Rollover en apuestas deportivas: lo que el bono te pide apostar antes de pagarte

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Un bono de bienvenida es un préstamo que la casa te hace con sus reglas, no un regalo con listón. En México, el ejemplo más visible es el de Caliente: su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito —según su propia página principal, que no aclara si la oferta vale solo para apuestas deportivas— y reseñas de casas de apuestas coinciden en que ese monto debe apostarse diez veces antes de tocar un peso de las ganancias. Mil pesos convertidos en diez mil de movimiento. Eso es el rollover.

Según reseñas de casas de apuestas, el bono de primer depósito de Caliente exige apostar 3 veces la suma del depósito y el bono en 7 días, mientras que otra reseña habla de rollover de 10 veces.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026. Los permisos de la Secretaría de Gobernación que se citan aquí provienen de lo que declaran los pies de página de las propias casas y de compilaciones de sitios comparadores; la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo consultarse abierta, así que cada número se lee como declarado y no como confirmado oficialmente.

Presupuesto y límites: el rollover empieza antes de apostar

Hay una trampa de orden que casi nadie menciona: el rollover exige movimiento, y el movimiento sale del bolsillo. Si alguien deposita los $500 que puede permitirse perder esta quincena para “activar” un bono de $1,000, el requisito de apuesta lo empuja a repetir el ciclo varias veces en la misma semana. La cantidad que arriesga en la práctica no es el depósito, es el depósito multiplicado por las vueltas que el bono pide.

De ahí que el orden sensato sea al revés del que sugiere el marketing. Primero se decide cuánto se puede perder al mes; después se elige la casa cuyo depósito mínimo y cuyos límites internos quepan dentro de esa cifra; solo entonces se mira el bono. Un bono de $10,000 MXN con depósito mínimo alto no sirve a quien tiene $300 libres, por generoso que suene el número.

México no tiene un tope legal de depósito ni de pérdida para el juego con apuestas, y tampoco un registro nacional de autoexclusión. Lo que existe son herramientas voluntarias que cada casa ofrece dentro de su propia aplicación: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna. Cada operador las define y las aplica como quiere, y ninguna de ellas cubre a las demás casas. Quien quiera un freno real tiene que configurarlo marca por marca, casa por casa, y volver a configurarlo si cambia de operador. Es trabajo manual, y es el único freno disponible.

Ese detalle tiene una consecuencia práctica para el rollover: el límite de depósito que configures en una casa puede chocar con el propio bono. Un tope mensual bajo hace imposible completar ciertos rollovers dentro del plazo, y el bono se queda a medias, con las ganancias bloqueadas y sin devolución del depósito. Antes de aceptar cualquier promoción vale la pena leer si el operador permite subir el límite elegido, cuánto tarda ese cambio y si el requisito de apuesta se congela mientras el límite está activo. Esa letra pequeña decide si el bono es un ingreso o un compromiso.

La verificación de identidad entra en el mismo saco. Las casas con permiso de la Secretaría de Gobernación aplican controles de conocimiento del cliente y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, según los reportes sobre la actividad vulnerable de lavado de dinero. Eso significa documentos antes del primer retiro, no antes del primer depósito. Un jugador que descubre la verificación justo cuando quiere cobrar su bono ya apostó todo el rollover y ahora depende de que su identificación pase el filtro. Hacerla al principio cuesta media hora y ahorra la sorpresa.

Incentivos: cuánto cuesta realmente un bono de bienvenida

El rollover: apuestas con requisito, no apuestas gratis

El rollover —que en las condiciones de los bonos mexicanos también aparece como “requisitos de apuesta”, porque en México ambos términos se usan como sinónimos para el mismo concepto— es el número de veces que debe apostarse un bono, a veces junto con el depósito, antes de poder retirar las ganancias que genera. Ese es el corazón de toda la mecánica, y explica por qué una promoción que se anuncia como dinero extra acaba pesando más que el dinero propio.

Conviene ver la asimetría completa. El bono multiplica el saldo, no el patrimonio: el jugador sigue arriesgando lo suyo, y ahora arriesga también el monto prestado, con la diferencia de que el monto prestado no puede retirarse hasta cumplir la condición. La casa, mientras tanto, no necesita ganarle a nadie. Le basta con que el dinero pase por su mercado las veces suficientes, porque en cada pasada se queda con una parte.

Ese “se queda con una parte” tiene nombre y número: el margen del mercado. En cualquier momio hay un cobro escondido, y el rollover obliga a pagarlo muchas veces en lugar de una. Un bono que exige diez vueltas no es diez veces más generoso que uno que exige una; es una máquina de cobrar el margen diez veces. La cifra que el jugador cree ganar y la cifra que efectivamente conserva se separan exactamente por ahí.

Cuánto movimiento exige un bono de $1,000

El cálculo que importa es simple y casi nadie lo hace antes de aceptar. Con los datos que las reseñas atribuyen al bono sin depósito de Caliente —$1,000 MXN y un rollover de diez veces— el requisito de apuesta asciende a $10,000 MXN. Un requisito de apuesta de $10,000 MXN dividido entre boletos de $100 MXN son 100 apuestas; dividido entre boletos de $500 MXN, veinte. Y solo cuentan las apuestas que respetan el momio mínimo que fijen las condiciones, que es la restricción silenciosa de todo rollover: el jugador no elige libremente cómo cumplirlo.

Ese rango —entre veinte y cien apuestas— es la banda real del bono. La barra inferior no es el número de boletos, sino lo que cada boleto paga de margen. Solo el monto del bono y el monto del depósito mueven el resultado, y dos jugadores con el mismo bono y distintas cantidades por boleto trabajan lo mismo y sienten cosas distintas.

Vale la pena contrastar ese $10,000 MXN con el tamaño de la oferta que lo ofrece. Diez pesos apostados por cada peso bonificado es el tipo de proporción que en un folleto se lee como generosidad y en la cuenta se lee como jornada laboral. La pregunta útil no es cuánto regala la casa, sino cuánto movimiento tiene que producir el jugador para desbloquear ese regalo.

El “mes” del bono, el reloj que casi nadie mira

El plazo hace más daño que el múltiplo. Las reseñas de casas de apuestas atribuyen al bono de primer depósito de Caliente un requisito de apostar tres veces la suma del depósito y el bono en siete días, mientras otra reseña habla de un rollover de diez veces, un tope de ganancias de $7,000 pesos y un mes de vigencia. Dos cifras distintas para la misma promoción, y no es un detalle menor: el jugador que planifica con la versión benévola puede quedarse sin su bono por cuestión de calendario.

Esa contradicción merece atención porque es típica. Cuando dos reseñas del mismo bono no coinciden en el múltiplo, la única fuente que manda es la promoción vigente dentro de la cuenta del jugador. Antes de depositar, la ruta es abrir el detalle de la oferta en el propio sitio y leer el múltiplo, el plazo, el momio mínimo y el tope de ganancias ahí, en la promoción que efectivamente se va a aceptar. Las cifras de terceros sirven para saber qué esperar, no para calcular cuánto falta.

Un plazo corto con un múltiplo alto obliga a concentrar apuestas, y concentrar apuestas es la antesala de arriesgar de más para llegar a la fecha. La presión de tiempo es el mecanismo por el que una promoción convierte a un jugador prudente en uno apurado.

Bonos sin depósito, de recarga y de fidelidad: la misma letra chica con distinto empaque

La familia de promociones es amplia, pero el mecanismo se repite. La app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN junto con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO, y su ficha de tienda de aplicaciones describe un catálogo de más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La app de Campobet anuncia un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN: un incentivo recurrente, no de bienvenida, y eso cambia el cálculo porque el jugador puede aceptarlo varias veces al año. Rushbet suma un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, además de un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. La app de Betway habla de un club con apuestas gratis semanales, momios mejorados “Super” y “Ultra”, y un creador de apuestas.

Lo que distingue a estas ofertas no es la generosidad sino la estructura. Una apuesta gratis devuelve la ganancia pero no la cantidad apostada: si el boleto pierde, el jugador no recupera nada de su bolsillo porque era dinero de la casa; si gana, cobra la ganancia y no la cantidad que la produjo. Un cashback devuelve una fracción de lo perdido, no de lo jugado. Un punto de lealtad vale lo que valga el artículo de la tienda de bonos, y eso rara vez está expresado en pesos. Ninguna de esas figuras es dinero libre; todas son formas de devolver movimiento al mercado.

La ficha de Playdoit ofrece el mejor recordatorio de por qué las condiciones se leen en el operador y no en un resumen: anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Cuando la propia ficha no es consistente, la consistencia solo puede venir de la promoción vigente en la cuenta.

El impuesto que las casas ya no absorben

Hay un cambio de fondo que explica por qué los bonos mexicanos se rediseñaron. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos subió a 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era de 30 %. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, a los que obliga a cumplir las cargas de la ley y prevé el bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave.

La base del impuesto no está definida en el texto: la ley habla de “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”. No es lo mismo. Por eso nadie honesto puede decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos” sin equivocarse en algún caso, y quien afirme una de las dos versiones con seguridad está adivinando. Lo que sí puede afirmarse es que un impuesto de esa magnitud cambia el negocio, y que las casas respondieron rediseñando sus bonos de bienvenida para absorber parte del costo. El jugador que nota que la promoción “ya no es la de antes” está viendo el efecto de una reforma fiscal, no una racha de tacañería.

Evaluación: nueve casas con permiso declarado, ordenadas por criterios de costo

El panora: permiso declarado, según lo que cada sitio dice de sí mismo

La tabla que sigue compara las nueve casas por lo que cada una declara. La columna del permiso es la columna del “según quién lo dice”, y esa distinción es el contenido, no un tecnicismo.

Casa Permiso declarado según su propia ficha o compilaciones Cómo lo declara
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según fuentes independientes Titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes independientes Titular: Eventos Festivos de México
Betcris Número no impreso: el del pie de su sitio y el de la tabla del titular difieren Permiso de su permisionario; titular: Producciones Móviles
Pickwin Contradicho: una compilación le da el número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles Titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora
1xBet DGJS/0002/2020, según fuentes independientes Titular: Entretenimientos Naturales; la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V.
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio Titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente)
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx Las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx Titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes independientes Titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México)

Una columna sin un solo “confirmado” es la fotografía exacta del mercado mexicano, y ahí está el punto. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un PDF de sitios autorizados; abrirlo no fue posible en la ventana de consulta, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 y otro de 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso ninguna cifra de sitios autorizados aparece en esta comparación. Un número que no se puede verificar no protege a nadie.

Lo que sí puede hacer el lector es una verificación concreta. Abrir la página de la casa, bajar al pie, buscar el número de permiso, y comparar el titular que aparece ahí con la razón social del operador que le cobró. Cuando el número del pie y el de la tabla del titular no coinciden —el caso de Betcris—, o cuando dos compilaciones se contradicen —Pickwin, Strendus—, el lector ya aprendió algo útil: ahí la verificación depende de una llamada o de un correo a la casa, no de una consulta rápida.

Cómo se ordenan estas nueve casas por lo que cuesta usarlas

Los criterios que ordenan esta lista no son popularesidad ni tamaño. Son tres, y todos apuntan al mismo lugar: qué le cuesta al jugador usar la casa.

El primero es la claridad del permiso declarado. Una casa que imprime su número de permiso y su titular en el pie, como Caliente, resuelve de un vistazo una duda que otras dejan abierta. Eso no la vuelve mejor en apuestas; vuelve más barata la diligencia previa del jugador.

El segundo es la transparencia de la promoción. Una casa cuya propia ficha de tienda describe el mismo bono de dos maneras distintas, como Playdoit, obliga al jugador a resolver una contradicción antes de depositar. Es un costo en tiempo y en riesgo, no un defecto cosmético.

El tercero es el ancho del catálogo y los instrumentos para moverse dentro de él. Más deportes y más mercados significan más rutas para cumplir un rollover sin concentrar todo en un solo partido; estadísticas en vivo, transmisión y cash out son formas de gestionar el riesgo mientras el requisito está activo. Ese ancho no cambia el múltiplo, pero cambia cuánto sufre el jugador al cumplirlo.

Con esos tres criterios, las nueve casas se reparten así: quienes imprimen su permiso y ofrecen un catálogo amplio encabezan; las que arrastran una contradicción documental bajan, aunque su oferta deportiva sea buena; y todas quedan, en cualquier caso, dentro de un mismo mercado sin reglas estatutarias sobre bonos, lo que significa que la protección del jugador depende de que lea las condiciones que la casa escribió para sí misma.

Novibet: permiso con número propio y titular identificable

Novibet es la casa del grupo que imprime su permiso con número completo: DGJS/DCRCA/1121/2020, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Ese nivel de detalle no la vuelve intachable, pero deja al jugador algo que hacer con la información: comparar el número del pie con el titular y comprobar si coinciden.

El mérito de Novibet en esta lista es de forma, no de magnitud. Un permiso identificable con número y titular permite una verificación en dos minutos; un permiso sin número permite una llamada telefónica. En un mercado donde la lista oficial no se puede abrir, esa diferencia es toda la diferencia.

Para un jugador que llega buscando cumplir un rollover sin sorpresas administrativas, el punto a revisar en la propia cuenta es qué promoción vigente aparece y con qué múltiplo, plazo y momio mínimo, porque esas condiciones las fija cada casa y cambian sin aviso. El permiso se verifica; la promoción se lee.

Playdoit: bonos que se describen de dos maneras

Playdoit aparece con permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx y con Eventos Festivos de México como titular declarado. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y, en el mismo documento, lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito.

Esa inconsistencia es el dato. Un jugador no puede calcular su rollover sobre una oferta que la propia casa describe de dos formas, porque el múltiplo se aplica sobre bases distintas según cuál de las dos versiones sea la vigente: apostar diez veces $1,000 no es lo mismo que apostar diez veces $1,000 más el depósito. La ambigüedad no es un detalle de redacción; mueve la aritmética.

La conclusión práctica es incómoda y directa: en Playdoit, el bono se acepta dentro de la cuenta, leyendo la promoción activa, y no desde un resumen de terceros. Cualquier cálculo hecho de antemano vale como estimación y no como cifra.

Betcris: permiso referido, número que no cuadra

Betcris declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación de su permisionario, pero el número no se imprime: el del pie de su propio sitio y el de la tabla del titular en las compilaciones no coinciden, y el primero aparece a nombre de Producciones Móviles. Su pie también advierte que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

Hay aquí un patrón que se repite en el mercado: el permiso vive en el permisionario, y varias marcas cuelgan del mismo titular. Eso es legal y es la práctica reportada, pero complica la verificación del jugador, que ve una marca y no una razón social.

Donde Betcris queda bien parada es en la claridad de sus avisos de edad y juego responsable: son explícitos y están en el pie, donde tienen que estar. La parte que se queda corta es la que el jugador necesitaría para comprobar la cadena completa entre marca, permisionario y número.

Pickwin: permisos contradictorios que obligan a preguntar

Pickwin es el caso más claro de la contradicción documental mexicana. Una compilación le asigna el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra, DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER; el titular declarado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Y el número que una de las compilaciones le da a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles.

Que dos fuentes se contradigan no significa que la casa no tenga permiso; significa que el jugador no puede resolverlo desde fuera. La ruta práctica es preguntar directamente al operador por el número y el titular, y guardar la respuesta.

Para un jugador que solo quiere saber si puede cobrar sin sobresaltos, la pregunta relevante es si el retiro llega a una cuenta a su nombre y si la casa emite el CFDI de retenciones cuando corresponda. Eso se comprueba operando poco antes de operar mucho.

1xBet: permiso declarado y titular que no coincide con la app

1xBet aparece con permiso DGJS/0002/2020 según fuentes independientes y Entretenimientos Naturales como titular declarado, pero esa compilación no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.

Ese desfase entre el titular del permiso y el responsable de la aplicación es exactamente lo que un jugador quiere detectar antes y no después. No es una acusación; es una razón para verificar. La app, por lo demás, tiene el catálogo más ancho del grupo: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.

La amplitud del catálogo importa para el rollover de una manera concreta: más deportes y más eventos significan más formas de distribuir el movimiento requerido sin jugarse todo en un partido que no se controla. Aquí, quien valore cumplir un requisito de apuesta con poco sufrimiento encontrará herramientas; quien valore la cadena de responsabilidad clara tendrá que preguntar más.

Caliente: el bono más visible y la letra chica que se contradice

Caliente es la casa cuyo bono se conoce de memoria en México. Su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. El rollover de esas promociones, en cambio, no aparece con una sola cifra en ninguna parte accesible desde fuera: las reseñas de casas de apuestas hablan de diez veces para el bono sin depósito, y para el bono de primer depósito una reseña dice apostar tres veces la suma del depósito y el bono en siete días, mientras otra dice diez veces, tope de ganancias de $7,000 pesos y un mes de vigencia.

Ese es el dato más importante de todo este apartado: la oferta más publicitada del mercado es la que tiene las condiciones más discutidas. No porque haya misterio, sino porque las condiciones viven dentro de la cuenta y las reseñas las copian de forma irregular. El permiso, en cambio, sí está impreso: DGG/SP/404/97 en el pie de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular. Su pie también señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.

Sobre la operación, la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está reservada a mayores de 18 años. Es un paquete amplio, y esa amplitud es lo que hace que el rollover sea, en la práctica, cumplible sin apostar lo mismo cien veces.

Strendus: permiso múltiple y titular que las fuentes no acuerdan

Strendus acumula tres números en las compilaciones: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads como titular, según qué fuente se lea. No hay confirmación oficial de ninguno, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

Que una casa acumule permisos de varias épocas es normal en este mercado y no es una señal de alarma por sí misma: los permisos son temporales y se renuevan, y una marca puede operar bajo el permiso de su permisionario actual. El problema para el jugador es que, con el titular en disputa y tres números en juego, la verificación externa se vuelve un ejercicio de paciencia.

El consejo es el mismo que para Betcris y Pickwin, y no por repetirlo deja de ser válido: el permiso se comprueba en el pie de la casa y, si no cuadra, se pregunta. Lo demás —el múltiplo, el plazo, el momio mínimo— se lee en la promoción vigente antes de aceptarla.

Betway: catálogo amplio y club de apuestas gratis semanales

Betway declara el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.

Ese volumen de eventos es la parte que importa cuando hay un requisito de apuesta pendiente. Dos mil eventos semanales significan que el jugador que necesita moverse varias veces puede hacerlo sin repetir el mismo mercado ni forzar un momio que no le gusta. Es la diferencia entre cumplir un rollover con criterio y cumplirlo por obligación.

Las apuestas gratis semanales del club, además, tienen una naturaleza que conviene entender: son apuestas cuyo monto no suele devolverse junto con la ganancia, así que valen menos de lo que su cifra nominal sugiere y siguen sujetas a las condiciones que la casa fije para su uso.

Codere declara los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según fuentes independientes, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Su ficha de tienda de aplicaciones dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La misma ficha cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.

La ficha de Codere México es la que más claro deja qué hace la casa con un jugador que quiere protegerse: avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta están mencionados en el propio listado. Es el único caso entre los nueve donde la existencia de un mecanismo de cierre aparece declarada.

Para el jugador que deposita por OXXO o por transferencia SPEI, la combinación de métodos de pago declarados y catálogo ancho hace de Codere una opción cómoda para cumplir un requisito de apuesta sin depender de una tarjeta.

Fundamentos: qué es el rollover y por qué existe

Apuestas deportivas con rollover: el mecanismo en una frase

El fundamento de todo lo anterior cabe en una oración: un bono no es dinero, es una obligación con forma de dinero. La casa pone un saldo y el jugador pone el trabajo de moverlo. El rollover es la medida de ese trabajo, y el momio mínimo es la calidad que se le exige a cada movimiento.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Según reseñas de casas de apuestas, el rollover del bono sin depósito de Caliente es de 10 veces en las fuentes que lo mencionan.

De ahí salen tres consecuencias que ordenan cualquier decisión. La primera: el bono vale menos que su cifra nominal, siempre, porque su conversión en dinero retirable exige movimiento que cuesta margen. La segunda: el valor depende del mercado en que se cumpla, porque no todos los mercados cobran lo mismo por pasar por ellos. La tercera: el reloj forma parte del precio, porque un plazo corto obliga a concentrar apuestas y concentrar apuestas es arriesgar más por boleto.

Quien entienda esas tres frases puede leer cualquier promoción nueva sin ayuda. Quien no, depende de la reseña de turno, que —como vimos en el caso de la oferta más conocida del país— puede contradecirse con la siguiente.

Por qué una apuesta gratis no devuelve su propio monto

La pregunta que más confunde a quien empieza: ¿por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia? Porque la cantidad nunca fue del jugador. La casa prestó un boleto, no un billete. Si el boleto gana, se cobra la ganancia; la cifra que la produjo regresa a la casa, que es su dueña.

Visto con números: un boleto de $100 a momio 3,00 devuelve $300 si el jugador arriesgó dinero propio —los $100 originales más $200 de ganancia. La misma apuesta hecha con dinero de la casa deja $200 limpios en la cuenta, porque los $100 que la produjeron no eran suyos. La diferencia es el 100 % de la cantidad apostada, y es la razón por la que una apuesta gratis “de $500” vale bastante menos que $500 en efectivo.

Esa comprensión cambia la decisiones. Un jugador que sabe esto no gasta una apuesta gratis en un momio bajo: el valor de la apuesta está en la ganancia, y la ganancia pequeña no compensa la gestión. Tampoco la quema en un momio absurdo. La apuesta gratis rinde más en un momio moderado donde la probabilidad sigue siendo razonable.

Retiros, verificación y el CFDI que llega con el premio

Antes de que el rollover termine, conviene saber qué pasa después. Los retiros van a una cuenta a nombre del propio jugador y el operador emite un CFDI de retenciones cuando corresponde retener sobre premios gravados. Esa retención no es un descuento de la casa; es un anticipo fiscal.

En el régimen del impuesto sobre la renta, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su gravamen no excede 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, con una carga total cercana al 7 % según reportes secundarios. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios superiores a $600,000 MXN anuales deben informarse en la declaración anual.

Hay un borde que nadie resuelve desde un artículo: el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido. Cuando el asunto llega ahí, la respuesta correcta es consultar a un contador o asesor fiscal, no adivinar.

Y una advertencia sobre la letra chica que sí importa cuando el operador queda bloqueado: los saldos en una casa bloqueada pueden quedar congelados. Ese es el escenario que ninguna tabla de bonos cubre y que conviene tener presente al decidir dónde dejar dinero parado.

Normativa: permisos de SEGOB, bloqueos y lo que no es ley todavía

Quién autoriza y con qué palabra se nombra

El marco mexicano tiene una particularidad que conviene entender antes de comparar casas: la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. El permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, según el artículo 3 del Reglamento.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los que expresamente autoriza; la Secretaría otorga permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos no autorizados (artículo 8) —no puede haber ninguno cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9)— y los estados y municipios cooperan (artículo 10). El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. Esa frase explica casi todo lo demás: lo que no se autoriza, se prohíbe.

Entre los tipos de permiso relevantes para apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29).

Ninguna norma menciona las apuestas en línea como categoría propia. La práctica reportada es que los sitios no pueden tener permisos digitales autónomos y cuelgan de un permisionario con permiso presencial autorizado, y que un mismo permisionario opera varias marcas. Ahí está la explicación de por qué el pie de una casa puede mostrar un titular distinto de la marca que el jugador ve en pantalla.

Cómo verificar el permiso cuando la lista oficial no se abre

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se reporta, un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no pudo consultarse abierto en la ventana en que se revisó este material, y por eso ningún número de permiso se imprime aquí como oficial. La ruta que queda es la del pie de página: buscar el número, compararlo con el titular y, cuando la casa no lo imprime o las fuentes se contradicen, preguntar directamente al operador.

Que esta sea la ruta disponible es en sí un dato sobre el mercado. Un jugador que no puede abrir la lista pública depende de la información que la casa decidió publicar, de la respuesta que la casa quiera dar y de la reputación que terceros le atribuyan. Los conteos de sitios de apuestas que circulan —136 en un reporte, 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx en otro— no ayudan a verificar una marca concreta. Un conteo no es una lista.

La verificación práctica, entonces, se hace en tres pasos: número de permiso en el pie; titular declarado comparable con la razón social del cobro; y, si algo no cuadra, pregunta directa antes de depositar cantidades relevantes.

Bloqueos, amparos y una situación que cambia de mes a mes

La parte del marco que más rápido se mueve no está en una ley, está en los tribunales. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas y se deshabilitaron bet365 y Betano de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Cerca de 20 casinos presenciales fueron cerrados en 2026.

Por eso esta página no dice que un sitio esté abierto ni que esté cerrado. Dice qué pasó y cuándo pasó. La diferencia entre “está bloqueado” y “estuvo bloqueado” es la diferencia entre un dato útil y una apuesta a que el lector no compruebe.

Lo que queda claro en cualquier escenario es el reparto de protecciones. Una casa con permiso declarado aporta un domicilio legal en México, controles de conocimiento del cliente y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando toca retener. Una casa sin permiso local no aporta nada de eso, y su saldo puede quedar congelado si el operador es bloqueado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Ese es el panorama real, y es menos tranquilizador que cualquier folleto.

Publicidad, influenciadores y las propuestas que todavía no son ley

Conviene separar lo que obliga de lo que se propone. No se encontró ningún artículo federal sobre publicidad en el Reglamento. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influenciadores y atletas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y prohibir los bonos de bienvenida son iniciativas, no ley vigente.

Lo mismo con la reforma grande. La Secretaría de Gobernación terminó, según se reportó el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.

Para el jugador que está por aceptar un bono, la traducción es simple: hoy no hay un tope legal de rollover, ni un momio mínimo obligatorio, ni una regla estatutaria sobre bonos. Las condiciones que importan son las que cada casa escribe, y esas no las vigila nadie más que el propio jugador. Leerlas es literalmente la única defensa disponible.

Preguntas frecuentes sobre apuestas con rollover

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde encuentro sus condiciones?

Un bono acredita saldo extra al registrarse o al primer depósito, y ese saldo queda sujeto a un requisito de apuesta antes de poder retirarse. Las condiciones viven dentro de la promoción vigente en la cuenta: múltiplo, plazo, momio mínimo y tope de ganancias. Abrir el detalle en el propio operador antes de depositar es la única lectura confiable.

¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono?

El rollover —también llamado requisitos de apuesta— es el número de veces que debe apostarse el bono, a veces junto con el depósito, antes de retirar las ganancias. El momio mínimo es el precio más bajo que puede tener cada apuesta para que cuente. Ninguna apuesta por debajo de ese momio suma al cumplimiento.

¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su monto junto con la ganancia?

Porque el monto nunca fue del jugador. Si el boleto gana, se cobra la ganancia y la cantidad que la produjo vuelve a la casa. Un boleto de $500 a momio 3,00 deja $1,000 de ganancia, no $1,500. Por eso la apuesta rinde más en momios moderados que en precios muy bajos.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número de permiso en el pie de página del propio sitio y comparando el titular declarado con la razón social que cobra el depósito. La lista pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo consultarse abierta, así que cuando el número no aparece o las fuentes se contradicen, la ruta es preguntar al operador.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

Los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingresos. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal pasa ese 6 %. En la Ciudad de México el impuesto estatal es de 6 %, con una carga cercana al 7 % en total.

¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde las herramientas de juego responsable de la propia aplicación: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna son voluntarias y las define cada operador. México no tiene tope legal ni registro nacional de autoexclusión, así que el freno se configura casa por casa y no cubre a las demás. Conviene revisarlo antes de aceptar un bono.

Cierre: el rollover se paga en movimiento, no en dinero

La cuenta final es incómoda y breve. Un bono de $1,000 MXN con rollover de diez veces exige $10,000 MXN de movimiento para liberar lo que produzca, y en cada una de esas pasadas el mercado se queda con su parte. No hay versión de esta historia en la que el jugador reciba el bono sin trabajar por él, porque el bono existe precisamente para que trabaje por él.

Lo que un jugador puede hacer con esa información es sencillo. Verificar el permiso en el pie antes de depositar. Leer la promoción vigente dentro de la cuenta, no el resumen de una reseña, porque la oferta más publicitada del país tiene dos versiones circulando con múltiplos distintos. Configurar el límite de depósito antes de aceptar cualquier promoción, para que el reloj no lo empuje a apostar de más. Y decidir el tamaño del boleto pensando en cuántas veces habrá que repetirlo, porque cien boletos de $100 y veinte de $500 exigen el mismo movimiento y producen dos experiencias muy distintas.

Nada de esto exige ser un experto. Exige leer las condiciones que la casa escribió para sí misma, en un mercado donde no hay una autoridad que las revise por ti. El rollover no es un obstáculo que se supera con suerte; es un precio, y los precios se leen antes de pagar.

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