Apuestas de tenis de mesa en México: el costo real de cada momio
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos que aparecen en la comparación se tomaron de los pies de página de cada operador y de compilaciones de casas de apuestas legales en México, sin confirmación oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
El tenis de mesa se juega en una mesa de 2.74 m de largo, 1.525 m de ancho y 76 cm de alto, con red de 15.25 cm, pelota de 40 mm y 2.7 g, y un juego lo gana el primero en llegar a 11 puntos, con ventaja de dos cuando ambos llegan a 10. Eso es todo el reglamento que hace falta para entender por qué el momio se mueve tan rápido: en un partido al mejor de cinco o siete juegos cada punto cambia el precio, y en México se puede apostar a ese mercado desde un celular, con permiso de la Secretaría de Gobernación, a cualquier hora del día.
Lo que casi nadie mira es el otro lado del boleto. El momio no es una promesa, es un precio con una comisión incorporada, y esa comisión es el único dato de la casa de apuestas que el jugador nunca discute porque no aparece escrito en ninguna parte. Cuánto se queda la casa entre dos momios iguales, lo que cuesta el rollover de un bono de bienvenida, lo que cuesta elegir una marca sin permiso cuando los tribunales cambian de opinión cada tres meses, y lo que cuesta poner un límite de depósito tarde en lugar de temprano.
Puntos que hay que fijar antes de hablar de dinero
Un partido de tenis de mesa es al mejor de cualquier número impar de juegos, y en competición suelen ser cinco o siete. La federación que lo rige, la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF), se fundó en 1926, y el tenis de mesa es deporte olímpico desde 1988. Nada de eso aparece en el reglamento mexicano de las apuestas, y conviene decirlo desde el arranque: no hay un artículo que hable del tenis de mesa en particular, ni límites a ligas menores, ni una regla especial sobre eventos restringidos. El deporte entra por la puerta de las apuestas deportivas en general, con el permiso de la SEGOB que sostiene la operación.

En la jerga que se usa en México, el precio se llama momio, no cuota; el comprobante es el boleto, cupón o ticket; la combinada se llama parlay o combinada; el retiro anticipado se llama cash out; y lo que en otros mercados se llama licencia aquí se llama permiso. Son términos que cambian la lectura de cualquier contrato: quien firma con una marca que promete una “licencia internacional” está leyendo una frase de mercadotecnia, no un documento mexicano.
El otro punto que hay que fijar es el reloj. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y el calendario internacional de tenis de mesa sigue su curso con sus torneos de la ITTF y las ligas locales. Quien apueste a un partido de tenis de mesa en vivo está apostando a un deporte sin temporada dominante: hay torneos casi todo el año, y eso hace que el mercado en vivo sea el corazón del asunto y no un extra.
Salud del jugador: criterios para trazarse un límite
Aquí está el terreno donde el margen se cobra de verdad. Un jugador que apuesta a un partido al mejor de cinco juegos, punto a punto, puede hacer cien apuestas en una semana sin notarlo, y cada una lleva dentro la misma comisión. El costo no aparece en el boleto: aparece en el saldo tres meses después.

Lo que los operadores con permiso dicen de sí mismos
Las fichas de las aplicaciones mexicanas y los pies de página de sus sitios repiten tres cosas. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus apps de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable.
Conviene leer esas frases con la misma calma con que se lee un momio. Son declaraciones del propio operador sobre sí mismo, y son la única fuente disponible: el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 5, prohíbe la entrada de menores a las áreas de apuestas de los establecimientos y al cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad. El 18+ que aparece en las fichas es una política de cada marca, no un número que la ley ponga en el mismo renglón.
Herramientas voluntarias, decisiones propias
No existe un registro nacional de autoexclusión en México. Las herramientas que hay —pausas, límites de depósito, autoexclusión dentro de la propia marca— son las que cada operador lista en su ficha de tienda de aplicaciones. Tampoco se encontró un límite estatutario de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
De ahí sale la consecuencia práctica, y es una de las más caras de toda esta guía: si el jugador pone el límite con la marca y la marca es la que falla, el límite se va con ella. Quien tenga un problema de control no lo resuelve con una herramienta de plataforma, y este párrafo es el único lugar de la página donde conviene decirlo en serio: la prevención empieza por un número que el jugador se fija a sí mismo antes de depositar, con la calculadora abierta, y no por una casilla que se marca dentro de un menú que la casa controla. Antes de registrarse en cualquier marca, la pregunta que vale es cuántos pesos al mes se puede permitir perder sin que eso toque la renta; el saldo que la casa muestra en la esquina de la pantalla no es una respuesta a esa pregunta.
Un cálculo que se puede hacer sin apostar
La forma más barata de entender el juego es mirar cuántas veces se apuesta y no cuánto se apuesta. Cien apuestas de $100 son diez mil pesos que pasan por la mesa, y la casa ya cobró su parte en cada una antes de que se juegue el primer punto. La sección sobre el margen de la casa muestra ese número con una aritmética simple; adelantar la idea aquí tiene una sola finalidad: que el jugador entienda que el volumen de apuestas es el gasto, no el saldo.
Pronósticos y método: lo que la casa ya descontó
Cualquier conversación sobre pronósticos de tenis de mesa empieza tarde, porque el momio publicado ya contiene todo lo que la casa sabe del partido. La pregunta útil no es quién gana; es si el precio que se paga por una opinión corresponde a la información que esa opinión tiene detrás.
De dónde salen los momios del tenis de mesa
Un partido de tenis de mesa se gana llegando a 11 puntos, y el mejor de cinco o siete juegos convierte cada set en un tramo de partido con precio propio. La casa cotiza de forma parecida a como cotiza el tenis de cancha: favorito y no favorito, hándicap de juegos, más/menos de totales, y mercados de set y de punto en los torneos donde hay datos automáticos. En las fichas de las aplicaciones revisadas aparece transmisión en vivo y estadísticas en varios operadores, que es exactamente lo que necesita el mercado en vivo para moverse: si la casa ve el partido, el momio cambia antes de que el jugador alcance a pulsar.
El analista serio mira la forma reciente del jugador, el estilo de empuñadura y la superficie, la carga de torneos en semanas consecutivas y la diferencia entre un partido de liga local y un cuadro internacional. Ninguno de esos datos es secreto; todos están en el mismo lugar donde está la casa. Cuando el jugador ve lo mismo que la casa, la ventaja no está en la información, está en el precio que paga por ella.
Por qué la tendencia es el argumento más débil del boleto
La tendencia es cómoda y es la peor amiga del presupuesto. Un jugador que viene de ganar cinco apuestas cree que está leyendo el mercado; en realidad está leyendo una racha, y la racha no cambia el margen de la casa ni un punto. Lo único que cambia con la tendencia es el tamaño de la apuesta, y ahí es donde una buena racha se convierte en una apuesta de tres veces el boleto habitual.
La analítica que importa es la que se puede escribir en una libreta: cuántas apuestas se hicieron, a qué deporte, con qué stake, y cuántas se cerraron con retiro anticipado en lugar de dejarlas correr. Un jugador que anota eso durante un mes va a ver dos cosas, y ninguna es agradable: el volumen real es mayor de lo que recordaba, y el resultado depende de dos o tres boletos grandes que él no eligió a propósito.
El bankroll, sin milagros
La gestión del bankroll no es una técnica de apuestas, es una regla de aritmética. Fijar el monto de cada apuesta como un porcentaje pequeño de un fondo separado —dinero que ya se puede perder— y no tocarlo cuando viene una racha mala es la única forma de que el margen de la casa se coma una fracción del fondo y no el fondo entero.
Ninguna estrategia vence a un mercado con margen incorporado. Lo que se puede hacer es no multiplicar el daño: evitar perseguir pérdidas con un stake mayor, evitar el parlay de seis patas cuando la intención era una apuesta sencilla, y aceptar que la casa cobra en cada boleto, gane quien gane. El jugador que entiende eso apuesta menos veces y pierde menos en comisiones; el que persigue una racha paga la comisión muchas veces más.
Qué se apuesta: deportes, torneos y calendario
El calendario del tenis de mesa no descansa. Hay torneos de la ITTF, circuitos continentales, ligas nacionales en Europa y Asia, y cuadros juveniles, y una casa de apuestas con un catálogo mediano cubre varios de esos frentes con momios en vivo.
En las carteleras de las aplicaciones revisadas el tenis es un deporte presente pero no central. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión. 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports. Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol, además de casino y casino en vivo. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.
El tenis de mesa como disciplina suele viajar dentro de la categoría general de tenis o de deportes de raqueta, según cómo organice el catálogo cada marca. Ese detalle no es menor para el costo: una disciplina escondida dentro de otra categoría recibe menos cobertura, menos mercados y un momio construido con menos cuidado que el de un partido de futbol, porque la casa también cobra por el trabajo de vigilar un mercado pequeño.
| Empresa | Estado del permiso SEGOB según la fuente | Qué dice su propia ficha sobre la cobertura |
|---|---|---|
| Codere | Permiso SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de casas de apuestas; sin confirmación oficial de la DGJS, titular Libros Foráneos | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial, titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, según el pie de página de caliente.mx; sin confirmación oficial, titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario sin número impreso: el del pie de página y el de la compilación difieren, titular Producciones Móviles | Cuota de mercado amplia en deportes y casino; su empresa en el sitio opera con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación | Apuestas deportivas y casino en línea sobre la base de un permisionario local |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario sin número impreso: las fuentes se contradicen, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Apuestas deportivas en línea bajo el permiso de un tercero |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial, titular Espectáculos Deportivos Frontón México | Apuestas deportivas y casino en línea con marca internacional |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según una compilación de casas de apuestas, que tampoco pudo confirmar el dominio; sin confirmación oficial, titular Entretenimientos Naturales | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; sin confirmación oficial, titular Comercial de Juegos de la Frontera | Apuestas deportivas en línea con presencia local |
Falta en esa lista un dato que sí importa y que ninguna marca puede aportar: cuáles de esos permisos cubren específicamente el tenis de mesa. Un permiso de centro de apuestas remotas habilita la operación, no enumera las disciplinas, así que la cobertura real de un torneo se comprueba abriendo el catálogo de la marca y buscando el evento; si el torneo no está, no hay apuesta, por mucho permiso que haya.
Cómo se eligen las nueve: criterios de evaluación
Aquí no hay orden de preferencia, hay criterios, y el criterio que manda en esta página es el precio y lo que lo acompaña. Una marca se elige por lo que cobra, por lo que deja hacer con el dinero después de ganar y por lo que pasa cuando algo sale mal.
Lo que se revisa en cada casa. El estado del permiso tal como lo declara su propia fuente, no como lo promete la publicidad. La cobertura deportiva y si el tenis de mesa cae dentro de una categoría con mercados propios o se pierde en un cajón general. Los momios en vivo y si hay transmisión, porque sin imagen el mercado en vivo es una caja negra para el jugador. Los métodos de depósito y retiro que la marca lista, con especial atención a si el retiro llega a una cuenta a nombre del jugador. Y las herramientas de juego responsable que la propia marca ofrece, sin confundirlas con protección legal.
Lo que no se puede usar como criterio. La cifra de permiso, que en México se imprime distinto en cada compilación y que la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha abierto en una lista oficial consultable; la antigüedad de la marca, que no dice nada sobre el momio; y el tamaño del bono de bienvenida, que es la partida más grande del presupuesto de mercadotecnia y la que menos relación tiene con el precio del boleto ordinario.
Una criterio más, y es el que cambia la decisión para un jugador que vive fuera de las ciudades grandes: si la marca acepta depósito en efectivo en tienda, porque quien no tiene tarjeta bancaria no puede elegir entre todas las opciones. Winpot lista Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito en su página principal, sin montos mínimos publicados en esa vista, y es el ejemplo más claro de un catálogo pensado para quien no tiene tarjeta. En el resto de las marcas revisadas, el catálogo de pagos que aparece en la ficha o en el pie de página es lo que hay que leer antes de registrarse, no después.
Las casas de apuestas, una por una
Cada entrada de esta lista es una marca que opera en México bajo un permiso de la SEGOB sostenido por un permisionario de juego con establecimiento físico. Son nueve de las muchas que existen: una marca que no aparezca aquí no está por eso sin permiso, y ninguna de estas nueve es una recomendación de apuesta.
Codere: el catálogo más ancho y un permiso sostenido por un tercero
Codere trabaja con los permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según una compilación de casas de apuestas, a nombre de Libros Foráneos, con empresarial nombre que aparece en la compilación y no en una lista oficial. Su ficha de aplicación promete más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Ese catálogo es la razón por la que un aficionado al tenis de mesa puede acabar usándola: en una casa que cubre treinta deportes, una disciplina de raqueta tiene más probabilidad de aparecer con mercados propios que en una casa que cubre seis.
Los momios mejorados y las apuestas gratis son la parte del catálogo que hay que mirar con lupa. Un momio mejorado es un precio subvencionado durante un tramo del mercado; una apuesta gratis suele tener un requisito de apuesta detrás y no devuelve el importe de la apuesta gratuita cuando gana. Nada de eso es un defecto por sí mismo, pero el valor del bono depende por completo de las condiciones, y las condiciones no se ven en el escaparate.
La marca cubre bien al aficionado que quiere un catálogo amplio con estadísticas y sin complicarse, y funciona para quien busca un deporte poco habitual dentro de una oferta grande. El costo es que en un catálogo de esas dimensiones la disciplina secundaria se cotiza con menos profundidad: menos mercados por partido y un momio que se mueve con retraso frente a una casa especializada.
Playdoit: el creador de apuestas como producto central
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, otra vez sin confirmación en una lista oficial. Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
El punto interesante no es la lista de deportes, es la mezcla entre transmisión en vivo y retiro anticipado. Un jugador que mira el partido y puede cerrar el boleto antes del último punto juega un juego distinto: apuesta al movimiento, no al resultado. Eso reduce la exposición a una sola jugada, y también multiplica el número de decisiones, que es precisamente donde la comisión de la casa se cobra más veces. El retiro anticipado no es gratis; su precio va dentro del importe que la casa ofrece al cerrar, y ese importe casi nunca es el que el jugador esperaba en el momento de abrir el boleto.
Su fortaleza real es el jugador que sigue los torneos de tenis y de MMA con imagen en pantalla y quiere salir a mitad del partido. La atención 24 horas ayuda cuando un retiro se atora de madrugada, y el retiro anticipado es una herramienta legítima; solo hay que usarla sabiendo que cada cierre tiene su propio precio.
Caliente: la transmisión como anzuelo y un permiso que imprime en su propio pie
Caliente muestra el permiso DGG/SP/404/97 en el pie de página de su propio sitio, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. Es una de las pocas marcas de la lista cuyo número aparece en el sitio de la propia marca y no solo en una compilación, aunque eso tampoco equivale a una confirmación de la autoridad. Su app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, para mayores de 18 años; la ficha de la app la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, en su versión 8.12.1 de octubre de 2026.
La transmisión en vivo es la función que más cambia la experiencia con un deporte de punto corto. Un partido de tenis de mesa dura poco y cada punto mueve el momio; verlo cambia la decisión de cerrar o dejar correr el boleto. La contrapartida es la misma de siempre: cuando la casa pone la imagen, el jugador pasa más tiempo dentro de la aplicación, y el tiempo dentro de la aplicación es lo que convierte una tarde tranquila en veinte boletos.
Es una opción sólida para quien apuesta desde el celular y quiere seguir el partido en la misma pantalla. El jugador que se conoce y sabe que la imagen lo lleva a apostar de más debería elegir una casa sin transmisión, y ahí esta marca pierde frente a las que no empujan al jugador a mirar.
Betcris: dos marcos regulatorios en el mismo pie de página
Betcris es el caso más interesante de la lista, y no por su catálogo. Su pie de página muestra un permiso SEGOB a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018; el número del pie de página y el de la tabla del propietario no coinciden, así que aquí no se imprime ninguna cifra. Al mismo tiempo, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Ese doble marco es más que un detalle legalista. Un permiso mexicano trae detrás un centro de apuestas remotas autorizado, controles de identidad y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Una licencia extranjera trae lo que trae la jurisdicción que la emitió, y ninguna de las dos frases del pie de página le dice al jugador cuál de las dos puertas se abre cuando hay un problema con un retiro. La fecha de vigencia del documento maltés es el único dato concreto de esa línea: quien lea el pie de página puede comprobar hasta cuándo está vivo el papel europeo, y eso es más de lo que ofrece la mayoría.
La marca sirve al jugador que quiere una casa grande y con presencia internacional, y su cobertura deportiva es amplia. Lo que no aporta es claridad sobre cuál de sus dos documentos rige la apuesta que el jugador acaba de hacer.
Strendus: tres permisos y una lista oficial que no se puede abrir
Strendus declara los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx, con un titular que las compilaciones escriben de dos formas, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Tres números en lugar de uno es más de lo que la mayoría enseña, y aun así el documento de origen no se puede abrir: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha estado disponible, según la misma compilación.
Tres permisos en una marca suelen significar tres establecimientos o tres giros bajo un mismo grupo, no tres veces más protección para el jugador. Es un dato de tamaño, no de seguridad. Lo que importa al apostador es otra cosa: si el operador tiene detrás una sala física autorizada, el jugador está tratando con una empresa con domicilio en México y con obligaciones documentales ante la autoridad.
Es una marca razonable para quien quiere una casa con estructura local y varios giros, y que no busca el catálogo más grande del mercado. El jugador que necesita saber con certeza qué documento cubre su cuenta no va a resolver la duda en el escaparate, porque el número que ve está marcado como no confirmado desde el primer renglón.
Pickwin: donde las fuentes se contradicen y el número desaparece
Pickwin es el caso más incómodo de esta lista. Una compilación le da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra le atribuye el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Con dos compilaciones que se contradicen, aquí no se imprime ningún número.
Esa contradicción vale más que cualquier advertencia genérica. Cuando la misma cifra sirve para dos marcas distintas, la consecuencia práctica es que el número de permiso deja de ser un dato verificable desde la mesa del jugador, aunque el permiso probablemente exista. No es que Pickwin esté fuera del sistema; es que el sistema no está publicado de una forma que un jugador pueda consultar.
La marca funciona para quien ya conoce su operación y no necesita validarla desde fuera, o para quien la elige por catálogo y no por papeleo. El jugador que quiere comprobar el permiso con sus propios ojos antes de depositar tiene aquí menos que en cualquiera de las otras ocho.
Betway: número corto y marca internacional
Betway aparece con el permiso SEGOB 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Es el número más corto de toda la lista y uno de los pocos que no sigue el formato DGJS; el titular, en cambio, sí encaja con el modelo mexicano, porque un permisionario de frontón puede obtener permisos complementarios para apuestas remotas.
Ese detalle explica el modelo entero: la marca internacional llega al mercado mexicano de la mano de una empresa que ya tenía un permiso de establecimiento físico. La marca pone el producto, el permisionario pone el papel. Para el jugador eso significa una interfaz cuidada y un catálogo internacional, y ninguna información adicional sobre qué pasa con su dinero si la relación entre las dos empresas cambia.
Su terreno natural es el jugador que valora una plataforma bien hecha y mercados de deportes internacionales, incluidos los cuadros de tenis de mesa que no aparecen en todas las casas mexicanas. Lo que no ofrece es transparencia sobre su estructura: el nombre del titular es un dato que el jugador promedio no reconoce, y la conexión entre ese nombre y la marca solo se entiende leyendo el número.
1xBet: el permiso más difícil de casar con la aplicación
1xBet declara el permiso DGJS/0002/2020 según una compilación de casas de apuestas, a nombre de Entretenimientos Naturales, y la misma fuente no pudo confirmar el dominio ni abrir la lista oficial; además, la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Es la única ficha de esta lista donde la aplicación y el permiso pertenecen, sobre el papel, a compañías diferentes.
La cobertura que promete su ficha es grande: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es un catálogo pensado para el jugador que quiere volumen, y en un mercado de raqueta eso se traduce en más eventos disponibles que en una casa con oferta corta.
El jugador que quiere el catálogo más ancho y acepta una estructura societaria enredada encuentra aquí su opción. El que quiere saber a quién le está pagando tiene que resolver primero por qué el nombre de la aplicación no coincide con el del titular del permiso; esa pregunta no la contesta ninguna promoción de temporada.
Novibet: permiso legible y perfil local
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El dato tiene una virtud que las otras entradas no siempre tienen: el número es de una forma completa, con la clave de la dirección general incluida, y el titular es una empresa con domicilio en la frontera, lo que apunta a una operación con estructura regional.
Su política de datos y su operación son las de una marca que llegó al mercado mexicano con una sola puerta de entrada, y eso simplifica la lectura del contrato. Para el jugador que quiere entender quién le paga sin contratar a un abogado, una estructura de un solo titular es más fácil de seguir que un rompecabezas de tres permisos o de dos licencias.
La marca encaja con el jugador que quiere una casa ordenada, con oferta deportiva normal y sin sorpresas documentales. Lo que deja sobre la mesa es la velocidad de su catálogo en deportes pequeños: sin transmisión ni creador de apuestas destacados en su presentación, el tenis de mesa depende de cuántos eventos cargue la casa cada semana.
El margen de la casa: la aritmética que nadie imprime
Un partido de tenis de mesa se gana llegando a 11 puntos, con ventaja de dos cuando el marcador llega a 10; el mejor de cinco o siete juegos convierte un partido corto en un evento con muchos momentos de precio. Y en cada uno de esos momentos el momio ya viene rebajado.
La forma de verlo es sencilla. La casa no cobra una comisión al final del boleto; cobra dentro del precio. En un mercado de dos resultados iguales —el ejemplo típico que se usa para explicar el mecanismo, no un precio cotizado de ningún partido— con momios de 1.90 y 1.90, la suma de las probabilidades implícitas no da 100 %, da más. La casa paga como si el mercado fuera más pequeño de lo que es, y esa diferencia es su ingreso, calculado antes de que se juegue el primer punto.
El número exacto depende de los momios y no de la disciplina. Con 1.90 y 1.90 el reparto se queda en torno al 2.6 % del dinero apostado en ese mercado, y esa cifra solo es válida para esos dos momios: un par de 1.85 y 1.85 o de 1.80 y 1.90 da otro porcentaje, distinto en cada par y distinto en cada mercado. Por eso la cifra honesta es una banda, no un número de folleto.
| Par de momios en un mercado de dos resultados | Lo que la casa se queda del dinero apostado |
|---|---|
| 1.95 / 1.95 | alrededor del 2.6 % del monto apostado en ese mercado |
| 1.90 / 1.90 | alrededor del 5 % del monto apostado en ese mercado |
| 1.85 / 1.85 | alrededor del 8 % del monto apostado en ese mercado |
La cifra no es un castigo ni un abuso: es el precio de tener un mercado abierto a las tres de la mañana en un torneo que se juega al otro lado del mundo. Y también explica por qué conviene comparar antes de apostar al tenis de mesa. Dos marcas pueden cubrir el mismo partido con pares distintos, y la diferencia entre un par y otro se acumula en cada boleto del mes. En apuestas de cien pesos la distancia parece poca cosa; en un jugador que apuesta varias veces por semana durante un año, la banda de dos puntos y medio a ocho por ciento es la diferencia entre perder un porcentaje pequeño y perder una décima parte del dinero que pasó por la mesa.
Ahí está el otro lado del retiro anticipado del que hablaba la sección de casas de apuestas: cerrar un boleto antes del final mueve el precio hacia donde está la casa, porque el importe ofrecido se calcula sobre un mercado con su propio margen. Quien cierra tres veces por tarde paga tres veces esa banda.
Ganar no es lo mismo que cobrar
Un boleto ganador no es un problema resuelto. La casa paga al titular de la cuenta, y en México el dinero suele salir por transferencia SPEI hacia una cuenta a nombre del jugador, no a nombre de un familiar ni de un tercero. Ese requisito es la primera cosa que un jugador con cuenta bancaria compartida descubre cuando intenta retirar.
Los métodos que aparecen en las fichas y pies de página revisados son tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. No hay una regla federal que los ordene: es cada marca la que decide qué acepta y qué no. El catálogo de depósitos de Winpot, con Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay y sin montos mínimos publicados en la página principal, muestra hasta qué punto esto es una decisión comercial y no una imposición legal.
El efectivo cambia el perfil del jugador y también el del riesgo. Quien deposita en tienda no deja rastro bancario del depósito, y suele ser el jugador que más necesita que la cuenta esté a su nombre para poder retirar. Las criptomonedas en las marcas con permiso mexicano no están establecidas como método: ninguna de las fichas revisadas las menciona, y conviene tratarlas como una promesa de folleto hasta verlas en el catálogo de pagos de la marca concreta.
Y en premios que causan impuesto aparece el CFDI de retenciones, el documento con el que el operador acredita lo que retuvo. Ese papel es la prueba que un jugador necesita para su contabilidad, y pedirlo no es desconfianza: es la única constancia de que el operador declaró la retención que le descontó.
Impuestos: lo que se retiene y lo que declara el jugador
El premio que paga una apuesta es ingreso para quien lo recibe, siempre que la apuesta venga de un juego autorizado. La Ley del ISR lo trata así en sus artículos 137 y 138, y la retención depende de lo que haga la entidad federativa: si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, la retención es del 1 %; si el impuesto estatal supera el 6 %, la retención sube al 21 %. La Ciudad de México, que sí grava el premio con una tasa estatal del 6 %, deja el total en alrededor del 7 % según reportes secundarios.
Esa retención tiene un matiz que casi nadie explica y que conviene leer despacio: es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada a hacerlo. Si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Es decir, el jugador que no declara no está exento; está posponiendo el problema, con su comprobante en la mano y sin haber hecho nada con él.
Del lado del operador hay otro impuesto, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B): 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era del 30 %. El inciso alcanza también a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base no está establecida en el texto: la ley lee “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y nadie debería escribir que es el 50 % de los depósitos porque eso no es lo que dice la norma.
Ese cambio de tasa es el que explica por qué los bonos de bienvenida del mercado mexicano se rediseñaron después del alza: la casa que absorbe una partida fiscal mayor ajusta la parte más elástica de su presupuesto, que es el bono, no el momio. El jugador que reclama un bono de bienvenida en este mercado está recibiendo lo que queda de una promoción que la propia carga fiscal volvió más cara.
Sobre los premios cobrados en sitios sin permiso, el tratamiento no está establecido, porque el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. La posición sensata, y la única que esta página sostiene, es consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que el cobro no tiene consecuencias.
Permiso, bloqueo y reforma: el marco que sostiene la apuesta
La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos y sustancia los procedimientos de sanción. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y permite solo los que autoriza expresamente; la SEGOB otorga los permisos e inspecciona, puede cerrar establecimientos sin autorización y no permite que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo, con la colaboración de estados y municipios.
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, completa el cuadro. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y con jurisdicción federal; el artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista; el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los permisos de apuestas relevantes son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos no son transferibles y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas y una garantía.
Ninguna ley mexicana menciona las apuestas en línea por su nombre. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio y se apoya en un permisionario con establecimiento físico autorizado; muchas marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. De ahí que la palabra correcta sea permiso y no licencia, y que buscar “licencia de apuestas en México” lleve a un callejón sin salida.
Una lista que no se puede abrir y dos cifras que se contradicen
Aquí es donde esta página se queda sin el número que le gustaría mostrar. La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar un PDF con los sitios autorizados; en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto; y los conteos de sitios de apuestas se contradicen tanto que ninguno sirve: un reporte habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esa discrepancia, no se imprime un total ni se presenta un número de permiso como oficial.
La consecuencia para el jugador es directa y práctica. En México no se puede verificar un permiso desde una página del gobierno en este momento; lo que se puede hacer es leer el pie de página de la marca, anotar el número y el titular, y comprobar si ese mismo nombre aparece en dos compilaciones independientes. Si las dos compilaciones se contradicen, como ocurre en dos de las marcas revisadas, el jugador ya aprendió algo sobre la seriedad documental del catálogo.
Bloqueos, amparos y una fecha límite para creer
El estado de dos operadores grandes es el mejor recordatorio de por qué un dato sin fecha no vale nada. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del Grupo Salinas) quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo sin relación con apuestas; en marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026; en julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx; y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Por esas dos marcas no aparecen entre las casas revisadas con perfil activo. El caso deja tres lecciones que aplican a cualquier jugador de tenis de mesa. Primero: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y el jugador no tiene un fondo de garantía que le devuelva el dinero. Segundo: los tribunales cambian de criterio en semanas, así que ninguna página puede decir si un sitio está abierto o cerrado hoy sin poner la fecha al lado. Tercero: quien quiera saber el estado de una marca debe buscarlo con el mes y el año de la nota que está leyendo, porque una noticia de diciembre de 2025 describe un mundo que ya no existe.
Comparar bien: permiso mexicano frente a operación extraterritorial
La comparación honesta es corta. Una marca con permiso mexicano —el permiso, no la licencia— trae detrás un centro de apuestas remotas autorizado, controles de identidad y de prevención de lavado de dinero, obligaciones de reporte ante la UIF y el SAT, y un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Una marca que opera sin permiso local no trae ninguna de esas tres cosas, y sus saldos pueden quedar congelados si la autoridad actúa. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por mucho que su publicidad hable de regulación internacional.
Lo que comparten los dos modelos es la ausencia de un registro nacional de autoexclusión: ni en la marca con permiso ni en la operación sin permiso existe una lista que impida a una persona abrir cuenta en otra casa. Quien tenga un problema serio de control tiene que resolverlo marca por marca, y esa es la parte del sistema que no se arregla eligiendo mejor.
Sobre la reforma hay que ser preciso con el tiempo verbal. La SEGOB terminó un borrador para reemplazar la ley de 1947, según reportes del 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y eso es una propuesta, no una norma vigente. Nada de lo que un jugador lea sobre “la nueva ley de apuestas” cambia hoy el permiso de ninguna marca.
Lo que se puede apostar, con su condición
Las apuestas deportivas están permitidas solo a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos leídos. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas, y en ningún caso un menor puede participar. Sobre las plataformas de intercambio de apuestas no hay disposición alguna, y esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se encontró una regla que restrinja eventos de ligas menores, ni la publicidad: no hay un artículo federal de publicidad en los artículos leídos, y los reportes sobre límites de horario para anuncios describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y prohibir bonos de bienvenida no son ley. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.
Registro, edad y verificación se mueven en la práctica y no en el texto. Las marcas verifican a los usuarios con controles de identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero; los documentos exigidos no están establecidos en un estatuto. La reforma del Reglamento no fija una edad numérica para apostar, y los 18+ que aparecen en las fichas son política de cada marca. En todo caso, la exigencia de jugar en una marca con permiso mexicano es lo que mantiene al jugador dentro del sistema que sí puede retener impuestos y emitir comprobantes.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso de la SEGOB?
A lo que la casa cotice, no a una lista cerrada de disciplinas: el permiso habilita la operación y no enumera deportes. En las carteleras revisadas conviven futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports y eventos virtuales, y el tenis de mesa suele viajar dentro de la categoría de tenis o de deportes de raqueta. La apuesta en vivo, los deportes virtuales y los distintos tipos de apuesta no tienen una regla separada en el Reglamento.
¿Cómo se comprueba si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
Leyendo el pie de página del propio sitio, donde aparecen el número de permiso y el nombre del permisionario, y contrastando ese número con al menos dos compilaciones independientes. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha estado disponible y el Congreso pidió un registro público abierto en 2026. Si dos compilaciones se contradicen, la cifra no es verificable desde fuera.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es esa cantidad por el momio menos uno. Mil pesos a momio 1.90 devuelven 1,900 pesos, con 900 de ganancia; la misma cantidad a 1.85 devuelve 1,850. En una combinada o parlay los momios de las patas se multiplican en un solo precio, y el riesgo crece con cada pata añadida.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado: se divide uno entre cada momio, se suman los resultados y la suma supera el 100 %. Lo que pasa de cien es la parte de la casa. En un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90 esa parte ronda el 5 % del dinero apostado en ese mercado, y con 1.95 y 1.95 baja a alrededor del 2.6 %.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
El premio es ingreso para el jugador, y el operador retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si lo supera. La Ciudad de México grava el premio con una tasa estatal del 6 %, lo que deja el total alrededor del 7 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración cuando se está obligado.
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