin depósito, la ficha consultada no menciona nada. Quien llegue a Strendus buscando un regalo sin poner dinero tendrá que averiguarlo dentro de la plataforma, en la sección de promociones, porque desde fuera no hay nada que leer.
Lo que sí se puede juzgar es el papel de la marca en la comparación: es la que peor documentada está de las nueve en cuanto a quién responde legalmente por ella, y esa opacidad importa más de lo que parece cuando el dinero está en juego.
1xBet — catálogo enorme, papeles confusos
La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es, de lejos, el catálogo más ancho de la lista, y eso se nota en la cantidad de deportes y de mercados disponibles al mismo tiempo.
El problema está en el envoltorio legal. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según una compilación que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y el App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta del titular que nombran las fuentes. Esa discrepancia entre quien opera la app y quien tiene el permiso es exactamente el tipo de detalle que un apostador debería poder resolver de un vistazo y hoy no puede.
Para quien valore un catálogo amplio y uso intensivo, la mezcla de oferta y desconcierto documental deja una tarea pendiente clara: revisar en la propia plataforma quién es el permisionario antes de depositar. La oferta está; la certeza hay que ir a buscarla.
Pickwin — el número que no se puede imprimir
Pickwin es el caso donde la información sobre el permiso directamente no se sostiene. Las fuentes se contradicen entre sí, y la compilación que da un número le atribuye el que aparece en el pie de página de Betcris para Producciones Móviles S.A. de C.V., que es justamente el titular que las fuentes nombran para Pickwin, junto con Unocapali La Paz Operadora. Dos marcas y un número que rebota.
Eso no convierte a Pickwin en una casa sin permiso. Convierte a Pickwin en una casa cuyo permiso no se puede verificar desde fuera, que es un problema distinto y, para quien va a dejar su dinero ahí, igual de relevante.
Sobre bono sin depósito, la ficha consultada no dice nada. No hay, en lo que se puede leer, ninguna promoción de entrada que justifique la marca o la descarte.
Playdoit — la promoción que se contradice a sí misma
Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y en esto es la segunda marca de la lista que pone una cifra concreta sobre la mesa. El detalle está en otra parte: la ficha de la aplicación describe ese bono en un apartado como condicionado al primer depósito y en otro como sin depósito. La misma promoción, dos naturalezas incompatibles.
No es un matiz menor. Un bono sin depósito se juega con dinero de la casa y un bono de primer depósito se juega con dinero tuyo más dinero de la casa. El rollover se calcula sobre bases distintas, el riesgo que asumes es distinto y el valor esperado también. Una casa que describe su propia promoción de dos maneras en la misma ficha está obligando al jugador a averiguar la verdad en el peor momento posible: cuando ya está dentro.
El permiso atribuido es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación, con Eventos Festivos de México como titular. Sin confirmación oficial, como todos los demás.
Betway — mucho producto y silencio sobre el regalo
Betway promete más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es un perfil de casa para quien apuesta seguido y quiere herramientas, no para quien busca un regalo de entrada.
El permiso atribuido es el 4184, según una compilación, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular —una sociedad con historia en el frontón, que es precisamente uno de los giros desde los que la ley permite obtener permisos complementarios de apuestas remotas.
Sobre el bono sin depósito, la ficha consultada no menciona nada, y el silencio aquí es coherente con el modelo de la casa: su apuesta gratis llega por el club semanal, no por el escaparate. Quien busque el regalo de mil pesos en Betway está mirando la puerta equivocada.
Novibet — permiso con nombre y apellido, promoción invisible
Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según una compilación y sin confirmación oficial. Es uno de los registros más ordenados de la lista: número con formato completo y sociedad claramente identificada.
La ficha consultada no menciona ningún bono sin depósito. Para una casa con ese nivel de documentación, la ausencia de una promoción de entrada visible en la ficha es una decisión, no un descuido: opera con lo que tiene y quien quiera saber más tendrá que entrar.
En la comparación general, Novibet se coloca como la marca cuya información permite decidir con menos ruido, aunque no haya nada que decidir sobre el regalo.
Caliente — el único bono sin depósito confirmado y el más difícil de leer
Caliente es la única marca de las nueve cuyo bono sin depósito aparece confirmado en la ficha de su propia página principal: $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios. En el mismo encabezado anuncia la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y no aclara si las dos promociones valen solo para apuestas deportivas. La aplicación Caliente Deportes añade transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con el aviso de que es solo para mayores de 18 años.
El permiso DGG/SP/404/97 aparece mostrado en el pie de página del propio sitio, lo que lo hace el más rastreable de la lista, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Sigue sin confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Y aquí llega el problema que da sentido a toda esta página. Sobre el rollover de ese bono circular cifras en reseñas de casas de apuestas que no coinciden entre sí: un rollover de 10 veces aparece en una, y otras añaden al menos 10 apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y 30 días de vigencia. Ninguna confirmada oficialmente. Es decir: la oferta más visible del mercado mexicano es también la que tiene las condiciones más difíciles de verificar desde fuera, y el único camino honesto es leerlas en la propia casa antes de aceptar.
Esa es la marca que más gente va a probar y la que exige más cuidado al hacerlo. La cifra del escaparate está clara; el precio de cobrarla, no.
Codere — el bono grande y los deportes de sobra
Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. En la aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de la aplicación declara además que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El permiso atribuido son los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Dos permisos, una sociedad claramente identificada.
El “hasta 7,000 MXN” es la parte que hay que mirar dos veces: es el techo de una promoción escalonada atada al primer depósito, no un monto de entrada. Para quien piensa depositar una cantidad pequeña, la cifra de la vitrina no describe su situación. Para quien piensa depositar en serio, sí.
Betcris — permiso sin número y deporte sin adornos
Betcris es la segunda marca cuyo número de permiso no se puede imprimir, porque el que aparece en el pie de página del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren, y el titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles. El pie de página, eso sí, es de los más completos en materia de protección: juegos estrictamente prohibidos para menores de edad, sección de juego responsable y la aclaración de que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Sobre bono sin depósito, la ficha consultada no dice nada. La marca se presenta sin promoción de entrada visible y sin cifras de bonos.
Su lugar en la comparación es el de una casa de perfil sobrio, con un problema documental concreto —el mismo tipo de permiso impreso que aparece atribuido a Pickwin— y sin ninguna promesa de regalo que la haga destacar o la hunda.
Panorama: cómo funciona esto por dentro
Panorama: la mecánica del bono sin depósito
Un bono sin depósito se sostiene sobre un truco de contabilidad que conviene entender antes de aceptarlo. La casa no te da dinero: te da saldo jugable con restricciones. Ese saldo se apuesta, y las apuestas se liquidan al momio que la casa misma fija, con el margen ya incluido. La casa gana en cada apuesta que se coloca con ese saldo, gane o pierda el jugador, porque el margen es una propiedad del mercado y no del resultado.
El efecto acumulado es fácil de ver en la estimación que ya está en la página: casi la mitad del valor teórico de un bono de $1,000 MXN se evapora en el recorrido, en un mercado de dos resultados a momio 1.90. Y eso sin contar el tope de ganancias, que puede recortar todavía más el resultado de las apuestas afortunadas.
La pregunta que un lector debería hacerse no es cuánto anuncia la casa, sino a qué precio tienes que mover ese saldo. Un rollover de 10 veces sobre mil pesos son diez mil pesos en apuestas válidas; si cada una se juega en un mercado con margen del 4,8 %, el tránsito completo deja en la casa un porcentaje de ese volumen. El bono no es un regalo con condiciones: es un descuento en forma de apuestas obligatorias, y el descuento se calcula sobre lo que la casa gane de ti mientras lo cumples.
Los momios a los que consigas apostar determinan casi todo lo demás. Un momio mínimo exigido alto empuja al jugador hacia apuestas de más riesgo solo para cumplir; un momio mínimo bajo permite cumplir con apuestas más conservadoras. El número mínimo, que casi nunca aparece en el escaparate, es en la práctica el que decide si el bono se cobra o se abandona.
Fundamentos: qué es y qué no es un bono sin depósito
Un bono sin depósito es saldo promocional que la casa acredita sin exigir un ingreso previo. Un bono de primer depósito es saldo promocional que requiere que deposites primero, y suele escalar con el monto de ese depósito. Una apuesta gratis es un boleto que no trae dinero y cuya ganancia se acredita sin el monto de la apuesta. Tres cosas distintas que el mercado llama con la misma palabra.

Lo que no es, aunque el anuncio lo sugiera: no es dinero disponible, no es retirable de entrada y no es gratis en el sentido en que uno usa esa palabra cuando habla de otra cosa que no sea una promoción de apuestas. Tiene un rollover, un momio mínimo, un plazo y habitualmente un tope de ganancias. Cumplidos esos cuatro, se convierte en dinero. Antes de cumplirlos, es una obligación con premio.
También conviene separar lo que es una oferta de lo que es una obligación. Betway anuncia su club con apuestas gratis semanales y Rushbet su programa de lealtad con puntos canjeables en una tienda de bonos: son mecanismos de recurrencia, no bonos de entrada. Sirven a quien ya juega; a quien llega nuevo no le dicen nada.
Mecanismo: de la promoción al retiro, paso a paso
El recorrido real de un bono sin depósito tiene más estaciones de las que el anuncio sugiere. Primero el registro: la casa verifica tu identidad —nombre, documento, a veces comprobante de domicilio— antes de que puedas retirar nada. Si el nombre del registro no coincide con el titular de la cuenta bancaria a la que pidas el retiro, el dinero no sale. Esa comprobación ocurre una vez y hay que pasarla bien.
Después viene la acreditación del bono, que puede ser inmediata o condicionada a un paso previo dentro de la plataforma. Luego las apuestas: cada una tiene que cumplir el momio mínimo para contar hacia el rollover, y las que quedan por debajo no avanzan nada aunque las ganes. Aquí es donde la mayoría de los jugadores descubre el requisito, y aquí es donde el bono se convierte en trabajo.
El retiro es la última estación y la más lenta. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador, y si el premio alcanza el umbral de retención, la casa emite el CFDI correspondiente. El comprobante de retenciones no es un trámite opcional: sin él, ese premio no tiene respaldo fiscal para quien deba declararlo.
En México hay un paso más que en otros mercados: comprobar que la casa tiene permiso de la Secretaría de Gobernación antes de poner dinero. El recorrido de esa comprobación es el de la sección siguiente, y no se puede sustituir leyendo foros.
Mecanismo: cómo se decide el valor de una promoción
El valor de cualquier promoción de entrada se puede descomponer en cuatro preguntas que el anuncio no responde, y todas se contestan en los términos y condiciones. ¿Cuántas veces hay que mover el monto? ¿A qué momio mínimo cuentan esas apuestas? ¿Cuánto tiempo hay para cumplir? ¿Cuánto es lo máximo que se puede retirar del saldo promocional?
Las cuatro preguntas apuntan al mismo sitio: el margen de la casa. Cuanto más largo el rollover y más bajo el momio permitido, más apuestas tienen que girar por el mercado y más margen acumulado se queda la casa en el camino. Una promoción con rollover alto y momio mínimo bajo no es más exigente por mala voluntad: es más rentable para el operador, punto.
Por eso la comparación entre casas no se puede hacer con las cifras del escaparate. Dos bonos de $1,000 MXN con rollovers de 5 y de 10 veces son ofertas con costos distintos, y el anuncio se ve idéntico en los dos casos. Lo único que separa una de otra es el texto que está cuatro pantallas más abajo.
Normativa: el permiso, la ley de 1947 y lo que está en el aire
Normativa: quién autoriza y bajo qué texto
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, la faculta para interpretar y aplicar la ley en la vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. El artículo 1 del Reglamento cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

El texto de fondo es de 1947. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de ese año, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los que estén expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga permisos e inspecciona en términos del artículo 7, puede clausurar establecimientos no autorizados según el artículo 8, ningún local puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo conforme al artículo 9, y los estados y municipios colaboran según el artículo 10.
El Reglamento fue reformado el 16 de noviembre de 2023, y su artículo 2 dejó una frase que gobierna todo el mercado: las actividades de apuestas y sorteos no previstas expresamente están prohibidas. Es la formulación más importante para entender por qué el sector mexicano se ve tan conservador en algunos puntos y tan gris en otros.
Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contar con seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, conforme al artículo 29.
Ningún precepto menciona las apuestas en línea. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener permisos digitales autónomos y operan amarrados a un permisionario con permiso físico, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local. Un mismo permisionario explota varias marcas. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y en un artículo que hable de protección al jugador la diferencia no es de vocabulario: es la diferencia entre una figura administrativa mexicana y una autorización de otro país.
Supervision: nueve marcas y sus números, uno por uno
Aquí está el registro de todas las marcas comparadas en un solo lugar, con la advertencia que aplica a cada una: ninguno de estos números tiene confirmación oficial, porque la lista que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y algunos provienen de compilaciones que se contradicen entre sí.
- Strendus: permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, con titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación, que difieren entre sí.
- 1xBet: permiso DGJS/0002/2020, según una compilación que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial.
- Pickwin: permiso de su permisionario sin número publicable, porque las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.
- Playdoit: permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación; titular Eventos Festivos de México.
- Betway: permiso 4184, según una compilación; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.
- Novibet: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.
- Caliente: permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente).
- Codere: permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México).
- Betcris: permiso de su permisionario sin número publicable, porque el del pie del sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles.
Hay una consecuencia que va más allá de esta lista. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto de permisos, y los recuentos de sitios de apuestas que circulan se contradicen: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso aquí no se afirma ningún total, y por eso ningún número de permiso se presenta como oficial. Un registro abierto resolvería en una consulta lo que hoy exige leer foros que se copian entre sí.
Legalidad: apuestas en vivo, esports y otros mercados
Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la Secretaría de Gobernación de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento revisados, lo que en un texto que prohíbe lo no previsto deja esos mercados en una zona que conviene conocer antes de asumir que están expresamente permitidos.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado “cruce de apuestas”, y los menores nunca pueden participar en él, según el artículo 5. Una casa de intercambio de apuestas no tiene previsión alguna en el texto revisado, y no se afirma aquí que exista una en México. Tampoco se encontraron eventos restringidos por tratarse de menores o de ligas inferiores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
En cuanto a la publicidad, no se encontró un artículo federal sobre la materia en los textos revisados. Los reportes sobre horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida son eso, propuestas. No hay una regla estatutaria sobre bonos, y las casas se mueven en un terreno donde el límite lo pone cada operador en sus propios términos.
Legalidad: bloqueos, amparos y por qué el estado cambia cada mes
La parte más inestable del mercado mexicano es la del cumplimiento, y aquí las fechas lo son todo. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —de Ganador Azteca, del Grupo Salinas— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Y alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados en 2026.
Nada de esto se puede escribir en presente. Un lector que consulte esta página dentro de tres meses necesita saber que el estado de esos bloqueos se movió cuatro veces en menos de un año y que cualquier afirmación de “abierto” o “cerrado” caduca rápido. Lo estable del episodio es otra cosa: los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados, y eso es exactamente el riesgo del que no te protege ninguna licencia extranjera.
Sobre la base legal del bloqueo, el Reglamento prohíbe en su artículo 2 lo que no está expresamente previsto y la ley permite a la Secretaría de Gobernación clausurar establecimientos no autorizados en su artículo 8; la dependencia ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base estatutaria de bloqueo de sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida. Tampoco está establecida una multa o un delito para el jugador que apueste en un sitio sin permiso, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención.
Normativa: premios, IEPS e ISR
El impuesto del operador es el IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos: artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026, que pasó del 30 % al 50 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Sobre la base hay que ser precisos: el texto leído dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y no se puede afirmar que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Del lado del jugador, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario.
El caso de los premios obtenidos en sitios sin permiso merece una línea propia, porque el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente” y el tratamiento de un premio de un sitio sin permiso no está establecido. Aquí no hay atajo: consulta a un contador o asesor fiscal.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Es saldo promocional que la casa acredita al registrarte o al hacer tu primer depósito, según el tipo. Las condiciones no están en el anuncio: viven en los términos y condiciones de promociones, dentro de la plataforma. Antes de aceptarlo, busca ahí el rollover, el momio mínimo, el plazo y el tope de ganancias.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo?
El rollover es cuántas veces hay que mover el monto del bono en apuestas antes de poder retirarlo. El momio mínimo es el precio a partir del cual una apuesta cuenta para ese requisito: las que se colocan por debajo no lo avanzan, aunque se ganen. Los dos números van juntos y deciden el valor real de la oferta.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?
Porque la apuesta gratis es un boleto, no dinero. Si aciertas, cobras el momio menos uno: el monto prestado desaparece y solo queda la ganancia. Por eso su valor es menor que su cifra: en un mercado de dos resultados a momio 1.90, la estimación ronda la mitad del monto anunciado.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Pídelo a la propia casa: el número suele estar en el pie de página del sitio o en la ficha de la aplicación, y la marca indica el permisionario titular. Después contrástalo. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica la lista de sitios autorizados, y las compilaciones de terceros se contradicen entre sí con frecuencia.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Sí, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene: 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando lo supera. La casa emite un CFDI de retenciones; los premios altos se reportan en la declaración anual.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida?
Dentro de la cuenta, en la configuración o en el apartado de juego responsable de cada plataforma. En México son herramientas voluntarias de cada operador: no hay un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito, así que un tope fijado en una casa no te sigue a ninguna otra. Hay que ponerlo casa por casa.
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