Apuestas deportivas confiables en 2026: nueve casas, un permiso y ninguna lista oficial
Datos actualizados a noviembre 5, 2026. Los permisos citados se verificaron contra los pies de página y las fichas de cada operador, además de las compilaciones públicas que recogen los números de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
México tiene una ley de juegos de 1947, un reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 y ninguna norma que mencione las apuestas en línea. Eso no significa tierra sin ley. Significa algo más incómodo: el papel que autoriza a la casa donde piensas depositar no está a tu nombre, no está en un buscador y probablemente no está ni siquiera en el nombre de la marca que ves en pantalla.
La palabra correcta no es licencia. Es permiso, y es un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario. El artículo 3 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos lo define así, y la diferencia importa cuando algo sale mal: la marca es un inquilino comercial, el permisionario es quien responde ante la autoridad. Strendus, Caliente, Pickwin, Betway, Betcris, 1xBet, Novibet, Codere y Playdoit operan bajo esa figura, con el permiso a nombre de una sociedad distinta de la que anuncia el bono.
Y el precio de todo esto lo paga alguien. Aquí va lo primero que conviene entender: cada peso que apuestas carga el IEPS del 50 % que entró en vigor el 1 de enero de 2026, y cada premio arrastra una retención de ISR que se descuenta antes de que el dinero toque tu cuenta. Esa es la parte confiable y la parte cara del sistema, y son la misma cosa.
Juego responsable: los límites que la ley no pone
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos tiene una laguna del tamaño de una casa. Su artículo 5 prohíbe a los menores de edad las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Ninguna. Escrito así, en un reglamento reformado en 2023, un año en que el país entero discutía identidad digital y verificación biométrica.
Lo que sí existe es lo que cada casa decide poner. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En el pie de página de Caliente los juegos con apuestas aparecen prohibidos para menores de edad, con la invitación de rigor a divertirse con responsabilidad y un enlace a su sección de juego responsable. Son 18 años por decisión comercial, no por mandato.
Prevención real: herramientas internas sin registro nacional
No hay registro nacional de autoexclusión en México. Eso hay que decirlo sin adornos, porque cambia por completo lo que significa “autoexcluirse” en este mercado. En países con registro, una autoexclusión te saca de varias casas a la vez y el operador que te deja entrar después se expone a una sanción. Aquí le pides a una casa que te cierre la puerta, y esa casa lo hace o no lo hace, sin que nadie más se entere.

Las herramientas voluntarias que las casas listan en sus propias fichas son pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta de juego temporal, en los artículos que se pueden leer del Reglamento. El contraste es brusco: en un régimen con tope por defecto, el jugador tiene que pedir que le suban el techo; aquí tiene que construir el techo él mismo, en cada casa, cada vez.
Una propuesta de abrogación de la ley de 1947 que circuló en octubre de 2025 sí contempla mecanismos de autoexclusión, edad mínima de 21 años y límites ligados al ingreso. Es una propuesta. Hasta que sea ley, no protege a nadie.
Lo que una autoexclusión te cuesta cuando no hay registro
Vale la pena mirar el recorrido completo, porque el precio se paga en tiempo. Pides la autoexclusión en la casa A, y tardas días en conseguirla si el canal de atención es lento. Mientras esperas, la casa B sigue con tu cuenta abierta y con el bono de bienvenida a medio cumplir. Nada te impide volver a depositar ahí, y nada obliga a la casa B a saber que le pediste a la A que te bloqueara.
El límite de depósito funciona parecido. Se aplica donde lo pusiste y hasta donde la casa quiera honrarlo. Si mañana abres cuenta en otra marca con otro permisionario, el límite se queda atrás con la primera. Y como las casas están agrupadas bajo permisionarios que manejan varias marcas a la vez —Producciones Móviles aparece ligada a Betcris y a Pickwin—, hay operadores que ven a un mismo jugador por más de una puerta.
Nada de esto es un defecto de una casa concreta. Es cómo está armado el mercado, y es exactamente el tipo de cosa que un lector debe saber antes de elegir y no después.
Verificación, KYC y el rastro que sí deja
Aquí la cosa se pone seria y a favor del sistema. Las casas verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exactos que cada operador exige no están fijados en un artículo, así que la lista la pone la casa: identificación oficial, comprobante de domicilio, a veces selfi con documento.
¿Qué gana el jugador con eso? Un retiro tiene que ir a una cuenta a su nombre. Ese requisito es el que convierte un saldo en dinero recuperable y el que impide que la cuenta sea un cajero de nadie más. También es la razón por la que un retiro se detiene: cuando el nombre del banco no coincide con el de la cuenta de la casa, la operación se congela. No es hostilidad, es el mismo control que después te deja reclamar.
Los premios con retención además generan un CFDI de retenciones. Ese comprobante es tu respaldo fiscal, y lo emite el operador, no tú.
Cómo se eligen nueve casas de apuestas confiables en 2026
Elegir en este mercado no es un ejercicio de comparar bonos. Es un ejercicio de averiguar quién está detrás. La clasificación de esta página parte de tres filtros y ninguno de ellos es el tamaño de la oferta de bienvenida.
El primero: el operador declara un permiso de la SEGOB y existe un permisionario identificable detrás. Caliente lo dice en el pie de su propio sitio, con el número DGG/SP/404/97 y Tecnología de Entretenimiento Caliplay como operadora. Betcris publica un permiso a nombre de Producciones Móviles junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018. Strendus aparece con varios números según la compilación que se consulte, y ahí el titular cambia.
El segundo: el permiso no puede ser una cáscara. El artículo 31 del Reglamento deja claro que los permisos de juegos con apuestas son intransferibles, no pueden gravarse, cederse, venderse ni comercializarse. Eso mata el mercado gris de permisos en papel, pero también explica una cosa que desconcierta a los jugadores: por qué la sociedad del permiso no se llama como la marca. El artículo 28 añade los tipos que importan aquí, centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos, más los permisos complementarios que pueden pedir los titulares de hipódromo, galgódromo o frontón. Y el artículo 29 carga al permisionario de apuestas remotas con cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de sospechas de lavado y una fianza equivalente a unos 60 días de premios promedio. Ese es el costo operativo de estar en regla, y es la razón por la que una casa seria no compite solo por precio.
El tercero: la marca tiene que seguir operando. Aquí aparece la parte fea del mercado. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. bet365 corrió suerte parecida y en marzo de 2026 un juez de distrito le concedió un amparo contra el bloqueo, aunque el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. Un saldo en una casa bloqueada es un saldo en el limbo, y ninguna tabla de momios lo refleja.
Los criterios, en el orden en que los reviso
Empiezo por el permiso y por el nombre que lo sostiene, porque es lo que no se puede arreglar después. Sigo por el costo de cumplir: un rollover con requisitos de apuesta altos y un momio mínimo exigido convierten un bono generoso en una tarea.
Después miro la letra chica operativa. Cuánto tarda un retiro, si exige documentos a mitad del proceso, y si el método con el que depositaste es también con el que puedes cobrar. Un retiro que vuelve por SPEI a una cuenta a tu nombre es limpio; un retiro que se atora porque nunca enviaste el comprobante de domicilio no lo es.
Y al final, la parte que casi nadie pondera: qué protecciones trae la casa por su cuenta. No hay límite legal de depósito ni registro nacional, así que las herramientas de juego responsable de cada marca no son un adorno de marketing. Son todo lo que hay.
La tabla del panorama: permiso declarado contra lo que dice el propio listado
| Marca | Permiso de la SEGOB, según la fuente que lo publica | Qué declara el propio listado del operador |
|---|---|---|
| Strendus | Según casasdeapuestaslegales.mx, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; las compilaciones difieren del titular, no confirmado oficialmente | La marca no publica esos números en su propio espacio de verificación |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; no confirmado oficialmente | Su pie de página presenta el número como autorización de la Secretaría de Gobernación y prohíbe el juego a menores |
| Pickwin | Según blog.pickwin.mx y el portal Apuestas-legales.com.mx los números se contradicen; no confirmado oficialmente | La marca no imprime un número propio que no aparezca ya a nombre de otro permisionario |
| Betway | Según casasdeapuestaslegales.mx, permiso 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | La marca no publica el número en su propio sitio |
| Betcris | El pie de betcris.mx muestra un permiso a nombre de Producciones Móviles; la compilación da otro número; no confirmado oficialmente | Su pie de página añade una licencia de la MGA vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| 1xBet | Según Apuestas-legales.com.mx, DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales; no confirmado oficialmente | La App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular |
| Novibet | Según casasdeapuestaslegales.mx, DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | La marca no publica el número en su propio espacio de verificación |
| Codere | Según Apuestas-legales.com.mx, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | La ficha de su aplicación declara operar con permiso de la SEGOB y limita el uso a mayores de 18 años |
| Playdoit | Según casasdeapuestaslegales.mx, DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente | La marca no publica el número en su propio sitio |
Ninguna de esas casillas viene sellada por la autoridad, y ahí está el verdadero tamaño del problema. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados que no pudo abrirse, el diputado Rubén Moreira pidió en mayo de 2026 un registro público y abierto de permisos de apuestas y casinos, y hasta octubre de 2026 no había una lista oficial completa consultable. En el camino los conteos también se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso esta tabla declara su fuente en cada celda y no imprime un número como oficial. Es lo que hay, y es lo que el lector puede verificar por sí mismo esta tarde.
Cómo se lee esa tabla sin equivocarse
El error clásico es creer que una celda con número equivale a una casa verificada. No es así. Un permiso publicado en un pie de página es una declaración del operador, y una compilación de terceros es una compilación de terceros. Las dos cosas sirven como punto de partida y ninguna sustituye a la lista de la autoridad.
El segundo error es tomar el número más grande como el más confiable. Un permiso de 1997 y uno de 2021 tienen el mismo peso legal, porque el artículo 3 los define igual: acto administrativo temporal. La antigüedad no certifica nada y la novedad tampoco.
Qué es una casa de apuestas confiable en México
Confiable, en este mercado, quiere decir tres cosas concretas y ninguna tiene que ver con la simpatía del sitio. Que exista un permiso de la Secretaría de Gobernación con un permisionario identificable. Que la casa cumpla las obligaciones del artículo 29: cuentas auditadas, seguros, reportes y fianza. Y que el dinero que deposites siga siendo tu dinero cuando quieras sacarlo.
El mecanismo: permiso, permisionario y marca
Conviene separar tres capas que el jugador ve como una sola. La primera es la autoridad: la Secretaría de Gobernación interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, vigila, modifica y termina los permisos. La segunda es el permisionario, la sociedad que sostiene el permiso. La tercera es la marca, que es lo que aparece en la pantalla y lo que paga la publicidad.
El artículo 2 del Reglamento deja el marco en una frase que explica todo el resto: la actividad de juegos con apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista está prohibida. No hay una lista de lo permitido, hay una presunción de prohibición y un permiso que la levanta. Por eso los sitios en línea no pueden tener una licencia digital propia y cuelgan de un permisionario con permiso de base terrestre. Es una arquitectura heredada, y produce el efecto raro de que la marca que conoces sea la parte menos regulada de la cadena.
El Reglamento, por cierto, regula la autorización, el control, la vigilancia y la inspección de los juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, y establece competencia federal. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos que se pueden leer. Tampoco se encontró provisión alguna sobre bolsas de apuestas cruzadas, y no se afirma que exista una en México.
Cuánto cuesta de verdad lo que el mercado llama “sin riesgo”
Aquí entra la aritmética, y es la parte que conviene leer con calculadora en mano. No hay que mirar un bono concreto: hay que mirar el costo de operar en cualquier casa con permiso mexicano, que es el mismo para todas y no lo paga el operador.
Imagina un jugador que se pone a sí mismo un límite de $500 MXN por semana y lo apuesta completo, en una sola apuesta sencilla, sobre un mercado de dos resultados. Ese límite no lo impone ninguna ley: es una decisión del jugador, porque en México no existe un tope estatutario de depósito o de pérdida. Supongamos un momio de ejemplo de 1,90 por cada lado, en un mercado de dos vías — precios ilustrativos, no cotizaciones reales de ninguna casa.
La primera operación del cálculo es sobre el pago del mercado, no sobre el bono. Con 1,90 y 1,90, la proporción que ese mercado devuelve al conjunto de las apuestas sale de dividir uno entre la suma de 1/1,90 más 1/1,90, lo que da aproximadamente 0,95. La casa retiene alrededor del 5 % de cada peso jugado en ese mercado, y ese 5 % es margen, no comisión visible ni cargo aparte.
Ahora la pérdida esperada. Sobre $500 MXN apostados una sola vez, el costo esperado ronda los $25 MXN. Al cabo de un año, con esa misma apuesta semanal sostenida sin fallar —52 semanas, $26.000 MXN de volumen—, la pérdida esperada se mueve entre unos $1.300 MXN y unos $1.500 MXN, según cuánto se desvíe el resultado real del promedio. Ese es el rango, y su condición es simple: que el jugador apueste exactamente eso, en un mercado de dos vías con ese margen, con esa constancia. Si sube el volumen, sube la cifra en la misma proporción.
Ninguno de esos pesos es una cuota de entrada. No hay membresía, no hay mensualidad, no hay cargo por retiro en el ejemplo. El precio del producto es el margen, y se cobra dentro del momio sin que aparezca en ningún estado de cuenta. Por eso un bono de bienvenida “gratis” es una manera cara de comprar volumen: el jugador que persigue cumplir un rollover multiplica por varias veces el volumen que habría apostado solo, y sobre cada peso de ese volumen adicional el margen se cobra igual.
Se entiende mejor con la misma cifra de antes. Si el límite semanal del jugador se multiplica por cinco porque el bono exige un requisito de apuesta alto, la pérdida esperada anual se multiplica también por cinco, hasta unos $6.500 MXN a $7.500 MXN, y el bono tendría que valer más que esa diferencia para salir a cuenta. La mayoría no vale eso. Ese es el cálculo que nadie hace al ver la palabra “gratis” en la pantalla de registro.
El fundamento legal que respalda a un operador
Una casa con permiso trae cosas que se pueden señalar: una sede legal mexicana, un permiso de la SEGOB, controles de KYC y antilavado, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Una casa sin permiso en México no trae ninguna de esas cosas, y sus saldos pueden quedar congelados si la autoridad actúa. Ninguna de las dos trae registro nacional de autoexclusión, y eso es un empate incómodo.

Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, punto. No hay que hilar más fino. Que un sitio opere en español, cobre en pesos y atienda por WhatsApp no lo convierte en regulado.
Sobre el cumplimiento, el artículo 29 del Reglamento es exigente y no decorativo: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros contratados, reportes de sospecha de delincuencia organizada o lavado de dinero, y una fianza equivalente a unos 60 días de premios promedio. Esa fianza es lo que separa a un operador que responde de uno que se desconecta.
Qué es legal apostar en México y qué está prohibido
El marco tiene una antigüedad que descoloca. La Ley Federal de Juegos y Sorteos data del 31 de diciembre de 1947 y no menciona las apuestas en línea en ninguna línea, porque en 1947 no existían. El Reglamento se reformó el 16 de noviembre de 2023, y esa reforma hizo algo peculiar: en lugar de listar lo permitido, dejó el artículo 2 como una puerta cerrada que solo un permiso abre.
El artículo 1 define el alcance y reserva la Lotería Nacional fuera del Reglamento, con competencia federal. El artículo 3 define la apuesta con una precisión útil: dinero en moneda nacional arriesgado en un juego permitido. Moneda nacional. Eso descarta por definición cualquier saldo en criptomonedas dentro del marco permisionado, y no hace falta más análisis para saber que el tema queda fuera de lo previsto.
Apuestas deportivas, cruce de apuestas y lo que no tiene regla
Las apuestas deportivas solo se permiten a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos del Reglamento que pueden leerse. Una bolsa de apuestas cruzadas no tiene provisión encontrada, y esta página no dice que exista una en México. Eventos restringidos por categoría o liga inferior: no se encontró ninguno.
El terreno sí está definido en las apuestas mutuas. Las carreras de caballos y los hipódromos, galgódromos y frontones operan con el cruce de apuestas, y el artículo 5 prohíbe a los menores de edad participar en él. Ahí la norma es tajante con la actividad y muda con la edad: prohíbe sin decir cuántos años.
Lo que no es ley aunque se lea como ley
Conviene desactivar tres cosas que circulan como regulación y no lo son. Los reportes sobre límites de horario en transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Las propuestas para limitar influentes y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. Y no hay artículo federal sobre publicidad en los apartados del Reglamento que se pueden leer ni regla estatutaria alguna sobre bonos.
Lo que sí se observa es que, tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Eso es adaptación comercial, no regulación, y es la explicación más plausible de por qué las ofertas de este año se parecen tanto entre sí.
La reforma que no acaba de nacer
La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 la revisión interna de una propuesta para sustituir la ley de 1947 y la envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado al Congreso. No es ley, y mientras no lo sea no cambia ni un artículo.
Merece la pena seguirle la pista por un motivo concreto: es la primera pieza que apunta a lo que hoy no existe. Un registro de permisos abierto —pedido en mayo de 2026 y aún sin materializarse— cambiaría el trabajo que hace esta página de raíz. El día que exista, verificar una casa dejará de ser un ejercicio de arqueología en pies de página.
Cuánto se paga de impuestos por apostar en México
Esta sección es de estructura, no de asesoría. Quien tenga que decidir con su declaración en la mano consulta a un contador o a un asesor fiscal, y ese consejo no lo sustituye ningún artículo.
El impuesto tiene dos caras y conviene no confundirlas. La primera es del operador: el IEPS a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso es del 50 % desde el 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025, cuando antes era del 30 %. Está en el artículo 2, fracción II, inciso B), de la Ley del IEPS. Y aquí hay que ser preciso: la base no está definida en el texto, que solo dice “valor de la actividad”. La prensa habla de “monto total apostado”. No se afirma “50 % de las apuestas” ni “50 % del ingreso bruto” porque ninguna de las dos lecturas está establecida, y quien lo afirme con seguridad está completando el artículo por su cuenta.
Ese inciso alcanza también los juegos en línea prestados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. Ahí está el gancho legal que explica por qué un dominio extranjero puede desaparecer de un día para otro en el país.
Los impuestos estatales varían. La Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Dos regímenes distintos para el mismo jugador que se mueve de entidad.
La retención sobre el premio
Sobre el premio, el artículo 138 de la Ley del ISR prevé una retención del 1 % cuando el impuesto estatal no excede del 6 %, y del 21 % si el impuesto estatal es mayor. Quien paga el premio retiene el impuesto, o sea la casa. El jugador no persigue a la autoridad: le llega menos y le llega un CFDI de retenciones como comprobante.
La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, y reportes secundarios hablan de un total aproximado del 7 % sumando la retención federal. El detalle que decide cuánto pesa la retención es este: es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Dos caminos, dos resultados en el bolsillo. Los premios por encima de $600.000 MXN al año se reportan en la declaración anual, según reportes secundarios.
Y para premios ganados en sitios sin permiso, el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. La posición correcta es la misma de siempre: consulta a un contador o asesor fiscal antes de asumir cualquiera de los dos escenarios.
Los dos tipos de permiso que importan para apostar a distancia
El artículo 28 define las figuras que sostienen las apuestas a distancia: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Además, los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas.
Esa es toda la base legal de una plataforma en línea mexicana: un permiso de centro de apuestas remotas colgado de una estructura que a menudo viene de una casa de apuestas física o de un recinto. Una marca global sin permiso complementario no está en esta lista, aunque su aplicación se descargue sin problemas.
La supervisión: quién vigila y quién bloquea
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el artículo 2 del Reglamento, la Secretaría interpreta y aplica la ley en el ámbito administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, vigila, modifica y termina los permisos y sustancia los procedimientos sancionadores. Es un esquema centralizado con competencia federal.
En la ley de 1947 las facultades están dispersas en pocos artículos: la Secretaría otorga permisos e inspecciona (artículo 7), cierra establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios cooperan (artículo 10). Noventa años después, con apostadores entrando desde un teléfono en la cocina, el aparato pensado era el de un salón con puerta y portero.
La lista que no se puede abrir
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no pudo abrirse. Ya se dijo, pero el punto aquí tiene otra cara: no es un hueco de esta página, es el hueco del sistema. El diputado Rubén Moreira pidió en mayo de 2026 un registro público y abierto de permisos de apuestas y casinos, y hasta octubre de 2026 seguía sin haber lista oficial completa consultable. La Secretaría ha reforzado, eso sí, su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso.
El efecto práctico para el jugador es incómodo y hay que decirlo claro: verificar una casa con permiso hoy exige leer el pie de página del operador, cruzarlo con una compilación de terceros y aceptar que las dos fuentes pueden contradecirse. Los números de la tabla de arriba son exactamente eso, y no otra cosa.
Qué pasó con bet365 y Betano, y por qué importa a todos
Este es el episodio que cualquier jugador mexicano debería tener presente al elegir. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en esa operación bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
Esa cronología hay que leerla con fechas y sin conclusión de cierre, porque el estado es inestable y cambia por resolución judicial. Lo que no cambia es la lección: una marca grande, con años de operación y millones en publicidad, puede pasar meses con el sitio apagado y las cuentas de sus usuarios congeladas. El tamaño no protege el saldo. El permiso, cuando la autoridad actúa, tampoco lo blinda del todo.
En 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos, lo que confirma que la estrategia de supervisión pasa por la presencia física y por la capacidad de apagar servicios digitales.
Qué se juega el jugador, y qué no está establecido
Seamos honestos con los límites de lo que se sabe. Una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, y esta página no afirma ni una sanción ni una exención. Quien diga que “no pasa nada” está inventando, y quien diga que hay cárcel, también.
Lo que sí está establecido es el artículo 2 del Reglamento —prohibido lo no previsto expresamente— y el artículo 8 de la ley de 1947, que faculta a la Secretaría a cerrar establecimientos sin autorización. La base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal no está establecida.
La comparación honesta que queda es esta: una casa con permiso aporta sede legal mexicana, permiso de la SEGOB, controles de KYC y antilavado y CFDI de retenciones. Una casa sin permiso no aporta nada de eso, y los saldos en un operador bloqueado pueden quedar congelados. Y en ninguno de los dos casos hay registro nacional de autoexclusión.
Las nueve casas con permiso, una por una
Lo que sigue es lo que cada operador declara de sí mismo y lo que las compilaciones publican de su permiso. No es una recomendación y no pretende ser un ranking del mercado completo: una marca que no aparece aquí no queda por eso sin permiso. La comparación entre ellas se limita a lo que las fuentes cubren.
Strendus: varios números de permiso y ningún dueño único
Strendus llega a esta lista con la ficha documental más enredada del grupo. Las compilaciones que recogen su permiso citan DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, tres números para una sola marca. El titular baila según la fuente: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. Ese desacuerdo no es un detalle administrativo, es la información más útil que se puede dar de esta casa, porque revela que la trazabilidad del permiso depende de qué página se consulte.
La marca no publica esos números en su propio espacio de verificación, así que el jugador que quiera confirmarlos tiene que ir a la compilación y aceptar su palabra. La propia compilación reconoce que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Tres números y dos titulares posibles. Si algo resume el estado de la verificación en este mercado, es esta ficha.
Caliente: el permiso en su propio pie de página
Caliente hace lo que ninguna otra marca de esta lista hace igual de bien: poner el permiso donde el jugador lo ve. Su pie de página muestra el número DGG/SP/404/97 y presenta la autorización como de la Secretaría de Gobernación, con Tecnología en Entretenimiento Caliplay como operadora del sitio, dentro del grupo que todo el mundo conoce como Caliente.
Publicarlo en el propio sitio no equivale a confirmación oficial, y aquí nadie va a decir lo contrario. Lo que sí aporta es una cadena más corta: el jugador no depende de una compilación de terceros para ver el número, lo lee en la página donde apuesta. En un mercado donde la lista de la autoridad no se puede abrir, esa diferencia de un paso vale bastante.
El mismo pie de página prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La casa declara su permiso y su postura de juego responsable en el mismo lugar, que es lo mínimo que se puede pedir.
Pickwin: cuando el número impreso pertenece a otro permisionario
Pickwin es el caso donde la contradicción deja de ser anécdota y se vuelve el asunto principal. Una compilación le asigna DGJS/DCRCA/1584/2019; otra, la referencia DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Y aquí está el detalle que rompe la lectura fácil: el número que una de esas compilaciones da es el mismo que aparece en el pie de página de Betcris a nombre de Producciones Móviles.
No es que haya dos números para la misma cosa. Es que el número de un permisionario aparece atribuido a dos marcas a la vez. Producciones Móviles S.A. de C.V. figura como titular junto con Unocapali La Paz Operadora, y esa coincidencia explica por qué el nombre del titular no coincide con el de la marca que se ve en pantalla.
1xBet: la aplicación registrada a nombre de otra sociedad
1xBet entra a esta lista con un permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, con Entretenimientos Naturales como titular. La misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y ahí está el problema doble. La marca navega en un dominio que la fuente no pudo cotejar con el registro que no se puede abrir.
La App Store añade una capa más al enredo: lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular del permiso. No es una irregularidad por sí sola, porque muchas marcas usan vehículos corporativos distintos para su tecnología, pero sí es la clase de dato que un jugador debería poder resolver en cinco minutos y aquí no puede.
Este es el tipo de ficha donde la marca tendría que hacer el trabajo por el lector y no lo hace. Un permiso que se cita de tercera mano, una sociedad tecnológica en otro país y ninguna confirmación oficial del dominio dejan al apostador con la palabra de una compilación frente a la de una tienda de aplicaciones.
Para quien apuesta desde México con un teléfono en la mano, la pregunta útil no es de qué país es la empresa. Es quién responde ante la autoridad mexicana si hay un problema con el saldo. En esta ficha esa respuesta no se puede leer en la propia marca.
Novibet: permiso claro y una compilación como única fuente
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. La ficha es ordenada: un número, un titular, una referencia clara. El problema es de otra naturaleza y afecta a todas las marcas de esta lista por igual: la única fuente es una compilación, y la misma compilación dice que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
La marca no publica el número en su propio espacio de verificación. Eso deja al jugador en la posición de tener que creerle a una página que no es la casa, o al menos creerle más que a la casa.
Hay que reconocer el mérito del nombre del titular, que sí es específico y verificable como entidad. Comercial de Juegos de la Frontera no es un nombre genérico, y eso permite cruzar información en otros registros públicos si el jugador quiere ir más lejos. Poca cosa, pero más de lo que ofrecen varias fichas de esta lista.
Codere: el permiso declarado en la ficha de la aplicación
Codere es una de las dos marcas de esta lista con presencia física en México, y eso le da una textura distinta. Su ficha de aplicación dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Los números que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, según Apuestas-legales.com.mx. Otra vez la compilación como fuente y otra vez la lista oficial sin poder abrirse.
Su diferencial está en el rol de juego responsable declarado en la propia ficha. No hay límite legal de depósito ni registro nacional de autoexclusión en México, así que una casa que anuncia políticas de cierre de cuenta y avisos de juego responsable está cubriendo un hueco que la ley dejó abierto. No es prueba de buena conducta, pero es más de lo que la mayoría anuncia en el mismo espacio.
Playdoit: el permiso con referencia 2005
Playdoit figura con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 y Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx. La referencia remite a la estructura de 2005 y encaja con lo que el artículo 28 permite: un permiso de centro de apuestas remotas colgado de una figura preexistente.
La consecuencia práctica de un permiso con esa antigüedad merece una línea. El permiso es un acto administrativo temporal, según el artículo 3, y no un derecho perpetuo. Eso significa que su continuidad depende de que la autoridad lo mantenga vigente y de que el permisionario cumpla lo del artículo 29, cuentas auditadas, seguros, reportes y fianza incluidas.
Betway: el permiso 4184 y un titular con nombre de recinto
Betway tiene una ficha corta: permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. El nombre del permisionario llama la atención porque remite a un frontón, uno de los recintos que el artículo 28 reconoce para obtener permisos complementarios de apuestas remotas.
Es la única marca de esta lista cuyo titular conserva esa filiación de recinto en el nombre, y eso ordena la historia legal: una casa global operando bajo un permisionario ligado a una tradición de frontón y apuestas mutuas.
Como sus vecinas, no publica el número en su propio sitio. El cruce queda, otra vez, en manos de una compilación.
Betcris: permiso mexicano más licencia de la MGA
Betcris es la ficha más larga de esta lista y por razones que valen. Su pie de página muestra un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La compilación da otro número, y esa discrepancia ya se vio reflejada en la ficha de otra marca de esta página.
Y hay un segundo documento en juego: una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta con referencia MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, con TV Global Enterprises Ltd. como empresa del sitio. Ese detalle es técnico y no cambia nada de lo anterior: la MGA no es la SEGOB. Una licencia maltesa no sustituye un permiso mexicano y no le dice nada al jugador sobre la protección de su saldo en México.
Un dato con fecha de caducidad en el propio pie de página es, sin embargo, material útil. Marca hasta cuándo está otorgada la licencia, y una fecha que se puede verificar es mejor que una afirmación sin fecha.
Playdoit, Betway, Novibet, Pickwin, Strendus, 1xBet: el hilo común
Las seis fichas anteriores tienen algo en común y conviene nombrarlo sin rodeos antes de cerrar el bloque. En ninguna de ellas el jugador puede ver el permiso en la página donde apuesta. Todas dependen de una compilación de terceros, y todas esas compilaciones, sin excepción, reconocen que la lista oficial de la autoridad no pudo abrirse.
Eso no las vuelve inseguras. Las vuelve difíciles de verificar, que es un problema distinto y en este mercado es el problema real. Codere y Caliente hacen la mitad del trabajo publicando lo que publican. Las demás dejan el trabajo entero en manos del lector.
Cómo revisar una casa antes de depositar
Si hay que quedarse con una rutina, es corta. Abrir el pie de página de la casa y buscar la palabra permiso, no licencia, porque la que aparece en un sitio mexicano bien armado es la primera. Anotar el número y el nombre del titular, si están. Cruzarlos con una compilación y comprobar que el titular coincide con el que opera la marca.
Después, bajar a las condiciones del bono. Un requisito de apuesta alto con un momio mínimo exigido significa más volumen, y más volumen significa más margen pagado. Ese es el costo real de una oferta que se anuncia como gratuita.
Y al final, revisar las herramientas de juego responsable antes de necesitarlas. No hay registro nacional, no hay límite legal de depósito y la autoexclusión voluntaria se pide casa por casa. Configurar el límite el primer día cuesta dos minutos y no depende de que la ley lo imponga.
Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas confiables
¿Cómo se comprueba que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se busca el número en el pie de página del operador y el nombre del permisionario que lo sostiene, y se cruza con las compilaciones públicas que recogen los permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ninguna lista oficial completa pudo abrirse en 2026, así que el número se cita siempre como “según la fuente que lo publica, no confirmado oficialmente”.
¿Basta con que un sitio use el dominio .mx para saber que opera con permiso en México?
No. El dominio es un registro técnico y no una autorización: la única base para operar apuestas es el permiso de la Secretaría de Gobernación, un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario y que el artículo 3 del Reglamento define con esas palabras. Un sitio .mx sin permiso no está autorizado por ello.
¿Existe un registro nacional de autoexclusión en México?
No existe. La autoexclusión es voluntaria y funciona casa por casa: se solicita al operador, con las herramientas internas que cada marca lista en sus propias fichas, como pausas, límites de depósito y autoexclusión. Una propuesta de abrogación de la ley de 1947 contempla mecanismos de autoexclusión, edad mínima de 21 años y límites ligados al ingreso, pero es solo una propuesta.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?
Se configuran en la cuenta, dentro de las herramientas de juego responsable de cada operador, porque no hay límite legal de depósito o de pérdida ni cuenta de juego temporal en el Reglamento. El límite vale únicamente en la casa donde se puso: al abrir cuenta en otra marca con otro permisionario hay que volver a fijarlo.
¿Qué riesgos corre quien apuesta en una casa sin permiso en México?
No se le ofrece sede legal mexicana, permiso de la SEGOB, controles de KYC y antilavado ni CFDI de retenciones, y su saldo puede quedar congelado si la autoridad actúa, como ocurrió con marcas bloqueadas desde noviembre de 2025. Si existe una multa o un delito para el jugador por apostar ahí no está establecido, y no se afirma ni una cosa ni la otra.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Quien paga el premio retiene el ISR: 1 % cuando el impuesto estatal no excede del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal es mayor, según el artículo 138 de la Ley del ISR. En la Ciudad de México hay además un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, y el operador emite un CFDI de retenciones. Para tu caso concreto, consulta a un contador o asesor fiscal.
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