Apuestas de la Premier League 2026: lo que de verdad te cuesta cada momio

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only
Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

La temporada 2026-27 de la Premier League arrancó el 21 de agosto de 2026 y termina el 30 de mayo de 2027. Cuarenta y tres semanas de calendario, veinte clubes, 38 jornadas por equipo. Nadie te cobra por mirar. Te cobran dentro del momio, cada vez que confirmas un boleto, y esa parte no aparece en ningún anuncio.

La Premier League tiene 20 clubes y 38 jornadas.

Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los estados de permiso tomados de los pies de página de cada casa y de las compilaciones de comparación que los citan.

Lo que sigue no es una porra de pronósticos. Es lo que cuesta apostar la Premier League en México: qué tarifa de permiso lleva cada casa, cómo se arma el precio de un partido, cuánto se queda el operador, qué pasa cuando apuestas con el reloj corriendo y por qué el retiro anticipado nunca es un botón gratis.

Lo que un boleto cuesta antes de que ruede el balón

Hay una fantasía muy extendida: que uno apuesta contra otro aficionado y la casa solo pone la mesa. No es así. El momio es la casa. El margen es su comisión, y está incrustada en cada uno de los tres precios de un mercado, en las tres columnas del 1X2, en el más/menos, en el hándicap. Da igual el deporte, la liga o el minuto.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La Bundesliga alemana tiene 18 clubes y 34 jornadas.

La forma de verlo es sencilla y no requiere calcular nada complicado. Toma un mercado 1X2 de ejemplo, con momios de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. No son precios de un partido real ni de una casa concreta: son la ilustración que sirve para mostrar la mecánica.

La proporción de todas las apuestas de ese mercado que se devuelve al apostador se obtiene dividiendo uno entre la suma de uno entre cada momio. Con 2,10, 3,40 y 3,60 la cuenta da una proporción de pago cercana al 91,7 % del dinero apostado en ese mercado. El resto, alrededor del 8,3 %, es lo que se queda el operador. Todo esto es un promedio de muchas apuestas hechas sobre esos precios, no un resultado garantizado para un boleto concreto.

Ese 8,3 % tiene truco, y el truco no es una maldad secreta: es la razón de que la mayoría de las casas no publique el margen. Cambia un solo momio del ejemplo —sube la visita de 3,60 a 3,90— y la devolución sube a cerca del 93 %. Baja el local de 2,10 a 2,00 y cae a cerca del 90 %. El margen no es una constante de la industria; es una decisión que cada operador toma mercado por mercado, partido por partido, y en las ligas grandes con mucho volumen suele ser más apretado que en un torneo menor que nadie mira.

Aplicado al lector, el número se vuelve concreto de otra manera. Si alguien apuesta 1.000 pesos a lo largo de una temporada y siempre encuentra mercados como el del ejemplo, alrededor de 83 pesos de esos 1.000 se quedan en la estructura del mercado antes de que se hable de suerte. Con un margen apretado, la misma cifra baja a unos 70 pesos. Apostar mucho con margen alto es la forma más barata de perder dinero sin haber fallado ninguna lectura.

Los precios concretos envejecen rápido y hay que decir cuándo se miraron: cualquier momio que se cite más abajo lleva su fecha, y donde no la lleve se describe en palabras. El resto de esta guía hace lo mismo con todo lo que se puede mover de un día para otro.

Límites, ayuda y lo que el juego responsable realmente controla

Lo primero que conviene saber es que en México no existe un registro nacional de autoexclusión. Si un jugador se sale de una casa, no se sale del mercado. La cuenta se cierra en un operador y se abre en el siguiente con el mismo documento. Eso no es un defecto de una casa en particular; es el estado del sistema, y cambia por completo lo que significan las herramientas que sí existen.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La Serie A italiana tiene 20 clubes y 38 jornadas.

Las herramientas voluntarias son las que las propias marcas listan en su ficha de tienda de aplicaciones: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión. Están dentro de la cuenta. No son un candado estatal, son un candado que tú mismo pones y puedes quitar. En la ficha de la app de Codere México aparece el permiso de la Secretaría de Gobernación, la restricción de uso a mayores de 18 años y los avisos de juego responsable con políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx dice que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.

Los avisos del 18+ son de la marca, no de la ley, y eso importa porque significa que no hay un número estatutario armonizado que puedas citar en una queja. Y no existe un límite legal de depósito ni un límite de pérdida general en México. Si alguien te dice que la casa “está obligada” a frenar su depósito, la frase no tiene sustento en el marco aplicable.

El artículo 5 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, aunque no fija una edad numérica. Sin número oficial, no hay regla cuantificable; con el 18+ de cada ficha, sí hay una política comercial verificable.

Los operadores, eso sí, verifican identidad. El KYC no es un capricho: la actividad de juegos con apuestas figura entre las vulnerabilidades del sistema antilavado y las operaciones relevantes se reportan a la UIF y al SAT. Los documentos exactos que se piden no están fijados en un artículo, así que lo razonable es tener a mano identificación oficial y comprobante de domicilio antes de intentar un retiro grande, en lugar de descubrirlo el día que quieras cobrar.

Hay una asimetría que un apostador mexicano debería tener presente. Un permisionario con permiso de la Secretaría de Gobernación trae sede legal mexicana, controles de KYC y antilavado, y emite CFDI de retenciones sobre premios gravados. Un sitio al margen del permiso no trae nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedarse congelado, como se cuenta más adelante con las fechas de los bloqueos. En ninguno de los dos casos —vale la pena repetirlo— existe un registro nacional de autoexclusión.

El límite más eficaz que un apostador puede configurar sigue siendo el propio, y en México no hay red oficial detrás que lo respalde. Ponerlo en el momento del registro, y no en la jornada 30, es la diferencia entre un pasatiempo y un problema.

Cómo arranca y a qué ritmo corre una temporada que nunca se detiene

El calendario es la primera máquina de gasto de la Premier League. La temporada 2026-27 va del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027, con veinte clubes y 38 jornadas. Más de nueve meses de partidos, sin un solo fin de semana verdaderamente tranquilo. Eso significa que el mercado está abierto casi todos los días del año, y un mercado abierto es una invitación a apostar más veces, no a apostar mejor.

Comparado con sus vecinas, la Premier League es la más cargada. La Bundesliga alemana tiene 18 clubes y 34 jornadas; la Ligue 1 francesa también tiene 18 clubes y 34 jornadas desde la temporada 2023-24; la Serie A italiana tiene 20 clubes y 38 jornadas, la misma estructura que la inglesa. Donde hay 38 jornadas hay también más partidos simultáneos, más mercados derivados y más razones para abrir la aplicación un miércoles por la noche.

Ese detalle del calendario es un costo, no una promesa. Cada jornada adicional añade oportunidades reales y añade margen pagado, y el segundo efecto se acumula sin que nadie lo anuncie.

En la cima del embudo está el mercado de campeón: apostar campeón de la Premier League o apostar ganador de la Premier League es apostar a una cuestión que se resuelve en mayo, con el dinero retenido durante meses. Ese es el costo escondido de los mercados largos: el momio es más jugoso porque el dinero queda inmovilizado, y el margen de esos mercados de futuro suele ser más generoso para la casa que el de un partido suelto, precisamente porque hay menos ojos mirándolos.

Después viene la piramide de mercados por partido: 1X2, doble oportunidad, más/menos, hándicap, marcador exacto, goleadores. Cuantos más mercados derivados se añaden al boleto, más margen se paga y más difícil resulta comparar el precio. La combinada o parlay multiplica el momio y multiplica el margen de cada pata: la cuenta no mejora al juntar selecciones, se complica.

Debajo, fuera de la Premier League, están las demás competiciones europeas que las casas agrupan en el mismo menú de “fútbol europeo”: la UEFA Europa League es el segundo torneo de clubes de Europa, y al campeón de la Copa del Rey de España se le asigna un lugar en su fase de liga 2026-27. La misma estructura de mercados, otro volumen, y en ligas de menos seguimiento suele haber menos horas de transmisión y precios menos finos.

El calendario también decide qué se puede ver y qué no. La transmisión en vivo de partidos aparece en varias fichas de operadores: Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de futbol; 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports. La disponibilidad de cada partido depende del operador y de los derechos de cada torneo, no de un catálogo único.

La consecuencia práctica para el lector es que la Premier League no se agota en el mercado de campeón ni en el 1X2 del sábado. Se agota el domingo, el lunes y el miércoles, y cada uno de esos días vuelve a abrir el mismo menú de comisiones.

Cuando la apuesta se decide mientras corre el partido

La apuesta en vivo es donde el precio deja de ser un dato y pasa a ser una carrera. El cronómetro manda: cada gol, cada tarjeta, cada lesión reescribe el momio en segundos, y la casa no necesita que el jugador se equivoque de lectura; le basta con que llegue tarde.

Ese es el primer costo real del mercado en vivo: la velocidad con que se cierra la ventana. Un momio que viste hace treinta segundos ya no existe cuando se confirma el boleto. Es un costo de latencia, y no se arregla con más atención, sino con menos mercados abiertos a la vez.

El segundo costo es el margen. Los mercados en vivo suelen llevar una comisión más ancha que los de antes del partido, porque el operador asume riesgo mientras el resultado se mueve. Comparar el margen en vivo con el margen de apuesta previa es comparar dos productos distintos con dos precios distintos, y el jugador que cambia de uno a otro sin notarlo está pagando por la inmediatez cada vez que lo hace.

Varias casas acompañan el mercado en vivo con imágenes. Playdoit suma transmisión a sus apuestas en vivo; Rushbet ofrece transmisión de NFL, MLB y ligas europeas; 1xBet añade estadísticas en vivo a transmisión y momios; Campobet cubre futbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego. Ver el partido y operar sobre él en la misma pantalla reduce la fricción y aumenta la frecuencia, que es exactamente lo que un margen más ancho necesita para rendir.

El retiro anticipado —cash out en el vocabulario de las fichas— es el tercer costo, y el más fácil de confundir con un favor. No es un botón gratuito. Es una oferta: la casa te compra tu boleto a un precio que ella calcula, con su margen incluido, y ese precio casi nunca es el valor esperado de la posición. Si el boleto va ganando, el retiro anticipado suele dejar dinero sobre la mesa; si va perdiendo, convierte una pérdida latente en una pérdida real y cobrada hoy.

Playdoit lista el retiro anticipado entre sus funciones, junto a su “Playboost” para aumentar ganancias y la atención las 24 horas. Caliente Deportes ofrece transmisión, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Un retiro anticipado solo se puede evaluar si el apostador entiende que la cifra que ve en pantalla ya viene descontada, y que la casa no está obligada a igualar el valor justo del boleto.

La mecánica del cash out, además, casi siempre está condicionada. La oferta se retira cuando el evento se detiene, cuando el margen de mercado es demasiado estrecho o cuando el partido pasa a un momento de máxima incertidumbre. El jugador no tiene un derecho, tiene una ventana abierta mientras a la casa le convenga.

Hay un uso racional del retiro anticipado, y conviene decirlo sin adornos. Sirve para dejar de perder cuando el diagnóstico cambió —una expulsión, una lesión del portero, un once que no era el que se esperaba— y sirve para quien prefiere asegurar una parte del beneficio aunque pague por ello. Lo que no sirve es como estrategia repetida: cada cobro anticipado paga comisión, y la comisión repetida es la quintaesencia del costo invisible.

El mercado en vivo también es el que más se cruza con los límites de responsabilidad del jugador. Con el partido corriendo, la pausa de cinco minutos y el límite autoimpuesto son la única barrera que no depende del operador, y son justamente las que nadie configura en caliente.

Las nueve casas que se comparan aquí y con qué vara

Antes de mirar nombres conviene fijar las reglas del ejercicio, porque un listado de nueve casas sin criterio no vale nada. Se comparan aquí nueve operadores que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación sostenido por un permisionario con sede física. No es un ranking de la industria completa ni una recomendación: las tarjetas que siguen no son todo el mercado, y una casa ausente de esta comparación no queda por eso sin permiso. Uno de los criterios es el estado del permiso tal como lo declara la fuente citada, nunca como confirmación oficial.

El segundo criterio es la información que cada casa publica sobre sí misma: su oferta de deportes, sus mercados en vivo, su transmisión, sus promociones, sus métodos de depósito, sus herramientas de juego responsable. Es decir, lo que la propia marca dice en su ficha de tienda o en su pie de página, con la fecha en que se consultó.

El tercero es lo que cuesta operar ahí: qué tan ancho parece el margen en los mercados principales, cuánto condicionamiento traen las promociones, qué tan claras son las reglas del retiro anticipado, y cuánto detalle dan sobre el proceso de cobro. Es el criterio que no aparece en ninguna página de bienvenida, y es el que decide si el pasatiempo sale caro.

El cuarto es la verificación: quién emite la ficha, qué empresa la publica, qué número de versión tiene y de cuándo es. Un dato con fecha se compara; una promesa sin fecha, no.

Sobre el permiso hay que ser honesto con lo que se sabe y con lo que no. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. Los números de permiso que se citan en la tabla vienen del pie de página de cada casa o de compilaciones de comparación, y el registro oficial de la DGJS permanece inaccesible. Por eso cada número va marcado como no confirmado oficialmente.

Marca Estado del permiso SEGOB tal como lo declara la fuente citada Lo que declara el listado de la marca sobre ligas europeas y apuestas en vivo
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021 según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads; no confirmado oficialmente —
Pickwin Permiso SEGOB del permisionario; número no impreso: las compilaciones se contradicen entre sí; titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; no confirmado oficialmente —
Betway Permiso SEGOB 4184 según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente —
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente —
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx; titular citado: Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión
Caliente Permiso DGG/SP/404/97 según el pie de página del propio sitio caliente.mx; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente Transmisión en vivo, creador de apuestas, apuestas desde el celular
1xBet Permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, que tampoco pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular citado: Entretenimientos Naturales; no confirmado oficialmente Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports
Betcris Permiso SEGOB del permisionario; número no impreso: el del pie de página y el de la tabla del titular difieren; titular citado: Producciones Móviles; no confirmado oficialmente —
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); no confirmado oficialmente Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis

La primera columna tiene un hueco que salta a la vista y no es un descuido: en México el permiso se otorga a un permisionario, no a una marca, y la misma empresa puede correr varias marcas. Por eso dos casas de la lista muestran “número no impreso”: las compilaciones se contradicen y ninguna casa imprime el número en su propio texto. Un lector que quiera cerrar ese hueco tiene una ruta concreta: pedir a la casa el nombre del permisionario y el número de permiso por su canal de atención, y comprobar que la razón social coincide con la que aparece en el comprobante del depósito. Un permiso no se transfiere, así que la razón social del permisionario debe poder rastrearse hasta un documento.

La segunda columna es aún más delgada, y esa delgadez es un dato en sí mismo. Una casa que no publica cuántas ligas europeas cubre ni si transmite sus partidos está obligando al lector a descubrirlo con la cuenta abierta. Para la Premier League eso es un costo de tiempo: la única prueba definitiva del catálogo es abrir el evento y ver si está ahí, con qué mercados y con qué profundidad en el mercado de campeón.

Hay un punto que esta comparación no puede resolver y que conviene dejar claro. El Reglamento cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con jurisdicción federal, y el artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente. Dentro de ese marco no hay un artículo que separe el apuestas en vivo de la apuesta previa, ni que establezca una regla distinta para los deportes virtuales o los esports. Y no se encontró ninguna norma que restrinja apuestas a partidos de divisiones inferiores o a eventos con menores. Quien busque una protección reglamentaria para un mercado concreto no la va a encontrar en el texto vigente.

Qué es un momio y cómo se construye el precio de un partido

Un momio es un multiplicador, y su significado cabe en una frase: lo que pagaría un boleto ganador por cada peso apostado. En México se escribe con punto decimal, porque el peso mexicano usa coma para los miles y punto para los decimales: 1,90 se lee uno punto nueve. No es una errata del formato castellano, es la convención local.

La aritmética es directa. Una apuesta sencilla de 500 pesos a un momio de 1,90 devuelve 950 pesos si acierta: 500 pesos de regreso más 450 de ganancia neta. Con un momio de 2,10 sobre 500 pesos, el retorno sería de 1.050 pesos. Nadie necesita una calculadora para verificar eso, y esa es precisamente la razón de que la parte visible del precio no sea donde está el negocio de la casa.

Donde sí está es en la construcción del precio. Un momio no es una probabilidad; es una probabilidad estimada más una comisión. La casa parte de su estimación de lo que va a pasar, le añade su margen y publica el número. Los dos efectos viajan juntos en la misma cifra, y el apostador solo ve el resultado.

Con el ejemplo del mercado 1X2 de 2,10, 3,40 y 3,60, la proporción de pago ronda el 91,7 % y el margen alrededor del 8,3 %, pero conviene traducirlo a algo que un lector pueda comparar consigo mismo. Un margen del 6 % en un mercado de Premier League es un precio de liga grande con mucho volumen; un margen del 10 % o más en el mismo partido es una casa que cobra por ser la única con el evento en el menú. La banda entre ambos es lo que un apostador puede aspirar a detectar sin herramientas sofisticadas, y detectarla es cuestión de comparar dos pantallas, no de adivinar.

Hay un ejercicio que vale la pena hacer una vez y después repetir sin pensar. Suma las tres probabilidades implícitas de un 1X2 —uno entre 2,10 más uno entre 3,40 más uno entre 3,60— y mira si el total pasa de 100. Casi siempre pasa. Cuánto pasa es el margen, y verlo con números propios cambia por completo la percepción de una página de apuestas. Nada de esto convierte a nadie en apostador profesional; simplemente pone el precio en el lugar que le toca, frente a la promesa del anuncio.

El momio también se mueve solo. Un precio que baja refleja dinero entrando en esa selección, y un precio que sube dice lo contrario. Ese movimiento no es información privilegiada; es la casa ajustando su riesgo. Un apostador que persigue el movimiento llega tarde casi siempre, y ya pagó el margen en el camino.

El hándicap y el más/menos llevan su propio margen, distinto del 1X2 del mismo partido. Son mercados con menos dinero encima y, por eso, con la gasa más ancha. Comparar el 1X2 de una casa con el más/menos de otra no dice nada; dentro del mismo partido y del mismo mercado, sí dice bastante.

Para los mercados largos —campeón de la temporada, clasificación europea, descenso— el precio incluye además el costo del tiempo. El dinero queda inmovilizado hasta mayo, y en esos meses el apostador no puede usarlo para nada más. Ese costo no aparece en cifras y es real, sobre todo en montos que a la persona le importan.

El boleto combinado merece una frase aparte porque multiplica tanto la ganancia como el costo. Cada pata paga margen, y la multiplicación amplifica el efecto. Un parlay de cuatro selecciones a momios de 1,90 cada una paga alrededor de 13,03 por peso, y arrastra cuatro comisiones en lugar de una. Nadie debería llevarse la impresión de que juntar selecciones mejora el precio por unidad de riesgo.

Apuestas en vivo frente a apuestas previas: qué decide el reloj

La diferencia más cara entre estos dos productos no es el margen, es el tiempo de decisión. Antes del partido, un apostador puede comparar tres pantallas, leer alineaciones y esperar a que el precio se mueva. En vivo, la comparación desaparece: hay un número, una ventana y el reloj.

Ese cambio de condiciones explica por qué el mercado en vivo suele ser el más rentable para el operador. No hace falta ningún truco; basta con que el jugador decida más rápido y con menos información. La inmediatez se paga dos veces: en el margen del mercado y en la calidad de la decisión.

El cronómetro también crea una ilusión muy concreta. Durante los noventa minutos, un momio que cambia parece información nueva. A veces lo es, a veces es simplemente el ajuste de riesgo de la casa frente al dinero que acaba de entrar. Distinguir lo uno de lo otro exige conocer el mercado de antemano, y quien está mirando el partido por primera vez no tiene esa referencia.

El ajuste de apuestas en juego que anuncia Campobet, o los momios en vivo con transmisión de Playdoit y Rushbet, mejoran la experiencia y no cambian la aritmética. La pantalla más cómoda no abarata el precio. Si acaso, lo encarece: operar sin fricción dentro de la misma aplicación donde se ve el partido reduce el número de pasos entre el impulso y el boleto confirmado.

El retiro anticipado vive en ese mismo territorio y merece su propia advertencia, ya dicha con sus condiciones en la sección sobre el partido en marcha: es una compra, no un derecho, y la casa lo precia con su margen dentro. Volver a comprobarlo cuando el impulso aprieta es la única defensa que un apostador tiene a mano en ese momento.

Lo que sí mejora un apostador en vivo es aburrido y barato: elegir de antemano en qué mercados va a operar, decidir un número máximo de boletos por partido y ponerlo en la cuenta antes de que empiece. El resto lo decide el reloj, y el reloj no negocia.

Permiso, ley y lo que cambia cuando la casa no lo tiene

La base del sistema mexicano es el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos: la actividad no prevista expresamente está prohibida. No es un marco que conceda libertades y luego las recorte; es un marco que concede excepciones. Por debajo está la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos con apuestas y los sorteos en todo el país salvo los autorizados de forma expresa.

El artículo 7 de esa ley faculta a la Secretaría de Gobernación para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 le permite clausurar establecimientos sin la autorización; el artículo 9 prohíbe que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 prevé la colaboración de estados y municipios. La autoridad administrativa es la Secretaría de Gobernación, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es la que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos.

La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y no es un detalle de vocabulario. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los permisos no son transferibles. Entre los tipos relevantes para las apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.

Sobre esa base, la conclusión práctica para un lector mexicano es incómoda pero simple. Ninguna ley nombra las apuestas en línea. Lo que ocurre en la práctica es que los sitios en línea no pueden tener un permiso digital autónomo y quedan atados a un permisionario con permiso físico autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un permisionario local: un mismo permisionario puede correr varias marcas. Cuando una casa te dice que tiene permiso, la pregunta útil no es “¿tienes permiso?”, sino “¿a nombre de quién está?”.

No existe una lista oficial de permisos que se pueda consultar: la Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí, con 136 en un reporte y entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro. Por eso esta guía no imprime ningún número como oficial y marca cada uno como no confirmado oficialmente.

Sobre la reforma hay que ser preciso con los tiempos. En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No ha sido presentado y no es ley. Existe también una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo solo una propuesta.

Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de un permisionario. El Reglamento no crea reglas separadas para el apuestas en vivo, los deportes virtuales o los esports, y no se encontró ninguna norma que restrinja eventos o divisiones inferiores. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el cruce de apuestas, y los menores nunca pueden participar. Sobre un mercado de intercambio de apuestas no se encontró ninguna disposición, así que esta página no afirma que exista uno en México. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento.

La publicidad tampoco tiene artículo federal propio en los textos leídos. Los límites de horario de transmisión que se reportan —después de las 22:30 o entre las 6:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Y no se encontró ninguna regla estatutaria sobre bonos.

En la aplicación de la ley, el historial reciente es un péndulo. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito no relacionado con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Unos veinte casinos físicos cerraron en 2026.

Ese historial explica por qué esta página no dice que un operador esté abierto o cerrado hoy. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado, y esa es la razón por la que el estado de permiso se cita con fecha y con la fuente que lo declara. Tampoco se establece una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, así que aquí no se afirma ni un castigo ni una exención. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.

La comparación honesta cabe en una frase. Una marca con permiso mexicano ofrece sede legal, controles de KYC y antilavado, y comprobante fiscal de retenciones sobre premios gravados; una marca al margen de ese permiso no ofrece nada de eso. Lo que ninguna de las dos ofrece es un registro nacional de autoexclusión.

Cuánto se queda la casa y cuánto llega al apostador

El margen es invisible en la página del partido y decisivo en el bolsillo del apostador. Merece un apartado propio porque casi ninguna comparación de casas lo discute, y porque es el único número que se paga en todas las apuestas, ganadoras y perdedoras.

Toma el mercado 1X2 ilustrativo de 2,10, 3,40 y 3,60. La suma de los inversos da una proporción de pago cercana al 91,7 %; el margen, alrededor del 8,3 %. Ese resultado es una banda, no una cifra exacta, y su condición es la del ejemplo: tres resultados, precios fijos en el momento de la apuesta, un solo mercado y ninguna promoción de por medio. Un mercado de dos resultados con un margen parecido tendría una proporción de pago un poco distinta aunque la comisión de la casa fuera la misma, porque el número de resultados cambia la aritmética.

El margen no se reparte igual entre las selecciones. La casa suele cargar más sobre el resultado que considera menos probable, porque ese precio es el que menos dinero atrae y el que menos presión recibe del mercado. El apostador que siempre juega el favorito paga una comisión más baja que el que siempre busca el batacazo, y no por generosidad: por volumen.

El boleto combinado convierte el margen en un peaje repetido. Con cuatro selecciones a 1,90, el precio final ronda 13,03 por peso, y las cuatro comisiones viajan dentro. La tentación de añadir una pata más para redondear el premio es una decisión de precio disfrazada de decisión de riesgo.

Comparar casas por margen exige disciplina: mismo partido, mismo mercado, mismo momento. Cambiar cualquiera de las tres variables invalida la comparación. Y como los precios se mueven, la comparación vale para el instante en que se hizo, no para la temporada.

Hay una versión práctica de todo esto que un apostador común puede sostener. Abrir el mismo partido en dos casas antes de confirmar el boleto, comparar los tres momios del 1X2 y quedarse con la pantalla que devuelve más por el mismo riesgo. Es una costumbre de veinte segundos y es lo único que desplaza el margen a favor del lector sin exigirle ningún conocimiento especial.

Nada de lo anterior convierte una casa en mejor que otra en todos los casos. Un margen más apretado con un catálogo pobre vale menos para quien quiere un mercado raro; un margen ancho con transmisión y todas las ligas europeas vale menos para quien apuesta tres boletos al mes. El precio importa, y la disponibilidad también.

Cómo se comparan nueve marcas con permiso: qué mira cada una y qué no publica

Las nueve fichas que siguen están ordenadas según la lista de este análisis y no según un podio. Cada una lleva un permiso de la Secretaría de Gobernación sostenido por un permisionario con sede física, tal como lo declaran las fuentes citadas, y ninguna lleva confirmación oficial puesto que el padrón de la DGJS no permite consultas externas. El orden no significa preferencia. Significa que se revisaron en ese orden.

Strendus: el permiso con tres números y una marca que publica poco

Strendus aparece en las compilaciones con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con dos titulares citados según la compilación que se lea: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Las compilaciones se contradicen, el padrón de la autoridad permanece cerrado al público, así que ninguno de los números se presenta aquí como confirmado oficialmente.

Tres números de permiso para una sola marca no son un escándalo; son la huella de cómo funciona el sistema. Un permiso se otorga a un permisionario, se puede complementar y no se transfiere. La consecuencia para quien apuesta es directa: si quieres saber a quién le estás confiando tu dinero, el nombre del titular vale más que el logotipo, y aquí el nombre del titular no es el mismo en todas las fuentes.

Lo que se sabe de su oferta es poco, y esa es la parte que importa en una comparación de costos. Ninguna de las fuentes consultadas describe sus mercados de ligas europeas, su transmisión ni sus promociones para este análisis. Eso obliga a un lector a averiguarlo con la cuenta abierta, y ese tiempo es un costo real cuando el objetivo es apostar un partido del sábado.

Donde la marca sí deja rastro verificable es en su propio sitio, que es la única fuente que un lector puede consultar por sí mismo. Ahí están sus términos y sus canales de atención, y ahí conviene revisar dos cosas antes de depositar: si el nombre del permisionario aparece en el pie de página, y qué dice su sección de juego responsable sobre límites.

Para el apostador de la Premier League que quiere comparar precios, Strendus llega a esta comparación sin datos públicos suficientes para colocarla arriba de otra en mercados europeos. El permiso es un punto a favor del encuadre legal; la transparencia sobre la oferta, no.

Pickwin: un permiso sin número impreso y una pregunta que el lector debe hacer

Pickwin presenta una singularidad incómoda dentro de esta comparación. Las compilaciones se contradicen sobre su número de permiso, y el número que una de ellas le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular citado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora.

Ese cruce de números no se puede resolver desde fuera, y aquí no se resuelve. Un permisionario puede correr varias marcas, lo que hace técnicamente posibles varios escenarios, pero también puede ser un error de compilación. El detalle que sí es verificable es que Pickwin no imprime su número de permiso de forma inequívoca en las fuentes consultadas.

Para el lector, la consecuencia no es un juicio moral sino una tarea concreta. La pregunta que hay que hacer al servicio de atención es sencilla: ¿cuál es la razón social exacta del permisionario y cuál es el número de permiso? La respuesta debería coincidir con lo que aparece en el comprobante del depósito y en el CFDI de retenciones si alguna vez hay un premio gravado.

Como en el caso anterior, las fuentes consultadas no describen sus mercados de ligas europeas, su transmisión en vivo ni su estructura de bonos. Sin esos datos, la comparación de costos se reduce a lo que la casa publique en su propio sitio, y eso es exactamente lo que un lector debe exigirle antes de abrir cuenta.

Los dos casos juntos —Strendus y Pickwin— enseñan algo que vale para las nueve marcas: donde el número no se puede fijar, el criterio deja de ser el permiso y pasa a ser la documentación. La casa que responde con claridad a esa pregunta es la que está ordenada por dentro.

Betway: un número corto y un titular con apellido largo

Betway aparece con el permiso 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El número es corto, sin los prefijos de área que llevan otros, y no viene con confirmación oficial: la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.

El titular merece una lectura. Un frontón es una instalación de juego de pelota vasca, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Es decir, el encuadre legal de esta marca pasa por un permisionario cuyo giro original no es la apuesta deportiva digital. Para el lector eso no cambia nada en la práctica, pero sí recuerda que la puerta de entrada al mercado en línea mexicano es una estructura física preexistente.

Sobre la oferta de ligas europeas, transmisión en vivo y promociones, las fuentes consultadas para este análisis no describen nada. Eso deja al apostador de la Premier League sin material público para comparar precios y mercados, y es un costo directo: hay que investigar dentro de la propia plataforma.

Lo verificable vuelve a estar en el pie de página y en los términos. Ahí conviene buscar el nombre del permisionario, la política de retiros y las condiciones de cualquier promoción vigente, con atención especial a los requisitos de apuesta si hay bono de bienvenida, porque el Reglamento no impone ninguna regla estatutaria sobre bonos y por lo tanto cada casa los condiciona como le conviene.

Betway llega a esta comparación con el permiso documentado y con la oferta en penumbra. El lector que priorice la certeza sobre el papel tiene aquí un argumento; el que priorice saber qué está comprando, ninguno.

Novibet: un permiso con prefijo largo y la misma opacidad comercial

Novibet se presenta con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El número trae el prefijo completo de la Dirección General, lo que hace más fácil cotejarlo si alguna vez se abre un registro público, y sigue marcado como no confirmado oficialmente.

El titular, “Comercial de Juegos de la Frontera”, apunta a una estructura de permisionario con actividad en la frontera, algo habitual en un mercado donde los permisos históricos se concentraron en puntos concretos del país. Para el apostador de la Premier League la relevancia es indirecta pero real: lo que importa es si el permisionario aparece nombrado en el pie de página y si la marca responde por sus operaciones en México.

Como en las fichas anteriores, las fuentes consultadas no describen sus mercados de ligas europeas, transmisión en vivo ni promociones. La comparación de costos se queda, otra vez, en lo que la propia marca publique.

Hay una asimetría que conviene señalar aquí y vale para todo el grupo: el permiso es información pública en teoría y difícil de consultar en la práctica, mientras la oferta comercial es información fácil de consultar en la aplicación y difícil de comparar entre casas. El lector acaba decidiendo con la información fácil, que es justamente la que menos dice sobre lo que va a pagar.

Novibet no se distingue en esta comparación por ningún dato público que la coloque por delante de sus vecinas. Su número de permiso es el mejor documentado del grupo, y eso es todo lo que se puede afirmar con la información disponible.

Playdoit: la casa que sí publica lo que cubre

Playdoit es la primera ficha de esta lista que ofrece material concreto sobre su producto. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México, y no está confirmado oficialmente.

Ese detalle del permiso tiene un matiz interesante: el prefijo DGAJS/SCEVF corresponde a un formato antiguo, y un permiso de 2005 es un permiso maduro que ha sobrevivido a varias reformas del reglamento. La antigüedad no lo hace mejor ni peor; recuerda que el mercado mexicano lleva décadas funcionando bajo la misma ley de 1947.

Lo que sí importa para el lector es el catálogo declarado. Con futbol entre sus deportes y transmisión disponible, un apostador de la Premier League tiene al menos la expectativa razonable de encontrar partidos de la liga inglesa, aunque el detalle de cuántas ligas europeas cubre exactamente no está en su propia descripción.

El “Playboost” merece una advertencia de vocabulario. Un nombre que suena a aumento de ganancias describe, en la práctica, un mecanismo de mejora de momios con condiciones que cada casa define. La cifra que un apostador debe buscar no es cuánto sube el precio, sino durante cuánto tiempo, para qué mercados y con qué límite de apuesta. Los tres juntos deciden si el aumento es real.

El retiro anticipado ya se discutió en la sección sobre el partido en marcha y aquí solo añade contexto: una casa que lo lista como función lo trata como producto, y los productos tienen precio. La atención 24 horas, en cambio, no es un adorno: cuando un problema de cuenta o de retiro aparece un domingo por la noche, es la diferencia entre resolverlo o esperar al lunes.

Playdoit es, de las primeras cinco fichas, la que más información propia ofrece. Eso la coloca arriba en comparabilidad, no necesariamente en precio, y el matiz vale: lo que se puede comparar no es lo mismo que lo conveniente.

Caliente: el permiso que la marca sí imprime

Caliente se distingue del resto del grupo por una razón sencilla y verificable: su número de permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de su propio sitio, caliente.mx. El titular citado es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, y sigue sin haber confirmación oficial debido a que el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos permanece inaccesible.

Hay una diferencia cualitativa entre publicar el número y que lo publique un tercero. En un mercado donde las compilaciones se contradicen y dos marcas del grupo ni siquiera imprimen el suyo, un número en el pie de página propio es una señal de orden administrativo. No lo convierte en permiso verificado, pero el lector puede al menos cotejarlo en la fuente que la casa controla.

Su app, “Caliente Deportes”, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. La ficha ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas —“crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. El pie de página de la casa insiste en la prohibición para menores, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.

El creador de apuestas es un producto con costo propio y poca transparencia. Un apostador que arma su propio mercado suele obtener un momio ajustado por la casa con su margen dentro, y la comodidad de elegir las condiciones no se traduce en mejor precio. Conviene comparar el resultado del creador con el mercado estándar antes de confirmarlo.

Las promociones que la ficha menciona sin cifras son otro punto de atención. Un bono sin número visible no se puede evaluar; los requisitos de apuesta, el momio mínimo y el plazo son los tres datos que un apostador necesita antes de decidir si le conviene.

Caliente se sostiene en esta comparación por la trazabilidad de su permiso y por un catálogo declarado con transmisión y operación móvil completa. Lo que no ofrece lectura pública es el precio: ni márgenes ni condiciones de promoción, que es donde se decide si el pasatiempo se paga solo.

1xBet: momio y duda en el mismo expediente

1xBet llega con el permiso DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y con una advertencia que no se puede ignorar: esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store publica la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular citado.

Esa divergencia entre el titular del permiso y la empresa que publica la aplicación es exactamente el tipo de detalle que un apostador mexicano debe aprender a leer. Un permiso no se transfiere, y si la razón social que opera la app no es la del permisionario, la trazabilidad se rompe en algún punto que el lector no puede reconstruir desde fuera. No se afirma aquí que haya irregularidad; se afirma que la cadena no cierra con la información disponible.

Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es, en papel, el catálogo más amplio del grupo, y eso tiene un significado concreto en la comparación de costos: más mercados, más formas de gastar, más decisiones pequeñas que suman.

Los programas de lealtad merecen el mismo escrutinio que los bonos. Un esquema de puntos que se convierte en apuestas gratis tiene un valor por punto que la casa fija, y una vigencia que la casa fija. Pedir esos dos datos por escrito antes de valorar el programa es la diferencia entre un beneficio y una ilusión de beneficio.

El contraste entre el catálogo y la trazabilidad del permiso es la ficha completa: un producto ancho montado sobre un expediente que un lector no puede cerrar solo. Ese contraste es precisamente lo que un apostador debería poner en la balanza antes de depositar, y no la promesa del bono.

Betcris: permiso mexicano, licencia maltesa y dos números que no coinciden

Betcris es la ficha con la estructura jurídica más enrevesada del grupo, y la más interesante por eso mismo. Su pie de página muestra un permiso de la Secretaría de Gobernación, DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Ahí hay tres capas: un permisionario mexicano, una empresa operadora y una licencia europea. Eso significa que un apostador mexicano tiene dos marcos jurídicos en pantalla y solo uno de ellos —el permiso mexicano— opera dentro del país. La licencia de Malta no sustituye al permiso ni añade protección local; es la que cubre la operación en otras jurisdicciones.

Los dos números que no coinciden son el del pie de página del propio sitio y el de la tabla del titular, y aquí no se imprime ninguno de los dos como oficial. Es el mismo problema que en Pickwin, con el mismo origen estructural: varios permisionarios, varias marcas y compilaciones que se copian entre sí sin cotejar.

El vencimiento del 3 de noviembre de 2026 de la licencia maltesa es un dato que ya pasó o está por pasarse en la fecha en que se lee esta página, y conviene tratarlo como lo que es: un dato con fecha, no un estado permanente. Las licencias se renuevan, y una renovación no cambia el estatus del permiso mexicano.

Betcris no publica en las fuentes consultadas su cobertura de ligas europeas, su transmisión en vivo ni sus promociones, lo que deja al apostador de la Premier League sin material público para comparar. La estructura jurídica que sí publica es la más detallada del grupo, y eso tiene valor para quien quiere saber quién responde de su cuenta; no para quien quiere saber qué le va a costar cada boleto.

Codere: el catálogo más amplio y una SEGOB que la marca menciona

Codere cierra la lista con lo que parece ser el catálogo más desarrollado del grupo y con un permiso doble: DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México). Como todos los números de esta comparación, van sin confirmación oficial.

Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha de la app dice expresamente que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

Ese último punto vale más de lo que parece. Las políticas de cierre de cuenta son la contraparte práctica de la autoexclusión voluntaria: como en México no hay registro nacional, cerrar la cuenta en una casa es el único acto de autoexclusión que un apostador puede ejecutar por sí mismo, y una casa que documenta el procedimiento facilita algo que la ley no impone. Volver a hacerlo en la siguiente casa sigue siendo tarea del jugador.

“Momios mejorados” es otra etiqueta que hay que leer con calculadora. Un momio mejorado para un mercado concreto y un tope de apuesta tiene un valor máximo calculable; el apostador debe preguntarse cuál es el mercado, cuánto sube el precio y cuánto se puede apostar ahí. Sin esos tres datos, la mejora es una palabra.

Las apuestas gratis que la ficha menciona tienen la misma lógica y una trampa conocida: la apuesta gratis no suele devolver el importe de la apuesta con la ganancia. Si el lector quiere saber cuánto vale en promedio una apuesta gratis sobre un mercado concreto, tiene que mirar el momio y la proporción de pago de ese mercado, no el importe anunciado.

Codere se sostiene en esta comparación por el catálogo más ancho del grupo y por nombrar abiertamente su permiso en la ficha de la aplicación. Es el mejor material público del grupo para quien quiere comparar mercados, y sigue sin resolver la pregunta del precio, que ninguna de las nueve responde en público.

Impuestos, retenciones y el dinero que no llega completo

Aquí el costo deja de ser una comisión y pasa a ser una institución. México grava de dos maneras y conviene no mezclarlas: lo que paga el operador y lo que se retiene al ganador.

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y está en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea realizados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base de ese 50 % no está establecida en el texto. Lo que se lee es “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Por eso esta página no afirma que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos: la diferencia entre una base y otra es enorme para el operador, y esa diferencia se traslada al momio del apostador tarde o temprano.

Ese traslado ya ocurrió una vez y está reportado: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es la mejor prueba de que el bono no es un regalo del operador sino una pieza de su estructura de costos, y de que cambia cuando cambia el impuesto.

Del lado del jugador están los premios. El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El artículo 138 fija la retención: el pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal excede el 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración obligatoria; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita.

En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que suma alrededor del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios superiores a 600.000 pesos MXN al año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario. El operador emite CFDI de retenciones por los premios gravados.

Ese conjunto de reglas produce un costo que nadie anuncia en la página de bienvenida. Un premio de medio millón de pesos no llega completo, y quién retiene y cuánto depende de si un estado grava el premio y de si el ganador está obligado a declarar. Es el tipo de detalle que conviene calcular en frío y no la noche en que se gana.

Falta la parte que ninguna página seria puede cerrar. El artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de premios provenientes de un sitio sin permiso no está establecido. La posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho cualquier escenario.

Preguntas frecuentes sobre apuestas de la Premier League

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas que tienen permiso?

En los deportes que cada casa declare. El Reglamento no separa apuestas en vivo, deportes virtuales ni esports, y no se encontró ninguna norma que restrinja eventos o divisiones. Las fichas del grupo citado mencionan futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, NFL y ligas europeas, cada una con su propio catálogo. La oferta depende de la casa, no de la ley.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

El permiso se otorga a un permisionario, no a una marca, y el registro oficial de la DGJS no permite consultas. La vía práctica es pedir a la casa el nombre del permisionario y su número, y comprobar que la razón social coincide con la del comprobante de depósito.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

El retorno es la cantidad multiplicada por el momio. Quinientos pesos a un momio de 1,90 devuelven 950 pesos, de los cuales 450 son ganancia neta. En un boleto combinado los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarse a la cantidad. El momio no dice nada sobre la probabilidad de acertar.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Sumando los inversos de los momios de un mismo mercado. En un 1X2 de 2,10, 3,40 y 3,60 la proporción de pago ronda el 91,7 % y el margen alrededor del 8,3 %. Un resultado cercano al 100 % significa margen estrecho. La comparación vale para un mismo partido, un mismo mercado y un mismo momento.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

El artículo 137 de la Ley del ISR grava los premios de juegos con apuestas autorizados y el artículo 138 fija la retención: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % si lo excede. La Ciudad de México grava con 6 %, alrededor del 7 % en total. El operador retiene.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable. Los límites son voluntarios y cada casa los lista en su propia ficha: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión. En México no existe un límite legal de depósito ni un registro nacional de autoexclusión, así que el cierre de la cuenta en cada casa es el único acto de autoexclusión que depende del jugador.

Content created by the «aplicacionesapuestas» team